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Todas las imágenes utilizadas en el foro a excepción de los avatares de los propios users y sus creaciones pertenecen a One Piece (ワンピース Wan Pīsu?). Este es un manga japonés creado por Eiichirō Oda y llevado a la versión anime por Kōnosuke Uda, actualmente el anime es realizado por Toei Animation y se transmite en Fuji TV. Comenzó a publicarse en Weekly Shōnen Jump desde el 4 de agosto de 1997.

La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

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La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

Mensaje por Xemnas Death el Mar 16 Mayo 2017 - 19:20


Capítulo 1: Los Preparativos.


- Vice-Almirante Xemnas, todo está lleno de cadáveres flotando en el interior. – Dijo uno de los reclutas acercándose a su superior.

La marina había recibido un chivatazo sobre una aparición de Vader en aquella isla del Norte y no habían tardado nada en enviar a sus hombres. Aquel sitio estaba rodeado de árboles y los sucesos habían parecido realizarse en una especie de base subterránea. Un superviviente pudo contar todo lo pasado. El asesino había eliminado a su grupo de científicos, a un cazador conocido como Ryze y a una pequeña parte de la población de la isla. Según las palabras de aquel pobre hombre, el famoso demonio tenía un solo ojo y le faltaba el brazo izquierdo. Aquellos datos podían ser bastante interesantes de cara al futuro.

Xemnas se hallaba en la entrada de aquella base. Vestía con una chaqueta negra, unos pantalones del mismo color y unas botas. A su espalda poseía una funda en la que portaba su espadón. También llevaba consigo la capa de Vice-Almirante. Su mirada en todo momento parecía ser bastante seria. Desde que tuvo aquella reunión con la agente Alice tenía por meta encerrar al cabrón de la máscara de una vez por todas.

- ¿Todo el piso inferior de la base está inundado? – Preguntó con algo de curiosidad mientras observaba con calma al recluta.

- Así es, señor.

Xemnas asintió con la cabeza y después de unos momentos empezó a caminar hacia uno de los vehículos que había aparcados. Habría unos cuarenta marines por la zona y unos seis o siete todoterrenos. En cuanto el rubio estuvo cerca de uno entró con tranquilidad y tomó un Den den mushi que había en el asiento del copiloto. Empezó a llamar y trató de relajar su expresión. No podía evitar estar serio cuando se trataba de Jin. En cuanto su llamada fue atendida empezó a hablar.

- Aquí Xemnas. Almirante Shirosai, parece ser que no hay rastro de Vader, tan solo una cantidad enorme de cadáveres y entre ellos el cazador Ryze. Él mismo asesinó a sus hombres y se largó.

- Si todo eso sucedió anoche es muy probable que no esté en la isla. Lo mejor será que vuelvas al cuartel, Xemnas. Ya cogeremos a ese cabrón.

El rubio contestó de forma afirmativa y después colgó. No pudo evitar sentir un poco de impotencia, pero dio por hecho que no lograba nada lamentándose. Salió del vehículo y se dirigió a la entrada de la base, mirando al recluta anterior con calma. Le colocó la mano en el hombro y le habló con un tono normal.

- Dile al comodoro Training que se ocupe de todo aquí. Yo debo volver a Marineford cuanto antes.

- Muy bien, señor.

Un mes después.

El sudor recorría el cuerpo de Xemnas. El rubio se hallaba en uno de los gimnasios del enorme cuartel. Tan solo poseía un pantalón naranja como prenda de vestir. En su mano derecha poseía su enorme arma. El chico respiró unos instantes y acto seguido lanzó un poderoso corte al aire. Una especie de barrera de energía blanca se formó entonces. Era dos metros de alta y cuatro de ancha, con un grosor de ochenta centímetros. El marine llevaba un tiempo tratando de aprender una técnica para poder parar ataques como ondas, llamaradas o cosas similares. Por el momento tan solo había podido hacer aquello dos veces al día y le cansaba demasiado. El método consistía en canalizar la misma energía que usaba para su “Atlas” y dejarla salir al frente sin intención de ataque. En lugar de estallar en una pequeña explosión de energía destructiva, se mantenía firme. Que tomase forma de barrera esa cosa de Xemnas y de su control de la energía. Le costaba muchísimo mantenerla, pero iría mejorando ese aspecto.

- Ya casi lo tengo…

Dijo el chico al mismo tiempo que se dejaba caer de espaldas al suelo. Su respiración era algo acelerada, pero era normal teniendo en cuenta el esfuerzo sobrehumano que acababa de hacer. Soltó una pequeña carcajada y tras unos momentos escuchó la puerta de aquel sitio abrirse. No tardó mucho en ver a una chica de cabellos rojizos, ojos dorados y uniforme marine. Se trataba de la sargento Kaoru. Sabía que dicha joven tenía un buen manejo con la espada y que desde hacía tiempo quería unirse a una flota, pero estaba indecisa. Le sorprendió bastante verla allí y debía admitir que jamás hubiese pensado que a ella le gustase entrenar. Se colocó en pie y caminó hacia ella con una agradable sonrisa en su rostro.

- ¿Qué te trae por aquí, Kaoru?

- Bueno, yo quería hablar de una cosita. Resulta que un amigo mío es fan de usted… Pero más que fan… Me preguntaba si usted podría quedar con él.

Xemnas estaba un poco impresionado a decir verdad, pues no entendió muy bien a la pelirroja. Ella tenía un colega que admiraba al rubio y quería verle. No sabía si era un marine o una persona de fuera y por ello estaba confuso. Él simplemente se quedó pensativo unos momentos. Estaba pensando en si tenía tiempo para desplazarse a otro mar (en caso de estar lejos aquella persona). Después de unos segundos alzó la voz.

- Quiero todos los detalles. El tipo de persona que es, si pertenece a la marina e incluso el color de su bigote.

Ese último dato no le interesaba, pero le salió del alma nombrarlo.

- Pues… Es un cabo que lleva enamorado de usted desde antes de su ascenso a Vice-Almirante. Es buena gente, pero si no consigue lo que quiere se pone un poco violento con los criminales de sus misiones.

Una gota de sudor bajó entonces por la cabeza del rubio. No podía creerse que aquello le estuviese pasando. Primero Kai intentando violarlo, después insinuaciones de unas cuantas reclutas y finalmente aquello. Nadie entendía que él no estaba hecho para aquellas cosas. Tan solo era feliz besando y dándole mimos a Misa. Algún día la capitana iba a cargarse a media marina por culpa de los acosadores. El rubio entonces soltó un pequeño suspiro y no tardó en estirarse un poco.

- Creo que tu amigo lo que siente se llama admiración. No me conoce de nada y no hemos hablado nunca, no tiene sentido. Además, yo estoy enamorado de mi chica, Misa Amane.

-  ¡¿La capitana y usted están saliendo?!

