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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

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Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Mar 15 Nov 2016 - 5:14

El rubio estaba planeando un combate de entrenamiento. En esos momentos se hallaba en la plaza del coliseo de Marineford, cruzado de brazos totalmente. Había enviado una carta a Misa, y otra a la chica peliblanca. Quería que tuviesen un combate de entrenamiento para ver cuánto habían mejorado sus habilidades tras la misión en el desierto. Xemnas portaba su armadura Caronte al completo, teniendo un casco negro con dos cuernos, una coraza, unas grabas, unos guanteletes y unas botas, todo de kaisouseki puro. De sus hombros surgía una capa blanca en la que ponía Vice-Almirante. Había sido subido tras haber vuelto de la misión, y haber derrotado a Aaron en aquel combate directo. Ahora quería mostrar sus capacidades en una pequeña pelea amistosa.

El clima era bastante bueno, y tampoco parecía que fuera a ponerse malo. El chico soltó un suspiro, y se estiró despacio, esperando a que las dos chicas llegasen. No sabía dónde narices estarían, y si iban a tardar mucho. De todas formas, no tenía nada mejor que hacer, y por ello se sentó con toda la calma del mundo. Activó su haki de observación para poder verlas llegar mejor, y entonces cerró los ojos. Les había advertido que iba a haber combate, por lo que esperaba que viniesen con sus mejores armas y habilidades. Algo le decía que su rival más problemática iba a ser Misa, con sus explosiones. Por suerte contaba con su protección, y con la capacidad de anularla completamente al contacto físico.

- Espero que no tarden mucho en venir.

Dijo mostrando una sonrisa amable en su rostro, y llevándose ambas manos a la nuca, para después empezar a respirar algo más fuerte de la cuenta. Nadie parecía invadir las gradas, y eso era porque Xemnas no lo había hecho público. Algo le decía que aquello se iba a llenar en cuanto escucharan los ruidos. Y en ese caso, toda la presión iba a ser para el rubio por el cargo que tenía.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Alice Branwen el Mar 15 Nov 2016 - 6:06

Así que esto es Marineford – musitó la joven mientras caminaba por los pasillos de aquel enorme edificio. Lo cierto es que era mucho mas imponente verlo con tus propios ojos en vez de contemplarlo en fotos. Lo cierto era que su visita en aquella ocasión no era por las risas. Resulta que hace unos pocos días atrás recibió una carta del marine rubio que conoció en una misión, Xemnas. Al parecer quería un combate de entrenamiento para ver lo que habían mejorado luego de ese asunto en el desierto. Alice frunció en ceño al pensar en eso; ella no creía que había mejorado mucho del todo, la verdad. Solo fue por insistencia de Lorenz que aceptó la invitación del comodoro, y usando un buen razonamiento. La joven agente debía darle la razón a su mentor. Pelear con alguien de rango tan alto podría serle de gran experiencia, además callaría las quejas de los de arriba respecto a la joven.

Alice suspiró y siguió caminando. Ella misma sabía que no tenía oportunidad contra el rubio (y Misa, por defecto), pero eso no quería decir que se rendiría así sin más. Incluso ella tenía su orgullo, aunque no lo demostrase tanto.

Bueno, ¿a donde se supone que tenía que ir? – pensó la albina.

Al cabo de unos minutos, llegó a la entrada de lo que parecía ser un coliseo. Antes de entrar, la joven se aseguró que estuviese bien vestida para el combate. Ese día llevaba puesto una camiseta de tirantes de color blanca, con unos shorts negros de mujer para hacerle juego. A su espalda tenía sus dos tantos, listo para retirar en caso de emergencia, y al frente tenía un banano donde llevaba sus píldoras. Al costado de los shorts negros, tenía una especie de bolsa negra amarrada, allí llevaba sus diales. Alice suspiró, enderezó su postura y entró al recinto.

Lo primero que pensó, fue que el lugar era inmenso. Las gradas se encontraban vacías, y a unos metros de distancia se encontraba el rubio. Arqueó una ceja al ver la armadura, pero se encogió de hombros y se acercó al rubio.

A pasado tiempo, Xemnas-kun – no lo notaba de lejos, pero ahora que se encontraba cerca, pudo notar cierto detalle que se le había escapado. – Ara, felicidades por el ascenso a Vicealmirante– finalizó con una sonrisa amable y dulce.
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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Miér 16 Nov 2016 - 4:51

– No entiendo para qué quieres hacer esto, Xemnas. – Musitó en un susurro mientras iba caminando al lugar donde había sido citada. ¿Una pelea entre 3 personas? No es que no quisiera luchar, pero tampoco le hacía mucha gracia el tener que hacerlo ante él. Suspiró con calma, en el camino, sin darse cuenta, un joven recluta de pelo castaño y ojos azulados, se interpuso en su camino. Misa lo miró de forma tranquila y notó qué estaba bastante nervioso, casi palideciendo ante la idea de tenerla enfrente. Escuchaba algunos murmullos, algunas palabras sueltas e, incluso, alguno que otro insulto hacia sí mismo. ¿Qué estaba haciendo? No tenía prisa, pero tampoco le gustaba hacer que la esperaran por mucho tiempo.

– Etto… M-me p-pre-preguntaba s-sí a-ca-acaso, ¿u-usted t-tendría u-u-una c-c-ci-cita co-co-conmigo? – Le dijo, armándose de valor y casi pareciendo que iba a morir por lo que acababa de hacer. Si antes no tenía color, ahora parecía que su alma había abandonado su cuerpo. Misa lo miró confusa, tratando de entender aquellas palabras y sonrió. ”Esto ya es rutina” – pensó al notar que, últimamente, muchos reclutas la invitaban a citas, o le regalaban flores, chocolates e, incluso, cartas de todo tipo de índole.

– Lo siento, pero no – notó como es que aquel chico se ponía algo triste. Ella no era de las que les gustase herir sentimientos, pero no tenía ojos para otro hombre distinto de Xemnas. ”Incluye mujeres” – se dijo al recordar que incluso algunas chicas buscaban algo parecido a lo que el joven recluta buscaba, pero era la misma respuesta. – Ahora vuelve a tus cosas. No pierdas el tiempo y preocúpate de las cosas que tengan verdadera importancia. – Soltó un leve suspiro, le puso la mano en el hombro y siguió su camino, pensando en qué iba a terminar el entrenamiento. Al parecer, también iba a estar Alice en la pelea.

– Bueno, puede ser divertido.

Dijo antes de llegar al lugar del enfrentamiento. Muchos dirían qué iba subestimando a sus oponentes, pero era el caso contrario. Dentro de los bolsillos de su capa de capitán, estaban sus pastillas que funcionaban como esteroides y aumentaban sus habilidades. El resto de su indumentaria la completaba una camiseta rojiza con unos pantalones a juego, además, iba con el pelo amarrado en una coleta alta. Notó que tanto su chico como Alice ya estaban en el lugar y, para su impresión, Xemnas ya era un vicealmirante. Sonrió de forma cálida y se acercó a él.

