[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Vie 23 Ago 2019 - 18:06

Roland contempló impasible como unos de sus compañeros del Cipher Pol, al que no había visto en su vida, entraba en su laboratorio e interrumpía un importante experimento para informarle sobre una misión de debía realizar. ¿Tenía que ser justo ahora? El joven mink llevaba una eternidad esperando una misión desde que oficialmente había ingresado a la agencia. Cómo no le llegaba ningún aviso, se hartó de esperar y decidió empezar una investigación científica. Y justo ahora que estaba logrando algún avance le interrumpen en el momento más crucial. Debía ser una broma.

El felino decidió quitarse la bata de laboratorio y subir a hablar con sus superiores. Les explicaría que se encontraba en un momento importante de la investigación y que no podía abandonarla en ese momento. Que enviasen a otra persona y que se encargaría de la siguiente. Una vez que hubo llegado al despacho del agente Pluto, tocó la puerta.

- Buenos días, señor. ¿Puedo entrar? - preguntó el joven agente.

- Adelante, pasa - respondió una voz desde el interior.

El mink abrió la puerta y entró con soltura, como hacía siempre. Observó la habitación, que seguía igual que siempre. Grandes cristaleras al fondo con vistas a toda Ennies Lobby, varias estanterías repletas de libros antiguos y nuevos y un amplio escritorio de madera tras el que se encontraba sentado el agente Pluto.

- Toma asiento, vamos a hablar de los detalles de tu misión, Roland.

El agente le hizo un gesto con las manos ofreciéndole una de las dos sillas que se encontraban delante del escritorio, también de madera. El felino le hizo caso y se sentó en la silla de la derecha.

- Verá señor, sobre eso quería hablar. Ya sé que es la primera misión que se me asigna como iniciado, pero no seré capaz de participar en ella. Estoy en mitad de un experimento muy importante que beneficiará a la agencia y debo quedarme para terminarlo. En cuanto haya acabado la investigación estaré encantado de aceptar cualquier misión que se me asigne - expuso Roland en un alarde de charlatanería.

- Es una lástima, pero probablemente será la mejor decisión. Al fin y al cabo, no creo que seas capaz de hacerle frente a un felino de grandes proporciones.

Roland se quedó mirando al agente. Pluto sabía que a él no le agradaban los felinos y tampoco le gustaba que le infravalorasen. Roland sabía que él lo sabía, pero aún así no pudo evitar caer en la trampa.

- Está usted equivocado señor. Soy más que capaz de cumplir con ese trabajo. Es más, si solo se trata de eso, supongo que podría considerarlo como un pequeño descanso antes de seguir con la investigación. Así que yo me haré cargo. ¿Cuáles son los detalles de la misión?

El agente sonreía con picardía. Había conseguido lo que quería.

- Es en las islas Organ, en el Easte Blue. Allí habla con un hombre llamado Bruce Vanair que habita en una villa costera de la isla principal. Y para que lo sepas, no es una misión oficial. Debido a la inactividad de las células revolucionarias, aún no he conseguido un trabajo adecuado para ti, pero esta misión será como una puesta a punto para ti y, en caso de tener éxito, te recompensarán. En todo caso, no ensucies el orgulloso nombre del Cipher Pol, ¿entendido?

- ¿Por quién me ha tomado? Yo nunca fallo - dijo el mink y salió del despacho directo a su habitación a recoger todas las cosas necesarias.

No creía que la misión durase demasiado pero era mejor estar preparado. Una vez que estuvo listo se dirigió a la planta de los aparcamientos, donde tenía aparcada su preciosa NeoBike negra en su propio aparcamiento privado. Se subió a la moto voladora y puso rumbo a las islas Organ. Después de muchas paradas para repostar y admirar el paisaje de distintos sitios, llegó a su destino, la isla principal.

- Ahora a buscar a ese tal Vanair. Con la suerte que tengo lo encontraré borracho tumbado en el suelo fuera de un bar de piratas.

