Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

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Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Invitado el Jue 29 Nov 2012 - 0:24

Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne


Arabasta - Nanohana: Es una ciudad del reino de Arabasta. Es una ciudad portuaria conocida por sus mercados y sus perfumes. Tambien es la entrada principal de Arabasta. Las calles simepre estan llenas de gente. Al ser una ciudad portuaria la sequia no afecta en este lugar.

Turnos: Legim - Kasan - Nocturne - Fein

Fecha limite:
12 de Diciembre a las 20:00

Moderadores: Sawn & Ryusen Higure

*Se le salta el turno a quien pasadas 36 horas no postea en su turno

Se valora:
-La caligrafía, las faltas de ortografía y demás.
-Ambientación, y adaptación al escenario
-Rol bélico
-Rol Descriptivo
-Asumir daños respetando nomenglatura
-Acciones cerradas
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Legim el Vie 30 Nov 2012 - 13:57

Un clima abrasador reinaba en el lugar, el sol brillaba en lo más alto del cielo y un suave viento aliviaba un poco la sensación de calor. A lo lejos se divisaba un pequeño barco en el cual se encontraban dos siluetas.



- Ey nena, te digo lo de siempre, no ataques ... y si, doy por ello otro combate, me traes suerte. - Dije sonriendo mientras pasaba una mano por mi frente limpiando el sudor.

Estábamos cerca de Nanohana, una ciudad portuense por el cual llegaban los barcos al reino de Arabasta, aunque en su mayoría todos eran comerciantes que traía mercancías que vender en el mercado o compradores de los famosos perfumes de este lugar, solo unos pocos barcos eran pesqueros o de simples turistas, justo como eramos nosotros, solo queríamos hacer un poco de turismo por estas tierras aparte de investigar si los rumores eran ciertos para alcanzar nuestra meta.

Tras un cuarto de hora desde que vi el puerto llegamos a dicho puerto bajando rápido con nuestros atuendos comunes de capuchas que nos tapaban hasta el rostro, cosa que parecía sorprender a muchos que miraban con preocupación.
- Haber si lo que atrae peleas van a ser las capuchas y no tu ... - Dije a modo de broma a Azumi con una sonrisa misteriosa.

Las capuchas eran esta vez de color blanco, un cambio bastante drástico pues siempre usamos capuchas negras. El cambio se debía a algo muy simple, el blanco reflejaría la luz del sol dejando cegados a quienes nos miren por unos instantes, mientras que el negro solo hubiese servido para asarnos como pollos y llamar mucho más la atención.

Avanzaba con tranquilidad por el puerto observando a los niños de unos 13 a 15 años jugar, sonriendo les miré y me acerqué descubriendome el rostro para no preocuparles.
- Oe chicos, queréis ganaros un dinero extra? - Pregunté sacando 500 berris sonriente al ver sus sonrisas en sus rostros- Solo tenéis que hacer una cosa ¿ Veis ese barco en el que acabo de bajar? Tenéis que ir, coger unas botellas que están dentro de un saco y ponerla en distintos lugares de la ciudad, muy separadas unas de otras ¿Vale? Y una cosa ... no la bebáis, parece y huele a alcohol, pero no es alcohol, es algo muy peligroso, si queréis alcohol comprarlo con el dinero que os doy por esto.

Reí suavemente tras verlos marchar al encargo y continué caminando sacando de mi manga 3 botellas algo más pequeñas, de un tamaño medio a Azumi.
- Venga nena, que esta vez son más chiquititas, puedes guardarlas mejor para salvarte el culo si pasa algo - Dije en tono burlón

Continuamos caminando hasta que llegamos a un gran edificio que por su tamaño y forma parecía ser un edificio público bastante importante, quizás un ayuntamiento, y detrás nuestra, en el centro de aquella plaza, una fuente grande y bien esplendorosa, sería una lástima que alguien decidiera romperla.
- En fin, atrae problemas, creo que ya se donde conviene que nos quedemos ... quédate aquí, al lado de esta fuente, yo estaré en ese callejón pequeño que está a la derecha ¿A que esperamos? Ja, a que los problemas salgan por si solos novato ...

Dicho eso le dejé allí y me encaminé hacia el mencionado callejón desde donde veía a Azumi y me senté en el suelo como si fuese un vagabundo lleno de olor a alcohol y una mano extendida.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Sawn el Sáb 1 Dic 2012 - 23:59

Kasan necesita más tiempo, se le concede hasta el domingo a las 2 de la tarde
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Kasan el Dom 2 Dic 2012 - 13:52

Había llegado a un acuerdo con Fein Marion, a cambio de ciertos secreto del Gobierno Mundial ella me llevaría hasta un viejo conocido, Azumi Kento, si, aquel que un día fue uno de mis mejores amigos, mi mayor camarada e incluso uno de mis compañeros siendo cazadores con los Hermanos de la destrucción y también formamos equipo juntos en la Cypher Pool, aun no podía entender como me había podido hacer esto, me abandonó sin dar explicaciones, ahora se las exigiría.

Hace tiempo nos encontrábamos en Marineford, volvíamos tras una misión en la que perseguíamos a unos piratas que se hacían pasar por los legendarios Mugiwara, se nos escaparon pero sabíamos que se encontraban de camino a Skypiea, antes de seguir su rastro decidimos informar a nuestros superiores, una vez allí no se exactamente que ocurrió, yo me dirigía a la enfermería para que me curasen unas heridas que tenía tras una batalla que libramos contra aquellos piratas que, por desgracia en aquel enfrentamiento se nos escaparon sin remedio, mientras estaba en la enfermería escuche por megafonía como ordenaban la captura de Azumi movilizando prácticamente a todos los marines y miembros del CP que hubieran en la isla.

Tras varias horas de caos por toda la isla, por megafonía nos informaron que el ex-cazador de piratas y actualmente ex-miembro del Gobierno mundial pasaba a formar parte de nuestros enemigos y que se ordenaba la captura inmediata de su persona para evitar filtraciones de información a facciones enemigas del gobierno.

Yo me encontraba tumbada en una cama de la enfermería medio inconsciente por los sedantes que me administraron mientras ocurrían los hecho, al poco tiempo entraron por la puerta dos de los mayores jefazos del gobierno preguntándome cosas como: “¿Dónde se encuentra? ¿Qué sabes de el? ¿Ha mantenido relaciones con algún pirata o revolucionario?”. Mi estado era tan deplorable que no pude articular ninguna respuesta coherente.

Al no poder darles ninguna información de utilidad y aprovechando mi estado me apresaron y me torturaron durante semanas en los calabozos, no sabía porque estaba allí hasta que uno de los hombres que me torturaba se fue un poco de la lengua:

- Sinceramente no creo que hayas tenido nada que ver con la que ha montado Azumi, pero esto te pasa por ser tan confiado con la gente, ahora tu pagaras por sus pecados - Decía mientras proseguía con sus torturas, solo Dios sabe cuantas veces habré pedido la muerte mientras me torturaban.

Un día apareció uno de los jefazos que ordenó mi apresamiento y tortura para darme la libertad.

- El gobierno ha decidido darte la libertad pues no hay indicios de que hayas ayudado a Azumi. - Tras aquellas palabras me golpeó fuertemente en la cabeza dejándome inconsciente y volvieron a trasladarme a la enfermería para sanar mis heridas.

Varios días después cuando me recuperé por completo traté de averiguar que había ocurrido pero lo único que me dijeron fue que Azumi había desafiado al Gobierno y que por ello ahora se le consideraba nuestro enemigo.

Me encontraba muy desconcertado, lo único que me aliviaba y conseguía calmarme era entrenar en una sala especial con condiciones extremas, pasó mucho tiempo y Azumi no daba señales de vida, me había abandonado sin siquiera despedirse ni nada.

Aquellos pensamientos muchas veces provocaban grandes cambios climatológicos en la isla con tsunamis que la azotaban de costa a costa, grandes diluvios, ventiscas polares, vendavales e incluso temperaturas desérticas, nadie podía hacer nada para calmarme hasta que un día decidí que tenía que encontrar respuestas.

Aquel día entre de golpe al despacho de la jefa.

- ¿Qué estás haciendo Noa? - Dijo la jefa al verme entrar de golpe.

- Jefa, salgo de misión, voy a traer de vuelta a Azumi - Dije con total seguridad, la cara de la jefa pasó de cabreada a extrañada, no sabía que decir hasta pasados unos segundos.

- ¿Por donde piensas empezar?

- Empezar a que? - No me esperaba aquella pregunta

- ¿A que va a ser estúpido? Tu búsqueda, por donde la iniciarás, te recuerdo que no tenemos el mínimo indicio de donde puede encontrarse - La respuesta de la jefa fue franca y tenía toda la razón del mundo, sin ninguna pista ni rastro ¿Por donde comenzar?

- Lo buscaré por todas las islas del mundo si es necesario. - Tras mi contestación no esperaba que me dejase emprender la búsqueda, pero tanto si me dejaba como si no pensaba ir a su encuentro.

- Humm, pues que tengas suerte. - Dijo mientras me guiñaba un ojo, rápidamente salí del despacho y comencé a buscarlo por todas partes.

Mi búsqueda me llevó a encontrarme con una revolucionaria en la isla Torino, se llamaba Fein Marion, por circunstancias del destino acabamos combatiendo juntos contra Shaky, otra ex-compañera mía que pasó a formar parte de los marines, tras concluir nuestra batalla con victoria de nuestro lado, se le escapó cierta información sobre Azumi, ahora era un revolucionario como ella.

Le hice cierta proposición, aunque sabía que era muy arriesgado puesto que podrían tenderme alguna emboscada o algo por el estilo pero no me importaba nada, solo quería ver otra vez su rostro.

- Llévame hasta el y te desvelaré los secretos del gobierno. - Dije sabiendo que era algo que le interesaba a absolutamente todos los revolucionarios.

- Esta bien. - Dijo ella un tanto extrañada ante aquella proposición, sin duda no era común que a un CP le diese igual el gobierno y que mucho menos les vendiese por tan solo llevarle delante de un cabecilla de la revolución.

Tras aquel encuentro acordamos volver a vernos en el reino de Alubarna, concretamente en la ciudad portuaria de Nanohana, le dije que la esperaría en un barco de reducido tamaño anclado en el puerto, el barco tendría una bandera de color cyan ondeando en lo alto del mástil.

