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[Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

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[Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Jue 25 Oct 2018 - 23:24

Marc sujetaba el timón de la pequeña embarcación con decisión. El pequeño vehículo, robado a otra banda pirata, les servía de transporte en aquella ocasión para tratar de ayudar a un hombre en apuros. Una misteriosa nota había llegado unos días atrás al barco de los Arashi. En ella, un cargo de cierta importancia de la Armada Revolucionaria solicitaba ayuda para escapar del Reino de Proodence, donde había sido descubierto tratando de conseguir información confidencial. Obligado a ocultarse, al parecer su única salida había sido escribir un mensaje y lanzarlo al mar atado en la pata de una gaviota con la esperanza de que alguien afín a su causa lo recogiera.

Cuando los Hermanos lo leyeron, su capitán, debido a la amistad que le unía con algún miembro de la Armada decidió enviar un pequeño grupo de apoyo. Finalmente, dado que el semigigante era el único a parte de él capaz de navegar por las aguas del Nuevo Mundo, había sido uno de los elegidos. Junto a él, Spanner, el segundo al mando y la persona al cargo de la misión. Su habilidad para traspasar paredes y toda clase de objetos seguramente resultaría muy útil para un cometido como aquel. Y la tercera pata de aquel grupo era, como no, Nailah. La joven pirata, con sus grandes capacidades en cuento a sigilo y robo, era la persona indicada para la tarea que se avecinaba.

A lo lejos, en el horizonte, la costa del Reino de Proodence comenzaba a divisarse. Marc estaba impaciente por llegar y vivir una nueva aventura, aunque era consciente de que aquel lugar era territorio del Gobierno Mundial y, ahora que sus nombres eran conocidos, debían andarse con mucho cuidado. Y eso, para alguien del tamaño del cocinero, no siempre era fácil.

- ¿Chicos, qué vamos a hacer cuando lleguemos para pasar desapercibidos hasta encontrar al Revolucionario?

Su mirada pasó de Spanner a Nailah y de nuevo al subcapitán. Sabía que éste, aunque no muy hablador, era verdaderamente inteligente, y esperaba un gran plan por su parte. Nailah, mucho más simpática y dicharachera que el espadachín, poseía también un agudo intelecto, así que seguramente también daría con alguna idea bastante mejor que la suya. Al fin y al cabo, los planes elaborados nunca habían sido su fuerte.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Vie 26 Oct 2018 - 12:24

Nailah no siempre estuvo a favor de ayudar a los más desfavorecidos, en este caso, a un miembro de la revolución. Había leído varias veces la carta que había llegado al barco de los Arashi mediante una gaviota y aún seguía sin creérselo. Por su cabeza pasaron conspiraciones, como que podía ser una trampa para atraer a Zane o para capturar a toda la banda, pues no era poco el precio que decoraba sus cabezas, aunque a Nailah le encantaba jactarse de tal cantidad por las tabernas de mala muerte que frecuentaba. Se arriesgaba, pero le gustaba ser conocida y si se llevaba sorpresas, siempre podía huir como buena pirata.

Tras meditar qué hacer sobre la carta que pedía ayuda, el capitán decidió que Marc, Nailah y Spanner se embarcarían rumbo al Reino de Proodence, hogar de la llamada de auxilio. La morena chasqueó la lengua decepcionada.

-Ahora nos dedicamos a ayudar a la sociedad, ¡genial! pero qué sepas que si nos pasa algo caerá sobre tu conciencia - señaló hacia el pelirrojo.

Los tres Hermanos de la Tormenta surcaron las aguas del nuevo mundo con una pequeña embarcación que se habían agenciado anteriormente de otros piratas. Nailah estaba apoyada en la barandilla del barco, disfrutando de las olas que rompían contra la proa. La pirata, en cuanto escuchó la voz de Marc se acercó hasta el centro de la cubierta, junto a Spanner. El grandullón pedía un plan y la morena se llevó la mano a la barbilla, pensativa.

-Es un poco arriesgado acceder a una isla del Gobierno Mundial de día, ¿no creéis? Quizás deberíamos entrar a Proodence a media noche - Comentó la pirata -. Oh, dado que eres navegante a lo mejor tienes algún mapa de Proodence, no soy muy buena orientándome, pero... podríamos establecer la ruta por la que nos vamos a desplazar, marcando los callejones que podrían servirnos para ser sigilosos o evitar a los guardias.

Nailah se cruzó de brazos y miró a Spanner con una sonrisa.

-¿El señorito robot tiene alguna idea más? - Ella se dirigía así hacia su compañero por lo poco expresivo y charlatán que era, le caía bien, pero en el fondo era un poco aburrido.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Sáb 27 Oct 2018 - 15:52

El joven pirata miró hacia el cielo, viendo como ondeaba en el mástil la bandera triangular y roja que habían puesto en sustitución de la bandera negra de pirata que portaba la banda que originalmente poseía aquella embarcación. Tras ello, empezó a caminar hacia donde se encontraba Marc, recordando el momento en el que se les había asignado aquella tarea, recordando incluso lo que el pelimorado había dicho en respuesta a la aceptación resignada de Nailah hacia aquel trabajo.

—Esto es una tripulación pirata, no un grupo de amigos. Si el capitán dice que hay que ir a salvar a este hombre, se hace sin quejarse.

Normalmente era el primero que cuestionaba las órdenes del capitán cuando le parecían temerarias o poco pensadas, como segundo al mando que era, sin embargo en aquella instancia no se trataba de nada que pudiese suponer un peligro directo a los planes principales del pelirrojo. Era, simplemente, hacerle un favor a un conocido. El joven científico atendió a la pregunta del semigigante y dejó a Nailah terminar su propuesta, aunque la miró fijamente cuando ésta la llamó "robot" con una sonrisa burlona. El joven empezaba a cansarse de que nadie en aquella tripulación le tomase en serio y que tan solo el capitán pudiese ver su valor, tan solo porque no era un fiestero como los demás o porque se paraba a pensar las cosas en vez de lanzarse de cabeza al peligro como un mojigato.

—No soy un robot, soy un ser humano -dijo tajante, sin comprender muy bien por qué la muchacha lo había llamado autómata-. He de disentir. Es mucho más arriesgado desembarcar de noche, pues las miradas de aquellos despiertos estarán sobre nosotros. Sobre todo si vamos exhibiendo los rostros que hay en los carteles del hombre más buscado del Nuevo Mundo. Si desembarcamos de día podremos avanzar tan solo como tres viajeros más que han llegado a la isla, si desembarcamos de noche seremos los sospechosos que llegan queriendo que nadie los vea.-Miró a Marc-. Tu tamaño no será un problema, hay gente bastante más grande que tú en el Nuevo Mundo. Sin embargo, estaría bien que cambiaras un poco tu aspecto. -Miró a Nailah-. Aunque he de decir que lo de buscar un mapa si era buena idea. Lo de los callejones no, llamaríamos más la atención colándonos entre callejones, pero si sabemos dónde ir dará la impresión de que sabemos cómo movernos. Ya he pensado en esto y he traído ropa de nuestro barco, ropa con las que no hemos sido muy vistos y nos podrá servir, sobre todo si además de cambiarnos de ropa nos cambiamos el peinado. La ropa está en la bodega, ¿os importa si vamos a cambiarnos ya?
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Mar 30 Oct 2018 - 23:22

Las respuestas de sus compañeros dejaron al semigigante un tanto dubitativo. Daba la sensación de que la intrépida y aventurera Nailah y el inteligente y reservado Spanner no congeniaban demasiado bien. De hecho, sus propuestas fueron casi antagónicas. A Marc le caía mejor Nailah. No porque Spanner le cayese mal, pues nada más lejos de la realidad, sino porque la dicharachera pirata siempre tenía una sonrisa en la boca, y solía ser agradable conversar con ella. No obstante, tras escuchar los razonamientos de ambos se dio cuenta de que el segundo de a bordo de la tripulación tenía razón. Desde luego, si algo sabía hacer rematadamente bien el pelimorado era pensar. Su cabeza llegaba a conclusiones que escapan al alcance del cocinero y de cualquier otro miembro de la tripulación. En contra de lo que lógica pudiese inicialmente decir, era cierto que entrar de noche a la isla y moverse por los callejones solo levantaría más sospechas.