Con ese alegre pensamiento y aún subido en su moto, comenzó la búsqueda del hombre.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Dom 25 Ago 2019 - 20:05

Información de misión:
Nombre de la misión: Cazador de pescados

Contratante: Brusse Vanair

Descripción de la misión: En una pequeña villa costera en la isla principal, la actividad económica más importante es la pesca. Desde hace algunos meses, un felino bastante grande anda causando destrozos en el puerto y los comercios debido al olor a pescado fresco. Cuando sacia su hambre se vuelve a las colinas y desaparece. Necesitamos que alguien se lo lleve lejos o acabe con él.

Objetivos secundarios o alternativos: Alguna vez se ha llevado algunos objetos de valor, por lo que si se encuentra su escondite y se recuperan, los esfuerzos serán recompensados.

Recompensa: 300.000 berries más un objeto infrecuente si se cumple el objetivo secundario (tienen que ser objetos a los que los lugareños puedan acceder mediante sus contactos mercantiles, no inventos químicos, implantes, etc.) para cada uno.

Clasificación: Caza y recuperación

Lugar: Islas Organ — East Blue

Máximo de participantes: Tres

Tiempo límite: 1 de noviembre de 2019

Información de isla:
Nombre de la isla: Islas Organ




• Mar: East Blue
• Descripción de la isla: Archipiélago habitado únicamente en su isla central, ya que las demás apenas suponen unos pocos kilómetros de terreno.  con capital en la Ciudad Orange, primera edificación del hombre, realizada dos siglos atrás. Esta ciudad fue construida por ciudadanos que habían perdido su hogar a causa de los piratas, teniendo que huir para conservar la vida y empezar de cero. Si bien antaño era una ciudad pequeña, ahora se ha ampliado, volviendose la más grande de las islas. A su alrededor, en las faldas de las colinas que sirven de refugio en caso de ser atacados, se han ido creando nuevas poblaciones, así como caminos que conectan estas con la ciudad. También hay villas cercanas a la zona costera.
• Fauna reseñable: -
• Asentamientos importantes: Ciudad Orange.
• Edificios:
• Detalles relevantes: -
• Facción: Independiente

¿Quizás estaba exagerando con mi idea de ‘’visitar el mundo’’ antes de comenzar una travesía real por fin? No, no creo. Me quedaba tiempo más que de sobra por delante y, aunque no servía de nada decir que conseguía trabajos en cada isla —ya que el dinero que conseguía no solía abandonar esa isla, al menos no en forma de monedas o billetes—, estaba claro que cada viaje me cambiaba poco a poco, usualmente para bien. Veía más paisajes cada vez, conocía más formas de vivir, contemplaba el cuadro de la humanidad desde cada vez más lejos, perdiendo de vista según qué detalles, pero ganando perspectiva. Podría haber elegido destinos que estaban más cerca de mi rango de acción y haberme limitado al Paraíso, pero una cosa había llevado a otra desde lo sucedido en el West Blue, y ahora estaba de paseo de la mano de una tripulación de mercaderes que me tenían de guardaespaldas. Mientras que no metiese la nariz en sus asuntos y sus ‘’dudosas’’ transacciones, ellos me pagarían por un trabajo que consistía en sentarme en el barco y no hacer nada.

El East Blue era bien conocido por ser uno de los mares más tranquilos, con islas que en poco o nada me recordaban a las del Paraíso. Se respiraba paz, al menos por el momento. Ni zonas estrafalarias, ni difícil navegación ni nada que supusiera una traba en el camino de esta gente, así que a lo mejor este trayecto me ablandaba. De todas formas, dudaba mucho que tardase en volver demasiado tiempo al archipiélago, donde ya tenía una serie de clientes de confianza y alguna buena alianza, aunque también precio por mi cabeza…

Desembarcamos nada más alcanzar puerto o, mejor dicho, desembarqué únicamente yo, acompañado de una serie de cajas de tamaños sorprendentes, las cuales no tardaban en desaparecer dentro de otra nave, o en algún garito de allí, y otros nuevos aparecían para rellenar el hueco que habían dejado las primeras. Curiosamente, era un ajetreo discreto, intentando evitar miradas indiscretas y atenciones indeseadas. Le dejé de prestar atención a las transacciones en el momento en que uno de los señores regordetes que me habían acompañado durante todo el viaje carraspeó:

—Zarpamos mañana al mediodía. — Esbozaba una sonrisa, como si se tratase de una madre que dejaba claro el toque de queda a su hijo. — Si llegas tarde, quizás ya habremos zarp-- — Le lancé una mirada seria, aunque sin malicia, que le hizo recapacitar — E-eso, que tengas en cuenta la hora.

