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Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

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Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Mar 28 Ene 2014 - 23:54

El crepúsculo llegó, como siempre, a las siete de la tarde. Era invierno y anochecía muy pronto, como era costumbre en aquellas latitudes. La guardia había terminado e Hideki se dirigía hacia su bar de siempre a tomarse un descanso, claro está, bebiendo mucho y llenándose la tripa de buena comida. Otro día terminaba y no había desentumecido sus músculos. Comenzó a sentirse mal. Echaba de menos un buen combate o una buena discusión sobre algo interesante. Su cuartel estaba lleno de ignaros marines que solo piensan en poco mas que en su ombligo y de como diablos estaba metido hacia dentro. "Ignorantes" pensaba cada vez que alguno de ellos pasaba delante de él. Necesitaba desenvolverse con una persona inteligente, con la que poder divertirse y eso solamente podría encontrarlo en la taberna Kramer. El dueño era conocido por organizar combates ilegales en su sótano la gran mayoria de las noches. "Quizás deba apuntarme a uno para divertirme un poco" pensó Hideki. Con paso decidido siguió caminando por las oscuras calles de Sarimen, ciudad conocida por sus numerosos problemas con contrabandistas y revolucionarios. Recorrió toda una larga calle adornada por unas pocas farolas que apenas daban luz, haciendo que aquello pareciera más un lugar deshabitado que otra cosa. Extendió su fuerte brazo derecho y empujó violentamente la puerta del tuburiol, dando un portazó que resonó por todo el local. Toda la gente que dentro de se encontraba dirigió su mirada hacia la puerta, viendo como aquella inmensa mole de puro musculo entraba en la zona. La gran mayoría de las personas optó por darse la vuelta. Nadie quería problemas con la marina, y menos con una persona que de un puñetazo podría saltarte todos los dientes. 

-Buenas noches mesón, pongame algo de alcohol para relajarme, un wishky viejo, a ser posible, dijo mientras se acercaba a un taburete y se sentaba, iniciando una conversación con el escanciador.

-Hideki, sabes que no soportas bien la bebida, contestó el dueño.

Hideki sacó un puñado de monedas para pagar la bebida, acción que hizo callar al tabernero. El clin clin de las monedas cayendo contra la barra despertó la curiosidad de varias personas encapuchadas al fondo, que dirigieron la mirada contra él de forma astuta, como planeando algo.

-Quisiera además apuntarme al combate de esta noche, me apetece un poco de acción, habló tras realizar estas acciones, soltando otras monedas extras para que lo apuntase.

-El premio es un viejo whisky  de mas de cien años de antiguedad, junto a algo de calderilla y respeto, ya lo sabes, dijo mientras guiñaba un ojo.

Apuró en pocos tragos el vaso que le habían dispuesto y se levantó, dirigiendose hacia la escalera que llevaba al sótano de la tasca. Larga y con una mirilla en la puerta, en lo mas profundo del pasillo, para evitar visitas sospechosas.

-Soy un combatiente. La persona que se encontraba al otro lado lo dejó pasar, dejándole una marca lavable en la muñeca para que se supiese que era un luchador. La habitación, al contrario que la taberna de arriba estaba muy bien decorada, con dorados y coloridos estandartes situados frente a numerosas estatuas. En el centro una especie de arena en el que varias personas ya se encontraban zurrándose. Uno de ellos partió el cuello del otro mediante una fuerte patada con su talón. "Y todo esto por whisky, estamos todos locos" rió mentalmente. Bajó hasta llegar a la escalerilla que permitía el acceso a la arena. Era su turno, puntualidad máxima. Se quitó su camisa blanca, dejando relucir su poderosa musculatura, y haciendo una entradda triunfal al pequeño círculo que albergaría su pelea.

-¿¡Quien es el proximo?!-gritó Hideki mostrando una feliz sonrisa, por fin aquel día iba a tener algo de sentido...


Última edición por Hideki el Mar 11 Feb 2014 - 19:35, editado 2 veces
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Dark E. Satou el Miér 29 Ene 2014 - 0:42

Tras haberme separado de mi hija y haberme llenado la cabeza de dudas, tenía que encontrar esta vez a mi prometida. Ya me veía preguntando a cualquiera sobre si habían visto una chica rubia, con ojos azules, una cabeza más baja que yo... Pero me alegraba, de cierto hecho, que estuviese viva. Mi próximo destino, ciertamente, no sabía ni cuál era; me había embarcado en un barco aleatoriamente, a un destino desconocido. La noche ya se había ceñido en el ambiente, dando lugar a pequeños vientos que hacían erizarse mi piel debido al frío. Me cerré bien el cuello de la chaqueta y sacudí ligeramente el torso para entrar en calor algo más rápido, recordando que tenía una logia de luz pero no debía usarla en medio de un puerto sin nadie, y menos aún de noche. Si habían enemigos me encontrarían en un abrir y cerrar de ojos y no era bueno en esa ocasión, tenía el frío ya metido en la piel y podría entorpecer mis movimientos. "¿Y ahora dónde diantres voy?" pensé mientras comenzaba a caminar sin rumbo en medio de la oscuridad iluminado con una tenue luz que emergía de mi mano gracias a mi akuma.

-¡¡¡Ey tú!!! -miré hacia todos los lados, no veía nadie debido a la oscuridad- ¡por aquí! -una vez pude guiarme por la voz, vi un chico con una antorcha iluminando el camino- no deberías estar por aquí. Hacia el pueblo, ¡hacia el pueblo! -gritó asustado.

Y entendí por qué gritaba asustado, un gran rugido sonó detrás mío. Me giré con rapidez iluminando el ambiente y no vi nada. Suspiré ignorando el ruido y me adelanté pegando un pequeño sprint hacia el lado de la persona que me había hablado, un chico en plena adolescencia, según él, encargado de llevar la gente del puerto hacia el pueblo. Una vez llegamos, me indicó que continuase por un camino de farolas desolado hasta llegar a una taberna en la cual podría pasar la noche. Tras llegar a esta sin poder fijarme en el ambiente puesto que todo estaba ennegrecido por la noche, entré con cautela y fijándome si había alguien raro antes de abrir del todo la puerta. Tras comprobar de que simplemente era gente normal, la abrí de golpe y me dirigí hacia la barra ignorando el ambiente actual, el cual parecía provenir de una escalera al fondo de la sala.