Lo malo era que no tenía un mapa de la isla. Él era navegante, sí, pero también un recién llegado al Nuevo Mundo, y no había tenido tiempo aún de comprar mapas de la gran mayoría de lugares de aquel peligroso mar. Por supuesto, la idea de cambiarse de ropa y tratar de disimular su identidad era muy buena. Así que cuando Spanner anunció que había ropa para los tres en la bodega, Marc asintió y bajó a cambiarse.

Su atuendo consistiría en una larguísima túnica  tradicional de color negro. Era la primera vez que el grandullón veía una prenda como aquella apta para alguien de su tamaño, y le hizo bastante ilusión ponérsela. Del mismo modo, sobre la cabeza llevaría un sombrero de paja ancho y plano, como los que a veces vestían ciertos campesinos. Con su fiel espadón a la espalda, se sentía lo suficientemente cómodo para iniciar el rescate del revolucionario. Solo faltaba un detalle:

- Chicos, ¿alguno de los dos sabe maquillar? Me encantan las espirales de mis mejillas, son mi seña de identidad, pero por eso mismo creo que me resultaría más sencillo pasar desapercibido si no se viesen, así que me gustaría que uno de vosotros las convirtiese temporalmente en dos coloretes.

Una vez tanto él como sus compañeros estuviesen preparados, desembarcaría junto a ellos en pleno día, como habían acordado. Una vez estuviesen en tierra, miraría a Spanner con una sonrisa y le preguntaría:

- Bueno, vicecapitán. ¿Cuál debería ser nuestro siguiente paso?
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Miér 31 Oct 2018 - 17:39

Nailah miró de reojo a Spanner y luego se cruzó de brazos, bufando. Cada día le parecía más insoportable con aquel comportamiento tan inhumano. La pirata decidió olvidar por el momento aquel detalle que parecía un navajazo y decidió prestar atención a Marc. Al gigantón le parecía mejor la idea de Spanner, asistir a Proodence de día no le entusiasmaba demasiado, pero no tendría más opción que confiar en las acciones de sus compañeros.

Como debían llevar trajes para cambiar su apariencia, Nailah bajó hasta la bodega del pequeño barco para cambiarse de ropa. Los trajes que había eran variados, rebuscó entre la ropa hasta que al fin encontró algo que le gustaba. Mientras ambos estaban arriba, la pirata se quitó el vestido corto blanco que llevaba y se deshizo de sus joyas y brazaletes de Arabasta, incluido el pendiente que adornaba su rostro y la gargantilla de su cuello.

En mucho tiempo había decidido ponerse unos pantalones de color marrón, con las mismas botas altas y, luego, una camisa larga blanca. Por encima de la camisa se colocó un corsé azul para realzar su figura e iría a juego con la pañoleta. Esta última le serviría para llevar todo su cabellera recogida en una coleta. Finalmente se colocó los guantes que siempre solía llevar y acercó hasta la esquina de la pequeña sala.

Se miró al espejo que estaba colgado en la pared y dio una vuelta sobre sí misma. Regresó de nuevo a la cubierta mientras iba colocándose el cinturón y se juntó con sus dos compañeros. Marc vestía de manera extraña, pero le resultaba gracioso verlo con aquella túnica negra.

-En cualquier momento parece que te van a pedir permiso para confesarse - comentó la morena - No sería una mala idea sacar dinero de eso - Rio mientras se frotaba la barbilla.

Tras el comentario del gigantón sobre el maquillaje, Nailah siempre guardaba un poco entre sus pertenencias, sobre todo a la hora de pintarse los ojos o los labios. Fue a por el estuche en el que lo guardaba y luego regresó para ponerse frente a Marc, esperando a que este se agachara. Su maquillaje solía ser más oscuro de lo normal por el tono de su piel tostada, pero al gigantón le iría perfecto para tapar los símbolos de sus mejillas. Nailah extendió con suavidad parte de la crema por los mofletes del chico con una almohadilla y, cuando terminó, dejó su estuche en su sitio.

Cuando miró al horizonte, ya casi estaban llegando a Proodence. A lo lejos podían verse todo tipo de navíos surcando las aguas en calma.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Vie 2 Nov 2018 - 14:34

Cuando el chico salió de la habitación ya llevaba puesto su disfraz. Su peinado, que habitualmente lo llevaba suelto y por delante de la cara, casi tapando uno de sus ojos, estaba ahora peinado hacia atrás y recogido en una larga coleta a la altura de la nuca. Sus ojos estaban cubiertos por una negras gafas de sol. Llevaba puesto un negro traje con camisa blanca y delgada corbata negra. Sus zapatos eran de un negro brillante y llevaba la katana al cinto. Se acercó a sus dos compañeros mientras sus dos compañeros terminaban de prepararse con maquillaje. El gigantón se había agachado para que Nailah lo maquillara, y aún así a esta le costaba llegar. Cuando por fin todos estuvieron listos y en tierra, el gigante preguntó:

—Bueno, vicecapitán. ¿Cuál debería ser nuestro siguiente paso?

—Si podemos encontrarlo y llevárnoslo de aquí sin que nadie se entere sería mejor. Aunque si es cierto que han puesto una orden de busca y captura, creo que evitar el conflicto será complicado. Siempre podemos esconderlo debajo de tu enorme abrigo, Marc. Por ahora, lo importante es caminar sin que parezca que buscamos a alguien, ha de parecer que conocemos este lugar y que simplemente estamos de paso, dirigiéndonos a algún sitio, en vez de deambular perdidos.

El chico miró al frente y no pudo evitar hacer una mueca de desagrado al ver como al fondo había lo que parecía ser un escuadrón marine haciendo preguntas a varios civiles. Parecía que la orden de busca y captura era severa, pues el escuadrón parecía amplio y el que los lideraba debía ser como mínimo un capitán. ¿Cómo iban a encontrar a una persona en un reino entero con tan poca indicación? Era una carrera, pues no eran los únicos que lo buscaban. Aquella misión era una competición.

—Creo que lo mejor será separarnos para abarcar más terreno. -Sacó del bolsillo los Denden mushi que había traído en preparación y le dio uno a Marc y otro a Nailah-. Quién lo encuentre, que avise a los otros dos para que corran hacia el barco y nos marchemos cuanto antes. Nailah, si lo encuentras tú maquillalo y peinalo, que parezca otra persona. Marc, si lo encuentras tú escóndelo bajo tu ropa. Si lo encuentro yo lo llevaré bajo tierra hasta el barco. ¿Entendido? Ah, y... -suspiró. Hace mucho tiempo Spanner no habría sido la persona que diría algo así, sin embargo, había cambiado-... No muráis. Pelead por vuestras vidas con todas vuestras fuerzas y si os véis en apuros no dudéis en pedir ayuda por los Denden. Somos piratas, no marines. No cambiamos una vida por otra, volvemos todos al mismo barco para poder beber juntos un día más. ¿De acuerdo?
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Sáb 3 Nov 2018 - 17:03

Como era de esperar, Spanner dio con un plan que, a oídos de Marc, parecía realmente ingenioso. Aunque a decir verdad la presencia de aquellos marines le preocupaba y hacía que le agradara menos aún de lo habitual la idea de separarse de sus amigos. Él era muy malo mintiendo, y si aquellos militares empezaban a hacerle preguntas sin duda tarde o temprano cometería algún error y le acabarían descubriendo. Así que su principal objetivo debía ser evitarlos mientras buscaba al revolucionario. Las diferentes formas de llevar al prisionero hasta el barco le parecieron a la vez originales y con muchas posibilidades de éxito, así que cuando el segundo al mando le tendió el Den Den Mushi, lo cogió y lo guardó entre sus amplios ropajes mientras asentía con vehemencia.

En cuanto al discurso final del oficial, apelando a la camaradería entre nakamas y lo que les hacía diferentes de los marines, hizo que el grandullón no pudiese evitar que una solitaria lágrima descendiese por su mejilla derecha. La sonrisa de oreja a oreja del semigigante dejaba claro que estaba de acuerdo, que sus amigos eran lo más importante y ninguna misión merecía la pena si perdían a algún miembro de la banda.

