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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

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Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Dom 20 Ago 2017 - 5:12

Keith mantenía cerrado sus ojos mientras se encontraba sentado en aquella celda. Dos putos años habían pasado desde que cometió uno de sus peores errores al dejarse dominar por la desesperación. Luego de enterarse de la desaparición de Hikaru, el joven se desató en el cuartel del sur y casi lo destruye al asumir su forma completa. Por suerte para él, fue detenido por un vicealmirante que justo se encontraba en el lugar. Lo que hizo debió merecer la expulsión, pero por algún motivo solo fue encerrado. Solo fue cinco días después que se enteró de la razón. Pese a que el dragón realizó una falta muy grave contra sus compañeros de profesión, los de arriba consideraban que sería una perdida si expulsaban a un diamante en bruto como Keith. Aun así, debían dar el ejemplo. Cómo resultado, el joven recibió un castigo de dos años de encerramiento. En un principio le dio igual todo. Hikaru podría estar muerta, lo que ocasionó que el teniente se sumiera en una profunda depresión por varias semanas. A penas si hablaba y comía. Tan solo salía para ducharse en las mazmorras, que al menos era un lujo que no le quitaron.

Fue su dragón interior quien consiguió sacarlo de ese estado tan lamentable. Lo llevó a su mente y allí aprovechó de explicarle algunas cosas del porqué la desaparición de la rubia afectó tanto su personalidad. Lo que escuchó le sorprendió y sonrojó, pero además lo puso más triste de lo normal. Al fin sabía la razón de ciertas cosas, pero ya era muy tarde a esas alturas. Argentum, al ver eso, lo golpeó con una fuerza no normal. Se enojó en un principio, pero al escuchar su discurso... supo que fue un idiota. ¿Acaso no confiaba en su capitana? Sabía que era fuerte y tarde o temprano volvería. Odiaba admitirlo, pero si tenía ese apellido, entonces debía tener lo suyo escondido. No, no pensaría que estaba muerta. La iba a esperar, y si salía antes que ella volviera... Entonces el mismo la iría a buscar. No se quedaría de brazos cruzados, ni de joda. Aun así, ¿cómo podría pasar el tiempo en esos dos años? No podía entrenar, eso estaba claro. La celda era demasiado pequeña como para realizar un entrenamiento complicado. Al final todo se resumió a una cosa: meditación. Seguía siendo un poco impulsivo y podía enojarse a la mínima. Debería calmar eso de alguna forma.

Dos años después, el joven tuvo un cambio sorprendente en su personalidad. Si bien mantenía la base, Keith a penas si se enojaba ahora... además que estuvo a prueba demasiado durante este último tiempo. Que te dijeran a la cara que la perra "Surfer" a lo mejor debía estar muerta, ayudó en su objetivo. En un principio se enfadaba y golpeaba con fuera los barrotes, pero poco a poco fue logrando mantener la calma gracias a la meditación. Seguía siendo impulsivo, pero al menos tuvo algún progreso en la otra área. Si tuviera a Venom delante, era muy probable que sus insultos no funcionaran ahora.

Qué pereza – murmuró, para luego bostezar. Lo cierto era que la vida dentro de una celda era completamente aburrida, para que iba a mentir.

En eso, su desarrollado sentido del oído captó algo de conmoción en las afueras de la mazmorra. Frunció un poco el ceño, pero luego sus ojos se abrieron de forma exagerada al notar el olor de cierta persona. Segundos después, una pequeña sonrisa se formó en su rostro. Sabía que la rubia volvería tarde o temprano, pero nunca esperó que fuera justo cuando terminaba de cumplir su sentencia.

Te tardaste en volver – dijo relajadamente mientras se ponía de pie.

A primera vista, la rubia no tuvo ningún cambio significativo, al menos en apariencia. Aun así, no sabía porque le inquietaba algo acerca de ella. Suspiró un poco y se puso de pie. Lentamente se acercó a la rubia hasta quedar frente a ella. Dos años pasaron y ganó algo de altura. Casi había alcanzado al dragón, de hecho. Levantó su mano y la puso en su mejilla, para luego acariciar dicha zona. Estuvo así durante algunos segundos y, una vez que se dio cuenta que era real, no pudo evitar levantar su mentón y besar con intensidad esos deliciosos labios por algunos segundos.

Nunca vuelvas a darme sustos así – dijo luego de separarse, pero igualmente la abrazaba.


Última edición por Keith S. Branwen el Vie 25 Ago 2017 - 8:16, editado 1 vez
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Dom 20 Ago 2017 - 5:45

¿Cómo que tardó en volver? No podía creerse que no dijese solo esas palabras y encima no tuviera la osadía de gritar y ponerse feliz. Iba a darse la vuelta y salir de allí ofendida, pero pasó algo inesperado. Él se acercó hasta ella y la miró. La joven rubia hizo lo mismo y se quedó observándole despacio. Lo recordaba de aquella forma y lo primero que iba a hacer era sacarlo de allí de una maldita vez. No pensaba consentir que su dragón estuviese encerrado y sin su permiso. Estúpidos marines de mierda y sus imbeciladas… Chaqueó la lengua y después pensó que lo mejor sería ir con él a un sitio donde pudiese descansar. Tal vez hacerle algo de comer en uno de los camarotes estaría bien. Mostró una sonrisa dulce, no podía enfadarse con su amado. Aunque tal vez él no la veía así.

Estuvo a punto de volver a hablar, pero la mano en la mejilla la hizo tragar saliva. Cerró los ojos despacio y después de unos momentos notó aquellos labios posarse sobre los suyos. La joven notó una emoción increíble recorrer totalmente su pecho. El sabor, el tacto… No recordaba nada y ahora al sentirlo de nuevo fue feliz. Recordó las conversaciones con Zuli y no pudo evitar ruborizarse muchísimo. Los besos solo eran entre parejas y ella no sabía si Keith y ella eran novios. No sabía qué decir, pero siguió el beso de forma feliz y le abrazó con cariño. Cuando él se separó le miró a los ojos con una expresión dulce.

- Fui secuestrada, maltratada durante mucho tiempo y demás, pero el deseo de verte me salvó. Recuerda lo que te dije por el Den den mushi… ¡Te amo! – Exclamó feliz.

La rubia entonces lo tomó de la mano y lo sacó de allí sin pensárselo. Había enormes edificios que eran pensiones para los marines, pues a uno de ellos lo llevó. Pidió una habitación enorme exigiendo que todo su pelotón iría y no se arrepintió. Había cocina, cuarto principal y salón. Además de un baño con bañera incluida. La joven entró con él a aquel sitio y lo primero que hizo fue ver el enorme colchón que habían dejado en el salón los anteriores marines. Se tumbó sin pensárselo y cerró los ojos despacio. Se estiró todo lo que pudo y después de unos momentos miró al dragón con una mirada seria.

- Keith, después de estos años he aprendido mucho. No quiero que nuestros besos y caricias sean solo entre amigos… ¿Qué se supone que soy para ti? – Preguntó entonces mientras le hacía un hueco y le miraba de forma un poco triste.

Lo quería muchísimo. Era suyo y no permitiría que nadie más se le acercase más que ella. Incluso si se trataba de otro hombre. Si él se tumbada lo abrazaría totalmente sin piedad alguna y rodearía su cintura con ambas piernas. Pegaría su cabeza al pecho de él y cerraría los ojos despacio.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Dom 20 Ago 2017 - 6:54

Cuando dijo eso, no pudo evitar mirar hacia el otro lado mientras se ruborizaba. No pudo evitar sentir un cosquilleo en su estómago y, para su asombro, era algo mucho más poderoso que cuando Sara se le declaró. Una cosa era oír eso por DDM, y otra muy distinta era que Hikaru se lo dijera en persona. Además de eso, se sentía... feliz. Se relamió un poco y luego miró a la rubia. Quería responder a su confesión, pero hacerlo en un lugar como este no sería lo ideal. Tenía tantas cosas que decir, pero ahora tendría todo el tiempo del mundo para hacerlo. Además tenía mucha hambre. La comida de prisión era horrible, y lo que quería era probar las delicias que le fueron negadas estos últimos dos años. Aparte de eso, quería romper algo. ¿Quién había osado de ponerle una mano encima a su Hikaru? Si esos sujetos seguían con vida, entonces sufrirían la ira del dragón plateado. Cerró sus ojos y mentalmente realizó los ejercicios de relajación. No, ahora que estaba aquí, no valía la pena enojarse. Querría una explicación luego, pero este no era el momento.

Se dio cuenta que la rubia tomó su mano, pero no le importó. Era más, apretó levemente su mano en respuesta y se dejó arrastrar por ella. Sentir su calidez era lo único que quería en este momento... aparte de comer, claro estaba. Llegaron a una habitación y tuvo que contener el silbido que amenazaba con escaparse de sus labios al ver la apariencia de esta. Era bastante enorme, pero como eso lo pensaba alguien que estuvo encerrado por dos años en una celda... Bueno, Keith creía que este cuarto era un maldito castillo. Suspiró un poco y fue hacia el refrigerador, pero las palabras de Hikaru lo detuvieron en seco. Dudó por algunos segundos, pero luego se dio la vuelta y encaró a su capitana. Lentamente fue acercándose y se sentó al lado de ella, solo para que la rubia lo abrazara y rodeara sus cintura con sus piernas.

Como decirlo... – empezó Keith mientras acariciaba los dorados cabellos de su capitana.

Podía empezar por diversos puntos, pero supuso que tan solo importaba la respuesta a lo que dijo. Tomó un poco de aire y ordenó sus ideas. Vale, ya tenía más o menos claro lo que debía hacer. Debía ser lo más claro posible, pero tampoco quería responder con un te amo a secas. Chasqueó sus dedos y se liberó de su agarre, para luego quedar parado enfrente de ella. La miró con seriedad, y sus ojos no delataban nada de lo que sentía en este momento.