Gritó entonces la chica al mismo tiempo que abría los ojos como platos. El rubio creía que aquello ya lo sabía media marina, pero al parecer no era de esa forma. No pudo evitar rascarse la cabeza esperando no haberla liado y tras aquello asintió. La pelirroja parecía bastante sorprendida y le miraba de una forma rara. Se venía venir una lluvia de preguntas sobre ellos y por eso decidió escapar de aquella situación lo más rápido posible. Estaba algo cansado tras el entrenamiento e irse a dormir podía ser una buena idea. Podría continuar con sus cosas por la mañana y terminar de entrenar aquella técnica. Si continuaba teniendo métodos de bloquear ataques enemigos terminaría siendo un tanque impresionante.

- Bueno, Kaoru. Deberías entrenar un poco para mejorar tus habilidades. Yo ahora necesito irme a descansar, estoy demasiado agotado.

Xemnas salió entonces por la puerta dejando atrás a la joven en el gimnasio. Entonces se encontró de frente con alguien que no esperaba. El imponente Almirante Shirosai. Aquel tipo de piel oscura le miraba de forma seria y eso hizo al rubio ladear un poco la cabeza. No entendía lo que pasaba, pero esperaba que no fuese nada malo. Quizás se había enterado de su relación con alguien de la marina y quería echarle una bronca o algo por el estilo. Death se mantuvo quieto y a la espera de sus palabras. Pasaron unos diez segundos y ninguno dijo nada. Finalmente, el alto cargo colocó su mano derecha en el hombro del chico y empezó a hablarle con un tono realmente serio.

- Xemnas, tenemos información sobre Vader. Sabemos dónde puede encontrarse, pero pese a que me pediste ser tú quien fuese por él, no puedo permitirlo.

- ¡Pero señor!

- ¡Silencio! Xemnas, ese hombre ha matado cuatro Vice-Almirantes con una facilidad asombrosa. Pudo incluso con Ashura. No creo que puedas detenerlo.

Xemnas cambió su mirada a una algo más seria y se quedó mirando con algo de rabia al almirante. Sentía una increíble impotencia recorrerle y aquello no era justo. Era posible que el ifrit fuera el peor de los demonios y que su sed de sangre fuese insaciable, pero él deseaba hacerle pagar. Nadie se metía con su familia y Alice era para él lo más parecido a la amiga que nunca tuvo. Apretó los puños y entonces fue cuando volvió a mirar a su superior.

- He estado entrenando. Le ruego que me dé permiso para ir yo solo a por él. De hecho, si lo desea formaré un equipo que me ayude si así usted se queda más tranquilo.

- Yo mismo los seleccionaré. – Dijo el Almirante con el ceño fruncido.

Sabía que no iba a poder parar al cabezón del Tornado Dorado, pero a lo mejor podía haber esperanza. Él mismo sabía que Vader era una amenaza demasiado grande para continuar dejándolo suelto por el mundo. El enorme hombre se dio la vuelta y empezó a caminar hacia el exterior. Aquello hizo que el rubio sonriera de forma satisfactoria. Se terminó aquello de ir a dormir. Decidió volver a entrar al gimnasio y entrenar un poco más. Cuando abrió la puerta, Kaoru cayó al suelo al estar apoyada en ella y con la oreja pegada. El rubio alzó una ceja al ver lo cotilla que podía llegar a ser aquella joven. Notó cierto rubor en sus mejillas y seguramente sería debido a la vergüenza que estaría pasando en ese momento. El marine estiró la mano hacia ella ayudándola a levantar y tras aquello desenvainó su espada.  El chico soltó un enorme suspiro y después de unos momentos lanzó un corte al aire. Estaba bastante concentrado y su objetivo era coger un mejor manejo con su arma.

La pelirroja lo miró durante unos momentos y fue entonces cuando le dedicó una sonrisa. Ella abandonó la sala sin decir nada, no quería molestarle. El rubio se quedó allí solo, pero tampoco le importaba demasiado. De hecho, prefería que no hubiese nadie en el gimnasio. Sus golpes cada vez eran más fuertes y la velocidad con la que lanzaba el siguiente era mayor a la del primero. Se notaba que estaba creciendo como espadachín. En su rostro se formó una sonrisa mayor a la anterior. Estaba motivado para ir por el asesino enmascarado. Sabía de sobra que su oponente usaba técnicas de fuego y por ello debería olvidarse de las suyas. Necesitaba nuevos ataques que pudiesen derrotar al poderoso ifrit. El menos contaba con la ventaja de poseer un equipo entero de kairouseki. Esa sería una de sus bazas para mantenerlo en forma humana todo el tiempo. Debía admitir que tenía cierta curiosidad por el equipo que haría Shirosai. Sabía que era un gran Almirante y que elegiría sabiamente. No tardó mucho en soltar un suspiro y en tirarse al suelo. Empezó a respirar de forma un poco agitada y después de unos momentos se pasó la mano por la frente. Llevaba ya un rato lanzando tajos y necesitaba retomar sus fuerzas. Por suerte, había un pequeño cuarto de baño allí y no tardó mucho en entrar. Activó el agua fría del grifo y metió la cabeza debajo. La sensación del líquido de la vida recorriendo su pelo le hizo sentirse bastante bien. Se quedó allí por lo menos unos diez minutos.


Capítulo 2: Rumbo A La Muerte.


Unos días habían pasado ya, en los que Xemnas estuvo entrenando su nueva habilidad defensiva. El equipo estaba a punto de subir al barco donde el rubio esperaba. El Vice-almirante estaba en la cubierta con ambas manos en los bolsillos. Su espadón y la armadura se hallaban en su camarote. Eran las ocho de la tarde y una brisa agradable corría por la zona. Empezó a sentir unas cuantas presencias que le hicieron sentirse tranquilo, pues parecían fuertes. Reconoció a dos comodoros, un capitán, seis cabos y… ¿Kaoru? El rubio alzó una ceja al ver a la chica allí. Era una recluta y no se creía que Shirosai la hubiese mandado también. El marine entonces al verla soltó un suspiro y se acercó a ella con el gesto serio.

- No sé qué diablos haces aquí, pero deberías volver. Eres una recluta, no me creo que te hayan mandado a esta misión.

- Señor, puede hablar con el almirante si no me cree. Sé muy bien donde me meto y estoy segura de que seré de una utilidad enorme.

¿Qué estaba pasando? Xemnas conocía algo a esa chica y pese a que no había luchado con ella no la veía una gran ayuda. Su aura era bastante débil. Iba a tener que protegerla todo el viaje, pero supuso que eso daba lo mismo. Ordenó a uno de los comodoros que se pusiera al timón y que comenzaran el viaje. No le había dicho nada a Al y esperaba que no se enfadase con él. Aquello era algo personal que tenía que arreglar. Al igual que su jefe había vuelto con Legim en sus manos, él lo haría con Jin Surfer. El marine entonces caminó despacio hacia la entrada del barco. Indicó a todos que estaba algo cansado y que iba a dormir. En cuanto llegó a su cama se tiró a ella y cerró sus ojos. Lo mejor para el día siguiente sería estar descansado totalmente. No tardó mucho en dormirse, unos diez minutos.

