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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

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¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por Brand el Miér 13 Ene 2016 - 16:14

El pequeño barco avanzaba a gran velocidad hacia la isla llamada Sunō Sima, situada al East Blue. Dicho pedazo tierra, era poco conocida por su ubicación en aquel mar, aparte la climatología, claramente adversa, era un factor que repudiaba al querer acercarse a esa dirección.

El espadachín llamado Glash D. Brandom decidió hacer un riguroso entrenamiento, había vivido muchas experiencias en comparación a su pasado; aunque si se compara en lo que le podía deparar su futuro, sería un pellizco de arena en un extenso desierto. Muchos os preguntareis cómo ese joven pirata se enteró de la ubicación de aquella isla; todo fue por una conversación, entre dos marineros en una taberna, dieron los datos necesarios para que el peliblanco fuera consciente de la ubicación de Sunō Sima. Lo que le llamó más la atención, era esa fría meteorología caracterizada por las bajas temperaturas, la nieve y el viento. Las zonas geográficas también fueron de su interés: los grandes picos, acantilados, cuevas, bosques; todo ese cómputo de zonas le agradaron para iniciar un nuevo rumbo.

En su pasado había conocido varias personas y con ellas vivió una serie de experiencias inolvidables; ahora había llegado el momento de curtirse, de tomar esos duros entrenamientos y no aquellos ejercicios que realizaba cada día. Su propósito era volverse más fuerte, impresionar a Grehim cuando volviera al Archipiélago Arashi. Durante unos días se equipó con varios suministros y provisiones: pieles, ropa de invierno, saco de dormir, esterillas, pedernal, cantimplora, bolsa de viaje,  saco para golpear, pesas de diferentes kilos, pesas para las muñecas y tobillos, también de diferente peso, etc. Realmente iba bien equipado, se lo quería tomar con consciencia y era un auténtico reto personal; estaba decidido a darlo todo. Así fue como el pirata tomó rumbo hacia su siguiente destino. Ahora, Brandom estaba con una amplia capa de mullida piel, con una capucha que cubría parte de su rostro; aunque la sonrisa que proporcionaba sus labios, era bien amplia haciendo que sus ojos se achinaran un poco. No tardó en acercarse a la costa por la zona suroeste, siendo conocedor de las múltiples cuevas que puede encontrar; lo único negativo serían los animales de constitución mayor: tigres, osos, etc. El espadachín salió del transporte marítimo sujetando una cuerda, decidió saltar para caer en la nieve y no mojar su calzado en el agua. Brand empezó a estirar para ir arrastrando el pequeño barco, se acomodó la cuerda alrededor de su cintura para ir avanzando paso a paso. Quería sacar la mayor parte del agua, para que la propia marea no se lo engullera.

La costa estaba poblada, en mayor parte, por grandes acantilados y piedras; fue una suerte encontrar esa zona nevada para facilitar así el acceso. Después de adentrarlo, se encargó de anudarlo a varias rocas y en la propia nieve con la ayuda de unos ganchos con soporte. Era una tarea laboriosa… el pirata hizo lo que pudo, alguien más apañado lo hubiera dejado más curioso, pero el amasijo de cuerdas y ganchos era consistente, impidiendo así, que el transporte se desprendiera hacia el mar.

En una pequeña batida por aquellos alrededores, el pirata encontró una reconfortante cueva para instalarse. Estaba completamente vacía, no había rastro ni de animales ni de actividad humana. El suelo era de tierra y roca, con pocos desniveles; era un buen lugar para acampar. Hizo varios viajes para transportar todas las provisiones a la cueva, dejándolas a un rincón de esta. Luego se tomó su tiempo para hacer un pequeño fuego, alejado de la entrada, para ir incrementando la temperatura en aquel lugar. Hacía frío, pero el peliblanco no paraba de moverse de aquí para allá, colocando la comida y la bebida en un rincón, separándola de los objetos de entrenamiento como eran aquellas pesas y saco. En otro lado, agrupaba lo que vendría a ser la esterilla, saco de dormir y las múltiples mantas para resguardarse del frío.

Una vez entrada la tarde, el joven ya tenía ordenada su recién adquirida “guarida”. Cerca de la cueva había un bosque de dimensiones desconocidas; enfrente, un claro adornaba un río helado que continuaba su rumbo hacia el bosque de pinos. Todo el terreno estaba invadido por nieve, de allí el nombre de aquella isla:  Sunō Sima, isla nevada.