Antes que nada, debes saber que este tema para mi es doble debido a mi naturaleza dragón. ¿Sabes lo que significa imprimirse a una persona? Es cuando alguien se convierte en tu todo, que darías todo por hacerlo o hacerle feliz. Básicamente, tu vida giraría en torno a la persona a la que te imprimes. Los humanos no tienen esto, pero los dragones sí... Y yo... me imprimí a ti – reveló mientras se rascaba la cabeza. Suspiró un poco y decidió ponerle fin a esto. – [i]En términos humanos, quiero decir que... Yo también te amo, y desearía que pudiéramos ser pareja/i] – y ya, terminó de confesarse.

El dragón miraba intranquilamente a Hikaru, esperando una reacción por parte de ella. Era un momento tan serio, que su estómago decidió actuar en ese momento. Frunció un poco el ceño y le sonrío débilmente a la rubia. Tenía mucha hambre, pero quería una respuesta.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Lun 21 Ago 2017 - 0:11

Hikaru cerró los ojos cuando el dragón empezó a acariciar sus cabellos despacio. Aquella sensación era bastante cómoda y le agradaba bastante. Se quedó mirando su pecho calmadamente, pues tenía su cabeza pegada en él. Mostró una expresión de comodidad y después se aferró un poco más a él. Debía admitir que había echado muchísimo de menos abrazar a su dragón, pero ahora tenía la suerte de poder hacerlo. Esperaba su respuesta estando segura de que le gustaría el resultado, pues confiaba en él. Recordó el ataque de celos que le dio cuando habló a Kataharina y no pudo evitar reír. Aquellos tiempos… Debía buscar también a su segunda al mando, pues no sabía nada de ella. Alzó entonces la mirada para observar los ojos del dragón plateado y esperó con una sonrisa dulce en su rostro.

Hikaru pudo ver en la mirada del chico que había algo distinto. La mantuvo un poco separada y la miró a los ojos. Empezó a decir aquellas palabras que lentamente iban sacando una enorme sonrisa de la rubia. Después de que él terminase no pudo evitar sonrojarse bastante. Le estaba pidiendo ser su pareja y eso provocó que la espadachín asintiese con la cabeza. Le dio un pico en los labios sin pensárselo y después de unos momentos se colocó en pie. Se puso a mirarlo estando algo más alta que él y le sacó la lengua.

- Creía que lo éramos desde el día en que me besaste en el bosque. – Terminó de decir guiñándole el ojo e indicando que había tenido aquello en cuenta los dos años. Así él sabría que no estuvo con otro.

Caminó hacia la cocina despacio y una vez allí la abrió despacio. Pudo ver que estaba equipada con algunos refrescos, agua y algo de comida. La joven no sabía muy bien cocinar, pero podría apañárselas para hacerle de comer a su dragón. Colocó una olla de agua y la puso a hervir. Después añadió algo de pasta y tras sacar una caja entera de paquetes de queso empezó a calentarlos en una sartén. Le iba a hacérselo a su chico una enorme cantidad de macarrones con queso fundido. Mientras preparaba aquello colocó un plato a su lado y añadió en él unas cuantas croquetas precalentadas que había en la nevera. Estaban rellenas de jamón y de carne. Las puso allí y siguió haciendo el plato principal.

- ¡Enseguida te haré algo muy rico! ¡Aquí tienes croquetas para picar! – Gritó ilusionada y con el puño derecho alzado en señal de victoria.

La joven continuó friendo algo de tocino en una olla aparte para de esa forma darle un sabor mejor a lo que le estaba haciendo. Se colocó su gorra de marine y una cinta blanca en la frente. De ropa quedó tan solo con un sujetador de color blanco y unos pantalones cortos del mismo tono. En sus pies llevaba unas sandalias. El sudor caía un poco por sus pechos, frente, y brazos, pero era debido a tener algunos fuegos encendidos.

- ¡Hehehehe! – Empezó a reír de forma feliz.


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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Lun 21 Ago 2017 - 5:15

Instantáneamente se relajó al oír su respuesta. Pese a que fue ella quien se había confesado primero, algo de duda seguía molestándolo. Con lo que dijo, había terminado de desaparecer por completo. Era cierto que la besó en el bosque, pero Hikaru no sabía el significado de aquello. ¿Qué tanto había cambiado? No lo sabía, pero el dragón no la quería presionar. Dejaría que las cosas siguieran su curso natural y él no las forzaría. Suspiró un poco y observó que Hikaru se levantaba y se dirigía hacia la cocina. Keith arqueó una ceja y se fijó en lo que estaba haciendo. Por lo que pudo ver, la rubia había echado un paquete de macarrones en una olla y estaba calentando quedo fundido en otro lado. Además, dejo unas croquetas de queso y jamón en un plato aparte. Sin poder evitarlo, el dragón se relamió un poco. Estaba tan hambriento, que probablemente podría comerse varios trozos de carne seguidos. A penas si comía lo suficiente cuando estaba en prisión y, aun así, la comida sabía horrible. Luego de dos años, lo único que quería era algo de lo típico para volver a la normalidad.

Gracias – respondió con simpleza ante lo que dijo, al tiempo que sonreía levemente.

Se acercó hacia donde se encontraban las croquetas y tomó uno de los bocadillos. Mordió la punta y sus ojos se abrieron de forma exagerada. En menos de un minuto, todas las croquetas habían desaparecido. Normalmente comía con más dignidad, pero ahora poco y nada quería hacer eso. Fueron algo simple, pero para él esos bocadillos eran lo más delicioso que había probado estos últimos dos años. Esto demostraba lo mal que se encontraba en ese tema. Oh, bueno. Al menos había servido para apaciguar su hambre de momento. Lo suficiente para esperar que esos macarrones pudieran cocinarse. "¿Desde cuando sabe cocinar?, se preguntó a sí mismo. Recién caía en eso, pero supuso que daba igual. Con que lo cocinara ella, ya lo consideraba como una delicia.

Se dio la vuelta y casi tuvo un ataque allí mismo. Hikaru estaba solo en sujetador y pantalones cortos cocinando eso, mostrando casi todo su cuerpo al dragón. No era la primera vez que lo veía tanta piel de ella expuesta, pero ahora que la dinámica había cambiado entre ellos, las cosas eran un poco distintas. Sin poder evitarlo, la miró detenidamente por algunos mientras le daba la espalda. No era una normal, sin embargo. Era parecida a un reptil acechando a su presa. Si incluso los ojos se le habían rasgado y todo. Se dio cuenta de lo que estaba haciendo y negó con la cabeza.

Vuelvo en un momento. Voy a cambiarme de ropa – declaró mientras se levantaba e iba hacia el baño.

Diez minutos después, el joven terminó de lavarse la cara y se puso un nuevo atuendo. No habían camisetas, para su mala fortuna. Así que se puso un pantalón negro y una chaqueta del mismo color, dejando el cierre abierto y su pecho al descubierto. Se dirigió hacia el comedor y se sentó, esperando a que Hikaru trajera la comida.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Lun 21 Ago 2017 - 5:55

Mientras la rubia cocinaba trató de coger una de las croquetas, pero notó un enorme vacío en todo el recipiente. No pudo evitar ladear la cabeza y entonces miró hacia el cuenco. Ya no quedaba ni una y eso la hizo mirar de reojo al dragón. Maldita morsa, se había comido todas sin dejarle ni una sola y eso que se moría por probarlas. Una ya no podía ni dejar que las cosas se enfriasen un poco. Hizo un leve puchero y después suspiró. Tendría que ir a comprar al mercado de alguna isla para poder probarlas, pues ella también amaba la comida. Esperaba que al menos pudiera dejarle macarrones. Bueno, mejor dicho, ella misma retiraría su plato durante unos segundos y lo escondería una vez dejase la olla del dragón lista. No quería tener que alimentarse de pan y agua.

Se dio cuenta de que cuando volvió el dragón tenía una ropa distinta. Miró su pecho al descubierto y por unos momentos retiró la mirada tragando saliva. Algo raro le había pasado y le había gustado, pero lo mejor era darle rápido su comida. Terminó de cocinar y echó un plato para ella. Le colocó a él un tenedor grande y la olla en frente. El queso y el tocino habían sido echados sin piedad en los macarrones. Aquella mezclada tenía un olor de dioses. La rubia colocó las servilletas y después se sentó frente a él. Le hizo una leve reverencia con la cabeza a modo de broma y después le sacó la lengua.

- Espero que te guste, he puesto todo mi cariño de capitana. Tengo que cuidar bien de mis hombres. – Dijo guiñándole un ojo a modo de broma.

La de cosas raras que podían suceder entre una jefa y un soldado… Aquella sin duda era la más rara. Hikaru comió de su plato felizmente hasta que se lo terminó entero. Una vez él terminase, la chica se acercaría a él y aun con su gorra puesta, colocaría su mano derecha en su pecho. Acarició despacio sin dejar de mirarle a los ojos y después de unos segundos se tumbó sobre él. Estando encima colocó su pecho pegado al de él y le rodeó el cuello con los brazos. Le dio un leve beso en los labios y después le dedicó la mayor de las sonrisas. Iba con toda su dulzura y cariño.

- Ahora que puedo volver a verte, no quiero pasar ni un solo momento sin ti. – Sus ojos se humedecieron por unos leves instantes y después pegó su rostro a su hombro.

La sargento cerró los ojos despacio y se quedó allí echada sobre él. No quería dejar de estar en contacto con él, pues lo quería muchísimo. El notar su olor, su presencia y su respiración la hacían sentir muy bien. No tardó en hacer un sonido que indicaba lo cómoda que estaba. Se quitó la gorra despacio y le miró a los ojos fijamente.

- ¿Qué te apetece hacer, Keith-kun? – Dijo ilusionada.

Colocó ambas manos en su pecho y después le miró con bastante ilusión. Deseaba poder hacer mil cosas con él, pero prefería dejar a su dragón decidir lo que harían a continuación.

- Aunque yo sea la capitana, ahora no estamos de servicio. – Dijo con un tono muy dulce y agradable, ni ella misma supo cómo le salió.

