Próxima ronda fugaz

El skin, las tablillas y el diseño del foro pertenecen exclusivamente al staff del mismo, fue creado por Brianna Byrne y agradecemos a Yuu por su ayuda a la hora de editar algunas de las imágenes como son la portada, avatares de nuevos usuarios y la imagen de las estadísticas para integrarlas en el foro. Dichas imágenes no nos pertenecen, por lo que damos sus créditos a sus respectivos creadores, Sakimichan, Wlop y algunos otros cuyos nombres no conocemos.

Rogamos encarecidamente que no copien nuestro contenido, es más divertido cuando cada uno crea lo que quiere con sus propios medios.
CRÉDITOS
ULTIMOS TEMAS
¿Sabías que?
NUESTRO STAFF
Mr. Nat - Admin
Katharina - Admin
Therax - Admin
Brianna - Mod
Hazel - Mod
Deathstroke - Mod
Arthur - Mod
William - Mod
Oppenheimer - Mod
SI NECESITAS AYUDA, CONTACTANOS
AWARDS

La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai]

 :: ZONA ROL :: Grand Line :: El nuevo mundo :: G-5

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Tazu Jue 29 Abr 2021 - 19:37

Tazu podía notar como le temblaban hasta los huesos. La vibración la sacudía de arriba abajo, agitando hasta el último pelo de su despeinada cabeza. Si tenía alma, seguro que también estaba zarandeándose como si la hubiese alcanzado un rayo. Claro que era mucho suponer que alguien tuviera de eso.

-Otra vez, otra vez -pidió.

-No jodas, ¿sabes lo que se tarda en recargar esta cosa? Es de los viejos. Un solo pium y a otra cosa, je, je.

Tazu se bajó del cañón algo decepcionada y con las piernas temblando. Tuvo que apoyarse en el metal aún caliente para mantenerse en pie. Sacó uno de sus valiosos terrones de azúcar del calcetín para reponer fuerzas. No había acumulado muchos, y tenía pensado guardarlos para una ocasión especial, pero el momento lo valía.

-Eres una niña rara -dijo Gef, dando otro trago a su petaca. Tazu no lo había visto sobrio ni una vez-. Ahora cumple tu parte del trato.

-Sí, sí, le hablaré bien de ti a Qira. Aunque no entiendo por qué te gusta. Es todo tetas y culo.

Gef sonrió.

Tazu extendió la mano para que Iroza le subiera por el brazo. Con la ardilla firmemente asentada en su hombro, emprendió el camino de vuelta a la base.

El G-5 era un lugar divertido. Aunque su primer encuentro con las Gaviotas había sido un poco agobiante, con tantas normas tontas y molestas, la cosa había cambiado para mejor. La gente de esa base era mucho menos estirada, más parecida al tipo de personas con las que estaba acostumbrada a tratar. Menos uniformes y más cubos en la cabeza. En teoría iban a embarcarla para llevarla a un “mar más acorde a tus posibilidades, mocosa”, pero Tazu estaba decidida a quedarse allí. Le gustaba, y a la gente le gustaban sus historias. Si querían que se fuera, primero tendrían que cogerla.

Llegó a la ciudad y se escabulló para no encontrarse con un par de marines de patrulla. Muchos ya la conocían y a veces insistían en que llevara el uniforme aunque solo fuera para no dispararle por accidente. ¿Es que no sabían que el blanco era demasiado visible? Cualquiera podría verla fácilmente y lanzarle una flecha. Para disparar un viejo cañón al mar era mejor vestir ropa más discreta.

Y hablando de ropa, iba siendo hora de volver al trabajo. Tazu llegó a su callejón, sacó su caja de cartón y se dedicó a llamar la atención de la gente. Muchos pasaban de largo tras dedicarle solo una mirada, y eran muy pocos quienes se interesaban por lo que ofrecía. Sin embargo, solo necesitaba a uno y engancharía al resto. En cuanto consiguió que alguien, una señora que ya echaba mano al bolsillo para darle limosna, se acercara a su puesto improvisado, le tendió una ramita.

-Quinientos berries y tienes un conjunto nuevo. Te hará falta, que ya va llegando el calor.

La mujer sonrió y acepto la rama. ¿Pensaría que estaba loca? Probablemente. O a lo mejor era ella la loca por hacer lo que le decía y ponerse la rama en la cabeza. En cuanto lo hizo, Tazu usó su magia y una nube de humo envolvió a la señora. Un instante después, lo que la envolvía era un abrigo nuevecito. Los viandantes que pasaban por allí se quedaron fascinados. Ahí empezó el negocio de verdad.