-¿Has visto una chica rubia, de ojos azules, una cabeza menos alta que yo? -pregunté al tabernero, éste negó con la cabeza- bueno... un ron con cola entonces, con más cola que ron. -dije entre un suspiro.

Tras beberme el ron vi que el ruido que provenía de la escalera era insoportable, y comenzaba a molestarme realmente. Me dirigí hacia ésta bajando por ella y viendo una habitación mucho mejor invertida que la sala principal de la taberna, en la cual sí se habían dejado el dinero. Vi que había un chico de mediana edad luciendo su torso desnudo y bien musculado, cosa que realmente provocaba. Me dirigí hacia el ring ignorando la advertencia de que me pusiera una marca para entrar a éste y me quité la camiseta rápidamente.

-Estoy cansado por el viaje, y no soy prepotente como para comenzar una pelea, pero si se gana algo... -dije mientras me estiraba de brazos y piernas- Dark Satou, cazapiratas -los de alrededor me miraron mal.

Al ser una taberna esperaba que ese chico lucharía sucio, pero iba a esperar a que él diese el primer paso en las "guarradas". Me acerqué hacia él, le tendí la mano, y tras tendérsela intenté propinarle un gancho con la mano derecha hacia su mandíbula para dejarlo K.O. de un golpe, como todos los chulos prepotentes contra los que solía luchar. Lo que no recordaba es que desde la criogenización estaba muchísimo más débil de mi poder pasado, pero no importaba realmente.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Miér 29 Ene 2014 - 2:13

Por aquellas calles caminaba una figura encapuchada. Su sudadera era de un color blanco, sus pantalones negros y llevaba unas sandalias. Su boca estaba tapada por vendas, había visto hace poco los nuevos carteles de ``Se busca´´. Se había interesado por varios y en especial por uno llamado Drake. Este último era un chico con una musculatura sobrehumana y muy superior a lo que la gente veía. Tenía el pelo castaño y los ojos verdes. Aquel seria su nuevo objetivo, pero hoy estaba en aquel lugar para tomarse un descanso. Con cuidado entró en un local y se sentó en la barra. Pidió un refresco de limón y empezó a bebérselo a través de las vendas. Este encapuchado era Krauser, el Capitán de la marina. Había conseguido hacia poco su nuevo rango y estaba algo emocionado. Le quedaba poco para llegar a ser un almirante, le quedaba pasar por el puesto de comodoro, por el de contra-almirante y el de vice-almirante. Por fin iba a cumplir su objetivo de una vez por todos, tras unos segundos no paraba de escuchar ruido. Rápidamente miró al camarero y tras hablar con él este le conto que era por el combate de hoy.

De modo que en aquel lugar se hacían combates ilegales, debería arrestar aquel hombre pero ya. Aún así quería esperar un poco para ver que ocurría. Decidió caminar hasta aquel sitio, aprovechando un descuido se metió en el sitio y comprobó los que iban a pelear. Al ver al hombre fornido agarró el mango de su espadón pero se frenó en seco. Se había creído que era Drake, pero el hombre que él buscaba era más musculoso aún y supuestamente era un sanguinario. Aquel luchador fuerte solo estaba peleando. Había otro hombre moreno peleando también el cual llamó la atención del Capitán. Este suspiró y cogió una silla sentándose para observar el combate, después de que acabaran les esperaba una buena charla por estar haciendo algo ilegal. Aunque la mayor culpa se la iba a llevar el dueño del local que acabaría encerrado si o si. Mientras estaba sentado pensaba en meterse a pelear y así darles una paliza a los de dentro, pero pensó que eso le convertiría en alguien corrupto y además allí no valían armas. Físicamente Krauser era bastante fuerte y bien fornido pero prefería partir en dos a la gente. Al menos estaba totalmente oculto con su capucha y sus vendas, esto solo dejaba ver sus castaños ojos claros y nada más. Lo que la gente mirada era la enorme espada que llevaba en la espalda. El borde de esta era de Kairokiseki, lo había conseguido hacia unas semanas en su entrenamiento en una isla. Eso sumado a sus dotes de asesino y a sus habilidades especiales le convertía en alguien verdaderamente aterrador en el aspecto del asesinato. También disponía de Haki y de bastantes sorpresitas, era todo un peligro, pero por ahora se quedó mirando aquella pelea. Estaba seguro de que le gustaría ver un espectáculo.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Miér 29 Ene 2014 - 17:29

El ring del combate sonó. Ambos combatientes se dispusieron a dar lo mejor de ellos para ganar aquel trofeo, o al menos esa era la intención de Hideki. Su rival, un chico de aparente edad joven, moreno alto y delgado iba a ser su contrincante aquella noche. Parecia poderoso. Hideki sabía que debía andarse con cuidado o acabaría sin dientes y alguna extremidad que otra rota. Un directo fue enviado con una gran potencia por parte de su contrincante. "Si me da estoy seguro de que me tumbará". Hideki saltó en el último momento a escasa distancia del puñetazo, bloqueando por completo el golpe con su pecho. Sin duda alguna su caja torácica hecha de titanio hacia maravillas, y mas contra oponentes que gustaban de lanzar ataques concentrados a un solo punto, y poderoso. Aquel lanzamiento, sin embargo, le hizo retroceder, como si hubiera perdido el aliento. "Sin duda no podré bloquear muchos ataques como estos o me partirá en dos"-,consideró el pelirrojo. Trás terminar la abatida de su oponente volvió a erguirse para dirigirle la palabra a ese chico.

-Si crees que por ser grande soy un completo inútil estas equivocado-,adelantó Hideki mientras se enardecía por el fragor de la lucha.