Una vez todo quedó pactado me dirigí directamente a la ciudad de Nanohana utilizando mi poder sobre el clima para volar por el cielo y tardar relativamente poco tiempo, no sabía cuanto podría tardar en aparecer Fein Marion por allí, así que nada mas llegué a la isla requisé un barco marine que había allí alegando que era una misión secreta del Gobierno y que sino me lo daban pagarían las consecuencias, no tardaron ni diez minutos en abandonar el navío.

Ya una vez en el barco me quité la camisa de color cyan que llevaba, subí a lo mas alto del mástil, desaté la bandera marine que había y la dejé caer a cubierta, até mi camiseta fuertemente para que no se soltase, bajé a cubierta y me dirigí a la bodega, una vez allí saqué a cubierta los barriles repletos de comida, construí una hamaca con la bandera de los marines y me tumbé en ella mientras me comía la comida que les había sustraído a los antiguos propietarios del barco.

Solo me quedaba esperar a que Fein apareciese, mientras tanto pensaba en todos los memento que habíamos vivido juntos, una leve brisa me mecía de lado a lado, hacía un poco de calor, que menos teniendo el desierto tan cerca, pero me encontraba muy a gusto allí.

Hace tiempo me dijeron el Ennies Looby que el reino de Alubarna era de los pocos en los que aún existía una monarquía, y, que a pesar de las malas condiciones climatológicas que presentaba el reino en general, siempre habían logrado superar las adversidades, una cultura fantástica sin duda, con edificios cuyos tejados solían acabar con forma de bóveda, me intrigaban mucho sus habitantes y su estilo de vida, pero no estaba aquí para aprender mas sobre ellos, sino para reunirme con Azumi.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Nocturne93 el Mar 4 Dic 2012 - 18:03

El desierto, donde se supone que jamás debía de ir. Un sumidero de maldad, una llamada a la muerte, un destino fatal. No era precisamente un buen lugar al que viajar, pues el caos acechaba detrás de cada duna, en cada esquina de cada edificio de las ciudades del reino de Arabasta. Así es como veía la zona, negativamente.

La armada revolucionaria tenía sus ventajas. Con sus múltiples espías introducidos en toda organización de la llamada "justicia" que hace el gobierno mundial y la marina, no había lugar a dudas ni a sorpresas. Mi estado anímico había decaído desde que volví a mi embarcación tras estar con Legim en Little Garden. En aquél lugar quedé dañado, pero más que física, emocionalmente. Mis recuerdos habían hecho que mi cuerpo no respondiese ante las adversidades ni ante los ataques. Mi cuerpo quedó horriblemente dañado en aquél lugar, hasta tal punto que perdí el conocimiento, aunque peor quedó mi estado mental, del cual me fui recuperando poco a poco, hasta conseguir salir de aquél bache.

Cuando pensé que todo estaba solucionado, volví a reunirme con el capitán Legan Legim, no obstante antes de separarme de Shinri no Tsukai en ésa misión especial de la revolución, llegó a mis oídos la noticia de que había un espía buscándome, que al parecer poseía una información realmente importante para mí. Aquello me extraño a la vez que me enervó, al fin y al cabo no sabía que podía querer un espía de mí, y temía la información que pudiese darme, aunque ya estaba prácticamente claro. Alguien buscaba mi cabeza.

Acordé una quedada con el espía antes de marchar a mi reunión con Legan Legim. Quedé con el hombre en el reino de Sakura, anteriormente conocido como Drum. Entre la nieve de la montaña sería el mejor lugar para encontrarme de incógnito con aquélla persona y escuchar atentamente la información que me tenía que dar. El lugar acordado fue entre dos de aquellos grandes montes, los que se hallaban más cercanos entre sí, justo en el centro de éste. Cuando quise llegar, aquél hombre ya estaba allí, oculto bajo un velo blancuzco que le ocultaba entre el nevado paisaje.


- Soy Azumi Kento. Cual es la noticia.
- Estás en peligro Kento. El Cypher Pol te está buscando, y es un combate con el que no podrás lidiar.
- Conozco el Cypher Pol. Y también se que no se ocuparían de alguien en concreto a no ser que fuese una terrible amenaza, y yo no soy el caso.
- Escucha bien Kento. Mis fuentes no fallan. Lo vi con mis propios ojos. Estaba oculto como un simple sirviente en los cuarteles marines, y escuché que una persona te está buscando en una misión para el Cypher Pol.
- No es el método a seguir, pero te creo. ¿Sabes quien es el perseguidor?
[color=green]- Ese es el motivo por el que no podrás lidiar con el combate.
- No te vayas por las ramas. Tengo paciencia pero todo tiene un límite.
- Kento. Ahora no eres más que una liebre, y el cazador te apunta desde las nubes. Su arma está cargada por el dios Zeus.


¿Estaba utilizando metáforas? Si así era no podía ser cierto aquello, podía estar hablando en clave, el método más seguro para éstas conversaciones. Pero no podía ser cierto aquello. El dios Zeus de la mitología greca, la deidad de las tormentas, los rayos, podría representar la furia de una tempestad, desde los cielos observa y te lanza sus tormentas y sus rayos... No quería creer aquello.

La mirada se me tornó seria. No deseaba creer que esa persona estaba detrás de mí. Era lo peor que podía ocurrirme en aquellos momentos, pues no había hecho más que recuperarme de mis recuerdos y ahora debía volver a enfrentarme a ellos. Si estaba en lo cierto, Noa Kasanova era quien estaba detrás de mí. Mi fiel camarada en el gobierno mundial, aquél con quien había compartido los mejores momentos en mi época con el gobierno mundial. No deseaba creer aquello, y debía asegurarme.

Furioso agarré por el cuello de la camisa al espía y le elevé unos centímetros del suelo, mis ojos desprendían ira y pude ver cómo aquél tipo comenzaba a sudar, no por la presión de mi amenaza, sino porque mi cuerpo estaba irradiando calor debido a que mi control sobre mi akuma no mi se había descontrolado un poco.


- Dime el nombre.
- Kasanova, Noa.


Me enfurecí más todavía. Sin saber que hacía cogí al hombre y le estampé en el suelo detrás de mí. Entonces pegué un tremendo grito enfurecido. Lo que me faltaba, ahora debía enfrentarme a la única persona que consideré como un miembro de mi familia. Pues fue con el único que compartí alegrías y tristezas, con el único con el cual los enfrentamientos mutuos no implicaron la pérdida de la amistad y el compañerismo. Aquél que siempre había estado junto a mí, y con el que más compartí mi vida al servicio del Cypher Pol.

Mi grito provocó una avalancha entre las dos montañas. Había elegido aquél lugar para evitar emboscadas, pues con mis diales podía haber enterrado a los asaltantes entre la nieve, pero ahora esa táctica se había convertido en algo a mi contra. El espía comenzó a correr despavorido tras levantarse, no quería verse inmerso entre el alud que había generado con mi grito. Aunque le había lanzado, no había sido mi intención dañarle. Ejecuté un soru y cogí al tipo del cinturón con una mano. Después corrí a 400Km/h para alejarnos a los dos de allí, de vuelta al puerto. Una vez allí seguía furioso, pero miré al espía a los ojos y le hablé.


- Disculpa mis actos de hace un momento. Hiciste un gran trabajo y te lo agradezco.
- Supe que actuarías así, por eso intenté suavizar el golpe. Mas no me dejaste otra opción que decirlo de esa forma.
- Me disculpo por eso también. Ahora he de marchar. Sigue con tu trabajo.


En ese momento desaparecí de su vista, pero no marché de allí, me escondí y paré a reflexionar. Era obvio que aquello debía de ocurrir tarde o temprano, debió de ser una situación confusa para Noa. Habíamos vuelto de Jaya, y nuestro próximo objetivo era Skypiea, teníamos nuestro objetivo. Por desgracia una misión anterior era la que me reclamaba, mi misión con el almirante Luchs, la cual tuve que comenzar sin apenas descanso desde que volví de Jaya con Quinty D. Shaky, Noa Kasanova y Nathan, quien había venido conmigo a la revolución y que resulto ser el desaparecido Sawn White, algo que jamás había imaginado.

Aproximadamente unas 12 horas después llegaba a Nanohana junto a Legan Legim, en mi tercera aventura con él. En las dos primeras tuvimos encontronazos poco fortuítos e inesperados, y en ésta ocasión habría un encontronazo predestinado, ya fuera en ésta isla o en otra, pero había algo seguro, Noa me acabaría encontrando. Antes de desembarcar Legim me pidió que no le atacase, y nuevamente habló de que le traía suerte, pues preveía una nueva batalla. Al fin y al cabo cada vez que me reunía con él acababa enzarzado en un combate, y siempre conocía aquellos a los que nos enfrentábamos, y detestaba atacar a mis conocidos y aliados, pero el "apasionado" sentido del combate de Legim hacía imposible la evasión de dichos combates. Al desembarcar le dije unas únicas palabras.


- Legim. Prevees bien. Ésta vez el Cypher Pol vendrá a por nosotros. Y he de advertirte una cosa. No se te ocurra atacar al Cypher Pol Noa Kasanova. Si aparece, él es mío, tu puedes divertirte con quien quieras, pero él será mi rival.

Me equipé el atuendo preferido de Legim, unas chaquetas con capucha que nos ocultaban. Apenas desembarcar hizo alusión a que la "suerte" la podían otorgar las capuchas y no mi presencia... Pero se equivocaba, era yo quien atraía dichas batallas, o por lo menos en ésta ocasión así sería. No supe si me había escuchado lo que le dije antes, pero más le valía haber estado atento a mis palabras. De lo contrario su petición se volvería insatisfecha.

Legim comenzó a caminar hacia adelante tras desembarcar, yo sentía que me iba a asfixiar con ésas capuchas y chaquetas gruesas. Me marché de allí, de vuelta al barco nuevamente, a mi máxima velocidad, cogí una bolsa y sustraje una capa grisácea, dicha capa parecía rasgada por los bordes, y poseía una capucha con el mismo aspecto, con una opacidad total, y el tono no era realmente grisáceo, sino beige. Me quité la chaqueta con esa capucha y me puse esa capa. No quería que si me encontraba Noa supiese que estaba con Legim, con lo cual atacaría a los dos, de éste modo sería más fácil librar a mi compañero de ataques fortuítos.