- Eso siempre. Los tres volveremos con los demás para seguir pasándolo bien y viviendo aventuras. Estoy seguro - respondió el cocinero. - Cuidaos mucho, chicos. Espero saber de vosotros pronto.

Y dicho esto, Marc se puso en marcha por una calle larga y estrecha, que no parecía por su aspecto una de las más concurridas. Por suerte para él, sus habilidades como navegante le permitían orientarse realmente bien incluso en tierra firme. De ese modo, no le resultaría difícil fingir que sabía dónde iba aunque no fuese así. No tenían un mapa, pero si el grandullón dedicaba unas horas a recorrer las zonas más importantes de la capital, y sobre todo los barrios cercanos al puerto, podría finalmente hacerse más o menos una idea de dónde estaba en cada momento. Incluso, si sus compañeros llamaban, era posible que con una breve descripción de los alrededores pudiese averiguar dónde se encontraban. Así que por el momento su papel sería ese, hacerse pasar por un turista que recorría las diversas calles de la ciudad sin prisa pero sin pausa, fijándose en detalles relevantes que le permitiesen trazar una suerte de mapa de esta en su cabeza, pero a la vez buscando no llamar la atención.

Las primeras tres horas transcurrieron sin imprevistos. En ellas, el semigigante paseó por algunos de los lugares más emblemáticos de la capital, como la Plaza Elizabello o la Avenida del Puño Real, así como por las calles secundarias que unían dichos emplazamientos. Aún le quedaba por recorrer la gran mayoría de la ciudad, pero por el momento las cosas iban bien. Solo esperaba que no se torciesen y que sus nakamas tampoco se hubiesen visto envueltos en problemas. Miró el Den Den Mushi, que no había emitido sonido alguno desde que se separaron. Era buena señal, o al menos eso esperaba Marc.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Mar 6 Nov 2018 - 12:04

Todos estaban preparados y listos para desembarcar. Nailah dio los primeros pasos hasta la pasarela que llevaba al muelle, no sin antes girarse por las palabras que de Spanner. La pirata escuchó con atención todo lo que tenía que decir. Recogió el den den mushi que repartió el subcapitán y lo guardó en su pequeño soporte del cinturón, junto al estuche de maquillaje. El plan parecía sencillo, separarse y abarcar diferentes zonas en busca del revolucionario. Sin embargo, Nailah no era la mejor orientándose, pero intentaría no perderse mucho.

La pirata sonrió con las últimas palabras de Spanner, parecía que el chico al final si tenía sentimientos hacia el resto de los tripulantes. Miró a Marc, que también se había emocionado y luego asintió.

-Nos volveremos a ver.

Tras aquella despedida temporal los tres se perdieron de vista. Nailah decidió ir por la zona más recóndita del reino de Proodence, todo el rato cerca de las calles que estaban a la vera del mar, incluido sus callejones. Vagó durante horas, e incluso se repitió las mismas calles sin querer por su mala orientación; sin embargo, no se había encontrado a ningún miembro de la Marina o guardias reales por la zona, lo cual le resultaba sospechoso.

Las calles por las que paseaba solamente estaban concurridas por gente pobre y trabajadores que parecían no estar en sus mejores momentos, como si el sistema de trabajo de la ciudad los explotara. Nailah caminó sin prisa, observando los rostros demacrados de algunos ciudadanos. ¿Estaría el revolucionario entre alguno de ellos? No tenía ningún dato que le indicara como era su imagen o en donde estaría, solo su nombre, Leo Volga.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Mar 13 Nov 2018 - 0:03

El joven se separó de sus dos compañeros y se adentró en la ciudad, observando a los marines durante su paso fingiendo ser un civil curioso. Sin embargo, los pasó de largo haciendo todo lo posible por pasar desapercibido. Miraba a todas partes, esperando ver a alguien que concordase con la descripción dada por los revolucionarios, aunque en el fondo sabía que era una misión difícil. Era una carrera por encontrar a alguien antes que sus enemigos, alguien que se estaba escondiendo de estos y no podía hacerles señas sin arriesgarse a ser descubierto. Empezaba a pensarse mejor el plan de llamar la atención.

Salió de su ensimismamiento cuando chocó con una persona. Miró hacia delante. Era un marine alto, con el pelo recogido en una coleta hacia arriba propia de los samurai, vestido con su larga chaqueta blanca y un kimono de espadachín. Tenía en la cara una enorme cicatriz que la cruzaba en diagonal. El pirata lo miró, inexpresivo, durante un instante.

—Disculpe -dijo.

Y lo rodeó, siguiendo con su camino. No pudo evitar sentir la mirada clavada en su nuca, intentando convencerse a sí mismo de que era imposible que lo reconociese. Aunque era imposible, pues para ver tras el disfraz debería ser alguien que hubiese mirado su cartel una y otra vez o estuviese tan familiarizado con su cara que un simple disfraza como ese no le pudiese...

—¡Detente!

Spanner se paró en seco. Tragó saliva y se dio la vuelta, esperando lo peor.

—Eh... ¿Sí? -preguntó, con falsa inocencia.

—Sé quién eres -dijo llevándose la mano a la katana que llevaba al cinturón, colocándose en posición-. Llevo años esperando este momento.

—Discúlpeme, creo que se confunde de persona.

—¡No me confundo! ¡Soy Shizuo! Villa de Shimotsuki, en el East Blue. Estaba con mi superior, con mi sensei, dispuestos a entrenar. Entonces apareciste, tu capitán y tú. ¡Nos humillasteis delante de los civiles que respetaban a la familia de mi sensei! ¡Me hiciste esta horrible cicatriz! Por aquel entonces yo era sargento, ahora soy un experto capitán. Tomaré mi venganza, Mist D. Spanner, vicecapitán de los Arashi no Kyoudai, y después llevaré la cabeza de tu capitán a Impel Down para honrar a mi sensei.

El pirata suspiró. Se llevó la mano al bolsillo y sacó el Denden Mushi, llamando a Marc y Nailah.

—Eh... -dijo, como si no pasara nada-. Me han descubierto. Es alguien que me conoce, por lo visto, así que mis disfraces no tienen la culpa, mi plan sigue siendo bueno -aclaró sonrojándose tras escuchar las risas de Nailah-. Continuad disfrazados, yo intentaré acabar con este antes de que se chive.

—¡Te estoy hablando! ¡¿Es qué no te acuerdas de mí?!

El pirata colgó el Denden. Seguramente Nailah y Marc habrían escuchado el grito del marine.

—Lo siento, pero no tengo ni idea de quién eres.

El marine gritó, desenvainando su katana y empezando a correr hacia el pirata. Spanner se llevó rápidamente la mano al mango de Shimasu, aunque no se movió. El marine atacó con su espada al pirata y lo atravesó como si de aire se tratara, colocándose al otro lado de este. El pirata se giró para observarlo un instante, aún con la mano la espada, que estaba un poco desenvainada, mostrando unos centímetros de su gélido acero. El marine parecía confuso con lo que acababa de pasar.

—Ittoryu -dijo el pelimorado volviendo a guardar del todo su espada-. Toshi Shimasu.

Un corte cruzó el abdomen del marine, haciéndolo gritar de golpe y escupir sangre. Enseguida, el corte se vio cubierto por picudas estacas de hielo hacia fuera, deteniendo el sangrado y congelando la herida. El pelimorado sintió algo de vergüenza, pues nunca había dicho el nombre de un ataque en alto. Ni siquiera era un ataque, era el nombre de su espada.

Entonces, algo le avisó a su espalda. Se giró de golpe, desenvainando con rapidez su espada y deteniendo un espadazo que iba directo a su nuca. Un espadazo que habría acabado con él incluso haciéndose intangible. El espadachín apretó los dientes mientras forcejeaba con aquel otro marine que lo observaba con rabia y furia en la mirada.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Mar 13 Nov 2018 - 20:49

El semigigante seguía caminando, recorriendo las calles de la zona más céntrica de la capital, cuando de repente su Den Den Mushi comenzó a sonar. Era Spanner, anunciando que había sido descubierto. No obstante, sus instrucciones fueron claras. Continuar con el plan como si nada hubiese ocurrido. Él intentaría deshacerse de quien le había identificado y todo seguiría su curso según lo planeado. Marc iba a contestar, pero su vicecapitán no le dio tiempo, colgando casi en el momento en que dejó de hablar.

