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La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

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La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Maximilian D. Frinz el Sáb 2 Feb 2019 - 4:09

Te despiertas bastante agitado. Tu bote a cesado su movimiento y puedes ver gaviotas graznado en el cielo, volando en círculos sobre donde estás. Claramente quieren los pescados que has conseguido mientras viajabas en alta mar. No reconoces el lugar donde estás, pero nada te detendrá para averiguarlo. Tu imponente figura de más de tres metros será tu mejor arma. La melena de tu cabeza baila con la brisa marina mientras observas parte de la naturaleza que te rodea. Más allá, las faldas de una gran montaña se muestran frente a ti. Majestuosa y cautivadora, el territorio te recuerda a la propia tierra que te vio nacer. Arrastras el bote fuera de la orilla de la playa para que la marea no se lleve el único medio que tendrías en caso de que te veas forzado a salir de allí.

Una vez que tu transporte está bastante dentro de la arena, recoges tus cosas y te pones en marcha para explorar y quizá descubrir alguna cosas curiosa. Dentro de ti hay un enorme interés por saber dónde te hayas y otra parte de ti, te dice que tengas cuidado. Te adentras poco a poco en la espesura del bosque tropical. Tu instinto te mantiene atento alerta.

Casi dos horas después de estar caminando, llegas a las faldas de la montaña. Ahora tu decidirás, si quedarte a explorar la selva o ascender por el sendero que conduce a lo más alto de la montaña.

Subes la pendiente:
 Si decides subir la pendiente, describe tu llegada al pueblo de Karakura. La gente podría tomarte como una amenaza, por tu aspecto, o quizá al verte vestido como una persona, te crean inofensivo. Eso aún no lo sabes.

Te quedas en el bosque:
Si decides quedarte en el bosque, describe como buscas un lugar donde acampar. Recuerda que hay criaturas salvajes que no dudarán en atacarte.  
Maximilian D. Frinz

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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Dijon el Sáb 2 Feb 2019 - 13:32

Raion se incorporó sobre saltado en su barca, al notar como está había golpeado con algo. Trató de abrir los ojos para ver que había ocurrido pero la intensidad de la luz fue demasiado para él, por lo que tuvo que cubrirse con su antebrazo derecho mientras sus ojos se acostumbraban. El sonido de olas rompiendo con la playa y gaviotas graznando le ayudó a tranquilizarse un poco "Menos mal, por un momento pensé que había chocado contra algo en alta mar..." y es que aquel enorme león aún no estaba acostumbrado a viajar tan precariamente con un simple barca. Poco a poco, sus ojos dejaron de molestar y pudo finalmente echar un vistazo a su alrededor. Frente a él se extendía una playa de arena blanca que parecía lindar con el inicio de un bosque al fondo. El mink no tenía ni la más remota idea de dónde se encontraba, sin embargo había algo familiar en todo aquel lugar que no sabía explicar.

El mink volvió a levantar la mirada hacia el cielo, comprobando que las gaviotas seguían girando sobre su cabeza. No le costó mucho imaginarse que lo que querían aquellos pájaros era quedarse con su pescado —Quédenselo— dijo mientras agarraba un par de peces y lo lanzaba con fuerza hacia la arena —Estoy hasta los bigotes de comer pescado...— se incorporó lentamente sobre la barca antes de bajarse de la misma de un salto, hundiendo sus poderosas patas en la delicada arena de la orilla. Aprovechó la suave brisa para desperezarse, mientras se dejaba acariciar el rostro.

"Necesito algo de carne..." Giró sobre sí mismo y observó en la distancia el lindero del bosque "En el bosque debería de haber..." agarró la barca por la proa con su mano izquierda y comenzó a avanzar como quién arrastra un trineo por la nieve, no parecía suponerle un esfuerzo desplazar la barca.

La arrastró hasta casi llegar al lindero del bosque, no quería arriesgarse a que la marea se la llevase puesto que era su único medio de transporte.

Finalmente, Raion se adentró en la espesura. A pesar de estar casi seguro de que jamás había puesto un pie en aquel lugar, había algo que le era extrañamente familiar.

