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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

El Encuentro [Capítulo]

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El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por StaffOPD el Vie 27 Ene 2017 - 1:02

Normas del Capítulo:


  • Se podrá postear cuantas veces se desee, dejando tres mensajes entre envío y envío. Sin embargo, sólo se tendrá en cuenta el último de estos.
  • Cada post debe ir acompañado de un Spoiler titulado como la facción a la que pertenecéis. En él debéis resumir el transcurso de vuestras acciones (incluyendo posts anteriores). Si un post no tiene resumen, no será tenido en cuenta a la hora de moderar.
  • Se moderará cada 48-72 horas. Sin embargo, no se moderarán posts más allá de las 48.
  • Se obtiene lo merecido según el riesgo y la calidad de las acciones.
  • No se tendrá en cuenta la longitud de los posts a la hora de determinar la experiencia.
  • Cada post debe tener un mínimo de 300 palabras.
  • Si un post tiene más de quince faltas de ortografía por párrafo, no se tendrá en cuenta.
  • A pesar de que ya no exista, el barco de Sons of Anarchy podría ser destruido de nuevo.
  • Existe la ley del plot, pero no funciona si no sigues la personalidad de tu personaje. No va a haber avisos.
  • La ley del plot no es a prueba de idiotas.
  • Tres saltos consecutivos de turno implican la retirada del capítulo o la muerte del personaje, según si la situación era de riesgo o no.
  • Mucha gente ha pedido despertar Haki del Rey. Sólo uno lo despertará. Trabajáoslo.
  • El metarrol se paga con hierro.
  • En general, si os portáis bien, se os recompensa. Si no... Bueno, no queréis saberlo. En serio, no queréis.
  • En futuras moderaciones podrían añadirse normas según se vea necesidad.
  • El mapa de la Isla será el siguiente:
    Mapa de la Isla:
  • El espacio que se puede recorrer por moderación es el de un "Cuadradito". Si utilizáis Power Ups activamente podéis ir más deprisa, pero podríais cansaros.
    Mapa en malla:
  • Balt está en blanco, Meln en Negro, Zilda en azul, Zal en verde y Sarka en rojo. En el centro de la Isla está la ciudad Imperial (el gran cuadrado blanco), y en amarillo las 35 centrales de Abastecimiento. Cada central tiene al lado un círculo que determina su pertenencia.
  • Si nos hemos olvidado de algo, avisad por favor.
  • Poned, por favor, vuestras coordenadas de destino en los Spoilers (no es obligatorio).
  • Las acciones cerradas sólo cuando se os indique que podéis realizarlas, por favor.
  • Cada Maná corresponde al gasto de una unidad energética, que todos compartís. El signo de girar implica que gastáis todo vuestro asalto en utilizar esa habilidad.
  • Niveles y habilidades logradas durante este descanso podéis utilizarlas (no así los objetos).


Moderaciones Generales


General Sarka y Zal:
Grum y su inesperado aliado siguen batallando contra Ruk. Este carga contra el guerrero y se empapa el el licor. Worgulv trata de hacer un quiebro, pero Ruk es mucho más rápido de lo que parece, está a punto de darte con una garra, cuando de pronto algo se interpone entre los dos. Grum ha bloqueado la garra con su arma y las chispas comienzan a saltar, prendiendo el alcohol y haciendo que Ruk retroceda para apagar las llamas. Se mantiene en el aire con una especie de propulsor que sale de su armadura.
-Te diría que no te metieras en este asunto... pero ya es un poco tarde. Supongo que no hay vuelta atrás. Además, creo que ya he llegado al fondo de este asunto. Ambos hemos sido víctimas de un engaño. - Le dice al Worgulv en un tono de voz serio mientras adopta pose de combate.
-Acabaré contigo Grum, contigo y con ese insecto.- Dice apagando las últimas llamas que quedaban en su cuerpo, las placas óseas parece intactas, pero las zonas de carne tienen cierto daño. -Acabaré con todos los que se me opongan, devoraré su sucia carne y Síderos será mío una vez más.
-Pensaba que podríamos llegar a una alianza... pero esta guerra te ha cambiado, nos ha cambiado. Si te dejo destruirás lo poco que queda de esta nación. Amigo, estaba a punto de serrarte por meterte en medio, pero Ruk ya no tiene salvación, tenemos que detenerlo.
-¿Vosotros? Quiero verlo...- Dice mostrando una sonrisa desafiante.- Quiero ver como me detenéis, como detenéis a mi horda. - Y con un gesto de su garra la tierra al lado de la muralla se abre, dos gigantescas sierpes emergen del suelo y se estrellan contra el muro, abriendo un hueco de varias docenas de metros y lanzando polvo y escombros por todas partes. Las bestias se retiran y la horda pasa al interior. -Primero me libraré de vosotros mientras ellos limpian la ciudad de ratas.-
http://www.onepiece-definitiverol.com/t19292-quien-te-mandaria-meterte-worgulv#186532   (Para tí Worgulv)
La lucha continúa. Ahora tanto Zal como Sarka pueden acceder a la ciudad, pero cuidado, es una guerra, caen cascotes de la muralla, bombas, misiles, y esas cosas... Divertíos.
General Balt y Meln:
Tras todo este tiempo la batalla parece desgastar más a Balt que a Meln, forzando al primero a retirarse a las trincheras. A pesar de la estrategia de evitar la trampa de Meln, es una estrategia que es efectiva según avanza al batalla. Parece que Meln tiene a Balt contra las cuerdas cuando un cuerno resuena por todo el campo de batalla. Una serie de barcos se aproximan a la costa, una vez llegan dejan salir miles de soldados de Balt, los cuales no tardan en cargar a Meln por un flanco. Un último empujón y Balt consigue ganar terreno sobre Meln, a este paso no tardaran en destrozar el ejército de Meln.
En un lugar seguro, en sus respectivos puestos de mando, ambas pretoras hacen un frío cálculo.
-La batalla está decidida.- Dice Ballarad con su carismática y melódica voz. Es hora de que marchemos. Que la quinta y sexta compañía nos acompañen. Dicho esto, su carruaje y dos nutridos destacamentos de caballería ponen rumbo a las muralla de la ciudad.
-Esa Ballarad... sabía que guardaba un as bajo la manga.- Dice Yoai con un tono que poco concuerda con su aspecto infantil.- Supongo que tendremos que hacerlo.- Dice tras hacer un gesto con la mano a uno de sus hombres, el cual toca saca una linterna de brillo verdoso y apunta con ella al cielo. A los pocos segundos una nube negra cubre todo el campo de batalla. Lejos de sumirlo todo en la penumbra la nube comienza a descender, puede que lo mejor sea irse, ya sabemos que los trucos de Meln no suelen ser agradables.
La montura de la pretora y unas cuantas tropas se separan del grueso del ejército poniendo rumbo a la capital.
Los miembros de ambos bandos que estén en la batalla pueden, o bien seguir luchando (buscar refugio o apartarse del centro de la acción es aconsejable) o seguir a sus respectivos pretores.
General Zilda:
Beros mira con desaprobación las pantallas en las que aparece gente desafiandolo, está claro que el discurso de Dexter ha hecho más daño en sus planes del que quiere admitir. Cierra las pestañas y se pone a pensar en silencio durante unos segundos.
- Señor, hemos rastreado los movimientos de los traidores, ¿los interceptamos? - Dice uno de los operarios.
-No. Dejad que se reúnan. Quiero saber la dirección de sus movimientos.
-Al parecer la mayoría se dirige a este punto.- Dice señalando las coordenadas en el mapa.
-Enviadlo.
-Si señor.
Los dispositivos de todos aquellos que has decidido traicionar a Zilda han dejado de funcionar. Aunque no parece que exploten ni den una descarga... por ahora.
Por otro lado las tropas de Zal han llegado cerca de la central de R16. Adam, creo que esto te concierne.  
Todos:
Durante este Post, podéis encontrar vuestro primer objeto de lotería. Buscad, eso sí, una justificación coherente.

Moderaciones Concretas

X7. Jin Surfer:
Escuchas ruidos cerca de tu posición, pero de cara al interior de la cueva parece haber una mayor profundidad. Sin embargo, ahora debes enfrentarte a una dura decisión: Ocultarte como un perro cobarde o salir y arriesgarte a luchar. Te sigue faltando una pata y un ojo, y tal vez por eso de saber quién eras sepan de qué eres capaz… Dicho eso, evalúa tus opciones.

Nota: Puedes consultar ideas con el Staff si la descripción se te hace incompleta.
T9. Zane y Spanner:
-Tú también- responde a Spanner, al tiempo que las armas chocan. Tras repeler el impacto y ver la que se le viene encima, con rapidez se vuelve invisible a vuestros ojos, y la presencia vuelve a ser vuestra única forma de detectarlo. Y entonces, un portazo junto a vosotros, y el mismo sonido de antes. Sin embargo, esta vez la presencia no se mueve… Muy extraño.
X7. Vinnie el Buenazo:
Os acercáis a una cueva, pero una voz suena en tu cabeza al rozar un árbol, y comienzas a ver la figura de una calavera que se forma. No dice nada, pero parece que nadie más la ve, y de repente abre su boca dejando un infierno de llamas verdes en su interior. ¿Qué haces? Puedes separarte del grupo, meter la mano o cortar el árbol. Es más, haz lo que te dé la puta gana. Tú sabrás. Jum.
T9. Haruka:

Y de repente te vas acordando de las leyendas alrededor del rey de los piratas Monkey D. Luffy y su visita a Arabasta. Una vez esa epifanía termina, tu amatista se ilumina y comienzas a escuchar un ruido y sale humo de las paredes, un humo negro bastante siniestro. Igual es momento de largarse.
R9. Jack, Heaten y Rudolph:



Rudolph avanza velozmente hacia la batalla, y hubo un gran regocijo (¡WE!). Te cruzas en tu camino un tipo en una moto gigante, y ves una especie de tío en llamas (fuego, no animal), volar sobre tu cabeza. ¡Oh vaya! Es Kai. ¡Hola Kai! Va en dirección al sur. Por cierto, ¿Eso que tiene Rudolph es una nariz? Es decir, parece una nariz, ¿Y eso son indicios de asta? Bueno, quién sabe. Esto es muy raro. Por cierto, Heaten está ahí parada, mirando una central. ¡Hola Heaten!

Y hubo un gran regocijo (¡We!).
T9. Los revos e Ichizake:
Cuando termináis de subir escucháis un estruendo. Es la araña, poco a poco, deshaciéndose de su cobertura de piedra para dar lugar a una araña metálica que se os abalanza… Bueno, y que parece que no tiene estabilidad, cayendo sobre el suelo y rompiéndose de inmediato. Las escaleras tiemblan, y casi sentís que esto se os va a caer encima, así que os apuráis.

Cuando subís la escotilla os encontráis a un hombre vestido con lo que parece ser un esquijama de lechuza y una capa de piel de oso, muy chamánico todo, que custodia un puente. Es un puente muy largo, por cierto.

-¡Alto!- responde con una voz difónica-. El que el puente a la capital busque atravesar, tres preguntas habrá de contestar, o al abismo irá a parar- señala una especie de piscina negra bajo el puente. Parece viscosa y… Espera, eso no es un líquido. ¡Es puro negror!-. Primero de todo, vos, el pomposo. ¿Cuál es vuestro nombre?- espera tu respuesta. Si contestas preguntará de nuevo-. ¿Cuál es... Vuestro color favorito?- si finalmente respondes, hará la última pregunta-. ¿Qué tiene que ver la velocidad con el tocino?
R7. Gusi:
-Lucha por mí, mi amor- te da un beso arrebatador, tanto que sientes como si su lengua se propagase más allá. Es una sensación invasiva, ¿Vas a detener el momento?

Nota: puedes preguntar más tras tu primer post.
N5. Kaito:
-Está bien. Puede que hubiera dos soluciones, al fin y al cabo. Porque para matarte deberíamos combatir… En fin, te dejaré pasar.