-¡Pasen, pasen! ¡Bienvenidos a la tienda de ropa Sorajimaru! ¡Descuentos todo el año!
Tazu
Mensajes :
18

Fecha de inscripción :
26/03/2021


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm27/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (27/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm14915/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (14915/1000000)
Berries: 0
Ver perfil de usuario

Mensaje por Lion L. Kai Sáb 15 Mayo 2021 - 3:49

Se llevo un cigarrillo a la boca y lo encendió con el mechero, dando una larga calada. A su alrededor se desarrollaba toda la desenfrenada actividad de los muelles del G-5. Pese a su mala fama, era uno de los puntos clave de los esfuerzos militares del Gobierno en el Nuevo Mundo, el punto desde el que partían las flotas expedicionarias en dirección a los frentes abiertos y a las zonas más conflictivas. Que el G-5 fuese un lugar con marines con fama de indisciplinados y pendencieros se debía a que algunos de los cabrones más duros de la Marina se reunían en aquel lugar. Cuando reúnes a gente en base a sus experiencia y poder, no puedes ser quisquilloso con su disciplina. Y dado que esas cosas tienden a contagiarse, el G-5 era un caldo de cultivo que acababa haciendo parecer la base más una especie de gremio de aventureros jerarquizado y militarizado que un ejército profesional.

Y entonces, ¿por qué estaba un Vicealmirante tullido fumándose un cigarrillo en los muelles? Pues por un lado calmar el mono de tabaco, evidentemente. Por otro acababa de terminar su sesión de pesca matutina (para no variar, con escaso éxito). Pero en un sentido más general, había ido al G-5 a buscar marines prometedores. Ahora que había vuelto al servicio en activo, le habían vuelto a asignar una unidad y una serie de oficiales subordinados. Sin embargo, quería un equipo propio de marines que le acompañasen directamente y en quienes confiar. Quería lo mismo que había tenido con Silver y sus chicos, o con la Brigada. Quería escoger con cuidado al grupo, y prefería a gente un poco desmadrada pero simpática a un marinerito del Cuartel General estirado y lamebotas. Y el G-5 tenía el plus de que fuese gente poco común, algunos con habilidades.

Acabó el cigarrillo, lo tiró al suelo y lo pisó, tras lo que se apartó de la pared en la que estaba apoyado y empezó a cojear sobre su bastón, de camino a la calle principal. Llevaba una camiseta blanca, vaqueros y zapatos, con la caña colgada del hombro. Dado que no estaba de servicio no se había puesto la chaqueta. De todos modos, si alguien le paraba, llevaba a mano su identificación. Mientras avanzaba se puso a silbar distraídamente, cuando de repente una escena curiosa atrajo su atención. Una retaca con ropas raras estaba vendiendo ropa en mitad de la calle... salvo porque no tenía un puesto ni ropa en ningún lado. Y sin embargo una mujer se alejaba muy contenta con un abrigo nuevo y un pequeño grupo de gente se había detenido a prestar atención. Kai se rascó la barba y decidió acercarse, con curiosidad.

- Si vendes ropa, ¿dónde la tienes? - inclinó la cabeza y la observó con curiosidad - En cualquier caso, ¿no tendrás una chaqueta de cuero?
Lion L. Kai
Mensajes :
3146

Fecha de inscripción :
30/08/2013


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm93/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (93/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm157445/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (157445/1000000)
Berries: 9.420.000
Ver perfil de usuario

Vicealmirante
Lion L. Kai

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Tazu Lun 17 Mayo 2021 - 19:01

A Tazu le habría crecido un melón en el pantalón de tantas monedas que llevaba en el bolsillo. La gente se iba contenta con su ropa nueva, como no podía ser menos, lo cual era toda una novedad en la línea de negocio de Tazu. Era probablemente la primera vez que se ganaba la vida con algo que de verdad le gustaba a todo el mundo. Cuando vendía cerillas, castañas y melocotones la gente se lo compraba por lástima o por una gran necesidad, cuando sujetaba los kimonos de las damas en las tiendas de ropa siempre la miraban mal -seguramente porque olía-, y cuando tocaba la flauta en la calle nadie se paraba a oírla. Pero la ropa barata sí que era un buen negocio.

-Un segundo, necesito más piedras.

Dejó a una docena de clientes esperando ante su inexistente puesto y fue a rebuscar al fondo del callejón. Necesitaba algo que convertir en prendas, lo cual no siempre era fácil de encontrar. Había pocas ramitas y piedras en una ciudad como aquella.