Se sintió rejuvenecido, mas aún de lo que era. Aquellas sensaciones le recordaban a cuando en su adolescencia se las pasaba de combate en combate con cualquier persona que entablara cierta discusión con el;
Apartó aquellos recuerdos de su memoria y se concentró en el combate, iniciando un ataque. Con furia visigoda cargó su brazo derecho de titanio para romperle alguna pieza del costado de aquella persona. Aquel chico parecía joven y muy ágil así que con gran probabilidad le esquivaría el golpe. Haciendo un rápido cálculo en su cabeza de como golpearle pensó que lo mas apropiado sería utilizar como finta su brazo derecho, para distraerlo. Mientras se lanzaba una vez utilizada esta estratagema se tiro al suelo, apoyandose sobre su mano izquierda en un falso equilibrio y envió una durísima patada (AF) a la rodilla del rival. "Con esto será suficiente, o eso espero"
Mientras construía castillos en el aire observó a alguien en el público. Un capitán recien ascendido de la marina se había presentado a ver el combate. Krauser, se llamaba, conocido por sus dotes de mando y su gran habilidad dentro de aquella institución que mantenía el control de los mares y una cierta tranquilidad en estos. Antes de iniciar toda acción contra su enemigo levantó la cabeza, cruzando la mirada con el. Sabía que estaba enfadado y que habría represalias por lo que estaba haciendo. Quizás lo dejara sin beber, o peor aún, sin paga aquel mes. Una cierta tristeza recorrió su cuerpo como un niño que es castigado por sus padres por realizar una acción que no deberia haber hecho. Bajo la mirada casi inmediatamente al haber advertido la dureza de los ojos que le observaban. "Debo concentrarme en lo que ahora me avecina".

-¡ESE WHISKY SERÁ MÍO!-gritó Hideki mientras realizaba todos los planes que tenía almacenados en su cabeza.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Mar 11 Feb 2014 - 19:05

Krauser seguía observando el combate de aquella especie de arena de combate. Poco iba a durar, las tonterías de aquel antro se iban a acabar cuando el capitán de la marina hiciera acto de presencia. No tardó mucho en hacerlo, de forma seria se levanto quitándose la capucha y dejando ver sus vendajes y ojos castaños junto a su pelo del mismo color. La gente le gritaba que se sentara para poder ver el espectáculo, este se giró observándolos de forma seria y fría y algunos por no decir la mayoría se callaron. Después se volvió a girar observando la arena y estiró el brazo a un lado.

- Fin del juego.

De la palma de su mano un brillo blanco hizo acto de presencia resplandeciendo un poco. Los de la sala se quedaron callados, el brillo tomó la forma de un shuriken de tres puntas y del tamaño de un pequeño plato. De repente lo lanzó con fuerza contra la arena sin tocar a nadie. Una vez impactó las puntas se estiraron un metro cada una formando un aura cortante que partió la arena donde luchaban en dos haciendo que muchos de los que estaban apoyados cayeran al suelo. Otros se agarraron para no caerse. Todos estaban con la boca abierta asustados sin saber que pasaba y fue cuando el capitán saltó hasta el centro de la arena que estaba partido en dos. Su voz seria se escuchó en todo el lugar debido a que todos estaban callados y su voz se alzó de una forma notable en la sala que intimidó a muchos. Mientras hablaba sacó una cartera con su foto y su placa de capitán.

- Se acabó la fiesta, Krauser, capitán de la marina. Todo el mundo fuera de aquí o más de uno se va a ir a la trena de cabeza.

La gente salía corriendo del lugar intimidada y este guardó la placa. El dueño del bar llegó de inmediato quejándose sobre el alboroto y se acercó al Gran Espada dándole pequeños empujones en el hombro creyendo que era un liante. En ese momento el castaño estiró su brazo agarrándolo del cuello y elevándolo con una sola mano mientras que fruncía el ceño. Parecía como si fuera a matarlo allí mismo pero no haría eso con un civil. Tras mirarlo a los ojos de forma fría lo lanzó contra el suelo para después poner su pie en su pecho y poner su mano cerca de su cuello. Su mano desprendía un pequeño resplandor pues estaba envuelta en energía cortante. Sus palabras sonaron frías asustando aquel tipo que se había pasado de listo.

- Escúchame zoquete, no te pases de listo o acabaras encerrado el resto de tu vida y con una buena paliza encima. Esto que has montado es una pelea ilegal, cualquiera podría matarse o hasta sacar un arma de fuego y matar a la gente. Si quieres abrir peleas monta una arena publica con seguridad inútil, como vuelva a ver algo así acabas en la trena.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Mar 11 Feb 2014 - 21:20

El combate acabó de un momento a otro. Tal y como se esperaba su superior, Kruser, había decidido cortar por lo sano y no dejo ni que el combate se iniciara. Justo cuando ambos combatientes iban a impactarse con sus respectivos ataques fueron interrumpidos. El joven rival salió corriendo por encima de todos los presentes, derribándolos sin piedad para escapar del marine. Hideki, patidifuso por aquella escena que se estaba formando no pudo evitar pensar si se había metido en un lío. “Si, me he metido en uno, y además muy gordo”. Observó cómo Krauser alzaba por el cuello al pobre tabernero que lo miraba con ojos de cordero degollado esperando que lo soltase. Dada la confusión y la estampida de los presentes que temían una posible intervención de las fuerzas del orden y los detuvieran a todos decidió salir por patas en aquel mismo instante. Una puerta trasera se ocultaba tras unas cortinas. No era la primera vez que salía por aquella zona para evitar peleas en la salida con perdedores que tenían mal perder y buscaban una revancha “fuera de la legalidad del ring”. Avanzó rápidamente hasta llegar a ella y usó su mano derecha para abrirla. “Cerrada”. Retrocedió unos cuantos pasos y la embistió con su hombro derecho, derribándola y haciendo un ruido atronador.