El grandullón se quedó pensativo. ¿Qué hacer en aquel momento? El cuerpo le pedía correr en ayuda de su nakama, pero él se había expresado en términos muy distintos. Además, como no había tenido de preguntárselo, no tenía la menor idea de en qué punto de la ciudad se encontraba, y su mapa mental todavía no era especialmente preciso. Así que el cocinero hizo lo único que se le ocurrió. Se dirigió a la Avenida del Puño Real, la más amplia y concurrida de todas las calles del centro. Si en algún lugar se estaba armando revuelo, desde allí se enteraría.

La calle, llena de gente, era un hervidero de voces, risas, gritos y ruidos de toda clase. En aquel caos resultaba complicado discernir algo entre el bullicio. Sin embargo, cuando llevaba un rato caminando, al semigigante le pareció escuchar ruidos provenientes de uno de los callejones que emergían en perpendicular de la avenida principal. Curioso, pensando que tal vez fuese su amigo, se acercó a comprobar qué ocurría allí. Y lo que vio le dejó anonadado.

Tres marines, con músculos marcados y armados con escopetas y espadas, interrogaban brutalmente a una pareja entrada en años. Por sus hombreras, el pirata dedujo que serían oficiales de cierto rango, aunque solo uno de ellos llevaba capa. El hombre, tendido en el suelo y cubriéndose la cabeza con las manos, gritaba mientras el de la capa le asestaba repetidas patadas en el costado. La mujer, arrodillada, suplicaba que parase. Los marines gritaban, haciendo una y otra vez la misma pregunta:

- ¿Dónde está el maldito revolucionario? Sabemos que vosotros, sucias ratas, sois afines a la Armada Revolucionaria. ¿Dónde le estáis escondiendo? ¡Vais a pagar por traicionar al Gobierno Mundial!

La actuación de las supuestas fuerzas del orden estaba siendo tan brutal, y más teniendo en cuenta que se trataba de personas mayores que no suponían la más mínima amenaza, que Marc se quedó paralizado durante unos instantes, incapaz de apartar la vista. Tanto fue así, que uno de los otros dos marines se fijó en él, y le increpó con tono amenazador:

- ¡Tú, el grandullón! ¿Qué estás mirando? ¡Lárgate de aquí ahora mismo!

El cocinero, aún impresionado ante aquella violencia gratuita, no podía sin embargo darse la vuelta como si no hubiera visto nada. Él simplemente no era así, no era capaz de abandonar a su suerte a dos pobre ancianos indefensos, a la merced como estaban de aquellos crueles marines. Así que, apuntando con los dedos índice de ambas manos a los dos marines sin capa, disparó sendas balas de queso dirigidas al pecho de aquellos dos hombres. Ambos cayeron al suelo al ser alcanzados, mientras la sangre comenzaba a manar de las heridas causadas por los disparos del semigigante. Este, acto seguido, desenvainó a Kotai-Hi mientras encaraba al marine de la capa, quien dejó de golpear al sollozante anciano para centrarse en el pirata.

- No tienes ni idea de lo que acabas de hacer, imbécil. - le espetó el oficial con tono a la vez rabioso y despectivo. - Puede que hayas podido con dos cabos, pero conmigo no tendrás tanta suerte. El Mayor O'Neill no es alguien con quien se pueda jugar. Además, si eso que has disparado contra mis hombres es queso ya sé quien eres, y no voy a dejarte escapar, sucio pirata.

Y dicho esto, el militar desenvainó su espada y se lanzó contra Marc, quien interpuso su arma entre ambos, deteniendo el golpe. El choque le hizo retroceder un par de metros. En ese momento, el cocinero comprendió que aquel enfrentamiento no iba a resultar ni mucho menos sencillo.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Vie 16 Nov 2018 - 0:26

Nailah se rascó la barbilla y miró a su alrededor. Tenía la sensación de que ya había pasado por la misma calle más de una vez, pero dado que su sentido de la orientación era nulo no tenía manera de encontrarse con sus compañeros de nuevo. Esperaría antes de avisarlos por el den den mushi y seguiría rondando por la zona portuaria hasta encontrar alguna pista del revolucionario.

La pirata observó los distintos tipos de gente que habitaban las calles, desde personas pertenecientes a la alta clase hasta gente sin casta, proveniente de lo más profundo del bajo mundo. La espadachina no era tonta, sabía que si se acercaba a las personas pomposas llamaría la atención como para que todo el mundo hiciese preguntas y murmurase cosas que no debía.

Se acercó hasta una pared con cajas apiladas a cada lado y cubierta por unas planchas de madera laminada. Bajo los tablones se encontraban dos hombres sentadas, iban vestidos con harapos y cubiertos por una gran capa de suciedad. Nailah se arrodilló hasta quedarse a la altura de estos y se sintió apenada por ellos, los cuales tenían una lata delante para que echaran berries.

Rebuscó en su bolsillo y encontró un poco de dinero, el cual echó en la lata. El mendigo de la derecho sonrió con los ojos entrecerrados e inclinó levemente la cabeza. Nailah necesitaba información y aquellos mendigos serían quienes se la proporcionasen, si algo había descubierto en Arabasta es que tenían ojos en todas partes cuando se trataba de espiar.

-¿Sabéis algo del revolucionario desaparecido? - Masculló con el semblante serio - Cualquier información que poseáis es de vital importancia.

Los mendigos se miraron y guardaron silencio durante unos segundos, hasta que uno de ellos decidió hablar.

-No sabemos nada - Nailah suspiró y cuando estaba a punto de levantarse, el de la izquierda le murmuró algo -. Niña, cuidado a quien preguntas y con los ojos que se posan sobre ti.

La pirata se quedó confusa durante un rato, hasta que emprendió de nuevo la marcha. ¿Qué habían querido decirle los mendigos? De vez en cuando miraba hacia atrás, le había parecido ver durante algunas calles las mismas personas siguiendo sus pasos. Su den den sonó y lo cogió sin detener el rumbo, resultaba ser Spanner. Pese a estar en una situación rara Nailah no pudo evitar reír y luego colgó.

Se volvió a girar y se cruzó de brazos.

-Dejad de seguirme o ateneos a las consecuencias - Dijo en voz alta, llamando la atención de la gente que paseaba por el lugar. La pirata se había cansado de tener ojos sobre sí misma, y al fin había entendido que quería decir el mendigo.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Dom 18 Nov 2018 - 18:40

—Hace cuatro años -dijo entre dientes el marine espadachín, mientras forcejeaba con su acero-. Hace cuatro años me humillasteis y ahora humillas a mi pupilo. No tenéis perdón, sucios piratas.

Spanner bajó la espada y esquivó agachándose el ataque del marine, haciéndose intangible y atravesándolo para ponerse a su espalda, girando rapidamente para cortarle desde atrás. Sin embargo, el marine ya se había dado la vuelta y ya había detenido el ataque con su espada. El chico pudo ver como la hoja del marine estaba roja, emitiendo un extremo calor, contrarrestado por el frío que emitía la espada del pirata. El contacto entre ambas temperaturas provocaba un siseo en el ambiente y hacía que del choque saliese un espeso vapor.

Spanner dio un salto hacia atrás, alejándose del marine. Este empezó a caminar tranquilamente hacia el pirata, con la espada a un lado. Pronto, la hoja se vio envuelta de rojas llamas calientes, mientras que la temperatura de la espada del pirata iba bajando, emitiendo cada vez más vaho.

—Mist D. Spanner, el Espadachín de hielo. Vicecapitán de los Arashi no kyoudai, con ciento sesenta millones de recompensa. Regocíjate, pues podrás contarles a tus ancestros... -Arqueó las piernas y sujetó el mango de su espada con ambas manos, colocándola cerca de su rostro, apuntando hacia el pirata-... que fue el comodoro Kagemaru quien te llevó a la tumba.