Brand se sentó frente al fuego, encima de una esterilla. En su pierna estaba apoyada la pequeña liberta y con el lápiz iba haciendo unas anotaciones << Bien… cada día tendré que hacer una serie de ejercicios para entrar en calor, una especie de calentamiento. Durante las primeras jornadas, lo realizaré en el interior de la cueva, cerca de la salida… así pillaré temperatura antes de salir al exterior. Constará de 100 abdominales, 100 flexiones, 100 asentadillas; luego para aclimatarme 10 kilómetros corriendo en la nieve. Sí, será un buen calentamiento >>  

Dejó la nota y se quitó el abrigo para sentirse más cómodo, esa tarde empezaba por el calentamiento ya que no quería perder ni un segundo en aquel rincón del mundo. Los primeros ejercicios fueron una serie de estiramientos que se componían en unos movimientos circulares de los brazos hacia delante y atrás, al igual que la cintura y rodillas. Acto seguido inició una serie de pequeñas sesiones de asentadillas, para estirar las piernas y luego un calentamiento dedicado a los tobillos: ponerse de puntillas y luego apoyarse en la zona del talón; eran meros ejercicios previos al calentamiento. En seguida se puso encima de otra esterilla, cerca de la entrada para empezar hacer sus flexiones, abdominales y asentadillas. Los movimientos de cada ejercicio eran lentos, ampliando su longitud para que las fibras de los músculos se estiraran y se contrajeran al máximo. En las últimas repeticiones, aceleraba la velocidad para incrementar así la temperatura corporal, era un punto muy importante antes de salir a correr esos 10 kilómetros.

Una vez acabado esas tres sesiones de 100 repeticiones se dispuso a salir a correr. Se colocó una especie de pañuelo para cubrir su rostro y unos guantes, ya estaba preparado, ya podía iniciar esa marcha. Sin gastar más tiempo salió al exterior a correr por ese manto de nieve, durante los primeros minutos se notaba algo pesado, pero pasado ese tiempo de aclimatación su cuerpo mantenía una velocidad constante sin sobrepasarse, dejando que la musculatura de las piernas trabajara y el corazón bombeara sin demasiada exigencia. Brandom tenía capacidad de superación y sabía que aquello solo era el comienzo de unas duras jornadas en ese territorio nevado, en Sunō Sima.
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por barbazul el Lun 25 Ene 2016 - 20:01

Mientras navegaba por el mar de este llegué a una isla, nevada en su totalidad, y que no conseguía recordar de los mapas que había visto de este mar. La curiosidad, unida a mi infancia entre el hielo del norte, hicieron que me parara en ella para entrenar. Hacía mucho que no practicaba con la espada y necesitaba mejorar bastante con ella, especialmente en los ataques a distancia, pues eran mi punto débil. En mis viajes había podido conocer a muchos espadachines, y casi todos ellos eran capaces de hacer cortes a larga distancia usando sus armas, era hora de que yo hiciera lo mismo sí quería considerarme un verdadero espadachín.

Tuve que dar un buen rodeo, hasta encontrar una playa entre tantos acantilados, era una isla muy curiosa, nada más subir por el escarpado camino que discurría desde la playa hasta la parte superior, un espeso bosque helado, pude ver diversos animales de aspecto poco amistoso. Por suerte para mí podía escalar con facilidad y refugiarme en las ramas altas. Desde ellas estudié el terreno a mí alrededor y me dispuse a hacerme un plan de entrenamiento. Había gran cantidad de rocas, y árboles cerca que serían perfectos para practicar las katas del estilo de ocho espadas y con las dos katanas, si le dedicaba media mañana a cada uno tendría las tardes libres para hacer ejercicio físico.

Ahora que lo tenía decidido, baje del árbol, hoy exploraría la isla para ver que peligros y habitantes poseía ésta, de tener alguno. Esta exploración me serviría como ejercicio físico, por lo que ya empezaba con el programa de entrenamiento, además debía ir pensando cómo conseguir realizar esos ataques a distancia. Por lo que me habían contado los que los realizaban, y había leído en algunos manuales, necesitaba concentrar mucha energía en la espada, y luego ser capaz de liberarla. Entonces, mientras pasaba un congelado rio por encima de un puente pensé que si este desembocaba en algún tipo de cascada sería un lugar idóneo para meditar buscando mi energía, así como para fortalecer mi cuerpo.