“Seguramente me haya escuchado, espero que no se haya dado cuenta”. Unas largas escaleras subían por un pasillo poco iluminado, donde al final había una especie de trampilla que dejaba entrever un pequeño haz de luz. Hideki corrió y llegó hasta la trampilla, forzándola para que se abriera. Con ayuda de sus manos se impulsó para salir a la calle. La gente paseaba tranquila, desconocedora de lo que había ocurrido en la taberna. “Es mi ocasión de escapar”. Echó a correr por la primera calle que vio. Corría entre el gentío que lo miraba raro, como intentando entender que sucedía, de quien huía, y el porqué de ello. Tras correr unos minutos sintió como sus pulmones gritaban ayuda y paró un momento en seco para recuperar el aliento. Se acercó a un pequeño puesto de comida y entabló conversación con el dueño.

-Le han robado, el tipo ese que huye por aquella calle –dijo señalando con el dedo hacia la dirección que había recorrido. La suerte estuvo de su lado puesto que una persona corría en la dirección que el señaló.

-¡AL LADRÓN! ¡DETÉNGANLO! –gritaba furioso el mercader mientras blandía en su mano un cuchillo y lo perseguía boulevard abajo. Hideki aprovechó este momento para agenciarse un trozo de carne y darle un gran bocado. “Delicioso”. El gentío comenzó a perseguir a aquella pobre persona, haciendo que el populacho lo siguiera por si el mercader recompensaba con alguna cosa tal hazaña.
Hideki, contento, pensó que se había desembarazado de su perseguidor, y con paso tranquilo se dirigió hacia un bloque de viviendas de gran altura.

“Creo que me esconderé en la azotea durante un rato, hasta que todo se calme”.
La casa era de gente adinerada, sin duda, ya que disponía de un moderno ascensor para subir hasta arriba del todo. Hideki lo llamó y se subió a él. En cuestión de medio minuto había llegado a la terraza. Avanzó hasta llegar al alfeizar y se apoyó en la barandilla, observando a las gentes ir y venir, y al pobre diablo que acusó de ladrón vérselas mal mientras intentaba escaparse de los que le seguían.

“Cazar o ser cazado” pensó mientras miraba al horizonte y observaba una nube negra de muy mal aspecto se dirigía hacia la isla de Sarimen.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Jue 13 Feb 2014 - 0:18

Krauser escuchó un ruido y cuando miró lo único que observó fue a alguien saliendo por una puerta de emergencia. Ya había un listillo que planeaba librarse, rápidamente salió corriendo tras él. Su velocidad era algo bastante hábil por su gran capacidad de agilidad, subió por unas escaleras donde observó una trampilla por la que salió se allí. La velocidad del marina aumentaba cuando observó a un tipo con un cuchillo corriendo hacia el gritando algo de un ladrón, no le importó para nada y cuando aquel tipo estuvo cerca elevó su rodilla dándole en el rostro y tirándolo al suelo.

- Aparta de mi camino insecto.

Sus pasos seguían recorriendo el lugar cuando toda la gente empezó a seguirle corriendo llamándole ladrón, este seguía corriendo con el ceño fruncido cuando de repente se giró. Sacó su enorme espada partiendo en dos un puesto de comida y pegando una voz mientras sacaba y mostraba su placa aquellos idiotas.

- ¡Capitán de la marina joder!

Todos se giraron corriendo con las caras pálidas y pidiendo perdón. El Gran Espada se estaba pensando en darle un coscorrón a más de uno pero tenía prisa y siguió corriendo. Sus pasos le llevaron a una enorme vivienda donde cogió el ascensor. A medida que subía aquello se paró y se quedo atrancado. El capitán frunció el ceño al ver que ese día todo le estaba saliendo mal, un ascensor no iba a pararle. Usó un shuriken de energía para destrozar el techo y sin querer destrozando la mitad de la cuerda que sostenía el ascensor. Saltó por el agujero del techo y de allí subió por la cuerda que aguantó su peso de milagro. Con su mano libre sacó la espada y partió la puerta de la azotea en dos para finalmente de una patada derribar la puerta. Al salir la cuerda del ascensor se rompió y hubo una explosión de fuego en la parte de abajo del edificio. Cuando llegó a la azotea observó que el tipo que huía estaba allí. Unos nubarrones negros se estaban acercando pero ahora al capitán le daba igual, caminó hasta el chico de la barandilla de forma tranquila.

- No puedes escapar del demonio chico. Ahora es el momento de que te vengas conmigo a prisión.

Cuando estuvo más cerca se quedó mirándole de forma extraña y rápidamente sacó un pequeño cuaderno negro de bolsillo y delante de él empezó a pasar las páginas de los que tenía apuntados de la marina. Pasó la de Ai junto con la de Garland, pasando después la de su superior Quimera Karl y las de algunos novatos más. Finalmente llegó hasta donde había un chico de color de pelo naranja y bastante musculoso. Miró la foto y le miró a él varias veces para después guardar tranquilamente la libreta y sentarse a su lado con un suspiro. Tras unos segundos se quedó callado para después hablar en tono serio.

- Recluta Hideki. Espero que lo que ha pasado no se vuelva a repetir.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Mar 18 Feb 2014 - 17:55

Demasiado tarde, le habían dado caza. La pequeña treta que había preparado en el boulevard no había tenido ningún éxito. Observó como el capitán de la marina se deshacía facilmente de la gente que lo rodeaba con unos ligeros espasmos y manotazos, agitando sus brazos como si fuera un elefante que mueve su cola para espandar a las moscas. En apenas segundos los ciudadanos que lo rodeaban se largaron, temerosos de que un alto cargo pudiera mandarlos directamente a prisión. Hideki se encontró en un callejón sin salida, en el tejado nunca podría huir de él, y sin duda cuando llegase le echaría una buena bronca. 


Pasaron los minutos lentamente mientras el pelirrojo esperaba que aquel momento terminase. Si no lo regañaban allí lo harían en el cuartel, delante de todos los demás miembros marines, incluso con algún alto cargo mirando. Sintió un escalofrío cuando escuchó pasos que se dirigían hacia su posición. En un corto lapso de tiempo Krauser se presentó caminando erguido hacia su persona, sentándose a su lado, hablándole.


-Recluta Hideki. Espero que lo que ha pasado no se vuelva a repetir.