"¿Dónde diablos habré ido a parar? No había escuchado nunca de que hubiera una isla como está por aquí" la verdad es que tampoco era algo difícil teniendo en cuenta de que su conocimiento del mundo exterior era bastante limitado, al fin y al cabo se había pasado la mayor parte de su vida como esclavo o guardaespaldas, sin poder viajar libremente hasta hacia bien poco. Y como no era una persona interesada en la lectura o excesivamente curiosa, datos como ese podían ser fácilmente obviables. Sin embargo, ahora que tenía las patas sobre aquella tierra, sentía una cierta curiosidad por saber donde se encontraba.

El enorme león seguía avanzando, trataba de hacerlo recto pero a veces se veía obligado a bordear alguno de esos enormes árboles tropicales, por lo que dudaba si se había desviado o no un poco de su idea inicial.

A pesar de ser un mink con una confianza en sí mismo aprueba de bombas, se mantenía alerta pues se encontraba en un lugar totalmente desconocido. Incluso él debía de andarse con cierto cuidado en situaciones como aquella. Sin embargo, en todo su trayecto no se encontró con ningún animal. Escuchaba el sonido de pájaros, algunos chillidos que debían de pertenecer a algún tipo de mono pequeño, el sisear de serpientes... pero no logró ver a ninguno de esos animales, parecían estar manteniendo la distancia con el intruso.

Finalmente tras más de dos horas de caminata, el terreno había empezado a tomar algo de pendiente y una especie de sendero empezó a dibujarse frente a él. Raion se detuvo en aquel punto, necesitaba echar un vistazo a sus alrededores antes de decidir que hacer. Las opciones que se le presentaban eran dos, seguir el sendero o continuar vagando por la selva.

La verdad es que no le costó demasiado elegir tomar la ruta que abandonaba el lugar, la humedad empezaba a resultarle un tanto agobiante y estaba deseando tomar un poco de aire fresco. Así que decidió continuar por aquel sendero.

Conforme el sendero iba abandonando el resguardo del bosque, el ambiente se volvía más agradable. Una suave brisa trajo por fin algo de alivio al sudoroso león, que más animado aumento su paso para alejarse lo más posible del bosque mientras ascendía por la falda de aquella montaña. Además de aire fresco, aquella ruta le trajo lo que parecía civilización. Frente a él, poco a poco en la distancia, comenzó a dibujarse lo que parecía ser un pueblo de montaña "Vaya, no esperaba encontrarme un pueblo aquí..."

Quizás para cualquier otro encontrar un pueblo podría ser un alivio pero para el mink podía significar algún que otro quebradero de cabeza, los de su raza a veces no eran del agrado de todo el mundo. Por suerte Raion, al contrario que otros mink, poseía una aspecto lo suficientemente imponente para que ese tipo de incidentes fuesen mínimos. El miedo sin lugar a dudas era una poderosa herramienta para luchar contra la discriminación.

Poco a poco se fue aproximando hasta el pueblo, no sabía como se tomarían los lugareños su aparición pero tampoco era algo que le quitase el sueño. Al fin y al cabo, él era Raion.
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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Maximilian D. Frinz el Dom 3 Feb 2019 - 13:52

Unos niños aparecieron de improviso frente a ti. Se había estado ocultando detrás de un arbusto y al verte se impresionaron bastante, pero no notaste ninguna señal de temor. Corrieron alrededor tuyo, curiosos y sonrientes, sentiste algo de alivio por no tener que soportar el escándalo de unos críos. El poblado de Karakura parecía agradable a simple vista. Los niños se marcharon gritando de alegría y dando brinquitos. Una vez que te viste rodeado por las casas, le gente comenzó a observarte, era inevitable. No todos los días podían ver a un león caminando y de más de tres metros de altura. A tu derecha, una mujer regordeta limpiaba las ventanas de su casa con un paño húmedo y por un segundo te pareció que esbozó una sonrisa. A la izquierda, había una carpintería donde un padre y su hijo trabajan animadamente en el preparado de las maderas para convertirlas en cosas que pudieran vender fuera de la isla. Te comienzas a cuestionar por que no se inmutan, pero todo esto cambia cuando ves caminando aun grupo de hombres con lo que parecían se espadas en las cinturas y un hombre bajito con un barba gris. Se detienen frente a ti y el hombre bajito da unos paso al frente.

