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Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

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Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Lun 13 Abr 2015 - 9:09

Hinori estaba dormida sobre su cama, serían como las seis y media de la mañana y el Sol estaba a punto de empezar a salir, el barco estaba pasando por el mar del Grand Line, a saber a dónde se dirigían ahora. Poco a poco los ojos de la corsaria se fueron abriendo, mostrando aquel color blanco que estos tenían, se levantó despacio estirándose y soltando un enorme bostezo, se había acostado temprano la noche anterior y por ello se sentía descansada y lista para el día. Se quedó unos minutos en cama, mirando al techo y suspirando, tras lo de su primo en Jaya estaba convencida de que si no entrenaba iba a acabar muy mal, de modo que era lo siguiente que le tocaba, ponerse a mejorar en todos los aspectos. No había mucho ruido fuera por lo que pensó que sería la primera despierta en el barco, o eso al menos pensaba ella debido a que le daba incluso pereza activar el haki.

Se puso en pie con calma y tranquilidad y se quitó la sudadera que solía usar como pijama, tenía algo de calor y pensó en ponerse una camiseta de tirantes de color naranja. El pantalón se lo dejó pues ya que era largo y muy cómodo, por si fuera poco abrigaba lo justo para no meter mucho agobio, era de un tono blanco y morado. En sus pies se dejó puestas las sandalias y ahora se dirigió a la puerta, abriéndola despacio y con cuidado para no hacer mucho ruido. Una vez salió de allí se encontró con el enorme pasillo de aquel barco y se quedó pensativa unos momentos, no tenía ni idea de a dónde dirigirse, entonces fue cuando un extraño ruido surgió de su tripa. Nuevo destino marcado, debía dirigirse a la cocina y prepararse algo, aquello suponía un riesgo y era que Uracha oliera la comida y tuviera que cocinar el doble.

Avanzó despacio pensando en que poder hacer para remediar aquello pero la verdad es que no se le ocurría gran cosa. Entró a la cocina y una vez estuvo dentro cerró despacio la puerta para evitar que se escapara el olor, aunque conociendo a sus nakamas alguno olería todo. Abrió la nevera sacando los huevos, la harina y algunas cosas más, dejando estas sobre la mesa, se agachó encendiendo le hornilla. También colocó una sartén bastante grande para después empezar a hacer tortitas tranquilamente. El pequeño humo comenzaba a salir y con él aquel delicioso olor que la morena tanto temía en ese momento, estaba bastante concentrada de hecho. Se le ocurrió que estarían más buenas con sirope de chocolate y con nata, de modo que empezó a sacar dichos ingredientes también de la nevera mientras silbaba de forma feliz y tranquila.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Sáb 9 Ene 2016 - 0:44

Dexter despertó aquella mañana en el barco, envuelto en un sudor frío. Respiraba con dificultad, entrecortándose casi a cada instante mientras sus ojos inyectados en sangre miraban al infinito, mostrando su boca abierta una hilera de afilados dientes. Su corazón palpitaba con fuerza, y sus venas se hinchaban y deshinchaban, haciendo que sus brazos temblaran casi descontrolados. Apenas erguido, tardó casi un minuto en recordar dónde se encontraba. Una cama mullida, protegido por varias mantas y a su espalda quedaba una pila de almohadas, la más alta de ellas empapada. No recordaba nada, pero por las arrugas en las sábanas y el colchón medio huido del somier debió haber sido una noche intranquila. Había tenido una pesadilla.

Poco a poco sus dientes volvieron a la normalidad, y el blanco de sus ojos se recuperó mientras calmaba su respiración, tratando de recordar qué lo había hecho retorcerse tanto durante la noche, pero sólo espinas negras y fuego asomaban en su cabeza. Era todo oscuro, quemado y troncos rotos en la lluvia, como si su encuentro con Kedra hubiera sido de una forma completamente distinta, como si su viejo "amigo" hubiera logrado colarse en su mente... ¿Y si había hecho mal liberándolo? Pese a su aparente falta de memoria podría haber jugado con él. Tal vez debería haberlo encerrado y despreocuparse, pero ahora podría estar en cualquier lugar del mundo esparciendo el caos. ¿Qué había hecho? La Pesadilla no era alguien de fiar, mucho menos un ser al que las segundas oportunidades lo hacían cambiar. "Pero de verdad parecía no recordarlo...".

-En fin, ya más tarde pienso lo que hacer- dijo en voz alta, consciente de que nadie lo oiría. Al fin y al cabo, cuando construyó el barco separó su camarote del resto buscando intimidad, y por suerte el puente de mando, teniendo en cuenta las pocas horas que dormía y la mampara de cristal de su laboratorio, aquel nivel del navío estaba casi desierto, al contrario del puente inferior, donde la cocina y las salas de ocio parecía que siempre iban a estallar. Al fin y al cabo, Midorima y Uracha eran unos ruidosos fiesteros.

Se levantó con paso decidido pero lento, y se puso un pantalón. Aunque tan temprano no iba a encontrarse con nadie en medio de la cocina era mejor no ir dando el cante por ahí. Al fin y al cabo, había una niña abordo. "Aunque por edad y cuerpo...", reflexionó. Para ser una Markov, no estaba mal. Por suerte no había sacado la nariz de su primo, jamás podría olvidar esa cara de desprecio que, independientemente de su expresión siempre llevaba encima. Impertérrito lo llamaban en ocasiones, pero despectivo aunque sonriera, asqueado del mundo y cansado de aguantar "presas". Había tanto en la filosofía del Conde que debía cambiar y tantas cosas que la niña no había heredado... Por suerte era dueña de lo bueno y no lo malo. Un poco dependiente, pero por lo demás una chiquilla fantástica.

Abrió la puerta y bajó por las escaleras, sin prisa ni cuidado. Con el sueño profundo que tenía su tripulación probablemente ni se enteraran aunque una manada de bueyes almizcleros correteara en estampida por la cubierta superior, sólo se levantarían por el olor de la comida. Y hablando de comida... ¿Ése era el olor a tortitas cocinándose? Por un momento temió que Midorima fuera a incendiar sus fogones de nuevo, pero finalmente recordó que Hinori estaba abordo, y que sabía cocinar. Y bastante bien, de hecho.

