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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

No he podido evitarlo - Privado/Pasado [Annie & Therax]

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No he podido evitarlo - Privado/Pasado [Annie & Therax]

Mensaje por Therax Palatiard el Sáb 26 Mayo 2018 - 13:39

Daba gusto contemplar un lugar así. La isla Banaro era uno de esos pocos rincones que aún se podían encontrar a lo largo y ancho del mundo. No se podía decir que fuese una tierra virgen ni mucho menos, no. La mano del hombre también había llegado allí, tal y como indicaban las finas y fluctuantes columnas de humo que se elevaban hacia el cielo. Therax llevaba ya varias horas allí. Había llegado con bastante antelación, tal vez demasiada, pues el extraño nerviosismo que sentía se mezclaba con la sensación de no saber qué hacer. Debía reconocer que la unión de ambas percepciones era cualquier cosa menos agradable, pero ¿qué podía hacer? Las ansias y las ganas habían podido más que cualquier otra cosa.

No sabía si su mensaje habría llegado hasta Annie, aunque deseaba con todas sus fuerzas que así hubiera sido. La albina podía encontrarle cuando quisiese, pero eso no era de ayuda si no sabía que él la estaba buscando. En consecuencia, un escueto mensaje con la fecha y la localización del encuentro había sido enviado con la esperanza de que llegase a su destino. ¿Que era algo enormemente arriesgado? Sí, de eso no cabía duda. La misiva podría haber sido interceptada y eso era algo que no le haría ningún bien. Su cabeza cada vez era un plato más jugoso para aquellos que se ganaban la vida atrapando hombres libres. Todo lo acontecido en el archipiélago había causado que una cifra bastante mayor apareciese bajo su rostro en los carteles que se repartían por doquier. Sin embargo, aquello no le importaba. Annie era mucho más importante que su seguridad.

-Tu seguridad va a peligrar de verdad si Zane se entera de lo que estás haciendo -le reprendió la profunda voz de "H" desde su interior-. Sabes que tiene muchos planes en mente y te necesita en plena forma para ello. No te pega actuar así, como un niñato irresponsable.

El rubio se acomodó sobre la amplia y lisa piedra en la que había decidido sentarse, asimilando sin responder las palabras del espíritu de su fruta. Era la voz de la experiencia, sí, pero a veces resultaba un verdadero incordio. Un bufido resonó en su conciencia, informando al domador de que el águila era consciente de su pensamiento. No pudo evitar sonreír mientras seguía contemplando el paisaje.

Se encontraba en la cima de uno de los riscos más altos de toda la isla. A sus pies, una infinidad de árboles se apelotonaban para ocupar el espacio que dejaba la roca antes de proyectarse hacia los cielos. Incluso la tierra, cuya esencia se podía considerar casi opuesta a la del cielo, pujaba dentro de sus posibilidades por rozar el azul que se extendía hasta el horizonte. En momentos como aquél era consciente de la suerte que tenía, y de su obligación de darlo todo para no desperdiciar el regalo que le había sido otorgado.

Por un instante echó de menos a Tib y a César. La excusa que le había dado al resto de los Arashi, que el motivo de su partida temporal era un encargo fugaz que no podía posponer, no casaba con que el muryn le acompañase. ¿Qué pensaría Annie al no ver al cánido? Lo cierto era que enseguida habían desarrollado una buena relación... ¿Acudiría siquiera?

Con esa duda en mente y los primeros rayos del sol terminando de despuntar, se levantó y contempló una vez más el valle. Las columnas de humo no podían provenir de otro lugar que no fuera la población situada en el centro de la isla. El aumento en su número indicaba que los lugareños comenzaban a moverse, y que era el momento de comprobar si su carta había llegado a las manos de la albina.

-Que sea una cosa rápida -dijo "H", dejando claro de nuevo que no estaba de acuerdo con lo que Therax estaba haciendo. El espadachín sonrió, se dio la vuelta y se dispuso a a descender del risco para encaminarse hacia el poblado.

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Re: No he podido evitarlo - Privado/Pasado [Annie & Therax]

Mensaje por Annie el Mar 5 Jun 2018 - 14:01

Annie recogió las velas junto a Robin y después se acercó hacia el timón para continuar con la travesía a la que se había adentrado. Ya quedaba poco para llegar a Banaro y con el viento a favor, llevaban una velocidad considerable en el Victory. También era verdad que ponía el viento a su favor, pero no le gustaba presumir de ese don. En verdad sí, pero de vez en cuando tenía que ser modesta.

La muchacha llevaba días pensativa, tras todo lo ocurrido su cabeza era un hervidero y no tenía ni idea de qué hacer. Si bien con Robin tenían un objetivo de intentar liberar Valston, no se sentía con las fuerzas suficientes para aparecer frente a la emperatriz Raynesse y comunicar lo que los Claveles querían decirle. Estaba alargando demasiado su visita y tarde o temprano llegaría un aviso por parte de los altos mandos de Skellige.

La arquera se separó del timón, apoyándose en la barandilla del Victory y miró hacia el horizonte. Los altos picos de Banaro cada vez estaban más cerca y, a pesar de ser una isla pequeña, el pueblo que habitaba en su interior no poseía ningún puerto. Según sus mapas, la civilización estaba en el interior así que le tocaría abandonar el barco en alguna cala con Robin a bordo. Ayden estaba en lo alto del mástil, vigilando todo con mucha concentración.

Robin se acercó hasta la cenicienta con un catalejo en la mano. Su rostro denotaba preocupación y luego se apoyó a su lado. Las palabras no fluían entre los dos así que no le quedó más remedio al moreno que romper el hielo.

-Ithilhén, ¿estás bien? - Annie tenía la mirada perdida y no respondió -. Bueno... ¿Y qué planeas hacer en Banaro? Se aleja un poco de nuestros objetivos.