- Bienvenido extraño, sabemos que vienes de tierras muy lejanas. Algunos de nuestros hombres han viajado fuera de la isla han visto muchas cosas, incluso conocemos sobre la existencia de tu gente en las tierra de Zou. No está de más decirte que nuestro pueblo es pacífico, pero tenemos reglas que debes cumplir. No queremos que causes ningún problema con nadie y no es nuestra responsabilidad si te adentras en el bosque y algo te sucede.

El hombrecillo terminó de hablar y dio unos pasos hacia atrás. Dio media vuelta y se marchó con el grupo de hombres con espadas enfundas en sus cinturas. Estabas más tranquilo. Ahora ya no había tanto misterio y podrías ir de aquí para allá a tus anchas.

Solo unos minutos después mientras aún te planteabas las posibilidades de lo que ibas a hacer, una anciana apareció frente a ti. Su pie estaba muy arrugada y su espada dibujaba una curvatura prominente hacia adelante. Con su mano derecha sostenía un bastón de madera y con su brazo derecho sostenía una pequeña canasta con tomates muy rojos y brillantes.

- Perdone buen señor, no desea comprar alguno de mis tomates, están frescos y deliciosos.

La anciana no parecía poder sostener por mucho tiempo la canasta y en cualquier momento todo se le vendría abajo. Te preguntaste si no sería mejor ayudarla a regresar a casa o simplemente dejarla allí sin contestarle alguna palabra.

Si decides ayudarla:


Si eliges ayudar a la anciana, ella te dirá que si. Te llevará a su casa ( la cual es una vivienda muy simple, pero que tiene en el patio una gran área para sembrar algún cultivo) y te mostrará su planta de tomate.


Si decides continuar tu camino:


Si no decides ayudarla, la anciana se marchará y podrás ir a buscar algo de comer.

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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Dijon el Dom 3 Feb 2019 - 14:52

El león se encontraba ya cerca de poner los pies sobre terreno del pueblo cuando un arbusto se agitó de manera inesperada. Lejos de asustarse, Raion simplemente lanzó una mirada rápida y segura, como si no hubiese nada en este mundo que pudiese salir desde ese seto capaz de ponerle en apuros. Y está vez, como otras tantas, el mink tuvo razón de no temer pues desde detrás del arbusto surgieron varios críos curiosos y sonrientes; que, con la desvergüenza habitual de la infancia, no se cortaron de quedarse mirando con cierta admiración al recién llegado. Al fin y al cabo, teniendo en cuenta la diferencia de tamaño entre los niños y Raion, contemplaban algo similar a un auténtico mecha de carne y hueso.

Raion continuó avanzando sin prestar mucha atención a los niños, que corrían justo delante de él desenfadadamente. Poco a poco, se fue adentrando, ahora sí, en el pueblo. Se notaba que no era una aldea rica pero su gente parecía feliz, además de mostrar bastante más tolerancia hacia los de su raza que otras más cosmopolitas en las que había estado anteriormente. El mink incluso creyó que una señora que limpiaba tranquilamente las ventanas de su casa, le había sonreído. Siguió adentrándose en el pueblo y pasó frente a una carpintería, donde un padre y un hijo trabajaban duramente la madera.

La verdad es que ser tratado de manera tan natural, no era algo que le incomodase lo más mínimo pero sí que no podía evitar sentirse intrigado. No era normal que la gente reaccionase tan cordialmente a su presencia, lo habitual eran miradas temerosas, puertas cerrándose... Así que todo aquello le resultaba extraño.

Fue entonces cuando frente a él apareció un grupo de hombres liderado, por un hombre de barba gris y más bajo que el resto. Iban armados pero no parecían tener actitud beligerante, así que Raion simplemente siguió caminando hasta que que se encontró frente a frente con aquel grupo, el mink se detuvo quedando cara a cara con el anciano aunque mirando hacia abajo casi doblado por la diferencia de altura.

—Le agradezco la bienvenida— respondió el león al saludo —No debe preocuparse por eso, señor— comenzó Raion con su voz profunda mientras se atusaba los bigotes con su mano derecha —Mientras nadie se inmiscuya en mis asuntos, no debería de haber ningún problema— expuso con tranquilidad.

La conversación con el señor finalizó bastante rápido, simplemente había venido a advertirle como hubiera hecho con cualquiera. Eso era algo que agradó al león, aunque le hubiera gustado poder seguir hablando pues el detalle sobre el bosque le había intrigado. Él venía desde allí pero no le había parecido un lugar peligroso.

