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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

Alzamiento Demoníaco.

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Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Invitado el Sáb 22 Jul 2017 - 23:47

Capítulo 1: El Oponente Equivocado.

El marine se hallaba en su laboratorio como de costumbre, realizando experimentos con algunos animales. El luchador vestía con una camiseta negra de manga larga, un pantalón del mismo tono y unas sandalias de madera. Su ojo izquierdo estaba tapado por una especie de parche. En su mano derecha se hallaba una jeringa con un contenido rosado. Colocó la aguja en el cuello de un pequeño conejo y entonces introdujo aquella cosa en él. Lo metió en una jaula bastante grande y se quedó callado mientras observaba al mamífero. Tras unos segundos aquel ser empezó a moverse a bastante velocidad por aquella pequeña prisión que le había montado. Podía ver que su mezcla de componentes y algunas hierbas especiales tenían las propiedades de aumentar la velocidad de los sujetos de prueba. Ahora debía probarlos en humanos. Lo primero que se le pasó por la cabeza era pincharse así mismo, pero eso podía ser un poco arriesgado. Pensándolo bien, no tenía otra solución, pues dudaba que Keith accediese a algo así. Chasqueó la lengua unos momentos y tras eso miró el reloj. Eran las dos de la mañana e iba siendo hora de dormir. Ante todo, el marine tenía que estar presente al día siguiente en el pabellón número cincuenta, pues le había citado un comodoro.

Venom salió de su laboratorio cerrando la puerta tras hacerlo y echando la llave también. A continuación, empezó a caminar despacio hacia su cuarto, el cual estaba en el interior de aquel cuartel de la marina. En esos momentos pasó cerca de la arena de combate donde combatió contra el dragón de plata. Alzó un momento la ceja derecha y después soltó un pequeño suspiro. Entonces una especie de corriente recorrió sus cabellos haciéndole sentir un poco de frío. No era nada raro teniendo en cuenta las horas que eran, pero algo no le gustaba. Era como si el pelirrojo se sintiera algo incómodo con aquella sensación. Entonces se giró despacio y pudo ver una figura observarle desde cierta distancia. Se trataba de una persona que portaba una capucha roja, la cual no dejaba ver su rostro. En su mano derecha había una especie de bastón azulado. El marine no entendía lo que estaba pasando, pero no iba dejar pasar aquello. Frunció el ceño unos momentos y entonces alzó la voz.

- Identifícate ahora mismo. Estás en el cuartel de la marina y esas pintas te hacen parecer demasiado sospechoso, amigo. – Su tono era bastante serio.

El teniente frunció el ceño al no obtener respuesta alguna por parte de aquel imbécil. Estuvo a punto de empezar a caminar hacia él, pero no fue necesario. El encapuchado salió corriendo hacia su posición sin decir nada. Una sonrisa sádica se formó en el rostro de la serpiente, la cual deseaba partirle las piernas a aquel estúpido. Aquella silueta trató entonces de golpearle con el bastón en el rostro, pero Venom paró el ataque con su antebrazo izquierdo. Lo siguiente que hizo fue impactar su pierna derecha en el rostro de aquella persona, la cual cayó al suelo de forma violenta. El pelirrojo pisó con fuerza su pecho y dejó el pie apoyado en él. Retiró la capucha del extraño con su mano y miró su rostro de forma fría. Se trataba de un hombre de unos cuarenta años, cabellos grisáceos, ojos dorados y expresión seria. Tenía bigote y una barba enorme. Al pelirrojo no le sonaba de nada aquella persona.

- Estate quieto, chico. Soy parte del gobierno mundial, me mandaron a comprobar que la seguridad de este sitio era buena. No tengo intención alguna de causar más problemas…

- Pues te encontraste con el oponente equivocado, amigo. De todas formas ¿Tienes alguna prueba para confirmar tus palabras? No me importa matarte aquí mismo. – La sonrisa de Venom se ensanchó.

La serpiente se relamió despacio mientras mostraba una expresión sádica y enfermiza. El hombre tragó saliva y negó levemente con la cabeza. Ante aquello, el marine lo tomó del cuello con la mano y con una fuerza fuera de lo común lo alzó. Aquel tipo empezó a patalear mientras se quejaba, pero la el luchador parecía no querer soltarlo. Poco a poco notó cómo el aire era escaso en su presa, la cual estaba ya cerrando sus ojos.

- Suéltalo, Venom-kun. – Dijo de repente una voz algo grave.

El pelirrojo arrojó al suelo al hombre de cabellos grisáceos y mostró una sonrisa sádica. Se dio la vuelta despacio para ver quién había sido la persona que se dirigió a él. Se trataba de un hombre de cabellos morados, ojos rojizos y piel pálida. Vestía con un pijama de ositos de color azul y parecía estar muy feliz. La serpiente lo reconoció al momento como el capitán Jerés. Era un artista marcial que se ocupaba de una de las unidades de investigación de la marina. El teniente estaba sorprendido de que le conociera.

- Este hombre es quien dice ser, pero no te preocupes, has cumplido muy bien con tu deber. Mañana de todas formas me gustaría verte en mi despacho a las diez ¿Qué te parece?

- Allí me verá entonces. Ahora creo que me voy a dormir. – Dijo con un tono siniestro y empezando a caminar hacia su cuarto.

En cuanto llegó a su habitación cerró la puerta con llave y soltó un pequeño suspiro. Se quitó el parche dejando ver que no tenía ojo. Lo siguiente que hizo fue abrir el armario y coger una pequeña lata de albóndigas con guisantes. La abrió despacio y estando fría empezó a comérsela despacio con una cuchara plateada. Se sentó en la cama para estar más cómodo y se puso a pensar en lo que podía querer Jerés. Sabía que había completado pocas misiones, pero importantes. Le molestó un poco que le detuviese en su asesinato de aquel intruso, pero si se trataba de un miembro del gobierno, tal vez la hubiese liado matándolo. Miró el reloj y tras unos segundos más se metió en la cama. Se había comido por completo la lata y ahora solo quería descansar. La última misión que había tenido fue en la guerra de Síderos. En ella se vio envuelto en un ataque de Kodama y no permitiría que se repitiese. Tenía que mejorar cuando antes su haki armadura para poder estar a la altura de batallas similares a la anterior.

La jodida alarma empezó a sonar. El ojo de la serpiente se abrió despacio. El marine apretó los puños de rabia, pues quería continuar durmiendo. Se fue desperezando muy despacio y tras unos momentos logró colocarse en pie. Dirigió su fría mirada al despertador y después de unos leves segundos lo cogió. Lo miró con una expresión seria y después de eso lo reventó contra el suelo. Sabía que no había sido buena idea quedarse hasta tarde en su laboratorio. Salió de la sala y fue directamente a las duchas. Había poca gente al parecer. Muchos habían salido más temprano a hacer sus cosas y otros seguían durmiendo. El teniente se desnudó completamente entró en una ducha. Activó el botón del agua temblada y cerró su ojo. Notaba el delicioso líquido caer sobre su pálido cuerpo. Aquella sensación le encantaba. Se sentó incluso unos minutos. Tenía el tiempo vigilado y sabía que iba a llegar a tiempo. Era una de las ventajas del pelirrojo, hacía unos cálculos asombrosos.

- Bueno, es el momento. – Dijo tras unos instantes.

La serpiente se terminó de duchar y empezó a vestirse. Se puso su camiseta negra, el chaleco verde acolchado por encima, unos pantalones grisáceos y unas sandalias de madera. Se ajustó bien la bandana de metal en la frente y después de eso se estiró un poco. Pasó de nuevo por su habitación para dejar la ropa sucia como era normal. Ahora tenía que ir al despacho del capitán Jerés, por lo que se dio toda la prisa posible. Esperaba que no le fuese a caer una bronca por el espectáculo que dio hacía ya unas horas. Sus formas no eran las correctas para muchos superiores, pero él las veía perfectas. No había que tener piedad con nadie que llevase precio por su cabeza o que tratase de cargarse las leyes. Era su forma de ver las cosas y estaba seguro que habría algún alto cargo de acuerdo con él. Finalmente pudo ver la puerta del despacho del capitán. Soltó un pequeño suspiro y entró, pero no sin antes llamar con tres toquecitos y recibir permiso de entrar.