Entró a la cocina, y se sorprendió de ver a su compañera tan destapada. ¿Qué hacía con una simple camisetita de tiras? Era mucho más guapa de lo que aparentaba siempre cubierta por sus sudaderas. Aunque bueno, él, a pecho desnudo, no tenía derecho a hablar sobre destaparse o no. "Bueno, tanto tiene", pensó, y tratando de no hacer ruido, pasó y cerró la puerta.

-Buenos días- comentó de forma tranquila, interrumpiendo su silbido.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Sáb 9 Ene 2016 - 1:24

Hinori continuaba haciendo las tortitas, de hecho ya llevaba unas cuantas y pensó en hacer más para el desayuno de los demás, de modo que no iba a parar hasta un buen ratito. Sus pensamientos mientras cocinaba eran extraños, pensaba distintos tipos de entrenamientos para mejorar sus habilidades, en especial su “Ira del ocaso” la cual quería llevar a un nivel superior en el tema de la energía explosiva. También había pensado en consumir una fruta del diablo, pero si hacía eso no podría ayudar a los suyos si alguien caía al agua, Midorima también era un usuario capaz de nadar pero le daba que no iba a dejar en sus manos a los demás. No había tenido mucho contacto con nadie que no fuera el líder o el peliverde pero igualmente quería proteger a todos, aunque seguramente era la más débil. Por eso quería mostrar que podía ser fuerte y entrenarse, la culpa de todo la tenía su primero Derian.

Mientras seguía a lo suyo notó como la puerta se cerraba tras ella, cosa que hizo que la chica diera un pequeño saltito y estuviera a punto de tirar la sartén al suelo, sin embargo no llegó a caérsele de la mano. Al escuchar la voz del capitán se giró con calma, pudo verle sin camiseta, la verdad es que se notaba que curtía su cuerpo y no pudo evitar ponerse algo nerviosa mirando a otro lado rápidamente y tragando saliva. Acto seguido simplemente inclinó la cabeza con respeto y empezó a hablar con el Shichibukai. – Buenos días Dexter-Sama, he preparado unas tortitas para los demás, enseguida le preparó algo de su agrado. – Le dedicó una dulce sonrisa para después girarse despacio y dirigirse de nuevo a la nevera. Abrió la puerta despacio notando un poco el frío en su piel y metió la mano en el último cajón, sacando un pollo envuelto en un envase. En la última isla se había dado el lujo de gastar su dinero en uno bien grande y jugoso.

Nada más cogerlo cortó el plástico con uno de sus dedos y después puso el horno a calentar mientras preparaba el saco de patatas para cortarlas después y algunas almendras para hacer una buena salda. – Veo que no tienes ninguna herida seria, he mirado por tu cuerpo y no he visto nada raro. – Una vez dijo aquello se dio cuenta de lo que había dicho, el dragón podía curar sus propias heridas y además ese comentario había sido algo raro y podía mal pensarse, por lo que ahora la morena se giró mirándole algo nerviosa y soltando una leve carcajada mientras negaba al mismo tiempo. – No quiero decir que me pase el día mirándole ni nada así ¡Hahaha! ¡Pero tampoco digo que…! – Ella misma se hizo un pequeño lio y pensó que lo mejor era girarse y seguir cocinando, aún no estaba muy acostumbrada a charlas con la gente. Mientras cocinaba estiró su mano derecha y cogió una tortita llevándosela a la boca para después de masticarla un poco hacer ella misma un sonido de aprobación.

Pasaron unos cuantos segundos más y empezó a sudar un poco debido al calor que ya estaban soltando los distintos objetos que estaba usando la chica para cocinar. Tras hacer algunos arreglos con el pollo, sacó una botella de vino blanco bastante cara, otro capricho que ella misma compró con sus ahorros, echó un poco por encima del animal y acto seguido lo metió en el horno. Lo dejaría ahí un poco mientras ahora hacía la salsa, le salían bastante buenas y esa era su especialidad, tenía un toque salado pero no demasiado y no era muy líquida, más bien algo espesa. Cuando la hubo acabado empezó a pelar las patatas a toda velocidad con un buen manejo del cuchillo. – Quiero pedirle permiso para desaparecer un par de semanas, Dexter-sama. Me gustaría entrenar mejor mis hakis y conseguir más potencia en mis técnicas, no me gustaría ser una carga en esta banda y servir también para el combate cuando haga falta. Por cierto en unos quince minutos tendréis vuestra comida. – Terminó de añadir para después colocar una sartén con algo de aceite y empezar a echar las patatas que ya había cortado. Después de prepararle la comida a su líder, se daría una buena ducha para limpiarse el sudor que ahora recorría su cuerpo, siempre le gustaba estar presentable para cualquier cosa.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Sáb 9 Ene 2016 - 2:09

Se pasó la muñeca por la frente, limpiando el sudor que le caía sobre los ojos mientras la joven lo saludaba. Parecía tranquila, pero mantenía esa formalidad que le hacía entender la brecha que había entre ambos. No era sólo su capitán, sino que además Dexter tenía diez años más que ella. Había una brecha generacional entre los dos, y ella lo consideraba, tal vez, un anciano. ¿Aunque cómo podía ser eso? Desde hacía mucho tiempo la edad no marcaba cambios en su cuerpo, y tan sólo con el entrenamiento iba evolucionando. Tal vez su cara un poco más ovalada que redonda y alguna línea de expresión, pero no era viejo. ¿Por qué lo trataba de usted? En cualquier caso, eso ahora no era importante.

-Es muy temprano, ¿No crees que estarías mejor en cama descansando?- comentó, mirando el reloj de la cocina y dándose cuenta de que apenas eran las siete menos veinte. "Más temprano de lo que me imaginaba, incluso", pensó por un momento.

Sin embargo no fue capaz de decir nada cuando la sonrisa de Hinori lo hechizó por un instante, y cuando vio su piel erizarse ligeramente al frío de la nevera meneó ligeramente la cabeza, apartando los pensamientos que empezaban a inundar su mente. "Demasiado tiempo de sequía", dijo su mente, mientras el Capitán observaba a la morena sacar un pollo del frigorífico. ¿Un pollo para desayunar? No podía decir que no tras la noche que había pasado, al fin y al cabo siempre le apretaba la ansiedad tras las pesadillas, pero tal vez tanto fuera pasarse. "Aunque llevo ya mucho sin comer en condiciones", pensó, tratando de recordar cuando fue la última vez que comió. Al fin y al cabo, dado su metabolismo de dragón necesitaba comer apenas una vez cada dos o tres meses... Pero su boca le seguía pidiendo paladear manjares, y aquel pollo, pese a estar crudo, olía tan bien...