"No ha sido para tanto" pensó Hideki. Su mayor preocupación era que no le permitieran subir mas puestos en el escalafón de la marina. Si quería cumplir su sueño de arrasar la isla donde nació debía llegar a almirante de la marina y tener el poder suficiente para poder dirigir una gran armada hacia donde el quisiera.


-Siento lo ocurrido, capitán, pero ha de reconocer que la vida en cuartel es demasiado aburrida, y mas en este mar, que lo máximo que ocurre es que un ladrón robe algo para alimentar a su familia -dijo Hideki, tratando de defenderse ante los hechos que había realizado en la taberna.


Acto seguido, se levantó junto a Krauser y se dirigió hacia la salida, dispuesto a volver al cuartel. Bajó las escaleras con un trote gorrinero, volviendo a llegar a la calle que poco tiempo antes había recorrido para escapar de su superior. Caminó lentamente, no quería volver a aquella ratonera; Hideki prefería estar al aire libre, y si era posible, en un barco en alta mar, donde la naturaleza se mezcla en una orgía de colores con olas de agua reflejando la luz. El cuartel se encontraba en cerca del puerto así que puso rumbo hacia allí. La ciudad no era muy grande y en apenas 30 minutos se encontraban en los límites de esta. El cuartelillo se divisaba ya a lo lejos, saliendo entre varios edificios juntos. Tras llegar, Hideki pidió permiso a uno de los superiores para poder ir un rato al puerto a vigilar la zona. El comandante de guardia se lo permitió. Al parecer aún no había sido avisado de su pelea por Krauser. Hideki agarró su caña de pescar y se dirigió hacia donde anclan los barcos. La gran mayoría estaban anclados para no irse por la marea. "Se acerca una gran tormenta". Hideki caminaba hacia el otro extremo del cuerpo a su zona favorita de pesca cuando un viejo con pinta de misterioso salió a través de un callejón oscuro, sin apenas luminación.


-El agua tragará toda esta maldita isla, y con ella la vida de sus ciudadanos -dijo misteriosamente mientras cubría su cabeza con una capucha y volvía a esconderse de donde había aparecido.


Hideki hizo caso omiso de las declaraciones del viejo. "Cosas de la edad" pensó. Se sentó al llegar junto a un árbol y agarró su caña de pescar, poniéndole el cebo que traía consigo y, tras poner la caña al lado suyo, lanzóla hacia delante, escuchando como el carrete soltaba hilo y más hilo. La dejó agarrada a un trípode que había comprado tiempo hace para sujetar cañas de pescar. Observó el horizonte. No tenía muy buena pinta, el viejo no andaba muy desencaminado. Preocupado por el aspecto que mostraba el cielo y por las terribles olas que tenían que estar ocurriendo en el océano se levantó y se dirigió corriendo hacia el cuartel. 


"Tengo que avisar a la marina de que una tormenta peligrosa para la isla se está acercando" cavilaba mientras corría con todas sus fuerzas hacia el campamento.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Miér 19 Feb 2014 - 8:09

El chico se estaba excusando y dijo algo que en parte era verdad. La vida en el cuartel era aburrida pero para el Gran Espada no lo fue pues todos los días entrenaba. Sus entrenamientos eran muy duros y costaba seguir en pie cada día. De esa forma podía aguantar tranquilamente su vida y había llegado a lo que era. Un Capitán de la marina, de repente el recluta salió al trote para largarse sin decir nada mas, ya se quería librar de la bronca el muy astuto. Krauser no pensaba decirle nada pero por huir ahora le castigaría. Si quería aventura se lo iba a llevar a una misión que se realizaría en Arabasta le gustara o no. Ahora debía alcanzarlo, si le seguía corriendo le costaría cogerles pues pese a ser muy rápido y ágil su espada le pesaba bastante. Por eso su espalda estaba bien formada y podía llevar grandes pesos sin que le costaran mucho. Sin pensárselo se levantó observando la zona por la que se había largado el chico. Ahora se subió a la baranda y le vio largarse desde arriba. Ahora era el momento de seguirle, sacó su enorme espada y sin pensárselo saltó del gran edificio.

Parecía algo de locos con la altura que había, pero el asesino de aquella espada lo tenía todo controlado y sabía que era lo que debía hacer. Clavó su enorme espada en la pared del edificio viejo y fue bajando agarrado al mango de su arma. Su velocidad se iba reduciendo mientras su arma se deslizaba hacia abajo atravesando la pared. Una vez que estaba a poca altura puso su pie derecho en la pared y se impulsó saltando y tirando del mango cayendo en la calle. Ahora siguió al chico a velocidad tranquila. En media hora habían llegado al cuartel, el chico se había pirado al puerto con una caña. Lo dejó tranquilo y entró al cuartel, se encontró con el hombre que seguramente le había permitido al recluta ir al puerto. Miró al Demonio de la niebla con una sonrisa y le habló de forma tranquila.

- Bienvenido Capitán Krauser. ¿Cómo ha ido todo? ¿ha hecho algo especial hoy?

- No, solo un combate ilegal que detuve pero nada importante. Voy a mi camarote, debo mirar unos informes.


Dijo mientras subía unas escaleras y llegaba a su cuarto donde entró y cerró pero sin pestillo. Se sentó en una silla que había detrás de una mesa y abrió un cajón recogiendo unas carpetas. Se quitó la sudadera quedando con su camiseta negra de manga corta y comenzó a leer sus cosas. La misión en Arabasta debía comenzar pronto y ya contaba con Ai y Garland para ella. Solo tenía que conseguir a cuatro más, pero se llevaría al recluta Hideki y a nadie más. Su equipo consistía en un logia espadachín, un hombre que podía hacer explotar cosas y con experiencia y un chico musculoso y fuerte. Además él mismo era un perfecto y poderoso asesino y con semejante combinación podrían apañárselas ellos cuatro solos perfectamente sin nadie más.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Jue 20 Feb 2014 - 13:39

Tras recorrer todo el paseo marítimo Hideki llegó finalmente al cuartel de los marines. Entró a toda prisa, embistiendo a la gente que se ponía por delante, provocando insultos hacia su persona y otra clase de injurias que no agradaron al pelirrojo.