Eres libre, y el barquero te deja paso. ¿Continúas al sur? Hay un grupo de gente algo al este.
Q7. Aki y Zuko:
Os pica la espalda.
Q7. Los que tienen picor de espalda:
Aterrizáis en medio del fragor de la batalla, justo cuando un cuerno suena en medio del campo y las tropas de Balt flanquean al enemigo. Por cierto, una nube se forma sobre vuestras cabezas; una nube MUY MUY chunga. OJOCUIDAO. Por cierto Aki, un tipo acaba de morir y tiene unos preciosos zapatos rojos. Sus pies bailan todavía.
L13.Teravan, Yarmin y Maki:
Debajo de los tablones hay unas escaleras, que dan a un pasillo subterráneo bastante polvoriento aunque extrañamente iluminado por unos focos en las paredes que tintinean de vez en cuando. el pasillo acaba en una puerta de metal... derribada hacia la dirección en la que venís, sea lo que sea lo que salió parece ser que se largó hace mucho tiempo. Podéis ver lo que parece un laboratorio subterráneo, gran parte del instrumental está destrozado y hay signos de violencia por todas partes. En las paredes hay enormes cilindros de cristal, muchos es ellos rotos, aunque hay un par de ellos intactos. Su contenido es perturbador, parece contener una especie de mezcla entre hombre y mantis, teniendo el abdomen y las patas traseras de una mantis, el tronco y la cabeza de un hombre y los brazos como las garras de dicho insecto. Este lugar es interesante, puede que queráis investigar un poco.
Tsang y Liv:
El interior de la grieta es oscuro y angosto, hay piedras que tenéis que esquivar con la cabeza y partes en las que hay charcos de agua que os llegan hasta las caderas. Aunque tras un minuto vislumbráis la salida al otro lado. La ciudad es imponente, con edificios altos de piedra y metal. Aunque se notan los estragos de la guerra.
Liv si Tsang te ha contestado es posible que no lo oigas. Nada más cruzar un estruendo ensordecedor se escucha por fuera de la muralla, este se acerca cada vez más. Unos segundos después a unos 200 metros a vuestra izquierda la muralla estalla, derrumbándose parte de ella y lanzando escombros por los aires en todas direcciones, algunos del tamaño de una casa, aunque parece que donde estáis parece seguro a lo mejor es buena idea buscar algo de cobertura. El ruido y el humo os impiden encontrar aquello que ha abierto un boquete tan grande, pero puede que dentro de poco lo descubráis.
J17.Slicerin y Corinna:
Los perros avanzan en dirección a la batalla. Cuando estáis a punto de pasar cerca del punto donde desembarcasteis notáis un temblor en el suelo, como un terremoto. la tierra a varios cientos de vosotros se abulta, como si hubiera algo debajo que hiciera fuerza hacia arriba. El bulto se desplaza rápidamente en dirección a la batalla hasta que lo perdéis de vista. Pocos minutos después podéis escuchar un estruendo a lo lejos. Parece que se ha armado una buena.
P13. Raghersir:
Vas camino al norte, siguiendo la muralla como referencia. No parece haber ni un alma, se escuchan los típicos sonidos de la guerra pero nada más. Al Este parce haber una edificación algo aislada, no está a más de un kilómetro. Al Oeste, a unos 200 metros hay algo más curioso, la muralla de aspecto liso e impenetrable parece tener una serie de bloques desordenados, los cuales dejan un pequeño hueco del tamaño de una persona. Y bien ¿Qué dirección tomas?
R16. Adam:
Pruebas  una y otra vez, pero parece que no has logrado acertar la palabra. Vaya, tal vez te hubieras acercado si no hubieras pensado de forma tan banal. Por otro lado, tu acompañante, que se había quedado callado, pensativo, decide abrir la boca por fin: -¿Y si se refiere al amor? Es algo que todos quieren pero no siempre pueden obtenerlo, y que también tiene más de un significado. Además, la amistad no se basa en un tipo de afecto también?- Puedes probar o puedes ignorarle.
T12. Hinori y Mapache:
El comunicador de Hinori explota tras su declaración, causándole una leve quemazón en la muñeca, antes de soltarse, nada grave. No tardáis mucho en divisar a Dexter, quién se encuentra acompañado de otras  personas,  oh, también ha empezado a movilizarse, deberías daros prisa para alcanzarle.
Dexter y los guerreros del bien, el amor, la justicia y los gatitos.:
Bueno, llegáis hasta Dexter y comienza la fiesta, aunque los drones no parecen haber sido un gran problema, así que mucha fiesta no habéis tenido, pero eso es solo el comienzo. Os movilizáis con Dexter. No encontráis gran cosa, de hecho para haber traicionado a Zilda no ha aparecido nada a parte de los drones. O bien esto huele muy mal o bien era cierto que Zilda no tenía tanta fuerza militar. Por cierto huele realmente mal.
R12. Deathstroke:
Tu velocidad avisa al bando de Meln cuando entras en su territorio, haciendo que una nube de corrosión se dirija hacia ti, cortando tu paso cuando estás a punto de llegar, aunque puedes intentar atravesarla si te ves capaz, pero puedes acabar de la forma que la van haciendo las plantas que hay bajo esta,  un poco… “sulfurado”.  Pero bueno, tras un pequeño rodeo llegas a tu capitán, quien anda con más gente.
T10. Ushio y Milena:
Cada uno empieza a ir por su lado, de momento sin notar nada, a excepción de que la pulsera de Ushio explota tras un zumbido. La buena noticia es que no te has quedado sin mano, la mala es que la herida, que es como una quemazón, duele y seguramente dejará marca. Aunque podría ser peor. Por cierto, seguirás yendo camino a Dexter o irás tras Milena.
W15. Elya:
El hombre pez te mira con aparente duda. No quiere fallar en su trabajo de guardia de la central, pero  tampoco quiere dejarte tirada, después de tu amabilidad. De repente, una lucecita parece encenderse en su cabeza.  –¡Ya sé que haremos!- Yo no puedo llevarte, pero tengo un amigo que te puede dejar aquí, señala la orilla en el cuadro W12. –Desde ahí te tocará ir andando, aunque  será menos camino. Espera, voy a llamarle.- Dice antes de sacar un DDM de un lugar que preferirás ignorar.  –¿Gya? Sí, soy yo. Verás, necesito que lleves a una señorita. No, es que se ha perdido. No… Sí, ella te dirá las coordenadas, es casi recto. Bien.- Cuelga y vuelve a mirarte. –Espera en la puerta, no tardará en llegar.- Y efectivamente, de repente surge una criatura alargada, como una serpiente, la cual hace un gesto para que montes, luego te pide indicaciones y empezáis a moveros por la superficie del agua.
U15. Sans:
Vas avanzando a buen ritmo, sin nada que te perturbe, salvo la visión de lo que parecen dos pequeños platillos volantes, estos se dirigen a la misma dirección que tú,  de hecho te sobrevuelan, bueno, tú no eres el blanco, así que no hay nada de qué preocuparse.
R12. Aslaug:
Al fin, tras un buen rato yendo como un pollo sin cabeza te encuentras con el grupo de personas que andas buscando, o eso crees. Deberías acercarte a ellos.
D10. Zero:
El gusano te mira. Ha estado callado mientras conquistabas la central, pero una vez que comenzáis a caminar se mueve para mirarte frente a frente sin caerse de tu brazo.

-No he dicho que dejes de acariciarme, humano.

A lo mejor te conviene hacerle caso. A lo mejor.

J13. Rezvan y Kotaro:
Kotaro, las bestias caen a tu alrededor, pero comienza a molestarte la herida del hombro. Parece que era algo más seria de lo que parecía, no es buena idea quedarse quieto durante el combate.

Rezvan, consigues evitar el ataque y apuñalarle pero no parece que le suponga muchos problemas. La herida le sangra profusamente, pero igual te lanza otro zarpazo. Parece cabreado.
J12. Meneror y Ban:
Debe haber mala cobertura, nadie te responde. Hm. De todas maneras te diriges a la batalla. Debajo de ti, la gente comienza a sufrir. Sin embargo, muchos hacen gala de rápidos reflejos y se cubren ya sea con escudos, armas o incluso cuerpos de los caídos. Con más o menos eficacia unos mueren y otros viven; la batalla continúa.
Meneror, hay gente que muere a tu alrededor y algún capullo a alcanzado a rozarte el tobillo. Pica. Auch. Algo más adelante, distingues lo que queda del puro flotando en el aire.
J13 Corvo:
De repente, las catapultas y cañones cobran vida y atacan allí adonde has apuntado. Zal sufre los daños, salta a simple vista. Te quedas pasmado contemplando el espectáculo. Los sonidos, las luces, la sangre… woah.
N5. NEO, YOKO, AL, AI, TAIGA, ALICE Y LA CABEZA DEL LAGARTO GRANDE:
Veis como Neo se dirige  a la central. De repente, oís un estruendo inhumano, un fogonazo y a alguien evidentemente rodando por el suelo. Pasados unos segundos, aparece de nuevo en el quicio de la puerta. Tiene una mejilla tiznada de hollín, los pelos revueltos y un enooorme y gordo cable naranja le cuelga del hombro. La central está activada, pero lo que pasó en su interior quedará como secreto de confesión.
R7. Kodama:
Te elevas en el aire junto a la pompa y todo parece tranquilizarse. Sigues escuchando el sonido de la guerra de fondo, pero desde tan arriba casi es un susurro. O eso o te estás quedando sordo, que la edad no perdona. Bueno, te pones a mirar con atención pero no parece estar por las cercanias o, por lo menos, no destaca tanto como pensabas. A lo mejor va vestido como un soldado raso y está luchando como el que más, quién sabe.
Sigue habiendo una guerra ahí abajo, ¿qué tienes pensado hacer ahora?
Q7. JOSEPH:
Grandioso misil, buena puntería y daños considerables en las lineas enemigas. Aunque, ups, puede que haya llamado demasiado la atención, ya que la mayoría de enemigos cercanos a ti parecen haberse cabreado y pelean con incluso más furia. Unos tres de distintas direcciones acaban con soldados de Balt y se dirigin corriendo hacia ti; uno de ellos parece ser de Balt, aunque parece un poco muerto para lo vivo que está.
Están demasiado cerca como para lanzar otro de esos cohetes sin volarte la cara tú mismo, así que, ¿qué haces?
P8. DAFNE:
Corres y corres y corres, y casi parece como si aquel sitio no se acabara. Un par de veces te tropiezas con una rama y te vienen palabras impropias de una dama a la cabeza que, perfectamente, podrías haber soltado en alto.
Al final llegas a la orilla de un río. No es precisamente pequeño, vadearlo no es buena idea. Más allá de él, a lo lejos, contemplas las murallas de la ciudad… pero vas a tener que buscar una forma de llegar hasta allá. ¿Habrá pasado Gera por aquí? Si es así, es que tiene que haber alguna forma de pasar.
O5. MISA, XEMNAS Y MAXIMILIAN:
Qué bonito es el amor, por dios. Casi igual de bonita que la escena que os espera a unos diez minutos tras partir, donde todo está envuelto en luchas y sangre. Qué bonita es la sangre también, ¿no creéis?
Así que bueno, estáis preparados para luchar y parece que los soldados de Balt necesitan ayuda, ya que parece que los miembros de Meln les superan en número. Aunque... ¿Por qué hay soldados de Balt luchando contra otros de Balt? Si os acercáis veis que algunos de los que deberían estar en vuestro bando deberían de estar, claramente, muertos, pero aún así siguen luchando y parece ser que en cuestra contra. Todo es muiy extraño, pero os centráis, estáis en guerra: ¿qué hacéis?
N5. CRIMSON WOLVES:
Kimura, parece que tienes un admirador. Tal vez Yoshi debería ponerse celosa o algo. Pero bueno, acabáis pasando por el puente sin más problema; ese hielo era de muy buena calidad, si encontrarais a la persona que lo hizo podrías montar un negocio de hielo al por mayor.
Si seguís caminando tras un par de minutos veis la central y un par de personas delante de esta. Podrían ser de Balt y haberse adelantado... O podrían ser enemigos y quizá os tengáis que liar a hostias. Kimura, si tu vista no te falla puede que logres reconocer a alguno de los que está por allí. De todas formas, un hecho está claro: se os han adelantado. ¿Qué hacéis, os acercáis y probáis suerte o seguís vuestro camino?
O8. GERA:
Tras un par de pasos y casi todo el puente crujiendo bajo tu cuerpo te planteas que una dieta no hubiera estado nada mal, pero quitando esos pensamientos un poco tristes, pasas sin problemas el puente. Ya te queda menos, pues ves la muralla casi como si estuviera delante de ti. ¿Sigues o crees que sería mejor esperar? Por cierto, ¿qué será de Dafne?
O8. ALEXANDRA Y EICHI:
Qué bonitas son las vistas desde el cielo, ¿verdad? Bueno, tardáis un rato pero acabáis llegando a vuestro destino, donde veis la central que andáis buscando. ¿Entráis a ver si la activáis o la voláis por los aires? Volar cosas por los aires es divertido.
Barbazul:
El hombre de la armadura permanece en silencio, parece que escucha tus palabras, parece. De pronto desenvaina un mandoble y lo sostiene con una de sus manos. Tu mantra detecta algo, en él hay una presencia pequeña, no, más bien distante o latente, la cual tiene intenciones hostiles. A parte de eso notas dos cosas más. La mujer parece haberse metido en la casa, seguramente a esconderse y que aquel caballero no tiene el aura de un humano.
http://www.onepiece-definitiverol.com/t19301-el-verdadero-caballero-barbazul#186584
Kedra:
El robot "te mira" no estás seguro pues no ves en él algo parecido a ojos. Emite una serie de sonidos, como chasquidos metálicos, es como si respondiese a lo que has dicho. Te rodea, te analiza, se comporta como... ¿un perro? Al principio se sobresalta cuando te subes de golpe y casi te caes. Aunque después de eso sale corriendo en la dirección que le indicas. Va a bastante más velocidad de lo que parece. Corre por las calles, por las paredes, las alcantarillas e incluso los edificios en ruinas, parece como si conociera la ruta más eficiente. Antes de que te des cuenta has cruzado la ciudad y te ha parecido ver un par de armaduras gigantes y un enorme pájaro metálico luchando contra algo. La criatura mecánica se encuentra con la muralla y, lejos de detenerse comienza a escalarla, a este paso no tardarás en llegar.
P10. Los Power Rangers Ninja:
Avanzáis por la muralla con gran velocidad, y veis dos cosas: En el este una nube negra, y en el sur, donde debíais haber quedado con Dexter un faro de luz azul. Vaya, bonito juego de luces. Por cierto, hay unos guardias por ahí, yo tendría cuidado.
N7. Ai Nanasaki:
Te sacan mucha ventaja y no sientes nada. Igual deberías llamar a tu líder y disculparte, o algo. Por otro lado, la guerra está muy cerca y tal vez debieras ayudar. Hay una miasma de muerte sobre la gente en esa zona, vaya.
M4. Kasai Kuro y Nostariel:
-En estos tiempos oscuros nada es lo que parece. Todo muere por doquier, y el velo cae sobre nosotros, pobres infelices. No tenemos forma ni manera de sobrevivir hasta que un rey se alce, pero no quieren alzarse, sólo destruirse. Aquí Albert lo sabe bien, antaño fue el mayor paladín de Balt, y su servidumbre sólo le trajo locura. Aún conserva gran parte de su poder, pero es incontrolable... No sé que será de Síderos, pero gane quien gane estamos jodidos.

Eso parece ser su respuesta... Vaya.
R7. Danio:
Las balas impactan sobre la gente de Meln, pero más allá de mirarte con odio y que algunos se dirijan hacia ti no parece surtir efecto. Cosa rara, ya que ves cómo esos cuerpos han sido medio aplastados. Por cierto, vista al cielo, nube negra, malas vibraciones.
Melé de Zal-Sarka. Arthur:
Tu plan es acatado, sorprendentemente. Algunos dicen entre dientes cosas como "el enano sabe lo que hace", pero inmerso en el fragor de la batalla lo ignoras. O tal vez es sólo que no llevas la silla de montar a mano, pero lo dejas estar (más o menos). Mientras las tropas de Zal empiezan a ser divididas, te encuentras con un rival duro de roer.

Imagen:


Mezcla entre hombre y planta, su mirada vaga posa sus ojos en ti por un instante, y los extraños pedúnculos verdes que tiene se abalanzan a por ti. Te fijas una vez más, y sus brazos hincados en la tierra parecen estar nutriéndose de unas extrañas raíces, venosas y rojizas. ¿Plata o Plomo?

Si nos hemos olvidado alguna moderación dadnos un aviso, por favor.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Ushio Kasai Kodomo el Vie 27 Ene 2017 - 4:21

– O eso me gustaría decir… – Susurró en un tono apenas audible. Había pensado todo lo que había pasado. ¿En serio solo aceptó sin pensar en las otras consecuencias? Suspiró con calma mientras se giraba y la miraba a ella, directo a sus ojos. ”Esto puede que cambie todo” – una sola decisión y todo podía cambiar. Apretó su puño derecho con fuerza e incluso llegó a sentir como sus uñas traspasaban su palma. ”Lo siento…” – su lealtad estaba con Dexter. Era cierto, la amaba con todo su corazón y ser, pero era diferente. Era su capitán y debía estar dispuesto a dar su vida por él… ”Aunque la daría por todos mis amigos y sobre todo por ella” – además, debía estar con él en caso de que todo se complicara más. Los había llamado y él debía responder.

– Lo siento, Mile… – le dijo mientras se relajaba, casi reforzando su decisión. Casi. – Sé que me vas a odiar después de todo lo que dije, pero… – su tono era algo más apagado que antes. Recordó como había empezado todo y, la verdad, casi parecía un amor infantil; nacido de la pasión y la lujuria, de un deseo carnal… ”Suena tan fácil…” – suspiró con calma. – Aún no es el tiempo, momento ni lugar para que deje de ser un pirata. Mi destino quedó marcado desde que decidí ser parte de esa tripulación y ahora me necesitan – no quería separarse de ella, no después de todo lo que había pasado, pero esta guerra la había empezado con él y debía terminarla con él. Soltó otro suspiro. – Debo ir con ellos.