Me di la vuelta, enfilando hacia lo que parecía ser el centro de aquella isla, la ciudad Orange, esperando encontrar algo que me mantuviera entretenido hasta el día de mañana. Había dejado la americana en mi camarote, bien escondida, y ahora me alegraba. Incluso llevando únicamente la camisa negra, el pantalón y los zapatos hacía bastante calor y, aunque ahora me veía forzado a llevar las tres pistolas a plena vista, metidas en el pantalón y sujetas por el cinturón, no creo que tampoco fuera a pasar nada porque les diera un poco el aire.

Una vez alcancé la plaza, o al menos lo que parecía serlo, simplemente tuve que pararme un par de segundos a escuchar atentamente para descubrir dónde se hallaba mi oportunidad: un gran tigre, gato, o algo parecido estaba atacando el poblado con cada vez más frecuencia, usualmente por la presencia de pescado, y los vecinos estaban desesperados buscando a alguien que se encargase de él. Con una sonrisa ladina, tratando de aparentar amabilidad y confianza, me acerqué a las personas que estaban hablando de aquel tema:

—Perdone por la indiscreción, pero me interesaría saber más sobre ese felino que os está trayendo de cabeza… ¿Hay alguien en esta ciudad que se esté encargando de todo este tema?

El señor, que rozaría los cincuenta, se rascó la cara, produciendo un sonido algo desagradable con la barba de varios días y, dejándome entrever cierta incredulidad en su tono, me contestó:

—¡Claro que sí, chavalito! ¿Tenéis algún trabajo en la escuela sobre eso o algo? — Se rió ruidosamente, atrayendo la atención de los que paseaban alrededor. Yo me limité a no borrar la sonrisa de amabilidad, esperando una respuesta. — ¡Por esa calle, subiendo, tienes la casa de Brusse, lo sabe casi todo sobre el animal! ¡Pero cuidado, es un poco, ya sabes, rarito! — Hizo un gesto ridículo con las manos y señaló la dirección a seguir. Luego, me dio una palmadita en la espalda para que comenzara a andar. — ¡Y bonitas pistolas, bastante realistas!

Suspiré, sin darle importancia al asunto. Al menos ya sabía que no se iban a asustar de las armas que llevaba, y eso me quitaba un problema de encima. Comencé a subir y subir, observando la mansión oscura y gótica que se proclamaba reina de toda una colina y que, a todas luces, desentonaba entre el resto de casas que conformaban el modesto pueblo.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Dom 25 Ago 2019 - 21:54

Roland no tenía ninguna pista para encontrar a su hombre más que su nombre. Eso no suponía ningún problema. En la agencia se les enseñaba a los aspirantes a agentes cómo encontrar personas con mucha menos información, no por nada eran el servicio de inteligencia del Gobierno Mundial. Pero allí, en una villa en la que todos se conocían, tardaría menos de quince minutos en encontrarle, y así fue.

Lo primero que hizo el joven mink fue encontrar la taberna del pueblo. También existía la posibilidad de encontrar a ese hombre preguntando en el mercado local o a los pescadores de la costa, pero, si uno quiere la mejor información, debe dirigirse a las tabernas. En esos lugares no solo podías encontrar a la gente con cierta facilidad, además podías obtener información relativamente fiable si sabías como hacerlo. Por suerte, Roland sí sabía.