El marine saltó hacia delante haciendo un arco con la espada, creando una potente llamarada que salió disparada hacia el pirata. Spanner respondió con otro corte al aire, provocando una onda cortante de hielo que impactó con el fuego. La calle en la que estaban se llenó de vapor casi al instante. El pirata miró a todos lados, utilizando su mantra para localizar a su enemigo, sin embargo cuando lo hizo ya lo tenía delante, atacando. Sus katanas chocaron de nuevo y el pirata apretó los dientes, mientras el espadachín marine lo miraba a los ojos, con expresión impasible.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Dom 18 Nov 2018 - 21:04

Nuevamente el marine atacó, y Marc interpuso a Kotai-Hi entre su cuerpo y el arma de su enemigo. Cada choque entre ambos era demoledor. El Mayor tenía mucha más fuerza de lo que aparentaba. Era corpulento para ser humano, pero probablemente no llegaría a los dos metros. Aún así, su fortaleza física parecía rivalizar con la del semigigante.

Este, en un intento por sorprender al militar, pasó a la ofensiva, lanzando un poderoso mandoble horizontal que podría haber partido por la mitad a una vaca con suma facilidad. Sin embargo, algo realmente extraño ocurrió. Su enemigo, sin variar su expresión lo más mínimo, comenzó a hundirse en el suelo como si este fuese agua hasta que sus piernas quedaron por completo sumergidas en cemento. De ese modo el tajo lanzado por el cocinero hendió únicamente el aire. Aquello solo podía tener una explicación: tenía que tratarse del poder de una fruta del diablo.

No obstante, el grandullón no tuvo tiempo para reflexionar sobre ello, pues el marine volvió a emerger a la superficie a gran velocidad, al tiempo que descargaba un tajo ascendente sobre él. Pillado por sorpresa por la peculiar habilidad de su oponente, Marc no tuvo tiempo de reaccionar. El semigigante sintió el frío del acero cuando el filo de la espada cortó la piel de su abdomen, y acto seguido el calor de la sangre que manaba a través de la herida abierta. Estuvo a punto de perder pie y caer al suelo, pero en el último momento logró equilibrarse apoyando la punta de su arma en el suelo.

- Estás acabado, Marc Kiedis. No deberías haberte enfrentado a mí. Ese será el último error que cometas.

Los ojos del Mayor reflejaban una intensa sed de sangre, un sadismo que inquietaba al grandullón. La expresión de placer que se adueñó de su rostro al observar el rojo líquido que cubría ahora el abdomen del semigigante provocó en este un escalofrío. Aquel tipo no le daba buena espina.

El marine volvió a la carga, decidido a no dejar ni un segundo de respiro a su enemigo. Marc, sintiendo el dolor de la herida sufrida, bloqueó nuevamente su ofensiva con su espada. Ambos continuaron luchando durante varios minutos, pero la situación no mejoró para el pirata. Su oponente se las arreglaba para esquivar todos sus golpes, moviéndose metido en el suelo a distintas alturas y contraatacando cada vez que podía. Debido a su altura, al grandullón le costaba mucho bloquear aquellos ataques tan bajos, y cada vez estaba más cansado. Se le agotaban las opciones, tenía que encontrar alguna forma de alcanzar a su enemigo pronto o era posible que sus aventuras llegasen a su fin aquel día.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Miér 28 Nov 2018 - 21:10

Quizás la pirata se estaba volviendo paranoica, pero durante un buen rato sabía que numerosos ojos se posaban sobre ella y, durante ese momento, la gente solo la miró de reojo, ignorando aquellas palabras. Probablemente muchos la tomarían por loca cuando pronunció aquellas palabras, otros simplemente decidieron avanzar el paso. Cuando Nailah miró hacia el cubil en donde descansaban los mendigos, estos ya no se encontraban allí.

¿Quién era aquella gente? ¿Miembros del gobierno encubiertos, tal vez? La cabeza de la pirata rebosaba de dudas, pero no tenía ni idea sobre a donde ir. Pensó en contactar con los miembros de la banda, pero Spanner se encontraba en una pelea de la que sabría salir él solo y Marc no respondía.

Sin orientación alguna, decidió abandonar la zona portuaria por unas calles que llevaban hacia el centro del reino, pero los ojos seguían posándose sobre ella. Caminó rápidamente hasta adentrarse en un callejón; sin embargo, unas sombras se alzaron ante ella. Nailah llevó su mano hasta la empuñadura de la reina roja, dispuesta a desenvainarla, pero cuando se giró dos grandes figuras se acercaron a ella lentamente. Eran hombres escuálidos y altos, con unos ropajes característicos de Proodence por lo que había observado la pirata.

-Alto, no queremos usar la violencia - Dijo uno de ellos, alzando el brazo -. ¿Por qué estás buscando al revolucionario? ¿Qué sabes sobre él? ¡Habla!

Nailah arqueó las cejas, sin separar su mano de la espada que portaba. No se fiaba de aquellos desconocidos.

-Mis amigos y yo recibimos un aviso en el que decía que se encontraba en peligro, así que hemos venido al rescate.

-¿Cómo sabemos si es de fiar, Ronnie? - Inquirió el más bajito.

-Ella es Nailah Evezyan, una pirata que saltó a la fama recientemente, conozco la cifra que tiene por su cabeza y esa suma nos vendría muy bien - Sonrió el moreno, echándose el flequillo que cubría parte de su ojo derecho hacia atrás. Nailah les dedicó una mirada desafiante.

-Veo que este interrogatorio no lleva a ninguna parte - comentó la pirata -. No sé quiénes sois ni por qué me espiáis desde hace rato, pero yo no sé nada más sobre el revolucionario.

-Somos simpatizantes de la revolución y queremos ayudar a Leo Volga, pero nuestras caras son conocidas aquí y no podemos arriesgarnos a que destruyan lo que nos rodea. Si habéis venido a su rescate, te enseñaremos donde está escondido.

Nailah guardó silencio durante un rato, tenía dudas sobre si fiarse o no de aquellos hombres. Estaba claro que ir sola podía terminar muy mal, por lo que sacó su Den Den Mushi para contactar con sus compañeros. Apretó el botón.

-Tengo a dos personas conmigo que saben del lugar, dicen conocerlo - dijo en clave, por si algunos de sus compañeros estaban reunidos con otra gente - Deberíamos ir los tres juntos, si no me adelantaré.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Jue 29 Nov 2018 - 21:11

El marine empezó a dirigir espadazo tras espadazo, dejando detrás de cada golpe un rastro de fuego. El pirata, con esfuerzo, a duras penas conseguía seguirle el ritmo, parando cada golpe de forma torpe al principio, hasta que consiguió calmarse y acceder de mejor forma a su haki de observación, que le permitió predecir con mayor precisión dónde iría cada golpe, pudiendo detenerlo con mayor eficacia. Cada choque de espadas aumentaba la cantidad de vapor que llenaba el callejón y Spanner sabía que aquello no tardaría en convertirse en una señal para todo el pueblo.

El marine se alejó dando un salto hacia atrás, perdiéndose entre el vapor en completo silencio. Spanner miró a todos lados, con su visión totalmente nublada y notando la humedad en su cuerpo. Suspiró y se colocó en posición, sujetando con firmeza la katana frente a él. Vio el aura de su enemigo, oculta entre la niebla creada por los choques de ambos. Entonces, llegó hacia él una onda cortante. Una onda que cortaba el vapor y lo dispersaba a su paso, amenazando con cortarlo por la mitad. Spanner dio un paso a la derecha, evitándola con facilidad al verla venir gracias a su mantra.

Evitó así varias de las ondas cortantes hasta que, de entre el poco vapor que quedaba, surgió el marine saltando, con la espada sobre la cabeza y amenazando con cortar con ella desde arriba. El pirata fue veloz y, utilizando su habilidad de akuma no mi, se metió bajo tierra y salió detrás del marine. Vio como el ataque que acababa de hacer al aire había provocado surcos en el suelo y que, de haberle dado, lo habría matado.

—Veo que tú también has mejorado. No esperaba menos, si es que habéis llegado al nuevo mundo.

El pirata, que sabía que no tenía utilidad alguna pararse a hablar durante el duelo, cortó el aire, creando una barrera de hielo justo frente a él. El hielo fue enseguida cortado por la mitad. Spanner empezó a saltar hacia atrás, cortando el aire y creando barrera de hielo tras barrera, mientras que el marine lo perseguía y las cortaba todas. Pronto salieron del callejón y se habían adentrado donde había más gente, que empezaba a gritar y alejarse de ellos. Fue entonces cuando el marine se detuvo, dejando sin cortar la última barrera de hielo que el pirata había formado, estando detrás de esta.