Capítulo 2: El Infiltrado De Aomine.


Venom se fijó en aquel sitio, era bonito. Había varias peceras llenas de serpientes marinas, estanterías de color café con muchos libros, algunas plantas exóticas y un sillón verde oscuro donde estaba el capitán. Él siempre había querido tener un sitio así, sobre todo por las hermosas criaturas que había nadando en aquellas peceras. Sin ni siquiera acercarse a su superior, caminó hasta lo que parecía ser una estatua pequeña de un cocodrilo azulado. Lo acarició un poco por encima notando que era de acero y después miró hacia Jerés.

- Debo decir que me encanta su despacho, señor. Si algún día llego a su rango pediré uno similar. – Comentó mientras se acercaba al superior y mostraba una expresión sádica.

- Yo mismo te conseguiré uno si continuas con tu brillante historial. Te he llamado debido a un tema algo frágil. Lo que hoy te voy a pedir no es algo que pediría a cualquier persona de la marina, Venom-kun.

El capitán entonces señaló una silla que se hallaba entre dos estanterías. El pelirrojo la cogió en peso y después la dejó tras el escritorio de Jerés, así hablarían frente a frente. Se sentó y miró a su superior con una calma asombrosa. Si le iban a enviar a una misión de ese calibre no pensaba quejarse de ninguna forma. Estaba ilusionado de hecho, aunque no lo mostrase. Se llevó la mano derecha a la mejilla y esperó a que aquella persona continuase hablando.

- Me ha tocado el caso de investigar todo acerca de Aomine Daiki. He visto que no estás en ninguna flota, por lo que pensé en usar tus habilidades para ayudarme.

- No veo ningún motivo por el que no deba hacerlo. Además, no voy a negarme a la orden de un superior, Jerés-san. – La sonrisa de Venom se ensanchó al decir aquello.

Una sonrisa apareció en el rostro del hombre de cabellos morados, el cual estaba sacando algunos archivos del cajón. La serpiente roja observaba atento y a la espera de órdenes. Aomine, sabía de aquel hombre. Fue el tipo que se pasó infiltrado varios años en el gobierno, otro par en la marina y finalmente desapareció tras la guerra de Síderos. Jin Surfer era un peligro de importancia similar a los Ju Senshis tal vez. Se decía que tenía un poder similar a algunos de ellos.

- Ya vi anoche que tú no te andas con tonterías, por eso me has agradado. Quiero que vayas al despacho de Daiki en el cuartel del Norte. Ya ha sido registrado varias veces, pero estoy seguro de que tú podrías hallar algo. Por el momento será tan solo eso, ya que lo otro es algo más complicado. Es posible que haya un infiltrado de Vader entre nosotros, eso se sospecha.

- Tan solo dígame que si lo encuentro podré matarlo. – Pidió el pelirrojo mostrando una expresión un poco enfermiza.

Jerés le dedicó una sonrisa y asintió con la cabeza. El luchador ya tenía un objetivo interesante por fin. Estaba seguro de que con aquello lograría un bonito ascenso y dejaría a Keith bastante atrás. El hecho de querer superar a la capitana Misa también le hacía estar más motivado. Se relamió despacio de forma tétrica y después de unos momentos se colocó en pie. Le dio la espalda al capitán y empezó a caminar hacia la salida con toda la calma del mundo.

- Venom, espera. Apunta primero mi número de Den den mushi por si necesitas contactar conmigo en algún momento. Me gustaría saber lo que descubres lo antes posible. – Mencionó el capitán escribiendo algo en un papel.

- Oh, claro. – El luchador se giró y se acercó despacio hasta el escritorio para recoger el número.

*****

El despacho de Aomine parecía bastante normal. Tan solo había un escritorio normalito, algunas mesitas con libros encima y unos extraños ganchos en la pared. En uno de ellos podía verse una guadaña de color negro. Según le habían comentado, el demonio del fuego la dejó allí antes de irse. La había tocado ya con mucho cuidado y no parecía haber nada raro. Venom estaba con dos reclutas más en la habitación. Ordenó que se pusieran a buscar en el interior de los libros. Él por su parte abrió los cajones del escritorio. Estaban totalmente vacíos, era como si allí no hubiese nada. Jerés no había ganado nada enviándole a él, eso estaba clarísimo. El pelirrojo se rascó un poco la cabeza y cogió la guadaña. Empezó a analizarla despacio y no encontró nada raro.

- ¿Qué es eso del techo? – Preguntó el teniente señalando lo que parecía ser un pequeño objeto redondo de color rojo.

- Es una alarma antiincendios. Está hecha para lanzar agua sobre toda la habitación salvo hacia el escritorio, Aomine era inmune al fuego.

- ¿Quién coño pone ese tipo de cosas en su despacho siendo un ser de fuego? Que alguien me traiga un soplete enseguida. – Pidió con el ceño fruncido mientras miraba aquella cosa de forma seria.

Los reclutas no tardaron nada en traerle el objeto que había pedido. Cuando la serpiente lo tuvo en su mano derecha lo encendió. Lo siguiente que hizo fue apuntar hacia el techo para que el radar de aquel chisme detectase el calor. En poco tiempo empezó a sonar una especie de pitido similar al de un silbato, pero no salió nada de agua. Una de las paredes se abrió, dejando ver dos máquinas similares a ballestas montadas sobre trípodes. Aquellas cosas dispararon sin compasión alguna a los marines. Ambos reclutas fueron atravesados por varias zonas del cuerpo. El pelirrojo empezó a moverse a una agilidad increíble por la sala. Saltó tras el escritorio y lo tumbó. Notó un impacto en su espalda y eso le hizo soltar un quejido de dolor. Una de aquellas flechas tan grandes que lanzaban las ballestas le había atravesado. Se asomó por un lado y pudo ver que el espectáculo había parado. Los otros dos marines estaban muertos.

Venom se arrancó aquella cosa de forma violenta y la tiró hacia un lado. La sangre empezó a salir por el abdomen de la serpiente. El pelirrojo clavó una rodilla en el suelo y cerró su ojo de forma violenta. Estaba empezando a preocuparse un poco, pues la herida parecía seria. Una sonrisa se formó entonces en su rostro y después de unos segundos empezó a reírse.

- Me temo que esto no basta para matarme…

Venom usó el poder de su habilidad Micaiah para curar un poco aquella herida, a continuación realizó su técnica. La boca del marine se empezó a abrir de forma exagerada. Su mandíbula se desencajó como la de una anaconda y empezó a vomitar fluidos transparentes y viscosos. Una mano surgió de su boca, la cual se agarró al escritorio de Daiki. El cuerpo del pelirrojo terminó por quedar tirado en el suelo ¿Había muerto? ¿Qué cojones salía de él? Finalmente una segunda mano asomó. Tras unos segundos, Venom salió de allí. Era como si se hubiese vomitado así mismo. Estaba lleno de babas y extraños fluidos. La herida de su abdomen era menos seria y parecía totalmente renovado. Miró su antiguo “cuerpo” y mostró una sonrisa sádica.

- Una lástima.

El pelirrojo se acercó despacio a las ballestas que había en aquel hueco de la pared. No había nada más. Estaban manipuladas para que disparasen justo cuando se accionara el mecanismo oculto del techo. Todo estaba bastante bien planeado, pero la serpiente estaba segura de algo. Esa guadaña en la pared era demasiado sospechosa ¿Por qué cojones iba Jin a dejar un arma tan buena allí? Apretó los puños debido a la rabia y después chasqueó la lengua. Debía avisar cuanto antes a algún alto cargo del sitio antes de que le echasen la culpa a él. Salió de aquella habitación y se ocupó de buscar al hombre a cargo.