-Ya hace mucho de eso- expresó, de forma retórica, mientras agitaba la cabeza. Había pasado mucho tiempo desde que comía carne cruda, y no debía volver a hacerlo, pese a que su Akuma no mi le pedía comer presas, no carne quemada. A veces las disputas que tenía con su lado más salvaje eran extrañas, y la cesión a cualquiera de sus deseos podría significar su caída al salvajismo. No le apetecía entrar en esa clase de mecánica decadente.

De repente agarró un saco de patatas y un bote de almendras para acompañar la comida, y él no resistió la tentación de coger una tortita para llevársela a la boca. Le temblaba la mano, y Hinori lo tuteó mientras explicaba que no había visto ninguna herida en su cuerpo. Raro, pues no recordaba que Hinori estuviera presente cuando Uracha le hizo las curas en el brazo. Pero al parecer la muchacha era simplemente observadora. Se había dado cuenta de que no tenía ninguna herida, al menos reciente. La cicatriz del brazo parecía ya simplemente un tatuaje, y los cortes que tenía apenas se distinguían de su piel. Dio un mordisco a la tortita, al mismo tiempo que ella se giraba y arrancaba un pedazo de otra, soltando una especie de gemido para expresar que estaba rica. Y, obviamente, estaba muy buena. La tortita también.

Dexter terminó por sentarse, y esperó con cierta paciencia mientras su cocinera preparaba el frugal desayuno, observando su cuerpo, aún tembloroso a ratos, mientras se dejaba llevar por el olor a vino blanco. No recordaba que en su última compra hubiera llevado alcohol a la despensa, más que las dos botellas de Bourbon que siempre tenía en la habitación por si se encontraba ocioso. ¿De dónde la había sacado? En cualquier caso, eso no importaba. Hinori comenzaba a sudar debido al calor, y el dragón tuvo que abrir la ventana para que el ambiente deliciosamente cargado aligerara un poco. No era que le molestase el olor, de hecho le gustaban los aromas fuertes, pero la chiquilla podría marearse si estaba encerrada, y el extractor no podía hacer milagros, al fin y al cabo.

-No necesitas pedirme permiso para eso- dijo, resoluto, mientras la veía cortar patatas con precisión quirúrgica. "Ni aunque no quisiera me negaría viendo tu manejo del cuchillo"-. De todas formas tal vez te fuese más sencillo entrenar Hakis conmigo, al menos el de armadura- comentó, sin darle mayor importancia-, ya que llevo diez años estudiando esa energía en concreto y creo que hay poca gente en el mundo que llegue a mi manejo. Sin embargo, entiendo que prefieras hacerlo por tu cuenta. Al fin y al cabo, ésa es la forja de los maestros.

Se levantó de la banqueta y robó una almendra, aprovechando que aún estaban enteras (aunque seguramente por poco tiempo), y se la llevó a la boca, gimiendo de una manera similar a ella, en forma de burla cariñosa. En cierto modo, la pelinegra le recordaba a Nadia.

-Por cierto, Hinori- comenzó. ¿Cómo preguntarlo? La mejor opción era ser directo, pero siendo la chica tan tímida tal vez debiera ser más sutil. Nah, si se molestaba se disculparía sin más, al fin y al cabo si tanto respeto le profesaba podrían tener algo de confianza-, ¿Por qué me tratas de usted? No soy tan mayor, al fin y al cabo. Me haces sentir viejo.

Se notó reflexivo en la voz. Tal vez sí que se estuviera haciendo viejo, tras tanto tiempo...
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Sáb 9 Ene 2016 - 18:32

La chica continuaba haciendo la comida mientras escuchaba las palabras de su capitán de forma tranquila y calmada. El pollo ya casi estaba listo y tan solo faltaban unos momentos para que el animal estuviera servido en una bandeja. Las patatas terminaron de freírse y ahora las puso en una bandeja dorada, la cual encontró encima de la mesa. Sacó un par de salsas y las dejó al lado del capitán para que este pudiera echarse la que le diera la gana. Acto seguido abrió el horno sirviendo el pollo en un plato lleno de salsa de almendras. De él surgía un delicioso olor a gloria. Una vez se lo puso al dragón emitió un sonido extraño al mismo tiempo que sacaba la lengua y hacía un gesto de victoria con los dedos. De repente escuchó unas palabras que no esperaba, las de entrenar el haki armadura con él.

La idea era muy tentadora sin embargo quería hacerlo ella misma sin ayuda de nadie. De modo ahora negó un poco con la cabeza y se echó un poco en la mesa por la zona que no había platos, miró al dragón a los ojos de forma algo tímida para después responderle en un tono de voz amable. – Me gustaría hacerlo a mi sola, no quiero significar un problema para ti. – Dicho eso ahora se sentó sobre la mesa, sonriendo a su capitán con una calma total. Acto seguido escuchó unas palabras que la hicieron alzar una ceja algo confusa, preguntaba la razón por la que le llamaba de usted. Ella no tardó en soltar una carcajada amable para después apartarse de la mesa. Se dirigió a la nevera y le sacó al dragón una botella de refresco de cola, se lo puso a su alcance y después se le quedó mirando con una mirada inocente.

No iba con la intención de llamarle viejo ni mucho menos, de modo que ahora habló en voz alta para aclarárselo a su capitán. – No lo digo por nada en especial, solo por el respeto que le tengo capitán. No sois para nada viejo Dexter-sama, de hecho aparentáis ser muy joven y tenéis un cuerpo perfecto. – Dicho aquello se giró ahora pensando en lo que había dicho para acto seguido soltar una leve risita y empezar a caminar hacia la puerta de forma tranquila. – Voy a darme una ducha Dragoncito-kun, nos vemos ahora mismo… – Dijo ahora dándole un nombre más cariñoso para hacerle sentir mejor. Una vez salió de la habitación empezó a caminar hacia el cuarto de baño pensando en quedarse como nueva tras una dosis de agua calentita y agradable. Una vez llegó se desnudó y se metió dentro de la bañera, activando la manivela para que el líquido empezara a caer sobre ella de forma continua.