Unas cinco horas habían pasado y la puerta del camarote de Xemnas se abrió despacio. Estaban entre compañeros y el rubio no veía necesario tener que cerrar con cerrojo. Kaoru apareció entonces. Parecía estar muy tranquila y portaba una sonrisa inquietante. Se acercó despacio al marine que dormía y entonces se arrodilló despacio. La pelirroja unió sus labios a los del Vice-Almirante durante unos leves segundos. Tras unos segundos se separó y mostró una expresión siniestra. El rubio tosió un poco entonces y se giró quedando bocabajo. Ella abandonó el camarote despacio. El Tornado tenía el sueño muy profundo y era difícil despertarlo.

A la mañana siguiente, Xemnas se hallaba en la cubierta. Estaba mirando una isla bastante pequeña, en la cual parecía haber un enorme edificio en forma de cuadrado. Se rascó un poco la barbilla y empezó a ponerse su equipo de combate. Cuando tenía la armadura no tardó mucho en ordenar a sus hombres que preparasen unos cuantos botes. Supuestamente, las informaciones obtenidas decían que Jin estaba allí. Él se sentía un poco mareado, de hecho, notó algo de fiebre cuando se colocó la mano en la frente. Era fácil saber de ese modo cuando alguien tenía calentura, pero no podía medirla. No iba a cancelar aquello por un posible mareo o una enfermedad menor. El rubio se quedó mirando el comunicador unos segundos y pensó en llamar a Misa, pero era mejor no hacerlo. Cerró los ojos con fuerza y tomó su espadón durante unos momentos. Era el momento de empezar con la cacería. Se estiró un poco y se dio la vuelta mirando a su equipo.

- No vamos a luchar con honor, todos al mismo tiempo. Se os han dado armas de kairouseki, aseguraos de cancelar su transformación. El objetivo es capturarlo, pero nuestras vidas valen más que la suya, tened eso presente. Si debéis matar, hacedlo.

Todos asintieron entonces con la cabeza. El rubio mostró una sonrisa y levantó el pulgar enseñándolo a sus hombres en señal de que estaba feliz. Empezó a reír despacio y caminó hacia la borda. Era el momento de tomar los botes e ir hacia su destino. Aquella isla sería la perfecta tumba de ese hombre o la suya propia.

No tardaron mucho en llegar a la orilla. Todo el equipo fue comprobado, las armas verificadas, los rifles cargados, etc. Entonces empezaron a trotar despacio hacia el edificio. Xemnas empezó a decir que deberían encontrar la forma de entrar sin hacer mucho ruido. Si tenían suerte y lo pillaban durmiendo o algo por el estilo sería magnífico. Jin no tenía hombres al parecer, pues su equipo fue asesinado por él mismo hacía poco tiempo. De todas formas, ese tío era muy manipulador y era posible que hubiese encontrado a nuevos secuaces que usar. La tropa no tardó mucho en llegar a la entrada del edificio. Quedaron sorprendidos al ver un portón derribado hacia dentro. El Vice-Almirante activó su haki de observación y entró en primer lugar. Se sorprendió cuando vio algunos hombres trajeados muertos, quemados y desmembrados ¿El gobierno había enviado agentes? Algo bastante normal, pero todos estaban muertos. Aquel sitio era una especie de aparcamiento, pues había un par de todoterrenos, una puerta al final y una especie de terraza por la que se accedía por unas escaleras de metal.

Xemnas percibió entonces un aura bastante imponente en aquel sitio. Miró hacia arriba y pudo ver a aquella figura mirándole desde la terraza. Sus hombres se mantuvieron en silencio también. Una persona de estatura media, vestía con una túnica azulada y disponía de una máscara naranja que tan solo le dejaba a la su ojo derecho, el cual era rojizo. Poseía ambos brazos y eso fue algo que al rubio hizo estremecerse. Según los informes debía de tener solo uno. Jin Surfer estaba frente a ellos y en cada mano poseía una guadaña. La de su mano derecha era blanca, mientras que la otra tenía un intenso color dorado. Los latidos de los corazones de los marines empezaron a ir más de prisa. El silencio reinaba en aquel lugar. El primero en hablar fue el enmascarado, el cual simplemente ladeó un poco la cabeza.

- Habéis tardado más de lo esperado.

Los ojos de Xemnas se abrieron de forma exagerada ¿Cómo sabía que iban a ir? El rubio empezó a pensar que ese tío tenía más ojos dentro de las organizaciones como la marina o el gobierno mundial. El rubio trató de calmar a sus hombres y por ello se colocó el primero. Desenvainó su enorme espadón y apuntó con él a su enemigo. El moreno se quedó quieto mientras observaba lo que estaba pasando.

- Jin Surfer, quedas detenido. Entrégate por las buenas, o nos lanzaremos todos a por ti. No tienes escapatoria posible, mísero asesino. Vas a pagar lo que le hiciste a Alice…

- ¿Esa zorra? – Dijo el asesino con un tono calmado.

El ceño del marine se frunció bastante y no tardó mucho en apretar los dientes. La mano de uno de los comodoros en su hombro lo tranquilizó. Notó una sensación de ira recorrerle poco a poco. Tenía que calmarse. Sabía que Vader jugaba con los sentimientos de las personas. El marine empezó a mirar un poco alrededor por si veía alguna trampa, pero todo parecía estar en orden. La puerta que tenía en frente conduciría al interior del enorme edificio y seguramente habría cosas que Jin no querría que ellos vieran. El Vice-Almirante avanzó un poco más y clavó sus azulados ojos en aquella persona.

- Un día fuiste Kogáto Uchiha, agente especial del Cipher Pol. Anteriormente líder de una división revolucionaria. También fuiste Vice-Almirante de la marina recientemente. Sabemos todo sobre tus habilidades, pero me gustaría preguntarte algo ¿Por qué haces todo esto?

- Ya he dicho miles de veces que tan solo quiero ver el mundo arder. No voy a hablar más con un cadáver, Xemnas Death.

Jin entonces saltó de la terraza aterrizando sobre el suelo. El impacto hizo que unas grietas saliesen de las losetas. Los marines se pusieron en guardia. Los tiradores apuntaron con los rifles, los dos comodoros tomaron sus espadas y el capitán se colocó unos guanteletes. Xemnas se lanzó directo a por el demonio del fuego y trató de lanzarle un poderoso tajo con todas sus fuerzas. El enmascarado entonces mediante el soru evadió su golpe y se colocó tras dos de los cabos. De un rápido movimiento con su guadaña dorada los partió en dos. La sangre bañó el suelo y los ojos del rubio se abrieron algo más de lo normal. Ese cabrón había empezado haciendo de las suyas. La rabia del rubio aumentó y entonces de nuevo corrió hacia él, pero el asesino usando la técnica anterior se alejó quedando cerca de uno de los todoterreno.

- Deberías calmarte un poco, Xemnas. Durante mi época en la marina investigué un poco sobre la gente poderosa. Debo decir que ninguno de vosotros resulta un problema para mí, estáis muertos. – Dijo empezando a arder en unas extrañas llamas negras.

- ¡No voy a permitir que continúes con tu reinado de terror! – Gritó entonces el marine mientras sudaba un poco.