– ¡Xemnas! – elevó un poco su voz para llamar su atención e ignoró, de momento, a Alice. Tampoco se explicaba qué hacía ella ahí, pero no iba a cuestionar a su chico. – Esa capa te hace ver mejor. Felicidades. – Dijo con una sonrisa. ”Es la primera vez que veo esa armadura completa… Hace ver a Xemnas mucho más alto” – pensó mientras analizaba esa cosa. Pensó en abrazarlo y darle un beso, pero… Estaban en Marineford, el lugar donde más debían tener cuidado. Si se llegaban a enterar de su relación, no iban a tardar en aparecer los rumores. Sobre todo, aquel que ella tanto iba a odiar, el que ella había llegado tan lejos gracias a la ayuda de su novio.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Miér 16 Nov 2016 - 5:15

Una sonrisa se formó en el rostro del rubio cuando vio a la primera chica aparecer. Al final era cierto que iban a presentarse a aquel combate con él. Lo primero que hizo la peliblanca fue felicitarle por el ascenso, cosa que el chico agradeció haciéndole una leve reverencia, en señal de cortesía. Estaba contento de haber sido recibido de aquella forma, pues salvo Misa, no hablaba con otras personas del género contrario, y empezaba a pensar que le odiaban sin motivo, como hacía años. Notó una ligera brisa acariciar su rostro, pues el resto del cuerpo estaba perfectamente blindado. No esperaba que ambas pudiesen hacerle un daño serio en aquella coraza, pero si lo lograban, no se iba a entristecer. Su objetivo era ver cuánto habían mejorado desde aquella misión en el desierto de Sarden.

- Gracias, Alice-chan. Algo me dice que este encuentro va a ser bastante interesante. Lo mejor será que esperemos a Misa, o nos matará por empezar sin ella.

Mencionó entonces con un tono amable. Lo cierto es que sabía de sobra que el poder de la rubia además de ser explosivo, literalmente, era mayor. De hecho, sabía que podía llevarse la derrota en aquel encuentro. Por suerte para él, tenía algunas tácticas ya pensadas, pero no descartaba que sus dos oponentes también las tuviesen. Recordaba cuando entró por primera vez al cuartel del Norte. Justo fue unos días después de la traición de Kurotora y Samegure. En esa guerra pudo vencer a un poderoso criminal junto a su hermana, la cual sabía de sobra que había muerto. Su intuición se lo decía, y ya se había lamentado a solas. Ahora dejó de pensar en aquello, y negó un poco con la cabeza. Era el momento de centrarse en otras cosas. Su haki de observación le hizo sentir una presencia impresionante, y eso provocó que el Vice-Almirante sonriese de lado.

La capitana no tardó en aparecer, felicitándole también por el ascenso, y además sonriéndole de forma dulce. El chico no pudo evitar devolverle la sonrisa de manera calmada. Debía admitir que desde que no usaba aquel maquillaje, estaba mucho más hermosa. Su poder era impresionante, y si él había llegado hasta aquel puesto, ella también podía hacerlo. De hecho, no estaba seguro de su victoria, pero debía esforzarse. Cerró los ojos despacio, y lo siguiente que hizo fue soltar una pequeña carcajada amable.

- Gracias, capitana. Aunque tan solo es una capa con unas letras, espero poder ofrecer a estos mares una justicia digna con el poder de mi corazón y mi espada.

Una vez dijo aquello, empezó a caminar hacia el lado contrario en el que estaban las dos mujeres. Les dio la espalda unos momentos, y después se alejó unos ocho metros de ellas, quedando a una distancia considerable. Entonces desenfundó su espadón, dándose la vuelta, y apuntando con él hacia ellas. Su mirada ante todo continuaba siendo tranquila. El chico soltó un pequeño suspiro, y colocó la pierna derecha algo más hacia delante que la izquierda. Entrecerró los ojos con toda la calma del mundo, y les habló en un tono serio, pero sin alzar la voz en ningún momento. Quería que ellas supieran que estaba hablando de algo importante, pero tampoco sin llegar a ser una bronca.

- Si alguno de los tres se encuentra mal, que no fuerce el combate. Podrá abandonar la pelea e ir a las gradas. Ante todo somos compañeros. La enfermería también está cerca. Está prohibido atacar de pecho para arriba. Ahora comencemos, demostradme vuestra determinación.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Alice Branwen el Miér 16 Nov 2016 - 5:48

Misa no tardó en llegar a la arena, y lo primer que hizo fue felicitar a Xemnas por su ascenso. Ante eso, un puchero se formó en el rostro de la albina. Vale, no conocía de casi nada la rubia, pero tampoco era para que ella la ignorase y no la saludara. La joven albina suspiró y se sobó su cabello. Que se le iba a hacer, de todas formas aquello no era una visita de cortesía. A la agente no le gustaba pelear, realmente, pero tampoco se iba a descuidar en su condición física. Tenía muchas cosas que probar y proteger, y no podía darse el lujo de ser débil o morir. Con un movimientos de sus brazos, los dos tantos se encontraban firmes en las palmas de su mano. Si no se equivocaba, esa armadura estaba hecha de algo resistente, por lo que podía usar sus armas sin contenerse.

Justicia, interesante – pensó con curiosidad la albina. Se preguntaba que tipo de justicia perseguía el vicealmirante. Se hizo una nota mental para preguntárselo más tarde u otro día.

Al ver que Xemnas se alejaba, la albina esperó tranquila que se detuviese. Una vez que terminó su discurso, la peliblanca sonrío y se encogió de hombros. Usando el Soru, se alejó de Misa para quedar es una especie de formación parecido a un triángulo. Desde esa perspectiva, podía observar los movimientos de ambos marines sin problemas. No se hacía ilusiones. Ella tan solo era una agente auxiliar, mientras que esos la superaban en rango, y poder por lo que pudo observar. Sería un milagro que durase más de cinco minutos combatiendo con esos dos monstruos.

Un momento – murmuró por lo bajo la albina. Esta dirigió su mirada al rubio y le habló al rubio vicealmirante. – Solo para aclarar. ¿Este combate es un 1 vs 1 vs 1, no? – De todas formas, fuese cual fuese la modalidad de combate, estaba bien por su parte. Tampoco es que quitase mucho sus problemas. Xemnas tenía una jodida armadura de... algo, y Misa pues... Ahora que lo recordaba, ella sabía que era una usuaria, pero no tenía idea de cual tenía. No la iba a subestimar, ella nunca haría eso. Siempre trataba a sus oponentes con respeto, sin excepción.
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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 2:49

La capitana suspiró y se empezó a concentrar. Notó que los dos se separaban, Alice a una velocidad considerablemente alta y su chico, caminando. Miró a las gradas y logró observar que ya iba llegando algo de gente. ”No todos los días se ven estas cosas. Supongo que tendré que ir a tope desde el inicio” – se dijo mientras jugaba con sus fármacos en sus bolsillos. La idea de usarlas no le parecía del todo correcta, pero no hacerlo sería tener las de perder. No conocía los límites de poder de su chico y esa armadura podría ser un problema. ”Supongo que no queda de otra” – conocía a la perfección las consecuencias de usar sus esteroides más fuertes, pero era totalmente necesario correr el riesgo. Además… Nunca las había usado ante su chico, lo podía pillar por sorpresa ante ese aumento explosivo de poder, pero el truco no duraba para siempre y los efectos secundarios eran de cuidado.

– Al diablo. – Susurró mientras sacaba la pastilla blanca. Iba a tantear el terreno usando esa y luego iría aumentando el ritmo hasta llegar al límite de su poder. ”Va a ser complicado” – no se tenía la confianza necesaria como para pensar que podría ganar. El puesto de vicealmirante no era algo que ostentara cualquiera. Lanzó el fármaco al cielo y este cayó en su boca, lo masticó y tragó. Un aura de color blanco empezó a rodear su cuerpo y una sonrisa se formó en su rostro. Aquella cosa iba a duplicar su poder y era uno de sus ases bajo la manga. La suerte estaba echada y no iba darse por vencida tan fácilmente. Miró a Xemnas… Era hora de comenzar.

– Bien, yo tomaré la iniciativa, vicealmirante.