Le miró fijamente a los ojos de forma feliz y mantuvo sus brazos rodeando el cuello de su dragón. Sin previo aviso volvió a besarle y con cariño.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Lun 21 Ago 2017 - 7:00

Si fuera un perro, probablemente sus orejas estarían moviéndose sin parar al notar el delicioso aroma que emanaba de aquella olla. Hikaru no era cocinera, pero se había pasado cocinando todo esto. Pensó que eran simples macarrones, pero el queso y el tocino le daban un toque distinto. No pudo evitar relamerse un poco y babear. Joder, que delicia. Sin poder evitarlo, el peligris empezó a arrasar con la olla de macarrones. Normalmente no comería tanto, pero estaba haciendo una excepción por ese día. Ya regularía su dieta nuevamente cuando tuviera oportunidad. De momento se daría un gusto bien merecido luego de dos años comiendo porquería. Los fideos no duraban ni un segundo en boca, puesto que iba tragando y devorando con una intensidad y velocidad impresionante. Si, en verdad la rubia se había pasado con creces. El ni sabía que tenía talentos para estas cosas, pero se alegraba. Con lo comilona que era, ahora podría hacerse sus propias comidas. "Eso, o fue por ti que hizo esto, le dijo Argen. Pausó un poco y suspiró, para luego seguir comiendo. Tal vez tenía razón en eso...

Gracias, estuvo delicioso – le agradeció el dragón.

Se limpió la boca y vio que Hikaru caminaba hacia donde estaba sentando. La miró, sin comprender lo que sucedía, hasta que puso su mano en su pecho. Tragó en seco y se puso un poco nervioso al ver que empezaba acariciar esa zona. Instintivamente pasó sus brazos por si cintura cuando se sentó encima de él. Se sorprendió un poco por el beso, pero igualmente lo correspondió. Se sentía demasiado a gusto en aquella posición, a parte que tenía la necesidad de no querer soltarla. Dos años sin tener su presencia le había demostrado lo importante que era ella para él. No dejaría que su padre arruinara su felicidad esta vez. Incluso si tenía que matarlo con sus propias manos. Ya había dejado que interfiriera mucho e hiciera su vida un infierno, no permitiría que pusiera sus manos en ella.

Digo lo mismo – murmuró suavemente mientras acariciaba su espalda.

Tragó en seco al escuchar su tono de voz y miró levemente hacia un lado. La rubia era dulce, pero eso fue totalmente distinto a lo que estaba acostumbrado. Suspiró un poco y se puso serio. No sabía que hacer, la verdad. Pese a su personalidad, lo cierto era que el peligris se sentía como un completo inexperimentado ahora, por alguna razón. Debía ser el nerviosismo... y el hecho que seguía recordando que la rubia pensaba que hacer... eso, era hacer cigüeñas.

No.... tengo idea. Solo quiero quedarme abrazado a ti y relajarme un momento. Dos años en esa celda fue mucho – le dijo mientras se estremecía.

Se levantó del asiento y saltó encima del sillón. Bien, ahí estarían más cómodo que la silla de un comedor. Acomodó el cuerpo de la rubia con su fuerza y la puso de tal forma, que su rostro quedara justo enfrente de él. La miró con seriedad por algunos momentos y suspiró.

Hika... ¿Qué te pasó en estos dos años? – dijo suavemente el joven. Después de todo, seguía recordando esas palabras que dejó salir cuando lo fue a buscar. Algo de que fue secuestrada y maltratada. El solo hecho de pensar en eso, hacía que la sangre de su cuerpo hirviera debido a la furia.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Mar 22 Ago 2017 - 5:21

La rubia tenía ilusión por saber lo que iba a pasar ahora, pero el dragón resultó ponerse en un plan totalmente distinto al que Zuli le había dicho. A lo mejor la chica tenía razón sobre aquellas conversaciones que ambas tenían. Hikaru soltó un pequeño suspiro y se quedó mirándole a los ojos mientras se encontraba sentada sobre él. Escuchó lo que dijo y después de unos momentos desvió la mirada. No quería hablar de aquello, pues podía ser muy incómodo para ambas. Él se mosquearía y ella tendría que recordar malos momentos con aquellos payasos a los que derrotó. Se llevó la mano a la mejilla durante unos segundos y después soltó un enorme bostezo. No se encontraba cómoda con la pregunta, pero no iba a ocultarle nada, por lo que simplemente habló con total sinceridad.

- No quiero recordar esos momentos, pero digamos que fui capturada por un traficante. Por una estúpida venganza contra mi hermano mayor trató de hacerme una esclava sexual y después asesinarme, pero fracasó en ambos intentos. Estuve un tiempo viviendo en la jungla con una amiga que me explicó todo lo referente a la vida, las cigüeñas y demás. Ahora sé que es llamado sexo. A parte de eso, la mataron, derroté a todos yo sola y volví. Perdí dos años de mi vida en ese infierno y no estoy orgullosa de ello. Maté a mi primera persona y eso me dolió mucho. Supongo que es todo lo que tengo que decir sobre todo lo que me ocurrió.

En cuanto terminó de hablar se quedó mirándole de nuevo. Cuando se había tumbado sobre él, esperaba besos, caricias y que ambos se entendieran de otra forma. Era lo que Zuli le había dicho sobre las personas que se amaban. Fue en ese momento cuando la rubia soltó un pequeño suspiro y después se colocó en pie. Se quedó mirándole fijamente a los ojos. Se notaba que era algo más seria de lo común, pues le habían robado su inocencia. Mataron a su amiga delante de ella y fue torturada durante muchísimo tiempo. Cogió su gorra de marine y se la puso despacio en la cabeza. Lo siguiente que hizo fue caminar hasta la mesa y coger los cacharros de la comida. Los dejó todos en la cocina y volvió.

- Bueno, ya que no se te ocurre mucho que hacer junto a mí, supongo que elegiré yo. Me hacía ilusión que pudiéramos tener algunos besos y caricias más, pero… Supongo que es hora de que volvamos al cuartel… O de ver los pájaros tirados en un bosque, o de comer en alguna cueva… O…

No pudo seguir hablando. La capitana de Inmortals clavó una rodilla en el suelo y momentos después se dejó caer al suelo. Quedó tirada bocabajo y pegó la frente al piso. Sus dorados ojos se cerraron y momentos después soltó un enorme suspiro.

- Te noto mucho más frío. Si estoy viva es por ti… A mí me importaba poco recibir un tiro. ¿Qué te ha pasado en estos dos años? – Preguntó con un tono algo entristecido.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Mar 22 Ago 2017 - 6:56

Keith chasqueó su lengua y bajó un poco la mirada. Ahora más que nada quería que estuviera vivo ese mal nacido, solo para que él mismo pudiera acabar con su vida. El solo hecho que haya puesto sus manos en la rubia, ocasionaba que un odio y furia incontrolable llenara su ser. Aunque quería culparse a si mismo, sabía que eso haría que Hikaru se molestara. Además, él no era omnipotente. Tampoco podría haber apelado... No, mentía. Si habría hecho de las suyas si se hubiera enterado antes de tiempo. El mismo dragón casi destruyó medio cuartel cuando se transformó y perdió el control de sus actos. No podía recordar exactamente lo que sucedió, pero si tenía constancia de lo que hizo. Varios salieron lastimados debido a su incontrolable rabia, después de todo. El solo hecho de pensar en eso, hacía que el joven apretara sus puños y bajara un poco la mirada. Fue un momento del cual se sentía disgustado consigo mismo, pero poco podía hacer ahora. El incidente lo dejaría marcado de por vida. Tanto a nivel personal como profesional. Sería una suerte si pudiera ascender nuevamente en un par de meses.

Frunció el ceño al ver la mirada que tenía y negó con la cabeza. Bueno, era de esperarse que terminara más seria después de todo lo que vivió, pero no dejaba de doler. Si no hubiera sido tan imbécil como para haberse dejado capturar, probablemente hubiera podido encontrarla gracias a sus sentidos. Pero bueno, ya no podía hacer nada. Ya pasó eso y no podría volver en el tiempo para arreglar las cosas. Escuchó sus palabras y no pudo evitar estremecerse violentamente. Habían dos... tres razones por la cual se comportaba de esa forma con ella. Una ya estaba dicho, pese a que la rubia aun no se daba cuenta (culpa de él por ser tan idiota). La otra le daba vergüenza por varias circunstancias. En cuanto a la última... eso estaba directamente vinculado con su pasado y era una emoción que no le gustaba sentir. Le hacía débil y recordar cosas del por qué fue tan inútil en antaño. Años habían pasado y el bastardo de su padre seguía teniendo ese efecto en él.

Suspiró un poco y se dirigió hacia donde estaba la rubia. La tomó en sus brazos y se la llevó nuevamente al sillón. Físicamente debería ser más fuerte que ella, así que no debió presentar problema hacer eso. Se sentó junto a ella y la abrazó, sin darle posibilidad alguna de que pudiera escapar. Acarició su cabello y luego pasó hacia su espalda. Besó su hombro y, antes que pudiera hacer algo, besó con intensidad sus labios. Al cabo de unos segundos, se separó y la miró fijamente. Sus ojos se habían rasgado nuevamente, ocasionando que negara con la cabeza. Al volver a mirar su rostro, nuevamente se volvieron azules sin signos de influencia del dragón.

Fue la única manera de aguantar encerrado – susurró mientras bajaba la mirada. – La depresión fue muy fuerte cuando me enteré. Las burlas de los demás acerca de ti, no ayudaban en lo más mínimo. Al final solo me quedó endurecer mi corazón nuevamente para no sufrir y sobrevivir estos dos años – admitió, para luego levantar la mirada de nuevo. – En cuanto a lo otro... No sé que opinión tienes sobre mí o si me creerías, pero esto es tan nuevo para mi que como a ti.... Y tengo algo de miedo. No quiero cagarla por una idiotez mía – por algunos instantes sus ojos volvieron a ser los de antes que la rubia fuera capturada. – Aun así, eso no va a cambiar que te amo.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Mar 22 Ago 2017 - 7:23

Hikaru notó como su cuerpo era elevado del suelo y fue a causa de que Keith la cogió en brazos sin permiso alguno. Tragó saliva despacio y se aferró a su cuello mientras la llevaba de nuevo al sillón. Una vez allí notó el abrazo que la mantenía atrapada y eso la hizo mirarle nerviosa. Entonces sintió el beso en el hombro y eso la hizo estremecerse. Fue la primera vez que el dragón besaba su piel y eso la hizo soltar un leve suspiro. La sensación le había gustado mucho y no pudo evitar cerrar los ojos despacio. Imaginó lo besos por todo su cuerpo y no pudo evitar ruborizarse un poco mientras trataba de desviar aquellas ideas de su mente hacia otro sitio. No estaba nada bien que tuviese visiones de algo que él no parecía desear de ninguna forma.