 Capítulo 3: El Marine Contra El Demonio: El Plan Del Asesino.


El marine corrió lo más rápido que pudo hacia él. Ambos chocaron sus armas, la espada del rubio contra la guadaña blanca del asesino. Ambos se miraron fijamente entonces. Un poderoso tajo de Jin con su otra arma mandó al Vice-Almirante al suelo, pero sin daños graves. Su armadura podía soportar casi cualquier cosa. El ifrit imbuyó su mano en llamas, pero entonces los marines empezaron a disparar hacia él. Al parecer, Surfer sabía que aquellos tipos tenían haki y por ello se imbuyó él. El color del demonio pasó a ser morado metálico. Las balas rebotaban en él, se veía que su defensa era superior. Xemnas desde el suelo le dio una patada entonces en la rodilla, haciéndole retroceder un poco y soltar un quejido. El rubio se colocó en pie y empezó a respirar de forma agitada. Se sentía demasiado mal y le dolía el estómago.

Los sonidos de los disparos empezaron a cesar y eso provocó que el rubio mirase hacia sus hombres. Lo que vio le hizo apretar los puños. Kaoru había matado a la mayoría por la espalda con dos pistolas. Tan solo quedaba uno de los comodoros, el cual evadió todo con su mantra y se colocó junto a Xemnas. El rubio se colocó en pie mirando a la chica incrédulo y a continuación a Vader. No tendía lo que estaba pasando. La joven pelirroja entonces caminó despacio hacia el demonio de fuego y se puso a su lado mientras miraba a los dos marines que quedaban.

- Xemnas-sempai, pronto estarás muerto. La droga que metí anoche en tu organismo debe estar torturándote y no vas a poder vencer al gran Vader-sama en ese estado.

Aquello no podía ser posible. El marine detectó con su haki que la chica era mucho más poderosa de lo que notó horas atrás ¿Tenía alguna habilidad en especial? El comodoro que estaba junto al rubio corrió directo a por aquel dúo con el ceño fruncido y su espada por delante. Las llamas oscuras de Jin salieron directas a por él en forma de lanzas y lo atravesaron dejándolo muerto en pocos segundos. El devastador no podía creer lo que estaba pasando, estaba solo. Miró incrédulo la situación y tomó el espadón con fuerza. La pelirroja entonces mostró una dulce sonrisa y miró después a Xemnas.

- Debo admitir que sentir tus labios en los míos no estuvo mal, pero mi sitio está al lado del hombre más fuerte del mundo. Aquel que cumplirá mis sueños y que verdaderamente me ama como soy…

Mencionó al mismo tiempo que colocaba sus manos sobre la máscara de Vader y la levantaba despacio. La joven destapó solo hasta que pudo verse la boca del asesino. Ella entonces le besó con intensidad. Jin pareció dejarse unos segundos, pero entonces la chica empezó a retorcerse y a tratar de separarse. El moreno la pegó más a él, estaba vomitándole una llamarada intensa en la boca de la joven y no tardó mucho en terminar con su vida. A continuación, el asesino lanzó su cuerpo contra el suelo y escupió a un lado, después se bajó la máscara.

- Me temo que este es el adiós, querida.

- La utilizaste como un simple peón…

Mencionó Xemnas apretando los puños con rabia. Los cabellos del rubio empezaron a tomar un color blanco intenso, además, parecieron ponerse mucho más pinchudos. Crecieron un poco y un aura del mismo tono que sus cabellos le invadió. Su expresión se pudo bastante seria y lo siguiente que hizo fue mirar a su rival. El marine parecía otra persona. Jin ladeó un poco la cabeza y decidió terminar de una vez. Salió despedido hacia Xemnas con su guadaña dorada por delante dispuesto a partirlo en dos. El Vice-Almirante entonces paró el golpe con su puño izquierdo. Todo su cuerpo de había imbuido en haki armadura también y al parecer, superior al de Jin. El chico lanzó un potente golpe con la zona ancha del arma hacia el rostro del asesino. El kairouseki reventó la máscara del demonio y de paso le golpeó en mitad del rostro. Vader salió disparado hacia atrás y quedó tirado en el suelo, empezando a sangrar por la boca y la nariz.

- Esto se termina aquí, Surfer. – Mencionó Xemnas con un tono bastante serio, dándose cuenta de que también poseía dos ojos en lugar de uno.

El aura del chico empezó a intensificarse y una especie de viento recorrió sus cabellos. Sus azulados ojos se clavaron en el asesino, el cual se estaba levantando del suelo. El moreno entonces salió disparado con el soru hacia él, pero un puñetazo en el pecho lo volvió a tirar al suelo de forma violenta. El marine parecía tener más fuerza que él en aquella forma.

- Se te acabó la suerte. – Dijo entonces el criminal desde el suelo.

El moreno empezó a reír de forma siniestra mientras su cuerpo iba cambiando. El marine permaneció serio en todo momento, sin importarle los cambios que estaba sufriendo su rival. Sabía de sobra que se trataba de un usuario de las frutas mitológicas. Finalmente, el asesino cambió a su forma híbrida. Una especie de humanoide marrón con cuernos, cascos en lugar de pies, garras afiladas en sus manos y musculatura superior. Su altura era de unos cuatro metros, cosa que imponía bastante. El demonio de nuevo se lanzó a por él entre rugidos. El chico cerró sus ojos despacio y entonces golpeó el suelo con su arma. Una especie de puño hecho de energía destructiva salió del suelo e impactó en el estómago del monstruo, tirándolo al suelo de forma violenta y provocándole que perdiera la respiración durante unos momentos. El rubio permaneció quieto mirando la situación.

La bestia se volvió a colocar en pie con el ceño fruncido. Esta vez empezó a lanzar cañonazos de fuego hacia él. Xemnas trataba de evadirlo como podía, pero su armadura le pesaba bastante y el mareo que tenía no ayudaba. Aquella chica debió hacer algo mientras él dormía. Quizás introdujo alguna sustancia en su boca o algo por el estilo mientras dormía  y él se la tragó. De hecho, ella misma dijo que le había besado. Menos mal que Misa no sabía de aquello. El marine entonces gritó de dolor al recibir algunos golpes, pues el fuego de aquel tipo se volvía sólido y le golpeaba con fuerza en algunas zonas. Las llamas no tardaron mucho en empezar a invadir aquella zona. Con los vehículos por allí aquello era una locura, pero correr al bosque podía ser mucho peor. El chico trotó entonces a la puerta que había y de un empujó violento la echó abajo. Cruzó el umbral y pudo ver una especie de laboratorio. Había bastantes cadáveres, tanques de agua y herramientas médicas tiradas por el suelo. No sabía qué sitio era aquel, pero no podía distraerse. El monstruo derribó entonces una de las paredes. Xemnas no quiso darle margen para pensar y entonces se tiró a por él. De un puñetazo en el torso le hizo volver a la forma humana y entonces de un cabezazo lo tiró al suelo de forma violenta.

