Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

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Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Mar 6 Mayo 2014 - 20:56

Derecha... izquierda... derecha... izquierda... Era lo único que pasaba por mi mente al sentir la olas chocar contra el barco. Me hallaba tumbado en la cama de aquel pequeño camarote, bastante aburrido y con un olor a humedad algo molesto, aunque tampoco esperaba gran cosa de los camarotes de segunda clase, daba gracias a que no me hubiera tocado compartirlo con nadie. Estaba en ese barco debido a que era la única forma que tenía de volver a Mianna desde el reino de Lvneel, la travesía duraba tres días y éste era ya el segundo, aunque no creía que pudiera soportar más este aburrimiento. Tampoco tenía nada que hacer, así que casi sin pensarlo me quedé dormido durante lo que quedaba de la mañana.

Trataré de dormir ahora lo que no he dormido esta noche – Pensé mientras entraba en un profundo sueño, causado sin duda por el aburrimiento del cansancio.

El sonido de los pasos de bastante gente me sacó de mi sueño. Me levanté de aquella incómoda cama, me calcé mis botas, me puse mu gabardina sin mangas sobre la camiseta naranja, ajusté las fundas de mis armas (por si acaso), me recogí en pelo en una coleta y abrí la puerta de mi camarote. Al parecer la gente se dirigía hacia el comedor, perecía que ya era la hora de comer. Continué por el pasillo hasta llegar al comedor del barco, el ambiente no cambió mucho con respecto al resto del barco, lo único que cambiaba era que se trataba de un espacio más grande con olor a comida y a falta de ventilación. Pasé por delante de la barra del bufete, la verdad es que la comida era una de las pocas cosas buenas del barco, era variada y no precisamente mal cocinada. Me serví la comida que pude en bastante cantidad, al fin y al cabo el bufete venía incluido en el precio del viaje. Tras llenar unos tres platos con comida que variaba entre carne y ensalada, pasando por algo de pasta y patas fritas para acompañar, me senté en una mesa vacía no muy grande, para tres o cuatro personas, había llegado pronto, por lo que todavía quedaban unas mesas libres, pero el comedor no tardaría en llenarse.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Sáb 10 Mayo 2014 - 20:11

(Off: Perdona, vi el post que le habías abierto a los otro pero no el mío, y pensé que no lo habías abierto .__.)

Con cuidado, se ajustó la corbata roja que le había regalado Kaín, de frente al espejo. Esbozó una media sonrisa, contento por cómo le quedaba. Por el ruido del pasillo la gente ya debía estar yendo a comer. Tenía ya algo de apetito, así que era una buena noticia. Además de la corbata llevaba una camisa blanca, vaqueros y mocasines marrones. El frío del mar se colaba en el barco, así que para combatirlo se puso su gabardina beige por encima, y oculta por esta, al cinturón, sus dos pistolas (Hades y Averno). Ambas iban en sendas fundas de cuero negro con el mismo símbolo: un pentáculo rojo de metal. La de la derecha era blanca con símbolos tribales rojos, y la de la izquierda negra con los mismo símbolos pero en dorado.

Entró en el comedor frotándose el hombro derecho. Había dormido en una mala posición y ahora le dolía por ello. Cogió una bandeja y se sirvió una buena ración de carne con guisantes y patatas cocidas, así como una taza de café. Tras eso se dirigió a una mesa en la que solo había un chico joven que debía tener su edad, tal vez un año o dos más que él. Decidió sentarse allí mismo.

- Menudo día más frío, ¿eh? No estoy acostumbrado a este clima norteño.

Dijo, con naturalidad y una sonrisa en el rostro. A Émile no se le daba mal socializar, y solía caer bien por su jovialidad y cortesía. Tomó su taza de café, le dio un sorbo y entonces cayó en la cuenta de que no se había presentado. Le tendió la mano por encima de la mesa y dijo:

- Mi nombre es Émile, Lion D. Émile. Encantado.

Había dicho su nombre completo, algo que no hacía hasta entonces para que no lo relacionasen con su padre Karl, pero su secreto ya había salido a la luz. Era tontería seguir ocultando de quién era hijo.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Lun 12 Mayo 2014 - 1:10

No pasó mucho tiempo desde que me senté a comer hasta que alguien se sentó a mi lado. Se trataba de alguien mas o menos de mi edad, quizás un poco más joven, vestía una gabardina, debajo una corbata roja que destacaba sobre su camisa blanca. Me parecía una persona diferente, no era como el típico pasajero, no lo pensaba por cómo vestía, sino por su olor, algo en su olor me decía que no era un persona ordinaria y, desde que tengo mis poderes de akuma no mi, he aprendido a confiar no sólo en mi vista. Después de situarse a mi lado me habló de el clima de la zona, parecía no estar acostumbrado al norte, se mostró bastante agradable, pero sin ser para nada invasivo, se notaba que sabía tratar con la gente. Tras darle un sorbo a su café se presentó como Lion D. Émile, tendiéndome la mano.

- Mi nombre es Adam, Adam Windwalker, el placer es mío. - Dije estrechándole la mano - Es agradable tener a alguien con quien hablar, el viaje se me estaba matando de aburrimiento. - Hice una pequeña pausa para coger mi vaso de agua y pegarle un trago, podía oír cómo un ligero estruendo se acercaba al barco - Por cierto, te recomiendo que cojas tu café antes de que pasen los próximos tres segundos - Pasados esos segundos el barco entero dio una lenta, pero repentina sacudida, inclinándose un poco hacia un lado por culpa de una ola mas grande de lo normal.