El rival más duro era él, después de todo. Iba a centrarse en él, pero sin dejar de observar a la peliblanca. Aquella velocidad no era un juego y aunque podía seguirla sin muchos problemas, en el fragor de la batalla, podría ser uno que otro problema. ”Esa espada es demasiada grande, deberé ir con cuidado” – escuchó las limitaciones que había impuesto el rubio y asintió. ¿Qué debía hacer? Suspiró. Debía intentarlo, pero no podía ir y enfrentar tan rápido ese espadón. No era alguien que se apresurara en sus cosas. ¿Qué iba a hacer? Golpeó el aire de forma rápida y con fuerza, a una gran velocidad salieron cinco ondas de un tono rojizo rumbo a su chico. Iban en todas las direcciones con la intención de rodearlo, incluso algunas iban un poco más arriba para impedir que él saltara con tanta facilidad. ¿Cuál era la diferencia? Dependiendo de sus movimientos, algunas iban a estallar antes o después, algunas iban a hacerlo apenas existiera algún tipo de contacto. Se quedó mirando su ataque, y de reojo mantenía vigilada a Alice.

Cosas Usadas:
– Power Punch: Con su fuerza, es capaz de generar ondas de choque y al combinarlas con su fruta, las hace explosivas. Ella tiene control total sobre cuándo hacerlas estallar y no necesariamente tiene que existir contacto.

- Pastilla blanca

- Pastilla blanca:  Al consumir esta pastilla, las habilidades del consumidor se ven aumentadas en un x2. Todas. (Fuerza, agilidad, reflejos, velocidad y resistencia) Dura todo un combate.

- Pasa de un x4 fuerza, x3 velocidad, x2 agilidad a: x6 fuerza, x5 velocidad, x4 agilidad, x2 reflejos y x2 resistencia.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 3:21

Xemnas asintió a las palabras de la albina, indicando que era un combate de todos contra todos. El rubio pudo ver a algunas personas sentarse en las gradas, y eso le hizo concentrarse lo mejor posible. No podía perder delante de ellos, no con el cargo que tenía. En ese momento pudo ver a la peliblanca moverse a una velocidad endiablada hacia un lado, y seguidamente a su chica comerse una pastilla. No lo había disimulado ni un poco, la había lanzado al aire, y mostrado a sus oponentes. Aquello hizo al rubio arquear una ceja ¿En serio había mostrado uno de sus ases? Debía de haber ingerido aquella cosa de alguna otra forma. Claro que también podía ser un chicle. Pero en ese caso podía ser peligroso para ella, pues podía ahogarse en un mal movimiento. No sabía lo que planeaba Misa, pero decidió estar alerta. Su haki de observación se centró en ella entonces.

Escuchó las palabras de la chica, y en ese momento supo que iba a ir a por él. Empezó a almacenar energía en las piernas, y entonces tomó su espadón con fuerza. Era el momento de empezar a utilizar sus cartas menores. Su haki previó la primera acción del encuentro, aunque con menos de medio segundo de antelación, por lo que lo único que alcanzó a ver fue unos destellos rojos, y mucho fuego. Unas cosas provocadas por Misa salieron entonces hacia él. El marine mostró una sonrisa ladeada, pues parecía ser un buen ataque. Aquellas cosas abarcaban terreno, y encima había algunas a una altura superior. Justo entonces el Vice-Almirante decidió jugar con ellas en el tema aéreo. Tan solo pronunció una única palabra en un tono bajo, y que solo él pudiese escuchar.

- Jump…

Xemnas trató entonces de saltarlas por encima, pero ¿a una altura normal? Por supuesto que no. El rubio se alzó a unos seis metros con una potencia asombrosa. Alzó sus rodillas, y alzó la cabeza todo lo posible. La tremenda explosión que sucedió bajo sus pies, hizo que saliera disparado hacia un lado. Aterrizó de pie sin hacerse daño debido a su técnica, y en ese momento se tiró al suelo rodando. Su armadura le había protegido del daño por quemaduras, pero el impacto si lo había recibido. Se tocó un poco la espinilla izquierda, y mostró una sonrisa. Era una sensación similar a haber recibido una potente patada durante un juego de fútbol. No se había esperado que su técnica de salto le hubiese servido, pero así era. El marine entonces se levantó con una sonrisa en los labios. Miró a Misa de forma calmada, y se quedó quieto en el sitio.

- Sin duda los rumores sobre tu fuerza son ciertos, Misa-chan. La próxima vez, atácame con algo más fuerte, algo que pueda atravesar toda mi armadura de kairouseki.

Dijo entonces con un tono algo más serio. Ahora ambas sabrían a lo que se estaban enfrentando, y como superior, podía darse el lujo de desvelar sus trucos, cosa que ellas no. Lo siguiente que hizo fue correr hacia la rubia. Su velocidad no era muy alta, pero tampoco lo pretendía. Una vez que estuvo cerca de ella, imbuyó su espadón en haki armadura [Nivel3] y trató de lanzarle un potente golpe a la zona de las costillas. Cuando parecía que el filo iba a acercarse, realizó un movimiento para en lugar de darle con el filo, hacerlo con la zona ancha. No quería partirla en dos, pero de aquella forma podría reducir su movilidad si le daba. Lo hiciera o no, trataría de impactarle una patada baja en la rodilla derecha, también imbuida en su haki armadura.

- ¡Twister Blood! ¡Senshi No Batsu!


Fuerza usada:
Fuerza actual: X8
Resistencia actual: X7
Haki usado en ofensiva: Armadura Nivel 3
Haki usado en defensiva: Observación Nivel 3
Ambito de evasión: Jump: [Ambito de salto]: El usuario usa toda su energía en las piernas para ser capaz de dar saltos de unos seis metros y aterrizar sin ser dañado en las piernas.

Nivel 30: Las piernas lo aguantan pero con algo de dolor

Nivel 45: No sufre daños

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Alice Branwen el Jue 17 Nov 2016 - 4:08

Alice arqueó una ceja al ver como Misa sacaba una pastilla blanca y la tiraba el aire, tragándosela al caer en su boca. Vaya, al parecer la rubia no se iba a la sutileza. Aquello podía ser bueno o malo dependiendo de la situación, pero no importaba ahora. Luego de hacer eso, el cuerpo de la rubia se cubrió de un tono rojizo y golpeó el aire, logrando que dichas auras salieran despedidas contra el rubio vicealmirante. Por lo que pudo observar, eran cinco ondas, aunque podía ser más. En respuesta al ataque de Misa, Xemnas saltó hacia un lado (gran salto, de hecho) y provocó una explosión de proporciones medianas al combinarse con las ondas de Misa. En verdad, esos dos eran unos monstruos, y realmente merecían ese título de capitana y vicealmirante.

La joven agente suspiró y se preparó para realizar su ataque. Se concentró durante algunos segundos y su cuerpo sufrió un cambio. Entró a su forma completa, para luego cambiar a algo más flexible y humanoide. Estiró su cuello un poco y dio un pequeño salto para probar esa nueva forma. Era la primera vez que la usaba fuera de prácticas, y realmente era muy útil en combates así. Tenía todas las ventajas de la forma completa, pero su velocidad y agilidad se duplicaban respecto a esa. Guardó sus tantos y observó a Misa. Usaría solo sus armas contra Xemnas, no quería sacar sangre en un combate amistoso.

La peliblanca observó de reojo como el rubio se acercaba a Misa para atacar, por lo que se preparó. Sacó uno de los diales de su bolso. No tenía necesariamente algún tipo de uso ofensivo, pero funcionaría para camuflar su ataque y crear una pequeña distracción. Activó el objeto y de inmediato la arena de combate se vio envuelta en un humo negro. Normalmente será imposible localizar a su oponente en tal oscuridad, pero ahora estaba en su forma animal, por lo que podía usar su sentido del olfato para localizar a sus presas. En menos de un segundo ya tenía localizada a Misa y, usando el Soru, se acercó hasta queda justo detrás de ella.