La muchacha de cabellos cenicientos llevó la mano al bolsillo de su pantalón y sacó una nota arrugada para que Robin la leyera. En ella estaba citada a encontrarse con Therax y, lo que el muchacho leyó en cuestión de segundos y con gran rapidez, a ella le costó por lo menos media hora leerla por completo. La muchacha suspiró y volvió a coger la nota en cuanto el joven se la devolvió. Este tenía una sonrisa traviesa en su rostro y Annie no pudo evitar reírse por su culpa.

-Tendrás que esperarme en cuanto atraquemos en aquella cala, ¿entendido? - Robin asintió -. Si hay algún problema envíame a Ayden.

A medida que estaban cada vez más cerca de la cala, las estrellas del firmamento iban desapareciendo para dejar paso al rey del día. Las nubes de color rosado que pincelaban el cielo se fueron desvaneciendo hasta dejar un tenue amanecer. Annie tomó el timón para poder parar cerca de unos peñascos y después bajó el ancla con ayuda de su amigo. Tras eso, se agarró a una cuerda del mástil y se agarró cual tirolina hasta caer de un salto sobre la verde hierba.

En cierto modo estaba preocupada por recibir una nota del rubio así que quería verle lo más rápido posible, quizás fuera importante. Atravesó numerosos senderos hasta llegar a un camino principal que llevaba directo al pequeño pueblo. Alzó la cabeza y vio los grandes peñascos rodearlo todo, al parecer ya estaba dentro de la zona civilizada. Annie caminó con prisa, intentando encontrarlo, pero no había sugerido un sitio exacto en el que encontrarse así que sería buscar como buscar una aguja en un pajar.
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Re: No he podido evitarlo - Privado/Pasado [Annie & Therax]

Mensaje por Therax Palatiard el Jue 21 Jun 2018 - 22:54

Sus pasos le llevaron entre un sinfín de piedras de todas las formas y tamaños, interrumpida su continuidad de vez en cuando por plantas poco vistosas que aportaban algo de verde al paisaje. Caminaba preso de un extraño nerviosismo, que apretaba con suavidad su estómago de un modo que le era familiar. Era la misma sensación que había experimentado ante el acantilado de Avaros. No pudo evitar sonreír, ignorando deliberadamente la reprimenda que "H" se estaba molestando en dedicarle.

-No entiendo qué haces aquí. Esperaría esto de cualquier miembro de la banda, excepto de ti. ¿No te da vergüenza?

Comentarios de esa índole se repetían en bucle mientras el rubio descendía del risco, encaminándose siempre en dirección a la única población que había en la isla. Annie se había ido de Gray Rock por su cuenta, dejando en el barco las indicaciones que tendría que seguir para poder contactar con ella. Más allá de eso, no tenía ni idea de qué le había sucedido durante el conflicto, así como del método que había usado para librarse de la gigantesca ola que había arrasado con todo.

Perdido en sus cavilaciones, no fue del todo consciente del recorrido que estaba realizando hasta que visualizó la primera construcción. Una discreta chimenea contribuía a formar el rastro que le había llevado hasta allí. ¿Habrían llegado a aquel lugar tan recóndito las noticias del mundo? La recompensa que ofrecían por su cabeza había aumentado en gran medida, y lo último que quería era que alguien le reconociese y tratase de asegurarse el futuro a su costa. Pensó en cubrir su rostro con la capucha, pero enseguida descartó esa posibilidad.

Estaba orgulloso de quién era, cómo vivía y los motivos que le empujaban a actuar como lo hacía. Se negaba a ocultarse cada vez que se adentrase en terreno potencialmente hostil; ésa no era su forma de actuar, ni la de ninguno de sus compañeros. Aun así, no podía evitar sentir cierta intranquilidad, que manifestó en forma de un suspiro antes de dar el primer paso.

La hora no invitaba a que hubiese un gran tumulto en las estrechas y modestas calles, pero ya se podía ver a los primeros lugareños. La mayoría cargaban productos de primera necesidad, predominando el pan en las cestas que desfilaban ante los ojos del espadachín. Un leve rugido proveniente de su barriga le recordó que era la hora del desayuno, pero eso podía esperar. ¿Cómo podía encontrar a Annie, en caso de que realmente hubiera recibido su mensaje y se encontrase allí?

Llamar la atención descaradamente era una idea efectiva pero estúpida, que desechó en cuanto amenazó con materializarse en su mente. ¿Qué tal caminar sin rumbo fijo hasta dar con ella? Era otra opción, pero no demasiado válida. No tenía mucho tiempo que perder, y la búsqueda de la albina podría demorarse demasiado. Tib hubiera sido la clave, pero por desgracia no se encontraba allí.

-Ponte tú a olisquear el suelo -dijo "H" con evidente tono irónico.

-Como sigas así me tiro al mar de cabeza y nos vamos a la mierda los dos -replicó el domador, obteniendo un chillo enfadado como respuesta por parte del águila-. Ya sé qué hacer -añadió, dándose cuenta de que al espíritu no le gustaría que le usase para encontrar a Annie.

Ella debía haber visto sus habilidades en Gray Rock, así que esperaba que no le resultase demasiado difícil interpretar el mensaje. Sonrió, dirigiéndose hacia la primera calle que vio. Lanzaba ráfagas de aire de poca intensidad cada vez que otro camino surgía del que él estaba recogiendo. Eran débiles, pero capaces de agitar toldos, levantar faldas y hacer caer sombreros. Tal vez no fuesen el mejor reclamo en un día normal, pero la ausencia total de viento aquella mañana hacía que fuesen bastante útiles. Al menos eso esperaba.

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Re: No he podido evitarlo - Privado/Pasado [Annie & Therax]

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