Seguí el rio congelado hasta uno de los acantilados, como había pensado el agua bajo la capa superficial de hielo estaba liquida y caía hacia la playa. E n uno de mis últimos viajes había descubierto que estar parcialmente sumergido en agua dulce me restaba parte de mis fuerzas, pero no tantas como el agua salada. Usaría esto para ejercitarme bajo la cascada haciendo que esta los más simples de los ejercicios supusieran un reto, y por tanto un desafío y una mejora de mis capacidades físicas. Sólo tenía que encontrar el camino de bajada y podría empezar ese mismo día, dejando la exploración para las jornadas en las que me dedicara a correr.
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por Brand el Vie 29 Ene 2016 - 10:17

Las huellas se marcaban en aquel terreno nevado, pisada tras pisada el joven espadachín continuaba su rumbo a un ritmo de velocidad continuo, sin descanso. La línea de pasos se vislumbraba hasta perderse en aquel blanquecino horizonte, adornado de pinos con algo de nieve en sus copas.

A consecuencia del calor generado en el propio cuerpo del pirata, todo su perfil quedaba rodeado en una pequeña capa de “vapor”. El avance de aquella carrera le llevó a una especie de desembocadura de un río helado dejando un paisaje de una cascada cayendo libremente hacia dicha ramificación produciendo así un delta, concretamente uno de los “brazos” que daba a la mar.

El peliblanco decidió descender por uno de los laterales, dirigiéndose al pie de la cascada que no estaba congelada. Allí, pudo ver varias piedras lisas, era un lugar perfecto para meditar bajo aquellas gélidas aguas. De todas formas, el pirata era consciente que antes de introducirse bajo aquella cortina, debía de amoldar su cuerpo a aquella temperatura.

<< Debería de estirar un poco, algo de meditación me vendrá bien. Si quiero meditar en esta isla, debo de incrementar el calor corporal… >>

Brand llegó a una de las costas y se mantenía en el mismo lugar haciendo repetidos saltos, miró a su alrededor hasta divisar una piedra, libre de nieve. Se acercó para subirse encima y hacer una serie de ejercicios, después de correr esa distancia debía de estirar los músculos de las dos extremidades inferiores. En aquel parón el vapor que desprendía su cuerpo era más notable, el sudor empezó a recaer por su frente y esa capa se perdía a los pocos centímetros de su cuerpo.

<< Ya estoy listo. Ahora tendré que aplicar todos los consejos de Grehim >>

Después de esos minutos, el espadachín se sentó cruzándose de piernas encima de la piedra. En esa posición de loto, colocó sus manos a la altura de su bajo vientre, dejando los antebrazos apoyados en los muslos. Los dedos quedaron entrelazados, mientras que el dorso de ambos índices se acomodaban entre ellos mismos; dejando que la punta de los pulgares cerraran un circuito energético con la yema de los dedos acusadores. La espalda se mantenía recta, pero sin haber tensión en los hombros. El pirata sabía que era mejor mantener los parpados caídos y visualizar lo poco que podía llegar a ver; pero se relajaba y se concentraba más en esa oscuridad si los cerraba.

Posición de las manos:


<< Bien, ahora hay que visualizar la corriente de energía que recorre todo el cuerpo; conectando el universo con la propia tierra >>

Allí, con los ojos cerrados el peliblanco empezó a vislumbrar en su mente su propia silueta, definida por líneas blancas. En dicha forma, se remarcaban en una perfecta línea recta los diferentes chacras que recorrían todo el cuerpo. Desde el centro de la cabeza hasta las propias gónadas, pasando por el llamado hara; punto localizado por debajo del ombligo. En esa perfecta silueta una corriente de energía, de un color azulado, entraba por ese punto central de la zona superior de la cabeza. Esa energía se deslizó por cada uno de los chacras, llegando hasta las propias gónadas y subiendo de nuevo; en aquel instante en que pasaba por el hara se transformaba en un color rojizo. Dicho cambio de tonalidad, era la representación de las preocupaciones, miedos... Esa energía pura se teñía de ese rojizo tono, purificando así el cuerpo y expulsándola al ritmo de la respiración. Esa era la forma que tenía el pirata para centrarse en su meditación, sintiendo que ese recorrido interno recobraba más representación en su mente; llegando a ser una visión inconsciente. Brand estaba en un estado de completa relajación, no pensaba en nada mientras esa vibración recorría parte de su torso a la vez que pronunciaba un pequeño mantra enseñado por Grehim.