Lanzó tres golpes a quemarropa. El primero fue una patada directa a la espinilla izquierda de la rubia. Prosiguió con un golpe directo a la costilla y terminaría con uno al centro de su espalda, pero este último provocaría una onda de choque de cinco metros a la rotonda (Manual Genkidama). Al terminar con su ataque, se alejó nuevamente de la pelirrubia y se quedó esperando que es lo que harían sus oponentes. Puesto que no podía ver debido al humo negro, mantuvo alerta su sentido del olfato para avisarle si alguno de los rubios se acercaba. Ya se había guardado los aromas de ambos, por lo que podía localizarlos sin problemas a lo largo del campo de pelea.

Cosas Usadas:
Forma Completa: Fuerza X7, Resistencia X5 y Velocidad X3
Forma Luchadora: Velocidad X3 ---> X5 y Agilidad X2
Soru
Dial de Humo Negro (-1): Este dial es capaz de expulsar un humo negro muy espeso que cubre un área de unos diez metros a la redonda. Este humo puede servir para despistar, huir, etc. (Un disparo).
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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 4:44

”Ya sabía qué no iba a funcionar” – pensó resignada mientras veía que el vicealmirante esquivaba su ataque. Un ataque tan básico como ese no iba a funcionar, lo sabía mejor que nadie. Escuchó las palabras de Xemnas y se preocupó, ¿qué rumores? No había mostrado muchas veces su poder y, para el resto, debía de mostrarse como alguien débil… O eso intentaba aparentar. Nunca le había gustado llamar la atención, pero sabía que debía defender su puesto y todo lo que había conseguido. ”Kairoseki, ¿eh? Va a ser más difícil de lo que pensaba” – no veía aberturas en la armadura de Xemnas, ni tampoco alguna forma para poder hacerle un daño considerable. ¿Cómo debía afrontar esa cosa? ¿Cómo debía encarar a su chico?

Observó como Xemnas venía a por ella, tal y como esperaba. ”¿Qué carajos?” – de la nada, empezó a sentir un olor a quemado y, finalmente, una densa nube de humo rodeó todo el campo de batalla. ”¿Alice? ¿En serio?” – no pudo haber sido otra persona, Xemnas nunca usaría un truco tan barato y sucio para un combate. ”Esto es malo…” – sabía que el vicealmirante iba a aparecer de un momento a otro y estaba bastante preocupada por ese hecho, pero ahora ni siquiera era capaz de ver a Alice. Si decidía atacarla a ella también, sería un verdadero problema y bastante peligroso. Sonrió de medio lado, no importaba… Sabía qué es lo que debía hacer.

– Busoushoku: Kouka.

Imbuyó todo su cuerpo en su haki. No tenía otra idea y, la verdad, era lo mejor qué se le ocurría. Estaba bastante limitada en ese aspecto y, para qué mentir, iba a ser superada si no pensaba en algo. Sintió varios golpes en su espalda y uno en la espinilla de su pierna, es más, incluso uno de esos golpes la hizo retroceder un par de pasos. Pero, gracias a su resistencia y su haki, había logrado salir ilesa. ”Esto va a doler…” – fue entonces que sintió otro golpe, esta vez, en su abdomen y ese logró romper sus defensas y logró mandarla a volar. ”Ese fue Xemnas…” – pensó mientras giraba en el aire y caía de rodillas en el suelo. Tosió un poco y le costaba respirar, las cosas se estaban poniendo bastante feas y peliagudas. Nunca se había esperado que alguien levantaría una nube de humo negro, había sido descuidada y mucho.

– Pero, no bastara para vencerme. – Si había alguna forma de disipar el humo, ella tenía la clave. No tardó en golpear el suelo y generar una poderosa explosión, con eso; lograría que gracias al viento este se fuera, aunque a cambio, levantaría una de polvo. ”Pero el polvo es menos denso que el humo, se irá pronto… Mientras, estaré a la defensiva” – no le gustaba la idea, pero era lo mejor qué podía hacer de momento.

Cosas Usadas/Defensa:
- Busoushoku Haki 3

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 5:17

La visión del rubio se nubló por completo cuando una humareda negra cubrió buena parte del estadio. “Alice…” Pensó entonces mientras entrecerraba los ojos, y lanzando su ataque de todas formas, pues su haki de observación estaba en plena marcha. Notó su arma impactar en su objetivo, y una leve brisa recorrió su cabello. Claramente, había mandado a alguien a volar, y eso le hizo alzar una ceja. Por el aura que se alejaba, pensó que había sido la capitana. Ahora notaba la presencia de la peliblanca frente a él. No entendía la razón de semejante velocidad, y al ser una agente del gobierno pudo imaginar que sería alguno de sus jodidos trucos. El rubio miró al frente sin ver nada de nada, pero sabiendo bien a quién tenía delante. Una pequeña sonrisa se formó entonces en su rostro. Era el momento de que las tornas cambiasen un poco respecto al hándicap.

- Ha estado bien esa combinación, pequeña… Pero me temo que aquí vas a probar el sabor del suelo…

Una vez dijo aquello, se dio la vuelta pasando de la peliblanca, y comenzando a caminar hacia la posición de la rubia. El efecto de su ataque podía ser reconocido por la albina al haberlo usado contra el buitre en aquella misión, pero no sabía si había estado mirando su combate. De todas formas, ella misma se había condenado al quitarse la visión. Una leve aura rosada invadió al Vice-Almirante, el cual impactó su espada en el suelo mientras caminaba. Nada más hacerlo, un puño de energía saldría bajo los pies de la agente, dispuesto a impactar de lleno en ella. Dicho ataque estaba hecho de energía destructiva, y pudo dejar a un cargo alto revolucionario en un estado pésimo. Nada más hacerlo, el chico mencionó en un tono medio alto una sola palabra.

- Atlas…

En ese momento, el sonido de una explosión le hizo sonreír de lado, y el viento provocado por esta, se ocupó de disipar aquella humareda lentamente. El marine continuó caminando hacia ella, hasta que lo que pasó a nublar el medio fue polvo en lugar de humo. Esperó unos momentos, y entonces quedó a unos tres metros frente a la capitana. Sus azulados ojos se clavaron en los de color café de ella. El chico continuaba intacto, tan solo con un leve dolor de pierna. No había recibido ningún ataque en ese turno, y por ello soltó un leve suspiro. El aura rosada que poseía antes ya no estaba, y eso era debido a que su ataque se había realizado ¿Cuál sería el estado de la agente? No lo sabía, pero mantenía su haki de observación activado por si las moscas. Alzó su espada con toda la calma del mundo. Acto seguido empezó a moverla de un lado a otro, hasta que unas terribles llamas rodearon su enorme arma. Aquel fuego ardía de forma espectacular.

- Recuerda atacar después de un bloqueo, una evasión, o un impacto. Esto no ha hecho más que empezar, Misa. Tu siguiente misión oficial después de este combate, es dominar el haki de observación.

Una vez dijo aquello, apuntó hacia ella con su espadón envuelto en llamas, pero sin hacer nada más. Mirándola a los ojos fijamente, y dedicándole una sonrisa un poco ladeada, buscando picarla quizás. Aunque algo le decía que la peliblanca no iba a estar a salvo después de haber sido la causante principal del golpe provocado a Misa.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Alice Branwen el Jue 17 Nov 2016 - 6:10

Nada mal – pensó Alice al ver lo que sucedió.

Tenía la vista nublada debido al humo, por lo que solo pudo oír lo que sucedió. Una explosión sacudió la arena, lo suficientemente fuerte para disipar el humo por completo, aunque eso provocó que una cortina de polvo se levantase. Lo había notado la primera vez, pero ahora lo corroboraba. La rubia usaba explosiones para pelear, pero lo que la joven agente no sabía era si era por técnica o porque era una usuaria, aunque apostaba por lo último de momento. Alice suspiró y observó como Xemnas se acercaba a Misa, pero no bajó la guardia en ningún momento. No supo lo que el rubio le dijo a Misa, y tampoco pudo seguir pensando en eso debido a cierto.. suceso.