Gracias a mis sentidos podía oír lo que ocurría fuera, aunque no lo viera, podía oír las olas golpear y el viento rugir en cubierta, parecía que nos encontrábamos en medio de una tormenta. después de que el barco volviera la normalidad puse otra vez mi vaso sobre la mesa. Miré a mi acompañante y sonreí de forma amistosa.

- Es cierto que este clima es bastante puñetero, pero todo se reduce a adaptarse y sobrevivir - Dije mientras le comenzaba a comer.

A diferencia de lo que cabría esperar de la comida de un bufete esta estaba bastante buena, tampoco era una maravilla, pero no podía pedir que hiciera más en una cocina de un barco de pasajeros en medio de un mar turbulento. Era la hora de probar el segundo plato, la carne con salsa y patatas, un trozo de filete estaba a punto de entrar en mi boca cuando se escucharon un par de estruendos en el exterior. Al principio pensé que se trataban de truenos, pero un segundo después dos temblores sacudieron el barco. Unos segundos después uno de los miembros de la tripulación entró corriendo en el comedor.

- Nos atacan, el barco está baj- Una bala atravesó su frente antes de que terminara la frase.

Uno de los pasajeros que se encontraba en el comedor estaba sosteniendo una pistola, cuyo cañón humeaba debido al disparo. Vestía una chaqueta azul oscuro, pantalones baqueros y camisa roja, de tal forma que no destacaba entre el resto de los pasajeros. Poco después otros cuatro hombres se levantaron y sacaron sus pistolas y cuchillos que llevaban ocultos, habían infiltrado bastante gente entre los pasajeros.

- Supongo que ya supondrán que este barco queda secuestrado. - Dijo el primero que se había levantado, con tono serio a la vez que algo burlón - Todos el suelo, no quiero que nadie haga ninguna tontería, y mucho menos que nadie se haga el héroe. - Continuó mientras el resto de los pasajeros se echaban al suelo por temor a que los mataran. Por mi parte yo hice lo mismo para no destacar, necesitaba tiempo para pensar algo.

- Tienes pinta de ser alguien listo, ¿alguna idea brillante? - Pregunté por lo bajo a mi acompañante, en mi boca se dibujaba una pícara sonrisa y mis ojos mostraban la determinación de luchar.


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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Dom 25 Mayo 2014 - 13:46

Su acompañante se presentó como Adam Windwalker, y le estrechó la mano que le tendía. Parecía bastante agradable, algo que Émile agradeció. Ya pensaba que iba a pasar el viaje sin encontrar a alguien con quien conversar. De repente Adam le avisó que cogiese su taza. El joven, imaginándose lo que iba a pasar, lo hizo. El barco se balanceó, y tuvo que sujetar su plato también para que no se le cayese de la mesa. Émile esbozó una media sonrisa ante un comentario de su acompañante sobre el clima y respondió:

- Desde luego en el East Blue no siempre tenemos buen tiempo, pero el viento no intenta tirarte por la borda cada dos por tres - bromeó.

Émile se centró en su plato y comenzó a devorar su plato, atacando con especial voracidad a la carne. Últimamente por falta de dinero no había podido permitirse coger demasiada carne, que era cara. Por lo tanto la disfrutó con especial fruición. Durante un rato, ninguno de los dos dijo nada mientras comían sus respectivas raciones. La comida no era especialmente buena, pero Émile estaba acostumbrado a apañarse con lo que hubiera, y muchas veces había tenido que comer en sitios donde desconocían el significado de la palabra "condimento". De repente el barco tembló y se escuchó un gran estruendo.

- ¿Es eso una de las famosas tormentas del mar del norte? - preguntó el pirata mirando a Adam.

Entonces un hombre de la tripulación entró corriendo en el restaurante, diciendo algo de que estaban atacándoles. Una bala le atravesó la cabeza en ese momento, dejando su frase inacabada. El cadáver del hombre se desplomó en el suelo, empapando todo de sangre. Émile esbozó una expresión de sorpresa y horror por unos instantes. "¡¿Qué cojones?!" Tras eso su expresión paso a una de rabia e ira, mientras miraba al pistolero. Otros cuatro hombres armados se levantaron de entre la multitud, y el primero comenzó a soltar un discursito, al cual Émile no prestó mucha atención. Miró atentamente a los pasajeros y tripulantes, estudiando sus reacciones. "Uno, dos... tal vez tres. Hay tres secuestradores más ocultos entre los pasajeros que no se han levantado aun." Por suerte uno de sus dones era el mantener la mente en calma y analizar a las personas en base a sus reacciones y actitud. El joven se echó al suelo junto a Adam, y le miró con seriedad mientras este le preguntaba si tenía alguna idea. Parecía emocionado ante la situación.

- Escucha atentamente. Entre los pasajeros hay al menos tres secuestradores ocultos más: uno a dos mesas por la izquierda de nosotros, otro hacia el fondo, junto a la barra y otro en la mesa junto a la puerta. Tal vez haya más. Apártate porque voy a volcar nuestra mesa para usarla de parapeto. Confío en mi habilidad como pistolero para derrotar a estos aficionados, y el que no sepan que sabemos que tienen a más gente oculta es una ventaja para nosotros...

- ¡¿Qué estáis murmurando por ahí, mamones?! Os voy a...

- ¡Ahora! - gritó.