Sintió como estallaba la pulsera que le había dado el bando de Zilda. Había dolido y bastante, por suerte, seguía teniendo mano, pero iba a dejar una hermosa marca. ”Supongo que es todo… Ya soy un traidor más” – ¿Era una traición? No, nunca sintió un apego con ellos. Era hora que Beros pagara por todo lo que había hecho. Miró el mapa y trató de localizarse, las coordenadas de Dexter no estaban tan lejos como parecía. ”En marcha” – empezó a caminar, alejándose de Milena.

– No te pediré que me esperes – le dijo, aguantándose las lágrimas. – Puedes romper, tirar a la basura o deshacerte de esa espada o de mi vivre card – era la única forma en la que podía dar con ella. – Siento todo lo que te dije, siento… No, nada… Olvídalo. – Se detuvo a unos pocos metros. Iba a esperar alguna respuesta, alguna mala palabra dirigida a su nombre… Si no escuchaba nada, solo activaría Sky y volvería a volar. Rumbo a la dirección de Dexter, para ponerle fin a toda esta basura.

Zilda:
Despedirse de Milena. Esperar unos momentos por si hay respuesta, salir volando a las coordenadas que dio Dexter.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Milena Slicerin el Vie 27 Ene 2017 - 4:49



Milena dejó de caminar por unos momentos. Su mirada pasó a ser una un poco más seria al escuchar lo que estaba diciendo el moreno. Debía admitir que no se esperaba aquello, pero entonces mostró una sonrisa calmada. Todo le había parecido demasiado bonito y a lo mejor se había hecho ilusiones con una persona que no la quería lo suficiente. Ella ya sospechaba que había otra persona y seguramente era aquel el motivo por el que estaba diciendo aquellas palabras. De todas formas era algo que iba viniendo venir. El moreno parecía ser una persona que iba a su bola la mayoría de las veces y eso no era un secreto. Incluso cuando ni la tocaba y pensaba que simplemente no la quería mucho. Ella soltó un suspiro al pensar que estuvo aquellos años con Castor luchando por volver a verle. Él ya había tomado su decisión y ya nada iba a cambiar, pues ella pese a todo tenía su orgullo de mujer.

- Ushio… No quiero volver a verte nunca más…

Susurró con la voz algo rota al mismo tiempo que le daba la espalda. A continuación sacó la espada de kairouseki que le había dado, la cual le dio Taiga según le dijo el rubio. La miró por última vez y entonces la clavó en el suelo de forma violenta. Sacó la vivre card y la tiró al suelo lentamente. La chica cerró los ojos notando un intenso dolor en el pecho. Era una sensación demasiado dolorosa. Después de tanto maltrato de pequeña y de haber perdido a su familia, le tomó asco a la mayoría de los hombres. Gracias a Castor pudo superar aquello y Ushio le mostró ser una buena persona pese a ser del sexo masculino. Ahora había vuelto a sus antiguos pensamientos, sintiéndose simplemente usada. La pelirroja recordó las palabras que el loco plateado le dijo una vez.

“Puede que me veas como un pervertido más, Milena. Pero recuerda una cosa, pese a que te tire los tejos cada dos por tres y siempre te haga bromas, siempre seré tu amigo...”

Una pequeña lágrima salió entonces por su ojo derecho, resbalando por su mejilla y mostrando una sonrisa triste ¿Debía matarlo? Podría fácilmente, pero no valía la pena. A diferencia de él por lo que había visto, ella quería que el pirata fuese feliz al menos. Si quería ir con aquella banda era libre de hacerlo. Nunca más iban a verse, pues pensaba mudarse de la isla del Sur hacia el Grand Line. Acarició su vientre unos momentos y apretó los puños con rabia. Realmente los hombres daban un asco enorme. Al menos los interesados. Milena continuaba pensando que él ya estaba con otra. Sin girarse para nada, volvió a alzar la voz, pero esta vez notándose algo débil.

- Me temo que no has sabido ser un buen padre… Espero que te vaya bien.

¿A qué se refería con aquello? No lo podía confirmar, pero los síntomas que había estado notando lo confirmaban. Él no debía ser muy tonto para eso y tal vez lo pillaba. Un aura eléctrica rodeó a la pelirroja y sin previo aviso rompió a llorar. Salió disparada a una velocidad impresionante superior a los noventa metros por segundo hacia el Sur. Había perdido las ganas de continuar en aquella isla. Además, así se aseguró de que el moreno no la siguiente. Cuando estuvo lo suficientemente alejada de aquella posición, se tiró al suelo, quedando bocabajo y con la frente pegada a la tierra. Estaba totalmente desarmada, pero aquello le daba igual. La vida ahora le parecía la mayor de las mierdas. No pudo contener las lágrimas y además apretó los puños de tal forma que sus uñas hicieron su carne sangrar. Debía despedirse de muchas personas antes de lo que tenía planeado, por lo que se levantó y sacó su den den mushi. Lo tiró al suelo con fuerza y de un pisotón lo hizo polvo. Ahora era totalmente ilocalizable y lo siguiente que hizo fue caminar con la cabeza agachada, alejándose de aquel sitio. Quería olvidar a la persona que más daño le había hecho en el mundo pese a todo.

Ella misma estuvo trabajando sin parar para comprarle una buena espada. Iba a ser su regalo de aniversario, pero al parecer tendría que anular el encargo. Aunque volviese tras ella, ya no había solución y la joven sabía lo que pasaba. Empezó de repente a reírse sin control de forma enfermiza, llorando al mismo tiempo y lanzando algunos puñetazos violentos al suelo. Ahora ni siquiera Eichi podría impedir lo que pensaba hacer, pero antes debería volver a la base para comprobar una última cosa. Ella no pintaba nada en aquel mundo ya y tras asegurarse de enviarle una cosa a Castor, ella misma se quitaría la vida. Se dio cuenta de una especie de cadáver tirado cerca de ella, el cual tenía una katana atravesada en su pecho. Ahora que estaba desarmada iba a necesitarla y por ello se acercó tomando por el mango aquella arma

T10 Meln:
Dirigirse a 90 M/S al Sur, despedirse de Ushio, pensar en cosas y tomar una decisión final. Encontrar mi arma de lotería.


Última edición por Milena Slicerin el Sáb 28 Ene 2017 - 20:31, editado 1 vez
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Ryuken Shirou el Vie 27 Ene 2017 - 8:11

Ryuken suspiró por lo bajo y desvainó su espada; sabía que esa araña no era de fiar. Sin embargo, antes que el joven pudiese hacer algo, la cosa mecanizada se desestabilizó y cayó al suelo, siendo destrozada en el proceso. Hablando de cosas anti climáticas... y uno que pensaba que esa cosa intentaría atacarles. Tenía la intención, pero la antigüedad le pasó la cuenta y terminó todo en nada. Ryuken se encogió de hombros y envainó la espada nuevamente. En eso, notó cierta peculiaridad que terminó por alarmarlo. Las escaleras estaban temblando, por lo que apretó motores y fue a toda velocidad hacia el pie de esta. Con un esfuerzo sobre humano, escaló y llegó a la escotilla sin mayores complicaciones. Allí ya se encontraban Galia y el pelinegro, por lo que pudo suspirar de alivio al notar que consiguieron salir del subterráneo.

Hubieron dos cosas que llamaron su atención. La primera, fue el tipo que se encontraba custodiando un puente... uno largo, de hecho. No se podía ver hasta donde llegaba, pero según sus palabras este llevaba directamente a la capital. De todas formas, eso era lo menos en este momento. La segunda cosa... fue una sensación que empezó a recorrer su cuerpo justo cuando puso un pie afuera de la escotilla. Era como si algo estuviera llamándolo, como si le estuviera induciendo en un trance. Pero... ¿Qué era todo eso? Era una sensación muy familiar a lo sucedido con el pólipo morado de antes, pero a la vez distinto. Sentía algo como... ¿familiaridad? Era algo parecido a como si estuvieras encontrando una extensión de tu cuerpo que considerabas como perdido. Se sentía... bien, y algo le decía que debía encontrar la fuente de aquella sensación.

Galia... ¿Sientes algo distinto en el ambiente? – le preguntó a su compañera en voz baja para que los otros dos no escucharan.

Vagamente escuchó las preguntas que le hicieron al pelinegro, pero de momento su atención estaba en otro lugar. Miraba a todos lados de forma disimulada, intentando distinguir lo que sea que estuviera ocasionando esa sensación de familiaridad en su ser. Ryuken cerró sus ojos y respiró lentamente para poder notar mejor de donde venía ese sentimiento. Debía encontrar la fuente de su conformidad cuanto antes, sino perdería la oportunidad para siempre. El rebelde suspiró pesadamente y abrió sus ojos; ya había tomado una decisión.

Iré a comprobar una cosa, Lía, adelántense si no llego a tiempo – le dijo en el oído de la pelirroja usando su apodo y empezó a investigar los alrededores del lugar.

No supo cuanto tiempo estuvo caminando ni cuanto se alejó del puente, pero cada vez la sensación se hacía más fuerte. Finalmente llegó a lo que parecía ser un pequeño altar, pero era lo que estaba tendido allí lo que llamó su atención. Era una espada, una parecida al que tenía en mano. Su funda era negra y tenía unos detalles grisáceos. El mango tenía la forma de una cruz, incluso tenía una incrustada en el lugar donde empezaba la parte filosa. Lentamente se acercó hasta allí y colocó su mano a la empuñadura. Notó una sensación de conformidad, como si la espada estuviera conectándose con su alma. Cerró sus ojos y simplemente se dejó ser.

Balmung... – susurró lentamente mientras una sonrisa aparecía en su rostro.

No sabía como supo el nombre, era como su las palabras hubieran salido de su boca sin que el lo permitiese. Ryuken colocó su nueva espada en su espalda, era un alivio que esta pesara como una pluma, ya que sería difícil llevar dos armas de ese tamaño encima suyo. El rebelde asintió para si mismo y se devolvió por el mismo camino de antes, pero corriendo ahora. Debía llegar lo más rápido posible al puente antes que los otros dos cruzaran, de lo contrario tendría que alcanzarlos luego.

Meln T9:
- Subir por la escotilla
- Notar una sensación de familiaridad en el ambiente.
- Decirle a Galia que se iba ausentar por algunos minutos y fue en busca de la fuente de aquellas sensaciones.
- Encontrar a Balmung.
- Intentar llegar al puente para la próxima moderación.

Nota: Balmung es una espada sensible y ella escoge al usuario, por eso hice que el encuentro fuese así, para que portador y arma hagan una conexión.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Dexter Black el Vie 27 Ene 2017 - 11:18

Dejó de concentrarse en aquello, y la electricidad dejó de manar. Con un leve suspiro se llevó la mano al cabello, jugueteando entre mechones para rascarse un poco la cabeza. Había escuchado la pulsera de Hinori explotar para más tarde la de Ushio seguir el mismo camino. ¿Eran traidores? ¿desertores? ¿Libertadores? Las palabras con sus significados danzaban en su mente como un vals a ritmo acelerado, perdiéndose en un debate léxico carente de sentido. Poco a poco iba pensando sin saber muy bien qué hacer, pero trazando un plan a pesar de todo. Tenía una idea en mente, pero era compleja y no sabía si los demás estarían dispuestos a seguirlo cuando se autoproclamase general. "Pero es lo que soy, ¿No?". Él los había convocado. Él había recabado la poca información de la que disponían y conseguido la confirmación de aquella traición. También era el responsable de que Madara hubiese aceptado el encargo, aunque cualquiera con dinero podría haberlo hecho. Tal vez cualquiera podría haber hecho lo mismo que él, pero no lo hizo. Ese recelo a obedecer órdenes ciegamente, esa necesidad de cuestionar la autoridad antes de acatarla... Él era el único que parecía haberla tenido. Y precisamente por eso debía liderar.

-Caballeros- dijo, retirándose la pulsera y tirándola al suelo para acto seguido pisarla-, para quienes no me conozcáis, soy Dexter Black. No os conozco a la mitad de vosotros la mitad de lo que deseo, y lo que deseo es menos de la mitad de lo que la mitad mereceis, pero cuando termine el día estoy seguro de que seremos grandes amigos o me consideraréis un absoluto imbécil. En cualquier caso, y a falta de alguien mejor por el momento, voy a asumir las labores de liderazgo. Si alguien quiere discutirlo, está en su pleno derecho; pero no voy a hacerle ningún caso. Mi primera orden, y cumplidla, porque nos enfrentamos a expertos en contra-inteligencia, es que rompáis vuestros dispositivos de soldado de Zilda- hizo una pausa, esperando a que la rompieran, por si había alguno reticente-. Recordad que si veíais vuestra posición en el mapa es porque ellos pusieron un localizador en la pulsera. Aunque seguro que ya habíais llegado a esa conclusión.

Rió por un instante, pero algo en el cielo lo alertó. ¿Qué demonios era aquella cosa? Una niebla negra, densa y terrible. Y al otro lado la presencia de Deathstroke, que ya estaba muy cerca. Debían esperar por él, y en cuanto llegara moverse de su posición. Si Zilda utilizaba la lucha química debían estar preparados para lo peor, y que la falta de represalias hacia ellos se saldase en acorralarlos no le daba buena espina. Querían que se quedasen en aquel lugar. O eso, o atendiendo al mapa y la dirección de avance de aquella miasma oscura, Meln estaba haciendo de las suyas. Pero antes de investigar debían deliberar y decidir qué hacer.

-Bien, señores y dama- no le pasó desapercibida la única mujer del grupo, muy similar a Madara. Perfecta para él, vaya-, poneos en círculo, como si nos fuésemos a reunir de igual a igual. Nos falta la mesa, pero podemos figurárnosla- hizo una breve pausa, esperando a que se situasen-. Bien, lo primero de todo, las presentaciones son muy importantes. Especialmente la tuya- señaló al chalado de la moto. Aunque podía ser perfectamente un mercenario de Madara por su aspecto, había llegado en solitario. Una vez cada uno se presentase, retomaría la conversación-. Como habéis podido comprobar todos, Zilda ha reconocido ser la causante de todos los problemas de este pueblo y, por tanto, creo que todos estaréis de acuerdo en que nos hemos confundido apoyando a esta gente. Contando con eso, tenemos que elaborar un plan de acción. Como no tenemos una manera mejor, vamos a hablar por orden y levantando la mano, siempre esperando a que los demás terminen. Una vez deliberado lo que debemos hacer, votaremos a mano alzada qué camino seguir. Si hay empate, cosa poco probable pues terminaremos por ser impares cuando lleguen todos los convocados, el voto de Kai valdrá doble. Si creéis que es brillante estáis de suerte, y si creéis que es un zoquete aseguraos de que no haya empates.

