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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

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¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Monkey D. Plum el Vie 6 Dic - 22:59

La velocidad a la que fue catapultado era inhumana... todavía con pulso y al compas de los escombros que habían conseguido elevarse en el aire fue arrojado al rio, por azar una de las pequeñas columnas que se resquebrajaron llego antes produciendo una pequeña abertura en el transcurso del mismo y el agua que en un primer momento fue aplastada intento recuperar el equilibrio y al alzarse produjo un extraño efecto: una persona que hubiera observado los hechos habría visto con perspicacia como el agua cuando subía abrazaba el cuerpo, depositándolo instantes despues mientras caía relativamente mas lento. El rio estaba constituido por varios afluentes que iban directos al mar y el más suave por pura dicha se lo trago volviéndolo a regurgitar.

-¡Capitán!- llamo emocionado el primer al mando mientras se acercaba al timón en la mas absoluta oscuridad- ¡los dioses están de nuestro lado, hacía tiempo que no vendíamos tanto alcohol de golpe, es un milagro!- terminó con una mano en su hombro mientras sonreia ampliamente disfrutando de un viento poco común que se levantaba proveniente de la isla que acababan de abandonar-.

-Cuantas veces tendré que repetirte Frederick... que yo solo veo la mano del hombre donde tú ves a dios - contesto tranquilamente y seguro de sí mismo- ¿elegió dios que en estas fechas hubieran tantas fiestas? ¿No, verdad? ¿Pudo elegir dios la cantidad desorbitada de cargamento que yo expresamente ordene meter al barco en mitad de vuestras quejas ? y por último y sobre todas las cosas ¿Eligió dios por mí, cuando nos hicieron descuento, a esa fogosa pelirroja que me trinche sin miramientos?- y mientras reían todos a carcajada limpia empezaron a gritar-.

-¡Dios no tiene tan buen gusto capitán!- se escucho decir a uno en medio de la multitud-.

-¡¿y la rubia y la morena?!- consiguió decir otro y rieron aún más fuerte, si cabe-.

-!JAJA A ESAS TAMBIEN LAS ELEGI YO!- bramo mientras levantaba su botella en señal de conquista y se unia al griterio-.

Cuando....

Algo de madera empezo a hacer friccion con el casco del barco, entre el ruido estridente que produjo ese contacto y la confusión uno de ellos pudo ver lo que pareció a primera vista como un cadáver flotando junto a los escombros. El capitan se tiro directamente al agua y con la rudeza y la determinacion de alguien que lleva mandando durante decadas empezó a dar ordenes sin parar y en un esfuerzo conjunto consiguieron subirlos a bordo, como no disponían de ningun medico todos los presentes elaboraron su propio diagnostico:

-Parece que este muerto- se oyó en medio de un silencio sepulcral-.

-No ves que respira idiota…- solto el segundo al mando como dolido por su comentario-.

-Parece que también se ha quemado, esta rojo como un tomate- comento el más regordete-.

-Este tío esta jodido de cojones le han pegado hasta un tiro en el…

-¡Callaos imbéciles!- interrumpió el capitán- sigue con vida que es lo que importa- y andando de un lado para otro intento hacerles ver a los demas- bien… ¿Por qué decidimos entre todos no contratar a un medico?-.

-Por el dinero- dijo uno-.

-Si, por el dinero- reafirmo otro-.

-¡Por el dinero!- clamaron mayoritariamente casi todos-.

-¡No, inútiles!- los insulto de nuevo el capitán aunque si fuera por el dinero y no lo decidieran entre todos - ¡traedme nuestra medicina por excelencia!- ordenó y todos se miraron confundidos sin entender absolutamente nada de lo que estaba diciendo-.

Suspirando con paciencia y sin comprender como había acabado con esa panda de ignorantes en su tripulacion intento hacerles razonar:

-¡A ver Jake!- y Jake sorprendido se puso firme esperando alguna reprimenda- ¿que hicistes la semana pasada cuando me viniste llorando por lo del hombro?-.