Le dio una potente patada a la mesa, volcándola. Rápidamente se ocultó tras esta para evitar los disparos del secuestrador que le había visto. Al momento siguiente, al menos otras tres pistolas sonaban en la sala. Desenfundó a Hades y a Averno y cargó energía en las pistolas durante dos segundos, preparándose para el tiroteo. Entonces se asomó levemente por encima del parapeto improvisado y derribó de un disparo al más cercano, el que les había oído. Un segundo y un tercer tiro impactaron al "cabecilla", el del discurso, en pleno pecho. Sus proyectiles no eran balas, si no energía pura de color azulado. Tras esto, se parapetó de nuevo y se preparó para cargar más energía en sus pistolas.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Mar 27 Mayo 2014 - 22:44

Al parecer no tomó mucho tiempo para que aquel joven llamado Émile se le ocurriera algo. Se veía que era una persona capaz de mantener la frialdad en aquella situación, dado que no sólo se le ocurrió una idea, sino que además pudo situar a otros tres secuestradores que permanecían ocultos en la sala. En cuanto uno de ellos nos escuchó se acercó a nosotros, pero poco después Émile pateó la mesa para volcarla y crear una cobertura, tras ésto disparó unas pistolas, las cuales disparaban una especie de energía.

Es bueno, ha derribado a dos y creado una cobertura - Pensé al ver sus habilidades.

- No podemos permanecer aquí mucho tiempo, yo atraeré los disparos, mientras aprovecha para flanquearlos - Dije mientras pulsaba un botón de mis fundas para que se abriesen y saliera parte de mis espadas-pistola.

Antes de agarrar mis armas me quité la gabardina y la lancé a lo alto para crear un señuelo, con ésto atraería los disparos durante un segundo. Una lluvia de balas acribilló mi una de mis prendas favoritas (menos mal que tengo una docena igual en casa), mientras tanto aproveché para saltar a toda velocidad a uno de los lados y aterrizar con una voltereta para estabilizarme y disparar a uno de los secuestradores, el cual cayó abatido. Un tercero se me acercó corriendo blandiendo un machete, esquivé aquel corte torpemente lanzado con un movimiento de mi torso y le golpeé en la cabeza con la culata de mis armas, dejándolo inconsciente. En cuanto el cuerpo de aquel hombre cayó al suelo los secuestradores que permanecían ocultos se levantaron al ver que empezaban a estar en desventaja, apuntándome con sus armas.

Bien, ahora podemos darles sin temor a confundirnos - Pensé con una sonrisa en el rostro, espraba que mi compañero me cubriese, pero por si acaso me podía transformar para evitar daños mayores.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Miér 28 Mayo 2014 - 16:28

Mientras su compañero desenfundaba sus magníficas y extrañas armas, Émile continuó cargando energía en sus pistolas. Estas brillaron levemente con una luz amarilla cuando estuvieron totalmente cargadas. Entonces, aprovechando la distracción que estaba causando Adam, comenzó a correr semiagachado por el lado contrario. De esta manera flanqueó a los cuatro que quedaban en pie. Velozmente se levantó y apuntó al más cercano con Hades.

- ¡Explosive Shot!

Un proyectil de color amarillo salió de su pistola e impactó en el estómago al hombre. Una potente explosión acompañada de un destello de luz sacudió la sala, y el secuestrador salió volando hasta golpearse contra la pared contraria y caer al suelo, inconsciente. Algunas mesas cercanas volcaron o fueron desplazadas unos metros por la onda expansiva. Los tres enemigos que quedaban se giraron hacia Émile, pero este no les dio tiempo a responder. Se tapó los ojos con un brazo mientras con el otro disparaba un tiro de energía cegador. Un potente flash dejó fuera de combate a los tres por unos segundos, incapaces de ver nada. Tiempo de sobra para Émile. Una lluvia de tiros de energía azules abatió a dos de los secuestradores, y un último tiro certero desarmó al que quedaba. Émile saltó por encima de la mesa en la que estaba y caminó hacia él sin dejar de apuntarle.

- Adam, asegúrate de que no tiene ningún arma escondida. A este lo dejaremos consciente, tenemos que enterarnos de qué narices pasa aquí.

El barco tembló mientras se escuchaban ruidos procedentes de cubierta. Tiroteos y choque de aceros. Debían darse prisa, pues la situación parecía estar poniéndose fea por momentos. Émile miró al que había dejado intacto. El hombre respiraba velozmente mientras le miraba asustado. Rápidamente lo examinó de arriba a abajo. Iba vestido como otro pasajero cualquiera, con ropas formales. Sin embargo el nudo de la corbata estaba hecho con más bien poca mañana y tenía los zapatos mal anudados. Además de eso, podía ver cómo un tatuaje le asomaba por el cuello de la camisa, desde el pecho. "¿Piratas tal vez? Parece lo más probable." Decidió dejarle a Adam el interrogatorio mientras él vigilaba que ninguno de sus compañeros se levantaba.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Mar 3 Jun 2014 - 23:56

Como esperaba, Émile fue capaz de abatir casi sin problemas a los secuestradores que quedaban, primero con una especie de explosivo de energía de reducida potencia y luego con un tiro cegador seguido de una serie de disparos. Estaba claro que las pistolas de aquel hombre no eran normales... bueno yo tampoco estaba en posición de hablar sobre las armas de los demás, pero me intrigaba su funcionamiento. Todo salió casi a pedir de boca excepto por la parte en la que aquel tiro cegador me cegó a mi también durante unos instantes, cuando recuperé la visión pude ver al joven apuntando a uno de los secuestradores el cual todavía estaba consciente. Me dijo que me asegurara que estaba desarmado y que seguramente supiera que pasaba aquí, básicamente tenía que hacer el trabajo de interrogador.

- Bueno, no tengo mucha experiencia interrogando a gente pero lo intentaré. - Dije mientras me acercaba a aquel sujeto - Perdona pero... ¿nos podrías decir que está pasando aquí? - Le pregunté pero lo único que obtuve de respuesta fue un escupitajo en la cara. 