-Apartad, estúpidos, ¿no veís que tengo prisa? -dijo Hideki parcialmente enfadado.

Un hombre de grandes dimensiones salió a su paso. Se trataba del recluta Jay. Su cuerpo era grande y su torso iba medio desnudo, con una especie de camisa rodeándole la cintura, según él, para infundir miedo en el enemigo. Se dirigió hacia Hideki y lo agarró por el cuello con sus grandes manos.

-Maldito Hideki, me has faltado el respeto -habló el gigante mientras lo zarandeaba de un lado hacia  otro.

El joven pelirrojo aguantó los movimientos de un lado a otro hasta que la gota desbordó el vaso. Jay le preguntó si estaría mas a gusto en la isla de mierda donde su civilización fue arrasada. Furioso, Hideki cargó el puño lo mas que pudo y poco después lanzó un gran puñetazó directo a la cara de Jay, desplazándolo varios metros hacia atrás y chocando contra la pared. El golpe provocó un pequeño temblor que hizo sacudir los elementos inmóviles de la habitación, como lámparas y librerias. Los gritos de pelea comenzaron a sucederse por todo el cuártel. Al poco tiempo se habían reunido decenas de reclutas que apostaban entre ellos para ver quien ganaría la apuesta, si Jay o Hideki. 

-Maldito bastardo no sabes lo que has hecho,¡TENGO INFLUENCIAS! -gritó el marine de torso desnudo. Rabioso por aquel puñetazo cargó con su hombro directamente hacia Hideki. Este hizo lo mismo. Ambas bestias se atacaron mutuamente en una carrera frenética para ver quien podía con quien. A los pocos segundos chocaron, provocando un tremendo ruido, como si dos ciervos se embistieran con su cornamenta para ver cual de los dos es mas fuerte. Jay e Hideki salieron despedidos, cada uno para un lado, chocando contra el resto de marines que los rodeaban. Estos los ayudaron a levantarse para que continuaran combatiendo y la diversión no se detuviera. Hideki fue mas rápido que su oponente que aún se encontraba mareado por el choque, y se levantó a duras penas, extendiendo su mano izquierda y apuntando hacia una columna que había justo al lado de Jay.

-Adios -finalizó Hideki con una sonrisa picara mientras lanzaba un gancho que se aferró a la pared. Hideki utilizó su habilidad para recoger nuevamente el gancho, dirigiéndose a una velocidad vertiginosa hacia el marine combatiente. Su brazo derecho lo cargó, dispuesto a finalizar el combate de una vez por todas. Cuando justo estaba delante suya y se disponía a terminar con todo una persona apareció y lo derribó sin miramientos ni dificultad alguna. Hideki salió despedido por la puerta que daba entrada al cuartel, quedándose aturdido por el golpe en el suelo. Alzó la cabeza con la visión borrosa y observó que la misma figura que lo habia golpeado estaba andando hacia él; vio que era alto, vestía un uniforme blanco y en la parte delantera una placa con un nombre que no llegó a reconocer. A los pocos segundos de la llegada del personaje ya se había despejado todo el perímetro, huyendo los reclutas y demás miembros de la marina como ratas ahuyentadas por el fuego. Cuando Hideki lo vislumbró cerca de él se desmayó debido al tremendo golpe que recibió.

...

Hideki despertó en una celda poco cuidada, en las que metían a los revolucionarios atrapados y a otro tipo de ratas que iban en contra de la ley. La cabeza le dolía en una intensidad que no podía ni describir. Afortunadamente su cuerpo era robusto y no le había supuesto ningún otro problema. Se levantó poco a poco hasta erguirse, y se dirigió hacia los barrotes para echar un vistazo.

-EH, ¿HAY ALGUIEN AHÍ? -pregunto alzando la voz, para ver si alguien contestaba.

Una figura andó lentamente hacia él, con vaguería, mientras sostenía un periódico que narraba los sucesos de la isla contrabandista cada día.

-Estas detenido por atacar a un compañero. Estarás una temporada aquí hasta que decidan juzgarte -contestó el hombre bajito que se suponía era el carcelero.

-¿Que ha sido de Jay? -inquirió Hideki.

-Ha sido puesto en libertad por los altos cargos -volvió a responder a la pregunta de Hideki. 

Tal como había sospechado, aquel estúpido se había librado nuevamente de sus actos prepotentes gracias a los contactos de su padre. Odiaba a aquella gente. Mas tarde se encargaría de su merecido.

-Pero tengo que avisar de un problema muy gordo que se dirige hacia la isla -dijo nuevamente Hideki, mostrando preocupación en sus palabras, que fueron desechadas por el guardia que ya se había largado a su puesto para seguir con sus quehaceres. "Maldita sea, tengo que encontrar la forma de salir y avisar de lo que se avecina" pensó Hideki mientras elucubraba un plan para salir de allí.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Mar 25 Feb 2014 - 21:28

Krauser seguía a lo suyo en su pequeño despacho, todo parecía ir bien en sus documentos y ahora se levantó suspirando y dirigiéndose a su pequeño baúl donde guardaba sus cosas. En este estaba su escopeta recortada de doble cañón, también una pequeña katana y una pistola de bengalas al lado de otra pistola de balas. Se quedó mirando el baúl de forma tranquil para después cerrarlo y volver a colocarse su sudadera blanca, tenía algo de frio y quizás había pillado un resfriado. Se dirigió a su carpeta y la cogió metiéndola en un cajón de forma tranquila. Tras aquello se sentó de nuevo cerrando los ojos y casi quedándose dormido allí echado. Estaba bastante cansado y solo quería dormir un poco. Sin embargo unos ruidos le alertaron, eran ruidos de personas gritando. Creía que podría ser algo peligroso pero aquellas voces gritaban dos nombres y se trataría de alguna estúpida competición de flexiones o algo así. El cuerpo del asesino era musculoso pero no eran tanto comparado con muchos del cuartel, incluso había reclutas mas fornidos, pero el fuerte del asesino era moverse ágilmente y no necesitaba más masa muscular. Su fuerza se centraba en los brazos para manejar su arma y en su pecho pera bloquear y encajar golpes con menos dolor al recibirlos. A sus oídos llegaron los nombres de Hideki y Jay. Dos verdaderas bestias en cuanto a físico y fuertes. En ese momento abrió los ojos.