Antes de decir nada sintió el beso en sus labios. Cerró sus ojos despacio y empezó a seguirlo. Algo le gustó bastante y es que la tenía apresada. Al estar agarrándola, así de inmóvil, vulnerable y siendo besada por él… Eso provocó que Hikaru se excitara por primera vez. Trató de seguir el beso de forma inocente mientras continuaba estando presa. Cuando él se separó, la chica chasqueó la lengua y le miró de nuevo decepcionada. Le daba igual el tipo de ojos que tuviese, pues ya iban dos veces que todo quedaba en un beso. Empezó a dudar si de verdad ella era correspondida y le atraía al dragón. Miró hacia otro lado y después de escuchar sus palabras no pudo evitar soltar un pequeño suspiro.

- Ya estoy aquí, por lo que puedes dejar esa faceta de lado. No debes hacer caso a lo que digan, fue lo que tú me enseñaste…

La rubia siempre había recibido insultos, pero gracias a su dragón había aprendido a ignorarlos y ahora le molestaba que le afectasen a él. La rubia no podía moverse debido al abrazo, al cual estaba correspondiendo. Pegó la frente en su hombro y quedó un poco confusa. ¿El qué era tan nuevo para él? Hikaru sabía algo más, pero continuaba sin pillar bien las indirectas. Lo siguiente que hizo fue suspirar contra su hombro y después habló.

- No sé a qué te refieres. No es nuevo que me insulten, ya deberías saberlo. De todas formas, espero verte ser mi dragoncito de siempre… Yo también te amo. – Dijo ella en respuesta a sus palabras.

Tras unos momentos estando aferrada por él pensó en que lo mejor sería hacer algo. Estar en aquella situación la estaba incomodando, pues notaba un leve calor en su frente y en su cuerpo, como si algo estuviese dándole calor. Lo mejor sería tomar el aire y partir a alguna misión, pues parecía que Keith no iba a mimarla más.

- Bueno, creo que debemos ir a algún cuartel y convocar al resto de la flota. Así al menos podré entretenerme un poco… Aunque… Bakka. – Dijo sin motivo alguno y apartando la mirada de la suya, al mismo tiempo que hinchaba los mofletes indignada.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Miér 23 Ago 2017 - 6:41

No me refería a eso, pero bueno – murmuró para luego suspirar con pesadez.

Las cosas no estaban saliendo bien y eso el dragón lo sabía. Su propia idiotez e incapacidad de manejar las cosas lo habían puesto en aprieto. Lo peor era, que no sabía como solucionar todo esto. No era que no quisiera, era lo contrario. La única razón por la cual no seguía, era por un miedo justificado. Eso, y que además no quería parecer como un aprovechado. Pese a que la rubia admitió que ahora sabía de esos temas, seguía siendo incapaz de dar el siguiente paso. Su moral simplemente le impedía. Se relamió con nerviosismo y miró hacia el otro lado. Algo le decía que, si accedía a irse al cuartel con ella, sería una de las peores decisiones de su vida... Y el joven era experto en hacer eso. Se rascó la cabeza, sin saber que hacer. Supuso que lo primero era evitar que la rubia se marchara al cuartel. Tenía la solución perfecta para eso. Por primera vez, le daba las gracias al que lo encerró por eso. Dos años estando encerrado lo había dejado demasiado atrofiado.

No puedo hacer eso... amor – agregó esa última parte con algo de duda. – No puedo ejercer mi papel de marine por algún tiempo. Debo ponerme en forma luego de los dos años que tuve sin tener actividad física – le dedicó una nerviosa sonrisa y se rascó un poco la oreja.

Quitando eso de en medio, aun quedaba el otro problema. "Entonces, ¿por qué no dejas que tus instintos te guíen?", preguntó de improvisto su dragón interior. El teniendo alzó sus dos cejas, para luego mirar hacia el otro lado. Bueno... era una opción. A veces lo mejor era dejar que los sentimientos e instinto hablaran en vez de la cabeza. Pensar demasiado era malo. A veces podría provocar que la situación se volviera mucho peor de lo que ya era... Como sucedía ahora. Finalmente chasqueó su lengua y volvió a mirar a Hikaru. Sus ojos nuevamente volvieron a ser los de un dragón. Sonrío con algo de arrogancia y acarició los cabellos rubios de su capitana. Ya había tomado una decisión y no podría retractarse.

Aparte... no pienso dejarte ir así como así. Dos años sin verte... No, quiero estar a solas contigo y tenerte solo para mi por un par de días – declaró firmemente el dragón.

Nuevamente la besó en los labios, pero fue mucho más intenso que las veces anteriores. Jugó con su lengua sin detenerse, aunque no con demasiada violencia. Pese a que estaba siendo dominado por sus instintos, aún tenía la mente clara. Y gracias a eso, sabía que la rubia no tenía experiencia. Así lo haría con delicadeza, pero no menos intenso. Mientas estaba dominando sus labios, con sus manos empezó a recorrer todo su cuerpo. Desde sus piernas hasta su estómago. Luego llevó sus manos hasta el cuello y lo acarició con suavidad. Tras unos minutos, finalmente Keith separó sus labios de Hikaru.

¿Te gustó, cariño? Hay mucho más de donde vino... y tengo todo el tiempo del mundo – dijo con inocencia fingida, para luego besar su cuello con suavidad. Sus manos aún seguían acariciando, puesto que sabía que no podía detenerse ahora.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Miér 23 Ago 2017 - 7:24

Keith debía entrenar por lo que había dicho y la rubia no pensaba dejarle. Al menos no solo. Iría con él para ayudarle con sus entrenamientos de la mejor forma posible sin llegar a ser un estorbo. Los combates estaban descartados, pero a lo mejor había ejercicios en los que ambos podían colaborar. Se le ocurrían un par de islas, incluso entre todos podrían hacerlo. Soltó un leve suspiro pensando que en dos años debería haber perdido muchas facultades, pero eso era algo que a ella le daba lo mismo. No quería a su dragón por su enorme fuerza, pero sí por su forma de ser. La situación estaba demasiado relajada y eso la hizo soltar un bostezo considerable. Se rascó un poco la cabeza y después se puso a pensar en cómo avisar al resto de miembros de la flota.

¿Tenerla solo para él unos días? No entendió la frase, pero sus caricias la estaban relajando mucho. Eso de no dejarla ir sonó muy raro, pero entonces la rubia notó el beso en sus labios. Al pillarla por sorpresa no pudo evitar cerrar los ojos con fuerza. Cuando la lengua de Keith entró en su boca no pudo evitar que sus colores aumentasen a rojos. Jugó un poco usando la suya en aquel baile tan divertido y a la vez raro que sentía. Era como si no quisiera que él parase. Notó entonces las caricias en sus piernas y estómago, haciéndola temblar y gemir un poco en la boca de él. Cuando se separó de sus labios ella se relamió y después se quedó mirándole con unas enormes ganas de más. También podía jugar un poco con él.

- B-bakka… Soy tu capitana, si alguien nos descubre…

Estaba haciendo un papel para darle emoción a la cosa. Sentirse allí abrazada y apresada por él la hacía sonreír como una idiota. Estaba muy excitada, aunque eso ella no lo sabía. Tan solo quería mucho más y que él continuase con sus besos y caricias. Tras escuchar sus últimas palabras no pudo evitar mirarle a los ojos con una sonrisa dulce e inocente.

- Claro que me ha gustado, pero como he dicho, esto no está bien. Soy tu capitana, deberías respetarme y parar esto de inmediato… Soy tu jefa y tú eres…

Antes de seguir hablando le besó de nuevo sin poder resistirse. Ella apenas podía moverse por el abrazo del dragón, pero lo poco que podía lo aprovechó. Liberó sus brazos y rodeó su cuello, echándose sobre él y dejándole debajo. Su cuerpo quedó pegado al suyo y aun estando con su gorra puesta siguió besándole sin pensarlo. Fue entonces cuando susurró contra sus labios despacio.

- ¿Qué quieres hacerme entonces…? – Preguntó algo nerviosa mientras pasaba a darle un mordisco leve en el cuello. – No me hago una idea de lo que deseas de mí dos días enteros solos para ti…

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Vie 25 Ago 2017 - 4:47

Ladeó su cabeza hacia un lado y sonrío un poco. Pese a que lo estaba evitando, el dragón notaba satisfactoriamente que quería que siguiera. Podía aparentar lo que quisiera, pero sus ojos nunca lo engañaría. Escuchó sus palabras y parpadeó un poco, para luego adoptar una mirada algo inocente que no engañaba a nadie. Pese a que Hikaru parecía saber del tema ahora, aún le costaba pillar indirectas de ese tipo. Se estremeció un poco cuando sintió el mordisco en su cuello, pero se contuvo bien. No iba a dejarse domar tan fácilmente. Seguía acariciando el cuerpo de Hikaru y le llamó la atención lo suave que era. No pudo evitar suspirar un poco por eso. Al ritmo que iba, probablemente se volvería adictivo con mucha facilidad... Y no era para nada malo. Pese a que quería tomarse su tiempo, sabía de sobra cierto problema que tenía. Aun con sus instintos controlándonos, seguía con el mismo problema de moral que antes. No era igual, sin embargo. Estaba seguro que, si seguían así, perdería el control de su cuerpo tarde o temprano. Un dragón siempre tomaba lo que quisiera, después de todo.

¿Ara? Si fuiste tu quien dijo que, de momento, no somos capitana y subordinado – dijo con un tono algo juguetón.