Cuando saliera de allí lo primero que haría sería ponerse una ropa cómoda y fresquita para después buscar al capitán y ver si le había gustado la comida tan deliciosa que le había hecho con su gran habilidad de cocinera. No tardó mucho de hecho, unos cinco minutos fueron suficientes para salir y secarse, después se puso un sujetador blanco y unos pantalones naranjas del pijama, en la parte superior se colocó una camiseta negra y ahora empezó a caminar rumbo a la cocina de nuevo para ver si encontraba allí al dragón. Estaba tomando algo más de confianza, al menos el Shichibukai no era tan soso como Midorima, que parecía estar estreñido todo el tiempo con la cara de veneno para ratones gigantes.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Dom 10 Ene 2016 - 14:41

La chica sacó el pollo del horno, haciendo con cierta sorna un signo de victoria mientras le mostraba la lengua. "Niña maleducada", pensó al verlo, pero siendo pariente de Derian al menos podía agradecer algo de efusividad, lo cual nunca estaba de más. Y precisamente, era una niña. ¿Cuántos años llegaba a tener? ¿18? Apenas dos años más que él cuando empezó a viajar, y él era insufrible. "Desde luego hablas como un viejo, Dexter", vino a su cabeza como un pensamiento fugaz, y es que había pasado tanto tiempo... Doce años, casi trece, desde que había abandonado su hogar para ser cazador, aunque esa etapa sólo duró cuatro años... Y luego Kedra. Se le antojaba tan lejano ya aquella época, intentando salvar vidas inocentes mientras el Cadejo se hacía un sanguinario nombre, y él a su costa, sin querer.

Un pollo delante de él lo sacó de sus pensamientos, y una chica tirada sobre la mesa sonriéndole mientras le decía que prefería aprender ella sola. ¿Qué estaba intentando? ¿Por qué se tumbaba delante de él en la mesa? Aquella mujer era incorregible... O muy inocente. O ambas. Por suerte pronto se irguió, y tardó poco y menos en quitarse de la mesa para alcanzarle una botella de refresco de Cola. No era mala idea para acompañar, y más después de pasar la noche sudando. Lo abrió con una mano y comenzó a beber, sin dejar de mirar a su joven Nakama, que al parecer, era definitivamente admiradora suya. Le había comprobado las heridas sin necesidad, y ahora le decía que tenía un cuerpo perfecto. No era del todo incorrecto, pues tras tanto tiempo de entrenamiento había llegado a superar lo que creyó su máxima capacidad de musculación, y aún no llegaba al riesgo de desproporcionarse, pero que se lo dijeran otras personas, y más una chica tan tímida como Hinori... Algo raro debía ser.

Y tan raro debía ser. De Dexter-sama a Dragoncito-kun en un momento. Y se lo decía para informarlo de que iba a darse una ducha. ¿De verdad era tan inocente como parecía? Le transmitía muy malas vibraciones aquel cambio repentino.

-Disfruta de la ducha- dijo, calculando sus palabras para no añadir ningún doble sentido sin querer, y se centró en lo que tenía delante de sus ojos.

En un plato el pollo con mejor aspecto que había visto en mucho tiempo, y a su lado una fuente de patatas suficiente para acabar lleno sin probar la carne. Pero, sin embargo, la carne tenía el primer hueco reservado en su estómago, y con un cuchillo cercano cortó el enorme zanco del ave. Más que pollo parecía pavo, pero no estaba seco y además desprendía ese característico olor del capón recién hecho. Probablemente ésa fuera la clave, el animal era más mayor que un pollo y, por ello, más grande.

Cortó un pedazo y lo tomó con el tenedor. Tenía un matiz acaramelado, como si la avellana y el vino hubiesen dejado una pequeña costra en su comida, y se lo llevó a la boca. De sabor estaba bien, de temperatura bastante caliente aunque no le resultaba desagradable y su textura era fabulosa. Cada vez estaba más convencido de que Midorima cocinaba mal a posta sólo por fastidiarlo, porque lo que Hinori acababa de hacer en un momento...

Comía despacio, saboreando cada bocado de pollo pero tomando grandes raciones de patatas entre pedazo y pedazo, llegando casi a terminárselas antes ni siquiera de llegar a la mitad del zanco... Y no se había llenado. Tenía más hambre de la que creía, al parecer.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Lun 11 Ene 2016 - 10:54

La chica continuaba caminando hacia la cocina con una sonrisa en el rostro, lo único malo de la ducha había sido salir de ella pues el frío que se cogía era impresionante debido al cambio de temperatura. No se escuchaba nada por el barco, era impresionante la forma de dormir que aquellos osos tenían, no iba a despertar a nadie pero si llegaban las dos y no estaban en pie, haría solo la comida para los que si lo estuvieran. No iba a quedarse hasta por la tarde en las cocinas, aunque con lo tímida que era si alguien se lo pedía, seguramente lo haría sin rechistar. Siguió avanzando tranquilamente con las manos en los bolsillos hasta finalmente llegar a la cocina. Pudo ver allí sentado a su líder, era normal que aún continuase comiendo.

Cuando asomó la vista al plato abrió los ojos impresionada, apenas quedaban patatas, debía de tener un hambre horrible y eso le hizo sonreír un poco para después caminar de nuevo hasta la nevera mientras le hablaba para que supiera que estaba allí, aunque tal vez ya la había olido. Usaba un gel con aroma a coco y eso debía se olerse a mucha distancia, más para un zoan. – Si que tenías hambre capitán, si quieres más comida solo tienes que pedirlo. – Dijo sonriente mientras continuaba buscando en la despensa hasta encontrar lo que estaba buscando. Por suerte nadie se la había comido, una belicosa tarta de chocolate y nata que había preparado hacía dos días. Estaba entera y entonces fue cuando cortó un trozo con un cuchillo, sería del tamaño de tres porciones normales, la puso en un plato de plástico y se la puso delante a Dexter. Parecía que quería engordarlo para comérselo, pero en realidad tan solo estaba preocupada. – ¿Cuánto tiempo llevas sin comer? – Se permitió preguntar ahora mientras se acercaba algo curiosa mirándole.

