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El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

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El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Jue 12 Ene 2017 - 6:16

Al fin una de las primeras misiones. Dranser había mandado a aquellos dos junto una patrulla entera de rebeldes algo experimentados. El objetivo era derrotar a los marines posibles y recuperar unos datos robados a uno de los sargentos. Aquella isla al menos tenía una temperatura agradable al estar ubicada en el Norte. La chica se había dedicado a dormir durante el camino en el barco para estar recuperada y poder luchar como era debido. Hacía apenas dieciocho horas, estaba comiendo espaguetis con su compañero y ahora en plena misión de las difíciles. Había tomado el nombre en clave de Colmillo Blanco y eso la agradaba bastante. Encima eran las nueve de la noche y el tiempo era bastante agradable. Ahora solo faltaba que todo saliese como estaba planeado y pudieran derrotar a aquellos idiotas.

- En cuanto pasen saltamos sobre ellos…

Susurró la joven a su compañero mientras suspiraba. Se hallaba escondida en unos matorrales. Llevaba una chaqueta blanca de manga larga, unos pantalones marrones, unas botas del mismo tono y su espadón amarrado a su espalda, dentro de una funda. Además, la chica llevaba una bufanda negra que tapaba su boca. Frente a ellos había un pequeño edificio marine y bajo ellos, a unos 2 metros de altura (pues se hallaban sobre una pequeña elevación) un camino alumbrado. Dos marines caminaban acercándose entre algunas risas. Había más rebeldes con ellos, pero habían sido seleccionados para dejar en fuera de juego a aquellos tipos. Ella miró a su compañero con una sonrisa y después de unos momentos le colocó la mano en el hombro.

- Ryu, yo iré por el de la derecha. En cuanto los tumbemos, escondámoslos en los matorrales ¿Te parece?

En cuanto aquellos capullos estuvieron debajo, la joven saltó sin pensárselo a por el de su lado. Formó una especie de roca considerable hecha de hielo y de un golpe potente en la cabeza de aquel tipo, lo tiró al suelo de forma violenta. El hombre ni siquiera respiró y simplemente quedó inconsciente. La chica lo arrastró de prisa a las hierbas y se dio cuenta de que le había hecho una brecha. Al menos no sangró hasta estar oculto. A continuación observó a su compañero Ryuken para ver si le había ido bien. Lo siguiente sería meterse en el pequeño edificio de la marina junto a los demás y recuperar los planos. Ella mostró una sonrisa en todo momento y después suspiró.

- Colmillo Dorado ¿Estás bien? – Mencionó con una sonrisa. Justo en ese momento, el den den mushi de la chica se escuchó y la voz de Dranser pudo oírse perfectamente.

- Id con cuidado los dos, parece que tienen dos Oficiales técnicos entre sus filas. – Tras decir eso la señal se cortó.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Jue 12 Ene 2017 - 7:04

Suspiré tranquilamente mientras me mantenía escondido dentro de aquellos matorrales. Habían pasado a penas dieciocho horas luego los acontecimientos en Saint Reia y ya teníamos nuestra primera misión. El objetivo era derrotar a los marines posibles y recuperar unos datos robados a uno de los sargentos. Al menos hacía un buen clima, además era de noche ya, por lo que no tenían que soportar el sol abrazador  del día. Además estábamos en el norte, por lo que el clima era un poco más helado que otras partes. Eso lo apreciaba, puesto que detestaba el calor con toda la fibra de mi alma. Volviendo al tema, unos rebeldes experimentados nos acompañaban para que la misión fuese más fácil. Obviamente, me junté con Galia para esto. Como dijo ella, eramos un equipo y lucharíamos juntos contra cualquier persona que cruzara nuestros caminos. Por esta misión sería el colmillo dorado... nombre apropiado considerando cuales eran mis poderes especiales.

Entendido – le respondí tranquilamente a mi compañera.

En eso, los marines pasaron junto a ellos. Rápidamente formé oro sólido en mis dos manos y golpeé con fuerza al más cercano. Pese a que era uno de los minerales más blandos, el oro seguía siendo un metal duro. Por lo que eso, combinado con mi fuerza prodigiosa, fue suficiente para dejar inconsciente a ese sujeto. Suspiré de forma pesada y tiré al hombre a unos matorrales para evitar que dejara un camino con su su cuerpo. Sacudí mis manos y miré tranquilamente a mi compañera. Al parecer, también terminó con su víctima. Aquello estaba bien, además no tuvimos que usar demasiada energía. Suspiré por lo bajo e hice desaparecer el oro de mis brazos.

Estoy bien, Colmillo Blanco – le respondí con una sonrisa.

En eso, el comunicador empezó a sonar. Fruncí al ceño al escuchar al escuchar las palabras de Dranser y me crucé de brazos. Al parecer tenían a dos oficiales técnicos en la base. Suspiré pesadamente y le di un toque a Galia en el hombro.