En cuando lo hizo salió al exterior del cuartel. Se encontró con el patio de entrenamiento, en el cual solo había unos seis o siete marines dando vueltas. Él comenzó a caminar hacia un árbol de la zona y cuando estuvo cerca se montó en él. Se sentó en una de las ramas más gruesas y sacó su Den den mushi. Empezó a marcar el número de su superior y esperó a que contestase.

- He descubierto una trampa oculta, ballestas. Dos reclutas han muerto, yo he resultado herido. Estoy seguro de que hay más cosas ocultas en ese sitio ¿Sigo investigando?

- Vaya, me alegro de que estés vivo, chico. No continúes ahí, anda. Lo mejor será que vuelvas cuanto antes a Marineford. Ya hemos perdido dos hombres como dices, no quiero recibir noticias tuyas por parte de un tercero.


Venom asintió con la cabeza y después colgó. Quería continuar investigando aquel despacho, pero sus órdenes eran volver a la base ¿Para eso lo enviaban? Ahora que había descubierto nuevas cosas quería seguir con la investigación. Bajó del árbol y caminó dirección al puerto. Su ceño se frunció levemente, pero se le pasó cuando recordó el día que era. En unas semanas le iban a implantar un ojo nuevo. Eso le alegró, estaba harto de tener visión reducida. Todo por culpa del payaso de Ivan. Le arrancaría la cabeza a aquella sanguijuela con patas en cuanto pudiese. Si hubiese poseído haki de observación en aquellos momentos… Negó con la cabeza.

Capítulo 3: Los Entrenamientos Secretos.

Los nudillos del marine se estampaban una y otra vez contra los sacos de arena de la sala de entrenamiento. La velocidad a la que golpeaba era realmente impresionante y la sonrisa sádica que mostraba su rostro le haría ver a cualquiera que la serpiente estaba disfrutando. Alzó su pierna derecha golpeando con toda su mala leche el pobre objeto cargado de arena, el cual tenía ya bastantes tiras de cinta aislante por su superficie.

Se había dedicado a entrenar su fuerza todo lo posible, al igual que el control del haki armadura. Planeaba mejorarlo al máximo para tener mejor posibilidades contra los enemigos centrados en fuerza física. Él ya era bastante fuerte, pero era una persona centrada en la velocidad y por ello quería dejar todos sus puntos flojos mejorados. Continuó golpeando aquel saco sin piedad alguna mientras reía de forma siniestra y el sudor bajaba por su frente. Saltó con fuerza y tras un giro aéreo impactó su pierna derecha contra aquel objeto de entrenamiento. Aterrizó de la mejor forma posible y lanzó un nuevo combo de puñetazos contra el saco. Su velocidad era sorprendente, pero eso era algo que le caracterizaba. El pelirrojo era conocido en la marina por la rapidez que ejecutaba sus ataques.

- Técnica oculta del fuego…

La piel del marine tomó un color marrón oscuro, de su espalda empezaron a surgir espinas afiladas y sus uñas pasaron a ser garras. Todo su cuerpo se imbuyó en llamas como si fuera una especie de Ifrit o demonio de fuego. El luchador soltó una risa enfermiza y empezó de nuevo a golpear el saco. Dejaba rastros de llamas por el suelo. Saltó hacia atrás e impactó su puño derecho en el aire. Formó una onda de choque envuelta en fuego, la cual terminó de romper aquel pobre objeto lleno de arena. El aspecto del marine volvió a ser el de antes y tras unos segundos empezó a reír. Sus nudillos le dolían debido al tiempo que llevaba con aquello, pero no se arrepentía.

- Ahora centraré mi poder en otra forma superior…

Venom comenzó a canalizar su energía demoníaca en los brazos. Su ojo se volvió totalmente negro una especie de color mostaza recubrió sus bíceps. Soltó un grito de rabia mientras apretaba los dientes y los puños. Aquello le estaba costando bastante, pero si se centraba en el mismo método que usó para crear la habilidad del demonio de fuego, podría. Su objetivo era ensanchar los músculos, pero no lo haría como una técnica de canalización normal. Los pensaba convertir en los de algún demonio. Las venas de su frente se marcaron de forma exagerada y sus colmillos se afilaron levemente. Era increíble que tuviese aquella fruta en su poder, las ventajas que le daba eran aberrantes. Él se estaba especializando en el control de demonio y transformaciones demoníacas. También pensaba aprender todos los poderes que como serpiente podía llegar a tener. El veneno estaba clarísimo que sería de lo primero que investigaría.

El pelirrojo continuó canalizando la energía demoníaca de su fruta a sus brazos, los cuales iban tomando grosor lentamente. El color cambiaba cada vez más, quedando bastante lejos del verdadero tono de Venom. Toda su piel blanca salvo aquella zona. Sonrió de forma siniestra y continuó gritando entre risas. Sus poderes le eran cada vez más fáciles de controlar. Tal vez la base de todo fue aprender la primera forma, a partir de esa desarrollaba las demás. Se relamió despacio y terminó lanzando un potente puñetazo a uno de los sacos que estaban nuevos. Aquel objeto cayó al suelo de repente. Lo había arrancado del techo. Su cuerpo empezó a volver a la normalidad y tras unos segundos cogió su toalla. Se la pasó por el cuerpo despacio y terminó soltando un pequeño suspiro. El gimnasio que había en Marineford le encantaba. Se había tirado allí las últimas semanas. Había mejorado sus capacidades físicas todo lo posible en muy poco tiempo. Le iban a poner su nuevo ojo en tres horas y estaba un poco nervioso. Al menos logró quitarse un poco de estrés de encima.

*****

El luchador abrió su ojo despacio. Estaba en una camilla de hospital y tenía unos cuantos vendajes en la zona de la operación. Ya le había comentado que iba a ser un orbe robótico con algunas capacidades especiales. Fue algo parecido a lo que tuvo en su día el Almirante Lion D. Karl. Se rascó la cabeza y pudo ver a algunos doctores a su alrededor. Se incorporó un poco y se quedó mirando a uno de ellos con una expresión calmada.

- ¿Puedo quitarme ya los vendajes? – Preguntó mientras notaba un cierto mareo que le hizo tumbarse de nuevo.

- Me temo que no, teniente. Debe esperar unos tres días antes de hacerlo. Por el momento deberá contener su curiosidad y no arriesgarse a realizar misiones.

El pelirrojo asintió con la cabeza despacio y después cerró el ojo. En la sala había varios ventiladores que hacían del lugar un sitio magnífico. De hecho, estaba por quedarse allí a echar una buena siesta. Sonrió, estaba contento. Por fin iba a poder ver de nuevo. Ese maldito Ivan iba a pagárselas. En cuando pudiese le arrancaría la cabeza de cuajo y la colgaría de una pica. Así lo hacían los vampiros en los libros, pues copiaría ese método. Un médico de cabellos verdosos y ojos del mismo tono se acercó a él. Parecía tener unos treinta años. Se sentó a su lado y se puso a mirar una carpeta.

- Bueno, es el momento de informarte. Tu nuevo ojo tiene varias cosas que te van a ser de muchísima utilidad en tu vida de marine. En primer lugar tiene una base de datos inteligente. Cuando detecte un criminal, enseguida te informará de que lo es y de su precio. Tiene visión térmica, nocturna y de infrarrojos. También va analizando con un sistema los movimientos enemigos e informándote sobre ellos para adaptarte rápidamente a las peleas cuerpo a cuerpo.