Dedicó una sonrisa al Marine. Si algo había podido comprobar era el parecido entre ambos, sobre todo en aquella mágica capacidad de abstracción que ambos compartían. Si se parecían en más cosas, probablemente Kai sólo fuera un genio en un disfraz de loco, y para ascender hasta el puesto en el que se encontraba debía de ser, cuanto menos, avispado. Aunque no podía olvidar esos instintos de animal al ver comida cerca, incapaz de resistirse llevado por la mayor de las gulas. Dexter levantó la mano.

-Yo creo que debemos movernos en dos grupos. Una vez llegue Krauser tomar por un lado la base de Zilda con los mínimos daños materiales posibles, y por el otro tomar un posicionamiento táctico de control de campo. ¿Qué quiero decir con esto? Localizar a Beros y a su cuadrilla, capturarlos y obligarlos a retirarse. Si sus cartas son el control, una vez los tengamos en nuestro bolsillo poco podrán hacer- hizo una pausa-. El siguiente objetivo es Meln; nadie secuestra a mis compañeros y se va impunemente. El plan será básicamente el mismo. Mientras todos intentan tomar el centro, nosotros tomaremos sus bases. Creo que será innecesario tomar las de Sarka y Zal, quedan muy lejos y nos costarían un tiempo que en realidad no tenemos. Si logramos controlar la mitad de la isla, esta guerra estará casi sentenciada a nuestro favor. Sólo quedarán dos tribus enemigas, que con suerte se destruirán la una a la otra. Una vez todo termine, estableceremos el reparto de los bienes de la isla. Madara podrá quedarse con todo el oro de las arcas de Zilda, y Krauser deberá destruir todas las armas masivas, así como las armas corrientes se las quedará la Revolución- tal vez de repente hubiera tocado un tema delicado. Pero esperaba todos fuesen razonables, sobre todo Madara-. Una vez repartidos esos botines, el archipiélago deberá quedar a cargo del Gobierno Mundial hasta que pueda decidir su camino.

Esperaba escuchar la opinión de sus compañeros, que concretaran algún punto de su idea, como la localización de Beros o una entrada segura al fortín entre las montañas de Zilda. Pero la idea estaba puesta sobre la mesa, sólo había que perfilarla.

Resumen Caballeros de los Gatitos:
Reunir a todos en mesa redonda imaginaria. Dar voto de desempate a Kai con mis poderes de líder supremo autoproclamado. Dar pie a una estrategia básica y proponer los beneficios de las tres "facciones" que se han unido a la causa.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Rezvan Markov el Vie 27 Ene 2017 - 15:16

Efectivamente el enemigo trato de lavarme sus garras nada más voltearse, parecía que esos animales ya no distinguían de amigo o enemigo a no ser que tuvieras sus rasgos. Conseguí detener el golpe a duras penas con las dagas. Justo tras hacerlo, aprovechando la mala posición de mi rival le lancé una puñalada al costado, hundiendo la daga en el sin mucho problema. La bestia gritó de dolor y rabia, dándome con el brazo y haciéndome perder la daga. Volvió a tacar, esta vez, el desequilibrado fui yo y caí de espaldas tras interponer la otra daga en la trayectoria de aquellas afiladas garras.

Estaba en una posición muy precaria, sabía bien que estando así no le aguantaría ni medio segundo a aquel ser. Entrando un poco e pánico trate de retroceder ayudándome de brazos y piernas. No avancé mucho, mi espada topo con algo duro. Cuando giré un poco la cabeza, tratando de no perder de vista a mi enemigo vi a un soldado de Sarka caído, o eso parecía a pesar de tantas heridas como tenía. Empujé un poco el cadáver, levantándolo levemente. Quería que terminara tumbado de costado, trataría de aprovecharlo para defenderme de los ataques e incorporarme.

Cuando lo estaba haciendo note algo frío, bastante frio, encajado en el cinturón del soldado. Tantee un poco más, siendo interrumpido por el ataque del ser feral. Lo esquive rodando hacía la derecha, tratando de coger el cinturón del caído. Cuando paré de rodar miré lo que tenía en las manos, el maltrecho cinturón portaba dos dagas pegadas al mismo. Agradecí por lo bajo por el hallazgo y me levanté impulsándome con las manos. Una vez de pies, saqué las dos armas dejando caer el cinturón vacío y roto. Ya estaba preparado para volver a atacar, aunque sentía frías aquellas dagas, más de lo normal. Trataría de usarlas para volver a apuñalar a la bestia, pero esta vez en el pecho.

Sarka:
Apuñalar a mi adversario, caerme hacia atrás, toparme con un cuerpo y la dejarlo. Esquivar un nuevo ataque cogiendo el cinturón del muerto con las dagas (de la lotería). Sacar las dagas y tratar de apuñalar a mi enemigo.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Zane D. Kenshin el Vie 27 Ene 2017 - 15:20

Zane era incapaz de apartar la mirada de aquel extraño hombre, a la vez que giraba sus katanas con un giro de muñeca. Fue entonces cuando apartó la mirada del hombre y se fijo en su arma. Era una katana preciosa, como nunca antes la había visto. Era negra con detalles rojizos en el mango y su hoja era completamente distinta a lo que estaba acostumbrado a ver. Pero eso no era lo que le atraía de ella, sino una extraña aura que le llamaba de alguna forma, como si aquella arma quisiera formar parte del pirata. Fue entonces cuando aquel sujeto desapareció ante sus narices; otra vez.

El pirata refunfuñó muy mosqueado. Podía escuchar como alguien o algo estaba bajando por los peldaños de aquel lugar. Su primer impulso hubiera sido el de bajar corriendo para interceptarle, “¿pero y si era eso lo que él quería?”. Por primera vez en mucho tiempo el pelirrojo estaba usando la cabeza, al codicia por tener aquel arma le estaba haciendo plantearse una estrategia para capturar a aquel hombre. Sin embargo, el ambiente en la sala se sentía extraño. En otras ocasiones, cuando desaparecía su aura cambiaba de habitación, ya fuera en la escalera o la planta baja, sin embargo no fue así. El aura del siniestro hombre continuaba en la sala, al igual que el de la espada, que le llamaba con fuerza.

—Spanner –dijo, ladeando su cabeza hasta poder contemplar a su amigo–, posiblemente te sientas algo aturdido por lo que voy a hacer. Si quieres puedes salir de aquí, pero no me hago responsable si te entran ganas de vomitar. Pero tengo que conseguir esa… –el capitán pirata se calló durante un segundo y apartó la mirada del pelimorado–. Únicamente, ten cuidado.

Cerró los ojos y se concentró en todo lo que había en el interior de aquel lugar usando su mantra. No había duda alguna, en aquella sala se podía sentir perfectamente tres presencias, dos de ellas con mucha intensidad y otra más suavidad. La que mejor podía notar era la de Spanner, tan imperturbable como siempre. Luego, se podía sentir una muy oscura y vehemente, con una oscuridad que haría estremecer a cualquier persona de miedo. Y al lado de ésta última, un aura intranquila que parecía llamarle.

El aura que le llamaba y la de hombre se mantenían quieta en aquel sitio, aunque no era capaz de percibir de manera clara en qué lugar concreto de la sala se encontraban; y eso reducía mucho las posibilidades de encontrarle.

Entonces, abrió los ojos con decisión y frunció el ceño, al tiempo que aumentaba su presencia con fuerza. Y del cuerpo de Zane surgió una especie de onda de energía que se propagó por todo el edificio donde se encontraban, con la intención de hacer aparecer a aquel sujeto y derrotarlo de una vez por todas; al menos que caiga desmayado al suelo.

Resumen de Meln:
–Sentir como la katana del hombre extraño me llama (mi objeto de lotería, que “elegía” a su poseedor según su descripción. Link aquí: http://www.onepiece-definitiverol.com/t18939-loteria-zane-d-kenshin-santa-claus-llego-a-la-ciudad#182792

-Usar mi mantra para sentir las auras de todos los presentes (Spanner, el hombre y, en menor medida, la katana)

-Usar haki del rey para intentar hacer salir/caer al hombre

____________________________________________
¡¡Invitado, yo traeré el exhibicionismo al foro!!

Antiguas Firmas:



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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Comic Sans el Vie 27 Ene 2017 - 16:37

Mientras sobrevolaba el pedazo de agua que me separaba del punto de encuentro, pensando en mis cosas, pude oír de pasada varios otros mensajes dejados por miembros de Zilda que se estaban rebelando para ir a seguir al Yonkou, así como numerosos pitidos que me informaron de la desconexión de dichas personas. Seguramente habrían destruido sus pulseras para que Beros no los pudiera localizar. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal, pues si bien la causa que los estaba uniendo a todos era, a primeras luces, bondadosa... el hecho de que una sola persona pudiera cambiar las tornas de una guerra como aquella tan solo con un par de palabras me resultaba terrorífico. No porque fuera uno de los Cuatro Emperadores, ni porque tuviera una fuerza más allá de la comprensión humana, sino por esa capacidad carismática absurda, capaz de poner de su lado a tantos aliados en tan poco margen de tiempo.

Si mis conocimientos de historia básica no eran falsos, esta no era la primera vez que se daba un caso así en el mundo. Décadas, casi siglos antes... Bueno, no querría pensar demasiado en ese asunto, aunque las similitudes estaban ahí y era imposible negarlas. Tan solo esperaba que el portador de tal don lo usara con cabeza. Si en lugar de mantener el equilibrio, ese hombre se propusiera destruirlo... Bueno, la guerra de Síderos sería tan solo una reproducción a pequeña escala de lo que le ocurriría al mundo. Y eso sí que no lo podía permitir. Mi interés en aquel banal conflicto de repente ya no me pareció tan banal, al compararlo con la situación actual del planeta y sus propias facciones. Pero como dicen las viejas: "tiempo al tiempo." A lo mejor me equivocaba, a lo mejor mis sospechas eran simple paranoia, a lo mejor mis locas teorías conspiratorias no estaban tan bien fundadas después de todo... Tenía primero que ver, antes de actuar.

Cuando estaba ya pasando de nuevo a tener tierra bajo mis pies, una especie de platillos voladores me pasaron por encima, sin prestarme atención. Se dirigían al mismo sitio que yo, o al menos eso podía suponer dado que seguían exactamente mi misma dirección, por lo que era bastante seguro asumir que se trataba de algo desplegado por Zilda para encargarse del grupo de Dexter. Estaba planteándome abatir los aparatos con los Blaster, pero no podía estar seguro de que fueran vulnerables a la descarga de plasma de otra tecnología. Al fin y al cabo, Zilda había demostrado varias veces ya tener un conocimiento superior en esos temas, y posiblemente aquellos platillos no serían derribados por algo tan mundano... Además, no confiaba demasiado en acertar estando en movimiento a aquella velocidad.

Decidí despreocuparme, los platillos me ignoraban por lo que sospeché que aún pensaban que estaba de su lado, y si yo no era su objetivo entonces estaba claro que sería el Yonkou, por lo que me convencí a mí mismo de que los que se hubieran reunido allí no corrían peligro alguno. Tenían la fuerza necesaria para defenderse, para bien o para mal. Tan solo dejaría que me adelantasen para no llegar al mismo tiempo que ellos, y así no verme en medio del fuego cruzado.

Mientras aminoraba el paso y descendía hasta el suelo, algo llamó mi atención entre los platillos. Una especie de masa metálica amorfa los orbitaba, como un pequeño satélite alrededor de un planeta. Hacía movimientos juguetones, como tratando de llamar su atención, aunque era tan pequeña que parecía que los platillos no pudieran reparar en ella. Al alejarse sobre mi cabeza, la pequeña masa se aburrió de ellos y centró su atención en un nuevo e interesante individuo: yo. La gelatina metálica descendió trazando una espiral en el aire, hasta situarse a unos centímetros de mi cabeza. Aquella forma de actuar... no podía imaginar que se tratase de un truco o una trampa, era demasiado inocente... ¿Tal vez sería una extraña forma de vida local? ¿Un experimento de Zilda? El pensamiento me revolvió el estómago por un segundo, y estiré mi huesuda mano hacia ella con cautela, sin dejar de caminar.

- Hola, pequeña cosa. ¿Qué buscas? ¿Te has perdido? - Le pregunté, sonriendo.

Curiosa y animada por esta nueva muestra de atención, la masa se acercó a mis dedos, rozando la textura de mis falanges. Pude notar al contacto que era algo como no había sentido nunca antes, y dudaba que pudiera sentirlo en otro sitio. Estaba fría, pero a la vez transmitía una calidez extraña, y el término "metal gelatinoso" nunca había tenido tanto sentido hasta tocar aquella cosa. En ese momento sentí como un chispazo en la punta de los dedos, y retiré la mano por reflejo. ¿Qué había sido eso? Desde luego no lo había causado yo ni mi poder sobre la electricidad, así que debía de haber sido otra cosa.

- Ouch... - Me quejé, con la zona aún algo entumecida. - ¿Por qué has hecho eso?

Lejos de contestar a mi pregunta, la masa tan solo giró sobre sí misma un par de veces mientras ascendía y descendía constantemente en el aire. Tras unos segundos, adoptó la forma de... ¿un gaster blaster? Aquella cosa acababa de imitar a la perfección el aspecto de las calaveras flotantes que me acompañaban, solo que de color metálico. Y los ojos, a diferencia de los aparatos que poseía yo, tenían cierta sensación de vida en ellos... Me miraban, y mostraban sentimientos. De la boca de aquel gaster-falso surgió un sonido gutural, como burbujas formándose y estallando en aceite.

- Flubber... - Aquella palabra me vino a la cabeza, sin saber muy bien cómo. ¿Era eso lo que había "dicho" la criatura? Confuso, le pregunté: - ¿Ese es tu nombre? ¿Te llamas "Flubber"? - La falsa calavera pareció sonreír durante un segundo, antes de regresar a su forma original y hacer de nuevo aquellos sonidos extraños. - Ya veo... Bueno, puedes acompañarme si quieres, pareces maja. - Un gorgojeo enfadado me hizo rectificar: - Majo, de acuerdo. Te advierto que será un camino peligroso. - Él respondió con un nuevo conjunto de sonidos. - Bien, si estás conforme...

Aquella forma de vida me tenía intrigado, pero sabía que algunos misterios son más atractivos cuando se dejan sin resolver. Yo mismo era un esqueleto andante, no tenía el derecho a asombrarme simplemente porque hubiera algo que no entendía del todo. Con el tiempo acabaría descubriendo lo que me interesara, y de todas formas en ese momento tenía un asunto más importante entre manos. Los gaster blaster regresaron a su lugar de reposo, comenzando a recargarse, y alcé la vista al frente.