Esta bien, podremos sin problemas. Somos un equipo, ¿no? No pasará nada mientras estemos juntos – le dije con una pequeña sonrisa. Acto seguido, fruncí el ceño y esperé a la pelirrosa. Una vez que estuviese preparada, entraría al edificio junto a ella. La misión comenzaba... en este momento.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Vie 13 Ene 2017 - 5:59

El comunicador se apagó tras aquellas palabras del superior y la chica no tuvo otro remedio que asentir con la cabeza. La cosa iba a ponerse un poco difícil, pero las palabras de Ryuken la hicieron sonreír con calma. La había tranquilizado con su optimismo y le correspondió asintiendo la cabeza. Iba a tener seguramente que mostrar algunas dotes de su potencial y eso significaba mostrar el poder de su akuma a los enemigos. Se pasó la mano por la cabeza durante unos momentos y entontes trató de pensar en alguna táctica. Caminaba junto al chico de cabellos plateados algo pensativa y pudo ver al resto del equipo empezar a moverse por la zona a gran velocidad. Era cierto que esos tipos estaban entrenador por el demonio de la niebla con aquel tipo de cosas. Se sentía afortunada de estar con los rebeldes.

En cuanto entraron al edificio, la chica pudo ver una enorme habitación llena de sillones, algunas mesas con cartas sobre ellas y algunos aperitivos. En ese momento no parecía haber nadie, pero lo que si había, era un plato de pasteles llenos de nata. La joven mostró una sonrisa dulce y entonces caminó hasta uno de ellos. Lo cogió con cuidado y lo siguiente que hizo fue metérselo en la boca. Lo masticó un poco y notó un sabor delicioso. Si los marines no los querían, no sería ella la que los rechazaría. Entonces escuchó unos pasos acercarse y lo siguiente que hizo fue desenvainar su espada. En poco tiempo, cinco marines aparecieron en la sala. Simples reclutas que fruncieron el ceño y tomaron algunas armas. La pelirosa soltó un suspiro y trató de observarles detenidamente.

- Si os rendís ahora no tiene que morir ninguna persona. Entregad los documentos robados y nos iremos sin armar mucho ruido.

Dijo en un tono serio mientras chasqueaba la lengua. Una sonrisa se formó en el rostro de uno de aquellos tipos, el cual dio un paso hacia delante mientras sacaba una katana de color rojizo de su cinto. Observó a Galia con una mirada siniestra y después le respondió en un tono engreído, mostrándose algo malote delante de sus compañeros.

- Cállate, zorra. Reza porque no me dé por mostrarte el camino de la justicia en la cama cuando te haya derrotado, atado y usado como el objeto que eres.

Galia frunció el ceño al escuchar aquellas palabras, haciendo que se ofendiera un poco. No debía caer en aquellos trucos y por ello se concentró todo lo posible, haciendo que la habitación quedase a menos diez grados e iluminando sus ojos en un tono dorado.

- No me trates como un mero objeto de usar y tirar…

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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Vie 13 Ene 2017 - 6:46

Al entrar al edificio, una sala enorme apareció frente a nuestros ojos. Habían sillones por el lugar, cartas y uno que otro aperitivo. Era algo raro, ¿no deberían haber marines por acá? Mientras Galia comía sin permiso aquellos alimentos, me limité a observar bien el lugar y ver lo que hacía el resto de los rebeldes. Mientras los más experimentados iban a por los planos, los más nuevos como nosotros teníamos la misión de limpiar el edificio de los reclutas del lugar. Así ellos tendría vía libre para ir a por eso sin tener complicaciones en el camino. De momento, lo más difícil iban a ser esos oficiales técnicos. Si bien confiaba en mi propia fuerza y en la de mi compañera, pero eso no quería decir que sentía cierta incomodidad de enfrentar a tipos como esos. Antes que pudiese seguir divagando acerca de eso, cierto ruido terminó por captar mi atención, y al mirar a la entrada supe de que se trataba.

Una trampa, típico – pensé mientras suspiraba.

Unos cinco marines aparecieron en el lugar. Éstos fruncieron el ceño y tomaron algunas armas, que luego apuntaron hacia nosotros. Al menos se trataban de solo cinco reclutas, por lo que aún no debían preocuparse del teniente. Escuché las palabras de Galia mientras fulminaba con la mirada a los marines. No podía sacar la espada que tenía en mi espalda debido a que nos apuntaban con unas pistolas, y no quería terminan lleno de agujeros en mi cuerpo.

En eso, la temperatura del lugar disminuyó... y no se trataba solo del poder de Galia. Al escuchar las palabras de uno de los reclutas, mi mente se puso en blanco por algunos segundos. Luego de que pasó la sorpresa inicial, una furia enorme me invadió. ¿Cómo osaba ese malnacido a hablarle de esa forma? Aquello era increíble, no me enfurecía así desde hace años. Una voz en mi cabeza, la que siempre escuchaba cuando cometía mis asesinatos como Viper, empezó a decirme que matara a esos imbéciles por esas ofensivas palabras.

Instintivamente y sin saber muy bien lo que hacía, levanté mis manos. Oro sólido rodeó las piernas de todo los reclutas del lugar, hasta la zona de la rodilla. Mostrando una sonrisa algo siniestra, apreté las manos sin compasión alguna. Los gritos de los marines fueron suficiente para sacarme de mi trance homicida. Parpadeé y me di cuenta que, usando el oro, aplasté las piernas de todos los reclutas del lugar. Éstos se encontraban en el suelo retorciéndose por el dolor.