Mantra:


Llegando a ese punto de concentración, el peliblanco decidió retirarse parte de la ropa que llevaba encima; sin abandonar esa posición de loto. Sus armas las colocó a uno de sus lados al igual que la vestimenta, dejando su cuerpo, de cintura para arrriba, completamente desnudo. El físico del joven se caracterizaba por los fibrosos músculos tanto en el torso, como en las extremidades superiores. Su cuerpo no era ancho, ni corpulento; era más bien delgado con una musculatura bien definida; en otras palabras, se podía deducir que había realizado un entrenamiento a lo largo de su vida. No había cicatrices representativas que lo delataran como un chico, que hubiera vivido muchos combates y aventuras.

Glash D. Brandom volvió a ese estado de calma, tranquilidad y relajación; llegando a visualizar de nuevo esa corriente energética en su mente. Mediante ese ejercicio de meditación lograba incrementar su temperatura corporal. Su cuerpo no temblaba y el ritmo de la respiración seguía como antes, inspiraba por la nariz y expulsaba el aire por la boca. El perfil del peliblanco volvía a expulsar ese vapor en más densidad, al contraste de la temperatura corporal con la ambiental dejaba ver esa humeante capa.

<< >>

En esos instantes sentía algo en su interior; era esa energía que dejó de ser una simple recreación en su mente. El cuerpo del pirata empezó a desprender una pequeña aura de un tono blanquecino que llegaba a brillar, en aquellos instantes entraba en un estado de calma total. Podía sentir el lejano sonido de la cascada, algo extraño ya que la tenía muy cerca. Luego, el ruido de las hojas moverse al ritmo del viento, pisadas de posibles animales. Su silencio era perturbado por aquellos sonidos que pasaban por la mente del muchacho, sin reparar en ellos, dejando que fluyeran como el agua de un río; estaba sumido en aquella perfecta concentración.
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por barbazul el Miér 3 Feb 2016 - 16:08

Los minutos iban pasando y no encontraba la forma de bajar el acantilado, las paredes verticales cubiertas de nieve y hielo eran trampas mortales. Ni siquiera para alguien criado entre glaciares y su agilidad eran un buen sitio por donde bajar de forma segura, y no quería morir de inanición en aquel lugar. Como no encontraba una forma de bajar desde ese lado pensé en dar la vuelta, y buscar una bajada desde el otro lado, pero el sonido de las olas me hizo cambiar de opinión. Si encontraba una bajada hasta alguna playa podría seguir la línea de costa hasta el lugar, o perder el tiempo si el acantilado estaba demasiado cerca del agua.

Según fui descendiendo el nivel de nieve fue disminuyendo, a pesar de ello aún había suficiente como para cubrirme los pies a pesar de estar ya cerca de la playa, incluso ésta tenía nieve en las zonas que las olas no llegaban a mojar. Me gustaba el clima de esa isla, mucho más que el da las calurosas y arenosas islas que había visitado últimamente. Continué por la playa, ahora en dirección contraria al a que llevaba, deshaciendo el camino que había hecho, pero esta vez por la parte de debajo del acantilado.

El viento con salitre me mojó durante los primeros cientos de metros de recorrido que fueron por la playa, cuando el acantilado empezó a internarse en tierra y la playa dio lugar al bosque nevado el viento dejó de mojar, pero empezó a helar debido a la humedad que había cumulado mi ropa y piel. Seguramente no fuera tanto como el agua que me esperaba, pero era un buen anticipo de ello.

Cuando fui llegando hasta el lugar descubrí unas huellas en la nieve, que debían ser de hacía muy poco si el tiempo no había acabado con ellas, además al tocarlas eran nieve y no hielo, por lo que no habían pasado la noche allí. Continué hasta la catarata, donde descubrí a alguien meditando ya en ella. Vaya mala pata había tenido, justo tuve que buscar la catarata ocupada en aquella isla desierta. Y para colmo de casualidades pude ver que el joven también era espadachín, o al menos poseía katanas.