La mirada de Hinori cambió de repente de inocente a una un poco seria, era una chica muy observadora y su mano ya estaba seca, por lo que podría averiguar fácilmente una cosa. Colocó dos dedos ahora sobre la frente de su capitán y acto seguido pasó a su hombro bajando por el brazo hasta su muñeca, lo hizo de forma lenta y bastante suave, nada más hacerlo se miró los dedos y alzó una ceja mirándole. – ¿Estás bien? – No era una médica profesional pero si tenía algunos conocimientos y notaba que no todo estaba en su sitio, tal vez se estaba rayando más de la cuenta pero algo le decía que no era así. De repente le hizo al dragón una señal de stop con la mano para que no se moviera y empezó a caminar a su propio cuarto a ritmo tranquilo. Necesitaba buscar el termómetro para determinar si tenía fiebre o algo por el estilo, de modo que a eso fue.

No tardó en llegar a la sala y abrir una mesita que tenía atornillada al suelo, debajo de la tabla de madera principal había un cajón oculto, sacó un maletín negro y de este el objeto que buscaba además de unas pastillas para la fiebre. Una vez las metió en su bolsillo, guardó todo en su sitio y salió de su cuarto cerrando la puerta para llegar de nuevo a la cocina. Dejó el termómetro encima de la mesa junto a las dos pastillas, después le miró tranquilamente cruzándose de brazos. – Creo que ya sabes lo que toca, inspección sorpresa. Quiero ver tu temperatura, ni se te ocurra engañarme con alguna habilidad rara de dragón, Dexter. – Parecía algo más seria de lo normal, esperaba que su capitán no estuviera enfermo, si así era iba a tirarse el día en cama le gustase o no. Aunque no pudiera con él físicamente, tal vez podría usar otras armas para conducirle al colchón y después encerrarle. Lo malo es que él podía echar las puertas abajo con un dedo, debía pedir las correas de kairouseki cuanto antes para la gente del barco, como Midorima no era usuario con él usaría normales, total ya poco humano era, parecía el súper robot colorín.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Lun 11 Ene 2016 - 23:19

La puerta se abrió a su espalda, y un olor a coco compitió por adueñarse de la estancia, aunque terminó por fundirse en una nube aromática que no sabría describir con demasiada precisión. Pero era agradable, eso seguro.

-Oh, qué rápida- comentó tras tragar el pedazo que tenía en la boca-. Eres así para todo, por lo que veo.

Rió, mientras Hinori le respondía y hacía una pregunta que lo dejó algo chocado. ¿Cuánto tiempo llevaba sin comer? Tal vez unas semanas... Un mes... ¿Dos meses? Tal vez casi tres, aunque lo dudaba. ¿Debía decirle todo el tiempo que llevaba sin comer o sólo serviría para preocuparla? En cualquier caso si era mínimamente observadora ya se habría dado cuenta y mentirle no serviría de nada, así que...

-Pues no lo recuerdo, tal vez un mes o dos. Ya sabes que no como mucho- dijo, viendo la enorme porción de tarta que su cocinera le estaba sirviendo. Aún iba a tardar un rato con el pollo, pero al sumarse el embriagador perfume del chocolate con los efluvios de la almendra había algo que debía hacer, aunque era muy goloso. Tal vez demasiado.

Con el tenedor separó un pedazo de tarta, y al tiempo cortó un pedazo del zanco, para comerlos al mismo tiempo. Al principio tenía un sabor extraño, como dulzón con un matiz salado, y el indudable gusto de esa grasa cálida que recorre buenamente el cuerpo de un pollo jugoso... Tenía sus dudas en un principio, pero antes de ni siquiera darse cuenta estaba intentando combinar de nuevo aquella delicia, cuando un dedo lo detuvo en seco.

-Ehm... ¿Hola a ti también?- saludó, a modo de pregunta, para ver cómo de su frente casi seca pasaba a su brazo, aún sudado.

Casi sintió un escalofrío cuando pasó con suavidad el dedo desde su hombro hasta su muñeca tensa por la postura que tenía que adoptar si no quería embadurnar entre pollo y tarta el tenedor. Por un momento llegó a creer que era un intento de seducción (bastante logrado, debía admitir), pero la ceja levantada y la pregunta que llegó tras eso lo hizo salir de su engaño. Simplemente estaba tomándole la tensión, o alguna cosa médica de por el estilo.

-Sí, estoy bien, he tenido una...

Pero no llegó a concluir. Con la mano, la morena lo frenó, instándole a quedarse quieto y así se quedó. La postura era incómoda, y el pollo lo llamaba, por lo que siguió comiendo. Al fin y al cabo, para algo era el capitán. ¡Ya tenía suficiente con obedecer en todo lo demás! Iba a comer si quería.

Y casi tardando más en volver que cuando fue a ducharse, Hinori llegó. Armada con un termómetro y drogas, ahora quería jugar a los médicos... "En fin, qué remedio".

-Bueno, tú dirás por dónde quieres empezar- dijo, levantándose lentamente. Tal vez era la primera vez que Hinori veía al pirata de más de dos metros desde tan cerca. Probablemente tuviera que agacharse para que le llegara a la axila-. Me niego rotundamente a que me tomes la temperatura como a los niños, ya te aviso desde ahora.

De todas formas, ahora que lo pensaba... ¿No era un reptil? Su sangre era fría, seguramente aparentase un grado sumo de hipotermia, aunque al estar moviéndose y todo eso... "Con suerte se relajará, y si no tratará de robarle un termómetro a Uracha".
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Mar 12 Ene 2016 - 2:33

Cuando él dijo lo de varios meses sin comer, el ceño de la chica se frunció bastante, vale que fuera un dragón y todo eso pero aún así ella se preocupaba. No pudo evitar chasquear la lengua un momento para después seguir escuchando. Sus palabras no eran excusa, aunque comiera poco debía hacerlo o al menos así pensaba la chica, le iba a cocinar cada día sin ninguna excepción. Ahora cogió aquel termómetro y se subió a la mesa con agilidad, de esa forma lo tendría mucho más fácil, le colocó el objeto a su capitán y le pidió que cerrará el brazo, aquello tardaría unos momentos en pitar por lo que mientras tanto soltó un leve suspiro para después cruzarse de brazos. Ella misma estiró su mano para coger una de las tortitas y llevársela a la boca para empezar a comérsela, se había quedado algo fría pero aún estaba buena y comestible.