No sabía que podía hacer eso con el oro – murmuré lo bastante alto para que Galia escuchase, aún en estado de perplejidad. Sacudí mi cabeza y miré fríamente a los marines. – La próxima vez que digan algo así en mi presencia, no seré tan misericordioso – lo cierto era, que si la pelirrosa no hubiese estado aquí, probablemente hubiese tenido uno de mis episodios con todo lo que eso implicaba.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Vie 13 Ene 2017 - 7:03

La joven abrió los ojos como platos cuando las piernas de aquellas personas fueron hechas puré con aquella sustancia similar al oro. Galia no pudo evitar mirar a otro lado debido a la funesta maldad que había tenido su compañero. Al menos sonrió de lado al ver que la había defendido. Pudo ver a los tipos gritar de dolor mientras se retorcían. Ella no sentía pena, pues podrían hacerles piernas de metal o algo por el estilo. Empezó a impactar la zona ancha de su espada contra las cabezas de sus oponentes, dejándolos fuera de juego. Entonces se dio la vuelta y caminó hasta Ryuken, colocándole la mano tras la cabeza y pegando su frente a la de él. Sus ojos se clavaron en los de él y después le sonrió de forma dulce.

- Gracias, Ryu-kun. No debes preocuparte, yo estaré aquí contigo.

Justo entonces, la chica notó un dolor de estómago intenso y se quedó mirando los pasteles. Apretó los puños sabiendo que algo no iba bien y clavó una rodilla en el suelo, tosiendo un poco de forma violenta y notando un cierto mareo. Justo entonces la puerta se cerró a cal y canto y una figura comenzó a caminar hacia ellos desde uno de los pasillos. Era un tipo calvo de ojos dorados, armadura negra y portaba un mandoble en su mano. Su mirada era bastante seria y no tardó mucho en observar a los rebeldes. Tenía un bigote rojizo algo extraño y eso puso nerviosa a la joven.

- El veneno ya está haciendo efecto. Ha sido una estupidez comer algo que no habían tocado los demás por algún motivo, niña.

Galia sonrió de lado al esperarse tal cosa y no pudo evitar mostrar una expresión algo molesta. No quería que su compañero se preocupase, pero a juzgar por la forma de ser, ese tipo debía de ser uno de los oficiales. La joven entonces apretó los puños despacio y lentamente sus cabellos empezaron a mecerse un poco, como si estuviese invocando algún tipo de poder. Su espadón entonces se imbuyó en un aura blanca intensa y en una especie de electricidad dorada que realizaba un sonido metálico que inducía a saber que era peligrosa. Sus cabellos se movieron más de prisa y la joven entonces iluminó sus ojos en un color dorado.

- Invoco el poder del viento, del hielo y del rayo en mi alma… Trabem… Ventus… Poder del Norte invocado por el sabor de la tierra y el rencor del mar…

El oficial frunció el ceño observando aquellas canalizaciones en la joven y retrocediendo. Ella sentía un dolor intenso y un mareo considerable, pero derrotaría a aquel tipo. La verdad, es que no le tenía miedo y ahora esperaba que su compañero entendiese el poder que la joven escondía debajo de su apariencia.

- Ryuken… No te metas en esto, por favor… – Mencionó en un tono serio mientras sus colmillos se afilaban y su aura eléctrica aumenta, al igual que la temperatura bajaba muchísimo hasta menos veinte grados. Aquella habitación se volvía peligrosa.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Vie 13 Ene 2017 - 22:16

Miraba, aún algo atónito por lo sucedido anteriormente, como Galia dejaba inconsciente a los reclutas usando su espada. Maldije por lo bajo y bajé que mi cabeza un poco. Si bien mi compañera ya sabía acerca de mi... problema, una cosa era que se lo hubiese contado y otra cosa era verlo en persona. Fue una suerte que pude controlar el instinto a tiempo, de lo contrario puede que hubiese entrado en modo homicida aquí mismo. Tal parece que tendría que ir con Dranser antes de lo previsto, para prevenir más que por otra cosa. Mientras seguía perdido en mi mundo, no noté que Galia se estaba acercando hasta que tuve su frente pegada a la mía. Parpadeé un poco e, instantáneamente, terminé por calmarme. Era impresionando el poder e influencia que tenía la mujer en mi personalidad, pero no me disgustaba ni mucho menos.

En eso, mis ojos se abrieron de par en par. ¿Razón de ello? Galia cayó al suelo y tuvo que clavar una rodilla para no quedar tirada. ¿Qué demonios había pasado? Busqué con la mirada por la habitación, hasta que posé mis ojos en los pasteles de antes. Por supuesto... debía imaginarme que estaban envenenados. Mierda, fui un idiota y ahora por mi negligencia, la pelirrosa tenía veneno en su cuerpo. Rechiné mis dientes y me dispuse a tomarla para llevarla al barco, pero no pude lograr mi cometido. La puerta se cerró por completo y una figura apareció desde el pasillo. Era calvo y sus ojos eran dorados. Portaba una armadura negra y un mandoble en su mano. Suspiré de forma pesada; uno de los oficiales había hecho acto de presencia.

Y caímos directo en la trampa – pensé amargamente.

En eso, Galia empezó a activar sus poderes. Me estremecí por dentro, pero no hice nada de momento. En el estado en el que se encontraba... podía ser peligroso para ella. Conociendo a la pelirrosa, aunque se lo dijese igual seguiría peleando. Tenía su orgullo y yo también, por eso lo comprendía. Al escuchar las palabras de mi compañera, no pude hacer otra cosa que asentir.