Bueno, no podía seguir con lo mismo. Usando su fuerza, dio vuelta a Hikaru y la dejó boca abajo, mientras el se colocaba encima de ella. Con su otra mano, retiró los pantalones cortos que llevaba, dejándola sola en ropa interior. Por algunos segundos, el dragón apreció la vista que tenía desde donde se encontraba. Podían decir lo que quisiera, pero eso no quitaba el hecho que la rubia era absolutamente hermosa. Si le hubieran dicho que terminaría así con una antes, probablemente se hubiera reído. El rubio era el color de su padre, después de todo... pero era el de su madre también, así que supuso que eso contrarrestaba cualquiera animosidad que pudiera tener. De todas formas, era independiente. Quería a la marine por como era antes y luego venía lo superficial.

Voy a tomarme mi tiempo admirando tu belleza por algunos minutos, si no te importa – respondió, aún con el tono juguetón de antes.

Sin más que decir, el dragón siguió con sus caricias desde donde estaba, pero mezclando con un masaje... Si se le podía llamar eso. Lo cierto era que sus movimientos eran eróticos, o la mayoría lo era. Sabía exactamente donde tocar para que Hikaru sintiera placer. En un principio solo lo hacía en su espalda, pero luego iba bajando más y más hasta llegar a su trasero y piernas. Repetía el mismo proceso varias veces, siempre viendo que su rubia se sintiera bien ante sus toques.

¿Te gusta?

El tono del dragón era inocente, pero nadie le creería. Siguió con sus movimientos, pero en cierto minuto decidió hacer algo completamente intrépido. Con una sonrisa divertida y salvaje en su rostro, el joven llevó sus manos hacia abajo y empezó acariciar sus senos por sobre el sujetados. Desde esa posición era un poco difícil, pero igual se las apañaba.

¿O lo prefieres así? – preguntó, continuando con sus movimientos.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Vie 25 Ago 2017 - 5:25

Hikaru notó su cuerpo ser manipulado hasta la posición de quedar bocabajo en el sofá. Cerró los ojos y quedó con la frente pegada al cojín. La rubia no entendía lo que pasaba, pero en ese momento notó al dragón echarse sobre ella. Cuando empezó a retirar su ropa interior no pudo evitar notar su rostro enrojecerse como un tomate. Negó un poco y empezó a temblar despacio. Había quedado con sus braguitas de color negro al descubierto. Según sabía, lo más normal en aquellas cosas era quedar totalmente desnudos. La rubia se sintió algo rara. Era como si su corazón latiese muy rápidamente y eso quería decir que estaba bastante nerviosa. Tragó saliva y después de unos momentos continuó dejándose hacer por su dragón. Sentir sus manos en su cuerpo la hacía demasiado feliz y no paraba de sonreír como una tonta.

- Yo no tengo belleza, yo soy bastante fea, no me digas esas cosas, bakka. – Dijo mientras reía un poco por lo bajo y suspiraba de gusto.

Empezó a sentir las manos del marine por su espalda y hombros y a medida que pasaban los segundos, ella iba relajándose muchísimo más. Era una sensación de alivio que la hacía sonreír mucho más y sentir relajada. En cuanto pasó a su trasero no pudo evitar ruborizarse y cerrar los ojos con fuerza. Era una sensación bastante rara y debía admitir que le gustaba mucho. Asintió a sus palabras para que no parase y después notó algo extraño. Las manos de Keith habían pasado directamente a sus pechos y ahora los acariciaba por encima del sujetador. Soltó un gemido por instinto y después abrió los ojos despacio. Ahora entendía cuando ella misma tomó los de Alice y ella se puso así de nerviosa. Era una sensación excitante y al tenerlos ella tan grandes, el placer era mayor.

- A-asi s-se s-siente mejor… – Dijo tartamudeando mientras que respiraba un poco de forma agitada. Fue entonces cuando su rubor aumentó muchísimo.

Si alguien más le hubiese hecho eso lo habría matado. Notaba que las manos del dragón eran las adecuadas para hacer aquello. Tragó un poco de saliva y empezó a notar sus piernas temblar más de la cuenta. Gimió de nuevo un poco mientras agarraba las manos de él y le ayudaba a presionar en sus enormes pechos. Tenerle encima se sentía raro, tanto hasta el punto de que se relamió un poco y empezó a notar un calor agradable en su entrepierna. Por primera vez se había excitado. Fue entonces cuando ella misma alzó su trasero un poco y lo frotó despacio contra su chico. Quería también provocarle de la mejor forma posible. Entonces sonrió.

- Los dragones no podéis evitar jugar con vuestros tesoros… Pero me está gustando mucho, Keith-kun. No pares, te lo ordena tu capitana y tu amada. – Terminó de decir un poco ruborizada.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Vie 25 Ago 2017 - 6:44

Y humilde más encima. Si supiera todas las personas que ya le echaron el ojo encima... aunque esos cerdos solo la querían por su cuerpo. Personas así lo disgustaban enormemente. Río un poco al notar su tartamudeo. Lo consideraba muy tierno, teniendo en cuenta lo que estaban haciendo ahora. Seguía excitándose al escuchar sus gemidos y no pudo evitar relamerse un poco. La rubia lo estaba tentando demasiado y faltaba poco para llegar al punto de no retorno. Seguía dudando si cruzar esa línea o no, pero de todas formas estaba llegando a su límite. Solo un empujón más y terminaría de perder el control. O sea, actuaría antes de pensar y no sabía si era malo o bueno viendo las circunstancias. En eso notó cierto movimiento de Hikaru y sus ojos se abrieron de forma exagerada, al tiempo que un rubor cubría sus mejillas. Tragó en seco al notar su trasero moviéndose de forma sugerente y no pudo evitar que cierta parte de su anatomía empezara a despertarse. Era una suerte que, debido a la posición, Hikaru no podría notarlo... de momento. Escuchó sus palabras entonces y supo de inmediato que había perdido la batalla por el control.

No pensaba hacerlo, preciosa – respondió juguetonamente el dragón.

Siguió haciendo sus caricias por todo su cuerpo, hasta que encontró monótono estar haciendo casi lo mismo. Una imperceptible sonrisa se formó en su rostro y el joven se quitó su chaleco. Luego de ello, con un ágil movimiento desabrochó el sujetador, dejando su espalda completamente desnuda frente a sus ojos. Sus manos tenían vía libre por todo ese sector y el dragón aprovechó como quiso. Pasó por su hombro, brazos y, dudando por algunos segundos, igual terminó acariciando sus senos nuevamente. ¿La diferencia? Ahora estaban descubiertos luego de lo que hizo. Pese a lo que hacía, el teniente era un manojo de nervios por dentro. Podía ser cualquier cosa, pero seguía siendo su primera experiencia también. Escuchar sus gemidos lo estaba poniendo... Mierda, ya llegó a su límite.

– [i[No aguanto más[/i] – dijo de repente del joven.

Nuevamente, usando su fuerza, el dragón volteó el cuerpo de su capitana. Por algunos instantes, se quedó en silencio mientras apreciaba su cuerpo. Desde sus piernas hasta su cabeza. Hikaru podía negar siempre eso, pero era perfecta. Con uno de sus dedos empezó a recorrer todo el contorno, tomándose su tiempo en lo que hacía. Tenía todo el tiempo del mundo, después de todo. Cuando llegó a sus senos, el joven se detuvo por algunos segundos, pero luego siguió con sus caricias. Su dedo acarició son suavidad uno de sus botones rosas por algunos segundos y, luego, miró directamente a su rostro. Sin poder evitarlo, levantó el cuerpo del a rubia y puso su retaguardia en su cintura, para luego besar intensamente a la rubia mientras pegaba sus senos a su torso. No podía pensar exactamente en como se sentía eso, pero era genial.

Te amo, Hika – declaró suavemente mientras acariciaba su mejilla.

Seguía acariciando su cuerpo también, por otro lado. Sabía que parar sería malo, aunque... En esta posición la rubia podría sentir exactamente el problema que tenía debajo de sus pantalones...
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Vie 25 Ago 2017 - 7:10

Las caricias del dragón la estaban haciendo sentir bastante bien, pero hubo un momento en que la cosa dio un giro inoportuno. Keith arrebató su sujetador y ella tragó saliva. Ahora sus enormes senos estaban al descubierto y debido a su tamaño estaban firmes y rectos. Aquello hizo a la rubia ponerse muy nerviosa. Su rostro cambió a un color rojizo similar a la sangre. Entonces fue cuando escuchó sus palabras.

- ¿Eh?

Quedó bocarriba ante él, desnuda de cintura para arriba y aquello la hizo temblar un poco. Miró a los ojos de Keith con inocencia mientras su rostro estaba ruborizado y su boca un poco abierta. Notó los dedos del dragón posarse en sus íntimos pezones. Cerró los ojos mientras se dejaba hacer y se mordía el labio inferior. Aquello estaba siendo mucho más satisfactorio de lo que pensaba. El sentir el tacto del chico en aquella zona era un paraíso. Lo amaba tanto que le daba igual lo que pasase. Pensaba entregarse totalmente a él durante las próximas horas. Notó de nuevo su cuerpo ser movido como el de una muñeca. Quedó sentada sobre él y antes de decir nada sus labios fueron apresados por él.

- Yo también te amo, Keith. – Susurró contra su boca de forma feliz.

Tras unos segundos pudo darse cuenta de algo. Estaba sentada sobre algo duro. Al llevar tan solo unas braguitas podía sentirlo mucho mejor. Tragó saliva y recordó las explicaciones de Zuli. Entonces le miró directamente a los ojos. Él ya debía estar deseando unirse a ella en el nido del amor. Hikaru entonces le dio un leve beso en la barbilla y después le abrazó. Estando sobre él empezó a mover su cintura. Sus movimientos eran rápidos y suaves, pero en cada uno rozaba su trasero más y más contra su zona privada. Ella misma empezaba a sentir algo delicioso que la hacía jadear un poco. Entonces sintió como se humedecía un poco más y después le abrazó de nuevo con timidez.

- P-puedes hacer lo que quieras. – Dijo dándole permiso para después colocarse en pie unos segundos.