Los platillos hacía tiempo que ya se habían alejado, y me encontraba a punto de descubrir qué había sido de ellos. Podía sospecharlo por el espectáculo de luces y humo que había habido poco antes en aquellas coordenadas, especialmente la columna gigantesca de rayos que parecía más una baliza creada para ubicar el lugar que otra cosa. Poco después de fijarme en ella, desapareció sin dejar rastro, así que me di un poco de prisa sospechando que iba a ser de los últimos en llegar.

Frente a mí, a unas decenas de metros de distancia, se encontraba un grupo de personas hablando. Suponiendo que fueran Dexter y compañía, me tocaba hacer acto de aparición. Esperaba que ninguno se escandalizara cuando vieran que era un esqueleto, si bien podía reconocer a algunas caras familiares como Silver entre ellos. Con Flubber acomodado en mi hombro y haciendo ruiditos contentos, me acerqué a ellos saludando con la mano y con una enorme sonrisa en la cara.

- Güenas ke tal... ¿llego tarde a la fiesta?


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Tras los discursos iniciales, pude comprobar que mi pulsera de Zilda se había desactivado. Ya no había vuelta atrás, se había destapado mi pastel en cuanto llegué al lado de aquella gente, si bien hubiera agradecido un voto de confianza por parte de Beros. Si hubieran creído que estaba allí como espía, podía haberme aprovechado y haber actuado como espía doble, utilizando su propio dispositivo contra ellos... aunque supongo que precisamente por eso lo habían desactivado. Ahora sin funcionalidad, no me costó desprenderme de él y cubrirlo en electricidad con mi mano hasta fundir todos los circuitos y dejar la carcasa igual de inservible.

Si bien habían puntos discutibles en la actitud de aquel hombre llamado Dexter, decidí no abrir la boca para eso. Me parecía algo ilógico que alguien con su afán por librar Síderos de la tiranía actuara precisamente como un tirano en aquel momento, si bien luego en otras cosas parecía mostrar una honesta preocupación por el equilibrio y la igualdad. Realmente confundido por aquella persona, no me pareció oportuno quejarme en ese momento, ya acabaría decidiendo hacia qué lado me inclinaba más: hacia pensar en él como un amigo, o como un imbécil.

- Ya que fui el último en llegar, seré el primero en presentarme. - Declaré cuando llegó el momento. - Mi nombre es Sans, Sans el Esqueleto. Algunos ya me visteis en los cuarteles generales de Zilda, para otros será una sorpresa verme por primera vez... Pero lo que soy o por qué lo soy no es relevante. - Dije con cierta solemnidad. - Lo importante es que no deseo otra cosa que justicia y equilibrio para todo el mundo, Síderos incluida. Así que os apoyaré mientras sigáis esta noble causa vuestra, y no demostréis ser simples hienas esperando alimentarse de los restos de la guerra. - Aunque no dejé de sonreír en ningún momento, esto último lo dije en un tono amenazante, algo impropio de mí, lo reconozco. Pero quería dejar claras mis intenciones. Inmediatamente después recuperé mi tono despreocupado, con el que terminé mi presentación: - Soy débil, así que no deleguéis en mí tareas físicas, pero ayudaré en lo que pueda en aquello que no requiera fuerza bruta. Tengo ciertas capacidades, y puedo ser un "hueso duro de roer." - Concluyendo con mi típico chiste, guiñé un ojo y escuché a Flubber gorgojear indignado al lado de mi cara. - Ah, y este es Flubber, un amigo que acabo de hacer. Dice que también se esforzará. - Orgulloso, Flubber se despegó de mí para flotar un poco y adoptar la forma de un brazo flexionado y marcando músculo. ¿Dónde habría aprendido a hacer esas cosas? No pude evitar reírme un poco después de aquello, que cortó por completo la tensión del ambiente para mí.

Tras escuchar todas las demás presentaciones, llegó el turno de proclamar nuestras ideas respecto al plan de Dexter. Pretendía hacer varias cosas, como separarnos en dos grupos, pero lo que llamó mi atención fue el reparto de "botines" organizado. Tal como lo planteaba, parecía que realmente hubiera planificado todo aquello solamente para conseguir fortalecer a sus aliados, aquellos que le seguirían si decidía embarcarse en una cruzada contra el Gobierno. Aquello me escamó muchísimo, sobra decirlo, pero al fin y al cabo de nuevo me encontraba ante el dilema de que otros argumentos hablaban en su favor: para empezar, ¿por qué darle el dinero a un Shichibukai, que técnicamente se supone que trabaja para el WG? ¿Y por qué destruir las armas más poderosas en lugar de aprovecharlas como las otras más comunes? ¿Por qué relegar el control de la isla al WG, en lugar de conquistarla para sus territorios como Yonkou? Aquellas preguntas me hacían dudar, y no podía evitar pensar que tal vez sí que hubiera un atisbo de esperanza por mantener un equilibrio. Al fin y al cabo, hubiera sido egoísta e hipócrita por mi parte esperar que todos los beneficios fueran a parar al Gobierno, y de hecho bastante me sorprendía ya que Dexter sopesase siquiera la idea de dejarles a aquellos que habían puesto recompensa por su cabeza un mísero palmo de tierra. Suspiré sin tener muy claro aún qué pensar, y alcé la mano pidiendo palabra.

- Considero que la división en dos grupos es correcta, dado el número de integrantes y la estrategia propuesta... - Diría en cuanto se me cediese el turno. - Sin embargo, querría preguntar: ¿Exactamente cómo pensabas repartir los grupos? Yo diría que lo mejor sería que los más fuertes se encargaran de la conquista, mientras el resto aseguramos el control territorial. Sin embargo, eso causaría una desproporción de poderes considerable, viendo quiénes somos. Por eso sugiero el uso de una pequeña avanzadilla de cuatro personas (Dexter, Madara, Kai y Krauser), divididas a su vez en dos parejas (sugiero Dexter-Madara y Krauser-Kai), que se encargasen de barrer en orden la zona de Zilda-Meln-Balt en tácticas de flanqueo y asalto multi-direccional, y que luego se dirigieran a la Capital. Sospecho que allí encontraremos a todos los pretores juntos, dado que el grueso de sus fuerzas se están reuniendo allí, o al menos eso mostraba el servicio de inteligencia de Zilda antes de quitarnos las pulseras. Por ello el resto del grupo nos encargaríamos de reunir a más gente para la causa, así como asegurar el bienestar de los ciudadanos que viven a las afueras de la Capital. Luego abriríamos un hueco en el ejercito central, enfrentándonos a los soldados rasos tratando de mantener al mínimo las bajas humanas, y preparando un acceso rápido para que luego los otros cuatro se nos unieran y pudiéramos terminar de un solo movimiento todo el conflicto. ¿Alguien más tiene ideas? - Terminé por preguntar.

Resumen Zilda/Gatitos:
Divago sobre Dexter, dejo que los platillos se adelanten, encuentro a Flubber (objeto lotería), encuentro al grupo de Caballeros de los Gatitos, me uno al grupo tras destruir el dispositivo de Zilda, más divagaciones y una serie de discursos y proposiciones tácticas.

Flubber: http://www.onepiece-definitiverol.com/t19063-lista-de-la-compra-parte-i-loteria (segundo objeto)
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Mist D. Spanner el Vie 27 Ene 2017 - 17:01

Aquel... hombre (o tal vez cosa) consiguió parar el ataque de Spanner. El chico maldijo entre dientes, pues contaba con el elemento sorpresa que sería el atravesar a tu enemigo sin hacerle daño alguno. El ser desapareció de nuevo, aunque Spanner podía sentir aún su presencia en la sala. Se mantuvo espada en mano, observando donde podría estar el ser, pues aunque notaba su presencia, no era capaz de discernir en que parte del lugar se encontraba. Escuchó el ruido de un portazo, sin embargo la presencia continuaba allí.¿Pretendía hacerles creer que se había marchado?

- Spanner –dijo su capitán–, posiblemente te sientas algo aturdido por lo que voy a hacer. Si quieres puedes salir de aquí, pero no me hago responsable si te entran ganas de vomitar. Pero tengo que conseguir esa... Únicamente, ten cuidado.

Spanner asintió. Se dirigió a la puerta todo lo rápido que pudo, pues empezaba a imaginarse lo que el pirata pretendía. Atravesó la puerta gracias a su fruta y empezó a bajar las escaleras, sin embargo... Antes de llegar abajo lo golpeó la presencia del pelirrojo. Era como si su cerebro estuviese activando todos sus sentidos a la vez. A punto estuvo de tropezar y caer por las escaleras, pero se estabilizó y apoyó su mano en la pared. Por suerte, su capitán había intentado focalizar su presencia en el ser, en vez de mandarla a lo loco. De haberlo hecho, el chico habría perdido ya el sentido. Respiró con profundidad mientras el mareo dejaba su cabeza. Entonces bajó por completo las escaleras. Lo cierto es que confiaba por completo en que su capitán podría con aquel ser, aunque... Nunca estaba de más intentar ayudarle. ¿Pero cómo? Debía asegurarse de que no huía, pero estaba preparado por si oía alguna especie de ruido arriba para subir de nuevo.

Resumen meln:

- Hacer caso al capitán, salir de la habitación y verse afectado por el Haki del rey del pelirrojo.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Zuko el Vie 27 Ene 2017 - 17:24

El dragón aterrizó por fin, después de un largo vuelo en el que empezaban a molestarle las alas. No tenía ganas de seguir volando. La batalla y la guerra empezaban a ser notorias a su alrededor, aunque los luchadores parecían demasiado enfrascados en su pelea como para fijar su atención en ellos. De hecho, parecía que Balt estaba empezando a tomar la iniciativa. Se dispuso a unirse a sus compañeros cuando el sonido del rayo lo hizo detenerse en seco. Se giró y vio como en el cielo se extendía una ostentosa nube cargada de electricidad. A lo lejos podía ver como de la propia nube salía un potente rayo que formaba un enorme y luminoso faro. Fuese lo que fuese aquella tormenta, no era natural. Algo o alguien la estaba provocando.

- Aki, voy a ver que es aquello. Estaría bien que te quedaras a ayudar a los demás, pero... Bueno, no tienes porque obedecer mis ordenes.

Se llevó la mano al bolsillo de la bolsa que llevaba sujeta siempre al cinturón y sacó una pequeña bola amarilla. La puso entre sus dientes y, de un mordisco, se rompió. Las alas del dragón menguaron hasta desaparecer en su espalda y su complexión se volvió más delgada. El chico había sacrificado parte de su fuerza y la capacidad de volar para llegar allí lo más rápido posible. Esperaba que fuese suficiente. Empezó a correr, aumentando su velocidad a cada paso, dirigiéndose a aquel lugar. Procuraba no pasarse de veloz para poder distinguir todo tipo de obstáculos que se le pusiesen por delante, así como resistir él mismo. Mientras corría activó su mantra, buscando presencias. Habían varias concentradas en el lugar al que iba, pero una de ellas destacaba más que ninguna otra, pues el dragón la conocía. Un aura tan poderosa no podía ser de nadie más.

"Así que tú también estás envuelto en esto, pirata... No sé cómo lo haces... Pero pareces capaz de convertir a cualquiera en tu aliado."

Resumen Balt:

- Usar una Rumble Ball para correr (de forma moderada, para no hacerme pupa (?)) hasta la nube con mi Speed Point.
- Activar mi mantra, notar a Dex y pensar una pequeña frase que para nada se parece a lo que dicen de Luffy(?)

____________________________________________





Training to beat Dexter:
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Kodama el Vie 27 Ene 2017 - 18:57

Desde las alturas, Kodama contemplaba el cambiante flujo de la batalla entre Balt y Meln. Podía ver como las extrañas tropas resucitadas hacían estragos en las tropas de sus aliados, sumando más cadáveres reanimados a sus siniestras filas. Los guerreros de Balt, entre los cuales sabía que combatían un buen número de oficiales de la Marina, se retiraban hacia sus trincheras, superados en número y ferocidad. Simplemente se enfrentaban a un enemigo superior. 

El Roble continuaba mientras tanto buscando a la pretora de Meln, sin éxito por el momento. Tal vez no se encontrase allí, o hubiera muerto ya, o quizás simplemente no destacaba tanto como había supuesto en un principio. No podía continuar con esa tarea tan inútil; al menos no mientras aún se necesitase su ayuda abajo. 

Se colocó sobre el grueso de las huestes de no-muertos y comenzó a descargar una ráfaga de afiladas estacas para tratar de frenar su avance en la medida de lo posible. No sabía qué efectos tendrían sobre esas cosas pero al menos ayudaría a ganar algo de tiempo para que la gente de Balt pudiese escapar. Porque, eso era innegable, no les quedaba otra opción más que huir. Kodama descendió hasta colocarse frente a las trincheras, imbuyó su burbuja con Haki para convertirla en un formidable escudo, y se dedicó a lidiar con los soldados de Meln que llegaban hasta allí, intentando cubrir la retirada como pudiera.

Entonces sonó el cuerno. 

Un cuerno de guerra cuyo sonido parecía reinar sobre todos los demás, anunciando estruendosamente la llegada de refuerzos para su bando. El segundo ejército de Balt desembarcó y cargó contra sus enemigos como una ola, barriéndolos. Aunque el marine no se hacía ilusiones con respecto a lo que ocurriría si los muertos seguían alzándose en su contra. 

Mientras una oscura nube que no auguraba nada bueno cubría el campo de batalla, el árbol vio como los soldados muertos caían bajo las espadas de Balt. La lucha comenzaba a decantarse en favor del lado adecuado. "Por fin", pensó Kodama. Supuso que ya no era imprescindible que se quedase allí. Si la líder de Meln no estaba en ese lugar era probable que estuviese en la ciudad. Elevando su pompa de jabón, comenzó a flotar hacia allá a buen ritmo mientras observaba con preocupación el repentino oscurecimiento del cielo.

Balt:
Lanzar estacas desde arriba - Colocarse frente a las trincheras para liquidar a todos los malosos que se acerquen - Ver como los refuerzos de Balt llegan y decidir ir a la ciudad flotando a cargarse a algún jefazo. En todo momento va rodeado por su burbuja imbuida de Haki, como un bonito escudo
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Bleyd el Vie 27 Ene 2017 - 19:09

¿¡Eh!? que exagerado señor Dexter. ¿Puedo llamarle señor?, yo no diría que es importante conocerme pero bueno. Si usted lo dice.- Me quito el casco y con algo de vergüenza hablo a todos los reunidos.

Soy Bleyd, Bleyd Master mercenario de profesión y yonkaikyo del gobierno. Tal vez alguien me conozca del ultimo torneo del Hexodromo, quede en los octavos de final. He venido con Kai a ayudarle en lo que sea necesario, también conozco a Madara tal vez en esta ocasión podamos estrechar lazos y bueno, incluso trabajar juntos en adelante. Este pequeño peludo de aquí es Fluffle.
Fluffle:
 es mi amigo y compañero. Por lo demás yo empece esta estúpida guerra en la facción de Meln, su líder es una niña pequeña y su segundo al mando un viejales que parece poder ver a través de disfraces. Al igual que vosotros todos tienen un dispositivo que es una amatista y puede desactivar los dispositivos de las demás facciones.
Esa miasma toxica que se acerca es producto de Meln, tiene la particularidad de comerse todo con lo que hace contacto, no se si oxida o es ácida pero devora las cosas como una plaga. Meln son unos locos extremistas que harán cualquier cosa por ganar, conforme avanzan pudren el terreno y acaban con la vida que en el suelo crece, han dejado un rastro de muerte a su paso.