Gracias a su audición percibió como el terreno se deformaba a sus pies. Solo sus años de entrenamiento, y de que a había visto esa técnica por el rabillo del ojo en aquella misión en el desierto, lograron que pudiese levantar sus brazos a tiempo para aminorar un poco el daño. El puño de tierra impactó de lleno en su cuerpo, mandándola a volar varios metros hacia atrás. Una vez que ya se encontraba a tierra, se levantó del suelo con dificultad mientras se quejaba de dolor. Suerte que su resistencia natural como osa aminoró un poco el impacto. Primera vez que bendecía la superioridad física de los animales sobre los humanos. Se sacudió el polvo, mientras se acariciaba los brazos. Bajo el efecto de la adrenalina no lo notaba mucho, pero algo le decía que ese golpe le dolería en todo el cuerpo una vez que terminase el combate y pudiese relajarse.

La albina entrecerró los ojos, algo le decía que se iba a llevar una buena por lo que hizo, por lo que solo le quedaba cazar antes de ser cazado. De su bolso sacó los dos diales que usaría ahora. Activó uno, y de este salió un humo blanco que nuevamente cubrió todo el terreno. Una vez usado, lo dejo caer y se preparó para usar el siguiente. Iba a esperar un poco, dependiendo de lo que hiciese Misa ahora. Si usaba nuevamente una explosión para disipar el humo, usaría el Soru rápidamente para colarse a través de la nube de polvo para impactarle con el dial que tenía en la otra mano. Si Misa no usa ninguna explosión y deja que el humo siga su curso, igual se colaría para usar el dial. De hecho, en el caso de la segunda opción, sería todo más fácil. Aunque esperaría a lo más un minuto para ver lo que hacía, luego se pondría en marcha si la rubia no usaba ninguna explosión. Una vez realizada dicha acción, se alejaría usando el Soru para descansar por unos segundos del ataque de Xemnas.

Cosas usadas:
Dial de Humo Blanco (en el campo)
Dial de Feromonas (Usado en Misa dependiendo de la situación que se de): Este dial libera una esencia fabricada con hormonas sexuales. Cuando alguien la huele, las conexiones del cerebro se ven afectadas provocando una sensación de embriaguez y felicidad, como si estuviera enamorado, haciendo que no pueda atacar a la persona que lanzó el dial.
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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 6:48

Se tocó su barriga mientras desactivaba su busoushoku haki. El golpe de Xemnas había dolido y bastante. Tuvo un golpe de suerte, de no haber pensado en eso, seguramente, hubiera caído inconsciente antes de la cuenta y por un error suyo. Elevó su guardia al ver que el vicealmirante empezaba a caminar rumbo a ella, pero… No la atacó. Más bien, le encomendó una misión y era dominar el mantra. Era cierto, con ese poder hubiera sido mucho más fácil evitar los ataques qué habían dado en su cuerpo y podría pelear en cualquier situación. ¿Cuál debía ser su siguiente movimiento? Había sido muy descuidada, pero ya no más.

– Entendido, Xemnas.

Observó cómo Alice esquivaba, por los pelos, el ataque del vicealmirante. ”Ya me aburrí de sus intentos desesperados por seguir peleando” – pensó al verla. La nube de humo había sido un buen intento, los golpes que había recibido habían sido su culpa y era una estrategia bastante sucia. Quizás la había subestimado, pero ya no más. Suspiró con calma y pensó si era correcto atacarla a ella en ese estado. Dudó unos segundos, ¿por qué estaba ahí? No encajaba, no estaba al nivel de ellos, pero le estaba echando ganas y era algo… Impresionante y le daba puntos por ello. Quería enfrentar uno a uno a su chico y ver la diferencia entre ellos. Finalmente, se decidió… ”Lo siento, Alice” – se dijo a si misma mientras empezaba a correr hacia ella, en línea recta y casi ignorando el humo blanco que, nuevamente, se había formado. ”Ya me cansé” – Se detuvo un segundo y generó una explosión para poder ver.

– Es todo…

El humo se había disipado, pero su reacción había sido lenta y ahora ya no lograba ver a Alice. ”Demonios…” – miró en todas direcciones, buscando a la peliblanca. Fue entonces que la vio… Se giró y al ver esa cosa rara en sus manos, fue que se cruzó de brazos y hasta cerró los ojos, es más, había imbuido estos con su haki. Todo por mero instinto, meros reflejos y un acto primitivo. Esperó unos segundos, pero no sintió nada. ¿Qué estaba pasando? Ella seguía ahí y no tenía ningún rasguño.

– Ya fue suficiente, buen inte… – no pudo terminar su frase y empezó a sentir su cuerpo raro. ¿Qué mierda le había hecho? – ¿Qué….? – su cara se había enrojecido y aunque se ordenaba atacarla a ella, era imposible. No podía… No podía tocarla. – ¡Ya… Suficiente! – Gritó… Aunque, en vez de demostrar enfado, había sido un grito tierno. Se sentía extrañamente atraída por ella y sentía como su deseo sexual aumentaba. Su cara había empezado a sudar, presa de lo que sea que había usado en ella, cayó de rodillas… Se abrazó a si misma, tratando de contener sus instintos y evitar hacer algo estúpido. Había caído en esa trampa y estaba indefensa. Era su fin… Miraba a la peliblanca, tratando de ser seria, pero sus ojos mostraban un extraño placer y una sonrisa se formaba en su rostro.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Jue 17 Nov 2016 - 7:05

El devastador continuaba observando a la rubia tranquilamente desde su posición. Sus azulados ojos continuaban clavados en los de ella, esperando de nuevo su movimiento. La verdad es que no esperaba que se tomara tan bien el comentario del entrenamiento, y eso le hizo sonreír de lado. El combate le estaba pareciendo entretenido, pues la peliblanca estaba demostrando bastante actitud, hasta el punto de aguantar su golpe. El marine se quedó callado en todo momento, esperando que alguna de las dos atacase. Su haki estaba activado como de costumbre, pero por el momento no notaba intenciones hostiles hacia él, cosa que le hizo quedar un poco confuso. Si no le hacía nada, luego les iba a ser imposible. Su armadura no era la única ventaja, sus técnicas también. Por el momento estaba luchando en su estado natural, y no en el de sus aberturas del Sol. Si las activaba, aquello podía terminar muy rápido.

- Será mejor que os esforcéis más…

En ese momento, una humareda de color blanco volvió a dejar todo invisible para el rubio. No tardó mucho en sonreír de lado “Esta chica sabe jugar pese a su bajo poder”. Pensó mostrando una sonrisa calmada. Pudo sentir la presencia de la agente desplazarse hacia la rubia a toda velocidad, y eso le hizo apretar un poco más el mango de su arma. Finalmente, una nueva explosión terminó de hacer desaparecer el humo. Xemnas no paraba de sentir movimientos a su alrededor, pero ninguno iba enfocado a él. Después de todo, pudo ver a la rubia de rodillas y abrazándose. No hacía tiempo de frío, pero en ese momento le miró el rostro, pudiendo ver una cara parecida a la suya cuando había ramen para cenar. Una gotita de sudor le cayó por la cabeza, y empezó a pensar un poco. La mirada iba dirigida hacia la albina, y eso le hizo ladear la cabeza.