Eso lejos de mejorar las cosas para él despertó mi vena sádica, parecía que no era consciente de lo que acababa de hacer. Rápidamente me limpié la cara, y lo cogí por las piernas para dejarlo bocabajo y empezar a zarandearlo, para mi no pesaba mucho dada mi fuerza sobrehumana. De entre su ropa salió un cuchillo de grandes dimensiones, unos cuantos berries y un par de carteras, tras apartarlo todo con los pies lo dejé en donde estaba, ahora parecía temerme mucho mas, y eso me agradaba. Agarré los jirones que quedaban de mi gabardina y mi cinturón e hice unas ataduras improvisadas con ellos, tras asegurarme de que quedaba bien atado de pies y manos me dirigí tranquilamente a la cocina. No me llevó mucho tiempo improvisar con lo que encontré una útil herramienta de interrogatorio, básicamente eran unos cuantos cuchillos de cocina atados con cinta adhesiva a una trampa para ratones y un cronómetro con alarma unido... con mas cinta adhesiva. Me acerqué a aquel hombre, llevé el resorte con los cuchillos de la trampa para ratones hacia atrás y puse el cronómetro a dos minutos; acto seguido coloqué aquel artefacto delante de su entrepierna.

- Tienes dos minutos para responderme a la pregunta que te hice antes, si no lo haces... me temo que te quedarás sin las escasas posibilidades que tienes de tener descendencia. Sabes... estas trampas para ratones son muy sensibles, la mas mínima vibración puede activarlas así que quien sabe si se puede activar antes con la próxima sacudida del barco - Dije con una sádica sonrisa a aquel desgraciado, era cierto eso de que la venganza sabía muy dulce.

- !Vale está bien, tu ganas te lo diré todo! por el amor de Dios quítame esta cosa de los huevos antes de que se active - Dijo con la cara completamente pálida al ver que sus joyas de la corona estaban en peligro.

- No te lo pienso quitar hasta que cantes - Le insistí dándole un toquecito al aparato.

- Somos los colmillos de la tormenta, una banda de piratas que aborda y secuestra barcos civiles y mercantes aprovechando las tormentas del mar del norte para que evitar que lleguen refuerzos, ahora el resto de la banda debe estar abordando el barco. Es todo lo que se, por favor aparta esta cosa de mi vista. - Dijo apresuradamente casi llorando de terror.

Con una parada aparté el aparato, el cual se activó por el golpe, cerrándose a pocos centímetros de una de sus piernas, aquel pirata respiró aliviado al ver que sus genitales estaban a salvo... de momento. Miré por la puerta por la que entramos al comedor, al parecer el pasillo estaba despejado y se podían ver al fondo unas escaleras que subían a cubierta. Volví a agarrar mis armas y me dirigí a la puerta para quedarme parado delante de ella.

- Ya lo has oído, tenemos que ir a cubierta si queremos defender el barco, ahí afuera es un campo de batalla y espero contar contigo para cubrirme - 

Acto seguido me dirigí al pasillo mirando a los camarotes por si acaso había alguien mas escondido. Al llegar a la escalera esperé a que Émile llegara para salir al exterior y unirnos a la batalla.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Vie 6 Jun 2014 - 3:15

El método de Adam era poco ortodoxo pero eficaz, desde luego. A Émile le daba igual mientras no se pasara de cruel y lograra la información. Aunque tampoco se iba a poner quisquilloso si el chico hería al criminal; ese hombre no habría dudado en matarlos de haber tenido oportunidad. No merecía esa clase de piedad. Finalmente el secuestrador cantó todo lo que sabía. Émile ya se esperaba algo parecido, piratas que asaltaban barcos civiles aprovechando tormentas... no era ninguna novedad. En fin, les tocaría despejar el barco de piratas. No les quedaba otra opción si querían salir vivos de aquello. Mientras Adam iba hacia la cubierta, se giró hacia los asustados pasajeros.

- Si valoráis vuestras vidas, atad a estos hombres y atrincheraos aquí dentro. Armaos con sus cosas.

Lanzó a Hades a los aires y cogió el arma al vuelo por el cañón. A modo de martillo, golpeó al interrogado con el mango de la pistola en la sien, dejándolo inconsciente. Tras eso, agarró bien la pistola y salió de la estancia tras Adam. Imitó a su compañero y se asomó a los camarotes comprobando que no hubiese nadie, pero todos estaban vacíos en apariencia. "No hay tiempo para una investigación más exhaustiva, tenemos que salir a la cubierta inferior." Llegó junto a su compañero, y antes de que este abriese la puerta, le indicó que se apartase.

- Cúbrete los ojos, voy a asomarme y a disparar un tiro cegador. Una vez lo haya hecho, a saco.

Apoyó el brazo derecho sobre el pestillo. Tomó aire, y lo bajó de golpe mientras presionaba con el hombro contra la puerta. Esta cedió, y se abrió mostrando un auténtico caos. La cubierta estaba llena de hombres de la tripulación y piratas enfrentándose a tiros y espadazos por todos lados. Cubriéndose parcialmente tras la puerta y con el brazo derecho cubriéndole los ojos, apuntó hacia delante con la mano izquierda y disparó un único tiro cegador. Cuando el sonido de la explosión y los gritos de dolor le indicaron que ya estaba, dejó de taparse y corrió hacia el exterior.

- ¡AHORA!