El plan esta bien pero tiene un terrible fallo. Puede ser que fueran mentiras o información falsa pero en Meln se nos dijo que hay un trono en el centro de la ciudad, reclamar ese trono te convierte en el gobernante absoluto delante de todos los demás. Puede ser una posibilidad pero si se deja que alguna facción tome el control nada de lo que hagamos tendrá valor desde mi punto de vista.
Ademas añadiré que Meln no secuestro a nadie, según ellos fue Zal quien robo las capsulas donde se encontraban aquellos que podrían ayudar a Meln.

En cuanto a mi, me gustaría poder elegir 1 cosa de todo lo que se capture o consiga, tan solo 1 cosa a mi elección. En otro orden de factores emigrar de aquí seria una sabia decisión.


meln/los amantes de los ponys:
Dar mis opiniones a Dexter


Última edición por bleyd el Vie 27 Ene 2017 - 20:01, editado 2 veces
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Boss el Vie 27 Ene 2017 - 19:23

Soy una persona paciente y tranquila, un tipo con el que se puede razonar tranquilamente…

¿Por qué? ¿Por qué no soy capaz de acertar la respuesta? Es como el maldito cuento de la pipa larga, una estúpida y estrafalaria incógnita que no parece tener respuesta.

¿Quieres que te cuente el cuento de la pipa larga? Sí. Yo no te he dicho ni que sí ni que no, te he dicho que si quieres que te cuente el cuento de la pipa larga. Quiero que me cuentes el cuento de la pipa larga. Yo no te he dicho que si quieres que te cuente el cuento de la pipa larga… Es lo que había dicho.

Odio, a veces como muchas otras personas, este tipo de cosas. Pero esta… esta no es una de ellas, sólo estoy influenciado por la tensión de la guerra y la deserción de un poderoso y carismático idiota de cabellos azules.

-¿Y si se refiere al amor?- el segundo al mando abre la boca. ¿Se ha ido y ha vuelto tras acatar mis órdenes, o ha permanecido todo el tiempo aquí? Quizás ha vuelto para asegurarse que no he salido corriendo, que no he traicionado a la única razón lógica por el amor a la vida propia- Es algo que todos quieren pero no siempre pueden obtenerlo- hay errores que no lo parecen en esta frase, hay cosas que sólo un corazón siente y que realmente no tienen mayor trascendencia- , y que también tiene más de un significado. Además, ¿la amistad no se basa en un tipo de afecto también?

- Cierto, pero al ver un puñado de lápices esperaría que la resultante de introducir ese término no fuera una bacanal orgía- digo cortante mientras escribo su sugerencia- .Me refiero claro que es raro que el amor , como se cree que es en una sociedad normal, esté repartido entre doce congéneres.

Me dirijo a la salida tras mirar una última vez la central para ver si ha aceptado la respuesta.
- Informe. –ordeno.
- Las tropas se acercan por el sur.
Podía verlo, y oírlo, en la distancia las sombras gargantuescas se movían rompiendo las ramas. Tendremos que enfrentarnos a aberraciones en contra, y a la vez a favor, de la naturaleza.
- Lo veo. Me refiero a la situación de nuestras tropas, la disposición de los explosivos y si ha informado de mi modus operandi de contención de masas…

¿Estoy siendo demasiado agresivo? Su lenguaje corporal defensivo tiene razón. Estoy estresado. Respiro.
- Dile a los soldados que apunten a las cabezas, en el caso de los francotiradores; y a las piernas en el caso de asalto. Seguro que las aberraciones científicas son a prueba de balas en torso, brazos y demás partes que uno diseñaría para la protección en caso de guerra.  Usad las bombas de humo cuando se acerque lo que parezca menos humano, probablemente podremos aprovechar el que sus sentidos estén más realzados, si a mí me irrita el tabaco en la nariz, imagina a un bicho de estos.  Descarto ir al combate dado el tamaño de las criaturas, así que me quedaré en la base de la torre a intentar rematar lo que llegue.  Reorientaos al sur y… bueno, espero que hayáis puesto bien los explosivos.

Cierro la puerta de la torre y guardo los lápices en mis bolsillos, quizás sirvan de algo.  Espero a que el segundo al mando me abandone para mantener mi conversación, o monólogo, el tiempo lo dirá, privada.

- Señor Beros, creo, y con razón- tras esa interrupción de una voz que me pedía que me callara (Off: Madara)-, que las probabilidades de éxito están cayendo en picado. No tenemos tropas suficientes, siquiera las teníamos antes; tampoco tenemos recursos bélicos, y la información que podamos usar no es válida sin el suficiente número de efectivos. Incluso si desafiamos a la estadística, y ganamos, no podremos sostener un gobierno. Le planteo varias opciones: a) Podemos retirarnos, pero dado el riesgo que han tomado quiere decir que hay algo… que no pueden permitir; b) Podéis intentar reconciliaros con el antiguo aliado, al que supongo mantenéis una actitud de desprecio por su, presumo, excesiva humanidad sobre lo que son hechos... ; c) Podéis aliaros al gobierno mundial y hacer que mande una misiva a todos sus integrantes, marines y agentes, para que se cambien a nuestro bando. Aunque supongo que el precio a pagar es elevado. ; d) Podríais dejar un legado antes de que todo esto os explote en la cara y el experimento, que creo que realizasteis en esta isla ...os mate. Sugiero que ese legado recaiga en la única persona que sospecha entender las motivaciones de todo esto: Yo mismo– me humedezco los labios-. Espero la respuesta, así como los refuerzos que no van a llegar.

AGENTE ADAM ZILDA.:
Meter Amor. Guardarme los lápices. Bla bla a los soldados para que tomen posiciones y disparen a las cabezas (francos) y a las piernas/patas para retrasar avance (asalto). Protocolo de lanzarle las granadas de humo a los bichos más bestiales si se acercan. Seguir con el protocolo de activar los explosivos a la segunda oleada de bichos (tras quitarnos la morralla que seguramente lancen de primera fila para que agotemos balas). Quedarme abajo del a torre para rematar lo que vaya llegando. Mandar un mensaje a Beros con las opciones que considero que tiene. (Entre ellas una que implica al gobierno especialmente jugosa) (Y una que no va a colar ni de puta coña de convertirme en el emisario de Beros y su tecnología)
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Kaito Kazuki el Vie 27 Ene 2017 - 21:29

La tensión previa a la respuesta del barquero a la última respuesta del joven cazador es notable, su ritmo cardíaco se acelera y su respiración parece traicionarle, la verdad es que un combate le encantaría, pero, no allí mismo sino en una situación más propicia para la causa por la que se unió a los habitantes de aquella isla, obviamente a los de la facción que encajaba con sus metas. La tensión va en aumento conforme pasa el tiempo, una imagen catastrófica pasa por la mente del cazador, su cuerpo sin vida, ¿sería alguna predicción de su mantra? No, el escenario no encaja, no hay patíbulo ni horca, y tampoco aparece el hombre que le llevó hasta allí. |~ Maldición, esta tensión acabará matándome… ~| Piensa el joven mientras prepara su cuerpo para reaccionar a cualquier acción ofensiva que pudiera emprender el hombre del hacha, dado que con el tamaño de esa arma bien podría partir a Kaito como si de un pollo en una carnicería se tratara. El hombre le sorprende al decir que había dos posibles respuestas, dado que para matarle habrían tenido que combatir, algo en lo que tenía toda la razón, Kazuki jamás se dejaría matar sin pelear. Aquella situación le alivia temporalmente, pero recuerda que tiene que empezar a moverse o se moriría de aburrimiento, la verdad es que está bastante arto de no hacer nada.

|~ Menudo alivio, ahora a seguir con mi cometido. ~| Dice en un susurro para sí mientras activa su mantra, no se fía ni un pelo de que nadie vaya a atacarle aprovechando el momento y que se ha relajado un poco al haber pasado las pruebas del barquero. Su mantra detecta un grupo de personas, se desvía un poco su rumbo, pero qué demonios, siempre puede volver a cambiarlo nuevamente si no le convence aquel. Sus pasos le llevan al este, girándose pues se dirigía al sur hace un momento, aquella gente podría ayudarle a lograr algo o como mínimo podrían ayudarse mutuamente en caso de algún conflicto que pudiera causarles daño.

Sus pasos son ligeros, pero no desesperados, a sus lados sus fieles mascotas, y cada cierta distancia el joven peliblanco lleva una copa que saca de su kimono a la calabaza que se encuentra sobre el caparazón de la tortuga para tomarse una copa más de ese licor que tanto le agrada. |~ Espero que todo esto haya valido la pena… ~| Dice en un susurro como si hablara con sus mascotas, eso a veces le ayudaba a sacar algunas cosas en claro, pero más de uno podría tomarle por loco. En su camino se encuentra con un hombre, un guerrero, no había tenido la misma suerte que Kazuki, su cuerpo yace con un corte en el cuello y un extraño bastón, la verdad es que no suele interesarse por elementos como ese pero un leve brillo proveniente del mismo llama su atención, ¿desde cuándo brilla un bastón? ¿Y qué hace un guerrero con un bastón en mitad de una guerra? El espadachín se acerca al bastón y lo observa con cuidado y detalle. Tras tomarlo en sus manos se percata de lo que es, es una espada oculta.

No está en su naturaleza tomar cosas de difuntos, bueno, en unas cuantas de las que conviven en él, pero en la que predomina en esos momentos sí que está, de modo que sin dudarlo toma el bastón y lo usa para caminar, más bien para no delatar su naturaleza. Aquella arma emana una energía extraña, Kaito nota algo extraño, pero por el momento no le da demasiada importancia y sigue su camino. No tarda en alcanzar el grupo que percibió antes. Al llegar se acerca con cuidado y manteniendo el mantra activado por lo que pudiera pasar. |~ Buenas, llevo vagando solo mucho tiempo y al veros decidí que era momento de unirme a una comitiva, me conocen como Akai Nurarihyon, mucho gusto. ~| Dice en un tono sereno y tranquilo, pero alerta para evitar que le pillen desprevenido, y es el mismo motivo por el cual da su apodo y no su nombre, no se va a fiar de buenas a primeras.

Balt(Al y compañía os interesa):
- Esperar la respuesta.
- Tras escuchar la respuesta del barquero activar el mantra mientras camina hacia el este a reunirse con la gente(imagino que son Al y compañía por las coordenadas).
- A mitad de camino encontrar un guerrero caído y tomar el bastón tras analizarlo.
- Reunirse con el grupo y presentarse por su apodo sin desactivar su mantra y listo para defenderse de necesitarlo.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Silver el Sáb 28 Ene 2017 - 0:11

Sin apenas aminorar la marcha Kai voló a ras del suelo, permitiéndome bajar de su espalda, para acto seguido lanzarse de frente contra un grupo de drones que “amenazaban” a Dexter. En cuestión de segundos, dos enormes brazos de fuego creados por el vicealmirante se encontraron con las máquinas, impactando al mismo tiempo lo que parecían ser unos enormes proyectiles de ácido y un imponente rayo que, según supuse, había sido obra del Yonkou. El impacto generado por los tres ataques fue tan brutal que generó una pequeña onda expansiva. La cual, aun encontrándome a varios metros de distancia, me hizo retroceder varios pasos, y casi me lanza de espaldas al suelo. “Donde me he metido…”. Pensé, mientras recuperaba el equilibrio y me sacudía la ropa.

Enseguida nos pusimos en marcha de nuevo, dirigiéndonos al punto de encuentro que el pirata había establecido en su primer mensaje. Casi no hablamos durante el camino, o mejor dicho, no dije ni una sola palabra durante el camino, atendiendo en todo momento a cualquier cosa que el grupo dijese. No tenía tiempo para pararme a digerir lo que estaba sucediendo, pero me encontraba en compañía de un vicealmirante, un Yonkou, un Shichibukai y un Yonkaikyo… parecía el inicio de un chiste.

No tardamos mucho en llegar al lugar, y aún tardaron menos en comenzar a llegar los que estaban a punto de convertirse en el sexto bando en la guerra por Síderos. Entre los presentes pude reconocer algunas caras famosas, pero ningún conocido. Y desde luego no parecía haber nadie en mi situación. No podía dejar de darle vueltas a lo mismo, ¿qué iba a poder aportar yo en esa situación?

Tras esperar unos minutos a que llegase la mayoría, Dexter nos invitó a todos a reunirnos alrededor de una imaginaria mesa redonda. No podía ni imaginar que se le estaba pasando por la cabeza, pero al igual que el resto seguí sus indicaciones. Primero, nos pidió que nos presentásemos. Él y yo ya nos habíamos encontrado en el pasado, aunque fue solo durante unos minutos, y dudaba que recordase aquello. - Teniente Jack Silver - Me limité a decir cuando me tocó hablar. Escuchamos cuanto tenía que decir, y su propuesta me pareció considerablemente razonable. Desde luego, no es lo que uno espera oír de alguien como él. Lo que si me sorprendió es la cercanía que parecía tener con Kai, aunque tampoco le comenté nada al respecto a mi compañero.

Terminadas las presentaciones, y establecido cual debía ser el futuro del archipiélago, así como lo que cada uno esperaba obtener de tan extravagante alianza, comenzamos a tratar el como debíamos proceder. De nuevo, Dexter fue el primero en hablar, y de nuevo su propuesta parecía ser una buena opción. Aunque, para ser sinceros, mi interés por los planes y las estrategias era prácticamente nulo, al igual que lo que yo podría aportar a dicho tema. Por lo cual dejé que el resto hablase, limitándome a escuchar, tratando de prestar atención para no perder ningún detalle. Al mismo tiempo, pensaba en cómo podría colaborar yo en la estrategia que se estaba gestando. De pronto, como por arte de magia, recordé algo que podría serme de utilidad. Comencé a rebuscar en mi bolsa, hasta que finalmente lo encontré: una pequeña esfera metálica. “Estoy seguro de que esto te ayudará en el lugar al que te diriges”. Recordé las palabras del viejo antes de la operación, al tiempo que pasaba las yemas de los dedos por la pequeña cicatriz en mi nuca, recuerdo de la misma. - Viejo cabrón - murmuré en un tono tan bajo que solo yo pude oírme - espero que tuvieses razón.