De repente alzó una ceja mirando al dragón y se le ocurrió una cosa, acto seguido esbozó una media sonrisa algo extraña para después empezar a hablarle en un tono amable pero no tanto como el anterior, hasta que no se asegurase de que estaba sano no iba a cambiar. – Cuando tengas tiempo me gustaría mostrarte mis habilidades, capitán. Dijo eso mientras le colocaba la mano en el hombro y le sonreía, parecía una proposición indecente pero enseguida iba a especificarlo por si las moscas, no pensaba mal del dragón pero siempre era bueno dar una leve explicación al menos. – Quiero que me pongas a prueba, quiero mostrarte que puedo ser una gran luchadora. – Dicho eso su expresión cambió a la de una chica dulce y amable, era demasiado “adorable” para ser una guerrera o al menos eso parecía.

De repente el termómetro empezó a pitar y la chica lo tomó con mucho cuidado mirándolo, una pequeña gotita de sudor le cayó por la cabeza cuando de repente se quedó mirando al pirata con una ceja alzada. – ¿No habrás hecho nada no? – Preguntó ahora mientras se acercaba un poco con una mirada parecida a las usadas por los marines para interrogar, de hecho ella vivió esa mala experiencia. Justo cuando iba a seguir con su juego de mirada rara notó un olor bastante raro y notó algo de humo en la sala, se giró y vio que había dejado un par de patatas en la sartén y estás se habían quemado, rápidamente colocó el utensilio en el fregadero. En ese momento sonrió un poco traviesa y le gritó a su capitán. – ¡A cubierto! – Activó el grifo y saltó a un lado rodando, el agua al entrar en contacto con el aceite hirviendo hizo saltar chispas ardiendo hacia varios sitios, el juego era esquivarlas.

Ella lo había logrado a la perfección a decir verdad, se había metido incluso debajo de la mesa, una vez pasó todo se puso en pie y se sentó de nuevo en una silla con una sonrisa tranquila y amable, sin embargo no se olvidaba del termómetro. – Estos son mis juegos, capitán. Espero que no haya hecho trucos o sé de muchas torturas dolorosas. Te mataré a cosquillas atándote con kairouseki mientras duermes, también puedo dormir abrazada a ti unos dos días sin descanso y matarte de calor. Incluso podría falsificar una nota dónde declaras tu amor por el Midorima. – “El Midorima” eso había sonado muy raro pero fueron sus palabras exactas, de hecho ahora tras eso le miró con una mirada que trataba fingir ser sádica pero no se le acercaba para nada.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Miér 13 Ene 2016 - 13:48

"Tal vez sobreestime mi inteligencia", pensó el dragón cuando observó a la muchacha subirse a la mesa sin ninguna dificultad para colocarle el termómetro bajo la axila. Con una sonrisa de culpabilidad apretó el brazo contra su costillar y dejó que el termómetro comenzara a marcar una temperatura que, si bien era sana para él, podría parecer letal para cualquiera. Pero bueno, ¿Cuántas cosas a las que se sometía el dragón semanalmente no eran probablemente mortales para cualquier humano corriente? Empezando por el mero hecho de volar, Dexter hacía cosas que oscilaban entre la temeridad y la locura, aunque tal vez teniendo en cuenta el baremo de sus fuerzas y el poder que había llegado alcanzar tal vez podría llamarse con la misma precisión "un martes cualquiera". Y sin embargo ahí estaba, cumpliendo los caprichos de una niña como si fuera una mascota.

-Lo siento, pero ya tengo pa...- dejó de hablar cuando Hinori le explicó que las habilidades que le quería mostrar eran las de luchadora. "Por un pelo casi la lío", pensó, recordando que aunque Alice se hubiera autodenominado "novia" aún no tenían nada en firme. Incluso él mismo se había negado a hacerse falsas ilusiones hasta que volviera a verla, si es que eso volvía a pasar. Realmente tenía muchas menos esperanzas de las que le había hecho ver en Mariejoa, pero esa sonrisa que tan pocas veces se dejaba asomar en la cara de la chica invisible no era algo que quisiera dañar-. Ah, no. Lo siento, pero por ahí no paso. Una cosa es el cretino de Midorima, pero no voy a pegarme con nadie de la tripulación. Que sobrevivieras a Mariejoa con todos los miembros demuestra que eres una gran luchadora.

No era mentira, pues al fin y al cabo Midorima, pese a sus habilidades, había perdido la pierna por gañán. El simple hecho de no subestimar a los rivales y enfrentarse siempre guardando la compostura y la cabeza era algo que hacía a cualquiera mejor luchador que Midorima. Aun siendo tan poderoso, ya que su aura no era precisamente débil, su actitud arrogante lo hacía perder sus batallas y acabar derrotado sin necesidad. Si se hubiera molestado en analizar aquella langosta habría visto tan bien como cualquiera que la parte débil siempre es el vientre. Pero tampoco iba a ensañarse con él demasiado, al fin y al cabo todos necesitaban aprender de una manera o de otra.

-¿Yo? Pero si he estado quieto todo el rato- dijo, mirando para la chica que sin bajarse de la mesa miraba para el termómetro. ¿Tal vez marcase unos veinte grados? Tanto tenía, en realidad, ya que era inmune a gran parte de tóxicos y su sistema inmune eliminaba sustancias nocivas con gran rapidez de la sangre, haciendo de una gripe cuestión de un par de horas-. ¿Qué marca?

Pero sin responderle se acercó a la sartén, que por lo visto estaba quemando patatas olvidadas de antes y a la muchacha no se le ocurrió otra cosa que hacer que meterla al agua, así de sencillo. Aceite hirviendo saltaba, y Hinori se tiró contra el suelo. Mientras tanto él alzó la mano y creó un muro de Haki delante de la pileta, evitando que salpicara desde allí. Al fin y al cabo, y por suerte, el aceite no había desarrollado su voluntad de atravesarlo tanto como él de que no lo atravesaran... "Haki en aceite, ¿Eh? Cada día estoy más loco".