Retiró su última prenda quedando totalmente desnuda. No había rastro de cabellos en ninguna zona que no fuese la cabeza. Rápidamente se volvió a sentar sobre él con el rostro totalmente enrojecido. Esta vez sus movimientos eran un poco más intensos, sabía que él también quería quitarse toda la ropa, pero… Oh, se le ocurrió una brillante idea. Se colocó de rodillas ante él y se coló entre sus piernas. Llevó sus labios hasta la cintura del pantalón y usando sus dientes lo bajó por completo. Una vez hecho eso pudo ver aquella cosa abultada metida en la ropa interior. Miró a otro lado y esta vez esperó que fuese él quien retirase el resto. Ella además de arrodillada estaba muy nerviosa. Se retiró un poco y le miró tímida.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Vie 25 Ago 2017 - 8:11

Seguía un poco ruborizado debido al contacto de la zona de la joven con el suyo. Aparte, llevaba sola unas bragas. La sensación se notaba mucho más que con ropa puesta. No pudo evitar tragar algo de saliva debido al contacto y escondió su rostro en el hombro de Hikaru por algunos segundos. En eso, notó que la rubia empezaba a moverse encima suyo. Un estremecimiento recorrió su espalda y tuvo que morderse el labio para no soltar un gemido. Pese a que era inocente, eso podía resultar ser devastador. Ellos no sabían lo que hacían y, por ende, no tenían en cuenta la reacción que tendrían en el otro. Ahora estaba experimentando eso y podía ser considerado como una arma de doble filo. Cerró sus ojos por algunos y tomó la cintura de su novia, para luego empezar a moverse un poco el también. A medida que avanzaba el tiempo, el joven iba excitándose más y su anatomía seguía endureciéndose. En eso, la rubia se puso de pie, ocasionando que el teniente se quejara un poco en su mente. Justo cuando lo empezaba a disfrutar...

Sus ojos se abrieron de forma exagerada e instintivamente se llevó la manos a la nariz. Para su fortuna, nada se sangre se había filtrado debido al calor repentino. Tragó en seco al ver que se ponía de rodillas y le quitaba el pantalón con los dientes. Bueno... la joven tenía lo suyo, debía admitirlo. Escuchó sus la palabras y la miró fijamente por algunos segundos. Luego una sonrisa se formó en su rostro y tomó a su preciosa rubia en los brazos. Si iban a llegar hasta el final, no lo haría en este sitio. Con una velocidad impresionante, se desplazó por el departamento hasta llegar al cuarto principal. Era enorme y la cama era lo suficiente para tres personas. Depositó a Hikaru en la cama y se quedó parado, mirándola. Luego suspiró y se quitó, con algo de duda, la última prenda, quedando completamente desnudo frente a su capitana.

Se rascó un poco la cabeza y miró hacia el otro lado. Pese a que era bien dotado, igual tenía un poco de vergüenza debido a que Hikaru ahora lo miraba. Sin poder evitarlo, se acostó también encima de ella y la besó con intensidad nuevamente. Haciendo eso, se estremeció un poco al sentir su intimidad tocando con la zona prohibida de la chica por algunos segundos debido a un descuido de él. No, aún no era el momento. Siguió besándola por algunos segundos y luego atacó su cuello. Pensó en vengarse de la marca que le dejó la última vez, pero luego lo descartó. No era una persona cruel para dejarla así, después de todo. Fue bajando y de inmediato atacó sus generosos pechos. Mientras besaba y jugaba con uno de sus pezones, con la otra mano acariciaba el otro seno. Fue intercambiando así por algunos minutos, hasta que estuvo satisfecho.

¿Te gustó?

Él se había sentido como un bebé por todo lo que hizo, pero no iba a decirle eso. Pensó por algunos segundos y luego volvió a besarla. Jugó como quiso con su lengua, incluso succionó en más de una ocasión. Pese a eso, ese no era su objetivo. Mientras la mantenía ocupada, su mano fue lentamente deslizándose por su cuerpo hasta llegar a la zona prohibida. Sin pausar ningún segundo, empezó a acariciar ese sector... Técnicamente lo que hacía tenía nombre, pero era un poco vulgar usar la palabra con "M". Separó su rostro luego de un par de minutos y la miró como si de una presa se tratara, aunque sus ojos igual delataban el cariño y amor que le tenía. Eso si, seguía jugando con su intimidad...
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Sáb 26 Ago 2017 - 5:51

Hikaru notó al dragón cogerla en peso y empezar a llevarla a algún sitio. Cerró los ojos nerviosa al estar desnuda y lo siguiente que hizo fue abrazarse a su cuello de forma tímida mientras tragaba saliva y deseaba que la tierra se la tragase. El peliplateado finalmente la dejó sobre un enorme colchón en el que podrían coger unas tres o cuatro personas perfectamente. Era un sitio enorme y estando ella allí echada, desnuda y expuesta no pudo evitar sentir una vergüenza increíble. Su rostro ya ruborizado se puso mucho más rojo y no tardó en abrazarse así misma cubriendo sus pechos y cerrando un poco las piernas. No había experimentado aquello nunca, pero estaba siendo algo bastante vergonzoso. Al menos, sabía que con aquella persona que amaba estaba a salvo de cualquier cosa que pudiese pasar.

Lo que vino a continuación la hizo sentirse algo más cómoda. Cuando el chico se quitó la última prenda no pudo evitar tragar algo de saliva. Miró aquella zona de su soldado y se dio cuenta de que era parecida a una especie de gusano. Pero ese gusano era algo raro, pues estaba apuntando hacia ella y encima estaba tenso. Ella nunca notó algo así en Keith, pero apartó la mirada al instante y se llevó el dedo índice a los labios mientras temblaba un poco. Cuando el dragón se echó sobre ella notó sus labios sobre los suyos y no pudo evitar sonrojarse más. Siguió el beso con cariño y soltó un gemido en su boca cuando notó la zona de él rozar la suya. Cerró un poco las piernas como acto reflejo, pero a medida que el beso avanzaba las abrió de nuevo.

La sensación que vino después terminó de hacerla disfrutar. El mordisco en su cuello le arrancó un jadeo sin piedad alguna y no pudo evitar ladearlo para darle más espacio. Entonces él decidió ir a por algo más intenso. Cuando sus pechos fueron besados y apretados por él, ella cerró los ojos tratando de no gemir, pero le era imposible. Aquello estaba siendo demasiado delicioso y no pudo evitar que un poco de saliva cayese por sus comisuras. Asintió a las palabras que él dijo sobre si le había gustado y entonces vino la parte que no se esperaba para nada. Keith llevó su mano hasta la zona íntima de Hikaru mientras la besaba de nuevo. La primera reacción fue la de cerrar de nuevo las piernas, pero debido al placer que le produjo, volvió a abrirlas dejándose hacer. Sus gemidos eran ahogados en la boca de su dragón. Disfrutaba mucho de aquello que nunca antes había sentido. Los roces eran algo indescriptible y por ello sonrió con fuerza mientras era besada.

No era justo que solo él pudiera divertirse de aquella forma con el cuerpo de la rubia. La capitana del dragón no tardó mucho en tratar de dominar la lengua de él. Movía la suya a la máxima velocidad posible y usó su mano derecha para acariciar mientras su mejilla. Si aquello era hacer cigüeñas no quería parar en ningún momento. Llevó la mano izquierda hasta la zona prohibida de su chico. La agarró sin piedad alguna y comenzó a analizarla despacio. Sabía de lo delicado que era, por lo que usó sus finos y suaves dedos para palparla totalmente. Al cabo de unos momentos empezó a subir y bajar su mano muy despacio. Al menos creía que era de aquella forma. Su velocidad era muy lenta, pero de esa forma lo hacía mucho más intenso. Continuaba besándole de forma salvaje tratando de ganar el duelo, hasta que tuvo que separar sus labios de los suyos y dejó un pequeño hilo de saliva entre ambos.

La marine ahora estaba un poco más cómoda, pero estando debajo de él se sentía un poco dominada por así decirlo. Continuó moviendo su mano allí abajo para que él estuviese cómodo a medida que iba gimiendo por la mano de Keith. Ella misma se notaba ya muy húmeda, pero poco a poco los nervios fueron desapareciendo. Le miró directamente a los ojos durante unos segundos y fue entonces cuando giró dejándole a él debajo. Esta vez usaría uno de los muchos trucos que le explicó su amiga. Bajó dándole besos por el pecho, la zona abdominal y finalmente llegó a su entrepierna. La joven introdujo la herramienta de su querido dragón entre ambos pechos y empezó a masajearle con ellos mientras le dedicaba una dulce sonrisa. El tamaño de estos era tan grande que podrían ser mucho mejor que cualquier otros en el tema de aquella postura.

- Hehehe…

Rio un poco por lo bajo mientras le guiñaba el ojo con dulzura y confianza al mismo tiempo. Se moría de ganas por ver la reacción de su chico ante aquello que estaba haciéndole. No sabía si le gustaba, pero si él no se quejaba no pensaba parar. Lo tenía totalmente hundido entre sus senos y no pensaba dejarlo escapar en un raro.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Sáb 26 Ago 2017 - 7:00

Mientras continuaba con el beso, el chico arqueó una ceja al notar que Hikaru intentaba responder de forma más agresiva. Aun así, el dragón seguiría tomando el control. Ahora que la joven había entrado de lleno en la situación, al fin podría aumentar la intensidad. Hikaru lucharía todo lo que quisiera, pero el joven siempre terminaría dominando al final. No era por orgullo, la verdad. Simplemente era porque, debido a su fruta, su naturaleza era distinta a los demás humanos, agregando características adicionales a su personalidad. Una de ellas, era complacer al máximo a la que tuviera como compañera y para eso debía tomar las riendas de todo. Aun así, igual disfrutaría si la rubia decidía contraatacar. Todo lo que hiciera Hikaru lo recibiría de buen modo, de hecho. La quería demasiado como para no dejarla. Tendría sus minutos de fama, pero él terminaría al final... Sobre todo porque no acabaría hasta que su resistencia se acabara. Su resistencia era diez veces superior a la de un humano, por lo que... Necesitaba hacerlo diez veces para acabar, y no iba a salir de la habitación hasta que terminara.