Aparcó su moto al lado de la entrada. Miradas curiosas no le quitaban el ojo de encima. Seguramente esas personas no hubieran visto un mink en sus vidas y Roland estaba harto de esas miradas. Se planteaba seriamente usar una máscara para esas situaciones, aunque en el fondo albergaba la esperanza de que se fijaran en el traje que le caracterizaba como agente del Cipher Pol. El agente Pluto le había pedido que dejara una buena imagen, por lo que se quitó la parte de arriba del traje y se dejó solo su habitual bufanda. Lo que estaba a punto de hacer no debían relacionarlo con la agencia.

Entró en el local y antes de avanzar hacia la barra dio un vistazo a su alrededor. Nada parecía desentonar. En un par de mesas habían varios trabajadores bebiendo, y en otra más apartada un grupo de personas echaba una partida de cartas. En un principio nadie se percató de su presencia. Todos estaban borrachos o concentrados en sus asuntos. Todo parecía normal, por lo que Roland se dirigió a la barra y una vez allí habló con el camarero.

- Un vaso de leche, por favor - el hombre se le quedó mirando con extrañeza -. Rápido, no tengo todo el día - añadió.

El hombre se agachó detrás de la barra y enseguida le sirvió. Una vez hecho se dio media vuelta y siguió con lo suyo. Roland no le dio importancia y se concentró en escuchar lo que decían las otras mesas. Al parecer un pinche de cocina se había acostado con la mujer del verdulero. Eso no le servía de mucho, así que cogió su vaso de leche, agarró una silla con la otra mano y se acercó a la mesa donde había escuchado esa noticia. Colocó la silla dando la espalda a la mesa, apoyó su vaso y se sentó de forma despreocupada.

- Vaya, vaya. Aquí hay alguien a quien le gustan mucho los rumores. No sabrás tu por casualidad donde se encuentra Brusse Vanair, ¿no? Y antes de que abras ese pico de borracho que tienes por boca me gustaría avisarte de que tengo prisa y poca paciencia, así que ya puedes ir desembuchando -dijo mientras ponía una mirada perversa y acercaba sus garras al cuello del hombre.

- Vale tío, no quiero problemas. Ese a quien buscas es el ricachón del pueblo. Es quien controla el negocio de la pesca en la isla, el noventa por ciento de los barcos pesqueros son suyos. Su casa es una mansión en lo alto de la colina que hay más al norte, no tiene perdida - dijo el hombre mientras una gota de sudpr recorría su frente. Sus compañeros permanecían inmóviles observando la situación.

- Muy bien, muy bien. Ahora dime lo que sepas sobre ese gran felino del que he escuchado hablar. Rapidito.

El hombre tragó saliva. Su mirada reflejaba nerviosismo.

- Pues...no sé mucho sobre ese tema. He escuchado que roba pescados desde hace un tiempo, pero nunca lo he visto. No sé más, lo juro - esto último parecía más un súplica que una respuesta.

Roland sonrió y le dio un par de cachetes en la cara.

- Perfecto, ¿has visto qué fácil? - dijo y se bebió su caso de leche - Esto lo dejo a tu cuenta. Encantado de conocerte, si tienes suerte no nos volveremos a ver.

Se levantó y se fue. Ya fuera del local levantó la vista y no tardó en distinguir la mansión que le había dicho. Todavía seguía riendo interiormente con el numerito que había montado ahí dentro. Qué fácil resultaba sacar información a la gente.

Se montó en la moto y puso rumbo a la colina. No tardó en llegar. Cuanto más se acercaba, más tétrica resultaba la casa, pero eso a Roland le daba igual. No era lo más raro que había visto en su vida. No tenía más que mirarse en un espejo, cosa que podía hacer en cualquier momento. Si no fuera porque él mismo pertenecía a la raza mink, dudaría de su existencia, ya que nunca se había encontrado con un compatriota, y tampoco le agradaba la idea.

Apartó todas esas ideas de su cabeza cuando se bajó de la moto y se volvió a vestir. Tocó la puerta y mientras esperaba a que le abrieran alguien apareció detrás suyo. Se trataba de un chico bastante joven, lo suficiente para considerarle un niño.