-Ni tienes Kairoseki ni serías capaz de falsificar mi firma. Está escrita en ecuaciones de física relativista y se notaría mucho si las calcas- sacó la lengua, como diciéndole "he ganado" de forma bonita. Hinori estaba empezando a ocupar el hueco de una hermana pequeña...
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Jue 14 Ene 2016 - 16:39

La chica observó impresionada como su capitán paraba el aceite de aquella forma tan sublime. Lo que la dejó un poco más tocada fueron las palabras que dijo aquel dragón, las de la guerra anterior. Ella se había considerado un estorbo durante esa batalla, no solo por haberse perdido, también por no haber podido ser muy útil. Sin decir nada más se giró dándole la espalda y sentándose en la mesa mientras asentía con la cabeza despacio. Acto seguido escuchó cómo le negaba sus amenazas de niños y al mirar de reojo vio que le sacaba la lengua. Se quedó un rato callada, mirando a la mesa con los ojos entrecerrados y recordando el combate que había tenido con aquella langosta junto al peliverde.

La verdad es que había resultado bastante herida, sobre todo en aquel ataque ardiente que apareció del cielo por parte del estúpido Shichibukai robot. Llegó a pensar en que iba a morir allí y aquello la hacía sentir algo mal. Ahora su capitán no quería luchar con ella aunque fuera solo un poco y eso empezó a hacerle pensar cosas extrañas. Tal vez el dragón la veía una chica débil o a lo mejor es que directamente no quería luchar con sus amigos, pero si ese era el caso era injusto que sí luchara con Midorima. Alzó un poco la cabeza mirando a la puerta con sus ojos blancos para después colocarse en pie y mirar al capitán directamente a la cara. – En ese caso mándame a luchar con alguien que consideres fuerte, quiero demostrarte que puedo pelear. En la guerra tan solo di problemas y fui derrotada por un simple ataque aéreo provocado por el Shichibukai robot. – Mientras decía aquellas palabras parecía bastante frustrada, de hecho contenía la rabia todo lo que podía para no ponerse a tartamudear.

Una vez realizó aquella breve pausa continuó hablando con él. – No sé cuáles son sus sueños capitán. Pero el mío además de estar en esta tripulación es no tener que depender de nadie y poder ayudar a todos. Muchos me han visto como una niña pequeña que solo busca jugar o llamar la atención. Voy a ser la más poderosa entre los Ju senshin y pronto lo comprobaras, capitán. – Una vez dijo aquellas palabras volvió a sentarse lanzando un suspiro al aire y cruzándose de brazos. Lo primero era largarse una temporada y mejorar todas sus habilidades de combate cuanto antes. Lo único malo es que le daba cosa dejar a la tripulación a merced de Midorima a la hora de la comida.

Ahora se puso a pensar en lo asombroso que había sido el dragón parando el aceite de forma fácil y simple, habiendo tenido ella que tirarse al suelo y rodar. La morena era demasiado nerviosa y no pudo aguantar estar allí sentada otra vez, por lo que se volvió a poner en pie y caminó hacia la puerta. Cuando estaba a punto de atravesar el umbral se frenó en seco cerrando los ojos. – También me gustaría conocer tus sueños, deseo poder ayudarte a cumplirlos, a ti y a todos los demás compañeros. – Una vez dijo aquello empezó a caminar hacia la cubierta, iba a ponerse a entrenar allí mismo golpeando con sus nudillos repetidas veces un cañón de hierro.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Jue 14 Ene 2016 - 17:43

Hinori parecía algo compungida con sus palabras, pero así era. No le gustaba luchar contra sus amigos, y aunque a veces se veía en la obligación de callar a Midorima no era algo que terminase de agradarlo. Sin embargo, si lo único que quería era demostrarle lo que valía, él no tenía que hacer nada, sólo esperar mientras ella terminaba con sus ejercicios y ver si era capaz de impresionarlo. Al fin y al cabo, a su edad él seguramente no valía ni la décima parte que ella. "De verdad que pienso como un viejo, no me lo explico".

-¿Mandarte a luchar? Hinori, la gente a la que considero fuerte se resume en un desaparecido, un conde loco y un pervertido. ¿Estás segura de que quieres que te mande con alguno?- Pensó en Alex, que estaría encantado de entrenar a una chica tan prometedora, pero Derian vería como un insulto mandarle una "presa", además de que no se llevaban precisamente bien. Aunque fuese su prima, dudaba que las relaciones que mantenían fueran precisamente sólidas. Y finalmente estaba Byakuro.

"Jack Drallion Stark... aquel estúpido ciborg", pensó, sin moverse todavía. Las últimas gotas de aceite terminaban de saltar y bajó el brazo, relajándose ostensiblemente. Tenía un solo recuerdo de aquel hombre, y había sido pésimo. Tras una reunión en la que trató de dejar a todo el cuerpo del Ouka Shichibukai a la altura del betún se desvaneció para, sin estimar consecuencias, atacar todo lo que estaba a su paso como si no fuera con él. Ni aliados ni enemigos reconoció, y finalmente murió lejos de la batalla por razones que desconocía. "O tal vez sólo se esconde del mundo", quién sabía lo que le habría pasado realmente.

-Hinori- dijo, poniéndole la mano en el hombro-, entiendo que quieras ser fuerte, pero no es un buen sueño- él nunca deseó ser fuerte, aunque sí que en algún momento llegó a necesitarlo y a obsesionarse con ello. Nunca olvidaría cuando estuvo a punto de volverse loco por tanto entrenamiento, cuando abandonó Kage Akuma...-. Perseguir la fuerza pone a prueba tu humanidad, y no querrás enfrentarte a eso. Nadie quiere. Ser Ju senshi no te aportará nada más que problemas, Hinori. Pero si de verdad quieres serlo yo te ayudaré.

La chica se dirigió hacia la puerta, y antes de salir terminó diciéndole que ella quería conocer sus sueños. ¿De verdad? Bueno, era factible, pero ya que lo ayudara... No se imaginaba a Hinori haciendo de Cirano en medio de una cita, mucho menos de Celestina...