No se contuvo. Comenzó a disparar a diestro y siniestro tiros a matar. Estos tenían la apariencia de disparos láseres. Eran rayos de luz amarilla que iban desde sus pistolas hasta los enemigos, perforando sus cuerpos y quemándolos. Sin embargo no era suficiente. Era un método demasiado lento y poco preciso para eliminar a las decenas de piratas que había sobre cubierta antes de que dejasen de estar cegados. "Con esto tal vez hiera a miembros de la tripulación... pero es preferible a que muramos todos." Con un grito, dio cuatro disparos al aire. Los proyectiles, de color rojo, se elevaron y se divieron a su vez cada uno en otros cuatro, que se transformaron en pájaros rojos. Los pájaros se distribuyeron por la cubierta, tirándose en picado contra el suelo y explotando. Los piratas comenzaron a salir disparos por docenas en todas direcciones, llegando a caer incluso algunos por la borda. Por suerte había tantos piratas y tan pocos miembros de la tripulación que era difícil errar.

- Fénice di rabbia!
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Sáb 7 Jun 2014 - 15:59

Tras asegurarse de que los pasajeros llegaran a salvo Émile se acercó por el pasillo hasta situarse a mi lado. Una vez llegó me avisó de que volvería a disparar aquel tiro cegador de antes para cubrirnos y poder salir a luchar con seguridad. Me apoyé en la pared del pasillo con mis armas en las manos y mirando hacia abajo para no acabar cegado, los segundos siguientes se hicieron interminables, la calma que precedía a la tempestad, el sonido de acero chocando y disparos, los gritos de los hombres al otro lado de la puerta. Una vez escuché el sonido de la puerta abriéndose tranquilicé mi respiración y cerré los ojos hasta notar un fogonazo y unos gritos, era la señal para salir a la acción. Émile salió el primero y yo justo detrás de él, pude ver cómo de sus curiosas pistolas salía una lluvia de disparos en dirección a los piratas, seguido de una serie de curiosos disparos en forma de pájaros explosivos, sin duda se trataba de una técnica extraña y tremendamente útil contra aquella gran cantidad de enemigos. De todas formas estaba seguro que él solo no podría hacer frente a aquellos enemigos, así que por mi parte me dirigí corriendo a uno de los extremos de la cubierta en donde había amarrado un bote salvavidas bocabajo.
- Aguanta unos 10 segundos- Grité a mi compañero.
Corté los amarres que lo sujetaban y con un rápido movimiento de espada corté los dos primeros metros de la parte frontal del bote, levanté la parte que había cortado situándome por debajo, cortando por la mitad desde dentro el trozo de bote en el cual estaba, enfundé mis armas y agarré cada una de las partes, entre ellas quedaba un espacio de unos centímetros que me serviría para ver. Después de ésto me transformé en mi forma híbrida por dentro del bote para aumentar mi fuerza, y comenzara a correr cargando hacia los piratas. Ahora era una muralla imparable a la carga que se desplazaba a toda velocidad, arroyando lo que se encontraba por delante y lanzándolo por los aires, gracias a la pequeña abertura que tenía delante podía saber por donde iba y evitar dañar a los pocos aliados que quedaban. Aun así la madera del bote no podía aguantar mucho más tiempo, poco a poco se iba rompiendo y agujereando debido a los impactos y los disparos, así que realicé una última carga para atravesar la línea de piratas y situarme detrás de ellos. Una vez allí me deshice de mi cobertura, lanzándola por los aires para revelar a aquellos piratas lo que se ocultaba por dentro, una bestia humanoide de unos 2m, con rasgos de lagarto, la piel llena de gruesas escamas oscuras, una cola de mas de metro y medio, y unos colmillos y garras como cuchillas. 
-!Vamos¡, ¿a que esperáis?, ESTOY LISTO PARA LAS COSQUILLAS - Grité con mi voz grutal provocándolos.
Ahora estaban en desventaja, de ellos quedaban menos de una veintena, si iban a por Émile yo los destrozaría, si por el contrario iban a por mi contaba conque él los acribillase. Parecía que la lucha estaba decidida, pero de pronto un barco de tamaño mas o menos similar al nuestro apareció por uno de los costados, disparando por sus cañones unos enormes arpones, los cuales se clavaron en en casco de nuestro barco, los cables que sujetaban los arpones se empezaron a retraer haciendo que ambas naves se acercaran hasta tocarse. Desde el otro barco saltó un hombre bastante corpulento y algo gordo, el cual portaba un cañón de dimensiones algo reducidas (seguramente para manejarlo mejor) en un brazo de ciborg algo rudimentario y un gran escudo en la otra mano.
- !Genial¡, es el capitán, el capitán Krieg ha llegado para ayudarnos - Gritaban los pirtas.
- Que panda de inútiles, no podéis hacer nada contra unas cuantas ratas, veo que tendré que reventarlas Gehahaha - Dijo con una extraña risa.
Parecía que ahora los problemas habían aumentado, parecía que su capitán era fuerte y eso cambiaba las cosas, teníamos que acabar con ésto cuanto antes y evitar que nuestro barco y los triulantes resultaran dañados.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Miér 11 Jun 2014 - 2:16

Mientras Émile peleaba contra los piratas, Adam le pidió que aguantase unos segundos. Émile asintió con la cabeza dándole a entender que podía de sobra. Concentró energía en sus pistolas y disparó dos proyectiles que se dividieron en el aire en un montón de hilos de energía acabados en astas de flechas. Estos se esparcieron por la cubierta, hostigando e hiriendo a los atacantes. Tras eso comenzó a disparar tiros explosivos en todas direcciones para armar el caos, mientras se iba parapetando detrás de todo lo que encontraba para evitar el fuego enemigo. Entonces, Adam llegó cargando con una parte de un bote cortada en dos mitades a modo de escudo de cuerpo completo. Embistió a los piratas, derribándolos y limpiando la cubierta de ellos. Cuando se le destrozó a causa de los choques y de bloquear disparos y golpes fuertes, lo tiró a un lado mostrando a un hombre reptil extraño de dos metros de altura.