- Y tú qué eres, ¿un boy scout? Si quieres vender galletas en esta casa espérate a que hable yo primero.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Lun 26 Ago 2019 - 12:49

La cuesta que me dirigía hacia la casa de aquella persona se había convertido en un enemigo a batir: no era empinada ni nada parecido, pero sí que era larga. Si sumabas la media hora o más que perdí caminando al hecho de hacerlo dándole la espalda al sol de la mañana con ropa negra, salía un resultado: insolación. Y la solución era bien fácil: simplemente transformarme en electricidad y subir el camino con la velocidad que aquello me proporcionaba, pero prefería no llamar tanto la atención si no era algo imprescindible. Así, con un par o tres de gotas de sudor cayendo por la frente y otras pocas por la espalda, y de un humor bastante frágil, alcancé una pequeña llanura en la que estaba edificada aquella mansión de mal gusto.

Quizás hoy era uno de esos días en los que no debería haberme siquiera levantado de la cama, en los que es mejor dejar pasar el tiempo, ya que la mala suerte te iba a acompañar a cualquier lado. Parecía que no iba a tener la atención del tal Brusse únicamente para mí, sino que la tendría que compartir con aquel sujeto que estaba esperando en la puerta, junto a su moto. Perfecto, ahora me tocaba aguantar a un mink mientras conseguía la información necesaria para ponerme a trabajar, y el aura que desprendía no me terminaba de atraer. Parecía alguien salvaje y burdo, aunque quizás su ropa amortiguaba un poco esta sensación. Nada más me vio aparecer se burló de mí, tratándome de boyscout y, aunque en cualquier otra situación me hubiera importado más bien poco, venía cansado para aguantar gilipolleces.

A pesar de que él no pudiera percatarse por mi flequillo, lo miré fijamente con un aura asesina. No debía ser tan difícil coger una Elektro y taladrarle la cabeza de un disparo, apartar el cadáver y seguir con lo que había venido a hacer. Sí, ese sería el plan: simple y conciso. Con velocidad coloqué mi mano detrás de mí para coger la pistola que buscaba y, una vez que noté el tacto de los metales que la conformaban, estaba preparado para llevar a cabo el movimiento que le daría fin a aquel chico. Entonces, escuché una voz por el camino que había venido y decidí abortar, eran demasiados testigos y, por ende, un trabajo que no tenía ganas de realizar. Además, ¿¡quién cojones iba a subir aquella rampa si no era para ir a casa de Brusse!? Se iban a parar al lado nuestra, seguramente.

Ignorando todo lo que me rodeaba, opté por dejar la pistola donde estaba y, caminando con tranquilidad hacia lo que parecía ser la puerta de aquel lugar, suspiré y, sin siquiera girarme a mirar al que hacía bien poco me había hablado, le contesté:

— No creo que tengas mucha prisa para venderle un seguro, ¿no? — Me planté delante de la puerta y toqué, esperando a que me atendieran. Si se le ocurría cualquier mala idea al mink, como apartarme o golpearme, le dejaría, ya que no entraba dentro de mis planes el hacer una demostración del poder de mi fruta delante de tanta gente.

— ¡El señor Brusse no estará esta mañana en sus aposentos, señorito! — Una voz bastante educada y elegante parecía referirse a mí. Era la misma que había escuchado hacía escasos momentos subiendo, y ahora descubría que pertenecía a lo que, a juzgar por su ropa y modales, parecía un mayordomo, seguramente trabajador del ricachón de la mansión a la que intentaba entrar. — ¡Tiene que llevar a cabo unos… unos quehaceres, sí!  — El tono no se notaba confiado, pero eso tampoco tenía porqué significar nada importante. — ¡En su ausencia, confío en que yo les podré atender como es debido!

Con unos andares propios de alguien de su edad, portaba un par de bolsas bien llenas, opacas, las cuales soltó justo delante de la puerta mientras nos dedicaba una gran sonrisa.