Si veo que estás en peligro mortal, voy a intervenir – le dije antes de intentar apartarme un poco... cosa que no logré.

Desde las sombras, una figura apareció y se dirigía a toda velocidad hacia la espalda de Galia. Tenía una espada en la mano, por lo que supuse que su objetivo era cortarla mientras se encontraba desprevenida. Sin decir palabra alguna, saqué mi espada de su funda e interpuse el filo entre el arma del tipo y la espalda de mi compañera. Al detenerse, pude contemplar mejor su apariencia. Era un tipo alto y sus cabellos eran rojizos. Portaba el uniforme que daba a entender que se trataba del otro oficial. Entrecerré los ojos e hice más presión con mi espada, apartando el arma del marine del cuerpo de Galia.

Me temo que no puedo dejarte intervenir. Descuida, yo seré tu oponente – le dije en un tono calmado. Lo cierto era que debían terminar rápido antes que el veneno en el cuerpo de mi compañera siguiese esparciéndose.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Sáb 14 Ene 2017 - 3:03

Los ojos de la joven estaban clavados en su oponente de forma seria. Aquel hombre sin pelo parecía no verse con confianza como para atacarla y aquello provocó que la joven frunciese el ceño. No iba a permitir que nadie la temiera después de haberla envenenado. Entonces la pelirosa amplió el poder de su frío al máximo, tratando de abarcar toda la zona posible y después se relamió de forma amenazante. Su aura aumentó y entonces se preparó para ser la primera en atacar. Justo entonces un olor se aproximó a ella por su espalda y estuvo a punto de girarse para terminar con el cobarde, pero el chico que iba con ella pareció meterse en medio, buscando su propio combate. Era el momento de terminar con aquello y por ello la joven soltó un enorme gruñido mientras se lanzaba a por su oponente.

- ¡Viento eléctrico!

Gritó con furia mientras lanzaba un par de tajos con una potencia impresionante. La hoja chocó contra la de su oponente, desviándola y causándole daños en el siguiente movimiento. El tipo notó una descarga considerable recorrerle y una herida formarse algo más profunda de lo normal gracias al viento. La chica entonces giró sobre sí misma y de una patada lo tiró de espaldas al suelo. Galia mostró una expresión que mostraba odio y lo siguiente que hizo fue formar unas cuchillas de hielo que salieron de sus nudillos hacia fuera. Unos veinte centímetros de largo y tres de grosor. Unas armas peligrosas al estar afiladas. La joven entonces realizó unos rápidos movimientos con su espada, terminando de hacer varias heridas más a su oponente. Parecía que todo había finalizado, pero el veneno parecía ser potente y por ello la chica cayó al suelo jadeando.

El calvo al verla en aquel estado se colocó en pie y escupió algo de sangre. Estaba herido, pero quería aprovechar su oportunidad y lo siguiente que hizo fue tomar a la joven del cuello. Con su mano libre cogió otro de aquellos pasteles y lo metió de forma violenta en la boca de la chica. La joven se vio obligada a masticar para no ahogarse y finalmente tragarlo. Aquello la hizo cerrar los ojos despacio, notándose más mareada. El tipo entonces sonrió de lado mientras tomaba otro de aquellos dulces y lo acercaba a ella, pero Galia usó toda su fuerza de voluntad para estirar su puño hacia el pecho del marine. Con las garras de hielo lo atravesó de lado a lado y los ojos del calvo quedaron en blanco. Inmediatamente la soltó y cayó al suelo, quedando inconsciente. La revolucionaria entonces empezó a toser mientras una especie de líquido morado salía de su boca. Era como si aquella cosa se manifestase de aquella forma. Tosió un poco tratado de ver si su compañero estaba bien y después se arrancó una manga. La idiota estaba tratando de vendas las heridas del oficial, para llevárselo vivo a la prisión de los rebeldes, no le gustaban las muertes. En mitad de aquello sintió un intensó dolor en el pecho.

- A-aaah…

Sus ojos se fueron cerrando mientras algo más de aquel líquido morado salía de su boca. Trataba de escupirlo como podía, pero parecía que le estaba costando. Al menos por el momento no parecía mortal, pero ella cada vez estaba más debilitada. La dosis de uno no fue lo que tomó, pues gracias al oficial tuvo que ingerir un segundo pastel. Sus manos empezaron a temblar mientras respiraba de forma agitada escupiendo el líquido.

- Maldito veneno…
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Sáb 14 Ene 2017 - 4:20

Miraba tranquilamente a mi oponente. Este portaba una mirada enfermiza en su rostro. Inconscientemente, me estremecí un poco al ver eso. Me recordaba mucho a las que usualmente tenía cuando entraba en modo "desesperación". Apreté con fuerza la espada que tenía en mi mano y fulminé con la mirada al pelirrojo. Este tan solo atinó a sonreír de forma más amplia. Por otro lado, la temperatura volvió a descender en el lugar. Cerré mis ojos y suspiré pesadamente ante eso. Tendría que terminar este combate lo más pronto posible. El envenenamiento de Galia seguía empeorando, además que llegaríamos a un punto en el que el frío empezaría a ralentizar y entumecer nuestros músculos. Se viese por donde se viese, nos encontrábamos en total desventaja en esta situación. Esos malditos nos la habían jugado bien y era frustrante.