- ¡Maldito kairouseki! – Gritó el demonio lanzando un puñetazo al aire y formando una onda de choque que mandó al peliblanco a volar. El cuerpo del Vice-Almirante chocó contra uno de los tanques de agua y después quedó tirado en el piso.

- Un momento… – Susurró el joven desde el suelo.

El marine había encontrado una forma bastante buena para salir victorioso de aquella pelea. Una sonrisa se formó en su rostro y decidió ponerla a prueba. Se dio cuenta de que su yelmo había salido disparado hacia una esquina de la enorme sala debido al impacto, pero eso ahora daba lo mismo. El devastador corrió a toda velocidad hacia Jin, el cual había vuelto a la forma híbrida. El demonio lanzó un doble tajo hacia él, pero entonces el marine bloqueó las guadañas con el espadón y pisó con fuera el pie de su rival, el cual soltó un quejido volviendo a la forma humana. Xemnas entonces impactó su puño derecho en el rostro de Vader, tirándolo de nuevo y provocándole bastante daño.

- De modo que la cosa funciona así… ¡La forma para vencerte es…! – Los cabellos del chico volvieron a su tono habitual y su aura desapareció.


Capítulo 4: El Marine Contra El Demonio: Lo Has Descubierto Demasiado Tarde.


El Vice-Almirante no podía creerse que su poder se hubiese agotado en ese preciso momento. Ahora sí que no sabía lo que hacer. El demonio se levantó con el ceño fruncido y volviendo de nuevo a la forma completa. Sabía de sobra a lo que se refería Xemnas. Le estaba dando una paliza por aquel puto mineral y por poseer más fuerza que él en aquellos momentos. El aura del rubio había disminuido muchísimo y eso provocó que el moreno sonriese de forma siniestra. Ahora él tenía la sartén por el mango.

- ¡Mi turno!

Gritó el demonio lanzándose a por el marine. El aspecto de Jin cambió entonces a uno similar a una especie de lobo humanoide musculoso, había cambiado a forma híbrida. La bestia estampó su puño en el pecho del marine, el cual salió despedido hacia atrás atravesando una de las paredes y cayendo por el otro lado del edificio. Quedó tirado junto a un precipicio. Había un enorme lago allí abajo. El chico notó un dolor impresionante y perdió la respiración por unos momentos. Vader en forma completa era una aberración y él ya no estaba en el estado del Emperador Blanco para aguantar sus golpes. Le dolía muchísimo la cabeza y sentía los sudores caer por su cuerpo. Si se quitaba la armadura podía ser su fin, pero esta le estaba impidiendo moverse cómodamente. El enorme monstruo no tardó mucho en salir haciendo un agujero mucho más grande en la pared. El enorme hombre lobo de fuego rugía con fuerza y miraba al rubio.

- Me has dado un buen susto, pero ahora es tu fin, Xemnas.

El terrible monstruo se desplazó hasta él y de un puñetazo lo tiró hacia un lado, haciéndole chocar contra el tronco de un árbol y dejándolo allí tirado. El chico escupió algo de sangre y quedó con la frente pegada en el suelo. Notaba su visión algo borrosa, pero algo le dijo que era por aquella cosa que la pelirroja introdujo en su boca, estaba empezando a hacerle más efecto. En un acto de valor, se colocó en pie como pudo y alzó su arma mirando al asesino a los ojos de forma seria.

- No posees muchas habilidades estando en tu forma humana, todo lo que tienes es el fuego, tus transformaciones, y fuerza. Con una simple bala o fragmento de kairouseki normalito dentro de tu cuerpo, estarías perdido. Por eso en la marina te viste obligado a inventar que consumiste la akuma de Jin, ya que de otra forma no habrías llegado ni siquiera a Capitán ¿Me equivoco?

- Por desgracia para ti, sí.

El enorme demonio entonces se desplazó gracias al soru a toda velocidad hacia el rubio. Volvió a la forma humana en un arrebato de rabia por haberle escuchado decir aquello y quería demostrarle que no era así, aunque en el fondo sabía que el marine llevaba razón. La mano derecha del moreno tomó de forma violenta por el cuello al devastador y entonces lo estampó contra el suelo. Xemnas notó un dolor intenso en la zona de donde le había agarrado y no tardó en escupir algo de sangre de nuevo.

- “Mi garganta… “

Pensó al mismo tiempo que cerraba los ojos despacio. El chico trató de hablar, pero no podía. Las palabras no salían como él quería y salían unos ruidos que le hacían parecer idiota, no podía articular bien. Una sonrisa siniestra surgió del rostro de Jin, el cual volvió a su forma completa y de una patada en el pecho lo lanzó de nuevo por los aires. El chico impactó de nuevo en el suelo sintiendo un tremendo dolor en la espalda. Quería levantase, pero le costaba bastante. Trató de nuevo de volver a la forma de Emperador Blanco, pero le resultó imposible. Si lo hubiese sabido antes, habría dado golpes más letales en lugar de simples puñetazos o patadas. Pensaba que tenía todo ganado, pero no fue así. Vader era más poderoso de lo que esperaba y sabía que el demonio no estaba usando todo su poder. Soltó un pequeño gruñido y entonces se colocó en pie de la mejor forma posible. Se quitó la maldita coraza y las hombreras. Se sentía demasiado pesado.

- Voy a admitirlo, me has pillado, pero lo has descubierto demasiado tarde. Ese secreto te lo llevarás a la tumba, Xemnas.

El enorme monstruo cargó de nuevo contra él. El puño envuelto en llamas de aquella cosa le hizo salir despedido contra el suelo. El chico cerró los ojos y quedó allí tendido. La enorme bestia volvió a su forma humana y lo miró de forma seria.

- Supongo que eso es todo… – Dijo escupiendo a un lado y empezando a caminar hacia el interior del edificio.

El cuerpo del marine estaba tirado bocabajo. Sus ojos estaban totalmente cerrados, pero estaba consciente. No había podido derrotar al demonio y ahora estaba en un estado pésimo. Notaba algunas costillas rotas y había perdido la voz. No veía bien, al menos por el ojo izquierdo, con el derecho un poco mejor. Algo de sangre salió de nuevo de su boca y ante todo mostró una sonrisa. Había fallado a los suyos, Al se sentiría defraudado con él, Misa seguramente terminaría con otra persona y Kai continuaría a lo suyo. Su brigada tal vez no le echaría de menos, tampoco era para tanto. Deseaba volver a verlos, abrazarles a todos y sobre todo estar con la persona que amaba. No podía presentarse delante de ellos en aquel estado y habiendo perdido a todos sus hombres. Debió hablar con el almirante para comprobar si realmente Kaoru había sido convocada, fue un idiota. Apenas tenía fuerzas para volver a levantarse, pero no mancharía el nombre de su brigada.

El rubio golpeó el sueño con el puño mientras un par de lágrimas caían por sus mejillas. Había fallado a los suyos, pero no pensaba quedarse con las manos vacías. Trataría de llevarse consigo de Jin de alguna forma o al menos dejarlo en un estado pésimo. El chico entonces se colocó en pie mientras jadeaba. Tomó su espadón y dio un paso hacia donde el demonio se estaba largando.