Volví a desembarcar y me encontré con que Legim charlaba con unos jóvenes, aquello no me dio muy buen augurio. Comencé a caminar hacia ellos, y cuando estaba llegando los críos salieron corriendo por todas partes con botellas de alcohol de Legim. Me hizo gracia el hecho de que había confiado en esos críos para dispersar las botellas de alcohol, e incluso les dio berries para que lo hicieran sin beberse el contenido, aunque les amenazó con que era una sustancia muy peligrosa. Desde luego éste hombre no tenía el mejor ingenio de estratega. Los niños no podían ser empleados para ello. De pronto se me giró y me dio un par de botellas de reducidas dimensiones.


- Venga nena, que esta vez son más chiquititas, puedes guardarlas mejor para salvarte el culo si pasa algo
- Hum, éstas botellas si puedo esconderlas.

Metí dos de ellas dentro de mi camisa, una a cada lado, pero no sabía donde meter la tercera, pues entre los bolsillos de mi camisa y pantalón tenía ciertos artilugios médicos tales como vendas y medicinas variadas. Me quedé mirándole pensando en donde meter la botella, finalmente se me ocurrió el lugar perfecto. Sujeté la botella con la mano derecha, y con la izquierda remangué mi camisa para desvelar el brazo metálico, en cuyo interior se hallaba un pequeño habitáculo para guardar diversos objetos. Abrí el compartimento mostrándoselo a Legim e introduje la botella en el interior.

- Considéralo un as bajo la manga -Bromeé. Entonces comencé a hablarle sobre su genial idea de creer en los jóvenes-. Legim, has cometido un grave error. Los jóvenes de esa edad no son precisamente unos genios. Si les dices que esa sustancia es peligrosa irán a joder algún chaval que les caiga mal. Podrían beber indistintamente de lo que les hayas dicho, o pueden recurrir a la justicia diciéndoles que un desconocido les ha dado esa "sustancia peligrosa", y si te buscan y reconocen tendremos más problemas de los que se avecinan. Te recuerdo que nos sigue el Cypher Pol... Bueno en realidad me sigue a mí, pero ya sabes lo que conlleva estando tú conmigo.

En ese momento me callé y me quedé mirándole. No supe si me ignoró o simplemente no me escuchó de nuevo, pues siguió caminando. Le seguí, hasta que llegó el momento en el cual nos detuvimos. Habíamos llegado a lo que parecía una plaza. En el centro había una hermosa fuente, y detrás de ella desde mi posición se hallaba un gran edificio, debía de ser un lugar importante como un teatro, o un ayuntamiento, realmente parecía ser el ayuntamiento de Nanohana. No le di mucha importancia, pues pronto se le ocurrió una nueva estupidez a Legim, el cual no tardó en soltarla.

- En fin, atrae problemas, creo que ya se donde conviene que nos quedemos... quédate aquí, al lado de esta fuente, yo estaré en ese callejón pequeño que está a la derecha ¿A que esperamos? Ja, a que los problemas salgan por si solos novato...

No tenía inconvenientes. Legim se marchó al callejón y se tiró al suelo como un simple mendigo. Yo me quedé allí varado, me senté en el borde de la fuente, cabizbajo y atento a cualquier situación. En ésta ocasión no me atraparían de improvisto como hicieron en Little Garden. Ese maldito de Aspros nos atacó a sangre fría y a traición. Nunca olvidaría aquella ofensa, y una vez acabase con ésto pensaba ir a por él a exigirle explicaciones... Si seguía vivo.

Decidí prepararme para cualquier ataque preventivo. Los rayos ya no eran efectivos en mí, ya que mi querido camarada Raijuu me hacía de pararrayos absorbiendo la electricidad de alrededor antes de que me afectase a mí. Pero eso no era toda mi defensa, centré mi akuma no mi alrededor de mi cuerpo y mis prendas, haciendo que todo cuanto estuviese en contacto (toda materia que no fuese gaseosa) redujese su velocidad hasta el cero absoluto, reducía toda velocidad, por lo que un ataque sorpresivo no sería efectivo contra mí. Estaba preparado para cualquier ataque, y lo único que no podía eludir con mi habilidad lo eludía Raijuu.


Muro de Paro (Técnica preventiva).

Ejecutaba esa habilidad procurando no chocar con nadie para que no se notase el efecto de mi akuma no mi, y por si fuera poco mantenía el bushoushoku haki latente, preparado para cualquier posible contraataque. Si Noa venía a por mí, le recibiría encantado, pero no pensaba caer derrotado ante él. Aguardé allí observando la gente pasar, en busca de Noa. También mantenía vigilados los cielos y las nubes. Hubo alguna ocasión en la cual me pareció divisar algo, mas supuse que eran gaviotas, ya que en ciudad costera éstos animales son muy frecuentes. No le di mayor importancia ya que no era seguro que me fuese a encontrar allí con nadie.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Invitado el Miér 5 Dic 2012 - 1:41

Me encontraba en la isla de Arabasta, más precisamente en la ciudad de Nanohana, la ciudad costera de la isla, estaba allí para ayudar a Noa Kasanova a atrapar a mi capitán que dentro de poco pasaría a ser mi ex-capitán como lo hizo Byron antes de desaparecer o Dacren, aunque esta vez era yo quien traicionaba pero lo hacía por cumplir mi sueño, después de esta pelea, si es que salía viva cosa que estaba viendo muy poco probable, Noa me haría el favor de borrar todo tipo de información que me prohibiese entrar en el CP, con esto obtendría un mejor lugar, mucho mejor para poder llevar mis experimentaciones además de una libertad mucho mayor a la de un marine aunque siguiera ordenes del GM aquel en el cual mis padres debían de estar asociados, solo recordarlos me hacía perder el poco control que tenia sobre mi Akuma aunque por culpa de esa misma Akuma me había ganado enemigos en todos los mares y ahora me ganaría otro.

Mientras caminaba por las calles de la ciudad recordaba las palabras que Noa me había dicho antes de partir de la isla Torino "Te espero en un barco anclado en el puerto, va a tener una bandera de color cyan ondeando en lo alto del mástil." tarde o temprano tendría que ir hacia el puerto para buscar el barco pero por el momento me estaba concentrando en convencer a las demás, con demás me refiero a mis personalidades, de que me ayudaran a ayudar al miembro de la CP, esto desencadeno una batalla mental que me causo un gran y molesto dolor de cabeza.

Escuchando a Feliz diciendo que si cada 3 segundos, Orgullo diciendo que por su no se qué y el no sé cuánto de su no se que ella debía de rechazar la oferta, Vergüenza como siempre no decía una palabra pero aun asi se dio a entender de que estaba de acuerdo, Delicada diciendo que no iba a poner un dedo en ninguna pelea cosa que era costumbre y la verdad me importo poco, Inteligencia que había sido la única con una respuesta lógica diciendo que era el mejor camino que podíamos seguir para poder manejar la situación en la que yo nos había metido y por ultimo estaba Locura que lo único que hacía era reírse y decir que mientras pudiera matar a alguien estaba de acuerdo.

La verdad que la palabra de ninguna me ayudaba a estar más tranquila ya que ninguna era de confianza salvo Vergüenza que era completamente inútil si no la presionabas o la de Inteligencia que la verdad era una de las pocas cosas que no odiaba de mi Akuma, lo otro que no odio de por si te lo preguntas es que nunca pero nunca voy a estar sola aunque a veces es necesario prefería no estarlo, me ayudaba a tomar decisiones y me reía mucho pero bueno, volvamos al tema de la pelea.

Como bien sabrán mi mente no es una democracia en la cual porque mas personalidades estuvieran a favor se iba a llevar a cabo, tendría que convencerlas, prometerles cosas como un mes con el control del cuerpo en caso de Orgullo, una semana en el Spa para Delicada, una día de lectura para Inteligencia, unas clases de psicología para Vergüenza, un día en una isla donde pueda destruir y matar a todo lo que se le cruce e inclusive una semana de fiestas para Feliz, se preguntaran porque le prometo cosas a las que estaban de acuerdo, es muy simple, el favoritismo era algo que debía evitar bajo cualquier concepto y prometerle cosas a algunas era una forma de favoritismo por lo que no podía evitarlo, iba a perder un buen tiempo de mi vida con esas promesas pero si con eso las convencía tendría un control sobre mi Akuma que sería de temer, esta era la segunda vez que hacia algo asi y la primera no había persona que pudiera escapárseme.
Promesas de guerra [Habilidad]

Una vez termine de convencer a todas me fui directo hacia la plaza de la ciudad para asi salir mas rápido al muelle, ya era hora de dejar de caminar en círculos hablando con el aire y dejando a la gente desconcertada con mi locura, mientras caminaba por la ciudad agarre unas bolsas que una mujer tenía a su lado en las cuales había unas ropas que me ayudarían a pasar mas desapercibida en esa isla, por lo que mientras caminaba arroje al suelo la capa blanca que tenia y me coloque la túnica de colores blancos con leves manchas de colores grises, con esto pasaría desapercibida unos minutos o al menos eso creía, al pasar por un espejo note que eso no tenía nada de discreto por lo que la arroje al suelo y me quede con la camiseta roja y los vaqueros rojos además de mi lanza característica.

Después de unas horas en aquella ciudad llegue a la plaza con la desgracia de ver a Azumi de espaldas en una fuente, me di media vuelta intentando no llamar la atención y me escabullí entre la multitud "Eso estuvo cerca, podría avernos visto" pensé mientras daba vuelta por un callejón antes de sentarme para pensar una manera de pasar sin que me viera.

Pasaron unos minutos y el sol ya se estaba poniendo, estaba tardando mucho en llegar con Noa por lo que efectué mi jugada más peligrosa, dejar salir a Delicada y que ella nos llevara hasta el muelle, esto lo hacía ya que era la única de mis personalidades que Azumi no conocía ya que nunca la dejaba salir en pelea o en cubierta, una vez cambie de lugar con ella la escuche quejarse y pedirme una semana más en el spa, no pude decirle más que un sí a lo que le siguieron las quejas de las demás las que tuve que acallar prometiéndoles el doble de tiempo que les había prometido antes, había perdido mucho tiempo y no me apetecía perder más, si todo me salía bien en una hora a mas tardar estaría en el muelle, un niño se había quedado sorprendido al ver como cambiaba de aspecto y Delicada como era de costumbre en ella le dijo que si la miraba mas tendría que pagarle unos 5 millones de Berries por lo que se fue corriendo sin soltar una palabra.