Caballeros de los gatitos:
Acompaño a Dexter, Kai y el resto al punto de encuentro. Una vez allí atiendo a la reunión sin intervenir (estoy en modo fanboy, luego pediré los autógrafos). Como objeto de lotería obtengo a Franky. Aunque como este requiere de una operación para el implante cerebral, argumento que me sometí a ella antes de venir a la guerra. Si hay algún problema con esto hacedmelo saber, para buscar otra forma de obtenerlo.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Yoko Littner el Sáb 28 Ene 2017 - 1:50

Maldita plaga de lagartos... al menos se había librado de ellos de momento con ayuda de aquellas personas; sin embargo, no podían perder el tiempo. Yoko siguió a Neo hasta la central y le esperó afuera. Observando al pequeño grupo que se había formado. La pelirroja guardó las pistolas en su cinturón y se cruzó de brazos, esperando a que el enano terminase.

En aquel momento, tal fue la explosión que hubo allí dentro que la cazador se estremeció y dio un pequeño bote. Se quedó perpleja durante unos segundos al ver que salía humillo de allí. Miró a sus acompañantes y luego se acercó hasta la central, pero antes de llegar a la puerta Neo ya estaba allí.

-¿Pero qué...? - Yoko se calló. Mejor no preguntar ni entrar en detalles que podían enturbiar la situación.

Al parecer otra persona más estaba llegando al grupo. Yoko esperó a escuchar su presentación, le sonaba un poco el nombre, pero no tenía ganas de ponerse a pensar ahora. En lo alto del cielo, se formó una especie de faro... ¿eléctrico? Era difícil de describir desde la perspectiva de la pelirroja.

Aquello captó la atención de Yoko y, dirigiéndose a Neo, señaló hacia allí.

-Vamos a ir hacia allí, así que súbete - La pelirroja se transformó en angel de nuevo -. Señores, ha sido muy grata vuestra compañía, pero mi amigo y yo debemos irnos. ¡Buena suerte!

Tras la despedida, Yoko puso rumbo hacia la enorme columna que se erguía sobre el suelo.

-¿Qué podría salir mal? - Inquirió la pelirroja con una sonrisa de oreja a oreja, entusiasmada por lo que pudiesen encontrar.

Balt:
-Esperar a Neo.
-Poner rumbo hacia la enorme columna que ha creado Dexter.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Señor Neo el Sáb 28 Ene 2017 - 2:30

Nadie dijo nada y Neo lo tomó como una afirmativa a su ofrecimiento por activar la central. Las puertas de la misma se abrieron de par en par cuando Neo estuvo a un metro de esta debido, seguramente, a algún sensor de movimiento. Entró sin pensárselo dos veces y las puertas se cerraron de nuevo, dejando la estancia en total penumbra. Cuando estaba empezando a preocuparse porque aquello pudiera ser peligroso se encendieron unas luces que dejaron a la vista una sala que, en ningún momento, nuestro pelinegro se hubiera llegado a esperar: era una sala rectangular que no alcanzaba los seis metros de largo y los cinco de ancho, y tampoco es que fuera de una altura impresionante; había una puerta en uno de los laterales, pero no parecía que fuera a llevar a ningún lugar interesante, lo más probable es que al corazón que la hacía funcionar o a algún tipo de cocina o baño; pero, en realidad, lo más extraño de aquel lugar es que era un pequeño laboratorio, y es que había de todo allí dentro, desde una gran cantidad de muestras de muy variopintos tipos de plantas, pasando por pequeños frascos con lo que parecía sangre -alguna de colores muy extraños para ser humana-, hasta matraces, probetas y otros instrumentos de laboratorio llenos de burbujeantes líquidos que parecían que fueran a explotar en cualquier momento.

¿Pero eso qué más daba? En la pared que quedaba justo delante de la puerta había una pantalla de ordenador y, justo a su lado un cable naranja enorme y un cartel en el que ponía "Desconectar el cable para activar la central". "Un poco irónico, ¿no?" pensó a la par que se acercaba, esquivando como podía las mesas llenas de muestras extrañas de a saber qué cosas eran. Al estar al lado agarró como pudo aquel cable y tiró... Pero nada. Con un resoplido volvió a agarrar el cable y, esta vez usando como apoyo la pared, volvió a tirar. Y esta vez sí que salió. Aunque... Bueno, digamos que pudo haber acabado mejor aquella escena: el cable básicamente se le enroscó en el cuello a lo bufanda mientras, a cámara lenta y casi de manera cómica, Neo caía de espaldas en una de aquellas mesas en la que había pequeñas probetas de lo que parecía ser sangre, rompiéndolas todas y dejando su uniforme de Balt blanco hecho un cuadro. El resto de mesas, debido a la proximidad entre ellas, fueron cayendo una tras otra como si aquello fuera un intento muy caro de efecto mariposa. Neo le hubiera prestado atención a la inminente desastrosa escena si no hubiera sido por un detalle que le perturbó bastante, y es que uno de aquellos líquidos, casi como si cobrara vida, comenzó a subirle por el brazo. El pelinegro sacudió la mano en un desesperado intento de quitarse aquello de encima, e incluso activó su haki armadura, mas nada hizo que aquella sustancia se despegara; es más, estaba empezando a desaparecer, casi parecía que... Que lo estaba absorbiendo. No le dolía, al revés, casi era un alivio para su cuerpo, pero eso no hacía sino preocuparlo más.

Aunque gracias a dios todos esos pensamientos desaparecieron de golpe cuando una explosión llenó la sala de humos de colores y mandaron volando al pequeño hacia la puerta, que tardó lo suficiente en abrirse para que este la golpeara con la espalda. Parecía ser que la mesa con los compuestos químicos se había acabado cayendo y estos habían formado una granada casera; no había sido muy potente, pero lo suficiente para sorprender a Neo, llenarlo de hollín y dejarlo con el pelo totalmente revuelto.

-Hagamos como que esto no ha pasado...- se dijo a sí mismo a la par que salía del edificio. -Hey, gente. ¿Veis? No ha sido para tanto.

Se sacudió un poco el pelo y el uniforme, que estaba manchado de sangre casi por completo, y se acercó al grupo. Aunque antes de que nadie pudiera preocuparse por él o de preguntarle nada se fijó en un pequeño detalle. Nada, una minucia, realmente, algo por lo que la gente no se hubiera fijado.

-¿Quién coño a empezado un apocalipsis eléctrico mientras yo no estaba? Nunca me esperan para las cosas divertidas...- bromeó mientras, en su mente, se dibujaba una sonrisa enmarcada en un cabello monocromo. -Oh dios, esto puede llegar a ser muy divertido. Después de todo, ¿qué es lo peor que podría pasar? Sep, nos vamos.- terminó de decir cuando escuchó a su amiga.

Cuando se hubiera tranquilizado le contaría a Yoko lo que le había pasado dentro y, quizá, lo de aquel líquido extraño que, ahora que lo pensaba, parecía mercurio; no podía serlo, de haberlo sido él ahora mismo estaría muerto. Desechó sus esas teorias estúpidas y mientras formulaba otras incluso peores se subió a la espalda de la pelirroja.

-¡Un placer gente! A ver si quedamos para tomarnos algo un día de estos. Y eh, Al, cuida bien esa maravilla; si la forjaste tú, felicidades; si fue un regalo... Imagino que esa persona te quería bastante, ¿eh?- esbozó una sonrisa y volvió la vista hacia aquella columna eléctrica, por llamarla de alguna forma. -¡Nos vemos!

BALT:
-Salgo de la central donde pillo la Sangre de Daora.
-Veo la columna eléctrica y me despido.
-Me monto en Yoko para pirarnos volando hacia la posición de Dexter.

El motivo de que Neo absorbiera la sangre es parte del plot, pero básicamente es porque la sangre reaccionó a la energía vital de Neo que es, en esencia, parecida a la de la criatura (por eso de que se pasó más de 5 años de su vida con una de estas), y esta intentó, casi como si fuera atraída por un imán, volver a su "dueño". Lo vi un motivo lo suficientemente lógico, de no ser así denme un toque y lo cambio~.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Xemnas Death el Sáb 28 Ene 2017 - 4:38

Xemnas miraba tranquilamente la situación que se daba delante de sus ojos. Los propios soldados del bando “bueno” atacaban a los suyos y los cadáveres eran muchísimos. El marine oculto tras su armadura completa no pudo evitar soltar un suspiro. Aquello se estaba liando demasiado y la batalla iba a ser mucho más dura a partir de aquel momento. Los hombres de Meln superaban por mucho a los de Balt y encima algunos de los “Muertos” del segundo grupo estaban en pie. Eso quería decir que podría ser a causa de alguna fruta o de magia negra. El rubio mostró una sonrisa amable en todo momento y después de unos momentos se quedó mirando a Misa. Aquello podía ser demasiado para ella al no poseer una protección como la de él. Apretó el puño derecho y desenvainó su enorme espadón.

- Yo me ocuparé de esto. Cura a los heridos y trata de convencer a los demás de que huyan, Capitana. El número de ellos es mucho mayor… – Si, era una orden.

Dijo mirando a la rubia de forma calmada. Justo entonces le sacó la lengua a la luchadora y acto seguido se ajustó bien la capa de Vice-Almirante. El honorable toro de Marineford pateó el suelo con fuerza y acto seguido salió corriendo en solitario por las fuerzas de Meln. Al menos había hombres del otro bando también combatiendo y eso le haría las cosas más fáciles. No era la primera vez que se metía en una zona de guerra de cabeza y sin pensarse. Con su mano derecha sacó su comunicador e introdujo un número. Llamó a Kai y lo primero que hizo fue ampliar su sonrisa de forma exagerada.

- Llevo mucho tiempo sin verte, tío. Espero que no te hayas olvidado de tu amigo… ¡Tras esta batalla nos vemos! No olvides que el Tornado Dorado siempre estará a tu lado. – Tras aquello escucharía respuesta y después colgaría.

Con una posible despedida por si las moscas, se lanzó a la carga sin pensárselo. Alzó su espadón y lanzó un corte violento a tres de aquellos tipos al mismo tiempo, tratando de barrerlos con pura mala leche. Les diese o no, giraría sobre sí mismo e impactaría su pierna derecha en la cabeza de otro de sus enemigos. Tan solo podrían ver a una especie de armadura negra con cuernos arrasar de forma violenta con todo. El kairouseki puro del que estaba hecho todo su arsenal se ocuparía de repeler los ataques enemigos.

- ¡Hombres de Balt, retroceded! ¡Yo me ocuparé de esto! – Gritó con el ceño fruncido y activando su haki de observación superior. De aquella forma podría predecir lo que pasase a su alrededor.

Balt O5:
Ordenar a misa curar a los heridos, llamar a Kai, lanzarse por Meln a lo grande armado con su armadura de kairo y su espadón, ordenar cosas a los hombres de Balt y ser el "Tanque" del grupo.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Madara Uchiha el Sáb 28 Ene 2017 - 5:12

Los restos de aquellas cosas cayeron sobre los hombros del moreno junto con algo de ácido que no le hizo nada. Un molesto calor también le rodeó cuando Kai ejerció su ataque ígneo contra aquellos capullos también. Entre los dos habían destrozado los objetos que rodeaban al dragón eléctrico. Una sonrisa siniestra se mostró en el rostro del mercenario, el cual después de unos momentos ocultó su arma en la funda. Se notaba muy despreocupado y después de unos instantes pudo ver todo lo que se estaba formando alrededor del yonkou. Marines, tíos raros y por supuesto Bleyd. Aquello parecía ser una especie de reunión y cuando dijeron de hacer un círculo, el moreno se colocó al lado de Vilya y cerca del tal Silver, observando la situación con calma.

Las palabras de Dexter le hicieron mostrar la mayor de las sonrisas. Todo el dinero de Zilda para él, con eso le bastaba para luchar al máximo. Eso sí, mataría a cualquiera que tratase de quitárselo aunque fuese uno de aquellos hombres. Un mercenario como él vivía por su profesión y eso no era un secreto. Actualmente poseía una fortuna asombrosa y la iba a mantener y subir cuanto antes. Cuando escuchó los planes de los demás, simplemente bostezó. Si tenía que venir el tal Krauser aun, significaba que iban a aburrirse muchísimo. Cuando todos hubieron dicho sus opiniones y Bleyd terminó de pedir algo, el mercenario de las sombras fue el primero que habló con un tono realmente sádico.

- Todos me conoceréis de rumores seguramente. Soy Uchiha Madara, el shichibukai de las sombras. Mercenario y líder de Kyofu No Yohei. No voy a dar un plan muy a la larga, ya que no es mi estilo. Yo trabajo por dinero y por eso me gustaría dejar mi voto al hombre que me va a pagar – Dijo mirando a Dexter de repente. – Eso sí, nosotros dos seriamos perfectos como bolas de demolición y podríamos ir por Zilda, mientras que Kai y el supuesto Krauser podrían ocuparse de Meln. El resto podrían ser el centro de control debido al número, pero como dije, te cedo el voto. – Lo había dicho aun así, se notaba que Madara siempre trataba de quedar bien, eso era una de las cosas que lo hacían alguien tan seguido.

El dragón negro se cruzó de brazos haciendo que sus alas se ocultasen y quedasen calmadas. De repente estiró su mano hasta Bleyd, tratando de colocarla la mano en el hombro. Estiró su otra mano hacia el de Kai y después mostró una sonrisa siniestra. – Eso sí, el equipo de gobierno va a destacar más que el otro. – Dijo guiñándole el ojo al esqueleto por si era parte, a Silver también y por último sacándole la lengua de forma bromista a Dexter. Se notaba que trataba de convertir aquello en una competición a gran escala.

- Esto no va a ser como las bragas de Legim ¡Te reto, Black! ¡Tú y yo, aquí y ahora! El que derrote a más oponentes le pagará una cena completa al grupo del otro.

Madara había tomado aquella decisión sin consultar, pero sabía que Kai era un peor que un dragón a la hora de comer por lo que había visto con el desayuno. Tal vez la idea le parecía correcta y todo.

- ¡Terminad la jodida votación y empecemos la diversión! – Gritó soltando una intensa carcajada mientras una especie de aura azulada le rodeaba.

Los gatos de Dexter:
Hablar con ellos y desafiar a Dexter.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Maki el Sáb 28 Ene 2017 - 14:11

La Gran Libélula les había guiado hasta un lugar de lo más peculiar oculto bajo el suelo de aquella casa. Estaba todo lleno de polvo y cosas rotas: puertas, luces, cosas alargadas de metal, los engendros que dormían -o al menos que él esperaba que durmiesen- dentro de otras cosas alargadas de metal que aún seguían enteras... Había pocas cosas intactas allí dentro. Maki echó un ojo a todas esas cosas que parecían tremendamente realistas para ser parte de un juego. Claro que si no fuese todo ficción no existirían esas cosas medio humanas y medio... 

-¿Qué será eso? -preguntó Maki, acercándose con curiosidad. 

Eran seres verdosos y muy raros que recordaban a gyojins, por su curioso color nada común entre los humanos y por su olor a sardinas, pero ahí se acababan los rasgos reconocibles. Aunque parte de ellos era humana. Tenían cabezas y torso humanos y el resto era parecido a un insecto o un molusco, con brazos que no parecían brazos y piernas que no parecían piernas. Si, claramente eran moluscos; moluscos muy grandes.