Antes que pudiese seguir pensando en cosas así, el oficial se abalanzó a una velocidad considerable hasta donde me encontraba. Mis ojos se abrieron un poco e inconscientemente formé oro sólido frente mío. Por alguna razón que desconocía, la sonrisa sel marine se volvió aún más enfermiza... y de un corte hizo pedazos el oro. Mis ojos se abrieron de par en par y miré fijamente al pelirrojo que tenía enfrente. ¿Qué diablos había pasado?

Ah, lo siento mucho, rebelde-san. Pero mi espada está hecho de Kairo – me dijo el tipo mientras reía de forma enfermiza.

Rechiné mis dientes al escuchar esta nueva información. Kairoseki... aquel metal que usaban los miembros del gobierno. Tenían el poder de anular las poderes de las frutas del diablo con solo tocar a los usuarios. Nunca creí que encontraría aquel metal por aquí. Viendo que no me encontraba debilitado, supuse que se trataba del tipo refinado. Menos mal, si hubiera sido puro, entonces este sería el peor día de mi vida. Chasqueé la lengua y me puse en posición de combate, al tiempo que guardaba mi espada. Sería inútil en un combate como este, puesto que el Kairo sería suficiente para romper en pedazos mi arma. No tendría más opción que usar la táctica de esquivar y atacar para poder ganar.

El pelirrojo psicópata sonrió de lado y empezó a atacarme. Esta vez me encontraba preparado, por lo que pude esquivar el primer corte. Usando su propio peso en su contra, le propiné un fuerte estómago en el estómago. El marine escupió y fue impulsado unos centímetros más atrás. Pese a eso, el oficial simplemente siguió sonriendo y se impulsó otra vez contra mi. Entrecerré los ojos ante eso y fui directamente a buscarlo. Cortes, patadas, puños... toda lluvia de asaltos tuvo lugar en aquel enfrentamiento peligroso cuerpo a cuerpo. No pude esquivarlos todos, por lo que recibí algunos cortes en diversas partes de mi cuerpo. No eran muy profundos, de todas formas. En respuesta, el tipo recibió numerosos golpes en todo su cuerpo. Considerando que mi fuerza era muy superior al de él, fue el pelirrojo quien salió peor parado de aquel enfrentamiento.

Este encuentro ya esta decido. Mi fuerza y resistencia son superiores a las tuyas, si seguimos peleando todo terminará mal para ti – le dije en un tono monótono.

¡Jamás! – me respondió el psicópata.

Suspiré de forma pesada, decidiendo terminar con todo esto de una vez por todas. En aquel instante, una aura rojiza apareció alrededor de mi cuerpo. Sentía como los músculos del cuerpo se potenciaban a tal punto que mi fuerza, resistencia y velocidad se duplicaron. Antes que el oficial pudiese darse cuenta, desenfundé mi espada y ataqué. Al terminar, admiré el resultado de mi embestida. El tipo tenía diversos cortes por todo el cuerpo, sobre todo en los brazos y torso. El pelirrojo cayó al suelo y suspiré, al tiempo que usaba la punta de mi espada para darle un golpe en la nuca y dejarlo inconsciente.

Galia – pensé de pronto al recordar a mi envenenada compañera.

Giré mi cuerpo y allí la vi tendida. Al parecer, pudo ganar pese al estado en el que se encontraba. Eso hizo que sonriera de forma orgullosa, pero luego recordé la situación en la que se encontraba. Fui hasta donde se encontraba y mi mirada se ensombreció al ver el estado en el que se encontraba. Estaba escupiendo harto líquido veneno, y aquello podía ser bueno o malo dependiendo de la situación.

Lía... ¿Qué tan rápido está avanzado el veneno? – le pregunté seriamente mientras acariciaba su espalda. Dependiendo de la respuesta... habría que librarse de eso aquí y ahora, ya que podría no soportar hasta llegar al barco en el estado en el que se encontraba.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Sáb 14 Ene 2017 - 4:53

La joven continuaba respirando de forma agitada allí tumbada, mirando al techo con los ojos entrecerrados y escupiendo algunas gotas de aquel veneno morado que manaba de sus labios. Era una sensación incómoda, pero debía continuar sacándolo de la mejor forma posible. Se quedó mirando mientras tanto el combate de su compañero, esperando a que derrotase a aquel maldito imbécil con el que luchaba. Cada vez se le hacía más difícil respirar, pero confiaba en poder salir de aquella tras expulsar todo aquel jodido veneno. Escupió de nuevo con algo de fuerza y la habitación volvió a la temperatura normal. Era como si la joven estuviese perdiendo algo de fuerza por aquella cosa. Al menos no se había comido el último o habría terminado de morir definitivamente. Apretó el mango de su espada y después soltó un enorme suspiro.

Finalmente, el chico pudo vencer a su oponente y se acercó a ella, hablándole en un tono amable. Ella le observó despacio, mirándole a los ojos y tosiendo un poco. Notaba algo de dolor por el cuerpo y lentamente su cuello empezó a tomar un color azulado y las venas a marcarse más de la cuenta. Sintió la necesidad de vomitar, pero en lugar de eso echó un poco más de aquel líquido morado. Parecía que cada vez era más difícil hacerlo y por ello trató de sonreír pese a todo. Quería que su compañero estuviese tranquilo aunque ella sufriese aquellas consecuencias y ante todo que mantuviese la calma de la mejor forma posible. Le miró de nuevo y trató de responderle en un tono algo bajo, pero que él podría escuchar al estar cerca de ella.