—Sucio cobarde... -dijo el marine-. Llevándome a zonas con civiles para que bajé mi potencia de ataque.

El pirata confirmó las sospechas del marine con su silencio. El joven no tenía ningún problema en tener duelos de honor, sin embargo se estaba jugando ahí su libertad e incluso su vida. Era samurái segundo y pirata primero: Debía cumplir la misión de su capitán, costase lo que costase.

El marine miraba la gruesa barrera de hielo, que casi ocupaba la calle entera. Tras su translucidez podía ver la silueta del pirata, inmóvil. Sabía que su estrategia había sido sucia, pero tampoco le era muy útil. No podía esconderse tras el hielo mucho rato más. Los civiles a su alrededor los observaban, a una distancia prudencial, con miedo en sus rostros. A Kagemaru no le importaban sus vidas, sin embargo sabía que sus superiores le echarían bronca si pasaba algo. No podía arriesgarse.

—Tarde o temprano tendrás que salir de ahí, pirata. Tarde o temprano el calor de mi katana derretirá este hielo. No puedes esconderte para siempre.

—No lo pretendía -dijo la voz del pirata, detrás de él.

El marine se giró, sorprendido, pero ya tenía la katana de su enemigo clavada en la espalda y emergiendo de su frontal, al lado derecho del estómago. El pirata estaba tras él, con su rostro impasible. Sin una sonrisa de satisfacción por el ataque, sin un deje de arrogancia en su mirada. Sin nada en el rostro. Y aquello le ponía enfermo. Con un movimiento de katana cortó la barrera de hielo, revelando tras esta una tosca escultura de hielo que tenía la forma de un ser humano que, si bien era brusca y mal hecha, podría colar como silueta detrás de una gruesa barrera de hielo translúcida.

—Hijo de...

La espada salió de su cuerpo y cayó hacia delante de rodillas. Se puso de pie enseguida y se giró, para ver al pirata observarlo con sus ojos azules. Aunque le pareció ver un destello rojizo en su ojo derecho.

—Eres más fuerte que yo, Comodoro, pero no más listo. Cesa ahora y déjame marchar mientras solo tienes una herida tratable -dijo el pirata, enfureciéndole.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Lun 3 Dic 2018 - 17:34

Marc, consciente de que se encontraba en una situación realmente comprometida, trataba de mantener a su oponente alejado disparando balas y arpones de queso para obligarle a desplazarse continuamente. No obstante, se trataba tan solo de una solución temporal. Debía encontrar una forma de alcanzarle o tarde o temprano se cansaría y el marine acabaría con él. Su velocidad y el hecho de que pudiese meterse en el suelo como si de agua se tratase y atacar desde abajo complicaban aún más las cosas, pues la flexibilidad y la agilidad no eran ni mucho menos los puntos fuertes del grandullón.

El Mayor volvió a la carga de nuevo, atacando con ferocidad al pirata, que apenas lograba frenar sus acometidas. Una y otra vez bloqueaba sus ataques con mucha dificultad, apurando hasta el último momento ya que la rapidez de movimientos de su rival le dejaba muy poco margen de reacción. Las pocas veces que conseguía encontrar tiempo para contraatacar, el semigigante se encontraba con que su espada hendía el aire. Su enemigo se sumergía de nuevo en el empedrado y a Marc le resultaba imposible acertar un solo ataque.

O'Neill reía, seguro de su superioridad y de la ventaja que le otorgaban su velocidad y maniobrabilidad sobre el pesado semigigante:

- ¡Ha llegado tu fin, Marc Kiedis! ¡Hoy va a ser tu último día de libertad!

Diciendo esto, comenzó de nuevo a moverse alrededor del bucanero. El grandullón continuó lanzando proyectiles de queso, buscando golpearle aunque fuese a distancia, pero ninguno tenía éxito. Decidió entonces recurrir a otra de sus técnicas, capaz de cubrir una cantidad de terreno significativamente mayor que las balas y los arpones. Levantó su mano izquierda con la palma hacia el cielo, y comenzó a crear justo sobre ella una bola cada vez más grande de queso. Una vez alcanzó un tamaño considerable, esperó a que el Mayor dejase de girar a su alrededor. En el momento en que el marine se lanzó hacia él, y apuntando al lugar por el que creía que iba a pasar inmediatamente, Marc lanzó aquella gran bola mientras gritaba:

- ¡Cheeseball!

Por un momento, el semigigante tuvo serias esperanzas de golpear a su enemigo con aquella técnica. Sin embargo, estas se esfumaron tan pronto como este, previendo lo que iba a ocurrir, se metiese por completo bajo el suelo. La bola blanquecina impactó contra el suelo con un estruendo, creando un pequeño socavón y esparciendo varios metros a su alrededor gran cantidad de queso derretido.

Sin tiempo para reaccionar, el grandullón intentó interponer su espada entre él y la trayectoria de O'Neill, que había emergido del empedrado apenas un metro delante de él con su arma preparada para atacar. Se movió rápido, pero no lo suficiente. Al bloquear el golpe unas décimas de segundo más tarde de lo debido, el antebrazo izquierdo de Marc sintió el frío del acero. El filo de la espada del marine penetró en la piel y la carne de la cara posterior de este, provocando que la mano izquierda del pirata, que estaba usando de apoyo para su mano principal, tuviese que soltar la espada. La sangre que manaba no era especialmente abundante, al menos comparada con la que provenía del abdomen, pero en aquel momento todo sumaba. Si continuaba recibiendo cortes como aquellos, el cocinero sabía que no duraría demasiado. Algo tenía que cambiar.

Y en este instante dio con un plan. Era extraño, sí, tal vez incluso descabellado, pero podría funcionar. Dado que la habilidad de su oponente consistía en introducirse en el suelo, podía negarle dicho acceso. Después del tiempo que llevaban luchando, había gran cantidad de queso esparcida por el suelo, y el semigigante podía usar aquello a su favor. Usando su dominio sobre este material, alteró su color, de forma que se volviese idéntico al del suelo sobre el que descansaba. Después, mientras el marine se desplazaba a su alrededor buscando el momento propicio para su siguiente ataque, hizo que dicha sustancia, en estado semilíquido, se moviese en la medida de lo posible hasta situarse en su mayor parte alrededor de Marc. Así, cuando su enemigo se lanzó hacia él el pirata sacó fuerzas de laqueza y, apuntando con su brazo herido, disparó dos nuevas balas de queso. El marine, como había previsto, buscó adentrarse en el suelo para evitarlas y después sorprenderle.

No obstante, en aquella ocasión el sorprendido fue él cuando se dio cuenta de que algo impedía su acceso al empedrado. Un material viscoso y extremadamente pegajoso, del mismo color que este y casi imperceptible en la confusión de una batalla. Para colmo, de repente aquella sustancia empezó a calentarse. El marine gritó de dolor mientras su piel sufría quemaduras al contacto con el queso de Marc. Mientras tanto, este se lanzó a por él y, con un poderoso mandoble cruzado, abrió tórax y abdomen del militar. La sangre manaba a borbotones mientras O'Neill caía al suelo, incapaz de mantenerse consciente. El cocinero esperaba que siguiera vivo, pero había tenido que tomar una decisión urgente a vida o muerte. Tampoco pudo pararse a comprobar si lo estaba, pues en ese momento el Den Den Mushi comenzó a sonar. La voz de Nailah, al otro lado de la línea, le comunicó que había dado al fin con alguien que conocía al revolucionario escondido. Contento por el avance, Marc preguntó a su compañera por su situación, poniéndose inmediatamente tras la conversación en marcha hacia el lugar que ella le hubiese indicado.


Cosas:
- Cheeseball: Marc crea una esfera de queso de hasta 3 metros de diámetro, que lanza a una velocidad de 10 m/s y avanza hasta 20 metros sin perder esta velocidad. Al impactar, a parte de causar daño en función de su dureza, se rompe dejando salir de su interior queso fundido (cantidad equivalente al volumen de la esfera creada).

- Raclette: Usando su queso derretido y su ámbito fuego, puede hacer que su queso fundido se caliente hasta como máximo la temperatura que permita este último (200ºC), pudiendo quemar al contacto. Puede aplicarlo a cualquier técnica en la que use queso derretido.