A Venom le encantaba su nuevo juguete sin duda alguna y pensaba usarlo muchísimo. Una sonrisa se mostró en su rostro y después de unos segundos se relamió despacio. Estaba deseando poder usarlo en combate cuanto antes. Aquellos días se le iban a hacer eternos. Las ganas de aplastar a alguien usando aquella maravilla le estaban matando. Empezó a reír por lo bajo y después colocó ambas manos tras la nuca. Se quedaría tranquilo allí echado y esperaría. Tal vez mientras tanto continuaba leyendo algunos libros sobre química para continuar con sus experimentos en el laboratorio. Ya tenía aquella sustancia que parecía aumentar la velocidad de su huésped, por lo que sería buena probarla cuanto antes en alguien. Si cuando pasasen tres días no había encontrado un sujeto ideal, la usaría en sí mismo.

Al fin el día había llegado. El pelirrojos se hallaba en la sala de entrenamiento. Empezó a quitarse los vendajes muy lentamente y cuando por fin lo hizo sonrió. Su nuevo ojo era del mismo color que el otro y apenas se notaba distinto. Empezó a reír al darse cuenta de que volvía a tener su visión completa. Sacó aquella aguja del bolsillo y se la inyectó en el cuello. Aquel líquido rosa entró en su torrente sanguíneo y en ese momento el luchador apretó los puños. A una velocidad increíble empezó a moverse por toda la habitación. Su teoría había funcionado a la perfección. Al cabo de unos minutos se frenó. Notaba el pulso muy acelerado, pero tampoco le importaba mucho. Estaba bastante contento después de volver a tener visión y encima su primer fármaco. Ahora solo debía seguir investigando y continuar creando potenciadores como aquel. Por el momento iba a entrenar un poco más. Quería dominar el haki armadura de mejor forma cuanto antes y de paso aumentar el número de transformaciones demoníacas.

Los siguientes tres meses se los pasó entrenando de nuevo sus habilidades físicas. Se notaba que la serpiente roja se estaba esforzando muchísimo en su tarea. Ser teniente no estaba en sus planes, al menos durante mucho tiempo. Debía alcanzar el grado de capitán al menos, estaba muy interesado en ese puesto. De esa forma no sería alguien tan alto, pero tampoco tan bajo. Así podría seguir con sus cosas sin llamar mucho la atención. Era su plan perfecto. Estaría en aquel puesto un año mínimo y después tal vez postulaba a comodoro. Mientras estuviese por delante de Keith no tenía la necesidad de continuar subiendo tan rápido. Sin embargo, si el lagarto osaba llega a un puesto mayor, no dudaría en pegar un acelerón. Escuchó sobre la proeza del Al Naión, si tenía que hacer algo similar así sería. Él no tenía tanto poder como el marine de hielo, por lo que continuaría con sus entrenamientos. La motivación que tenía era increíble y con su nuevo ojo se sentía muy confiado. Tan solo faltaba empezar a destacar cuanto antes.

Capítulo 4: El Ataque Del Oeste.

- Me da igual que sea una orden directa, ordeno que el idiota del sargento Keith sea liberado de inmediato del calabozo de Marineford.

Venom parecía bastante mosqueado. Frente a sus ojos se hallaba un hombre de barba poblada, cabellos oscuros cortos y ojos verdes. Tenía una musculatura considerable y era considerado de los espadachines más fuertes de la marina. El teniente Hudson. Se encontraban en un despacho bastante pequeño del cuartel del Oeste. El pelirrojo había sido enviado allí para evitar un ataque pirata hacia aquel sitio. Los espías de la marina eran fantásticos en aquel tipo de cosas.

- Venom, esto no es algo que nosotros podamos cancelar. La orden ha sido dada por un vice-almirante, por el amor de Dios ¿Qué tanto te importa ese chico para jugarte el puesto?

- No me importa para nada, es un imbécil. Sin embargo, conozco a ese payaso lo suficiente como para saber que es inofensivo. Quiero solicitar su liberación a cambio de vigilarlo yo mismo.

- Para hablar de él de esa forma parece que le tienes mucho afecto. Nadie insulta a una persona así y encima quiere lo mejor para él. De todas formas, yo no puedo hacer nada y tú tampoco. Lo mejor será que vayas al puerto a esperar ese barco, yo iré en unos minutos. – Terminó de decir el hombre mientras cogía una katana que había en la mesita de al lado.

- No le tengo afecto… – Susurró mirando a otro lado. – Como me entere de que le pasa algo, me importará una mierda el rango, le partiré la cara al causante. Dicho esto, te esperaré allí. – Chasqueó la lengua abandonando la sala con el ceño fruncido. – Marines inútiles…

El pelirrojo llegó al puerto en poco tiempo y allí había una patrulla de unos diez marines, los cuales le hicieron un gesto militar. Venom pudo ver un navío acercarse a lo lejos. Debía de ser el objetivo, pero algo le tenía confuso. Nadie era tan gilipollas como para atacar un cuartel con un solo barco. Esperaba que al menos hubiese gente fuerte o de lo contrario se replantearía la idea de que los piratas eran peligrosos. La serpiente se estiró un poco y se preparó. No tardó en escuchar la voz de un marine a su espalda.

- Mira qué postura de guerrero molón. El teniente Venom sabe, es un loquito.

El pelirrojo notó una gota de sudor caerle por la cabeza debido al comentario de aquel hombre. Se dio la vuelta observando a un chico joven de unos veinte años, cabellos verdes y labios pintados de rosa.

- ¡Muéstreme el secreto de un cutis tan perfecto como el suyo!

El pie de Venom se estampó en el pecho de aquel chico, tirándolo al agua. Se dio la vuelta como si no hubiese pasado nada y continuó mirando el barco acercarse.

- Id preparando los cañones.

Los reclutas no tardaron en hacerle caso y fueron preparando aquellas armas en el muelle. El objetivo del pelirrojo sería hundir el navío antes de que los bucaneros pudieran desembarcar. Se relamió despacio mostrando una sonrisa siniestra y acto seguido se acercó a un cañón. Metió personalmente aquella bola negra dentro y apuntó hacia delante. Caminó por unos momentos comprobando que todos estaban en orden y después de unos instantes llegó el otro teniente. Hudson mostraba una expresión tranquila. Se había puesto una coraza plateada y unos pantalones morados. En su mano poseía aquella katana y en su boca un cigarro encendido.

- Noticia de última hora, los hermanos Lort Var Den están dentro. Cien millones cada uno, dúo de zoans. Son un toro y un centauro ¿Cuál te vas a quedar?

- No posees una fruta del diablo y los seres mitológicos son poderosos. Yo me ocuparé del caballo. Aunque no pienso dejarles llegar hasta nosotros. – Dijo el pelirrojo con el ceño fruncido.

Justo en ese momento, un destello verde surgió del barco enemigo. Dos sujetos salieron volando hacia el puerto y eso significaba que el plan de los cañones no iba a ser tan perfecto como esperaba. Tosió un poco y después se retiró un poco del muelle, pues no quería caer al agua si lo rompían. De hecho, el recluta que él mismo tiró ya había subido. Estaba empapado y parecía enfadado. Fulminó con la mirada al pelirrojo y Venom miró a otro lado tratado de disimular. Culpa de él por hablarle en aquel tono tan irritante y decir cosas que le incomodaron. El luchador no solía ser muy tolerante.

Los dos seres aterrizaron entonces cerca de ambos tenientes. El toro estaba en su forma híbrida, mientras que el centauro se hallaba en la completa. Los azulados ojos de la serpiente se clavaron en el idiota que iba a ser su objetivo y no pudo evitar soltar una pequeña risa siniestra. Se relamió despacio mostrando una lengua más larga de lo común. Estaba deseoso de lanzarse a por su objetivo y partirle las cuatro patas.

- ¿Qué rango ostentáis? Espero que mínimo seáis comodoros. – Mencionó el toro con una sonrisa engreída en el rostro.

- Tenientes, mucho gusto. – Contestó Venom de forma sarcástica.

Ambas bestias fruncieron el ceño al mismo tiempo. Se veía que el hecho de que mandasen a rangos así a por ellos les molestó. Ambos empezaron a correr entonces hacia el dúo marine. El caballo iba a puño desnudo, mientras que el otro idiota poseía una guadaña enorme.