El gyojin os observó un rato y de repente comenzó a darle golpecitos a uno de los cristales a ver si así despertaba a Molly, el molusco recién bautizado que reposaba dentro. Cada vez le pasaba lo mismo, cuando iba a ver animalitos raros siempre estaban durmiendo. Pero no pasaría nada si lo despertaba, o eso suponía. Así podría preguntarle por qué estaba ahí metido.

Zal:
Darle golpes a uno de los cilindros de cristal a ver qué pasa
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Gera el Sáb 28 Ene 2017 - 14:13

El puente parece poder soportar el peso de Gera, lo cierto es que sintió en algún momento que este se iba a desmoronar... pero no. Aguantó sin ningún problema. Varios pensamientos tristes cubrieron la mente de la muchacha ya que se sentía sola y un poco desamparada. La que había sido su compañera ya no estaba, temía por su vida, al fin y al cabo, parecía ser un ser bastante flacucho para poder luchar.

Cuando bajó de ese puente y pudo volver a pisar tierra firme, todos esos malos pensamientos se desvanecieron y con una mirada inquieta pudo ver en el cielo una gran nube negra. Eso nunca era una buena señal, por ello, decidió emprender su camino hacia la muralla. Tenía que llegar lo antes posible para así, cumplir su objetivo, o al menos, intentarlo. Casi podía tocar aquella muralla con la punta de sus dedos, su destino estaba más cerca. Comenzó a correr, aquella nube le preocupaba mucho, debía ponerse a resguardo como sea. Dado que no sabía exactamente lo que era, no le quedaba otra que asegurarse de que a ella, no le pasase nada.

Mientras se acercaba a la muralla buscando un lugar para entrar, algo brillante le llamó la atención. Parecía tener un tono verdoso, se acercó rápidamente y con sus delicadas manos, removió la tierra que lo bordeaba. Parecía una cabeza de un dragón, algo que le llamó mucho la atención. Poco a poco, lo fue desenterrando y lo curioseó mientras lo levantaba con sus manos muy despacio. No sabía de donde había salido, ni si tenía dueño, pero en ese momento a ella, le importó bastante poco. Era un cayado de madera, parecía estar tallado a mano; mientras lo observaba una sonrisa inundó su cara, lo cierto era que le gustaba mucho aquello aunque no sabía muy bien para que servía o si tendría algún tipo de utilidad más que el de apoyarse en el camino.

Con su nuevo objeto, Gera corrió hacia la muralla buscando un sitio por el cual entrar, esperando ver la ciudad por dentro y si en ella, habría el laboratorio que tanto ansiaba probar.

Balt:
salir del puente, pisar tierra firme, observar la espesa nube negra y echar a correr. Ver algo de color verde y acercarse a él, desenterrarlo, observarlo y cogerlo. Irse en busca de una entrada a través de la muralla.
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Gusi el Sáb 28 Ene 2017 - 15:53

Observaba atento como la batalla se propagaba, mientras en mis brazos seguía abrazando con ternura a la pequeña pretora, sintiendo como el tiempo pasaba muy deprisa y no se decía el final de la batalla. No pude evitar fijarme en un inolvidable guerrero de Meln, el cual luchaba como un verdadero bárbaro y era el único digno de enfrentarse a varios enemigos a la vez. De repente, aquel enorme hombre se volteó, observando en nuestra dirección, o eso creía, ya que no se le veía el rostro debajo de su yelmo. Como un tonto, le salude con la mano, a lo que él levanto su espada y produjo un enorme grito de guerra que se oyó desde donde nos encontrábamos. Lo cual me hizo sonreír.

En ese momento, un cuerno inundó su gritó, al igual que todo el ruido de espadas y gritos de la batalla, mostrando la avanzada de unas cuantas naves imprevistas, llenas de soldados que atacaban con piedad al ejercito de Yoai. Los soldados iban avanzando con eficiencia y Yoai parecía cada vez más molesta, incluso mencionó un nombre.- ¿Quién es Ballarad, amor?- mi pregunta podría parecer estúpida, pero dado que era nuevo en aquella isla no era tan raro que fuera tan inculto.

Solté de entre mis brazos a Yoai y esta ordeno algo a uno de sus soldados, el cual encendió una luz que salió fugaz al cielo, formando una nube, grande y densa, que me parecía tremendamente familiar y peligrosa al mismo tiempo. Mientras la nube se iba haciendo cada vez más y más grande al campo de batalla, nos volvimos en dirección contraria ¿Nos volvíamos a la Capital? ¿Ya se había acabado la batalla? Eche un último vistazo a los pobres soldados que seguramente estaban a punto de morir de forma muy desagradable y cuando me volteé me encontré con las labios de Yoai, que digo los labios, ahí había algo más que se metía por mi boca y daba vueltas. Cuando termino de besarme, vamos a llamarlo así, pues parecía más una violación bucal, me quede con cara de tonto sin comprender que acababa de pasar, dejándome con la boca abierta y con un sabor entre plátano y fresa con matices de nata.

-Guau.- solo se me ocurrió decir, mientras me llevaba la mano a los labios y notaba como aquellos pequeños sabores dulces iban desapareciendo. –Claro que luchare por ti, pero por el momento mi deber es protegerte.-me lleve la mano al corazón de forma muy teatral y varonil al mismo tiempo. –Por cierto, ¿hemos ganado ya?- le pregunte sin saber muy bien como transcurrían las batallas de tal enormidad.


Meln:
Observar la batalla- Besar a Yoai - Quedarme a su lado
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Señor Nat el Sáb 28 Ene 2017 - 16:19

La nieve brillaba blanca en aquella noche, sin ninguna huella que pudiera ser vista. Un reino aislado, y parecía que él era el rey. El viento rugía en el interior de aquel remolino, y no podía aguantarlo. Los cielos sabían que lo intentó. Su chaqueta le pesaba de repente, y comenzó a caminar sin rumbo fijo por el lugar, de repente nevado por completo. "No los dejes entrar, no los dejes ver", se repetía, consciente de que tenía que ser el niño bueno que siempre intentó aparentar. No dejarlos saber, no dejarlos sentir. Pues ahora, definitivamente lo sabían. ¿Y qué?

-Déjalo ir- sonó en su cabeza y salió de su boca, al tiempo que una melodía de piano empezaba a sonar a su alrededor. No podía retenerlo más, debía marchar dando un portazo...

Y la chaqueta voló. No le importaba lo que los demás dijeran, como si llegaban de la furia a la tormenta. Era divertido cómo la distancia de la gente le aclaraba el pensamiento, haciendo que todo pareciera más pequeño, insignificante. Los miedos a que lo controlasen se desvanecían tan rápido como la capa volaba lejos, y nadie la podría atrapar. Pero la dejaba ir. Era momento de ver hasta dónde podía llegar, qué podía hacer, y sus pasos se fueron volviendo cada vez más elegantes mientras probaba los límites y hasta dónde los podía romper. Nada bueno ni malo, correcto ni incorrecto, era libre.

-Libre soy...

Era uno con el cielo y sus vientos, como las nubes sin querer llorar. A sus pies se formó poco a poco un gran copo de nieve, un cristal tan prístino y delicado que formó una plataforma casi transparente bajo él, y comenzó a levantarse sobre columnas hexagonales mientras paredes crecían a su alrededor y entonces volvió a la realidad.

En su cara había chocado algo. Hizo aspavientos e intentó gritar, pero la tela se le metió por la boca, y decidió simplemente forcejear con ella hasta que se la pudo quitar de encima. Era realmente bonita, casi parecía su chaqueta. De hecho, se dio cuenta de que su capa de oficial había desaparecido. ¿Habría volado como en su imaginación?

Maldiciendo se dio cuenta de que la espalda del chaquetón, aparentemente con el gran sol de Balt, tomó el dibujo de la prenda que se le había escapado. Se la puso, y cuando Neo salió de la central la mano de aquel hombre estaba sobre su hombro. La opción de ir con más gente era buena, aunque no podía abandonar a Ai... Vaya, acababa de irse. "Bueno, supongo que no tiene nada de malo".

-Creo que me dirijo al interior de la ciudad, aunque no tengo claro para qué. Si queréis venir no tengo ningún problema, pero tened cuidado. Este sitio es peligroso.

Envainó la espada y se dio la vuelta, dispuesto a marcharse cuando llegó un nuevo compañero. Vestido de Kimono, pelo largo y una serpiente junto a él. Y algo más atrás una tortuga inusualmente veloz. ¿De qué le sonaba aquel sobrenombre? Estaba seguro de que en algún momento había oído hablar de él, aunque no era un criminal. De otro modo lo habría reconocido en apenas un instante. Se apoyaba sobre un bastón, y tal vez... ¿Lo habría visto en Mariejoa? ¿Quizá en Hallstat? Puede que de vista, aunque no caía por el momento en quién podía ser. ¡Mierda! ¿Y si había sido un enemigo y debía neutralizarlo? No, si así fuera se habría tomado la molestia de estudiar sus facciones. No debía de presentar peligro alguno; si estaba cojo, por favor.

-Al Naion, capi...- no. Capitán no-. Vicealmirante de la Marina- seguía confundiéndose, aún tras tanto tiempo. Nunca se acostumbraría-. Supongo que mientras puedas seguirnos el ritmo, eres bienvenido- miró más hacia sus piernas que a la tortuga, aunque a ambos dedicó su mayor escepticismo-. Tenemos prisa para llegar a la capital, y yo debo reunirme con mis hombres allí.

Aunque se hubiera enfadado con Kai y el enano debían hablar los tres y enterarse de qué demonios estaba sucediendo por allí. Sacó su den den mushi y marcó el número de Arthur. Esperaba que tuviera un momento para intercambiar informaciones.

Resumen:
Fliparlo un poco, ponerme una chaqueta tó reshulona que me ha traído el viento de la coherencia, saludar a los nuevos, llamar a Arthur. Comenzar a moverme al sur si mis compañeros avanzan.

Arthur:
Últimas dos líneas dedicadas a ti.

____________________________________________

Siempre en el corazón:
The big Spender:
NO LO OLVIDES OPD:


aHORA EN SERIO:


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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Ichizake el Sáb 28 Ene 2017 - 17:10

Gerald contempló como la araña surgía de su caparazón de piedra, revelando su verdadero aspecto: una criatura aparentemente metálica que se movía como un arácnido. El espadachín se preparó para enfrentar a ese ser si resultaba ser hostil -aunque, ¿cómo podía ser de otra forma?- mientras se preguntaba cómo se las arreglaría esa cosa para desplazarse por el techo y las paredes como una araña real. Le parecía complicado. Y, efectivamente, resultó ser complicado. Imposible, de hecho.

Junto con los dos revolucionarios, atravesó la escotilla mientras el engendro mecánico caía a plomo contra el suelo. La escalerilla amenazaba con correr su misma suerte, pero tuvieron la fortuna de que resistiera lo bastante como para alcanzar el nivel superior. Éste resultó ser más extraño aún que el subterráneo. Un anciano de absurdo atuendo les esperaba frente a un larguísimo puente. Gerald se asomó y vio que bajo él les esperaba un vacío más negro que nada que hubiera visto nunca.

-Este lugar es desconcertante -dijo en voz alta. Realmente, su visita a Síderos estaba resultando de lo más extravagante. 

El anciano se dirigió hacia "el pomposo". Por alguna razón Gerald entendió que se refería a él. Ocultó su molestia bajo una máscara de inexpresividad y se dispuso a ignorar al viejo y sus estupideces. No parecía estar bien de la cabeza, pues le planteó una serie de preguntas descabelladas bajo la amenaza de caer a la oscuridad bajo el puente. Pero, ¿y si realmente ocurría algo? Había visto suficientes cosas raras en esa isla como para dejar a un lado su escepticismo. Quizás seguirle el juego a ese hombre no fuese la peor opción posible.

-Mi nombre es Elliot. No tengo un color favorito. Y la única relación entre tocino y velocidad es que cuanto más come uno de lo primero menos es capaz de moverse con lo segundo.

Dicho esto, caminó decidido a dejar atrás al estrafalario guardián del puente. Se sentía ridículo por haberle seguido la corriente a ese individuo, por lo que si no se conformaba con sus respuestas, no se molestaría en volver a intentarlo. Se limitaría a entrar en su cabeza y averiguar qué era lo que quería oír aquel demente.

Meln:
Contestar al viejo por si acaso  - Si resulta que no son las respuestas correctas, entrará en su mente para averiguar lo que quiere oír
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Re: El Encuentro [Capítulo]

Mensaje por Jack Suzume el Sáb 28 Ene 2017 - 17:49

Tal y como me esperaba Rudolph era un animal rápido y sobre todo manso y amigable, en mi hombro derecho Jack me daba tirones de los pelos para que con las rindas indicase a Rudolph el camino y así evitar chocarnos con más árboles, la verdad es que después de que derribase los dos primeros era necesario hacerlo quien sabe contra que más no habríamos chocado. Un ruido ensordecedor pasó por delante de nosotros a gran velocidad, parecía una moto.

-¡¡¡MIRA POR DONDE VAS!!! ¡¡¡IMBECIL!!! ¿¡¡NO VES QUE YO TENGO PREFERENCIA!!? – le grité al tío que casi nos atropella.

No pasó apenas nada de tiempo y un tío volador envuelto en llamas iba en esa misma dirección, espera, conocía a ese tipo, era Kai, era hora de hacer otra llamada mientras seguía con mi camino. Saqué el den den mushi y marqué el número de Kai.

-Kai, necesito que detengas el imbécil de la moto antes de que atropelle a alguien, casi nos mata a Jack, Rudolph y a mí con las velocidades que llevaba, por cierto Arthur está cabreado y no sé por qué, ¿acaso has hecho algo?, por cierto, ¿quieres algo para la cena en específico?.

La velocidad de Rudolph se había reducido, parecía que se estaba cansando, sin embargo, aguantó hasta llegar al punto de destino. Detuve al animal y bajé del trineo buscando con la mirada a Heaten que debía de estar por allí.

-Rudolph, no te muevas de aquí vuelvo en un momento, Jack tu vigila que no viene nadie, si viene alguien ulula como una lechuza de campo tres veces – dadas las ordenes fui a buscar a Heaten, quien no estaba lejos y estaba mirando una central – pues anda que sí, dándome la tabarra para ir a por las centrales a tiempo y resulta que llego y aun no has hecho nada, bueno da igual que quieres hacer, lo lógico sería ir a apoyar en la batalla, o podemos conquistar la central e ir hacia la ciudad que seguro que si abrimos un agujero Yoai lo agradecerá. Por cierto tengo una montura que seguro que te entusiasmará, iras sobre ella.

resumen meln (KAI LEE):
ir hasta la posición de Heaten, llamar por den den mushi a Kai y gritar a Bleid por ir a esas velocidades con la moto


Última edición por Jack Suzume el Sáb 28 Ene 2017 - 18:07, editado 2 veces
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