- Demasiado rápido… Debo sacarlo todo, pero es costoso y me cuesta respirar…

Mencionó mientras sus ojos se humedecían un poco por el dolor. Con la mano derecha estiró sus dedos hasta tocar los cabellos plateados del joven y después dedicarle una sonrisa dulce ante todo. Le guiñó el ojo y después le acarició un poco la mejilla, esperando a tranquilizarlo por lo que estaba pasando en aquel momento de tensión.

- Si me muero… Quiero que sepas que siempre serás mi compañero ¿eh? – Dijo sin querer, sabiendo que eso a lo mejor no era lo acertado para calmarlo.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Sáb 14 Ene 2017 - 5:43

Apreté mis dientes con fuerza mientras miraba como Galia se estaba debilitando más y más. No sabía si estaba muriéndose o no en verdad, pero las palabras de la pelirrosa calaron hondo en mi corazón. Ella era mi compañera, confidente, la persona que me devolvió la esperanza para combatir la desesperación... ¿Que haría si muriese? Aún tendría a Dranser, pero no todo sería igual. ¿Volvería a mi esta robótico sin capacidad de sentir nada? ¿O terminaría sucumbiendo a la desesperación como Karna? El solo recordar a la persona que quise alguna vez como un hermano, hizo que un estremecimiento bajase por mi cuerpo. Esa persona era un reflejo exacto de lo que podría llegar a ser si dejaba que la desesperación terminase por consumirse, y era algo que no dejaría que sucediese Demonios... ¿Madre, qué debo hacer? Prometí que no mataría o dejaría que un ser querido volviese a morir... y estoy faltando al juramento que hice. Menuda persona estaba hecho.

Antes que pudiese seguir con mis pensamientos deprimentes, algunos rebeldes entraron a la habitación. Escuché que decían que la misión fue un éxito y lograron conseguir los planos, pero nada de eso importaba. No, no dejaría que Galia muriese, no bajo mi cuidado. Determinado, me dirigí hacia las personas que entraron a la habitación.

Disculpe, ¿hay algún médico por aquí? – pregunté con esperanza.

Para mi alivio, un señor canoso se acercó hasta donde nos encontrábamos y empezó a revisar a Galia. Yo tenía algunos conocimientos básicos acerca de la medicina, pero no estaba al nivel para curar venenos por mi propia cuenta..

Esto es... serio – la voz del médico me sacó de mis pensamientos y empecé a prestarle atención. – Si estuviéramos en el barco, probablemente hubiese sido capaz de crear una contra a lo que sea que haya ingerido, pero sin saber de que se trata... es difícil. Pese a eso, a simple vista diría que es uno de los peligrosos... y no hay forma que llegue al barco en este estado – mi sangre se me heló al oír ese comentario.

No... ¿no hay nada que hacer? – pregunté temerosamente.

El señor se quedó en silencio por algunos segundos, sin hacer ningún movimiento. Luego, le pidió a uno de los rebeldes que trajesen su bolso. De allí sacó un contenedor. Al abrirlo, pude ver diversas pastillas que se encontraban amontonadas. El médico sacó una píldora blanca y me la mostró.

La cosa de la mayoría de los anti venenos, es que estos hacen su trabajo de forma suave y sin dolor, el paciente casi ni lo nota – el hombre tomó una pausa y prosiguió. – Esta píldora, en la teoría, funciona para la mayoría de los venenos, pero... es algo violento. Una vez dentro del estómago del paciente, se disuelve rápidamente y su efecto es instantáneo. El paciente empezará a vomitar el veneno de forma continua y violenta hasta que no quedase casi nada. De los restos del veneno, nos podemos encargar en el barco – mis ojos se iluminaron al oír eso, pero las próximas palabras del médico volvieron a meterme miedo. – Hay un problema con todo esto – dijo mientras apuntaba aquel líquido morado.

En primera instancia, no entendí lo que quiso decir el hombre. Al cabo de unos segundos, finalmente lo comprendí. Sería imposible que Galia tragase por su propia la píldora en el estado en el que se encontraba. Aun si lo lograba, cabía la posibilidad que terminase vomitándolo antes que llegase a su estómago. Se debía ingerir antes que mi compañera tuviera otro ataque como ese y vomitara líquido morado nuevamente, con píldora incluida. Me quedé en silencio por algunos segundos y luego le hablé al canoso.

Doctor... ¿Podría darme la pastilla, por favor?

No sé de que servirá ahora... pero ten – me respondió mientras me tendía la píldora blanca. – Puedo ver que tú y ella eran cercanos... Los dejaré a solas – dijo mientras le hacía una ceña a los demás rebeldes para que abandonasen la habitación.

Una vez que nos encontramos solos, miré tranquilamente a mi compañera... pero por dentro sentía como mi corazón iba explotar. Se me ocurrió una forma de hacer que Galia tragase la píldora sin complicaciones. Debía evitar que la pelirrosa empezara a vomitar antes que la droga llegase a su estómago. La única forma... era que tragase la píldora mientras la distraía para que no expulsara más líquido morado por el momento. Dos cosas a la vez... mi rostro enrojeció y tragué saliva... para luego que una expresión decidida se formase en mi rostro.

Lo siento por esto, Lía... pero es la única forma de sacar el veneno de tu cuerpo – cerré los ojos y me eché la píldora a la boca.