Delicada paso justo al lado de la fuente acomodándose la boina y quejándose del calor, en resumes estaba actuando normal, al menos lo más normal que podía ser una persona con otras 6 dentro de ella, pasaron unos segundos de tensión en los cuales caminábamos por la plaza, yo tenía el corazón en la boca deseando que no viera a Delicada demasiado rara y Delicada actuando como si nada estuviese pasando.

Una vez cruzamos la plaza y nos alejamos unos 20 metros le dije a Delicada que pidiera un camello hasta el muelle, cosa que hizo al instante quejándose del calor y lo doloroso que era caminar, con el camello llegamos justo cuando la noche comenzó a ponerse, una vez le pago y lo mando a freír churros por el doloroso viaje cambie de lugar con ella y comencé a buscar el barco que me había descrito en el reino Torino, una barco con una bandera color cyan.

Después de unos minutos revisando el muelle vi un barco que en lugar de bandera tenía una remera del color dicho antes, me acerque a él y con la lanza le di unos golpes a la cubierta -¡Vamos, ayúdame a subir que está empezando a hacer frio!- le grite desde abajo esperando que me escuchara, lo que me esperaba una vez estuviese dentro del barco de seguro seria una charla y lo que le seguía a eso sería lo más peligroso de todo, la pelea con Azumi Kento.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Legim el Jue 6 Dic 2012 - 12:22

Seguía en aquel callejón muerto de aburrimiento y mirando a todas las personas que pasaban a mi alrededor, contemplando sus prendas, sus movimientos y escuchando sus conversaciones. Algunas mujeres comentaban los rumores y chismes de los vecinos, que tenían planeado para las comidas del día o sus vidas en general y las de sus familiares, mientras tanto, los hombres comentaban también rumores de otros vecinos y amigos aunque el prejuicio sea que solo las mujeres hablan de esas cosas, comentaban las novedades que salían en los periódicos sobre piratas, marines y guerras, sin duda todo estaba en orden y no había ninguna novedad.

Suspirando pues nadie venía saqué un pequeño cuchillo que tenía y lo clavé en la tierra haciendo un pequeño agujero poco profundo, inmediatamente puse mi mano izquierda sobre dicho agujero y dejé que de la palma de mi mano saliese un chorro de alcohol a presión pero fino, el cual iba perforando la tierra y haciendo que el agujero creciera más y más, sin cesar. A medida que hacía esto expandía bajo tierra ese agujero con alcohol bajo tierra en 10 metros a mi alrededor, me iba a llevar un tiempo, pero estaba en ello y si nadie hacía nada, tal y como tenía pinta, me daría tiempo incluso a aumentar esa cantidad de alcohol y el diámetro que ocupase a mi alrededor.

Suspiré y continuando mi labor dejé posar mi cabeza en la pared con una sonrisa misteriosa, sentía un suave cosquilleo en los pies y eso es algo que sentía cuando se acercaba un combate, así pues estaba algo emocionado y expandiendo más a prisa el agujero. Impaciente observé a Azumi de reojo y le veía aún donde le deje, nada nuevo pasaba, por lo que no habría combate aún, o quizás si y estén preparando el ataque hacia el desde lejos y con mucha precisión, cosa que si todo era como días atrás, le daría de lleno y tendría que salir a ayudarle, solo me había pedido una condición esta vez, que no atacase a un tal Kasan, me decepciono saber eso, pues eso me hacía imposible atacar a esa persona a no ser que no tuviese más remedio, así que rezaba porque no viniese solo.

Bostece dejando escapar una pequeña lagrima de mi ojo derecho que me limpié con la mano derecha con una estúpida risa que me provocaba el lagrimeo, me aburría a más no poder, así pues decidí observar el terreno.

Me encontraba en un callejón largo con algunas tiendas bastante pequeñas, todas con una pequeña tela por encima que las cubría del sol, aunque por la altura de los edificios que formaban esta calle, el sol casi nunca se asomaba por aquí, solo una vez al día que sería cuando el sol estuviese justo encima.

Tal y como era sabido, todos iban con trajes largos que le permitían cubrirse del sol mejor que un pantalón y una camisa, eran hombres de desierto, estaban acostumbrados ellos y sus pasadas generaciones a cientos de años en este infierno que a la vez puede ser bello si se sabe contemplar adecuadamente. Esas montañas de arenas lisas y suaves, esas inumerables pruebas a las que te sometía el desierto, esos granos que se deslizan en tus manos casi como el agua, ese sol pegando fuerte desde el amanecer hasta la noche y esa noche fría como la nieve ... sin duda el desierto era el lugar que más a prueba te ponía de todo el mundo, era un lugar de meditación y supervivencia, con pasar unos años ahí te volvías todo un sabio mucho más resistente, es por eso que ya en su día había vivido en un lugar similar a este, esas casas blancas de una planta principal y una pequeña segunda planta que por lo general eran solo dormitorios, las gentes y las costumbres de este tipo de lugares, todo era igual que en aquella zona donde llegué a vivir unos años de mi ya larga vida aunque para mi apenas fuese un pestañeo.

- ¿Cuando carajo va a empezar la diversión? - Pregunté divertido en mi mente

Me estoy aburriendo y como esto siga así no tendría ningún combate decente, no pensaba estar muchos días por aquí.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Kasan el Sáb 8 Dic 2012 - 13:07

De pronto alguien comenzó a golpear la cubierta del barco y a gritar como si estuviera poseída, a juzgar por aquella voz se trataba de una mujer, pero no era la voz de Fein Marion, me levanté de la hamaca que había construido con la bandera marine y me acerqué al extremo del barco por donde provenían aquellos molestos ruidos.

-¡Vamos, ayúdame a subir que está empezando a hacer frío!-

Justo en el momento que aquella mujer dijo aquella frase yo me asomaba viéndola, aquella mujer tenía algo que me recordaba a Fein, su esencia era la misma pero con una apariencia distinta, rápidamente formé un viento bajo sus pies lo suficiente poderoso para permitirme elevarla por el aire y de esta manera subirla al barco con total delicadeza.

- Ya era hora, no me habría gustado que hubieras estado en la ciudad cuando hubiera empezado esto. - Dije suponiendo que era ella, pues realmente no lo sabía, solo eran suposiciones basadas en que se parecían en ciertos rasgos de su cuerpo, las dos eran mujeres de muy buen ver, aunque esta mujer de ahora parecía que se cuidase algo mas, su piel parecía mucho mas hidratada no como la de Fein que parecía mas descuidada, sus senos también parecían mas grandes y abultados que los de Fein, entre eso, los atuendos que vestía, que parecía que se le fuera a salir un pecho de lo apretados que los llevaba.

En el instante en que la vi subida en el navío vestida de aquella manera y cuando estaba en el aire con su melena al viento que parecía una diosa me fue imposible contener mis instintos mas primarios, comencé a notar que el pantalón había encogido, o eso u otra cosa había ocurrido, algo mucho mas violento, aunque sinceramente a cualquiera le habría pasado viendo este panorama, de pronto me puse colorado, me había ido completamente del tema que estábamos, pero me preocupaba mas que pudiera advertir el bulto de mi pantalón así que traté de ocultarlo de algún modo, lo único que podía hacer era darme media vuelta e intentar volver al tema principal.

- eh eh… Estoo…- Mierda, voy tan cachondo que no puedo ni hablar…

- Si estás aquí supongo que será porque le has convencido y le has traído hasta Nanohana.

Tras conseguir articular las palabras pude volver al tema por el que nos encontrábamos allí los dos aunque todavía mi erección estaba de cuerpo presente.

Si ella estaba aquí y Azumi estaba en la ciudad, por fin podría comenzar a dar caza a mi presa, no me importaba en absoluto la gente de la ciudad ni las represalias que pudiera tomar el Gobierno Mundial por los actos que cometería hoy, posiblemente este sería mi ultimo día sobre la tierra y no me importaba lo mas mínimo las consecuencias de mis actos, lo único que quería era que mi ultimo día fuera recordado durante siglos.

Me quedé mirando a la ciudad desde el barco y abrí mi mano cyborg:

-Parte cyborg: una mano, que los dedos se separan, echándose las falanges hacia arriba y de ahí puedo disparar cohetes venenosos, estos cohetes, al explotar expanden el veneno en un radio de 50 metros alrededor de la zona cero. (estos venenos son por decirlo de alguna manera indestructibles, causan efecto en 2 turnos y una vez dentro del huésped se reproducen a alta velocidad)
Este veneno es muy contagioso, además, de cada dedo sale un cohete con venenos distintos.
Del dedo índice, el veneno del cohete está muy concentrado, de olor muy potente, este veneno, causa el adormecimiento del cuerpo, como si de anestesia se tratase.
Del dedo corazón, el veneno afecta a la vista, nublando la visión del afectado, causando ceguera en poco tiempo.
Del dedo anular, el veneno afecta al sistema nervioso, afectando por tanto al cerebro y causando parálisis del cuerpo, mala percepción del tiempo y del espacio... Etc.
Del dedo meñique, el veneno es un veneno concentrado formado por la unión de los venenos mas mortíferos de los animales, este veneno afecta al cuerpo destruyendo las células del cuerpo, afectando principalmente a los órganos internos.

Accioné los cohetes de los dedos apuntando al cielo justo encima de la ciudad, estos al estallar se mezclaron en un solo veneno mucho mas potente y letal el cual caería sobre la ciudad infectando a todo ser vivo y, en apenas unos minutos todos morirían sin remedio, también necesitaba protección, pues aunque posiblemente hoy muriera no lo haría sin ofrecer resistencia, así que hice que el viento trajese hasta mi un poco de esa nube ponzoñosa que había creado, luego hice que esta nube mas pequeña se arremolinase alrededor mía a modo de barrera pero sin llegar a infectar a Fein, para asegurarme de infectar a Azumi hice que otro viento mandara la nube a través de todos los recovecos de la ciudad

Nube ponzoñosa (AMF) Defensa coraza venenosa

Mi problema con el pantalón parecía ya solucionado, así que me dirigí a Fein.