- ¿De nuevo Hideki?

Dijo suspirando y levantándose para caminar adormilado hacia la salida de su habitación. Desde allí pudo ver una escena que le sacó de sus casillas, el chico había sido golpeado a traición por un hombre, un Teniente Primero. Ahora el chico fornido era llevado por varios reclutas a algún sitio. Quiso ver lo que pasaba con Jay y aquel hombre solo dijo en voz alta que se quedaría libre con cargos gracias a su padre mientras Hideki estaría encarcelado. Este frunció el ceño y cuando Jay se disponía a irse el Gran Espada saltó hasta donde estaban parando al fornido hombre y mirando al Teniente primero que había dado aquella orden. Los ojos del marine eran fríos y serios como siempre ante aquellas malditas injusticias.

- Teniente Primero Yolo. No sé quien le ha permitido dar preferencia a un recluta ante otro, pero o los dos van a prisión o los dos libres.

- Soy un Teniente Primero y es mi decisión, ahora deje al recluta Jay marchar y vaya a su puesto Sargento Krauser y no me haga mandarle a prisión también.



Aquel imbécil llamó al marine Sargento, ese estúpido no estaba al tanto de quien era ahora el capitán de la marina y su abuso de poder le iba a costar caro. El recluta Jay con una sonrisa se atrevió de empujar al Gran Espada en el pecho para pasar mientras reía. Aquel chicho había cometido el mayor error que podía cometer. En cuanto estaba pasando el Capitán lanzó una patada alta mientras saltaba a la cara del recluta tirándolo al suelo. Sin embargo un puñetazo llegó a su rostro provocándole algo de sangre cerca del ojo. Había sido el teniente que ahora ordenaba su arresto. Este sonrió de lado mientras imbuía su puño derecho en energía cortante y lanzó un puñetazo al estomago del teniente y después aplicó un cabezazo tirándolo al suelo y pisando por ultimo su pecho con fuerza. Los que estaban allí se acercaron rápidamente y fue cuando el marine sacó su placa mirando a todos.

- Capitán Krauser, llevaos al teniente y al recluta al calabozo por pelea y por atacar a un Capitán, además de abusar de su poder. Con dos meses será suficiente. Si el padre de Jay se queja enviadlo ante mí.

Dijo de forma seria sin importarle el rango que pudiera tener. Esperó un rato y se dirigió hacia la zona de las prisiones. Allí se acercó al carcelero y estuvo hablando unos minutos con él. Tras aquello cogió él las llaves y se encaminó a la celda donde estaba el recluta Hideki. El carcelero le había comentado algo al capitán sobre unas tonterías que decía el peli naranja. Cuando llegó abrió la celda del chico. Y lo miró de forma tranquila mientras suspiraba y le guiñaba el ojo con amabilidad.

- Recluta Hideki, has sido castigado para venirte conmigo a una misión en Arabasta. Pero ahora cuéntame que está pasando. El carcelero ha dicho que decías algo sobre correr peligro. Ah y no te preocupes, el teniente que te golpeó y Jay se tiraran dos meses en la prisión. Ahora habla chico.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Hideki el Miér 26 Feb 2014 - 18:02

Hideki pasaba el tiempo muerto buscando una posible salida a su no deseable situación. Las paredes eran bien sólidas, y aunque húmedas no era posible derribarlas. Las rejas se construyeron debidamente, bien ancladas al cemento de la prisión para que no se pudieran echar a bajo. Hideki seguía procupado, no veía solución a su precaria situación. Rascaba las paredes intentando encontrar algún punto débil en el que poder usar todas sus energías para escapar. Un tunel tampoco era viable y menos aún atrapar al carcelero cuando pasara delante suyo para cojerle las llaves, mas que nada por que sus brazos eran tan robustos que apenas entraban por las rendijas de la celda. Desesperado por no hallar un remedio se sentó derrotado en el banco que tenía disponible para dormir. Observaba aburrido a través de la ventana los negros nubarrones que se dirigían hacia la isla. "Pronto sucederá todo y no podré hacer nada". Cuando parecía que la situación no podría llegar a más una gran figura apareció delante suya, invitándole a abandonar la celda.

-Recluta Hideki, has sido castigado para venirte conmigo a una misión en Arabasta. Pero ahora cuéntame que está pasando. El carcelero ha dicho que decías algo sobre correr peligro. Ah y no te preocupes, el teniente que te golpeó y Jay se tirarán dos meses en la prisión. Ahora habla chico -inquirió el capitán Krauser.

Justo mientras decia esas palabras dos personas avanzaban pesadamente con grilletes a sus espaladas. Uno de ellos tenía una gran marca en el estómago, síntoma de que había sido golpeado por Krauser. Ambos dirigieron la mirada a Hideki, como si le estuvieran echando un mal de ojo. El cyborg sacó la lengua en un burlesco gesto de niño pequeño mientras hacía una peineta con su brazo derecho.

-Tengo algo que contarle, mi capitán. Soy navegante y mi familia ha estudiado durante generaciones los estados climáticos de la tierra. Y puedo asegurarte sin lugar a dudas de que aquello que se avecina por el horizonte es un tsunami. La ola engullirá toda la isla si no hacemos algo, y rápido. El tiempo se nos acaba y tenemos que actuar cuanto antes -habló casi atragantándose el recluta, tratando de describirlo de la mayor forma posible.

Aquella situación le recordó a una historia que antiguamente le contó su padre. En una de las islas del South Blue el gobierno hacia experimentos con bombas y armas de gran calibre. A menudo provocaban explosiones en medio del océano que derivaban en grandes tsunamis que engullían islas, dejando cero supervivientes, por lo que nadie podía denunciar aquella situación. Pero un día una persona escapó y contó la situación. Desde aquel momento su familia se dedicó al estudio del clima, para evitar situaciones como aquella y aprender a combatir aquellas acciones.