Por suerte, la indigencia enseñaba el arte de no ser tiquismiquis. Cargó en una bolsita unas cuantas cosas que había tiradas entre los cubos de basura y reanudó la venta. El siguiente cliente era un viejo feo que le recordaba a Gichi. Por lo de viejo y lo de feo. Le tendió un tornillo y le dijo que se lo pusiera en la cabeza. A la siguiente, una señora que olía mucho a perfume, le dio la rata muerta. No la aceptó, por algún motivo.

Y entonces llegó él. El Cojo era el tipo más grande y cachas que había visto en todo el día. Estaba en mejor forma que la mayoría de la plantilla del G-5 y lucía una barba tan cuidada que la dejó descolocada un segundo. ¿Cómo podía un hombre llevar la barba así? La mayoría de la gente en Ringo ni siquiera tenía cuchilla de afeitar.

-Toma.

Al Cojo le tocó la rata muerta. ¿Y esa cara de asco de los niños de al lado? ¿Es que no querían ropa casi gratis? Le indicó que se la pusiera en la cabeza. Podía darle cualquier otra cosa, si es que también era de los que se quejaba mucho. Luego se concentró en su magia y trató de recordar alguna chaqueta de cuero que hubiera visto por ahí. Estaban muy de moda entre los maduritos cachas. Chasqueó los dedos y, tras una espectacular nube de humo, apareció una chaqueta del mejor cuero negro que Tazu hubiera visto jamás... Aunque sería como tres tallas más pequeña de lo que debería.

-Me gustan apretadas. Ahora se llevan así -dijo, y extendió la mano para recibir su pago.
Tazu
Mensajes :
18

Fecha de inscripción :
26/03/2021


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm27/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (27/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm14915/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (14915/1000000)
Berries: 0
Ver perfil de usuario

Mensaje por Lion L. Kai Lun 31 Mayo 2021 - 4:13

¿Una rata muerta? ¿En serio? Arqueó mucho una ceja y se planteó si aquella tipa le estaba gastando una broma pesada o tomándolo por imbécil. La cogió sin tener muy claro qué hacer con ella. Si pretendía que se la comiera o algo así, se la haría tragar a ella. Y luego la llevaría al calabozo por graciosilla. O tal vez no, no era su estilo ir aprovechando su autoridad para meter a gente en las celdas. Prefería aprovecharla para no tener que rellenar informes y poner a algún suboficial a hacerlo. ¿Podría pedirle a algún suboficial que hiciera el mono con la rata por él? No parecía que hubiese ninguno cerca. Y de todos modos, sus hombres estaban o en el barco o de permiso en la ciudad.

- Y ahora, ¿qué pretendes que haga con esta cosa? ¿En serio con este pellejo de huesos y pelo sucio pretendes hacer ropa?

Cosas más raras había visto, y sin embargo no terminaba de creérselo. Y vale que como marine había visto cosas mucho, mucho más asquerosas que una rata muerta. Pero eso no significaba que le apeteciese llevar una por ahí. La chavala le indicó que tenía que ponérselo en la cabeza, y ahí ya no pudo aguantarlo más. Soltó unas risotadas graves y tan ruidosas que sobresaltó a alguno de los presentes. Tenía que reconocerlo, si era una broma, era, como mínimo, una muy estrafalaria. Le habían pedido cosas muy raras a lo largo de los años, ¿pero ponerse una rata en la cabeza?

- Le he consentido cosas muy extrañas a mis compañeros de cama, pero creo que es la primera vez que una mujer me pide algo así - dijo, metiéndose con ella - No te extrañes si esto no basta para conquistarme, te falta un cañón delantero y crecer mucho.

Y tras soltar esa bastada, se puso la rata muerta en la cabeza. Algunas personas pronunciaron exclamaciones de asco, mientras que algunos marines que se habían aproximado y visto la escena se rieron. Kai tenía fama excéntrico, pero en el poco tiempo que llevaba en la base también había demostrado a los marines locales tener sentido del humor. Hubo un sonido de chasquido y una nube de humo le envolvió. Y no fue lo único que le envolvió. Una flamante chaqueta, si bien bastante ajustada, apareció sobre él. De la rata no había señal alguna.