Bueno, tendré que compartir con el sitio de entrenamiento, quizás hasta podamos ayudarnos entre nosotros. Por lo que caminando tranquilamente me acerqué hasta la catarata, y dejando las armas a un lado de esta me puse cerca del joven, pero a suficiente distancia como para no molestarle. El agua me quitó muchas de mis fuerzas nada más tocarla, más aún cuando sentado sobre las piedras el agua me rodaba completamente. Ahora debía concentrarme en ese frio, hacerlo mío, sólo entonces podría empezar a usar mis espadas.
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por Brand el Vie 5 Feb 2016 - 22:08

<< >>

La mente del espadachín seguía dejando pasar todos esos pensamientos que aparecían por su cabeza, como un ave que surca los cielos sin impedimento alguno, en total libertad y fluidez. A sus oídos llegaron los sonidos producidos por pequeños pasos por la nieve, los sentía lejanos pero seguía obviándolos manteniéndose en ese estado de impoluta calma. Todo el perfil del pirata desprendía una especie de vapor, consecuencia del contraste entre su temperatura con la del ambiente. Gracias a la meditación, el joven era capaz de incrementar su propia temperatura y no dejar que el cuerpo le temblara por el frío. Su abuelo y maestro le adiestró en esa práctica, para el peliblanco la propia meditación le brindaba una oportunidad de vislumbrar lo que vendría a ser su yo invisible.  Esas simples ideas en su mente, le servían para relajarlo y preparar su consciencia para un nuevo día, un nuevo entrenamiento o un simple rato de paz consigo mismo. Brand, durante un tiempo indefinido, permaneció meditando sobre aquella roca.

De forma inconsciente, había llegado a un estado que aquella energía creada por su propia imaginación se volvió realidad. Era participe de aquella sensación de calidez que le rodeaba, el aura blanquecina que desprendía todo su cuerpo. Era momento de dar un paso, ya había meditado suficiente; debía de moverse. Abrió los ojos y en ese instante aquella aura desapareció, dejando el cuerpo de Brand totalmente humedecido por el sudor. Sin más vacilación, el pirata se colocó los ropajes para vestirse y allí que se dispuso a entrenar con una de las katanas. Quería realizar un conjunto de katas, pero esa idea fue pausada por la imagen que vio a continuación.

Los ojos de Brand  se centraron en la silueta de un tipo, estaba meditando bajo aquella cascada. Se quedó realmente impresionado, aquel desconocido debía de tener una gran concentración. Ese ejercicio lo iba hacer tarde o temprano, pero el primer día no estaba muy seguro. Su cuerpo no estaba acostumbrado a esas temperaturas, pero recuerda las palabras de Grehim explicándole los beneficios de meditar bajo una corriente de agua.

El espadachín iba a exclamar asombrado, quería preguntarle y saber de esa persona, pero no era el momento… debía de dejar que finalizara aquella meditación. La simple realidad de ver a alguien más entrenar, le incrementaba ese espíritu de superación y autodeterminación. Sin esperar un minuto, se puso a realizar esos movimientos con la katana. El característico sonido del aire al ser cortado por el filo, era camuflado por el agua de la catarata. El espadachín se centraba en las posiciones, marcándolas bien y cargando el peso en la pierna delantera. Todas las técnicas que realizaba durante aquella serie de movimientos reflejaban una larga trayectoria de formación; se podía ver que no era un simple aprendiz y tenía mucho potencial para mejorar. Cada kata que finalizaba, miraba hacia aquel desconocido de barba azulada; seguía con esa concentración bajo aquellas aguas ¿Cómo se llamaría?  ¿Viviría en la isla? Solo había entrenado con Grehim, nunca había tenido a otra persona con la que entrenar, por eso sentía mucha curiosidad por aquel individuo.

El peliblanco se mantenía en movimiento, no paraba ni un minuto. Su intención era mantener esa cálida temperatura en su cuerpo, para contrarrestar el gélido ambiente. El aura de vapor seguía envolviendo su silueta desde los pies hasta las manos, a causa del contraste de temperaturas.

<< Tengo ganas de conocerlo… ¿Cómo se llamara? ¡Seguro que es muy fuerte! Espero caerle bien… ¡Cuando termine de meditar me presentaré! ¡Sí! Debo de hacerlo, sería lo normal. Decir mi nombre y lo que hago en la isla >>
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por barbazul el Miér 10 Feb 2016 - 18:52

Estar casi totalmente sumergido en el agua helada me quitaba gran parte de mis fuerzas, lo que hacía más sencillo centrarse, aunque de algún modo también me ayudaba a sentir más mi cuerpo. Me encontraba como cuando entrenaba en los glaciares y caía al agua, con la diferencia de que ahora era un usuario de Akuma no mi y que el agua no estaba tan fría. Cuando pensé que estaba ya listo me levanté y llamé a mi Katana con la cobra real, seguramente debajo del agua ésta no sería más que una espada normal sin poderse transformar, pero me evitaba el salir de la cascada y perder parte de lo que había hecho.