- Melted is Better: Marc ha aprendido a crear queso derretido además de queso sólido. Éste puede ser desde casi líquido, a casi gomoso, forma en la que resulta bastante pegajoso.

- Cheese Master: Marc ha logrado familiarizarse con el queso que crea hasta tal punto que es capaz de controlar (moverlo a su antojo) y realizar sus técnicas con el queso ya creado aunque no esté en contacto con él en un radio de 50 metros.

- Maestro Quesero: Marc puede controlar a voluntad el sabor y el olor del queso que crea (pero no puede hacer que sepa o huela a algo que no sea un tipo de queso), así como su color, pudiendo hacer que refleje cualquier longitud de onda del espectro visible.

- Uno con el Queso: La esencia de Marc se ha fundido con la de su queso, de forma que es capaz de sentir cuando algo o alguien entra en contacto con el queso que crea como si se tratase de su propia piel (no se aplica al dolor, ya que tan solo nota que hay algo, no la intensidad del estímulo).
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Jue 6 Dic 2018 - 1:09

Ambos hombres se miraron y asintieron, tras la tardanza de la respuesta de los compañeros de Nailah decidieron avanzar y esperarles en la zona en la que se escondía el revolucionario. El más alto, portaba un par pistolas en su cinturón mientras que el más bajito llevaba una lanza al hombro. La pirata decidió confiar en ellos porque no tenía más opciones, y en el fondo, la mirada de aquellos hombre denotaba la verdad. Una mirada que tras un segundo pareció iluminarse de felicidad gracias a un atisbo de esperanza.

Los amigos del revolucionario emprendieron la marcha, mirando de reojo de vez en cuando por si alguien los seguía; sin embargo, decidieron romper el hielo ante la tensión que se había acumulado durante el trayecto. La pirata, por otro lado, estaba atenta al camino por el que se dirigían, pues había pasado numerosas veces por la misma calle y ni se había enterado, siempre llegaba al punto en el que empezaba.

-Con las prisas, no nos hemos presentado como era debido - comentó el moreno - Soy Ronnie y él es Michael. Ayudamos a Leo porque era nuestro amigo, le aconsejamos que no se metiera en asuntos tan turbios, pero no hemos tenido más remedio que ayudarle.

La pirata escuchó con atención la historia. Ella no era muy simpatizante de la revolución, pero entendía los motivos que podía tener aquella pobre gente. Mientras todo fuera por desacreditar al Gobierno Mundial, sería correcto.

Los tres atravesaron calles poco convencionales y esquivaron grandes avenidas llenas de gente, tratando de captar la menor atención posible. Durante un momento, vieron a una patrulla observando las calles y tuvieron que esconderse en un callejón hasta que la patrulla se alejó del objetivo. Nailah, en un acto de temeridad, llevó su mano a la reina roja, para enfrentarse a ellos, pero Ronnie la detuvo agarrándola del brazo. Debían evitar el conflicto pasase lo que pasase y así evitarían rebajarse al nivel del Gobierno Mundial.

-Ya queda poco - Comentó Michael -. Dile a tus amigos que les esperaremos tres calles más arriba, al norte de la gran torre del reloj - Señaló -. No podemos perder tiempo, que lleguen lo más rápido posible.

Nailah arqueó las cejas. Ella sabía a lo que se atenía, pero sabía que si sus amigos aún no habían acudido hasta ella es porque podían encontrarse en peligro. Sacó el den den mushi y les habló de nuevo a Spanner y Marc.

-Nuestro objetivo está tres calles más arriba, al norte de la gran torre del reloj que veis en el centro -. Nos encontraremos allí, ¡procurad llegar lo más rápido posible!
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Sáb 8 Dic 2018 - 14:28

El pirata golpeó el suelo con la punta del pie derecho sin apartar la vista del marine, que lo observaba desde el suelo. El marine estaba de rodillas, con la mano en su herida, sangrando. Levantaba la vista enseñando sus dientes como un perro herido que amenazaba a su atacante.

—¿Por qué no te levantas? -preguntó Spanner-¿Es qué has encontrado un berrie en el suelo?

El marine gritó y saltó hacia delante, alzando su katana. El pirata se sonrió internamente, sin mostrarlo en sus labios. Sus provocaciones hacían mella en el marine, que cuanto más se enfadaba más torpe se volvía a la hora de combatir. Spanner no mentía cuando dijo que el marine era más fuerte que él, pero en el sentido de la estrategia, era obvio que tenía la ventaja sobre su enemigo. Si conseguía que su propio temperamento le traicionase, se volvería más manejable en la pelea y podría pillarlo desprevenido más de una vez. Estaba convencido de que podría terminar aquel combate sin ser golpeado una sola vez.

Despejó el tajo del comodoro sin problemas, probando sus sospechas de que sus cortes eran ahora menos controlados. Y además, si su contrincante dominaba el haki de observación, cosa harto probable, le sería más complicado utilizarlo en aquel estado. Al desviar la espada, el brazo del marine fue despedido hacia un lado, dejando el torso desprotegido. Spanner fue veloz, buscando acabar con aquel combate sin la muerte de ninguno de los dos, para evitar llamar la atención de la gente, así que decidió pasar a su treta favorita. Echó la espada hacia atrás y estiró el otro brazo, haciéndolo intangible e introduciéndolo en el pecho del marine.

—Si vuelvo a hacer tangible mi mano ahora podré agarrar tu corazón y apretarlo. Estás a mi merced, marine. -Aquello era una mentira. En cuanto el pirata perdía la intangibilidad estando en el interior de otro objeto, lo que ocurría era que la materia original expulsaba la intrusiva hacia el exterior. Pero eso el marine no lo sabía-. Ríndete y márchate. Olvida que me has visto y reporta a tus superiores que has fallado la misión sin darte cuenta. Saca tu Denden Mushi y da la orden de retirada a tus hombres o te provocaré un paro cardíaco. Ahora.

El marine sonrió. Empezó a reír. El pirata frunció el ceño. ¿No había funcionado la treta? ¿Cómo era posible? Spanner era el único que conocía los entresijos y funcionamientos de sus habilidades, ni siquiera Zane conocía aquellos secretos. ¿Cómo era posible?

—Mátame, pirata. Pon más sangre en tus manos.

No, no conocía su secreto. Tan solo se negaba a acobardarse. Noble, sin duda, aunque estúpido. Si Spanner de verdad tuviera la capacidad de matarlo... Fue rápido. Sacó la mano del pecho del marine y le golpeó la nariz con la empuñadura de la katana. Entonces, puso la mano en su cara y empujó, atravesando el suelo con él. Lo soltó y empezó a salir a la superficie. Sabía que el marine acabaría saliendo también, pero aprovecharía esa confusión para escapar. Salió del suelo y empezó a correr, alejándose de la situación y buscando el aura de sus compañeros.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Marc Kiedis el Sáb 8 Dic 2018 - 18:14

Tras las precisas indicaciones de Nailah, y teniendo en cuenta el tiempo que había pasado recorriendo las calles para trazar un mapa mental de ellas, el grandullón lo tuvo fácil para llegar hasta el punto acordado. Y no solo eso, sino que, por su fuera poco, mientras se dirigía hacia allí, gracias a sus conocimientos cartográficos y a haber recorrido todas aquellas calles fijándose en cada detalle, pudo dar con una manera rápida de llegar desde el lugar en el que se encontraba el revolucionario hasta el barco en el que habían llegado a la isla.

Cuando llegó, Nailah estaba esperándole junto a dos hombres. El cocinero saludó alegremente a su nakama, y dio la mano con una sonrisa a sus acompañantes mientras se presentaba. Una vez terminadas las formalidades, el grandullón preguntó:

- ¿Dónde está el hombre al que debemos ayudar?

- ¿Veis esa pequeña panadería de la esquina? - señaló el hombre llamado Michael. Marc asintió con vehemencia. - Pertenece a un hombre llamado George. Se trata de un ciudadano ejemplar, un comerciante local muy querido por todos sus vecinos y clientes. Y además de eso, George es un ferviente partidario de la revolución que en secreto les ayuda como puede. Hasta ahora nadie ha sospechado jamás de él por su simpatía y naturalidad, y cuando Leo fue descubierto asumió un tremendo riesgo acogiéndole en su sótano. Por el momento todo va muy bien, pero nos gustaría poder sacar de aquí a Leo sin comprometer la imagen y el negocio de George de cara a las autoridades. ¿Qué tenéis pensado?