- Por todas las bananas de los siete mares. ¿Cómo has hecho esto? - se giró para verse bien - ¿Dura para siempre? Oh, ya sé. Es una akuma no mi, ¿verdad?
Lion L. Kai
Mensajes :
3146

Fecha de inscripción :
30/08/2013


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm93/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (93/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm157445/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (157445/1000000)
Berries: 9.420.000
Ver perfil de usuario

Vicealmirante
Lion L. Kai

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Tazu Sáb 5 Jun 2021 - 13:34

Vaya con el forzudo. ¿No podía irse sin más con su chaqueta nueva? Como empezara a hablar de esas frutas malignas delante de todos sus clientes se los iba a espantar. Además, su comentario sobre un cañón le recordó a Tazu el que había estado disparando no hacía mucho. Por un momento casi pensó que lo sabía, aunque no prestó mucha atención a esa línea de pensamiento. En vez de eso, puso la mano y exigió su pago.

-Pues claro que dura para siempre. Las hago con mi truco secreto. Una vez llevé el mismo gorro todo un año y...

Puff. Una señora que acababa de pagar por una bufanda muy chula se preguntó lo mismo ante las dudas del Cojo y se la quitó. La prenda desapareció en una nube de humo, provocando un tenso silencio entre la gente que esperaba y la que ya había comprado algo. Los muy bobos empezaron a quitarse la ropa para ver si aguantaba.

-¿Dónde está mi abrigo?

-¡Mis pantalones!

-¡Estafadora!

Tazu eligió ese momento para hacer su retirada. La masa enfurecida volcó su caja-mesa en su intento por agarrarla y ajustar cuentas. Todo culpa del puñetero viejo bocazas. Echó la vista atrás en busca de una ruta de huida. El callejón terminaba abruptamente en un montón de cubo de basura volcados y bolsas negras, cajas y trastos rotos desparramados por doquier. No era el entorno al que estaba acostumbrada, pero tendría que valer.

-Adiós.

En un gesto teatral, lanzó su bomba de humo, su única y preciada bomba de humo, y echó a correr. En cuanto se le acabó el espacio, subió de un salto a un cubo de basura y se impulsó con agilidad para agarrarse en la cornisa de una ventana de primer piso. Suerte que pesaba poco, porque así no le costó nada auparse y colarse dentro ante la atónita mirada de un hombre gordo en tirantes que sudaba en una cinta de correr frente a la ventana abierta. La gente se agolpaba en el callejón mientras llamaban a alguien para que la arrestara o le diera una paliza, según cada cual, motivación de sobra para conseguir energías extra. Tazu cogió la bandeja de galletas que el gordito tenía a su alcance y atravesó su casa hacia la puerta de salida.

Aquello no se parecía en nada a las huidas que había tenido que emprender de vez en cuando en Ringo. Demasiados edificios, demasiada gente, demasiadas paredes. Correr por los pasillos de un edificio hacia el tejado no se parecía en nada a escabullirse por el bosque nevado. Saltar a la azotea de al lado no era como deslizarse de árbol en árbol. Aunque lo de gente pesada gritándole sí que le resultaba familiar. Los viejos malhumorados eran iguales en todas partes.
Tazu
Mensajes :
18

Fecha de inscripción :
26/03/2021


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm27/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (27/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm14915/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (14915/1000000)
Berries: 0
Ver perfil de usuario

Mensaje por Lion L. Kai Lun 2 Ago 2021 - 22:05

- Hm, así que les ha engañado - dijo Kai para sí mismo tras entregar los berries, observando el caos mientras se mesaba la barba - Espera, eso significa que también me ha engañado a mí. ¡Ladrona, devuélveme mi dinero!

El humo le tapó, dejándole ciego a los movimientos de la chica. Eso era un problema, dado que si intentaba correr tras ella acabaría sucumbiendo al dolor y caería al suelo. Sin embargo, tenía otras opciones: "puedo localizarla con mi haki y tomarme una dosis grande de analgésicos. Si me los meto directos en vena, no tardarán en estar en mi sistema nervioso." Primero usó su Tamashi no me. A su alrededor, toda las personas se volvieron visibles para él aún a través del humo, volviéndose figuras luminosas de distintos colores y contorno humanoide. Vio a la que supuso que era la estafadora saltando a una ventana y agarrando algo en el interior antes de meterse. Sería mejor darse prisa o le cogería bastante ventaja.

- ¡Ya te veo, pequeña mierdecilla!

Echó mano de la bolsa de su cinturón y cogió una cápsula inyectable. Se buscó la vena del brazo con los dedos y preparó la aguja, hundiéndola con la precisión propia de un médico experimentado. Introdujo el analgésico en su organismo y se improvisó una cura rápida en el brazo mientras esperaba a que le hiciese efecto, usando desinfectante, algodón y esparadrapo. Empezó a notar cómo el dolor constante que aquejaba sus articulaciones se disipaba. Era hora de actuar. Si aquella chiquilla pensaba que iba a salirse con la suya estaba muy, muy equivocada. Pensaba darle con el bastón en la cabeza hasta que le pidiera perdón. Y le diese su dinero, claro. ¿Por qué le había pagado si el engaño ya se había desvelado? Con un suspiro, flexionó las piernas y saltó al tejado del edificio cercano.