- Si te gusta, eres libre de dejarme, Misa…

Dijo en un tono que fingía tristeza, aunque para nada era así. Era un jodido Vice-Almirante, y tenía un conocimiento medio de diales. Primero humo negro, después el blanco, ahora su novia en plan violadora. Estaba claro que la peliblanca estaba usando aquellos objetos. Xemnas entonces le sonrió a la rubia con expresión apenada, intentando colocar su mano en la cabeza de ella. Si lo lograba, habría terminado el combate por parte de la capitana. Lo lograse o no, con su otra mano, lanzaría un tremendo corte al aire. En menos de un segundo, se formaría un terrible dragón blanco que se lanzaría hacia la chica a una velocidad considerable. Estaba imbuido en su máximo haki armadura, y pretendía derrotar a Alice con aquella técnica conocida como Infierno Blanco. No le importaba si no le daba, volvería a mirar a la rubia a los ojos, hubiese logrado poner su mano en la cabeza o no.

- Perdona por no haber sabido cuidarte…

Diría en un susurro para que solo ella pudiese escucharlo. Estaba claro que planeaba no solo ponerla nerviosa, también espabilarla de aquel efecto.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Alice Branwen el Vie 18 Nov 2016 - 5:22

Una pequeña gota bajó por la sien de la peliblanca, desde su ubicación, al contemplar la escena que ocasionó con ese dial de... feromonas. Era la primera vez que lo usaba desde que lo consiguió, por lo que no sabría muy bien el efecto que tendría en Misa. Le dijeron que el receptor no podría atacar al usuario por algunos segundos, pero nunca le dijeron nada acerca de esos efectos secundarios (aunque debió adivinarlo por el nombre, error de ella). Se rascó la cabeza con nerviosismo, sin saber muy bien que hacer... Hasta que vio el ataque de Xemnas. El ataque le dio de lleno en el torso, mandándola a volar a una distancia considerable. Al cabo de unos segundos, tocó tierra con un fuerte golpe. Una vez que estuvo inmóvil, soltó la transformación, quedando nuevamente en forma humana.

Supongo que hasta aquí no más llegué. De todas formas, pude dar algo de pelea, y no tengo nada roto gracias a la resistencia natural de mi especie – pensó con algo de decepción la albina.

Normalmente hubiera sido capaz de esquivar esa onda de Xemnas, pero no lo hizo por varios factores. Usar Rokushiki junto a su fruta era un gasto considerable, y ya había llegado a su límite hace un buen tiempo atrás. Si intentaba forzar por más tiempo la transformación, o si usaba otra técnica, probablemente sus huesos se hubiera desgarrados por hacer un esfuerzo más allá de sus límites. De todas formas, pese a la adversidad, pudo dar un buen combate... En parte. En la CP le enseñaron a ganar o terminar una misión bajo cualquiera medio posible (y que no desafiara sus ideales). Tenía muy bien en claro que sus métodos no eran aprobados por un número considerado de gente, y tenía la sensación.

Alice suspiró y se marchó a las gradas con gran dificultad debido a sus heridas. Si no hubiera sido por su resistencia, probablemente hubiera terminado con algunos huesos rotos e inconsciente. Algunas personas le felicitaron y aplaudieron por dar pelea pese a que estaba todo en su contra. Ante eso, la albina parpadeó y agradeció al público con una sonrisa por los aplausos. Era lo que necesitaba para salir de esa pequeña depresión y sobreponerse. Ella era una completa novata, con solo dos años de entrenamiento, y había logrado llegar muy lejos en tan poco tiempo. Una animada albina se sentó en las gradas y esperó la conclusión del combate. ¿Quién ganaría, Misa o Xemnas?
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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 0:59

Su cuerpo no le estaba respondiendo cómo ella quería, de hecho… Solo pensaba en cosas de las qué seguro nunca hubiera pensado. ¿Qué carajos le había hecho la peliblanca? Escuchaba lo que pasaba a su alrededor y no le gustaba la idea de ser el centro de las miradas, no por algo así. Había venido a luchar, a pasarlo en grande y divertirse, pero había sido todo lo contrario. Solo había hecho el ridículo, la habían dejado en vergüenza y estaba enfadada. ”Soy demasiado débil…” – pensaba en aquellos momentos de escasa lucidez mental. ¿Cuándo iba a acabar? Quería desaparecer, que la tragara la tierra o que se la comiera un rey marino… Cualquiera de esas cosas estaría bien en ese momento. ¿Qué debía hacer…?

Escuchaba lo que pasaba a su alrededor, no iba a dejar que acabara así. Sus pensamientos se iban despejando, pero seguía abrazándose a sí misma… Decidió morderse el labio inferior con la fuerza suficiente como para hacerse un pequeño corte. El dolor de aquello hizo que volviera a la realidad, a tiempo para alejarse de Xemnas y evitar que la mano de su chico la tocara. ”No dejaré que acabe así” – se dijo mientras iba, lentamente, poniéndose de pie con una expresión fría y bastante seria. Estaba furiosa… Había sido humillada de una forma bastante cruel y cobarde. Sus ojos disparaban odio y cualquiera que la conociera, sobre todo Xemnas, sabía que eso no iba a acabar bien. Las últimas palabras de su chico, más que ponerla nerviosa o si quiera hacer que se sonrojara un poco, solo aumentaron su furia. ¿Cuidarla? ¿En un combate de todos contra todos? No era tan débil como para eso.

– No voy a permitir que acabe de esta forma, vicealmirante – había notado como Alice ya no estaba en la arena, lo que significaba que ya no estaba participando. El aura blanca desapareció de su cuerpo, significando que la pastilla blanca ya no hacía efecto en su cuerpo, y de su bolsillo sacó una pastilla de un intenso color negro. – No soy tan débil como para que acabe de esta forma, no soy tan débil como para que me protejas… Ya no más – su tono era bastante serio y casi siniestro. Su mirada ya no tenía nada de dulzura. – Vamos a seguir luchando. – Sabía los riesgos de consumir esa cosa, pero tampoco le importaba, nada le importaba en ese momento. Llevó esa píldora a su boca y la tragó… Un aura de una tonalidad oscura la rodeó, dando un aspecto mucho más escalofriante de lo que cualquiera se pudiera imaginar. ”Debo ser rápida y dejar claro de lo que soy capaz”

El efecto iba a durar poco y los secundarios eran devastadores, a cambio, conseguía que su fuerza, velocidad y reflejos se quintuplicaran. Misa… Simplemente desapareció y apareció a un costado de Xemnas, a su derecha. Imbuyó su pierna derecha en su haki y trató de conectarla en su pecho, funcionara o no, iba a tratar de conectar otra poderosa patada en sus costillas. La armadura de él iba a disminuir el daño, pero sabía que le iba a doler y bastante. Al finalizar su ataque, retrocedió unos pasos y se quedó con la guardia elevada, esperando la carga de Xemnas.

Cosas Usadas:
– Busoushoku Haki 3.
–  Píldoras Negras
–  Pildora negra: Al consumir esta pastilla, las habilidades del consumidor se ven aumentadas en un x5. Aunque, a diferencia de las otras, el x5 solo es a su fuerza, velocidad y reflejos. Dura dos post, al finalizar el efecto, el usuario es incapaz de moverse. Sus músculos reciben tanta fuerza de golpe, que no se puede mover durante casi todo un dia, requiere tres post de recuperación, al menos para recuperar el aliento y caminar (solo si se puede  apoyar en algo). Su límite es de dos veces en combate. Ingerir una tercera píldora en el mismo combate, significaría estar en peligro de muerte o bien, provocar la misma.
–  x9 fuerza, x8 velocidad, x5 reflejos.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 1:30

La chica rubia se apartó justo a tiempo de que el marine pudiese tocar su cabeza. De hecho, estuvo a punto de entrar en contacto con sus cabellos. El devastador entonces alzó una ceja, pues no se creía que hubiese podido reaccionar. Soltó un pequeño suspiro, y entonces dirigió su mirada hacia la peliblanca. Ya no estaba en la arena, y eso era a causa de su dragón. Aquella técnica siempre solía sacarle de bastantes apuros, bendito entrenamiento con Madara. Ahora solo quedaban ellos dos, y el rubio pensaba esforzarse por la victoria. Notó la mirada de la joven, la cual parecía mosqueada. Era normal sabiendo lo que había tenido que pasar. Había muchas miradas sobre ella, y ese efecto que tuvo el dial tuvo que haberla dejado sumisa ante sus oponentes. Xemnas entonces cerró los ojos, concentrando todo su haki de observación en la muchacha. Ahora iba a luchar sin contenerse ni un solo momento. Al parecer tomó sus palabras mal, pues él no se refería a protegerla en aquella pelea, sino en general.