Akaihebi mostró una sonrisa calmada y esperó el momento justo en el que la bestia atacó. Impactó sus nudillos contra los de aquel caballo provocando una ligera onda que levantó algo de polvo. Los ojos del mamífero mitológico se abrieron como platos al verle resistirle de aquella forma tan fácil.

- ¡Un simple humano no puedo igualarme en fuerza cuando estoy en mi máximo poder! ¡No me toques los cojones! – Parecía herido en el orgullo.

- ¿A Quién llamas humano, mísero asno? Está muy claro que no necesito recurrir a mi forma híbrida para terminar con tu vida.

Esas palabras hicieron al criminal tragar un poco de saliva. Si era cierto lo que dijo el pelirrojo, no podía vencer de ninguna forma. El atacante tenía un cabello bastante largo y de color oscuro. Sus ojos eran rojizos y parecía bastante musculoso. Pese a ese aspecto intimidante, se sentía impotente frente a la serpiente. No tardó en imbuir sus brazos en un color negro metálico y salir corriendo hacia el teniente. Venom hizo lo mismo que él, era una suerte que ambos poseyeran un haki similar. Cuando estuvieron a menos de un metro, el marine cambió su forma a la del demonio de fuego. Agarró el puño del centauro empezando a quemarle y usando su mano libre atravesó la garganta del animal con las garras. Los ojos del mamífero se abrieron como platos y entonces empezó a temblar.

- ¿Qué clase de marine eres tú…? No me ofreciste el arresto… – Mencionó al mismo tiempo que sus patas delanteras cedían.

- Los criminales tan solo merecen la muerte, no hay arrestos por mi parte. – Respondió de una forma fría como el hielo mientras veía a su oponente volver a la forma humana.

Sin piedad alguna, el teniente volvió a su forma humana y pisó con fuerza el cráneo del caballo. El sonido de los huesos rompiéndose le hizo relamerse y tras unos segundos miró al toro. Tenía algunos cortes por parte de Hudson y además se veía bastante cansado. Esos imbéciles se habían confiado más de la cuenta. Incluso su barco estaba siendo atacado por los cañones y no iba a tardar mucho en quedar hundido. El pirata al ver a su compañero muerto clavó una rodilla en el suelo y levantó sus manos algo asustado. Volvió a la forma humana mostrando ser un hombre calvo de unos cuarenta años.

- No, por favor. Iré a prisión, pero no me hagáis daño.

- No te preocupes por eso. – Dijo Hudson sonriendo y buscando unas esposas.

Antes de que pudiese reaccionar, el pelirrojo había desencajado la boca, sacado una espada del interior de su garganta y la habría atravesado en la frente del toro. El pobre hombre cayó al suelo muerto con los ojos en blanco. El teniente limpió su arma y volvió a tragársela con una facilidad asombrosa. Eso provocó que el moreno se enfadase y le diese un empujón.

- ¿Qué coño haces? ¡Eres un puto animal! ¡Ese hombre se había rendido!

- Me da igual, un criminal sigue siendo un criminal. Vuelve a tocarme y me aseguraré de que lo pagues, ya sea físicamente o de cualquier otra forma. – Mencionó el pelirrojo con una mirada fría. – Ahora coge el cuerpo de tu víctima y solicita tus medallas.

- Quédatelo, maldita víbora. Yo prefiero tener mi consciencia limpia después de lo que he visto. – Terminó de decir empezando a caminar hacia el interior del cuartel.

- Pues ya tengo más para mí.

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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Invitado el Sáb 22 Jul 2017 - 23:47

Capítulo 5: Revelaciones.

Después de unos cuantos meses, Jerés y Venom se hallaban juntos en el despacho de Aomine. Los dos marines estaban investigando juntos. El capitán le había hecho llamar de nuevo debido a su buena intervención en el Oeste. Incluso le había dado una recomendación para ascender y eso hizo al pelirrojo estar de muy buen humor. La serpiente volvió a coger la guadaña de nuevo y se puso a mirarla con una calma asombrosa. Continuaba pensando que había algo mal con aquella arma. El luchador entonces se quedó mirando al hombre de cabellos morados y le dedicó una sonrisa siniestra.

- Voy a llevar esto al laboratorio. Estoy seguro de que nuestros científicos podrían descubrir algo que no veamos a simple vista.

- Esa idea es bastante buena, chico.

El marine empezó a caminar tranquilamente hacia la puerta. Cuando la traspasó escuchó un extraño ruido. Se giró y pudo ver el suelo abrirse despacio. Una trampilla de unos dos metros de ancho y dos de largo se había formado. Los ojos del pelirrojo se abrieron como platos ¿Se trataba de aquello? El arma debía de tener algún sensor que mantenía aquello cerrado. Se fijó en que el capitán estaba asombrado, le había impresionado de nuevo. Jerés cerró la puerta del despacho y le indicó a Venom que le siguiera sin hacer ruido. A la serpiente la idea le pareció bastante buena, pues así no tendrían que compartir el mérito con nadie más.

No tardaron en llegar a un túnel subterráneo por el que avanzaron despacio. El olor era horrible, pero ambos estaban muy emocionados. Jin había dejado más de una sorpresa y confiaban en llegar a una sala llena de armas ocultas, o incluso hasta el mismísimo Vader. Tras unos cinco minutos avanzando llegaron a una pequeña habitación. Tan solo había un baúl frente a ellos. El hombre de cabellos morados le indicó al teniente que hiciera los honores. Era más astuto de lo que pensaba y no quería comerse ninguna trampa. Akaihebi se arriesgó y abrió aquella cosa de una violenta patada. En el interior solo había un pequeño mecanismo, el cual se activó. De la pared surgió una especie de altavoz de color café, el cual comenzó a sonar. Aquella voz no era otra que la de Daiki.

- Bien hecho, caballeros de la marina. Si habéis descubierto esto, significa que habéis tratado de llevaros mi hermosa guadaña con vosotros. Ya sabéis que los robos son un delito y ahora vosotros vais a pagarlo. A estas alturas yo ya habré cumplido mi plan y habré abandonado la marina, dejando bastantes hombres por ahí. Suerte, a ver si trabajáis cómodos sabiendo que hombres como el capitán Jerés están bajo mis órdenes ¿Oh? Lo siento, se me ha escapado. – Tras aquellas palabras el altavoz reventó.

Venom abrió los ojos como platos ante las últimas palabras. El pelirrojo clavó rápidamente su mirada en el hombre de cabellos morados, el cual parecía algo decepcionado. Seguramente pensaba que Vader habría dejado algo para él, pero lo había vendido. La serpiente roja había analizado todas las palabras y la parte de que iban a pagarlo le llamó la atención. Aquel sitio podía explotar perfectamente en poco tiempo, pero antes tenía algo que hacer. Fulminó con la mirada al capitán y después de unos momentos apretó los puños.

- No puedo creerme que todo este tiempo tú hayas sido el infiltrado ¿Qué te esperabas? ¿Fama y gloria? Tu dueño te ha traicionado incluso a ti.

- Yo no quería que esto pasara… Venom, somos amigos ¿Verdad? Vamos, yo tan solo quería que Vader me ayudase a llegar a almirante matando a la competencia. A cambio, yo tan solo tenía que pasarle información. Sabes que la corrupción invade la marina, solo quería arreglarlo…

- Supongo que tienes razón, pero yo también quiero algo a cambio de mi silencio. Su recomendación fue muy generosa, pero… ¿Qué le parecería una bonita arma? – El pelirrojo mostró una expresión siniestra.

Jerés se alegró bastante de las palabras del teniente. No iba a ser delatado y además solo debía darle una de las armas que él guardaba en su despacho. Tenía una colección bastante grande. Fue entonces cuando el tipo de cabellos morados levantó el pulgar en señal de aprobación y habló con calma.