Antes que Galia pudiese decir algo, acerqué mi rostro al de ella y... junté mis labios con los suyos. De forma instintiva, cerré los ojos al hacer eso. Usando la lengua, intenté traspasarle la píldora de forma forzada para que la tragase. Supuse que el beso sería suficiente para distraerla de los vómitos dorados. ¿Cómo saber cuando la píldora hubiese llegado al estómago? Oh... cuando sintiera que su cuerpo empiece con los espasmos, me separaría. De momento... seguiría en esta posición hasta lograr mi cometido, ignorando el hecho que quería que la tierra me tragase allí mismo. Nunca antes había sentido tanta vergüenza como ahora...
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Sáb 14 Ene 2017 - 6:05

Ese médico era un estúpido y Ryuken un poco cazurro. Ella casi no podía hablar ni moverse, pero le estaban dando miles de vueltas a una cosa que podía solucionarse con un empujón o algo que la hiciese vomitar. No podía creer que aquellos hombres hubiesen sido entrenador por el demonio en ese momento. Era una lástima que ella misma no pudiese solucionarlo y esperaba que no la pinchasen o algo por el estilo. Cerró los ojos despacio, sintiendo que el incómodo veneno continuaba haciéndola toser aquel jodido líquido y sentir dolor de cabeza. Tenía un color un poco pálido, incluso más de lo que ya era y eso significaba problemas de varios tipos. Esperaba poder salir de aquello, y más cuando la misión había sido completada por los demás revolucionarios. Apretó un poco el puño derecho y continuó escuchando sin poder hacer mucho que quejarse por dentro.

Aquel hombre sacó una especie de pastilla y eso hizo que le joven se quedase algo confusa. Un jodido medicamente, con lo que ella los odiaba. Cerró los ojos al no poder hacer otra cosa y después soltó un suspiro considerable. Al menos habían derrotado a todos sus oponentes. La bronca de Ivan por tener precio por su cabeza iba a ser algo considerable, pero eso ya no podía evitarse de ninguna forma, por lo que la joven soltó un quejido. El dolor empezaba a ser molesto y entonces observó la situación al abrir de nuevo los ojos. El chico de cabellos plateados se comió la pastilla y después se empezó a acercar a su boca. La joven abrió los ojos como platos al hacerse una idea de lo que planeaba e hizo un esfuerzo sobrehumano para poder hablar.

- U-un momento…

Fue inútil y los labios del chico terminaron unidos a los de la joven tigresa. El rostro de Galia pasó de ser blanco pálido a un encendido rojizo impresionante. Se quedó rígida como una piedra y su pecho empezó a latir con fuerza. Ese era su primer beso y además sentía una sensación extraña en su boca. Al menos había sido un simple pico… Hasta que notó la lengua del chico entrar en su interior. La revolucionaria se convirtió en un tomate y cerró los ojos con fuerza, empezando a mover su cuerpo, los dedos de los pies y de las manos a toda velocidad. Además había gente mirando, por lo que sus nervios aumentaron y no pudo evitar colocar su mano derecha en la cabeza del joven. Debido al poco control que tenía, lo empujó un poco más e instintivamente movió su lengua un poco contra la de él. La pastilla fue tragada y debía admitir que no sintió el veneno salir debido a lo que estaba pasando.

Cuando el chico se separó, la joven quedó tumbada con los ojos cerrados. Lentamente los fue abriendo despacio, respirando de forma agitada. Su boca estaba totalmente abierta, su cuerpo temblaba y su rostro estaba totalmente enrojecido. Desvió la mirada hacia otro lado avergonzada y no pudo evitar hacer un ruidito similar al de un gatito pequeño. Su voz sonó más dulce de lo inusual y al menos parecía algo recuperada, pero parecía bastante nerviosa por lo que había pasado.

- R-ryu-kun… e-etto… – Cerró los ojos de nuevo mientras se tapaba con las manos por la vergüenza.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Sáb 14 Ene 2017 - 6:47

Es todo, que la tierra me tragase de una vez por todas. Ahora estaba seguro lo que era la vergüenza, pero hubiera deseado que hubiese sido en otras circunstancias. Al notar que su cuerpo estaba sufriendo espasmos, me separé rápidamente. Lo había logrado... de la forma más ridícula posible, pero lo conseguí. Miré en silencio como Galia expulsaba el veneno y simplemente suspiré. No sabía como seguiría nuestra relación de amistad luego de esto... pero no me hacía esperanzas. Inconscientemente, me relamí un poco y miré hacia otro lado. La sensación fantasma del beso seguía allí, e inconscientemente me ruboricé un poco. Puede que me hubiese exaltado un poquito... pero no pude evitarlo. Tragué en seco y seguí mirando a la pelirrosa, esperando en silencio cual sería su reacción de todo lo ocurrido. O se quedaba en silencio, o me gritaba o, simplemente, me abofeteaba aquí mismo.

Una vez que terminó de expulsar todo el veneno, Galia se quedó como estatua. Su cuerpo temblaba visiblemente y su rostro parecía al de un tomate maduro. No podía decir nada ante eso... puesto que estaba seguro que mi rostro era similar en este momento. Mi compañera intentó hablar, pero tan solo salía balbuceos que no se entendía. El tono adorable de su voz... no ayudaba en lo más mínimo en mi estado de ánimo. Me rasqué la cabeza un poco y desvié la mirada a un lado. Por suerte, los demás rebeldes salieron justo antes que hiciera mi cometido. De lo contrario, la vergüenza hubiera sido monumental.