La expresión del rubio permaneció igual, incluso cuando se comió aquella cosa. El aura de la capitana explotó en un color negro como el mayor de los infiernos. Death entonces se puso algo serio. Esas pastillas eran demasiado buenas, y empezó a pensar que algún fármaco negativo debían poseer. Como estuvieran forzando sus músculos, el final de la pelea iba a ser doloroso. No podía dejarla peleando mucho tiempo con él. Ahora debía terminar rápido por la salud de la herida joven. El orgullo era algo bastante negativo en la mayoría de las veces. En ese momento, su haki le advirtió de lo que pensaba hacer la rubia. “Muy rápida…” Pensó al notar una brisa por su lado. No podía seguir aquella velocidad, y por ello notó un potente impacto en su pecho. Todo lo que pudo hacer fue imbuir su cuerpo en haki armadura de cuello para abajo. El dolor se hizo notorio, y no tardó en toser de forma violenta, clavando una rodilla en el suelo. La fuerza había sido considerable, y el impacto sobre el kairouseki le hizo notar una presión incómoda.

Finalmente prefijo la otra acción de la rubia, y su reacción fue colocar la parte ancha de su espada de por medio, colocando su mano en el dorso de la espada. El impacto de la patada mandó al Vice-almirante a volar unos cuatro metros hacia atrás. “Su fuerza es una locura…” Pensó al sentir todo su cuerpo dolorido. El chico quedó tirado en el suelo bocarriba. Sus ojos estaban cerrados, y parecía tener una expresión de dolor en el rostro. No sabía qué demonios había hecho su novia, pero parecía estar mosqueada. Xemnas sentía un dolor que le impedía respirar con comodidad, se empezaba a agobiar. El marine entonces tiró el yelmo de un manotazo, para a continuación quitarse la coraza de kairouseki, y tirarla al suelo. También se quitó la capa, quedando únicamente con un chaleco verde de manga corta, y una camiseta azulada dentro. Ahora se sentía muchísimo mejor, y pese a estar desprotegido, se sentía más ligero. Lo siguiente que hizo fue mirar a la chica, y gritar con fuerza.

- ¡Aperturas del Sol! ¡Honor! ¡Valor! ¡Liberación!

Las venas de los brazos del devastador se marcaron un poco en ese momento. Los ojos del rubio tomaron un extraño brillo entonces. Su mente pasó a estar en un estado de mayor concentración, y entonces aumentó su poder de forma considerable. Su fuerza, resistencia, y velocidad aumentaron de forma considerable.

- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaagh!

El Vice-almirante gritó entonces con fuerza, descargando toda su rabia. Finalmente quedó calmado, mirando a su chica con una expresión relajada. Era como si ni siquiera estuviesen en una pelea. Lo siguiente que hizo fue tomar su enorme espadón, el cual parecía estar como nuevo. Como si fuese una simple daga, empezó a moverlo a toda velocidad. Ahora era su turno de atacar a la chica. Sin pensárselo, salió corriendo a por ella con una mirada seria. Nada más llegar a la posición de la chica, imbuyó su arma en haki armadura, lanzándole un golpe con la zona ancha, buscando de esa forma el costado. Si conseguía tocarla, liberaría su poder conocido como Jig-Saw. Si ella recibía dicho golpe, notaría que Xemnas no tenía nada de fuerza, pues el espadazo no haría nada de daño. Sin embargo, una potente vibración viajaría al estómago de la joven, tratando de esa forma de causarla mayor daño al no saber que era aquello. Le diese o no, el rubio trataría de impactar su pierna en el pecho de la rubia, usando para ello toda su fuerza, e imbuyendo su pierna en haki armadura.

- ¡Kitaka!


Cosas usadas:
VALOR:
Sol del valor: Esta es una de las doce aperturas sagradas del estilo de combate de Xemnas. Es la base de los demás y sin ella no puede aprender los demás. A efectos escénicos, las venas de los brazos del devastador se inflan un poco, además se mueve a más velocidad. Esto le aumenta la fuerza, velocidad y resistencia un 25%.
HONOR:
Sol del honor: Xemnas potencia su energía llevando su poder a un nivel superior, sus ojos brillan un poco y su mente llega a un gran estado de concentración. Su fuerza y velocidad aumentan un 75%. Llegando al 100% solo si se combinan con la 1º apertura (valor)

Caracteristicas tras la activación: Fuerza X16 Velocidad X2 Resistencia X7.25

JIG-SAW:
[Ambito vibración] Usando la capacidad de su profesión, el marine es capaz de golpear con su arma la espada, hacha o guantelete del enemigo. En ese momento el impacto no tendrá apenas fuerza, viajara en forma de vibración hacia la zona que decida Xemnas.

Haki armadura 3

Haki observación 3

Bota y espadón de Kairo.


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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 2:34

Sus dos golpes habían dado en el cuerpo de su chico y el resultado había sido el esperado. Lo había mandado a volar y, de paso, lo había dejado tirado en el suelo unos segundos. ”Sé que eso no va a bastar para acabar contigo” – Xemnas no tardó en ponerse de pie y para su asombro, notó como se sacaba gran parte de su armadura. No se esperaba eso para nada, ni siquiera lo que vino después. El cuerpo del vicealmirante ahora tenía ligeros cambios, sus ojos mostraban un extraño brillo y sus venas se habían marcado. ”Nunca he visto eso antes” – quizás era su mejor as en la manga. Pero, extrañamente, se sentía tranquila y con mucha calma. Se sentía confiada en su fuerza y que… Podría acabar esto en su siguiente movimiento. La armadura ya no era un problema y eso, quizás, era la oportunidad que estaba esperando.

– Aquí viene… – Susurró mientras lo veía venir. La distancia era tanta qué si comparaba la velocidad de él con la de ella, era bastante lento. Se preparó para esquivar el ataque del vicealmirante. Suspiró con calma y cuando el vicealmirante estaba a unos dos o tres metros de ella, desapareció para aparecer en la otra punta de la arena. Había usado su impresionante velocidad para esquivar todo. Seguramente, Xemnas estaría confundido al ver que ella ya no estaba donde debía estar, no pudo evitar soltar una risa suave al ver como el ataque de Xemnas daba a la nada. Sonrió de forma calmada y se hizo tronar sus nudillos. Era hora de su ataque, no tenía dudas que su novio iba a descubrir donde estaba, así que tampoco es que le importara mucho. ”Al parecer, puedo burlar el haki de observación si soy más rápida que la habilidad para esquivar que tenga el cuerpo” – pensó… Si la velocidad era la clave, ella tenía de sobra.

– Tengo que derrotarlo rápido… No va a durar para siempre.

Los efectos secundarios eran demasiado devastadores y aquella pastilla duraba muy poco. Pero… Si lograba hacerlo bien, podía derrotar a Xemnas. Sentía que podía hacerlo. ”Acabemos con esto. Después, fijo que me llega un buen reto” – sabía cómo se iba a poner el vicealmirante al enterarse de los efectos de esas cosas. Pero, mientras tanto, solo iba a disfrutar del combate. Volvió a la carga y, nuevamente, desapareció dejando apenas una estela de polvo atrás de ella. No tardó nada en aparecer donde su chico y lanzó un poderoso puñetazo, imbuido en haki, a su pecho. Siguió con otra patada a sus costillas, esta vez, por el lado derecho y, finalmente, acabó intentando conectar una patada en la boca del estómago. Funcionara o no, iba a retroceder dando grandes saltos. ”Supongo que ese será uno de mis últimos ataques” – pensó, esperando que eso bastara para derrotar al vicealmirante… Sino… Ya podría decir que el combate estaba sentenciado.