- Otro zoan... esto pinta interesante.

Sin embargo, en ese momento el barco enemigo se les acercó, abordándoles de nuevo con arpones. Un hombre de gran corpulencia con un brazo cyborg con un cañón que portaba un imponente escudo saltó a su barco. Los asaltantes comenzaron a corear su nombre, y Émile se mordió el labio inferior, algo preocupado. Aquel era el capitán Krieg "Cannonhand", un pirata del North Blue por el que ofrecían 10.000.000 de recompensa. El capitán comenzó a reírse, y con un disparo de su cañón destrozó un cacho de cubierta, matando a varios tripulantes. Émile saltó a tiempo a un lado y se puso a cubierto tras un barril. "Mierda. Esto cambia las cosas. Tendré que ponerme serio. Realizaré el Pacto." Se levantó, y un aura rojiza le envolvió. Los ojos se le volvieron de color carmesí, y un pentáculo le apareció en la frente.

- ¡Adam! ¡Cúbreme y encárgate de esa carroña! Yo iré a por el grande.

- ¡Gehahaha! ¡Tienes agallas, muchacho! ¿Es que no has oído hablar del terrible Krieg? Los hombres esconden a sus mujeres y niños a mi paso.

Émile se crujió los nudillos y se guardó ambas pistolas en las fundas. Podía ser un tirador, pero cuando activaba el Pacto su potencial físico aumentaba enormemente. Eso, combinado con sus conocimientos de artes marciales, le hacían letal incluso desarmado. No podía igualar a un luchador experto, pero eso no lo hacía menos peligroso. Caminó tranquilamente hacia Krieg, que le apuntó con el cañón y disparó. De repente el chico pareció desaparecer y aparecer dos metros a la derecha de donde estaba antes. Era el poder de su "Diabolic Shadow", la versión mejorada del "Shadow". El Shadow consistía en un sprint muy veloz y corto, y se veía potenciado por el Pacto evolucionando al Diabolic Shadow. La bala de cañón cruzó la cubierta sin herir a nadie y cayó al mar, al otro lado del barco. El capitán pirata gruñó y cargó contra él con el escudo. El joven se limitó a dar un salto por encima de él, y en el aire darle un potente talonazo en la nuca que lo tiró hacia delante y le hizo estamparse contra el suelo de cubierta.

- Así que este es el poderoso capitán Krieg - dijo, en un tono malévolo y chulesco nada habitual en él - Pobrecito, ha tropezado y se ha caído al suelo. Levántate, carroña.

Le dio una patada en el costado para hostigarlo. Krieg dio un grito de furia y se levantó repentinamente, dándole un golpe con el escudo que lo mandó volando hacia atrás. Émile, aturdido, cayó de espaldas muy cerca de la borda. El piratas se le acercó, enfadado y con la nariz sangrando.

- Ahora sí que me he cabreado. Muerte, cerdo.

Le apuntó directamente con el cañón a la cabeza. De repente, los ojos de Émile brillaron con intensidad, y puso la mano en la boca del cañón. El capitán se rió y disparó. Hubo una potente explosión y todo se llenó de humo. Cuando se despejó, Krieg estaba en el suelo con el brazo cyborg hecho pedazos. En lugar de Émile había un ser humanoide de dos metros de altura con alas negras. Tenía una protuberancia morada picuda que le cubría la parte superior de la cabeza y la frente, en la cual tenía un tercer ojo. Sus tres ojos eran rojos, y su piel se había vuelto grisácea. Ahora iba vestido con ropas de cuero negras, y le salían garras metálicas de los dedos. Su brazo derecho humeaba.

- Perdona, ¿decías? - dijo, con una voz gutural muy grave - Estaba demasiado ocupado limándome las uñas para escuchar tus patéticos lamentos.

El demonio agarró a Krieg por la cabeza y lo levantó en el aire por ella. Con una sonrisa diabólica, dijo:

- Nos veremos en el infierno - le aplastó el cráneo con la mano, matándolo al instante.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Vie 13 Jun 2014 - 0:08