- Mas nos vale pensar una estrategia antes de que venga Azumi, si nos no creo que el veneno le retrase mucho. - Le dije mirándola a los ojos con preocupación.

Confiaba en que mi ataque le infectaría y además era muy letal pero aun así no las tenía todas conmigo, solo me quedaba esperar que aquella artimaña funcionara, lo bueno de aquel movimiento era que era indetectable por los usuarios del mantra, pues no era un ataque dirigido directamente a ellos.

Cambio de clima Vientos del destino

El viento soplaba en todas direcciones acrecentando las olas y su violencia, sin duda con esta señal azumi sabría que era yo el que le buscaba, solo era cuestión de tiempo que viniera.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Nocturne93 el Mar 11 Dic 2012 - 15:42

Niños correteaban, ancianos paseaban, adultos y adolescentes pasaban como si nada, animales domésticos corrían huyendo de sus dueños jugueteando. No había nada especial, de vez en cuando veía alguien observando a Legim de pasada, y se apartaban un poco asustados, especialmente los niños, los cuales uno parecía del grupo de aquellos que Legan les había dado las botellas. ¿Que habrían hecho con ellas? Decidí preguntarle, por lo que me puse en camino hacia aquél joven, y cuando estuve cerca de él me paré frente suyo, me arrodille, y con una sonrisa cálida comencé a hablarle.

- Hey chico. Apostaría a que no es la primera vez que ves a ese vagabundo.
- N-no señor. -Parecía asustado.
- No te preocupes -reí-. No voy a hacer nada. Me gustaría saber donde habéis dejado las botellas que él os dió.
- Es-están en la calle, las tiramos por ca-callejones. -Parecía no salir de su temor, no se fiaba de mi seguramente.
- Tranquilo chico. No voy a hacerte nada. No te preocupes...


Me quedé mirando por encima de su hombro y puse un gesto extrañado. No era ningún farol para perderme de su vista, ni mucho menos. Por detrás podía ver a un nuevo niño, parecía estar ido, como si hubiese visto un fantasma. Pude advertir cierta mueca de temor en sus ojos, y eso no me gustaba. ¿Que podría haber visto desde allá de donde venía?

Observé a su alrededor rápidamente moviendo solo los ojos. El niño que estaba delante de mi se giró al verme mirar de esa forma, pero se giró rápido y volvió a mirarme, desconfiaba mucho de mí, aunque su temor era mayor que la desconfianza. Por la plaza había varias personas que tal vez pudiesen haber hecho algo para asustarle. Unos adolescentes mayores que el joven reían mientras se alejaban, pero no eran ellos, ya que su trayectoria de retorno no iba hacia el joven ni a la posición de donde estaba. Una muchacha se aproximaba pasando cerca de mí, y de ésta no estuve seguro si podría haberle hecho algo al joven, no obstante había otros sospechosos. Otra mujer algo mayor también, y con un gesto de amargada impresionante, se alejaba también del niño, tal vez fuese su madre y le hubiera echado una reprimenda, aunque si así hubiese sido se habría llevado al infante. Una pareja de enamorados se alejaba del joven, pero ellos no parecían haber hecho nada, al igual que la primera muchacha, no era algo que pudiera confirmar.

Volví a mirar al pequeño de delante de mí, que parecía estar nervioso, pensé en intentar calmarle cogiéndole suavemente por los hombros, pero tal vez esa reacción solo haría que se asustase más, especialmente al ser metálicos mis brazos, eso haría que huyese despavorido. Viendo que no podía hacer nada para calmarle por mí mismo, me levanté sin quitarle la mirada de encima, pero de pronto volví a mirar al joven, estaba casi seguro que era un amigo del chico.


- Oye. ¿Ese chico es amigo tuyo? Parece asustado.

El niño se giró buscando al joven. En cuanto lo oteó le reconoció al instante, y sin mediar palabra comenzó a correr para reunirse con su amigo. Sonreí, parecía ser que aquél pequeño era valiente, y también parecía preocuparse por los suyos, sería un buen hombre en el futuro si seguía por ese camino. Comencé a caminar hacia los dos jóvenes ya reunidos, y cuando llegué vi que estaban hablando de algo realmente curioso.

- Es una bruja. Le cambió el pelo y la ropa, y... y...

El niño no pudo seguir hablando, estaba apunto de llorar. ¿Una bruja decía? Su amigo salió corriendo detrás de él, ya habría acabado harto de verme allí con él asustándole, además quería ayudar a su amigo o huir junto a él. Una mujer que cambiaba de vestimenta y de cabello. Estaba claro que no se había desnudado para cambiarse, de lo contrario el niño no estaría precisamente asustado, y un tinte tampoco parecía factible. Estaba claro que se trataba de una mujer usuario de akuma no mi. Observé a los niños correr hasta que se escondieron detrás de un callejón.

Entonces como un flash vino a mi mente la imagen de aquella mujer que pasó cercano a mí. ¿Podría haber sido ella? ¿O tal vez sería la mujer de la pareja de enamorados? No creo, el niño habría mentado también al hombre, aunque se hubiera inventado algo sobre éste. Pero no dejaba de ser extraño el hecho de cambiar su cabello y ropajes así por que si. ¿Que tipo de akuma no mi sería aquella? Preguntándome a mí mismo me aproximé al vagabundo que estaba allí tirado en el suelo, aquél al que llamaba camarada de vez en cuando.


- Oe Legan. Levanta de ahí, el entretenimiento no va a venir aquí. Debemos buscarlo y ya tengo una pista.

Le tendí la mano para que se levantase, los ciudadanos de Nanohana se quedaban observando a los dos extraños encapuchados, el vagabundo y el tipo alto. Ambos dignos de temor aunque no nos conozcan, aunque parece ser que hubo un listillo que se creía que solo éramos pura imagen, pues en ese momento sentí una pequeña presión por detrás de mí, giré mi cuello y me ví un verdadero vagabundo con una navaja apuntándome. Los ojos de éste hombre estaban inmersos en unas enormes ojeras y parecía que el hombre había vivido toda la vida en la calle.

- Venga, suelta lo que tengas.
- ... Muy bien.

Dejé de darle la mano a Legim y me encaré a ese hombre, al cual de pronto le aparecieron cinco agujeros en el rostro, hundiéndoselo y haciéndole sangrar. Un agujero en la frente, uno justo encima de cada ceja, y los otros dos en los pómulos. Al hombre ni siquiera le dio tiempo a gritar del dolor, como con un puñetazo en el estómago cayó al suelo y hacia atrás. Miré alrededor, la gente se habría petrificado al observar el acto.

- Los delincuentes y asesinos son la peor escoria de la sociedad. Así me entrenaron en el Cypher Pol.

Al dar esas palabras parecía que había dicho que yo era un miembro del gobierno mundial, por lo que la gente se tranquilizó. Y aunque no era así, tampoco había dicho ninguna mentira, pues esas fueron las primeras enseñanzas cuando entré al Cypher Pol, aunque ahora ya no pertenecía a dicha facción. Era extraño que nadie me hubiera reconocido, pues ya se había publicado una recompensa que cargaba sobre mi cabeza, y aunque era baja no dejaba de ser una presión tan solo por el hecho de estar en las calles.

Cogí al vagabundo por el pie, me puse en pose para lanzarle y le arrojé con todas mis fuerzas y velocidad hacia el mar, envuelto en llamas al prender sus ropas con mi habilidad para aumentar la velocidad, y por consecuencia temperatura, lo que hizo que al final prendiese la ropa. Parecía como un ave fenix que surcaba los cielos, o como un meteorito que acabó perdiéndose en lo profundo del mar. Las gentes de alrededor no ignoraron el hecho, pero tampoco pasaron por alto las palabras que dieron a entender mi rango en el gobierno mundial.

Entonces, observando el cielo pude divisar algo extraño. Unas cuatro figuras volaban, hasta que finalmente acabaron reventando en una nube de gas, un extraño gas que se expandió, pero la expansión no fue realmente extensa, ya que al parecer aquellos objetos eran pequeños y no podían albergar una gran cantidad de dicho gas. Me quedé observando mientras éstos gases se expandían entre el aire allí en lo más alto, y de pronto una brisa comenzó a azotar la ciudad.


- Finalmente has llegado...

Dije en voz baja. Me giré hacia Legim y me dispuse a explicarle teorías, teorías basadas en mi conocimiento de éste hombre y un posible nombre de quien le hubiera podido llevar hacia nosotros, quien le había hecho estar allí en ese momento y causar éste ataque.

- Escuchame Legim. Noa Kasanova ha llegado, si miras el cielo podrás observar el gas que ahora mismo se está expandiendo en toda la ciudad. La cantidad es despreciable, pero si lo respiras podrás acabar realmente mal. Ese gas es un veneno, realmente son distintos tipos de veneno, cuatro. Uno afecta a la vista, otro te paraliza, otro es un veneno letal que te destruye poco a poco por dentro, y el último no lo recuerdo. Todo esto es producto de Noa, y las corrientes de aire que está generando hará imposible la elusión de respirar ésto, pues al esparcirlo por toda la ciudad no puedes detectarlo hasta que lo has respirado, y tan solo uno es detectable por su fuerte olor nauseabundo -Tome aire respirando fuertemente, tal vez fuese la última vez que respirase tranquilo-. Por suerte para tí y para mí conozco esos antídotos y podría crear algún antídoto o algun remedio para ralentizarlo en tí, pero me llevará algo de tiempo. Habrá que conseguirlo de otra forma, y Noa posee los antídotos a ese veneno, por lo cual si consigo derrotarle le arrebataré el antídoto para comenzar a repartirlo... Los aldeanos no tienen culpa alguna, y Noa acaba de traicionar mi confianza, le haré pagar por...

De pronto mis ojos se tornaron serios. La nube ya había desaparecido de la vista, lo que quiere decir que estaba tan diluído que apenas causaría efectos, pero ésto lo haría de primeras. La suerte es que mis ojos son remodelaciones cyborg, y el veneno que afecta a éste no me haría el más mínimo efecto, y a Legim tampoco pues también poseía unos ojos extraños. Pero no fue la desaparición de la nube lo que me llevó a quedarme serio. Los niños.

- Aguarda un momento.