- En mi armario guardo unos guanteletes de titanio muy útiles. Puedo hacerte un pequeño regalo con ellos. En fin, será mejor que salgamos de aquí, Venom-kun. – Terminó de decir el capitán dándose la vuelta.

- Perfecto, o diré nada sobre esto. – Mencionó el pelirrojo al mismo tiempo que lanzaba un violento pisotón hacia el talón del superior.

Un grito salió de la boca de aquel hombre, el cual quedó tirado en el suelo. Le había partido el tobillo debido a la fuerza que tenía. Una sonrisa se formó en el rostro de la serpiente. El capitán estaba retorciéndose por el dolor. Aunque Venom le delatase, no tenía pruebas que presentar en su contra. Prefirió cortar de raíz aquel asunto. Miró al hombre con una sonrisa amplia y después se relamió.

- Como le he dicho, no voy a delatarle, señor. Sin embargo, una sucia rata traidora como usted no merece vivir. Suerte en la otra vida y gracias por el regalo. – Dijo con una mirada sombría.

El pelirrojo salió corriendo entonces de aquel lugar. Empezó a escuchar los gritos y las súplicas del tipo de pelo morado, pero eso no era problema suyo. Una sonrisa se formó en su rostro y después de unos segundos se relamió despacio. El luchador no tardó mucho en llegar a las escaleras. Justo entonces escuchó el sonido de una potente explosión a su espalda. Una inmensa llamarada se aproximaba hacia él a toda velocidad. La serpiente subió las escaleras a toda prisa y llegó al despacho. Una vez allí saltó por la ventana, atravesó los cristales cortándose la piel por el camino y aterrizando de forma violenta contra el suelo. Al ser un segundo piso, la caída le había dolido muchísimo. Quedó tendido mientras gruñía de dolor y veía la habitación del despacho estallar por los aires. Menos mal que había imbuido su cuerpo en haki antes de caer, o la cosa habría sido peor.

Venom se colocó en pies tras unos segundos. Pudo ver a un grupo considerable de marines empezar a apagar las llamas de la mejor forma posible. El cuerpo de Jerés habría quedado calcinado, por lo que estaba bastante calmado. Tan solo tenía que decir que ambos cayeron en la trampa. Tendría que explicar lo del tobillo del capitán, esperaba que su cuerpo hubiese quedado hecho cenizas. De lo contrario inventaría que hubo una trampa que le jodió el pie o algo por el estilo. El teniente se relamió despacio y después de unos momentos empezó a caminar hacia el interior del cuartel. Pudo ver bastante jaleo como era normal. El puto despacho de Aomine había sido un infierno. Nunca se esperó que una persona pudiese dar tanto por culo incluso sin estar presente en el escenario. Mantuvo una mirada fría como el hielo y después de unos momentos cogió un Den den mushi que había sobre una mesa. Trató entonces de llamar a uno de sus superiores.

- Comodoro Trevor, aquí el teniente Venom. He descubierto un pasadizo secreto junto al capitán Jerés durante la investigación del despacho de Aomine. Había una trampa y todo ha estallado por los aires. Mi compañero no ha sobrevivido…

- Vaya, es una verdadera lástima. Supongo que hemos estado investigando para nada. Le espero a usted en cuatro días en Marineford con un informe, Venom. Quiero hablar con usted personalmente sobre ese tema.

- Así será, señor. – Respondió la serpiente roja antes de colgar.

Una sonrisa de satisfacción invadió totalmente el rostro del pelirrojo. Todo había salido a pedir de boca. Se había cargado a un puto corrupto, averiguado el secreto detrás del despacho de Daiki y finalmente iba a tener una charla importante con un alto cargo. Aprovecharía para montar una buena historia que le dejase muy alto a ojos de ese tipo. El Comodoro Trevor le había asignado muchas misiones desde que él pasó a ser un marine y no quería decepcionarle. La serpiente sabía de sobra que debía llevarse bien con los altos cargos. El único con el que se llevaba mal a parte de Keith, era con el teniente Hudson. Ese hombre que renunció a su criminal, dejándole a él con un total de cuatro medallas. Ellos dos eran todo lo contrario. Tal vez debía empezar a entablar más conversación con él. No era su culpa que muchos marines fueran unos blandos, la justicia para él era absoluta. La muerta era la opción principal para cualquier criminal. Una pequeña risa surgió de la boca del luchador mientras empezaba a subir las escaleras de aquel sitio. Echaría una mano a los demás marines para apagar las llamas. Tenía que fingir total normalidad después de todo lo que había hecho.

Capítulo 6: Enfrentamiento De Tenientes.

Venom se hallaba sentado en una silla frente al escritorio de su superior. En sus manos podían verse dos guanteletes de color negro. Los había cogido del despacho de Jerés. Aquellos cabrones eran geniales, pues tenían la habilidad principal de envolverse en electricidad. Además de eso, permitían que las ondas de choque del pelirrojo fuesen eléctricas, por lo que eran fabulosos.

Aquel sitio era pequeño y el comodoro parecía estar serio. Trevor era un hombre de unos cincuenta años, cabellos blancos y ojos dorados. Medía dos metros y era de complexión delgada. Observaba al teniente de vez en cuando. Estaba leyendo el informe que había presentado Venom. Era como si estuviese dudando de la serpiente, pero no tenía nada que echarle en cara. El luchador siempre cumplía su trabajo a la perfección. Sus métodos eran violentos sin duda, pero estaba claro que no había fracasado ninguna vez por el momento. Aquel peliblanco tosió un poco y después de unos momentos dejó el informe en su cajón. Dirigió una seria mirada al chico y comenzó a hablar con bastante calma. Su tono era muy grave y se notaba más serio de lo normal.

- En resumen, descubriste la trampilla tú. En aquella sala resultó haber una bomba que activó Jerés y al huir una trampa le rompió el tobillo. Trataste de ayudarlo, pero él te ordenó que te largases y escapaste de milagro. Además, en señal de amistad te dijo la ubicación de esos guanteletes y que llevaras la gloria a la marina en su nombre.

- Así es, señor. Jerés lo quiso así, aunque unos simples guanteletes caros no van a hacerme sentir mejor por la pérdida de alguien como él. Los llevaré en su honor y trataré de llevar a la marina a lo más alto. – Dijo entonces mientras se llevaba la mano derecha al pecho.

- Está bien. El objetivo está cumplido al fin y al cabo. Rezaremos para que ese cabrón no haya dejado más regalos en el resto de cuarteles. – Mencionó el comodoro apretando los puños con rabia.

Venom se había salido con la suya y permaneció tranquilo mientras observaba a su superior. Debía admitir que Aomine era una persona lista sin duda alguna. Ese criminal había hecho más atrocidades él solo que bandas enteras. Por una parte le admiraba, por otra deseaba ser el responsable de su muerte. Según había escuchado, la guadaña no tenía nada de especial. Fue analizada y resultó ser muy normalita. No tenía poderes especiales y el material no era muy bueno. Recordar aquello provocó que el luchador sonriera de forma sarcástica. Iba a tener mucho cuidado…

Los ojos de Venom se abrieron como platos entonces. Aquel idiota que venció hacía ya un año y pico ¿No sería otro infiltrado? La serpiente esperaba que no, o de lo contrario iba a tener que vigilar muy bien sus espaldas. Soltó un enorme suspiro y continuó mirando a su superior de forma calmada.

- Bueno, Venom. Voy a darte un empujón debido a tus progresos. El capitán Jerés te dio una recomendación, tendrás otra de mi parte. Espero que continúes esforzándote tanto como has hecho en este último año.

- Le agradezco ese voto de confianza que usted ha depositado en mí. Estaré listo para la siguiente misión que me sea otorgada, señor. Empiezo a querer algunas de más nivel. – Dijo mostrándose arrogante.