Cosas usadas:
– Busoushoku Haki 3
- x20 fuerza, x15 velocidad, x10 agilidad

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 2:55

El espadazo del marine impactó en el aire, y eso le hizo mostrar una sonrisa ladeada. Esa cosa que se había comido no solo le daba fuerza, al parecer era un set completo. Ella había aparecido en la otra esquina del escenario, y eso le hizo cerrar los ojos. Volvió a centrar todo su haki de observación en ella, y esta vez atacaría al mismo tiempo que la chica. No disponía de la armadura, no solo por el agobio, también para ser menos injusto. Esperó lo que fuese a hacer la muchacha, y por ello soltó una leve carcajada. Pateó un poco la arena para levantar polvo a su alrededor, y lo siguiente que hizo fue relamerse despacio. Ella había esquivado su ataque moviéndose muy rápido, una huida a tiempo. Tal vez en ese entorno le servía, pero en un barco lo dudaba. Era el momento de ir terminando el combate.

A continuación, el marine imbuyó sus puños en llamas, para de esa forma poder quemar durante sus ataques. Predijo las intenciones de la joven con poco tiempo de reacción, y ante el primer ataque, interpuso la palma de la mano contra su puño. De esa forma esperaba debilitarla, y que su ataque no fuese tan fuerte, además quería quemarla. Notó el poderoso impacto echarle hacia tras, y por ello soltó un suspiro. Con sus aberturas, tenía ventaja en aquel terreno. A continuación volvió a predecir los acciones de la muchacha, e interpuso su arma en medio, pero esta vez por la parte del filo. Si la cortaba, lo iba a sentir, pero así era un combate. El impacto le tiró el arma al suelo, quedando totalmente desarmado. El último golpe entonces lo vino venir, pero pudo colocarse de cuclillas, y echarse a un lado.

Notó un intenso dolor en su brazo izquierdo, y entonces cayó al suelo de la arena. Contuvo un grito de dolor mordiéndose la lengua, y entonces soltó un enorme gruñido. De un tirón arrancó esa manga, y pudo ver su piel tomar un tono morado, y no a causa del haki armadura. Trató de mover el brazo, pero no podía hacerlo. Entonces un arduo dolor llegó a sus huesos provocándole un grito de dolor. Hizo un esfuerzo sobrehumano para no vomitar, y entonces jadeó un poco con fuerza. No podía sacarse aquella sensación de la cabeza. Estando en el suelo, tomó su arma de la mejor forma posible, y un aura rosada le imbuyó. Golpeó el suelo con ella mientras miraba a la rubia. De repente, bajo ella surgiría el puño del suelo, tratando de impactar en el centro de la boca de su estómago, y de esa forma mandarla a volar. Lo hiciese o no, tosería un poco, y se levantaría con bastante dificultad. Sus aberturas continuaban activadas, y por eso a lo mejor continuaba en pie después de aquel potente ataque. Jadeaba despacio mientras sus piernas le temblaban un poco.


Cosas:
Atlas + Haki + Posible debilitación y quemadura durante el ataque. Aberturas abiertas.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 3:22

Debido a la adrenalina del combate y a lo rápida que fue su arremetida, ni siquiera se había dado cuenta que ahora su pierna tenía un leve corte o que su mano tenía una quemadura leve, ni siquiera había sentido la debilidad al tocar el kairoseki. De no ser por su Busoushoku hubiera sido mil veces peor. Iba notando como su pastilla estaba dejando de tener efecto, ya iba sintiendo un enorme dolor recorrerle todo su cuerpo y, además, escupir algo de fuerza. El aura negra se iba aclarando, pero ella se mantenía en pie… Esperando que Xemnas no se volviera a levantar.

– Quédate en el suelo… Por favor… – Susurraba mientras se limpiaba la sangre de su rostro. Estaba forzando al máximo su poder para poder mantener activo, hasta el último segundo el efecto de aquel fármaco. Para su sorpresa, se estaba levantando y lo primero que notó fue que su brazo izquierdo tenía un intenso color morado. Sus conocimientos médicos le decían que estaba roto, fracturado, hecho pedazos… Y ella había sido la causante. ”Lo siento…” – pensó mientras reía por lo bajo. El vicealmirante no tardó en agarrar su arma e imbuirla en una tonalidad rosada. ”¿Aún tiene la fuerza para atacar? Estoy perdida…” – finalmente, el aura negra dejó su cuerpo y la pastilla terminó su efecto.

– Al menos, fue divertido.

No se podía mover y, de hecho, había caído al suelo, mirando al cielo y a las gradas. Vio como el enorme puño se formaba y se dirigía a ella. ”Es el fin…” – el ataque no tardó en llegar a su cuerpo… En un acto, un tanto desesperado, cubrió su estómago con su busoushoku… Pero, fue un intento en vano. La fuerza del ataque fue tal que incluso sintió como el suelo se hundía y ella formaba un enorme agujero. Escupió sangre por la boca, mientras sentía el ataque, su consciencia se iba desvaneciendo, pero, quizás por su mera voluntad o algo, seguía consciente. Inmóvil, con un dolor gigantesco en su cuerpo, con sus músculos agarrotados, pero consciente.

– Y… Y-Yo… Qu-e… Que-r-í-a ga-nar… – Musitaba mientras trataba de recuperar el aliento. Ahora, por el efecto contrario, iba a estar un día entero sin hacer nada e iba a tardar un buen rato sin poder moverse ni caminar. ”Fue una buena prueba, de todos modos…” – sonrió con calma y esperó a que alguien viniera a ayudarla. No quería quedarse ahí para toda la vida.

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

Mensaje por Invitado el Sáb 19 Nov 2016 - 3:32

El aliento del marine fue recobrándose, al mismo tiempo que el brillo de sus ojos desaparecía, y sus venas volvían a la normalidad. Lo siguiente que hizo fue tirar su arma al suelo, y quitarse con dificultad los guanteletes. Ahora que estaba totalmente desarmado, soltó un intenso quejido de dolor. Comenzó a caminar hasta un lado de la grada, y con un gesto le ordenó a un recluta que recogiese su armamento. Una vez hizo aquello, miró a Alice con una sonrisa amable en todo momento.

- Buen combate, compañera. Me ocuparé de Misa…

Una vez dijo aquello, comenzó a caminar hacia donde estaba la rubia. Sin decirle nada, trató de cargarla con un solo brazo, y dejarla en su espalda. Agachó la cabeza, y comenzó a andar hacia la enfermería, con los ojos cerrados. Su respiración era algo agitada, pero no pensaba dejar a la chica allí tirada. Iba a llevarla él mismo tras haber sido el causante de su estado tras el último ataque. Ya le echaría la bronca por aquellas drogas que se había metido en el cuerpo. Al parecer ella no podía continuar el combate. Siendo el de mayor rango, era normal que hubiese vencido. De todas formas, ella había estado cerca de vencerle, y lo habría hecho a lo mejor si no hubiese tomado nada.

El joven llegó a la sala de curas, y sin decir nada abrió la puerta con la pierna. Soltó un pequeño quejido al mismo tiempo que cerraba los ojos con fuerza. Lo siguiente que hizo fue dejar a la joven en una camilla tumbada mientras la miraba con una sonrisa dulce.

- Buena pelea…

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Re: Kairo, Osos, Destrucción. Marineford puede ser una ruina, no lo debemos permitir. [Xemnas-Misa-Alice]

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