Ejecuté un soru para acceder a la calle en la cual habían entrado los dos niños, me acerqué al callejón y los encontré allí, uno llorando y el otro intentando consolarle. Se les veía realmente tiernos a los dos infantes allí, abrazados y tristes. Una imagen emotiva, pero a la vez desconsoladora. En cuanto aparecí corriendo por el callejón los dos jóvenes se asustaron y el que abrazaba a su amigo se interpuso delante. Realmente me gustaba ese chico, valiente y bondadoso con sus amigos.

Llegué hasta su posición, pero lo que hice fue golpear la pared para abrir un boquete, tras lo cual cogí a los chicos e introduje conmigo allí. Por fortuna no había nadie al otro lado de la pared, y lo que hice fue buscar alguna sala que no tuviese ventanas que parasen al exterior directamente. Una vez hallé una, había una familia dentro, no pude evitar la intromisión forzada, por lo que para mantener la calma tuve que mentirles para que salvasen sus vidas y las de los niños.


- Alto. Soy miembro del Cypher Pol en una misión de incógnito. Bajo ningún concepto debéis salir a la calle, hay un gas tóxico y mortal que va a comenzar a extenderse. Salir sería lo peor que podríais hacer. Lamento entrar así, pero los niños son los que menos indicios de supervivencia tienen con éste gas por sus reducidas dimensiones. Les ruego que mientras perduren los disturbios permanezcan aquí. Todo se habrá calmado mañana.

Todos me miraban, parecían no creerme, y de pronto un hombre se levantó señalándome con gesto de temor en su mirada.

- Tu... Tu eres Kento. El renegado.

Mierda, me habían cogido. Debía decir algo rápido, Legim me estaría esperando y no podía perder más tiempo, por lo que les di una advertencia antes de marcharme de allí por la vía rápida.

- ¡SILENCIO! Si, soy el renegado del Cypher Pol. Azumi Kento. Revolucionario lider de Shinri no Tsukai, pero no por ello soy un asesino, los asesinos son los que están fuera propagando el gas venenoso. Si no me creéis salid, pero si morís no es culpa mía... Tan solo preocuparos de que los niños no salgan... Por que volveré, y si no les encuentro lo pagaréis vosotros con vuestras vidas.

Tras eso ejecuté un soru desapareciendo de allí, dando marcha atrás mientras corría a 400 Km/h. Y en cuestión de unos segundos llegué de nuevo a donde estaba Legim. Le miré como disculpándome por la ausencia y le hice un gesto para que me siguiera. Comencé a correr a velocidad normal para que Legan me siguiese. Tras lo cual, y cuando vi que estaba detrás de mí continué hablando lo que me había quedado a medias comentándole.

- Legim. Noa Kasanova no está solo, le acompaña una mujer que también es poderosa. No sabría decirte exactamente hasta que punto, pero he descubierto su identidad gracias a unos niños.

Cruzamos una esquina, la gente se apartaba al vernos correr y un borracho casi nos detiene, pero me limité a lanzarle una débil onda de choque para apartarle de nuestro camino y poder proseguir. La onda no le dañaría lo más mínimo, pero si le haría ponerse a dormir la mona.

- Uno de ellos dijo que una mujer se había cambiado de pelo y ropa. ¿Pero y si no es eso tan solo? De momento no supe que pensar, pero después pensé en la posibilidad de que cambiase todo su cuerpo y que el niño la hubiese visto de espaldas, lo cual habría sido exactamente lo que vio, pero si en realidad cambió de cuerpo entero, no hay duda de que se trata de una tripulante de Shinri no Tsukai. Fein Marion. No se mucho de esa mujer, tan solo que está bajo mi cargo, pero si en realidad ha sido ella, y la encontramos con Kasanova, no pienses en ella como una aliada mía. Es toda tuya para hacer lo que quieras... Siempre que no tengas reparo en atacar a una mujer... Aunque te advierto, cambia de cuerpo y personalidad, y no se cuantas personalidades posee ni el aspecto de ellas, conozco dos o tres tan solo.

Nos acercábamos al sitio de encuentro. Lo presentía, una gran batalla estaba a punto de dar lugar, y parecía que no era el único. Además de Legim, en mi cabeza escuchaba la voz de mi querido compañero Raijuu que se sentía demasiado cargado, y comenzó a soltar energía mientras parecía reirse por el hecho de poder moverse libremente de nuevo, aunque no adquiriría su forma completa, pero podría utilizar su habilidad.

- Y se donde está Kasanova al menos. Si Fein está ayudándole estarán juntos. Y se donde están por la trayectoria que tenían los dardos que han soltado el gas. Están en ésta dirección, y ya llegamos.

Estábamos a una calle de llegar. Pero antes de eso noté una corriente de aire llegándome de frente, no pude evitar inhalar el viento que traía, y por consecuencia el veneno. Maldije mi suerte por haber entrado en contacto con éste veneno, aunque por suerte podría mantener un poco a raya los efectos de los venenos. Con mi akuma no mi ralentizaría el efecto del veneno que destruía el organismo, reduciendo la velocidad a la cual hacía efecto hasta un punto realmente bajo. Lamentablemente no podía hacer lo mismo con Legim, ni con el veneno paralizante, además del desconocido en esos momentos.

Abrí mi chaqueta y con mi mano derecha cogí dos pequeñas jeringas en dosis. Normalmente utilizaría aquello para finalizar un combate, pero si no lo podía hacer tendría que utilizarlo en ése momento. Le di una a Legim y me inyecté la otra. Se trataba de adrenalina, lo cual anularía durante un breve periodo de tiempo el veneno de Noa, lo suficiente para acabar con él, ya que no le iba a permitir acabar con todo allí. Debía de sentenciar el combate con un solo golpe, no tendría tiempo a muchas cosas más, y Legim tampoco.

Llegamos a la zona, era un puerto donde había diversos barcos, pero en uno había una persona extraña, justamente quien buscaba. Noa Kasanova, ayudando a subir a una mujer. Era imperdonable, si ella era Fein Marion acabaría con todos ellos. Y tenía las botellas de Legim, las tres. No lo dudé un solo instante, miré a Legim y desaparecí de su vista utilizando un kamisori.

Rápidamente llegué a la posición del puesto vigía, y cuando lo hice aparecí allí con las dos botellas de alcohol de mis bolsillos, con el cuello de la botella roto. Salté impulsándome hacia abajo y lanzando las botellas hacia ambas personas, así le pondría más fácil las cosas a Legim con la mujer, pero mi verdadero objetivo era Noa. Lancé las botellas hacia sus cuerpos directamente, lo cual les empaparía además de la posibilidad de realizarles cortes por los cristales que se expandirían.

Aterricé enfrente de Noa retándole con el puño, pero lo que él no vio fue que detrás de él, y a los lados, había otros 3 Azumi, rodeándole directamente, y en la circunferencia que formábamos se generó una cúpula de electricidad creada por Raijuu, quien parecía alegrarse por el combate, aunque también se mareaba considerablemente. Estaba utilizando mi incremento de velocidad para hacer la ilusión de que me había vuelto cuatro. Una habilidad que jamás había mostrado a mis aliados de Shinri no Tsukai, y que no poseía cuando estuve en el Cypher Pol.

Utilizando mi habilidad me centré en la base en la cual estábamos, madera pura con barniz por todas partes, únicamente eso. De pronto mi voz apareció, escuchándose desde las cuatro partes a la vez.


- Noa Kasanova. Planeas eliminar toda la ciudad. Te has convertido en un corrupto, justamente lo que el gobierno menos tolera. No te permitiré hacer ésto. Hoy haré que te arrepientas... O mueras.

Fueron palabras que me dolían decirlas, ya que todavía consideraba a Kasanova como un amigo, pero no podía tolerar que hiciese esas cosas, y si hacía falta a la fuerza, le abriría los ojos de ésta forma. Tras eso tenía la concentración de la madera del casco, con lo cual aumenté su temperatura hasta que ésta comenzó a arder por si sola de la alta temperatura que poseía.

Ignición (Modificación del terreno) (Habilidad estratégica)


Una vez comenzado eso no podía seguir concentrando mi akuma no mi en retener el efecto del veneno, por lo cual, en mi estado de "Power Up" alcancé la posición de Noa y comencé a atizarle golpes a una velocidad alarmante. El campo eléctrico nos servía a modo de barrera, nada entraba o salía de allí sin recibir una fuerte descarga que le dejase entumecidos los músculos. Y además Raijuu no se cansó con eso, sino que también electrificó mis puños metálicos, haciendo que cada puñetazo, los cuales asestaba con todas mis fuerzas, realizasen una descarga considerable, capaz de hacer retroceder a grandes animales salvajes, pero con una intensidad menor a 30mA, que es la dosis mortal humana.

Golpeaba en todas partes de su cuerpo, pero no a lo loco, le golpeaba a los huesos para quebrárselos y hacer que se quedase allí, cada movimiento que él hiciese yo contrarrestaría moviéndome para seguirle, y tan solo me detendría cuando le viese inconsciente y no hacía detenerme a la fuerza, acto realmente improblable, y si llegaba mi límite estaba completamente seguro de que caería inconsciente, pero junto a él.

Imperecedero (AB)(Bushoushoku Haki)


Llegó el momento en el cual sentí una enorme punzada de dolor en los pulmones, el veneno estaba haciendo efecto increíblemente rápido, y necesitaba inutilizarle para no morir rápidamente. Comenzaba a expulsar sangre por la boca por los daños internos, no aguantaría mucho así, y esperaba que Noa tampoco.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Invitado el Mar 11 Dic 2012 - 23:29

Cuando golpee el casco del barco con la lanza Delicada hizo un esfuerzo en volver a salir, cosa que le salió muy bien debido a que habíamos echo una promesa y eso no tendría que pasar, escuche a todas gritando como locas y a Delicada riendo mientras una brisa nos subía al barco, eso era debido a la Akuma de Noa que era capaz de manejar el clima y por ende las corrientes de aire.