- “Perdóname, Misa… Perdóname, Alice… Perdóname, Al… Perdonadme todos…” – Pensó entonces mostrando una pequeña sonrisa triste.

- Creía que ibas a desangrarte solo, veo que estaba equivocado. Terminaré contigo de una buena vez. – Dijo entonces el asesino mirándole a los ojos frunciendo el ceño.

Jin salió disparado en forma completa hacia el marine. Xemnas agachó la cabeza esperándole. Sabía ya cuál iba a ser su destino, pero no le importaba. Recordó aquel día en el que conoció a su líder, Al. Estaba tocando en la calle como si fuera una persona sin hogar. Fue el momento en el que se unió a él junto a Arthur y Jack. Podía decirse que uno de los días más felices de su vida. También la recibida que le hizo cuando volvió del combate contra Legim y demás. La primera vez que fue besado por Misa contra su voluntad, pero terminó enamorándose de ella. Todos aquellos momentos con Alice, Taiga, Kasai, Castor, Kai y el resto de personas. Su ansía de vencer a Vader le había podido. De todas formas, él ya había dejado una carta para la persona que más amaba del mundo, su rubia. En ella había algo para cada persona que apreciaba y ella debía ser la encargada de repartirlo. Él ya sabía sobre lo de ella y el gobierno, Kasai se lo había mencionado.

El amor que sentía por ella le había hecho tratar de pensar que todo era un error y confiar en ella. Escupió de nuevo algo de sangre mientras el moreno iba hacia él. Era como si el tiempo se hubiese parado. Todo transcurría a cámara lenta y él no podía moverse ni reaccionar. Una melodía empezó a escucharse en su mente, se trataba de Al, el hermoso sonido de su violín. Incluso en aquellos momentos recordaba lo bien que tocaba su jefe. Una pena que él ya no pudiese volver a cantar, con lo que le gustaba. Las lágrimas del marine cayeron al suelo desde sus mejillas. Sintió el calor de la muerte acercarse a él, era el momento.

- “Ante todo… Soy un miembro de Kiritsu…

Su cuerpo se recubrió entonces de aquella intensa aura blanca y durante unos momentos sus cabellos tomaron aquel color. El marine lanzó un grito de rabia y esperó a que la bestia estuviese sobre él. Intentó golpearle esta vez con el filo de su espadón. El dolor se apoderó de Jin, el cual gritó con furia volviendo a la forma humana y retrocediendo un par de pasos hacia atrás. La sangre salía de su torso. El corte no parecía mortal, pero tampoco leve.

- ¡Muere de una vez! – Gritó Vader al mismo tiempo que lanzaba una llamarada de fuego negro hacia el marine.

Las llamas impactaron en el torso del joven, tirándolo hacia atrás debido a la potencia y haciéndole caer por el acantilado hacia el lago. El aura blanca desapareció y el cuerpo de Xemnas cayó al agua.


Capítulo 5: Los Recuerdos De Un Héroe.


El cuerpo del chico estaba hundiéndose en el fondo del lago, sus ojos estaban completamente cerrados y su camiseta quemada por la zona del pecho. Tenía la piel enrojecida y parecía estar inconsciente. En el rostro del rubio podía verse una sonrisa. Había logrado herir a aquel tipo de forma seria al menos. A su mente llegaron muchísimos recuerdos más. Lástima que no pudo darle a su chica la sorpresa que le estaba preparando.

Hace unos meses en Marineford…

Xemnas estaba sentado en la habitación de su camarote. Frente a él se hallaba su compañero del gobierno mundial, Taiga Redfield. Ambos parecían estar riendo y hablando de sus cosas. Entonces el marine empezó a hablar de un tema que hizo al lobo chasquear un poco la lengua, Misa.

- Estoy deseando decirle que pasaré el resto de mi vida con ella. Voy a casarme con ella y quiero tener dos hijos. Voy a pedirle que llamemos al niño Al. Me hace muchísima ilusión, ya que gracias a él tengo una familia.

Dijo de forma animada. El lobo del gobierno mundial dejó escapar entonces una pequeña carcajada mientras le miraba a los ojos. Veía apropiado que aquella persona se llamase como el hombre al que admiraba Xemnas. Entonces el luchador se acomodó un poco más y colocó su mano derecha en la barbilla.

- Se ve que la quieres muchísimo y respetas a tus superiores de una forma que da miedo. Estoy seguro de que serás bastante feliz. Déjame que yo sea el que se ocupe del banquete, hermano. Estoy seguro de que elegiré bastante bien…

Ambos se vieron interrumpidos cuando pegaron a la puerta. Se trataba de una joven de cabellos azulados y ojos verdes. La chica portaba el uniforme básico de los reclutas. No tardó mucho en acercarse al Vice-Almirante y tenderle una cajita mientras le guiñaba un ojo de forma amable.

- Aquí tiene lo que pidió, señor.

Xemnas asintió con la cabeza ilusionado. Abrió aquella pequeña caja y sacó un anillo plateado con un diamante blanco en él. Taiga sonrió también y después contuvo un poco la risa. El marine tomó el sobre que pensaba darle a Misa antes de irse y lo metió dentro.
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Re: La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

Mensaje por Xemnas Death el Dom 18 Jun 2017 - 17:02

Actualmente…

Los ojos del marine se abrieron lentamente. Estaba tumbado en una especie de camilla y tenía en colocada una máscara que le permitía respirar mejor. Vestía tan solo con un pantalón rojo. Su pecho tenía quemaduras bastante feas. El abdomen estaba envuelto en vendajes y tenía algunas vías de suero colocadas en los brazos. Parecía estar en una especie de enfermería. Xemnas no tenía ni idea de lo que había pasado. Él recordaba haber muerto en la pelea contra Vader. Se quitó la máscara como pudo y los demás objetos médicos. Lo primero que hizo fue mirar un poco aquella habitación. Había un par de camas más, algunas ventanas y algunas estanterías llenas de materiales médicos. Se fijó que en el suelo, junto a él, se hallaban las piezas de su armadura y su espadón. No entendía nada de lo que había pasado y empezó a pensar que tal vez aquello era el cielo o algo por el estilo. Activó el haki de observación y detectó bastantes auras por aquel lugar.

La puerta se abrió entonces dejando pasar a un hombre de estatura media, cabellos blancos, ojos dorados y piel oscura. Vestía con una bata blanca y tenía una carpeta en su mano. Debía de ser un médico, de hecho, Xemnas lo reconoció. Sabía que ese hombre trabajaba en Marineford ¿Estaba allí? Nunca antes había visto aquella enfermería. Trató de decirle algo, pero se dio cuenta de que no podía hablar. La voz no le salía y entonces observó al hombre indicarle con la mano que parase, que ya lo entendía. Dicha persona sacó de su bolsillo una especie de brazalete y lo dejó a los pies del rubio, después se sentó en la cama de al lado y le miró.