La situación había empeorado, ahora a los piratas que estaban en la cubierta se les había unido su capitán, el cual parecía bastante fuerte y bien armado y lo peor de todo, su presencia aumentaba la moral de su tripulación. Se llamaba Krieg, le sonaba haber leído su nombre en el periódico y tenía una jugosa recompensa por su cabeza, o eso le sonaba pues nunca le dio mucha importancia a la recompensa de los piratas que aparecían en las noticias. Émile me dijo que me encargara de los piratas mientras él iba a por el capitán, personalmente no me parecía una buena idea, no veía a aquel joven enfrentándose a tan formidable enemigo, pero si algo sabía de él por lo que había visto era que se trataba de una persona sensata y con unas habilidades a tener en cuenta. Por otro lado yo me encontraba rodeado de enemigos así que tampoco podía hacer micho por él, me resigné a quedarme con el trabajo sucio y encargarme de la chusma. De pronto vi cómo se apartaban los piratas a mi alrededor y dejaban paso a uno de ellos, iba vestido con ropajes oscuros algo raídos, y tenía una figura esbelta, llevaba un pañuelo que le tapaba la parte inferior de la cara, de su cinto sacó dos sables y comenzó a efectuar una serie de complejos movimientos con ellos.
- Gihihihi, veo que eres fuerte, pero se acabó tu suerte, soy Zahin tornado carmesí, el descuartizador, peor pesadilla de los pocos que se enfrentan a mi y viven para contarlo, no tienes oportunidad contra mí de lo fuerte que soy, pues soy el subcapitán de la tripulación de...- Dijo su discurso mientras se acercaba pero gracias a los cielos lo callé enviándolo a volar de un puñetazo en la cara, había utilizado el Vendaval para moverme la corta distancia que nos separaba y golpearle antes de que ensuciase mis oídos con mas estupideces.
- Diosssssss, por fin se calla. Estoy de mala ostia y no se os ocurre nada mas que enviarme al pesado ese... Bueno por donde íbamos. Ah si, los que aprecien sus pelotas será mejor que se tiren por la borda en 3...2...1... - Dije a los piratas que quedaban mientras los miraba con una siniestra sonrisa llena de colmillos.
Un par de ellos fueron inteligentes y se tiraron al mar gritando de miedo, pero el resto se quedó a pesar de que no estaban muy convencidos de que eso era buena idea. Uno tras otro les iba haciendo frente, sus habilidades eran reducidas y se notaba por la facilidad con la que lograba evadir y golpear sus ataques, los pocos que daban sólo rozaban mis escamas pues procuraba dejar el menor número de aberturas. Poco a poco el combate iba despertando mis instintos mi bestia interior pedía sangre, pero yo me limitaba a dejar fuera de combate a aquellos piratas o tirarlos por la borda. Aún así no tardé mucho en terminar con ellos, mejor si me llego a descontrolar es posible que una paliza pasase a convertirse en una masacre y lo peor de todo, podía acabar atacando a Émile.
Hablando de Émile ¿que tal le va? - Pensé mientras miraba hacia donde estaba el joven.
Cuando lo avisté pude verle acorralado por Krieg, éste último parecía haber recibido algunos golpes y estaba bastante cabreado apuntando a la cabeza al joven con su cañón. Pensaba que era su fin, no me daría tiempo a llegar antes de que apretara el gatillo, pero un segundo antes de que disparase noté algo, una sensación extraña el joven parecía distinto, pero en aquel momento algo procedente de él hizo que me estremeciera. Cuando Krieg disparó su brazo explotó dejándolo tendido en el suelo, en el lugar de Émile había una extraña criatura, como un demonio, era él, estaba seguro, tenían el mismo olor. No sólo su cuerpo había cambiado, parecía que también su personalidad. Tras dirigir unas poco esperanzadoras palabras a Krieg lo agarró de la cabeza y se la reventó sin dudarlo. Pero un temblor distrajo mi atención hacia otro lado, la tormenta estaba haciendo que ambos barcos chocasen, si no hacíamos algo ambos barcos acabarían hundidos. Rápidamente me acerqué al lugar donde los arpones estaban anclados, la cuerda que los unía era una soga gruesa, pero nada que no pudiera cortar. Tras cortar las cuerdas y casi caerme por la borda debido a una repentina ola corrí hacia el cadáver de Krieg.
- ¿No podías haberlo hecho de una manera un poco mas agradable? - Le dije a lo que parecía se Émile mientras le quitaba el enorme escudo a aquel brazo inerte.
Ahora los barcos se estaban separando, esperé a que estuviera lo suficientemente lejos para actuar. En cuanto vi que la distancia era buena desplegué mis alas y alcé el vuelo con aquel enorme trozo de metal entre los brazos, tras alcanzar una altura de unos 50 o 60 metros descendí en picado. Cuando llegué a unos 10 metros del barco frené en seco y solté el escudo, el cual se precipitó cual bala de cañón sobre la cubierta den navío pirata, dejando un agujero en la cubierta a través del cual se podía ver el polvorín del barco. De las comisuras de las escamas que ahora eran mis labios comenzaron a salir pequeñas lenguas de fuego tras eso mi boca se abrió escupiendo un proyectil de fuego azul. Cuando éste alcanzó el interior del agujero el barco explotó partiéndose en dos y hundiéndose en el mar. Regresé volando a la cubierta y aterricé exhausto al lado de aquel demonio, el vuelo había sido corto pero movidito.
- Es oficial, es uno de los días mas raros que he tenido en mi vida - Dije con una sonrisa mientras ponía mi escamoso puño para que Émile lo chocase, a su vez una segunda explosión proveniente de los restos aún en llamas del navío iluminó nuestra espalda.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Lun 4 Ago 2014 - 19:26

[Por fin estoy de vuelta, lo siento. Con un post tuyo y uno más mío acabamos por fin esto. Últimamente apenas he tenido tiempo para el foro.]

De repente Émile recobró la consciencia. Estaba sobre la cubierta del barco, de pie, y con la mano derecha mojada de algo y goteando. Se la miró. Era sangre... tenía la mano, el pecho y el pecho ensangrentados. Y no era suya. Frente a él estaba el cadáver destrozado de Krieg. El chico cerró los ojos y respiró profundamente una sola vez mientras se calmaba. "Lo he vuelto a hacer. He vuelto a asesinar... aunque este al menos se lo merecía. En ese momento llegó Adam, el cual hizo un comentario de desaprobación sobre la horrible escena. Cogió el escudo del capitán muerto y se fue volando hacia el barco pirata en retirada. Mientras, el joven pirata se dejó caer de espaldas contra la borda, suspirando. Por suerte la batalla había finalizado, y la tormenta aminoraba. Una suave lluvia comenzó a limpiar el campo de batalla de sangre.