— ¿Dónde habré dejado la llave…? — Inspeccionaba los bolsillos, hasta que pareció encontrar lo que buscaba en el bolsillo trasero. — ¡FUERA DE AQUÍ, NUESTRA CASA ESTÁ YA ASEGURADA A TODO RIESGO! — Lo que portaba en las manos no parecía ser para abrirnos la entrada, sino para alejarnos de allí. Una Desert Eagle que sujetaba con ambas manos de forma ciertamente profesional nos daba la bienvenida a la vez que nos instaba a marcharnos, todo porque aquel tipo trajeado daba la sensación de ser un vendedor de mala monta bastante estrafalario. Me parecía correcto echarlo, pero quizás los métodos estaban siendo un poco excesivos. Aunque, a decir verdad, yo también parecía uno…, éramos una pareja bastante rara. — ¡U OS VÁIS O…! — No parecía ocurrírsele ninguna amenaza decente. Levanté las manos, preparado para esquivar cualquier bala que me fuera a disparar, aunque dudaba que fuera a apretar el gatillo.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Lun 26 Ago 2019 - 14:10

Cuando le habló, el joven chico le lanzó una mirada, pero no fue la típica que mezclaba curiosidad y desconcierto. Realmente no podía decir de qué clase de mirada se trataba, sus ojos quedaban ocultos tras una cortina de pelo, pero algo de esa mirada hizo que se le pusieran los pelos de punta al mink. No le gustó sentirse así, cosa que hizo que se pusiera en guardia con el chico. Empezó a fijarse mejor en él, intentando obviar su corta estatura y aspecto infantil. Iba vestido con ropa muy formal. Casi le recordaba a los agentes del Cipher Pol, solo que las camisas de estos eran blancas. Alrededor de su cintura tenía alguna pistola, y no parecían juguetes. ¿Quién era ese niño y qué hacía allí?

El ambiente pareció tranquilizarse y el muchacho avanzó hasta la puerta. Sin siquiera dignarse a mirar en mi dirección me lanzó un comentario que daba a entender que yo no era más que un vendedor de seguros. ¿Qué diantres le pasaba a ese chico? Pensó en sacarlo de su error con algún comentario inteligente pero pensó que a lo mejor era su casa. Podía ser el hijo malcriado del dueño de la casa y era mejor no hacer nada que pudiera alterarle aún más. No quería escuchar una bronca del agente Pluto a su vuelta.

Se quedó quieto enfrente de la puerta, justo al lado del chico. Siguió observándolo. ¿No tenía llaves de su casa? Era extraño, sin duda. Y más extraño fue que apareciera por el camino lo que parecía un mayordomo y no le atendiera. Por lo menos no se había equivocado de lugar ya que mencionó al tal Brusse, pero le dejaba con la incógnita de la identidad del chico. ¿Qué clase de niño llevaba pistolas?

Decidió dejar de darle vueltas en su cabeza y se dispuso a hablar con el afable señor que venía de hacer la compra. Parecía cansado, pero estaba siendo amable, así que yo también se vestiría con amabilidad, al menos, de momento.

- Muy buenas amable señor. Me llamo Roland Oppenheimer y he venido para... - dejó de hablar en el momento que el el mayordomo en vez de sacar las llaves sacó un arma.

¿Qué le había dado a la gente de esa isla con llevar pistolas encima? ¿Era el día mundial de lleva tu arma contigo? Ya se estaba empezando a cansar, no solo de eso sino de que le confundieran con un maldito vendedor de seguros. La próxima vez que viese a uno le partiría la cara. Ahora tenía a un niño inexpresivo, un viejo loco, y una misión aún sin resolver, y tan siquiera era una misión oficial. Si querían ponerle a prueba, lo habían conseguido, y no solo eso, también habían conseguido que perdiera la paciencia.

Con paso lento se acercó al mayordomo y puso una mirada asesina. Al hombre le temblaban las manos. Parecía haber manejado armas pero se notaba que no estaba acostumbrado a tirar a matar.

- ¡¿QUÉ COJONES CREES QUE ESTÁS HACIENDO VIEJO?! ¡¿CUANTOS MINKS HAS VISTO EN TU PUÑETERA VIDA QUE VAYAN POR AHÍ VENDIENDO LETRAS DE SEGURO AL POR MENOR?! ¡YO TE LO DIRÉ, CERO!