-Capitán… ¿Seguir llorando, capitán?- contesto nervioso y muy flojito mientras veía aparecer un fulgor rojizo en la mirada de su superior-.

-¡OS TENDRIA QUE TIRAR POR LA BORDA MALDITOS DESCEREBRADOS!- bramo fuera de si mismo y con voz ronca - ¡RON! ¡LO QUE HACEMOS ES BE-BER, RON!- termino marcando cada silaba con la vena del cuello a punto de reventar-.

Y como si no hubiera pasado nada justo en el instante en el que escucharon la palabra ron cogieron sus botellas entre brincos, berreando y brindaron al unísono mientras el capitán se ponía las manos en la cabeza e intentaba pedirle ayuda a dios por primera vez en su vida. Acto después el bullicioso grupo volvió a rodear al naufrago botella en mano y al estudiar detenidamente su caso llegaron una conclusión:

-Reserva- dictamino el más regordete-.

-Si, es totalmente necesario- dijo jake asintiendo ante la atenta mirada de todos- ¡¿eh?! ¡¿Por qué siempre tengo que ir yo a la bodega?!-.

-Por novato y no olvides que son las botellas que tienen la etiqueta negra grumete- le reprendió Frederick-.

De mala gana y maldiciendolos en voz baja se dirigía su destino cuando con exaltación pudo comprobar por el rabillo del ojo que el camarote del capitán estaba abierto de par en par, sin poder reprimirlo ni un segundo entro en estanpida para echar un vistazo, decepcionado enormemente al comprobar la austeridad que reinaba en el cogió una botella de etiqueta negra de su estante personal para no tener que bajar a la bodega. De regreso a cubierta la descorcho con sus propios dientes y al instante se dio cuenta de que el corcho no era normal y corriente, sin darle importancia se acerco a los demas y con maña y delicadeza empezo a darle la supuesta "medicina" a Poet.

Con el primer sorbo....
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Drake Lobo Ártico el Sáb 7 Dic - 8:52

Unos ronquidos se escuchaban desde uno de los camarotes de aquel barco. Cada vez más adentro de dicha habitación se podía ver una cama litera. En la parte de abajo no parecía haber nadie, sin embargo en la parte de arriba se encontraba Drake durmiendo plácidamente. ¿Qué estaba haciendo allí el lobo? Fácil, seguía investigando islas como siempre y como se había aburrido de viajar en bote y remar había decidido hablar con aquellos contrabandistas. Había hecho un trato con el capitán. Si lo llevaban a cambio les daría una buena cantidad de berries. Cosa que el chico no tenía planeada entregarle. Más bien porque no tenía ni dicha suma de dinero ni le apetecía pagar por solo llevarle hasta una mísera isla. Tras unos segundos de dormir se despertó al escuchar tanta cháchara por las zonas de las demás habitaciones del barco. Todos parecían estar reunidos en una sala. Las demás salas de las que provenían los ruidos podrían ser personas jugando a algún juego de cartas. Pero el gran ruido se escuchaba en la maldita sala del final. Drake enfurecido decidió vengarse por el ruido por lo que se levantó de la cama y saltó con sumo cuidado para deslizar sus sandalias por la madera del barco hasta llegar  a la nevera. Su mirada ahora había cambiado a una mirada hambrienta y llena de avaricia total con una siniestra sonrisilla.