... ¿Puedes levantarte? – le pregunté finalmente. – Los demás ya se nos adelantaron – Si respondía que no, le ayudaría a caminar hasta el barco. Si decía que sí... al diablo, de igual forma lo haría. Puede que no tuviese muchos conocimientos acerca de la medicina, de momento, pero incluyo yo sabía que luego de un vómito como ese, la gente se sentiría débil o mareada. De todas formas... no hablaría en todo el trayecto hacia el barco. No me fiaba de lo que podría salir de mi boca en éste momento, por lo que era mejor mantener silencio, al menos por el momento. Galia, al parecer, aún intentaba procesar todo lo ocurrido. No sabía si era bueno o malo aquello.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Galia Markov el Dom 15 Ene 2017 - 5:05

Galia continuaba temblando y mucho más cuando observó a su compañero relamerse de aquella forma ¿Le había gustado su saliva? ¿Deseaba más? El sonrojo de la joven aumentaba y no pudo evitar tragar saliva, pero esa sensación le recordaba a la que tuvo hacía apenas un minuto. Negó varias veces sin saber bien qué hacer y por ello cerró los ojos con fuerza. Se llevó la mano derecha a la mejilla y no puedo evitar temblar un poco más. Su primer beso había sido un poco raro y algo extraño, pero no sabía cómo sentirse. De hecho, en esos momentos deseaba que todo se oscureciese y todos se durmieran hasta el día siguiente. Esperaba que Ryuken no la mirase de ninguna forma rara desde aquel día, pues ella no estaba enfadada ni nada por el estilo.

La chica entonces escuchó la pregunta del joven de cabellos plateados y agachó un momento la cabeza. Debía de hacer algo para que las cosas no se pusieran serias y no se distanciaran. La revolucionaria estuvo pensando unos momentos y decidió hacer una cosa. Se colocó en pie como pudo y después le dedicó una sonrisa dulce al joven de oro. Caminó hasta él y después colocó su mano derecha en su cuello. Finalmente acercó sus labios a los de él y le dejó un pequeño y dulce beso en ellos. La sensación había sido algo rara, pero no era nada malo. Entonces trató de no ponerse nerviosa y le guiñó el ojo de forma amable.

- Ya te lo dije en la base, soy muy cariñosa. Los besos me dan lo mismo, no debes asustarte de eso, Ryu-kun…

Entonces se colocó tras él y de un salto se puso en su espalda. El sonrojo que tenía era legendario, pero así él no podría verla. Al menos le haría entender que no estaba molesta, y no lo estaba, pero sí confusa. No quería perderlo de ninguna forma y entonces pegó su frente al hombro del joven.

- No puedo caminar… Llévame hasta el barco y terminemos la misión, Ryu… – Le susurró con cariño y de forma dulce.
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Re: El Estreno De Los Colmillos: Blanco y Dorado [Galia-Ryuken] [Pri-Pasado]

Mensaje por Ryuken Shirou el Dom 15 Ene 2017 - 6:12

Estaba hecho un mar de nervios, cosa rara en mí. Sufrí bastante tiempo sin emociones, tanto positivas como negativas, que no sabía como tomarme el caos que era mi mente. Pese a todo, debía admitir que sabía ocultar bien lo que sentía al momento. Lo único que podría notarse, sería mi aparente rubor que cubría mis dos mejillas. Quitando todo eso, seguía sin saber como reaccionaría Galia. Ella tenía la mirada gacha, por lo que no podía ver la expresión de su rostro de momento. ¿Enojada? ¿Avergonzada? ¿Enmudecida? ¿Atónita? No lo sabía, pero si quería que hiciese algo. Mientras más se demorase en hacerlo, más crecería la tensión que se había apoderado de esta habitación. En eso, la pelirrosa al fin alzó la mirada. Mis ojos se abrieron más de lo normal al ver su expresión. En vez de mostrar enojo, seguía manteniendo esa sonrisa que, al parecer, nunca desaparecía.

¿No está enojada? – pensé con perplejidad y alivio.

En eso, la chica caminó hasta quedar justo en frente de mí. Parpadeé, sin entender, al ver que mi compañera ponía su mano en mi cuello. Estuve a punto de preguntarle acerca de su actitud... pero sus labios me lo impidieron. Mi mente se quedó en blanco y vagamente noté cuando se separó. Tragué en seco mientras escuchaba las palabras de mi compañera. Una cosa es que mostrase afecto leve, y otra muy distinta era que no le importasen los besos. De todas formas, mi mente era un complicado algoritmo en este momento. De momento, no pensaría en eso. Cuando me calmara un poco, meditaría acerca de lo sucedido más a fondo. Me encontraba demasiado confuso en este momento para hacer algo así.

Entendido – susurré de forma leve luego de que Galia se subiese en mi espalda y me dijera eso al oído. Era afortunado que no pudiese ver mi rostro en este momento, parecía más un tomate que otra cosa. Sin decir otra palabra, puse en marcha en dirección a la base para reportar la misión. Tanto solo quería echarme en un cama y arreglar todo el lío que era mi mente. Una confusión de este tipo, era malo para la salud.
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