En eso, los ojos del dragón se abrieron de forma exagerada al notar la mano de la rubia en su herramienta. Se tensó por algunos segundos, pero luego se relajó al acostumbrarse. Realmente, no se esperaba que Hikaru fuera a responder, pero no se quejaba en lo más mínimo. Gruño suavemente debido a la sensación, pero eso no fue excusa para detenerse en todo caso. De hecho, aumentó más la intensidad el movimiento de su mano. Finalmente tras lo que pareció una eternidad, el dragón separó sus labios de la rubia. Se relamió despacio e intentó subir otro nivel, pero en eso ella hizo algo que no se lo esperaba. Por un despiste suyo, la joven lo había dejado debajo de ella. Miró confusamente a su capitana, sin entender muy bien lo que iba hacer. Sus ojos se abrieron de forma exagerada al ver que había bajado hasta su entrepierna y colocaba su intimidad entre ambos pechos. Empezó a maseajear y el dragón sintió como un escalofrío de placer recorría su espalda.

H-Hika – tartamudeó el joven y, para su vergüenza, dejó escapar un gemido involuntario. Y eso que él quería parecer fuerte... Eso había quedado en el olvido.

La joven continuó con el masaje y el dragón lentamente iba perdiéndose ante el placer, aunque... ¿Hasta cuando seguiría con eso? No era que le disgustara, pero él también quería seguir. Sus ojos se abrieron un poco más de lo normal y un brillo salvaje se apoderó de sus orbes. Si, supuso que podía hacer eso. Con cuidado y sin hacer un movimiento brusco, se dio la vuelta con total facilidad. Hikaru seguía haciendo lo de antes, pero ahora su posición estaba invertida. Como resultado, ahora estaba frente a frente con su zona prohibida. Una sonrisa traviesa se formó en su rostro y nuevamente empezó a jugar con eso... aunque agregando más cosas. En vez de acariciar, esta vez introdujo dos dedos dentro de ella. Empezó lentamente, pero luego fue aumentando la velocidad cuando se acostumbrara.

Lo estas disfrutando, hehehehe – dijo juguetonamente.

Ya había agregado un tercer dedo, por lo que supuso que era hora de aumentar el nivel nuevamente. Se relamió y acercó su rostro a su intimidad. Allí lamió tentativamente para probar terreno. Sus ojos se abrieron de forma exagerada al sentir el sabor y, antes que pudiera darse cuenta, se encontraba succionando a gusto de ese sitio. Fue lo más delicioso que había probado en su vida y no se detendría en un buen rato.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Sáb 26 Ago 2017 - 7:50

El haberle escuchado tartamudear su nombre y además soltar aquel gemido fue la mayor delicia que pudo sentir en mucho tiempo. Su rostro pasó a ser el de una pervertida total, mostrando una sonrisa amplia y sádica mientras seguía. Tenía a su gran y poderoso dragón gimiendo su nombre bajo ella. No había nada mejor que aquello y por ello empezó a aumentar el ritmo lo mejor que pudo. Disfrutaba con el rostro de su chico, verle así la hacía sentir muy bien y no pudo evitar relamerse un poco. Era el momento de hacer algo más, pero entonces fue cuando el dragón hizo una cosa un poco rara. Cambió de posición y después quedaron de una forma un poco al revés.

- Oe…

Rio un poco y después soltó un leve suspiro. Empezó a sentir la lengua de su dragón en aquella zona y no pudo evitar soltar un gemido considerable. Abrió mucho más las piernas y hundió su intimidad en el rostro de él. Fue ese momento cuando miró la herramienta de su chico despacio. Tras unos segundos abrió su boca muy despacio y acercó tus labios a ella. Estuvo a punto de introducirla en su boca, cuando de repente soltó un quejido de dolor y se frenó. Cerró los ojos con fuerza y después miró hacia atrás. Notó cierta molestia en su zona privada y algo parecido a un ardor invadiéndola. En su interior algo fluía y por ello se colocó en pie y miró al dragón con un poco de vergüenza.

- D-disculpa… Voy un momento al baño.

Mencionó mientras caminaba algo dolorida. Tardó unos cinco minutos en volver, en los que estuvo enjuagándose y descansando de aquella horrible sensación. Cuando se le pasó volvió hacia la cama y se quedó mirando al marine.

- T-te he entregado mi primera vez… Es normal. Ahora podemos continuar sin problemas, Keith-kun. – Dijo con un tono dulce.

Sabía que era muy posible que al dragón se le hubiese apagado un poco el tema y ella necesitaba un leve descanso allí abajo por lo sucedido. Se colocó entonces en la cama y lo tumbó despacio. Tras darle un leve pico en los labios le dedicó una sonrisa de lo más inocente y agradable posible.

- Haré que te sientas mejor, ¿vale? – Le guiñó el ojo.

Hikaru fue bajando de nuevo hasta aquella zona íntima del dragón. Una vez estuvo allí abrió su boca todo lo posible y empezó a jugar. Estuvo así al menos unos malditos diez minutos. Se tomó su tiempo para poder descansar y encima con lo golosa que era. Una vez pasó dicho laxo de tiempo volvió a subir y se quedó mirándole a los ojos con dulzura.

- Ya me siento lista…

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Dom 27 Ago 2017 - 6:37

Ladeó su cabeza hacia un lado al ver como su rubia se disculpaba y se dirigía hacia el baño. El dragón no era tonto, sabía exactamente lo que había sucedido para que ella se marchara de esa forma. Aparte... el mismo lo sintió debido a la fruta pasiva de Hikaru. El ardor y dolor era incómodo, algo que nunca más volvería a sentir debido a la forma en como se dio. ¿Así que eso significaba perder el himen para las mujeres? Debido a eso, su respeto hacia ellas había aumentado nuevamente. Ya de por si era alto debido a las enseñanzas de su madre, pero ahora era otra cosa. Esperó pacientemente a su capitana mientras pensaba en como proseguir. Lo cierto era que el momento se había roto debido a lo sucedido, pero aun así el joven quería llegar hasta el final. La decisión la tendría finalmente Hikaru, sin embargo. Si ella no quería, entonces Keith desistiría. Pese a que estaba dominado por sus instintos, aun tenía la capacidad de pensar lógicamente. Perderla por algo así sería estúpido. Aparte, siempre se podría dar de nuevo. La paciencia era una virtud, después de todo. Esa palabra el dragón la conocía muy bien luego de pasar dos años encerrado.

Abrió sus ojos al sentir los pasos de la rubia y la miró fijamente. No pudo evitar relamerse al tener una visión perfecta de su cuerpo, pero no iba a lanzarse aún. Por como caminaba, supuso que el dolor ya había pasado. Escuchó sus palabras y parpadeó un poco. Sus sospechas se confirmaron, pero ¿enserio iba a seguir luego de ese momento de inconformidad? Una sonrisa salvaje se formó en su rostro. ¿Quién era él para negar a su amada? Aparte que ya no se aguantaba más. Quería tomarla de una vez por todas. Demasiado juego habían tenido, después de todo. Ladeó su cabeza, sin entender en primera instancia el significado de las palabras de su rubia. Entonces vio que se dirigía a su entrepierna y todo pensamiento coherente lo abandonó para lo que sucedió después... Aunque no podían culparlo.

Un gemido se escapó de sus labios al sentir los deliciosos labios de Hikaru en su herramienta. Era una sensación distinta a la de sus pechos y, en cierto modo, mas placentera. Sus movimientos eran torpes, pero eso era de esperarse teniendo en cuenta que era su primera vez... Bueno, la de ambos. No pudo evitar tragar en seco y, antes que pudiera darse cuenta, tomó la cabeza de la rubia y empezó a empujar de forma suave. Aquello debía ser lo más cercano que pudiera esta al paraíso y no quería que se terminara.

Eso fue... intenso – exclamó luego de que terminara.

Diez minutos pasaron y el joven ya extrañaba la sensación, pero ya era hora de pasar al evento principal. Escuchó las palabras de su rubia y asintió, para luego colocarla encima de él. La tomó de sus caderas y lentamente fue colocando su intimidad en línea con la suya. Se mantuvo durante un minuto así, para luego adentrarse dentro de ella. Inconscientemente cerró sus ojos y dejó escapar un suspiro de placer. Era realmente estrecho y satisfactorio, tanto que no pudo evitar moverse. Al principio iba despacio para que Hikaru se acostumbrara, pero luego iba aumentando más la intensidad de sus embestidas mientras la sujeta de su trasero.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Dom 27 Ago 2017 - 7:14

Los ojos de Hikaru se abrieron como platos cuando Keith agarró su cabeza como si de un juguete fuese y empezó a moverla una y otra vez. La rubia tenía la cara parecía a un tomate y se estaba muriendo de vergüenza. Su cuerpo entero temblaba, pero mientras su chico estuviese cómodo nada le importaba. Tardaría mucho tiempo en olvidar que su dragón la hizo sentir aquello tan… Demasiado dentro. Ahí se podía quedar la cosa. Estaba segura de que aquella escena le iba a venir muchísimas veces a la mente, pero decidió disfrutar más de lo que haría a continuación. Esperó la reacción de él y le miró a los ojos con cariño mientras le sacaba la lengua despacio. Su cara de gusto la había dejado a ella satisfecha y eso era algo de lo que se sentía muy orgullosa a decir verdad.

- Me alegro de que te haya gustado.

Entonces él la tomó en brazos en aquel enorme colchón y la puso en lo alto de él. Abrió los ojos un poco más de la cuenta cuando se vio montada en aquella cosa que ella misma había humedecido y cerró sus ojos. Una vez entró dentro de ella, la rubia soltó un intenso gemido y se abrazó con fuerza al dragón. La sensación ahora que lo peor había pasado fue algo como… No sabía describirlo, pero su grito debió escucharse en todo el lugar. Notó los leves movimientos que daba Keith y ella le rodeó el cuello mientras le abrazaba y quedaba pegada a él. Gemía y jadeaba de placer mientras cerraba los ojos y pegaba su frente a la de él. Los movimientos del dragón eran cada vez más rápido y en poco tiempo ella tuvo un orgasmo. Increíble.