Trevor se llevó la mano a la mejilla durante algunos segundos. Le gustaba que sus hombres fuesen ambiciosos, pero la serpiente parecía ser alguien con mucho ego. Según había escuchado, estuvo en una misión con la capitana Misa y desde entonces se había vuelto demasiado engreído. Esperaba que aquello no fuese culpa de la rubia. El superior se levantó un momento de su escritorio y caminó hacia una estantería. Cogió un libro de color marrón y lo abrió despacio. Empezó a ojearlo y tras unos segundos habló.

- Oye Venom ¿Qué tal una exhibición? Estamos dando un pequeño curso de cómo luchar contra espadachines estando desarmados. Tú y Hudson podríais tener un combate amistoso delante de los reclutas.

Una sonrisa se formó en el rostro del pelirrojo ¿Estaba hablando en serio? Parecía que el destino era muy cabrón. De todos los espadachines de la marina… Bueno, ambos eran tenientes.

- Lo veo perfecto, señor. De todas formas, espero que el recinto sea muy grande. Mis habilidades cuando me pongo serio abarcan demasiado espacio…

- Ni de coña. He dicho que es enseñar a los reclutas a pelear desarmados contra espadachines. No puedes usar tus transformaciones ni armas que no sean tus puños desnudos. Las piernas también valen, pero lo harás descalzo. – Una risa exagerada empezó a escucharse en el despacho. El comodoro se estaba descojonando de lo lindo del chico. – Eso te pasa por egocéntrico. – Dijo limpiándose las lágrimas.

- Señor, la capitana Amane es el triple de egocéntrica que yo. La considero mi maestra ante todo. Ella fue quien me enseñó a ser así, estoy orgulloso. Dejando ese tema a parte ¿Puedo usar técnicas de canalización y haki? – Preguntó mirando a su superior con una ceja alzada.

Trevor asintió con la cabeza, pues tampoco había que ser tan cabrón. Aquello bastó para que Akaihebi mostrase una sonrisa siniestra. Con que usara lo que tenía planeado… Estaba seguro de poder vencer. Era una putada el tema de no transformarse, pero las invocaciones eran otra cosa aparte. Se relamió despacio pensado en un par de trucos interesantes. Fue entonces cuando el luchador se colocó en pie y se quedó mirando a su superior tranquilamente. Sus azulados ojos mostraban arrogancia.

- ¿Algún día me dejará luchar contra usted, señor?

- Niño, te estás pasando. Yo soy un experto en el tema del asesinato y terminarías muy mal. No podría hacer nada contra mí.

- Como dijo la capitana Amane en su día… ¡Soy la más hermosa! Nada puede contra mi mirada sincera y mis pechos de acero. A veces pienso en lo bella que soy y siento que me voy a desmayar.

Venom y Trevor empezaron a reírse al mismo tiempo y de forma exagerada. Se lo pasaban en grande rajando de la capitana. Menos mal que el demonio rubio no estaba allí para partirles las piernas a los dos. De una situación seria y llena de tensión, habían pasado a estar riéndose juntos. Incluso el pelirrojo parecía estar haciéndolo con sinceridad. Se notaba que Slicerin disfrutaba cuando se metían con otra persona. Dejó de reír y trató de controlarse. Su pecho le dolía y lo siguiente que hizo fue agarrarse al escritorio para no caerse. Trevor hizo lo mismo, pero con la estantería.

- ¿Tan egocéntrica es la capitana? Se ve una mujer bastante formal. De hecho, dicen los rumores que ella y Xemnas-san han tenido encuentros… Ya me entiendes.

- Pobre vice-almirante, estoy seguro de que le pega guantazos en el pecho y le dice que es su potro o algo así ¿Cree usted que le obligará a pasear a cuatro patas y con collar? Yo no digo nada, pero esa chiquilla tiene toda la pinta de una maltratadora profesional. – Venom estaba evitando reírse de nuevo. Las conversaciones sobre Amane con las demás personas de la marina eran demasiado divertidas.

- Eso ya no lo sé. De todas formas, paremos. No es correcto que hablemos así de ella. Es divertido, pero estamos en un despacho y el trabajo es lo primero. Mañana a las siete de la tarde empieza el combate, de modo que tienes el resto del día libre. Descansa, Venom. – Dijo entonces el hombre sonriendo.

La serpiente asintió con la cabeza y se colocó en pie. Tras un gesto militar salió de aquella habitación y puso rumbo a su cuarto. Iba a continuar leyendo sobre sus experimentos y después dormiría hasta las cinco de la tarde del día siguiente. Iría a aquel combate de exhibición como nuevo y vencería a Hudson. Una katana era un arma peligrosa y él no disponía de sus guanteletes ni transformaciones. Tendría que usar sus amagos y canalizaciones especiales. Los demonios serían los cebos. Ya estaba planeando una estrategia, pero no cabía duda que su oponente le tendría ganas por lo pasado en el cuartel del Oeste.

Cuando el luchador entró a su cuarto, lo primero que hizo fue coger una lata de albóndigas con guisantes. Le encantaban. La abrió de nuevo y cogió un tenedor. Empezó a comer tan tranquilamente mientras pensaba en todo lo que había pasado. Jerés en el fondo no parecía una mala persona, pero había faltado a las reglas. Era un criminal tras haber colaborado con Vader y merecía la muerte. No se arrepentía de lo que había hecho. En cuanto se terminó la comida se tumbó en la cama y cerró los ojos. Se rascó el estómago tranquilamente y después suspiró. Miró la estantería donde tenía sus libros y levantarse a coger uno le daba mucha pereza. Finalmente se cansó y decidió dormir. Podía levantarse a las cuatro en lugar de a las cinco y leer.

Capítulo Final: Venom Vs Hudson.

Los dos tenientes se hallaban el uno frente al otro. Mientras que Venom vestía tan solo con una camiseta negra y un pantalón gris, el espadachín iba con el pecho al descubierto. La gente de alrededor estaba emocionada. Se encontraban en el coliseo que hacía años sirvió para celebrar un torneo por el puesto de Yonkaikyo. Los reclutas gritaban emocionados al ver a los dos tenientes así de serios. El sonido de la campana dio la señal para la pelea y Hudson fue el primero en atacar.

El moreno dio un par de zancadas hacia su oponente y trató de cortarle a la altura del pecho. La serpiente usando su asombrosa agilidad se agachó. Notó la hoja rozar la parte superior de su cabeza y aprovechó para impactar su puño derecho en el estómago de su oponente. Hudson cerró los ojos con fuerza y apretó la zona abdominal. El golpe le hizo perder el aire por unos segundos, pero logró alzar su rodilla y golpear la cara del luchador con ella. Slicerin cayó de espaldas al suelo y sintió algo de sangre bajar por los huecos de su nariz. Abrió los ojos algo más de la cuenta debido a la emoción y se colocó en pie.

- Buen golpe para un espadachín. – Mencionó de forma siniestra mientras se relamía la sangre.

El moreno entonces lanzó unas cuantas ondas cortantes hacia él. Venom notaba la rabia de aquel hombre por lo que pasó en el cuartel del Oeste. Lejos de achantarse, el pelirrojo golpeó el aire con violencia y formó una onda de choque enorme. Tenía forma de serpiente dorada y no parecía muy amistosa precisamente. El ataque de la serpiente se llevó por delante las ondas de Hudson e impactó contra él. Su oponente quedó tirado en el suelo unos segundos. Venom tenía una ventaja abismal debido al poder pasivo que su fruta del diablo le otorgaba. El espadachín le miró con el ceño fruncido y apuntó con su espada hacia él.

- No trates de hablarme, Venom. Sabes que estoy enfadado contigo por tus putos métodos. Terminemos la pelea de una vez y cada uno a lo suyo.

- Pretendía hacer las paces contigo, pero no me has dejado elección. Amárgate en tu bondad y perdón hacia la chusma de los mares ¡Yo tengo que mostrar la verdadera justicia! ¡Futón!