Una vez con la katana en la mano comencé a hacer dos movimientos sencillos, con toda la velocidad que me permitían mis brazos y cuerpo hacia dos tajos paralelos separados apenas unos treinta centímetros, mi objetivo era el transmitir el frio a eso cortes, haciendo que avanzaran helando lo que encontraran a su paso. Era consciente de que sería un proceso largo y costoso, aunque que no lo era en esta vida. Continué con el ejercicio lo que me parecieron un par de horas, para luego salir de la cascada.

Al salir y abrir los ojos puede ver al peliblanco por allí, parecía que ya no estaba meditando, si no observándome y de él emanaba una nube como de vapor. Supuse que también estaría entrenando, aunque no sabía demasiado de él y puede que fuera marine o del gobierno.

-Hola, perdona si te he molestado. Mi nombre es Oda, Gaedor D. Oda. ¿Eres de por aquí, creía que esta isla estaba deshabitada?
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Re: ¡Espíritu de superación! [Pasado] [Rol de entrenamiento] [barbazul]

Mensaje por Brand el Jue 11 Feb 2016 - 22:04

El filo de la katana cortaba el aire en todos los movimientos que hacía Brand. Ese sonido quedaba amortiguado por el viento, que soplaba con algo más de intensidad. La nevada hizo presencia en aquella parte de la isla, era algo muy normal. La nieve se apilaba y se iban formando gruesas capas blancas que cubrían las ramas de los árboles y parte de las rocas de aquella costa. El cielo se mantenía cubierto por una blanquecina nube, libre de tempestad.

El pirata ponía cada vez más fuerza en todos sus golpes, tanta que una pequeña onda de vierto cortante dejaba una marca en el suelo a su paso. El muchacho ponía todo su ímpetu en golpear con decisión y potencia, no paraba ya que su intención era mantener su cuerpo a una temperatura que no le hiciera titiritar. El esfuerzo físico era primordial, no podía dejar que el frío le calara hasta los huesos.

Glash D. Brandom se colocó frente a una inmensa roca, en la costa de aquella cascada. Por el momento, no había decidido entrar en el interior ni acercarse a la gélida agua. Delante del pedrusco se dispuso a cortar el aire, se encontraba a unos 3 metros. Allí que cortaba en sentido horizontal, vertical y diagonal; movimientos ascendentes o descendientes. Cada golpe que producía con el sable, este desprendía una onda de viento cortante que golpeaba la piedra sin llegar a cortarla, pero produciendo una pequeña raja. Debía de intensificar cada acción que realizaba desde la cadera, aprovechar el movimiento de rotación para que acompañe el de los brazos.

Las horas pasaron y el sudor caía como agua por la frente del peliblanco. Las gotas se deslizaban por las cejas y de allí caían a las mejillas para perderse por la barbilla. El sonido de una voz hizo que el pirata prestara atención al hombre que se había acercado, tenía la barba azul era el tipo que había estado meditando en la cascada. Se llamaba Geador D. Oda y por su tono de voz no aparentaba ser una persona que buscara problemas, eso le agradó al espadachín ya que él solo quería entrenar para mejorar sus habilidades como espadachín.

El joven Glash envainó la katana, luego respondió - ¡Hola! No, no has molestado. Espero que yo tampoco lo haya hecho. Me llamo Brand, un placer de conocerte Oda – alzó su mano para estrecharla, era un gesto que había aprendido y ya lo tenía asimilado. Otra característica de su forma de hablar, era repetir el nombre de la otra persona al presentarse. Al dejar de moverse su temperatura corporal se fue disparando, haciendo que el sudor surgiera como agua en un desbordamiento de un río. – No, no soy de esta isla. Vine para entrenar, quiero volverme más fuerte y sorprender de esa manera a mi maestro. No estoy acostumbrado a este clima, pero en unos días estaré listo para meditar bajo la cascada. ¡Debe de ser espectacular la sensación! ¡Estoy ansioso! – Se podía ver ilusión en cada una de las palabras que decía el pirata – No muy lejos, hay una cueva. Allí decidí hacer una pequeña base para descansar por las noches – Brand se puso en movimiento, iniciando una serie de estiramientos para no quedarse quieto - ¿Viniste a entrenar a esta isla? – se le podía ver la pura inocencia en su hablar, había revelado hasta el lugar donde descansaba.
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