Salió tras ella por la puerta, y la vio dirigirse sin mucho tino hacia alguna parte.

-¿Qué andas buscando, Hinori?
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Invitado el Jue 14 Ene 2016 - 19:27

La chica continuaba caminando pero con una expresión distinta a la anterior. Había escuchado todas y cada una de las palabras del dragón. Por un momento estuvo a punto de darse la vuelta para intentar darle un abrazo, le gustaba que se preocupara por ella. Tenía razón en muchísimas cosas, como por ejemplo en lo de ser Ju Senshi. Las personas que había nombrado como poderosas eran totalmente desconocidas para la chica con aquellas descripciones, salvo uno. Con lo de conde loco esperaba que no se refiriese a su primo, si así era se picaría incluso. Sin embargo decidió no averiguarlo y continuó caminando tranquilamente hacia la cubierta del barco. Escuchó ahora la pregunta de su capitán y fue cuando ella se giró mirándole y respondiéndole con un tono amable. – Estoy buscando algún cañón de hierro, parece que no hay ninguno por aquí. – Dicho eso soltó un leve suspiro y se colocó en el centro de la cubierta.

Cerró los ojos despacio. Acto seguido trató de concentrarse mientras tomaba aire muy lentamente y luego lo expulsaba con fuerza. Sus cuatro extremidades empezaron a brillar en un tono dorado y poco a poco comenzaron a emitir un sonido eléctrico. Pasaron unos segundos hasta que lanzó un golpe a un lado, segundos después alzó la pierna todo lo posible para dar una potente patada al aire. El resultado fue una onda de choque bastante fuerte que salió hacia arriba. – Creo que voy a pasar el resto de la mañana aquí, Capitán. – Mencionó mientras aumentaba el aura de sus brazos y empezaba a concentrarse. Pasaron unos segundos hasta que por fin anuló aquella técnica y empezó a correr por la cubierta a una velocidad tranquila.

Si quería mostrar su capacidad no había tiempo que perder. Su velocidad iba aumentando para mejorar la fuerza en sus piernas. No tenía intención de parar de correr hasta que no hubiesen pasado mínimo unos diez minutos. Aquello le iba a costar otra ducha cuando acabase pero la verdad es que le era indiferente pues adoraba estar bajo el agua. El Sol ya comenzaba a asomar con más fuerza y eso significaba que pronto los gandules de la tripulación comenzarían a despertarse. El olor de la cocina les atraería seguramente, pero allí ya no quedaba nada que llevarse a la boca y eso la hizo frenarse en seco y llevarse las manos a la cabeza. – ¡Tengo que hacer el desayuno para los demás! – Gritó ahora mirando a Dexter y corriendo rápidamente al interior.

No tenía ni un momento de descanso y eso le impedía continuar con sus entrenamientos. Al menos esperaba que esos capullos les gustara la comida y tuviesen fuerza el resto del día. Era feliz ayudándolos a todos y pese a las palabras de su capitán no pensaba rendirse en conseguir su sueño. Iba a llegar a aquel rango pirata y después protegería a los suyo siempre sin tener que depender de nadie. Pero todo eso no importaba ahora pues tenía que hacer churros para todo el mundo. Pensaba también en ponerles zumo de naranja y vasos de leche. La vida de una cocinera era dura y mucho más si además era médica y luchadora.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

Mensaje por Dexter Black el Jue 14 Ene 2016 - 20:21

-¿Un cañón? En este barco no hay armas, sólo las catapultas. Y no tienen munición...- se encogió de hombros por un momento. La verdad es que no le gustaba la idea de una batalla naval, y por ello la Joya no contaba con ningún tipo de armamento. Al fin y al cabo ningún carpintero que se preciase disfrutaba viendo su obra quebrarse, y él no era menos. Como arquitecto, ingeniero y constructor de la nave no soportaba la idea de que se astillase el más mínimo tablón.

Antes de darse cuenta, Hinori ya estaba en la cubierta principal y no tuvo más que seguirla, no fuera a hacer alguna locura, como despertar a Sven. Pobre reno, siempre estaba metido en todos los fregados sin culpa ninguna. "A veces pienso que no me perdonarás que te sacara de Drum", pensó mientras se acercaba a la luchadora para ver qué demonios estaba haciendo, y se fijó en que sus extremidades brillaban con un tono dorado. Y saltaban chispas. "Vaya, se especializa en electricidad, qué bonito". La verdad fuera dicha, tenia una buena técnica, aunque aún le faltaba un poco por aprender. Se acercó a ella y se puso en posición, listo para lanzar uno de sus golpes más espectaculares, aunque siendo sinceros nunca lo había llegado a utilizar en combate.

Las rodillas flexionadas y los tobillos relajados, mientras con las manos hacía una serie de movimientos que poco o nada tenían que ver con el puñetazo que lanzó tras eso. De color azul, su brazo pareció extenderse hasta donde la onda dorada de la morena se disipaba, y seguía unos metros hacia delante para desvanecerse finalmente. El barco se estremeció por un instante, demostrando la teoría del dragón: No podía extralimitarse en la nave, o corría el riesgo de hundirla. De hecho, miró a sus pies, y bajo ellos descubrió cómo la madera se había hundido ligeramente. Ahora tendría que arreglarla.

-En fin, como quieras. Yo voy a la bodega a por madera, que creo que la he liado un poco- comentó sin mucho ánimo. No le hacía mucha gracia ponerse a arreglar esa estupidez tan temprano, pero como no sacara las tablas dañadas y pusiera unas nuevas seguro que algún idiota lo hacía peor. "Oh, mierda", pensó, mientras bajaba las escaleras. Tenía que quitar los cables de neodimio para eso... Iba a ser un día muy largo.

De repente escuchó a Hinori gritar que tenía que preparar el desayuno al resto. No se debía acordar de la tarta a medio comer, las tortitas y el maldito pollo. Pero no iba a ser él quien se lo dijera. Al fin y al cabo, lo vería al llegar a la cocina. O de lo contrario habría más comida para él luego. A todo esto, aún no había terminado de desayunar... En fin, ya en otro momento.
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Re: Una Mañana Por El Barco. [Dexter-Hinori] [Priv]

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