Una vez arriba vi a Noa algo sonrojado debido a las ajustadas ropas de Delicada, ella también se dio cuenta de lo sucedido y por algún motivo pensó en mostrarle los pechos "Ni se te ocurra..." antes de que pudiera advertirle ella me acallo diciendo en voz alta -No te preocupes, no voy a hacer mucho más que insinuar jaja- termino de hablar con una sonrisa, más bien una risita irritante - eh eh… Estoo…- parecía nervioso debido a las ropas -Si estás aquí supongo que será porque le has convencido y le has traído hasta Nanohana- cuando dijo eso Delicada se le acerco y doblando un poco las caderas le quiso dar un beso mientras dejaba ver por dentro del escote de la ropa, después de eso retrocedió unos pasos gritando debido a que en la mente la estaba tratando de alejar -Esta bien mierda, no me puedo divertir ni un minuto, Orgullo creo que te toca salir- cuando dijo me percate de que el agente del GM estaba disparando unos proyectiles de sus dedos hacia la ciudad y que las corrientes de viento se movían de maneras extrañas, debía de estar llenando la ciudad de algún veneno o somnífero, no me importaba que era ya que no iba a detener a Azumi por mucho.

Mientras hacía eso Orgullo tomo control del cuerpo y paso su mano rápidamente cerca de una corriente de aire que parecía tener ese misterioso gas -Opa, tengo una flecha de gases venenosos, si Azumi no se aspiro veneno se los voy a inyectar- cuando dijo eso se escucho el explotar de unas botellas y una lluvia de... ¿Era alcohol? si, para mi desgracia si lo era y quien la había tirado era Azumi, estaba empapada en eso, por algún motivo quiso bañarme en eso.

Después de eso Orgullo giro a la derecha puteando en voz baja mientras Azumi parecía multiplicarse mientras atacaba a nuestro nuevo aliado Noa Kasanova, nunca en mi vida lo había visto hacer eso y hay que tener en cuenta que era mi capitán y había tenido varios combates con él a mi lado.

Orgullo de incorporo rápidamente resbalando un poco debido al liquido y con un poco de esfuerzo se sentó en la baranda del barco desde donde apunto con el arco y disparo la flecha con el veneno directo al hombro de una de esas molestas copias -Adiós Azumi y suerte Noa- cuando dijo le giño un ojo a Noa y a eso le siguió una caída por el barco, se había tirado para atrás a modo de intentar evitar cualquier problema que pusiese traernos estar en ese barco, envenenar a Azumi era lo más que podíamos hacer en esos momentos para ayudar a Kasan.
Artimaña venenosa [AF](Hakki)

Mientras caíamos Orgullo cambio de lugar con Inteligencia la cual use el contra peso de las espadas para no caer de cabeza y hacerlo de pie mientras la espada pesada que teníamos colgando de la espalda se clavara en el muelle, con eso habíamos salido ilesas del barco -Mucha suerte Noa- esas fueron las palabras de Inteligencia mientras se incorporaba del suelo y desenfundaba la espada pesada con ambas manos, al parecer se había percatado de que había alguien más, alguien que ayudaba a Azumi, por algún motivo parecía estar en el aire esa sensación, hasta yo dentro de la mente comprendí que el alcohol era para ayudar a Legam Legim a combatir contra mí, debido a su Akuma estaba en una tremenda desventaja.

No tardamos ni 5 segundos en acordar el usar el estilo de combate de cambio 4 por lo que Locura tomo control del cuerpo y desenfundo la escopeta -Quiero ir arriba- se la pasaba repitiendo esas palabras mientras yo la convencía de que abajo la pasaríamos mejor en pelea, tendríamos una presa para nosotras solas aunque por algún motivo sabia que la presa seriamos nosotros, bajo los rayos del sol y bañadas en alcohol el calor era súper pesado y el viento creado por Noa tampoco favorecía mucho que digamos pero con todo en contra tenía pensado derrotar a Legim si es que era él y si aun estaba viva y me quedaban energías iría a ayudar a Noa subiéndome a algún barco contrario para usar sus cañones, tenía pensado usar todo clase de artimañas para ganarme mi puesto en el CP aunque solo lo usaría para sustraerle información al GM.
Cambios de compromiso [Habilidad]
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Legim el Miér 12 Dic 2012 - 14:23

El alcohol recorría las venas de mi cuerpo produciéndome esa sensación extraña más agradable, ese leve cosquilleo que provocaba el liquido de los dioses al recorrer las delicadas venas de un ser humano, bendito poder el mío.

La zona que me rodeaba con alcohol bajo suelo ya era bastante amplia, cerca de 11 metros a mí alrededor estaba lleno de alcohol que con solo levantar un dedo se levantaría apresando y matando en cuestión de segundos a cualquiera que se acercase a mí. Realmente aunque pareciese que tenía la guardia baja, tenía todo bajo control en caso de que me atacasen, pocas veces había creado una defensa tan buena y práctica, sin duda, acaba de descubrir casi sin querer una nueva técnica defensiva con la que poder defenderme de los oponentes. Sin embargo, para que fuera perfecta para mí hacía falta un pequeño detalle, que era verla en acción ante un rival decente, más para mi desgracia, eso no parecía que fuese a ocurrir.

El sol comenzó a brillar justo por encima de mi cabeza, notaba ese manto caluroso rodeando mi cabeza y mis hombros, que abrasaba mis piernas y al mismo tiempo me hacía sentir reconfortado.
- Y sigue sin venir nadie… que extraño… - Dije en un leve suspiro de tal forma que apenas yo había logrado enterarme.


Alcé la cabeza mirando el sol con un nuevo suspiro y me llevé la mano derecha a mi pelo rascándome suavemente por un picor molesto que sentía en esta, fue entonces cuando noté una repentinas ganas de estornudar, olvidé por unos momentos que cuando miraba al sol me entraba una extraña sensación de picor en la nariz que me provocaba estornudar dos o tres veces seguidas. Para evitar problemas solté la mano izquierda del suelo y tapé el agujero con algo de tierra mientras me llevaba rápidamente las manos a mi nariz procediendo a estornudar varias veces seguidas, hasta el punto de sentir hasta cierto placer y gusto en los estornudos.

Miré al suelo tras estornudar y toqué la tierra con suavidad dejándola correr entre mi dedo pulgar y mis dedos índices y corazón, era una sensación agradable, esa tierra áspera pero suave recorría mis dedos dándome la misma sensación de estar acariciando a un gato de suave pelo corto. En ese instante un nombre vino a mi mente, Balto.

Mi mascota Balto la había dejado en un lugar bastante seguro para el, donde podía correr libremente y mantener la forma cazando su propia comida ya que siempre le enseñe a que lo hiciera por sí mismo en caso de que a mí me ocurriera algo. Cuando terminase estos extraños caminos y tuviese una meta fija nuevamente o retome alguna pasada, sin duda recuperaría a Balto como acompañante de mis nobles aventuras.

Seguía inmerso en mis pensamientos cuando Azumi se había colocado a mi lado.
- Oe Legan. Levanta de ahí, el entretenimiento no va a venir aquí. Debemos buscarlo y ya tengo una pista.
- ¡UO! ¡Qué bien! ¿Puedo matar a muchos?

Estaba bromista una vez más, sin embargo antes de que Azumi pudiese reaccionar a mi broma un vagabundo le apuntó con una navaja atracándole, a lo que divertido asomé la cabeza por un lateral.
- Tioooooooooooooooooooooooooooo…. Esteeee es miiioo ¿Sabes amigo? …. Buscate otros a los que atraca que si no me voy a enfadar y te voy a meter ¡¿eh?!

Sonreí tras eso pero Azumi había reaccionado de forma muy violenta, en poco tiempo le había matado y tirado al mar prendiéndole fuego y había dado una excusa a los ciudadanos que obviamente se quedaron absortos mirando con miedo.
- Um… dos cosas, la primera es que eres un exhibicionista, la segunda que espero que ese gran enemigo no haya sido … eso…

Perdido en mis pensamientos sin importancia miré al cielo donde las gaviotas volaban alrededor del puertos, parecían felices con su sencilla vida, sin complicaciones, sin necesidad de pelearse entre ellas.
- Ojala los humanos aprendiéramos más de los animales… - Detuve mi frase pues al decir eso cuando mi ojo cyborg detectó unas piezas de metal que luego esparcieron algo extraño que cubría el cielo de gran parte de la ciudad, y como las aves se alejaban tras varios graznidos hacia el sur.
- …

Inmediatamente me levanté y cubrí mi cuerpo entero de una esfera de alcohol que cubría mi cuerpo y expulsaba alcohol hasta el suelo esparciendo así cualquier cosa que cayera encima. Fuera lo que fuese aquello que había en el cielo, mi intuición me decía que era un regalo para nosotros y que podría ser una forma de matarnos a mí y a Azumi sin necesidad de pelear ya que eso no había causado ningún resultado hasta ahora. Sería algo lógico e inteligente, si a tus oponentes no puedes matarlos directamente, mátalos de forma indirecta, sin que se den cuenta, pero amigo… más sabe el diablo por viejo que por diablo.
- Mierda, ya vienen a por nosotros… ¿Qué será eso?
- Finalmente has llegado... – Comentó Azumi observando el cielo
- Em … llevo aquí un buen rato, la verdad – Dije bromista para aliviar la tensión.

Azumi procedió a explicarme todo y yo asentí pensando mil posibles respuestas estúpidas que decir mientras que analizaba toda la información en mi mente con seriedad.

En esos instantes en los que hablaba Azumi un viento fuerte soplaba por las calles de toda la ciudad casi empujándome, ese viento no era normal para nada, gracias a mi alcohol había evadido todo aire y cosas que volasen, desde polvo hasta arena, y entre las paredes de la esfera pude ver unas extrañas gotas moradas o algo similar. Todo lo que iba sucediendo encajaba perfectamente con lo que estaba diciendo Azumi.

Pensaba hablar con él sobre el tema cuando pude ver como se estaba yendo a una gran velocidad por unos callejones diciendo que esperase allí.
- Ah claro, no te preocupes, está lloviendo veneno y eso, pero tranquilo, esperaré aquí afuera por ti – Expresé irónico mientras que buscaba alguna casa sin nadie dentro, no costó encontrarla.

Rápidamente abrí una casa sin mucha dificultad pues no tenía el gancho puesto y me metí apoyándome en la pared tras comprobar que ventanas y puertas estaban cerradas.
- Mierda, mierda, mierda… eso parece un arma biológica o algo así, ese tal Kasan es ahora mismo un arma biológica, veneno esparcido por el cielo y llevado por las calles por un viento que el mismo controla… ¿Qué puedo hacer?