Observó como el hombre se marchaba por donde había venido con sus acompañantes "Quizás más tarde lo busque para preguntarle" Raion trató de reanudar el paso cuando la voz de una señora mayor reclamó su atención. Los ojos azules del mink se percataron de que aquella señora parecía al borde del colapso.

—Permita que le ayude, señora— dijo el león suspirando levemente mientras tendía su enorme dedo indice zurdo para recoger la canasta. La señora aceptó la oferta de buen agrado y colgó el canasto en el dedo del mink.

No es que Raion fuese del tipo de persona que ayudaría a cualquiera pero siempre había tenido bastante respeto por las personas mayores, al fin y al cabo la experiencia era un grado. Además, quizás pudiese sacarle algo de información a esa buena señora sobre el bosque o el hombre que acababa de salirle al paso.

Acompañó entonces a la señora hasta su casa, no era muy diferente a las del resto de sus vecinos pero si que disponía de terrenos para cultivar y un enorme patio. La buena mujer guió al mink a través de su pequeño campo de cultivo hasta su tomatera, para mostrársela orgullosa. Lo cierto es que Raion carecía de conocimientos sobre agricultura y por lo tanto de referencias de otras plantas de tomates, por lo que era incapaz de apreciar la valía o no de la planta. Así que simplemente se limito a elogiarla con un simple.

—Es muy bonita, señora—
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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Maximilian D. Frinz el Miér 6 Feb 2019 - 15:46

La anciana te regala una sonrisa. Parece ser una persona muy dulce, pero eso no va contigo. Comienzas a sentirte tonto al no saber de que hablar con la anciana y esta parece disfrutar tan solo de tu compañía.

— Lamento haberte molestado, talvez tienes mejores cosas que hacer— dice con su voz algo apagada—mi nieto murió la semana pasada por una enfermedad desconocida y ahora me he quedado sola, lo único que hago para vivir es vender tomates, ya que no puedo trabajar la tierra por mi edad, pero sabes he estado preparando algo durante algún tiempo. Iba a venderlo para comprarle algo bonito a mi nieto en su cumpleaños, pero cuando murió ya no tuve ningún sentido par hacerlo.

Se levantó a duras penas de su asiento y camino lentamente hasta llegar a un estante pequeño. Abrió las pequeñas puertas de madera y te mostró su supuesto tesoro. Eran unos 5 frascos de tomates en frasco con lo que parecían ser una especie de liquido verdoso.

—Son tomates macerados en un preparado que me enseño mi padre. Su sabor es exquisito y muy pocos los preparan de la manera adecuada. Lleva un año que adquieran el sabor y la textura necesarias para que se disfruten.

La anciana regresó a tu lado y te explicó algo que ignorabas. El día siguiente daría inicio un festival en el pueblo que era muy conocido por el resto de islas de North Blue. El pueblo se llenaba de turistas y comerciantes que venían para comprar los exóticos productos que se vendían en la feria y por la noche, se daba un espectacular desfile de danzas que les gustaba mucho a la gente. Ella debía aprovechar esa oportunidad para vender los tomates y ganar algo de dinero para comprar semillas y contratar a alguien para que sembrar sus tierras. Parecía necesitar ayuda y no fue hasta que terminó de hablar que en tu mente despertó una idea bastante buena. Y si eras tu quien la ayudaba y obtenías algo de dinero. Podías aprovechar lo que pasara el día siguiente para obtener algunas cosas bastante interesante de algún mercader o robar una buena suma de dinero.
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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Dijon el Jue 7 Feb 2019 - 15:36

La anciana simplemente le sonrió ante su simple elogio, aquello hizo que Raion se sintiera un poco incómodo. El león no estaba acostumbrado a aquel tipo de situación, no sabía muy bien de que hablar con aquella mujer y empezaba a sentir la necesidad de salir de allí cuanto antes.

—Lamento lo de su nieto— se apresuró a decir el mink aunque no lo sentía de verdad, simplemente sentía algo de lastima por aquella pobre mujer que parecía ser una buena persona. Lo cierto es que quizás le faltase un marco de referencia para valorar una situación como aquella, pues lo único que él había tenido parecido a una familia podía decirse que había sido la señorita Corinna.