El grandullón, pensativo, aguardaría la llegada de Spanner. Una vez el subcapitán hubiese llegado, expresaría su opinión, que consistía en que lo mejor era que el espadachín, como había dicho antes que podía hacer, entrase en la casa en solitario para llamar menos la atención, explicase al revolucionario que estaban allí para rescatarle y lo sacase del lugar usando sus poderes y desplazándose bajo el suelo. Él, dado que sabía cuál era el mejor camino de regreso al barco, les guiaría desde la superficie. Mientras tanto Nailah, usando su agilidad y sigilo, se desplazaría por los tejados avisándoles de posibles patrullas marines u otros obstáculos para que Marc tuviese tiempo de alterar la ruta lo necesario.

Si todos daban su aprobación, el cocinero se quedaría expectante, esperando a que el plan se pusiera en marcha.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Nailah el Mar 11 Dic 2018 - 23:19

En cuanto Marc llegó hasta ellos, Nailah sonrió. Solo faltaba Spanner, que llegaría de un momento a otro, pero los dos piratas irían avanzando en la misión de rescate. La pirata escuchó con atención lo que los Michael y Ronnie advertían sobre donde se encontraba Leo. Al parecer estaba bajo el cuidado de un respetado hombre de Proodence, por lo que debían tener cuidado de no arruinar la reputación del buen señor, aunque en el fondo a Nailah le daba un poco igual lo que pasara con aquel buen hombre, ella solo quería cumplir la misión y llevarse de allí a Leo lo más rápido posible.

Tras escuchar el plan de Marc, ella asintió y se acercó hasta la pared de la casa, observando los laterales por si venía alguien. Los edificios eran lo suficientemente bajos como para acceder al tejado, pero intentaría ir por zonas en donde no pudieran verla. Se agarró a la verja de una ventana y ascendió agarrándose al saliente del tejado para después quedarse en el centro. Espero allí hasta que todos sus compañeros decidieron ponerse en marcha con el plan.

Cuando Spanner hubo llegado y logrado infiltrarse, Nailah esperaría pacientemente en el tejado para que salieran de la casa y después seguirlos desde arriba. La pirata se movía con sigilo y de manera cautelosa, pisando con seguridad en cada teja para así no resbalarse. Desde lo alto parecía tener una vista de águila, en la que podía observar las personas que rondaban las calles y, lo más importante, las patrullas. Desde aquel punto, una patrulla de guardias se dirigía hacia la calle en la que se encontraban. Sacó su Den Den Mushi, para contactar con Marc.

-Se acerca una patrulla por la izquierda y si seguís recto, vendrá de frente otra - comentó en voz baja -. Desde aquí puedo ver nuestro barco, pero es probable que nos encontremos más patrullas, seguiré avanzando.

Nailah saltó por varios tejados hasta llegar a una zona en la que no había más casas. Allí terminaba su travesía por las alturas y tras eso llegaría sin problema al pequeño barco. De nuevo, sacó su den den mushi.

-Cuando abandonéis esa calle adentraos en el primer callejón que veáis, os llevará directamente hasta la zona del puerto. Os aconsejo que seáis rápidos en esa zona, pues es probable que lleguen guardias de visita en cualquier momento.

Ya casi lo habían logrado, pero todo era cuestión de tiempo. Ella se adentraría ya en el barco para tener todo listo para zarpar en cuanto llegasen sus compañeros.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

Mensaje por Mist D. Spanner el Miér 12 Dic 2018 - 17:23

Alcanzó por fin las presencias del gigante y la pirata. Llegó hasta ellos con tranquilidad en el rostro pero prisa en la mirada, con la coleta que se había hecho para disfrazarse ya perdida y sus largos cabellos morados sueltos, casi tapándole un ojo. Sabía que en aquel momento estarían en el punto de mira de la marina, así que se apresuró en escuchar el plan de Marc sacando sus propias conclusiones incluso antes de que terminase, aunque por prisa y no por arrogancia, pues felicitó al gigante por su buen pensar.

—Panadería, ¿no?

Y antes de que le pudieran responder se hundió en el suelo. No podía ver el exterior, sin embargo había memorizado el número de pasos y la dirección hacia el local, por lo que no tuvo ningún problema para llegar allí. Emergió por fin del suelo, sacando la cabeza por lo que parecía ser una masa de harina que alguien estaba moldeando y aplanando con un rollo de cocina, con el cual a punto estuvieron de meterle un fuerte golpe en la sien del susto de no ser porque lo atravesó como si fuese un fantasma.

—Am... Disculpe. ¿Leo?

—¡Un fantasma!

—Se pronuncia pirata.

—¿Qué?

El pirata salió del interior de la mesa que utilizaba el hombre para amasar su pan y se sacudió la ropa.

—He venido a rescatar a Leo. ¿Dónde está?

—L... ¿Leo? Aquí no hay ningún Leo...

—Bueno... Lo siento, pero no tengo tiempo para intentar convencerte de que no soy un marine, aunque comprendo que tengas tu desconfianza. Sin embargo, no puedo pararme ya que los de verdad me pisan los talones -dijo mientras caminaba alrededor de la sala en la que estaba, sin dejar de mirar al panadero-. Así que te digo, respetable panadero, todo será más sencillo si me dices donde está -se detuvo junto a una puerta que había al fondo de la sala y clavó su mirada tranquila en el hombre.

—No... No sé si me puedo fiar de ti...

—Lo sé, pero antes te he visto mirar furtivamente a esta puerta. ¿Está ahí dentro, verdad? ¿Es una despensa?

Y antes de que pudiese contestar, atravesó la puerta. Era una sala estrecha, con estanterías a los lados, cargadas con cestas llenas de barras de pan y bollos. El picaporte de la puerta empezó a sonar, como si lo repiquetearan, mostrando que el panadero lo estaba abriendo a la desesperada. Y al fondo de la sala estaba el que debía ser Leo, que lo miraba con el ceño fruncido.

—Si has venido a matarme yo...

—No, a salvarte. Vamos.

Y saltó sobre él, agarrándolo de la muñeca. Justo cuando se abría la puerta de nuevo, atravesó el suelo con su nuevo invitado. El hombre debía estar confuso, pues se puso a gritar, aunque la dura piedra del suelo ahogaba sus gritos. El pirata, que no veía nada, se centró en el aura de Marc y la siguió, como si siguiese un camino invisible bajo tierra. No podía escuchar las órdenes de Nailah, sin embargo, el gigante si podía, por lo que lo único que debía hacer era seguirle.

El camino fue sinuoso, y el pirata notaba como su tiempo de intangibilidad se agotaba. Entonces, Marc se detuvo. El pirata agarró con fuerza la mano del revolucionario y dejó que su tiempo se agotase. Ambas figuras salieron disparadas hacia arriba, expulsadas por la tierra, y emergieron del suelo alzándose en el aire por varios metros, atrayendo las miradas y dedos señaladores de varias personas. El pirata fue veloz y alzó una mano, dando una estructura sólida a una porción de aire justo bajo ellos mientras empezaban a caer. Cayeron en el aire como si de suelo se tratase y el pirata miró hacia abajo. Estaban en el puerto ya, y el barco estaba justo allí. Podía ver a Marc y Nailah subidos en él, esperándole para poder escapar de una vez de los marines.

El pirata volvió a coger la mano del revolucionario y tiró de esta. Bajo sus pies se formaba una escalera invisible, haciendo tangible el aire, mientras bajaba a toda velocidad, dirección al barco. Finalmente, llegaron a cubierta y el pirata pudo soltar al revolucionario.

—G... gracias... -dijo el hombre, ya convencido al ver a los marines de que no lo estaban capturando-. ¿Quién os envía?

—El capitán Zane D. Kenshin -dijo el subcapitán mientras el barco empezaba a alejarse de puerto-. Y ahora descansa. Ya todo ha acabado.
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Re: [Misión Mítica] Atrapado en la ratonera (Marc, Nailah, Spanner)

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