- Se muy bien tu estado, Vice-Almirante. Te intentaré contestar a todo de una sola vez. Estás vivo gracias a Al Naión. Él te trajo aquí hace unos días y estabas en un estado bastante malo. Este brazalete es un regalo de su parte, un zoan mitológico con capacidades curativas habita en él y fue por eso que llegaste vivo hasta aquí.

El marine se quedó callado mirando hacia aquella cosa, la cual cogió con suavidad. Entrecerró los ojos despacio y después de unos momentos soltó un pequeño suspiro. Había perdido la voz, pero su líder le había hecho conservar la vida. Quería hablar con él, pero conociéndolo, no estaría por la zona. El chico se colocó en pie despacio y miró al médico a los ojos de forma calmada. No sabía cómo comunicarse con él. Quería ver a Misa. Pudo ver entonces una pequeña libreta médica en una de las estanterías. Cuando la cogió el hombre le entendió y le prestó un bolígrafo. El rubio entonces escribió.

“¿Dónde está la capitana Misa Amane? ¿Mi líder está por la zona?”

- Lo siento, chico. No tengo ni idea de donde están. De todas formas, lo mejor será que vuelvas a la cama para recuperarte.

Xemnas asintió al mismo tiempo que tomaba el brazalete que tenía en la cama. Si era un regalo de su líder, lo conservaría con cariño. Quería preguntarle si sabía algo de Jin o el método que usó para saber sobre su misión. Tal vez Misa había hablado más de la cuenta. Incluso pensó que el propio almirante Shirosai podía tener algo que ver en el tema. Se rascó un poco la cabeza y después de unos momentos se tumbó de nuevo. Se notaba algo cansado. La droga que Kaoru le introdujo en el cuerpo ya no debía estar en su organismo. Esperaba que Al no estuviese muy mosqueado con él. No pudo evitar llevarse ambas manos a la cabeza y pegar con el puño en el colchón.

- La comida vendrá pronto, por el momento será mejor que descanses. – Dijo el médico mientras se colocaba en pie y caminaba hacia la salida escribiendo algo en su carpeta.

Algunos meses después…

Xemnas se hallaba en una especie de gimnasio. La enorme sala estaba llena de máquinas con distintas funciones. El rubio en esos momentos se hallaba golpeando un saco de arena con los puños. El sudor caía por su cuerpo, pero parecía darle lo mismo. Sus cabellos estaban imbuidos en aquel color blanco y el aura que salía de su cuerpo parecía más potente. Estaba mejorando el poder de su Emperador Blanco para poder mantenerlo activo más tiempo. Además de golpear aquel objeto, se movía alrededor de él lo más rápido posible. Trataba de impactar un puñetazo de frente, colocarse detrás y lanzarle otro. Así mejoraba también la agilidad en todo lo posible. Aumentó aquella extraña aura y alzó la pierna derecha, golpeando el objeto con toda su fuerza y provocando que este cayese al suelo. La cadena que lo sujetaba al techo se había roto debido a la potencia del marine.

Lo siguiente que hizo fue empezar correr lo más rápido posible entre todas las máquinas, evadiéndolas, saltándolas y con algunas chocándose. Se notaba que quería mejorar todas sus capacidades físicas dentro de lo que cabía. Llevaba con aquella clase de entrenamientos bastante tiempo y no pensaba desistir. Se alimentaba bien, entrenaba con los demás marines y dedicaba tiempo a cuidar de su nueva mascota, con la cual había ido llevándose bien con el paso de los meses. Al principio, aquel bicho era un intenso dolor de cabeza. De hecho, le había puesto nombre. Su pájaro ahora se llamaba Sirius. No solía montarlo con su equipo de kairouseki, pues tampoco quería hacerle daño al pobre animal. Él no tenía culpa de que su antiguo dueño hubiese sido un payaso.

- ¡Grrr!

El peliblanco gruñó un poco al mismo tiempo que se lanzaba contra otro saco e impactaba su puño derecho contra él. La fuerza de aquella persona había aumentado de forma considerable, pues su duelo con Jin no había terminado. Tenía la solución para terminar con su vida. Sabía su secreto y ahora él sería el causante de explotarlo. Sus cabellos volvieron a ser rubios entonces, pero fue en ese momento cuando pegó un enorme salto y en pleno aire estampó su pierna derecha en el saco, provocando que este casi siguiese el destino que el anterior. Se dio la vuelta golpeando el aire y creando aquel muro de energía que entrenó antes de ir a por Jin. Estaba perfeccionando bastantes cosas. Tras aquello se tiró al suelo empezando a hacer flexiones con los ojos cerrados. El sudor no paraba de caer por su rostro, pero le daba lo mismo, no iba a parar hasta que su cuerpo no pudiese más. Tras unos minutos se puso en pie y tras una especie de gruñido volvió a activar el emperador blanco.

El devastador se colocó frente al saco de nuevo y comenzó a darle una serie de puñetazos y patadas sin control alguno. Al poco rato tomó su espadón y empezó a girar sobre sí mismo lanzando golpes con la zona ancha del arma. Algunas máquinas fueron dañadas por accidentes, pero ya se disculparía después cuando hubiese tiempo. El marine estuvo unas horas más en aquella sala, hasta que terminó muy cansado. Estaba siguiendo aquella forma de vida con la intención de aumentar su poder todo lo posible.

Algunos meses más pasaron. Xemnas se había convertido en una persona bastante seria, no solía hablar con nadie, total, no podía. Sus misiones eran ejecutadas en solitario y no solía ser muy sociable con las personas. Tal vez, dos años habían pasado desde su decisión de ir a por Xemnas y se notaba que había mejorado bastante. Ahora esperaba el momento de volver a ver a su chica, pues al parecer, continuaba en una larga misión. Lo primero que haría sería tratar de localizar a su líder y hablar con él. Debía agradecerle todo cuanto antes.

Epílogo.

Semanas después…

Dos barcos intercambiaban disparos en alta mar. Estaban cerca de Reino Sakura. El primero tenía la bandera de la marina, mientras el otro parecía pertenecer a una banda de piratas. Ambos navíos estaban ya en malas condiciones, por lo que los hombres de ambos bandos procedieron a luchar entre ellos. Las cuerdas volaban entre ambos barcos y los bucaneros fueron los primero en entrar en el navío marine. De repente, un extraño silbido sonó y los reclutas empezaron a retroceder.

Xemnas salió del interior del barco. Vestía con una camisa negra, un pantalón oscuro y unas sandalias. En su mano derecha poseía su espadón y en el antebrazo izquierdo el brazalete de Sirius. Muchos de aquellos piratas al verle se lanzaron a por él de cabeza con sus armas por delante. Un violento golpe del marine con la parte ancha de su arma los mandó a volar hacia el mar. Al ver semejante fuerza, la mayoría empezaron a echarse hacia atrás, salvo uno. Un hombre de dos metros con un parche, una pierna hecha de acero, poco pelo y ojos marrones. En sus manos había una enorme hacha y parecía ansioso por usarla. El criminal entonces fue reconocido por el rubio. Un simple idiota de cincuenta millones. Xemnas se mantuvo quieto y entonces ese hombre corrió hacia él tratando de partirlo en dos. El espadón del marine bloqueó el arma de su oponente.