La señora se levantó de su asiento y se dirigió hacia un pequeño estante desde donde recogió un bote con un extraño contenido de color verde. El melenudo le echó un vistazo un tanto desconfiado al frasco cuando la señora lo puso frente a él, la verdad es que no le transmitía buenas vibraciones aquel extraño color.

—Nunca había visto nada como esto la verdad— confesó Raion

Por suerte, la conversación se fue desviando de aquellos tomates hacia un rumbo más interesante para el león. Al parecer al día siguiente iba a celebrarse un festival en la aldea y por lo que explicaba la señora, era bastante popular en la zona. Además, según explicó, la anciana necesitaba alguien que se encargase de ayudarla con el cultivo de sus tierras y por eso quería vender los botes de tomates.

Una bombilla se encendió en la mente del león "Quizás podría ayudarla yo y ganarme algo de dinero" en principio parecía una buena idea... pero el problema es que el no había cultivado en toda su vida y estaba seguro de si sería capaz de hacerlo "La verdad es que no debe de ser tan difícil ¿no?"

—Tal vez podría ayudarle yo con el cultivo señora — comenzó el león con tranquilidad —aunque creo que debería de explicarme usted como debo de hacerlo, puesto que nunca lo he hecho antes— decidió decir la verdad, no quería aprovecharse de una anciana, ese no era su estilo.
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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Maximilian D. Frinz el Dom 10 Feb 2019 - 1:51

La mañana siguiente

Despiertas adolorido. Tal parece que tratar de dormir en una cama normal no fue una muy buena idea del todo. La noche anterior habías decidido pasarte por la taberna luego de hablar con la anciana y una habitación con muy pocas cosas fue lo mejor que pudiste pagar. Te pones de pie y te estiras, levantando tus brazos al aire y extendiendo tus piernas. Si alguien te viera, podría decir que lo único que faltaba para completar tu imagen era que te lamieras por todos lados. Pronto te percatas que aún no ha amanecido del todo y ya se escuchan ruidos extraños. Decides salir para ver que está pasando y te das con la sorpresa que las demás personas que habían rentado una habitación estaba saliendo de manera muy apresurada. ¿Qué demonios estaba ocurriendo?, te preguntas mientras aún somnoliento. Coges todas tus pertenencias y sales de la habitación, cerrando la puerta. Caminas con dificultad, ya que el lugar ha sido hecho para alguien tan grande como tú. Aún tienes en la mente las dudas de como ayudaras del todo a ese pobre anciana.

De pronto, alguien te grita. Te giras y vez a una mujer que da dos pasos hacia atrás al ver tu rostro. Obviamente no se esperaba ver a un león en su camino. Tiene una escoba en la mano y viste con un vestido verde oscuro sobre el cual usa un delantal gris.

— Perdone señor, pero el lugar debe estar limpio al comenzar el día, estamos seguros de que tendremos muchos clientes — dice la mujer mientras espera que te apartes de su camino.

Apresuras el paso. Sientes el crujir de la madera y piensas que si vuelves a pisar los peldaños de madera, la escalera completa se vendrá abajo por tu peso. El lugar es un caos. Las hijas del encargado corren de aquí para allá, limpiando mesa, sillas y paredes. Sales a la calle en el preciso momento que una música alegre comienza a escuchar a lo lejos. Pronto, divisas a lo lejos una multitud de gente. Algunos vestidos con trajes de colores, otros lanzando fuego por la boca y algunos payasos. Acaso es un circo, te cuestionas mientras tratas de recordar si la anciana te mencionó algo de eso. Y parece que sí, ya que la multitud pregona a viva voz las novedades de la feria, los productos que habrán y la sorpresa de ese año, la llegada del circo. Un payaso con la cara pintada de blanco, los labios de purpura brillante y una peluca rosada con un sombrero de copa alta de cuadros a colores, se te acerca para darte un panfleto, pero rápidamente huye al verte. Notas que el payaso se acerca a un hombre de traje rojo y sombrero negro de copa alta. Le susurra algo al oído y el hombre voltea a verte.

Empiezas a caminar en dirección contraria al desfile que se está dando en la avenida. Algo hace que gires la mirada hacia tu derecha y como si fuera una daga en el corazón, tus ojos descubren algo terrible que te hiere el alma. Encarcelados en una jaula se encuentran 4 minks. Te quedas congelado, como si hubiera visto tu propia muerte. Aprietas el puño y te ves tentado a reaccionar.