- Debo aprender a controlar a este ser sin importar el precio que pueda suponerme. Hoy ha sido un asesinato justificado, pero mañana podría ser un inocente el que muriese. No puedo usar mis poderes sin más

Un rayo cayó en la lejanía, iluminando el cielo del North Blue. Unos segundos después escucharon el trueno. Los miembros de la tripulación supervivientes comenzaron a echar los cadáveres por la borda. Algunos se acercaron a ofrecerse a ayudar a Émile a ir a la enfermería, pero el chico rechazó con educación su ayuda. No necesitaba ninguna enfermería... tan sólo quería su inocencia de vuelta. Para evitar seguir pensando, sacó su cuchillo de caza y comenzó a rallar la cubierta con él, haciendo dibujos. Consiguió calmarse del todo, y con un suspiro, se levantó y se guardó el arma. Entonces vio lo que quedaba del barco atacante en llamas y hundiéndose en el mar, y a Adam volando de vuelta. Este aterrizó junto a él y le ofreció el puño. Émile se lo chocó con una sonrisa y dijo:

- La verdad es que he vivido cosas raras, pero esta no se les queda lejos. Tus poderes son increíbles, por cierto. ¿De qué es tu fruta?

Había logrado recuperar su buen humor habitual, y ahora una media sonrisa iluminaba su rostro. La verdad era que los poderes de su compañero le habían llamado mucho la atención, y esperaba saber más sobre ellos. En ese momento cayó en la cuenta de que Adam había matado a muchos piratas durante el combate, y sin embargo no parecía estar tan afligido como lo había estado él. ¿Realmente valía la pena darle tantas vueltas? Le hizo un gesto al otro para que le siguiese y se dirigió a la puerta hacia los camarotes. Hablar en cubierta con la lluvia cayendo no era especialmente agradable.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Adam Windwalker el Mar 12 Ago 2014 - 17:36

Tras aterrizar y chocar el puño con Émile me confirmó que era una de las situaciones más raras que había vivido a parte de elogiar mis poderes, luego me preguntó de qué era mi fruta.
- Es la Zoan de Wyvern, es algo raro de describir, es como una especie de dragón pero algo más pequeño y simple, es como un lagarto con alas. De todas formas tu fruta si que es extraña, ¿Cual es? - Pregunté algo intrigado.
Por muchas vueltas que le diera no había otra explicación, la única criatura que se me venía a la mente al ver esa transformación era un demonio, o eso o una cabra mutante voladora, pero dudaba que existiera una zoan de ese tipo. Émile me hizo un gesto para que lo siguiera hacia los camarotes, seguramente quedarse conversando bajo la lluvia no fuera de su agrado, aunque a a mi me daba igual. Al llegar dentro observé el estado del barco por dentro, las cosas estaban desordenadas y algunos camarotes habían sido desvalijados pero no apreciaba ningún daño estructural que nos pusiera en peligro.
-Dices que mis poderes son increíbles, pero los tuyos son alucinantes... me refiero, parar una bala de cañón a bocajarro es algo que requiere un poder prodigioso, comparado con lo que hiciste yo soy sólo una lagartija con alas - Dije retomando la conversación de antes.
Puede que exagerase un poco de humildad en ese momento aunque ahora que lo pensaba mas detenidamente aquella transformación le había otorgado una fuerza que difícilmente podría igualar, aunque puede que tuviera sus consecuencias, no estaba del todo seguro pero noté cómo cambiaba su personalidad cuando se transformó. Tras caminar por el pasillo me senté en una mesa de la cafetería, parecía que todo estaba volviendo a la "normalidad", según pude enterarme los piratas que habíamos atado prisioneros estaban encerrados en la cámara frigorífica, el frió no los mataría, pero evitaría que se desaten y creen más problemas. 
- Bueno, ha sido un viaje movidito, aunque creo que ya no habrá mas problemas, falta un rato para que lleguemos, será mejor que te sienes y descanses - Le dije ofreciéndole una silla, puede que hubiera rechazado la ayuda médica pero estaba claro que Émile estaba cansado por el combate.

Off:
Siento haber tardado tanto, se me olvidó por completo que todavía teníamos este rol activo, no tengo escusa XD. Te dejo el final abierto para que acabes como quieras.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

Mensaje por Invitado el Dom 24 Ago 2014 - 2:22

- Wyvern... interesante, otra zoan mitológica.

Una sombra de preocupación cruzó su rostro cuando le mencionó sus poderes. Aceptó la silla que le ofrecía antes de contestarle, y suspiró con pesadez. Tenía que hacer algo con respecto a su akuma. No podía seguir descontrolándose cada vez que recurriese a su poder. Tomó una botella de agua de la mesa y bebió directamente de esta, vaciando más de la mitad del contenido de una tacada. Dio un soplido de alivio. No se había dado cuenta de lo sediento que estaba hasta aquel momento.

- Mi akuma es un poco... complicada. Poseo la zoan mitológica de Lucifer. Puedo convertirme en el rey de los Demonios, pero a un elevado precio. Tiene voluntad propia, por así decirlo, y cuando recurro a sus poderes me posee. Es un arma de doble filo.

Se acomodó en la silla, cruzando su pierna derecha sobre la izquierda. Tomó de nuevo la botella y bebió un largo trago. Entonces miró con si habitual media sonrisa a Adam y le tendió la mano para estrechársela.

- Ha sido un placer conocerte y luchar a tu lado. Espero que nos volvamos a encontrar, Adam.
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Re: Turbulencias en el mar del norte [Lion D. Emile, Adam] (Privado) (Pasado)

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