- Jijijiji voy a comerme todo lo que pille

Al abrir la nevera encontró varias manzanas rojas y melocotones. Además de reservas de carne cruda y varios frutos secos. Sin pensárselo unos instantes cogió las manzanas empezando a devorarlas con ansia. Apenas masticaba y más bien engullía comiendo antes de que alguien viniera. No había pruebas de que no había sido él, a no ser que le pillaran en plena escena. Lo siguiente en caer fueron los jugosos y deliciosos melocotones que apenas le duraron dos minutos. Comía como una bestia, era irónico por qué es lo que era. Al acabar con estos lo siguiente que empezó a devorar fue la carne cruda. No le daba nada de asco. Es más, le gustaba bastante y con el tiempo y la costumbre la había llegado a gustar más que la carne hecha. Los filetes no le duraron ni un asalto. Se los comió de una sentada. Ya solo le quedaban los frutos secos. Estiraba sus manos hacia ellos llevándolo a su boca y masticándolos para después tragarlos. El bestia destrozaba hasta la carcasa de las nueces haciéndola trocitos pequeños y tragándola también sin contemplaciones. Seguía con una inmensa felicidad y con total gula pues no tenía hambre desde los melocotones. Comía por el simple hecho de vengarse de los ruidos y por simplemente comer. Lo peor fue cuando se llevo el último puñado a la boca. Lo masticó con rapidez y lo trago con la misma velocidad. Sus ojos se pusieron algo llorosos y una sensación extraña y desconocida para él le estaba recorriendo la boca y la garganta. Se había tragado tres guindillas picantes camufladas entre los frutos secos.

- Aaaaaaah!!!!

Dio un enorme grito abriendo la boca y soplando con fuerza. Sus ojos  estaban blancos ya que el mismo los había rodado hacia arriba por lo que estaba sintiendo. Desesperado empezó a buscar agua con la mirada. Pero por desgracia no veía ninguna botella o cualquier otro liquido con el que poder librarse de aquella maldita sensación que estaba sintiendo por su boca y garganta. Salió corriendo por el pasillo hasta la sala del fondo de la que casualmente salía un hombre andando muy tranquilo. Este iba justo por mitad del pasillo. Drake corriendo a toda velocidad y gruñendo pasó por su lado dándole un empujón y empotrándole con la pared. El pobre hombre cayó al suelo por la fuerza del lobo y se quejó tocándose la espalda dolorido. Drake entró a la sala y observó cómo le daban de beber a un chico que había allí tumbado, Esa sala conducia a la cubierta del barco. Con una asombrosa velocidad cogió la botella de las manos del que le daba de beber al chico y empezó a beber como loco. Cuando tragó el contenido del primer trago inmediatamente escupió el contenido del segundo y dejó la botella encima de la mesa mientras escupía al suelo. Pero ya se había bebido un trago.

- ¿Qué mierda es esto!? Yo quiero agua!

Dijo tirándose al suelo y empezando a rodar como loco con las manos en la garganta para después de unos segundos salir disparado de nuevo a la zona de la cocina. Por el pasillo volvió a  arrollar al pobre hombre que se estaba levantando del golpe anterior tirándolo esta vez de boca al suelo. Entró de nuevo en la cocina con la boca ardiendo empezando a tirar y a abrir cajones mientras gruñía y gritaba con fuerza

- Agua!! Agua!! ¿Dónde estás maldito liquido basura de sabor insípido!!? Aaaaah!!! Agua!! Me muero!!
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Monkey D. Plum el Dom 8 Dic - 18:14

Los hechos que ahora acontecieron fueron bastante repentinos y sucedieron en un lapso de no mas de 1 minuto.
En cuanto bebio un poco de ron, Jahs enloquecio... habia sido poseído por un frenesí incontrolable y su comportamiento se torno totalmente erratico, demencial. Se levanto a pesar de sus heridas, embarrando a todo aquel que osaba acercarse con su propia sangre y sin ton ni son se convirtio en una bestia, en un monstruo que por encima de todas las demas solo ansiaba una cosa, emborracharse. El entusiasmado grupo que lo rodeaba comenzó a reír estrepitosamente cuando lo vieron ahogarse en su bebida favorita. Con impunidad empujaba y arramblaba, forcejeaba y despojaba a los desprevenidos de su bien mas preciado y bebia, bebia y bebia.

Con los ojos inyectados en sangre, Jahs D Poet siguio haciendo de las suyas, pues su sed indomable parecia no tener limites. Llorando de la risa y pataleando como unos bebes la tripulación no podía asimilar lo que estaba ocurriendo, bebedores empedernidos se veían superados por un chaval moribundo al que acababan de rescatar, pero alguien observaba descompuesto y con los ojos fuera de sus orbitas.