- ¿Qué cojones?

Dijo aquel tipo frunciendo el ceño. El Vice-Almirante estiró la pierna derecha hacia su pecho y de una patada lo tiró de espaldas. Lo siguiente que hizo fue lanzar un tajo hacia él. El filo de su espada cortó el mango del hacha y dejó al pirata desarmado. Los dos bandos miraban impresionados. Los bucaneros empezaron a retroceder despacio como era normal. Entonces, el joven colocó la punta de su espadón en el cuello de aquella persona e indicó con un gesto de cabeza que procedieran a arrestarlo. Xemnas entonces lanzó un poderoso corte al aire y una especie de dragón blanco de energía se formó de la nada. Se trataba de una poderosa onda cortante, la cual se estampó contra el barco enemigo, reventando el mástil y parte de la cubierta. El chico entonces guardó su arma en la funda y dio la espalda al resto. Todos lo conocían ya y sabían que quería que arrestasen a todos los supervivientes.

Xemnas entrecerró los ojos y nada más llegar a su camarote se sentó en su silla y colocó los codos sobre el escritorio. Tan solo había tenido que salir un momento a terminar con la batalla. Él mismo se notaba una persona más seria. Después de todo lo que había pasado, se había vuelto demasiado solitario. Sería siempre así, salvo cuando estuviese rodeado de la gente que quería. Echaba de menos a la brigada y a su chica, pero ya faltaba poco, ellos pronto volverían…

Peticiones:
- Medalla al mérito por el último pirata que sale.

- Barrera De Luz: Xemnas adquiere la capacidad de golpear el aire con fuerza y provocar mediante su control de la energía una especie de barrera en forma rectangular. Este escudo es transparente y permite ver a través de él. Mide dos metros de altura, cuatro de largo y ochenta centímetros de grosor. Tiene una dureza de 8,5 en escala moh y puede imbuirse en haki armadura. Puede permanecer activado dos post si no lo rompen y puede invocarse de nuevo tras dos post. Xemnas puede cambiar su posición controlando la energía con su mano o espada.


- Emperador Blanco, lo mejor de: Durante tres post, Xemnas puede activar esta técnica. Su cuerpo se ve rodeado por un aura blanca, y sus cabellos toman el mismo color. Su fuerza se ve aumentada en un 400%. Además, su mente pasa a un estado total de calma, siendo difícil provocar que se enfade. Suele usarla cuando la situación se pone difícil

A

Durante tres post, Xemnas puede activar esta técnica. Su cuerpo se ve rodeado por un aura blanca, y sus cabellos toman el mismo color. Su fuerza se ve aumentada en un 700%. Además, su mente pasa a un estado total de calma, siendo difícil provocar que se enfade. Suele usarla cuando la situación se pone difícil. Cuando termina, puede usarlo tras otros dos post.

- Power up pasivos: Fuerza / Agilidad / Resistencia / Velocidad: x3

Obtener el brazalete del Simurg con permiso de Al.










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Re: La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

Mensaje por Señor Nat el Mar 27 Jun 2017 - 3:05

Buenas noches, soy Nat y hoy seré tu corrector. Como ya nos conocemos, deja mis putas galletas o el 3 no te lo quita nadie. Dicho esto, tú no puedes sobornarme, y no te creas que por moverte despacio dejo de ver cómo me robas. Suelta. Mi. Puta. Galleta. Bueno mira, que te voy a corregir. Por capullo. Comencemos:

Bueno, como últimamente estoy siendo cruel en las correcciones, tienes un cero. A otra cosa.

Se va a otra cosa...

Vuelve...

En fin, parece que no puedo hacer esto o el subnormal de Kus planta una queja pública, así que te corregiré. En fin, hagamos de tripas corazón.

Lo primero que debo decir es que el diario es muy corto. No como diario, sino como Time Skip parece un poco escaso. Entiendo que debas hacer muchos, pero ése no es motivo para dejar sin cariño a Chema. Dicho eso, debo decir que en general tampoco pides tanto como para necesitar una extensión mayor, salvo en tema de Power Ups, que hablaremos más adelante.

Bien, tu escritura es en general buena. No vas a ganar un certamen literario pero se deja leer, tiene buen ritmo y por lo general es fluido. Parece que dejamos atrás esa oscura época de sonrisas ladeadas, pues sólo hay un "ladear" en toda la narración y es la cabeza completa. Pero hay errores tipográficos e incluso algún que otro cambio ninja de nombre que estropea un poco la lectura. Además, me molesta mucho que cuando estás narrando una conversación pongas punto y aparte para explicar las expresiones o poner una aclaración, tal como "Dijo" o "respondió". Ambos casos están sacados del diario y en ocasiones lo pones tras el guión y otras veces en otro párrafo.

Dejando la escritura de lado, que es el peor punto que tienes, hablemos de la historia. Hace unos días resté mucha puntuación a Asderdeker por contarme cosas que su personaje no veía. Si ahora dejase pasar la escena del beso en vano, esto sería un poco hipócrita por mi parte. Aunque está mejor integrado debo recordarte que dentro del rol sólo deberías contar con lo que tu personaje detecta. Pero bueno, es una escena de un párrafo que apenas influye, pero bueno.

Vamos a analizar la historia: Xemnas va a perseguir a Jin pero no lo encuentra, y tras unos meses quiere volver tras él, siendo traicionado. Esto le cuesta la voz y seguramente un buen trauma. Tras eso entrena, sin más. Es una historia sencilla, con una temática muy shonen y en su modo original. Como te he dicho no ganará un certamen de escritura, pero ha sido entretenido y bastante enérgico, algo que me releería un par de veces con cierto placer, especialmente el combate. Del mismo modo la sencillez me ha cautivado, en el sentido de que son cosas muy sencillas y con un quiebro original: La batalla importante en medio, entrenamientos sin mayores, una cierta interacción... Me ha faltado ver una mayor interacción de Xemnas, pero no está mal.

Voy a darte un 8 de nota, y obtienes todo menos los Power Ups, que te explico uno a uno a continuación:

Fuerza y Agilidad las has entrenado bastante, efectivamente. No obstante, Resistencia bastante menos y velocidad sencillamente no. Por ello, van a resultar en 3 3 2 0, siendo que obtienes x3 en fuerza y agilidad y x2 en resistencia. Velocidad, por el motivo explicado, no te lo voy a otorgar.

Dicho esto ganas 72.000 puntos de experiencia (8 niveles aproximadamente), y si así lo deseas podrías pedir una segunda corrección.

Buenos días.

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Re: La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

Mensaje por Xemnas Death el Mar 27 Jun 2017 - 3:09

Tomaré en cuenta los consejos de las expresiones tras los diálogos. Gracias por la velocidad y corrección asumida.

Acepto la nota y todo lo mencionado.

Un saludo ^^
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Re: La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

Mensaje por Señor Nat el Mar 27 Jun 2017 - 3:12

Hoja actualizada.

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Re: La Luz De Un Nuevo Amanecer [Time Skip 2017]

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