Una especie de viento empezó a rodear los pies de Venom rápidamente. La serpiente comenzó a correr de un lado a otro a toda velocidad. Al moreno le costaba seguirle con la mirada y por aquel motivo chasqueó la lengua unos momentos. Trató de lanzar más ondas cortantes hacia él, pero Slicerin terminó por colocarse a su espalda a una velocidad impresionante. Su ámbito especial de viento le hacía alguien muy veloz. El espadachín se giró rápidamente tratando de darle una estocada en el pecho. El pelirrojo interpuso su mano izquierda en la trayectoria, siendo esta atravesada por el filo de aquella arma. La serpiente sonrió de forma sádica e imbuyó su otro puño en haki armadura. Impactó sus nudillos de forma violenta en la boca de Hudson y lo tiró al suelo. La espada de aquel idiota quedó atravesada en su palma, pero enseguida la retiró y lanzó el arma lo más lejos posible. La sangre comenzó a salir de él, pero parecía darle lo mismo.

- Con esto demuestro que los sacrificios son necesarios incluso en la marina ¡Que quede bien claro! – Gritó alzando su mano herida para que todos la vieran.

- Eres un puto monstruo, Slicerin. Ambos sabemos que si no poseyeras esa fruta del diablo no tendrías semejante poder. – Dijo Hudson frunciendo el ceño y mirándole con rabia.

Venom simplemente activó el poder Micaiah para sanarse la herida de la mano. Después de unos segundos caminó hasta el moreno y le dedicó una mirada sádica. Colocó su pie en el pecho de aquel hombre y lo pegó al suelo de forma violenta. Sus azulados ojos se clavaron en los de él y después le habló de forma seria.

- No me llores ahora. Te he ofrecido llevar una relación mejor, te has negado. Ahora no me vengas con frutas y gilipolleces. Vuelve a tu cuartel del Oeste y continúa con sus cosas ¡Aquí ya se sabe quién manda! – Los reclutas gritaron emocionados ante sus palabras.

Hudson pareció picarse muchísimo por lo que dijo. El moreno se levantó cuanto antes y corrió hacia su espada. En cuanto al alcanzó rodó un poco por el suelo y se colocó en pie. Apuntó con ella al pelirrojo y después empezó a canalizar energía en sus brazos. Venom alzó una ceja al ver aquello y acto seguido chasqueó la lengua. Lo primero que hizo la serpiente fue buscar a Trevor con la mirada. En cuando lo detectó esperó a que él dijese algo. El peliblanco soltó un suspiro y asintió con la cabeza. El luchador supe enseguida que tenía permiso para usar sus poderes, pues el combate ya había terminado.

Los ojos del marine tomaron un color rojo como la sangre y su cuerpo empezó a cambiar hasta convertirse en el de una enrome serpiente de ocho cabezas. Su altura era enorme y eso provocó que más de un recluta cayese de culo al suelo debido al susto. El espadachín dio un par de pasos hacia atrás y frunció el ceño. Una de aquellas cabezas era algo distinta al resto, tenía cabellos rojos. Fue esa precisamente la que empezó a hablar.

- Esto se ha terminado, lárgate de aquí.

Hudson escupió a un lado con rabia y terminó largándose del lugar. El enorme monstruo rugió victorioso mientras la mayoría de hombres alzaban sus manos. Todos estaban emocionados por la demostración.

Dos años habían pasado desde que Venom recibió la misión de investigar el despacho de Aomine. En aquel tiempo se había vuelto bastante fuerte. Demostró quien mandaba y estaba seguro de que no le quedaba mucho tiempo como teniente. La era de la serpiente roja acababa de comenzar.

Peticiones:
– Haki armadura, en principio pido subirlo a desarrollado (lo tengo entrenado) si el mod ve coherente dejarlo en superior, lo aceptaré.

Strong Demon: Venom usando el poder de su energía demoníaca es capaz de convertir sus dos brazos en los de un demonio. Toman un color mostaza y aumentan su grosor muchísimo. Durante dos post sus puñetazos tienen un 200% más de fuerza. Tras otros dos post puede volver a convertirlos.

Pus pasivos: X4 de fuerza y resistencia. X3 Velocidad.

Componente Virus-X1: Se trata de una sustancia rosada que debe ser inyectada por una jeringa en el cuello. El usuario durante dos post gana un 200% de velocidad. Solo puede administrarse una dosis cada tres horas.

Hells: Son un par de guanteletes negros hechos de titanio con la calidad de una Ryo Wazamono. El principal poder de estos es imbuirse en electricidad y el de permitir a su dueño imbuir sus ondas en dicho elemento.

6 Medallas al mérito. 4 por los dos tíos de cien millones y otras dos por lo del despacho de Aomine.

2 Recomendaciones de ascender: 1 del capitán Jerés antes de morir y otra del comodoro Trevor.

Perfect Eye: Este ojo permite a Venom poder acceder una base inteligente de datos que reconoce criminales al verlos e indica su precio. Tiene visión nocturna, térmica, de infrarrojos y además permite adaptarse a los movimientos del oponente con el paso de la pelea.


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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Azula el Jue 27 Jul 2017 - 11:14

Baia baia... pero si tenemos aquí a Venom. Yo seré tu correctora, toma asiento y disfruta de esta agradable mañana de verano. Como dijo Jack el destripador, vayamos por partes c:

Lo primero que quiero resaltar es que la historia ha estado mejor que lo anterior que leí. Apenas he apreciado fallos importantes, simplemente alguno tonto por no leer bien, pero te los pondré aquí abajo para que los tengas en cuenta la próxima vez. La trama ha sido interesante, en más de un momento pensaba qué iba a ocurrir una cosa y pasa otra; incluso cuando Venom y el capitán Jerés estaban a punto de hacer maldades por mi mente pasó corrupción bien grande, pero me ha gustado que al final lo traicionaras tú a él. Cabe decir que me olía que hubiese algún infiltrado importante en el diario, era de cajón (?

Hay partes que me han gustado mucho, como cuando has hablado mal de Misa o como que mencionas mucho a Keith (Ahí hay tema). Los entrenamientos han sido más que suficientes y no he visto nada incoherente que me llamase la atención y puede que te olvidases de algún acento. Aquí abajo te dejo los fallos que encontré:

y esas pintas te hacen parecer demasiado sospechoso,

Yo no digo nah, pero se acaba de colar en un cuartel marine, donde se supone que hay mucha vigilancia y lo único que se le ocurre es decir eso? Me ha hecho gracia.

Mañana de todas formas me gustaría verte en mi despacho a las diez ¿Qué te parece?

Si vas a poner mayúscula al principio de la interrogación pon punto, si no podrías haber puesto coma.

Temblada

Creo que te referías a templada.

En cuando

La primera vez que lo leí pensé que sería un errata, pero lo mencionas varias veces a lo largo del diario. Cuando quieras poner esas palabras es: En cuanto.

Quiero resaltar también que tengas cuidado con los puntos, porque al poner tantos la escritura parece muy mecanizada y no permite que la lectura fluya.

Dicho esto tienes un 8,5. Te llevas todo lo que pides y el haki... te lo voy a dejar en superior. Respecto al componente virus X-1, pongamos que la dosis puede ser inyectada cada 5 horas ya que podría tener efectos secundarios en el cuerpo.

Si no estás conforme puede pedir segunda moderación~

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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Invitado el Jue 27 Jul 2017 - 19:51

Acepto la nota ^^ Muchas gracias por sus consejos. Pienso apuntarlos enseguida para que no vuelvan a ocurrir.

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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Señor Nat el Sáb 29 Jul 2017 - 14:40

Hoja actualizada.

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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Invitado el Jue 24 Ago 2017 - 18:26

Debido a lo que he consultado con mis compañeros del Staff, solicito 1 acto heróico por haber salvado un cuartel entero.

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Re: Alzamiento Demoníaco.

Mensaje por Azula el Jue 24 Ago 2017 - 19:19

Aceptado.

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