El camino de la paciencia:
Te contienes y regresas con la anciana para recoger los frascos de tomate. En el camino puede que te encuentres con sorpresas.

El camino del conflicto :
Decides reaccionar y te lanzas contra la jaula de los Minks para liberarlos. Claramente es una acción hostil, piénsalo bien.
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Re: La llegada de un peculiar visitante [Moderado Nivel 2] [Dijon]

Mensaje por Dijon el Dom 10 Feb 2019 - 14:29

Un dolor intenso en los lumbares rompió el sueño del león. Por lo que, dolorido, se fue incorporando lentamente al tiempo que se frotaba los ojos con su mano derecha.

"Mi espalda..." se quejaba el mink al tiempo que se levantaba de la cama para poder estirarse mínimamente, puesto que la habitación era demasiado pequeña para que alguien de su tamaño lo hiciera libremente. Y es que el principal problema que tenía Raion con los humanos y sus construcciones, era la diferencia de tamaño. A pesar de que incluso entre los mink era alguien de gran tamaño, esa diferencia se acentuaba muchísimo con el resto (quitando a gyojins, que si que los había de su tamaño).

—Ahhhh— bostezó sin ningún pudor mientras sus sentidos se iban agudizando poco a poco, lo que le permitió darse cuenta de que no era el único que se había levantado temprano en la taberna. Echo un vistazo por la ventana y aún no había empezado a despuntar el alba, aquello le extrañó bastante pues, por norma general, en las tabernas no se levantaba nadie antes del mediodía.

La opción de volver a acostarse no era demasiado tentadora, le dolía la espalda como si le acabasen de dar una paliza, así que decidió que lo mejor sería ponerse ya en marcha. Se dirigió hacia la puerta de su habitación, la abrió y paso a través de ella con cierta dificultad. Y es que era excesivamente grande para aquella construcción de hecho, para poder pasar por el pasillo, debía de hacerlo encorvado y con las rodillas flexionadas. Además de ocupando todo el corredor.

De repente, una voz chillona de mujer hizo que el mink se medio voltease. Es lo máximo que pudo hacer en el pasillo, por lo que tuvo que mirarla por encima de su hombro. Era una de las trabajadoras de la taberna, que le avisaba que el lugar debía de estar limpio antes de que el día comenzase.

El mink se giró sin decir ni una palabra, ¿a caso esa mujer no veía que ya se estaba marchando?

Raion bostezó de nuevo mientras volvía a sus asuntos, estaba deseando abandonar esa maldita taberna y sus incómodos pasillos.

Tras descender las escaleras como buenamente pudo, sintiendo como cada paso que daba ponía en serio riesgo aquella débil estructura, al león no le quedaron demasiadas ganas de permanecer allí dentro. Así que sin desayunar, abandonó el establecimiento.

Nada más poner un pie en la calle, comienza a sonar una música bastante alegre, en un gesto instintivo dirigió su mirada hasta el lugar desde donde procedía. Allí localizó a una multitud de gente vestida de forma extravagante, con colores vivos y llamativos. Parecía que debía de ser algún tipo de circo o similar. Estaba apunto de girarse para marcharse de allí cuando un payaso que repartía panfletos se acercó hasta él, nada más cruzarse sus miradas, el payaso salió corriendo en dirección hacia la multitud.

Raion lo siguió con la mirada, percatándose que se detenía a hablar con un tipo extraño que por su apariencia más destacada debía de ser una especie de superior. Sin darle más importancia, pues estaba acostumbrado a ese tipo de actitud, el león se dio la vuelta y avanzó en la dirección contraria. Concretamente hacia la casa de la anciana, pues había acordado que la ayudaría para sacarse algo de dinero.

Fue entonces, cuando los ojos del león se dirigieron hacia su derecha, observando en un callejón una enorme jaula. En el interior de la misma, cuatro minks encerrados como si de animales se tratasen. Quizás otro mink se hubiese tomado aquello como una afrenta o similar, sin embargo, Raion estaba acostumbrado a ver esclavos de todas las razas. El mismo había sido uno hasta hace no mucho y aquello, aunque no le agradase, tampoco le importaba lo suficiente como para intervenir. Al fin y al cabo, el destino de los débiles era acabar así.

Así que el enorme león continuó caminando como si no hubiera visto nada, pues tenía cosas más importantes de las que ocuparse aquella mañana.

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