¡Puff! En pleno vuelo, con una nubecita de polvo, su flamante chaqueta nueva se convirtió en una rata muerta de nuevo. Diantres. Le hubiese gustado lucir modelito nuevo al menos un rato. Aterrizó rompiendo varias tejas y apoyándose sobre el bastón, tiró la rata a un lado y volvió a buscar con su habilidad a la pequeña ladrona. Estaba a punto de salir por la puerta del edificio. Se situó en el borde del tejado y apoyó la mano sobre su vientre. Iba a darle una dulce lección. Su estómago empezó a hincharse hasta volverse casi redondo, y entonces lo apretó con la mano mientras apuntaba con la boca hacia el suelo. De esta salió una lluvia de pastelitos de plátano directos hacia la estafadora. Había suficientes para dejarla embadurnada y resbaladiza.
Lion L. Kai
Mensajes :
3146

Fecha de inscripción :
30/08/2013


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm93/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (93/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm157445/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (157445/1000000)
Berries: 9.420.000
Ver perfil de usuario

Vicealmirante
Lion L. Kai

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Tazu Mar 3 Ago 2021 - 21:27

Aunque sabía que huir por arriba siempre era lo más efectivo, no pudo resistirse a deslizarse por esa barandilla vieja. La madera, aunque agrietada y descuidada, seguía conservando ese aire de tobogán propio de todo pasamanos giratorio. El destino, los dioses o a saber qué misteriosa fuerza universal e inevitable decidió unir el trasero de Tazu con la barandilla de la escalera, y así fue resbalando hasta la planta baja. Fue divertido. Seguramente le hubiera fastidiado la huida, pero había sido divertido.

Ante de salir por la puerta principal se aseguró de que la calle estuviera despejada. No lo estaba, pero al menos no había nadie con pinta de peligroso perseguidor enfadado. Si hasta caminaba por allí una abuelita con andador. No podía ser arriesgado salir.

Lo era.

En cuanto puso un pie fuera, algo le cayó encima. Algo extraño, blandito y caliente, con un intenso olor dulzón. Sin descartar la diarrea de paloma, una Tazu embadurnada de lo que fuera esa cosa echó a rodar ágilmente hacia delante, aunque resbalando por culpa de un bollito tirado en el suelo. Acabó sentada en el suelo, con el flequillo tapándole un ojo y con el culo dolorido. Olisqueó la sustancia amarillenta de su mano y le dio un lametón. No, no era caca de pájaro. Al menos, no de uno que conociera.

-Plátano -sentenció.

Le gustaba el plátano, aunque le desconcertaba que hubieran llovido pasteles. En Ringo los únicos pasteles que llovían eran los que tiraban por haberse quemado o haberse quedado duros por ser de hacía tres días. Tazu solía darles una pincelada de miel y venderlos como recién hechos a los ancianos de la periferia, que no hacían ascos a nada.

Aquellos le habían gustado, pero estos... Se comió uno y ya no pudo parar. Si los cogía rápido, respetando la regla de los cinco segundos -esa regla que decía que los primeros cinco segundos cuando algo de comer caía al suelo eran para ver si alguien le pegaba por cogerlo-, se dio un banquete allí mismo, hasta que su garganta no dio más de sí y terminó con los carrillos a rebosar de bizcocho. Hasta invocó un babero, muestra de lo civilizada que se había vuelto al tratar con extranjeros. Nada como salir del hogar para aprender cosas nuevas...

Entonces se dejó caer hacia atrás, miró arriba y allí, en lo alto del tejado, vio al cojo buenorro.

-¿Gue fafes dú aguí?- farfulló-. Féfame en daz o be dedendré. Soy de dos guenos, bringao.
Tazu
Mensajes :
18

Fecha de inscripción :
26/03/2021


Hoja de personaje
Nivel:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm27/150La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (27/150)
Experiencia:
La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 3qaWnZm14915/1000000La invasión de los calamares del espacio [Pasado - Tazu y Kai] 9h2PZk8  (14915/1000000)
Berries: 0
Ver perfil de usuario

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 :: ZONA ROL :: Grand Line :: El nuevo mundo :: G-5

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.