-¡¿Quien coño ha entrado en mi camarote?-Vocifero el capitán golpeando al compas el reposamanos de su trono-.

Y todos sin excepción miraron a Jake que empezó a cambiar de color, parecía que ahora mas que brazo le dolia otra cosa, su misma alma.

-Te abandonare en la isla mas puñetera que conozco si no me dices lo que quiero oir chico- dijo el capitán con una calma escalofriante mientras lo miraba sin parpadear-.

-yo…, yo…,- empezó a decir tragando saliva- solo llegue a abrir una botella de ron capitán- pronuncio al final con sumo esfuerzo mientras mantenía la cabeza gacha-.

-¿NO TENDRIA EL CORCHO DE COLOR dorado?!- continuo el capitán en un tono mas fuerte, como ansiando la respuesta-.

-creo que si- continuo jake dudoso pues ni siquiera se acordaba con exactitud-.

-¿Es este capitán?- dijo levantando la mano el mas regordete y enseñando un corcho de las mismas características, lo habia recogido del suelo-.

Agarrandose de los reposamanos del trono para autocontenerse y maldiciendo en voz baja, sus subordinados eran incapaz de oir que diantres estaba diciendo su capitán, levantando la cabeza poco a poco y mirándolos en general sin moverse ni un apice empezó a sembrar el miedo por doquier, nunca lo habían visto asi y con el rosto ensombrecido se levanto y les dijo:

-¿Ha bebido alguien mas de esa botella?-.
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Drake Lobo Ártico el Mar 10 Dic - 18:10

Drake corría por todo el barco buscando agua como loco. No la encontraba por ninguna parte. Por fin abrió una de las neveras de la zona de la cocina. De ella salió una botella que caía hacia el suelo de alguien haberla colocado mal. Drake la agarró antes de que cayera observando que era agua. Sus ojos rebosaron de alegría y satisfacción en el arduo deseo de bebérsela por completo por lo que no esperó mas y la abrió rápidamente para después bebérsela del tirón. Por fin pudo sonreír con felicidad. De repente notó una extraña sensación, sus ojos se pusieron un poco rojos y empezó a toser un poco. Apenas en unos segundos se fijó en varias botellas de ron que había en la nevera y como loco empezó a cogerlas y a bebérselas sin parar. No entendía lo que le pasaba, Drake odiaba el alcohol y estaba hinchándose. Algo le pasaba, cada vez quería más y no podía parar de beber y beber. Abría botella tras botella y bebiendo con ansia cada vez mas y mas. Era como si su cuerpo se moviera solo en busca de aquel líquido llamado alcohol. En cuestión de poco tiempo se había bebido por completo todas las bebidas que allí había. Como un loco salió disparado de allí dirigiéndose a la zona de las bodegas donde debían estar todo lleno de barriles de ron. Y en efecto una vez llegó se quedo admirando todo y sin pensárselo dio un puñetazo al primer barril haciendo un agujero y bebiendo de él como loco.

No sabía nada. En su mente quería parar de beber y detener la maldita locura que parecía haberse apoderado de él. Mas su cuerpo no le obedecía en absoluto y se movía solo por las ganas de beber mas y mas. El era un lobo que odiaba el alcohol y las drogas y aquello le estaba haciendo caer en picado con su método de vida. En su mente pensaba que podía haber sido la maldita botella de la que había bebido en primer lugar o las malditas guindillas que podían tener algo raro. Sin saber el motivo pasó de todo y siguió bebiendo sin parar de aquel barril que ahora dejaba caer todo el ron. El suelo comenzaba a inundarse un poco pues caía más ron del que le daba tiempo a beber. Al acabarse se tiro al suelo empezando a lamer el que estaba ya en forma de charco.

- Mmm! No puedo parar!
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Monkey D. Plum el Miér 11 Dic - 1:15

Habían conseguido atar a Poet a la sirena del mascaron de proa y este gruñía sin parar. Inmovilizado de pies y manos mordía a los que reunían el valor suficiente como para acercarse y a uno casi le arranca un dedo de cuajo porque tenía un poco de ron seco al final.