En ese momento recordé los trozos de metal volando, sin duda todo empezó allí, debería de acercarme y acabar con todo, soy una persona algo sádica, pero también me gusta hacerme el héroe y salvar vidas. ¿Cómo? Podría ir de casa en casa todo lo rápido posible, pero sin embargo en el camino podría retrasarme el abrir tantas puertas y varios ciudadanos, solo se me ocurría ir todo lo rápido posible de forma directa con la esfera defensiva de alcohol protegiéndome.

Así pues y habiendo olvidado a Azumi volví a activar esa esfera de alcohol que me protegía al completo mi cuerpo removiendo alcohol a mi alrededor para dejar fuera todo lo que entrase en contacto con dicha esfera de alcohol, mi sorpresa fue graciosa al ver como Azumi había llegado justo nada más salir disculpándose.

- No te preocupes, llevo toda una vida esperando al amor de mi vida, puedo esperarte unos minutos sin problemas por mucho veneno que caiga y que un loco nos quiera matar sin mancharse las manos.

- Legim. Noa Kasanova no está solo, le acompaña una mujer que también es poderosa. No sabría decirte exactamente hasta que punto, pero he descubierto su identidad gracias a unos niños.

- A veces siento que no me escuchas las bromas que tanto me esfuerzo en decir para reforzar el compañerismo… y no será tan poderosa cuando unos niños han descubierto su identidad ¡JA! Yo sí que soy poderoso, a mí nadie me ha descubierto, y menos unos niños… Por cierto ¿Noa? ¿¡Se llama Noa!? ¡MI HERMANA SE LLAMA NOA! ¿Es una chica?

Sin decir mucho más empezamos a correr hasta el punto de donde habían salido esos extraños metales y por el camino Azumi había mandado a volar a un borracho.
- Adiós camarada…- Dije fingiendo llorar al ver al borracho volar por los aires.

Escuché la información dada por Azumi asintiendo levemente sin hacer ninguna broma, memorizándolo todo y esperando encontrármela. Parecía que por una vez no me iba a atacar a mí el señorito Azumi, eso me hacía feliz.

Durante el camino por lo que pude observar Azumi había inhalado aire con veneno, y asustado además de con prisas trataba de auto medicarse y medicarme a mí también, al parecer no se había percatado de mi defensa, sin embargo cogí su inyección y la guardé en el bolsillo para no hacerle el feo. Odio cuando me subestima, no sé si él era médico, pero yo sí, y no era malo precisamente.

Azumi se avalanzó al ataque de inmediato, pude ver como doblaba la esquina para ir el solo contra los oponentes mientras yo forzaba una puerta para entrar en una casa que estaba en el muelle, con una ventana cerrada pero desde la cual podría verse todo lo que sucedía. Sin embargo no contaba con una cosa, una familia en esa casa.
- Em … ahora os preguntareis quien es este loco que acaba de llegar a vuestra casa y os mira con cara rara … ¿A qué si? Jejejeje, soy mago, mirad un momento.

Reí divertido y saqué una botella vacía de mi cinto, la rellené poniendo la mano encima y al mismo tiempo con la mano impulsaba con fuerza hacia los oponentes Fein y Kasan las botellas de alcohol, efectivamente podía verlos desde esa casa y no les quitaba ojo aunque estuviese distraído con la magia que les hacía a la familia.
- ¡VUALA! ¿Y SABEÍS QUE? ¡TENGO UN TRUCO MEJOR! …Es mejor cuando se hace en un local donde has consumido algo, es más divertido, pero también puedo hacerlo aquí…- Comentaba mientras me acercaba a la puerta por miedo a que se liase gorda en la casa y en la pelea de Azumi.

- Yo lo llamo… ¡El Simpa! – Grité mientras salía de la casa corriendo y me sentaba con el escudo esférico de alcohol aún activo rodeándome y protegiéndome.

Observaba como se movía Azumi y aprendía sus patrones de movimiento sin problemas, sin embargo observaba más a sus oponentes, sobre todo a la chica… poderosa… ya, claro, esa palabra solo se debe usar para personas como yo…

Mientras pensaba eso Azumi había procedido a atacar a Kasan de una forma brutal y con electricidad, si Kasan tenía algo liquido aún, que creía que sí, eso iba a ser un ataque mortal, pero no podía intervenir, aunque aparentemente no hiciera falta, tenía que centrarme en Fein, la “mujer poderosa”

Esta sin embargo rápidamente había tomado una flecha, iba a atacar a Azumi, por lo que sin pensármelo dos veces entre en mi modo más veloz y fuerte dejándome controlar por mi katana Ökami, mi pelo cambiaba y mi voz con él, mis músculos eran más notables y mi piel más morena.

- Power Up -
Spoiler:
Las katanas con algún espíritu en su interior poseen un poder terriblemente destructivo. Cuando entra en acción este power up, Legim se deja poseer por estos espíritus triplicando su poder por cada Katana, su fuerza, velocidad, resistencia, etc. Como efecto secundario su voz se cambia a una voz mucho más grave, su pelo cambia de aspecto y un aura de energía le rodea. Este poder en su máximo exponente dura 4 post.


En cuestión de segundos había dado un salto y lanzado una columna de alcohol contra la flecha que iba para Azumi deteniéndola pues pude ver tranquilamente su trayectoria con mi ojo cyborg.

Al segundo estaba frente ella con una sonrisa que daba miedo incluso, abrí la boca un poco y rugí sensualmente mientras miraba a los ojos a Fein.
- Gatita, tu eres mía…

La joven fue cambiando de cuerpo rápidamente y ambos eran hermosos para cualquier hombre sin duda, y más para mi, un amante de las mujeres como ninguno, un poeta del amor y un cassanova en tiempos libres.

Con ambas katanas en mi mano me relamí los labios, no me hacía falta ni si quiera usar el alcohol que había esparcido para atacarla, tenía una velocidad 3 veces superior a la de cualquier ser humano ya veloz de por sí.

Pegué un salto y fui hacia ella con Ökami bajándola hasta la cubierta con mucha fuerza, tal que hundía el barco en una onda cortante, inmediatamente después me coloqué tras Fein y en su espalda moví la katana contra su espalda con el objetivo de formar una L con Kösen. Al mismo tiempo mordía suavemente su cuello, con suavidad pero pasión, tras esto clavaría la katana en el estomago y me la quitaría de encima de una patada en su espalda. [A.M.F-Haki]

- Eres una gatita divertida, me gustas, pero no te puedes comparar con una bestia legendaria… se mía y quizás te enseñe algunas cosas… - Expresé divertido y lamiendo la sangre de las katanas, su propia sangre.

Estaba en la cubierta cuando hice eso pero salté hasta el muelle riendo y con las katanas aún enfundadas, el barco estaba hundiéndose partido y yo en el muelle esperando a que mi camarada con su oponente saliesen para continuar su combate particular, pero más aún esperaba ver salir a mi dama, mi linda gata llena de peligro.
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Re: Kasan & Fein Marion Vs. Legim & Nocturne

Mensaje por Sawn el Jue 13 Dic 2012 - 21:08

La caligrafía, las faltas de ortografía y demás.
este apartado quedan empate Nocturne y Legim, no han tenido ninguna falta; después Kasan que a tenido dos faltas y para finalizar Fein, que a tenido un total de 3 faltas. Por lo demás no veo nada raro.
1- Nocturne y Legim
2- Kasan
3- Fein

Ambientación, y adaptación al escenario:
Este apartado se lo lleva Nocturne a utilizado mucho el ambiente, sabía en todo momento donde estaba y además lo dice en los post.
1- Nocturne
2- Legim
3- Fein

Rol bélico:
Este apartado se lo lleva Nocturne, veo su ataque más completo, explicando todo muy bien.
1- Nocturne
2- Legim
3- Kasan
Rol escénico:
Como siempre Nocturne tiene unos post que son para adorar, parece un escritor con mucho nivel y espero que siga a sí. Los demás lo hacéis bien, unos más que otros, pero en resumidas cuentas todos bien.
1- Nocturne
2- Kasan
3- Legim
Asumir daños respetando nomenclatura:
Sufre daño Azumi, mientras que Legim, gracias a su protección, evita el aire.
1- Nocturne
2- Legim

Acciones cerradas:
Nada.

El combate a sido corto y no a dado tiempo a defenderos de los ataques que los enemigos os han lanzado, solo han podido defenderse Nocturne y Legim. En la ortografía, tenéis pocas faltas, unos más que otras, pero cuidar el post, leerlo antes de enviarlo (soy el menos indicado), pero en general bien. En la ambientación, de unos han sido casi nula o poca, en caso de Kasan y Fein, uno a estado en un barco en todo momento, menos en un instante que a salido a cubierta, y Fein a ido a la fuente y de allí al barco.

Del rol descriptivo, todos bien, me a gustado mucho el rol escénico de los 4. Se que todos, aunque tengáis un nivel muy bueno, se puede mejorar, eso está claro. Del rol bélico, el ataque de Kasan a estado bien, tener una gran ventaja al principio del combate a sido buena idea y además cuando ese ataque era mortal para una persona. Luego el ataque de Nocturne, está completo, lo acorrala en una cúpula, estando los dos dentro y le empieza a pegar puñetazos cargados de electricidad. De asumir daños entiendo que no os a dado tiempo a comentar y tal, y solo han podido defenderse de los ataques Nocturne y Legim.

A ver, el combate a sido corto y si hubiese sido un poco más largo, se de sobra que cosas podían haber cambiado por completo, pero por pena de los 5 no a podido ser así, me hubiera gustado un buen combate, pero 4 personas para combatir y un tiempo límite, acorta las cosas. No me despido de aquí sin decir que algunas partes del rol descriptivo de Kasan y de Legim me han encantado, creo que a sido la primera vez que me río con post de torneos xD

Me e tenido que leer las bases de moderación, no se lo que me pasa hoy, esta indeciso por un momento en diferentes apartados, pero al fin los e podido resolver y espero que para bien. Como e dicho unas cuantas veces (me vais a empezar a odiar) que el combate a sido corto, a tomado gran valor el rol escénico. Buenoooo, es la hora de la despedida para dos personas en este torneo, pero así son las cosas.

La audiencia a decidido, que los ganadores de esta ronda de Gran Herma.... digo del torneo son Nocturne y Legim
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