-Debemos reforzar los diques que hay en la playa. Vamos, llama a todos los ingenieros disponibles y gente con fuerza que vayan a ayudar en el refuerzo del espigón -ordenó a su superior de forma inintencionada, esperando que no le echara la bronca por el tono usado.
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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Jue 13 Mar 2014 - 6:14

Una vez el capitán había dado la orden le observaba para ver su reacción, una pequeña gotita de sudor caía ahora por su frente al ver cómo le sacaba la lengua a alguien. Este se giró unos segundos para ver a quien le estaba haciendo burla y otra gotita de sudor volvió a caerla por la cabeza cuando se fijó que eran los dos que había mandado a encarcelar el mismo. Aquel chico era alguien que sorprendía a Krauser en cada una de sus acciones. Este pegó un largo y profundo suspiro mientras volvía a observar al recluta de forma perezosa con expresión de sueño en la cara. De repente el chico comenzó a hablarle algo alterado y dijo que un tsunami se acercaba a la isla, si aquello era verdad era algo terrible que arrasaría con todos. El tono del chico dándole órdenes le daba lo mismo pues aquel castaño consideraba a los marines amigos en lugar de subordinados. Hideki en especial se había ganado la confianza del capitán, cuando el chico había terminado de hablar, este le miró a los ojos para después suspirar y girarse caminando saliendo de allí.

- Claro mi almirante, a sus órdenes.

Dijo con una media sonrisa mientras sus pasos comenzaron a desplazarle fuera de allí, no le había dado órdenes ya que sabía que aquel chico haría lo que le diera la gana pero le daba lo mismo. Una vez Salió del cuartel observó el cielo viendo que lo que el chico decía era totalmente cierto, este volvió a entrar y se dirigió al comedor donde todos estaban comiendo. Había distintas mesas para los rangos, en aquel cuartel por el momento Krauser era el máximo rango pues había otros dos comodoros y un contra-almirante pero ahora no estaban en la isla. La mirada fría y seria del marine impresionó a los que no le conocían mientras que los que sabían ya de él lo miraban sabiendo que algo pasaba. Este pegó con el puño en una mesa donde no había nadie para ganarse la atención de los demás.

- Un Tsunami se acerca, no quiero tonterías así que venga, necesito que todos los ingenieros y marines fuertes disponibles para reforzar los diques de la playa y reforzar el espigón. Ya comeréis después, ahora a trabajar.

Dijo con la voz seria mientras todos se movían haciéndole caso y dirigiéndose cada uno a por una tarea. Sin pensárselo salió hacia fuera y se colocó sobre el tejado del cuartel. Desde allí arriba miraba el mar con el ceño fruncido y estiraba el brazo derecho. Una luz empezó a brillar en un tono blanco y en pocos segundos se formó en su palma de la mano un shuriken del tamaño de una televisión. Tenía cuatro puntas y estaba formado por energía cortante, el capitán hizo lo mismo con el brazo izquierdo formando otro para después suspirar y centrarse en el mar mientras todos hacían su trabajo.

- Partiré esa ola en dos si es necesario.

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

Mensaje por Invitado el Jue 8 Mayo 2014 - 4:34

El capitán seguía esperando a que aquella ola que había predicho el chico llegase. El cielo no parecía estar tan mal ya que empezó a salir el sol. Esperaba a que el chico no se hubiese equivocado.  Los demás mientras fortificaban el dique. El demonio de la niebla planeaba partir la ola antes de que llegara y así con la fuerza que le quedase se parara contra el dique. De repente desde su posición pudo escuchar una voz que le llamaba.
 
 
-          Capitán,  hemos hecho la muralla todo lo fuerte que hemos podido, si algo viene no creo que pase. Los hombres están calmados y por si acaso hay barcos en la parte trasera para desalojar a los altos rangos. Son ellos los que deben vivir a toda consta antes que los demás.
 
 
-          Si piensas eso ya puedes ir yéndote a tomar por culo. Maldito idiota deja de decir estupideces, yo no me voy de aquí, será mejor que olvides lo que acabas de decir y vuelvas al dique con los demás.
 
 
El chico asustado asintió y se dirigió con los demás reclutas, su modo de pensar había mosqueado al marine que ahora fruncía el ceño sin ver a Hideki por ninguna parte. A saber donde se había podido meter aquel peli naranja. De repente pudo escuchar un extraño ruido y frunció el ceño mientras miraba al mar. Una ola se acercaba y era bastante grande, pero el chico había exagerado, no era un tsunami, solo una ola algo más grande de lo normal. Le daría un buen par de collejas a ese cyborg cuando le viera, se había equivocado y había liado mucho para nada. Tras un gruñido lanzó sus dos shuriken de energía contra la ola, estos se extendieron y partieron aquella ola deshaciéndola mucho antes de que llegara al dique donde chocaría inútilmente. Los demás marines de quedaron mirando sin entender lo que había pasado, no sabían si reírse o agachar la cabeza. Lo que si era claro es que el capitán pegó un suspiro mientras bajaba de la elevación y entraba en el cuartel.
 
 
-          Que colleja te vas a llevar cuando te pille Hideki, voy a tirarte por el rascacielos más grande del Grand Line.
 
 
Decía entre susurros el gran espada con el ceño fruncido, había quedado en ridículo delante de todos por culpa del maldito navegante que se había equivocado. Sin decir o hacer nada más se dirigió a su despacho donde entró de forma calmada y se volvió a sentar. Quería olvidarse de todo aquello y echarse una siesta, ya tenía el castigo perfecto. Cuando viajaran a Arabasta irían todos en el bote, Hideki iría nadando y más le valía no cansarse. Se sentó  en su silla de forma calmada pegando un bostezo y cerrando los ojos. De repente el Den Den mushi sonó.
 
-          Krauser tiene una misión en…
 
 
Antes de que dijera nada el capitán envolvió el puño en energía cortante y tiró el objeto ya destrozado en el suelo mientras comenzaba a dormirse diciendo en un susurro.
 
 
-          A tomar por saco…

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Re: Isla Sarimen (Rol privado Hideki y Krauser)

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