- A-aah…

Jadeó de nuevo quedando temblando y abrazada a él. Algo le decía que su dragón no había terminado, pero ella lo hizo en muy poco tiempo. Tal vez el hecho de ser la primera vez pudo con ella. Se mantuvo abrazada entre jadeos y abrió los ojos para mirarle. Después de unos momentos empezó a moverse ella contra él. Repetiría todas las veces que hicieran falta para satisfacer a su dragón. A medida que pasaba el tiempo, ella se movía mucho más rápido y movía el trasero en una especie de baile para hacerle perder la cabeza. Al mismo tiempo empezó a darle dulces besos en los labios mientras le hablaba despacio.

- Keith… Recuerda no hacerlo dentro de mí… No quiero ser mamá tan joven. – Dijo ella sacándole la lengua y esperando que su chico tuviese compasión.

Besó sus labios con intensidad y continuó moviéndose, pero esta vez los sonidos los ahogaba en su boca con fuerza. Hubo un momento en el que empezó a sentir placer de nuevo y llevó las manos a la espalda de él. Sin saberlo, empezó a arañarle con sus uñas, haciéndole sangre sin darse cuenta debido a la pasión del momento. Incluso dejó la marca de las tres uñas de la mano desde la parte baja de la espalda hasta el cuello.

- ¡mmmmmm! – Se volvió a quejarse en su boca.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Lun 28 Ago 2017 - 7:28

Quizá se había pasado un poco usando su cabeza de esa forma, pero no pudo evitarlo. La sensación fue tan placentera, que simplemente no quería que terminara. Aunque al parecer eso a Hikaru no le había molestado, o eso entendió cuando escuchó sus palabras. De todas formas, sus pensamientos quedaron en el olvido debido a lo que estaba pasando. Debido a la fruta de la rubia, Keith recibió parte del dolor inicial que afectó a su capitana. Para su fortuna, duró pocos minutos y el resto solo fue placer. Tener a Hikaru debajo de él, mientras empujaba una y otra vez… Era la mejor experiencia que había tenido en su vida, y se aseguraría de volver a repetirlo, pero esta vez sin usar sus instintos de dragón. Eso solo lo utilizó para que su moral se fuera a la mierda y no tuviera remordimientos de parecer un aprovechado. Ahora que todo se solucionó, no era algo que necesitara. Pese a eso, había empezado así y terminaría en ese estado. Era lo único que podía hacer. Aparte… le gustaba estar en plan dominador.

Al poco tiempo de empezar, pudo notar que su rubia se había venido. Ladeó su cabeza hacia un lado, sonriendo un poco. Eso era de esperarse, considerando que era su primera vez. Aun así, eso no significaría que se detendría. No bromeaba cuando dijo que no se detendría hasta el mismo irse, y eso tomaría algo de tiempo, cosa que le sobraba. Tenía un mes de libertad para hacer lo que quisiera, después de todo. A menos que terminara de ponerse en forma antes, pero lo dudaba. Negó con la cabeza y siguió embistiendo. Arqueó una ceja al ver que Hikaru aumentaba la intensidad, por lo que él hizo lo mismo. El será quien dominaba y no iba a permitir quedarse atrás por un descuido suyo.

Tranquila, lo tengo en mente – le respondió para calmar su preocupación.

El mismo era demasiad joven para serlo, aparte… Mientras el bastardo de su padre estuviera suelto, no podría darse ese lujo. Quizá en unos años más y si las cosas seguían bien… Aunque nadie controlaba el destino. Era una completa perra y podría suceder algo bueno o malo. Suspiró y siguió con lo suyo, dejando de pensar en eso por el momento. Se estremeció al sentir las uñas en su espalda, pero lo dejó pasar. Eso se regeneraría, así que daba un poco igual.

No supo cuántas horas exactamente pasaron desde que empezaron con su baile amoroso, pero debieron ser unas unas tres o cuatro, aunque daba un poco igual. Gracias a su resistencia, el joven pudo darse el lujo de probar varias posiciones con su “pequeña” novia. Ahora, luego de acabar en otro lado como dijo ella, estaba acostado mientras la tenía encima suyo y sus pechos presionando su torso. Rodeaba su cintura con sus brazos, al tiempo pegaba su frente con la de ella.

¿Estás bien?

Estaba un poco preocupado por su estado. Se había vuelto a dejar llevar y puede que hubiera llevado a su rubia más allá de los límites. Pese a eso... todo lo sucedía fue gratificante y le había gustado demasiado, aunque sabía cuando debía parar.
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Invitado el Lun 28 Ago 2017 - 8:11

Hikaru había rodado un poco hasta quedar a un lado del colchón. Se encontraba jadeando un poco y cansada. Su zona íntima estaba enrojecida como era normal y no sentía las piernas. Su respiración era muy agitada y se hallaba demasiado agotada. Sus ojos quedaron totalmente cerrados y no tenía ganas de nada. Levantarse no era una opción, pues sentía que no podía hacerlo. Se mantuvo calmada y pensando un poco. Su mirada no tenía expresión alguna y lo único que hizo fue abrazarse a sí misma. Entonces empezó a respirar algo más fuerte. Se estaba quedando completamente dormida. Estaba muy cansada, demasiado. Fue mucho tiempo para ella y sabía que al día siguiente eso le iba a doler, pero no le importaba para nada. Escuchó las palabras de él y asintió con la cabeza.

- S-solo necesito dormir… Estoy agotada…

Recordó las palabras de Zuli, cuando decía que se sentía magia en su primera vez y que debía ser perfecta. Ella solo recordó haber estado usando su boca para aquello y después… No hubo palabras bonitas, no hubo conversación excitante ni… Apenas recordaba nada. Era como si no hubiesen hecho nada. No estaba satisfecha, no emocionalmente. Tal vez su cuerpo lo había pasado muy bien, pero sentía un pequeño vacío. Se tapó con la manta y de paso tapó al dragón también. Le abrazó despacio y pegó su pecho al de él. Solo sentía ganas de dormir, pero quería hacerlo con la persona que amaba. Entonces fue cuando sintió algo un poco raro. Unas lágrimas cayeron por sus mejillas.

- ¿Eh?

Ladeó la cabeza sin entender y después de las limpió con los dedos. No entendía el motivo por el que lloraba, pues su amiga había muerto antes de que hablasen más de aquel tema. Negó con la cabeza dejándolo estar y tan solo soltó un suspiro. No iba a volver a hacer aquello en mucho tiempo. No le había gustado estar cinco horas recibiendo embestidas sin poder estar cómoda con su pareja. Sabía que Keith la amaba y no la había usado solo para aquello. Su boca no era para tanto después de todo, aunque era la postura a la que más se referían algunos marines para ofenderla. ¿Qué se sentiría al revés? ¿Hablar de temas excitantes o palabras bonitas cambiaría la cosa? Todo fue muy seco. Alzó un momento la mirada y se fijó en sus ojos.

- Después iremos al barco. Debemos llegar cuanto antes con el resto y empezar a trabajar… Supongo que podemos también pasear por el parque… O tomar un helado… O…

Pegó su rostro al pecho de él y cerró los ojos mientras suspiraba. Finalmente se quedó totalmente dormida mientras permanecía pegada a él.

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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

Mensaje por Keith S. Branwen el Lun 28 Ago 2017 - 9:20

Escuchó sus palabras y la culpa invadió al teniente. Se había dejado dominar tanto por sus instintos, que tan solo se preocupó de él mismo y no por lo que su rubia estaba sintiendo. La había cagado y eso lo sabía, y todo por culpa del miedo de no hacerlo por cuenta propia. Sus inseguridades terminaron por pasarle la cuenta de la peor forma posible. En eso, sintió que Hikaru lo abraza y se tapaba con las mantas (de pasada a él también). Suspiró un poco y rodeó su cuerpo con sus brazos, para luego cerrar sus ojos e irse a dormir... O esa era la idea. Sintió algo de líquido en su torso y no pudo volver a abrirlos para ver de que se trataba... Y hubiera deseado no haberlo hecho. Tragó en seco al ver que lágrimas caían por el rostro de su novia y no pudo evitar que algunas también escaparan de sus orbes. Si, la había cagado demasiado con lo que hizo y ahora sentía disgusto hacia él mismo. Lo intentó, pero terminó cediendo ante la presión, y el solito se había hundido en eso.

Lo siento – empezó luego de darse cuenta que, al parecer, se había quedado dormida. – No debí dejar que mis instintos de dragón tomaran el control de mis emociones y por ello no hice que tu primera vez fuera una experiencia grata – negó con la cabeza y se secó las lágrimas. – No sé si puedas perdonarme, pero... te amo de todas formas y eso no va a cambiar nunca – besó su frente y la abrazó un poco más, para luego finalmente quedarse dormido con ella encima. La experiencia lo dejaría marcado de por vida, y no olvidaría nunca que ese fue el día que hizo llorar a la persona que más quería en este mundo.

El dragón frunció el ceño al sentir los rayos de luz en sus párpados. ¿Por qué debía existir el condenado sol? Solo era una molestia, además prefería la noche. Mientras abría sus ojos, una sonrisa maliciosa se iba formando en su rostro. Cuando dominara su fruta por completo, se aseguraría que todos los días fueran nublados, por para joder al maldito astro... Y a la serpiente, cuando volviera a verlo. Bostezó un poco e intentó levantarse para empezar su día, pero un peso encima suyo lo detuvo. Sus ojos se abrieron un poco más de lo normal, recordando lo que había sucedido el día anterior. No podían culparlo, no era una persona que tuviera mucha inteligencia en las mañanas.

Entonces es verdad que la cagué – murmuró, para luego suspirar.

Miró a Hikaru y empezó a acariciar sus dorados cabellos con delicadeza, para luego pasar a su rostro. Intentaba ser lo más cuidadoso posible, para no despertarla de forma forzada. Seguía observando su rostro, esperando a que saliera del mundo onírico y volviera a la realidad...
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Re: Dos largos años [Keith-Hikaru](Privado)[+18]

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