Pero su locura le paso factura... las heridas que había recibido tiempo atrás comenzaron a abrirse, otras incluso se agravaron aún más, había exigido demasiado a su cuerpo. El alcohol lo empeoro, su ingesta volvió la sangre aún más liquida y la perdida de la misma se volvió inaceptable. Mientras aun le quedaron fuerzas siguió gruñendo y pataleando, pero en cuanto pasaron unos minutos colapso. Su cuerpo entro en estado crítico y comenzó a convulsionar una y otra vez, sin parar mientras comenzaba a salirle espuma por la boca. El capitán contemplo la escena consternada y el mismo le aplico los primeros auxilios (recién desatado, en el suelo), no pudo hacer gran cosa, pero aun así paro parte de la hemorragia al vendarle el cuerpo de cabo a rabo.

<< Por todos los dioses... el mar me trae a un chico moribundo y ahora yo le hago esto >> Pensó apesadumbrado, la situación en parte lo superaba.

Parecía una momia, pero por precaución lo volvieron a encadenar a la sirena azabache (del mascaron de proa), al cabo de un rato paro de sufrir espasmos y se estabilizo de alguna manera.

Con tanto ajetreo ninguno pareció darse cuenta de que había un individuo asaltando la bodega, no obstante, se montó un escándalo cuando un grumete subió a cubierta gritando a los cuatro vientos que había un loco destruyéndolo todo a su paso.
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

Mensaje por Drake Lobo Ártico el Miér 11 Dic - 4:38

Drake continuaba bebiendo tranquilamente del suelo acabando con el ron como podía. Su cuerpo le pedía mas y mas. Su cara tomó un color rojizo y sus ojos miraban a múltiples sitios buscando más y mas de aquella bebida aunque la tuviera debajo. De pronto dos grumetes bajaron con dos fregonas mirándolo y temblando al ver lo que había hecho con la reserva de ron del capitán. Temían que el castigo iba a ser durísimo, el primero de ellos que parecía el más joven corrió con la fregona en mano a por Drake. El chico al ver que le pretendían atacar y viendo un poco borroso lanzó una patada que iba con fuerza media al pecho del chico consiguiendo tirarlo al suelo con la suerte de que se golpeó la cabeza quedando inconsciente. El segundo al ver esto se acerco a al chico lobo con la fregona alzada y el ceño fruncido. De repente Drake cambio a su forma completa transformándose en un lobo blanco de ojos dorados más grande que un lobo normal. El hombre al ver esto se asusto muchísimo y salió corriendo a la cubierta. El lobo camino hasta donde estaba la zona encharcada de ron y empezó a beber con ansia y rápidamente, no pasaría más de medio minuto cuando el lobo empezó a sentir mareos y demás.

Tras sentir dichos síntomas salió corriendo y aullando hasta cubierta donde parecía estar el capitán el cual estaba siendo informado del ataque de un demonio blanco. Que exagerados pensó el lobo medio borracho por no decir borracho hasta las cejas mirando a todos. Confundía los olores por el alcohol que llevaba encima. La bestia caminó un poco hasta donde los hombres. El capitán sabia que llevaban a un chico a bordo pero Drake nunca les dijo que podía transformarse en lobo por lo que no sabrían que era él. Ahora el lobo blanco no sabía ni donde estaba ni que pasaba. Solo buscaba mas ron, y eso que tenia abajo pero los efectos del alcohol lo hicieron subir a cubierta sin motivo alguno. Muchos de los hombres se asustaban al ver a semejante animal y otros ponían las manos en sus armas. El lobo rugió con fuerza y después dio un enorme aullido. Sus dorados ojos eran casi rojizos ya que los tenía ensangrentados. Tras unos gruñidos más el lobo cerró sus ojos y cayó al suelo inconsciente con sus ojos cerrados y las cuatro patas estiradas.
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Re: ¡Dos hombres y un destino! Drake y Jahs D. Poet en… ¡El extraño corcho dorado y la botella maldita! [Pasado]

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