Se acercó aún más y agarró la pistola por el cañón. No se la quitó de las manos, sino que que la dirigió hacia su frente, encima de sus ojos y activó el Tekkai sin soltar la pistola.

- ¡AHORA TE JURO QUE SI NO APRIETAS EL GATILLO TE MATARÉ TOPO CEGATA DE MIERDA!

- Pero... - exclamó el hombre asustado.

El mayordomo estaba colorado y no sabía qué hacer. Intentaba apartar la pistola pero no podía, y en su interior presentía que el agente cumpliría su palabra.

- ¡VAMOS! ¡¿A QUÉ ESPERAS?! - instó Roland

El mayordomo muerto de miedo disparó. En su cabeza estaba planeando su huida de la isla cuando la voz del mink le interrumpió.

- Espero que te haya quedado claro que lo que no soy. He venido a hablar con Brusse por un problema relacionado con peces y un gato muy muy grande. Así que ahora espero que te des prisa en abrir la puerta y llevarme ante él, que no tengo todo el día.

El mayordomo se limpió las lágrimas de los ojos, guardó la pistola y se puso a buscar la llave. La bala cayó al suelo en cuanto quitó el arma de la frente del mink. Apenas si había un rasguño y una pequeña marca de quemadura, pero no se apreciaba ningún daño.

En lo que el mayordomo abría la puerta, Rolando miró al chico.

- Si quieres entrar, hazlo, a mí me da igual, pero córtate el pelo que no me gusta hablar con alguien a quien no puedo mirar a los ojos.

No le mencionó nada sobre que le confundiera con un asegurador. Él también le había confundido con un Boy Scout, por lo que pensaba que estaban en paz en ese aspecto. Sentía curiosidad por saber qué hacía allí, pero estaba seguro de que lo descubriría pronto.

Una vez dentro de la mansión, la cual resultaba mucho más agradable dentro que fuera, lleno de muebles de madera antiguos y luces cálidas, siguió al mayordomo hasta una habitación en la segunda planta que resultó ser un despacho. Habían varias estanterías con libros, un par de sillas con cómodo aspecto delante de un gran escritorio y, justo detrás en un sillón de cuero, un hombre de mediana edad, Brusse Vanair. Sin dejar hablar al mayordomo, Roland se adelantó e hizo acto de sus modales.

- Buenos días señor Vanair. Soy Roland Oppenheimer, vengo de parte del Gobierno Mundial por su asunto con felino. ¿Le importa que me siente y charlemos un rato?

Si el muchacho les había seguido o no, le daba igual. En ese momento iba a hablar de negocios y estaba centrado solo en eso.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Lun 26 Ago 2019 - 20:01

Con una entereza propia de un guerrillero experimentado o, en  su defecto, de un loco, el mink optó por, en vez de asustarse como cualquier persona normal, acercarse al mayordomo y, tras gritar como si estuviera completamente demente, tomó el cañón de la pistola y se apuntó a si mismo. En la frente. Lo instaba con todas sus fuerzas, coaccionándolo, a que apretase el gatillo y tratara de volarle los sesos en frente de la puerta de su amo. Y había dos cosas que estaban mal con todo aquello: la primera era que, si tantas ganas tenía, lo más seguro es que tuviera algún plan para zafarse de esa bala; la segunda era que, si lo lograba por algún casual, tendría que estar limpiando el estropicio de sangre y sesos un buen rato y eso no era grato. Todo transcurrió como el felino quería, y la bala se paró en seco contra el cráneo. Un deje metálico, un tintineo, indicaba que aquella munición había encontrado frente a sí un objetivo difícil de atravesar y, cuando dejó de encañonarlo, aquel proyectil simplemente cayó al suelo. Quizás me encontraba frente a alguien más interesante de lo que pensaba. Al fin y al cabo, no se veían mink todos los días.

Al parecer aquel sujeto se llamaba Roland y, aunque se había presentado con su apellido también, no había logrado entender realmente cómo era, así que simplemente lo llamaría por su nombre. U hombre gato, una de las dos. De todas formas, había descubierto que también se estaba planteando acompañarme al trabajo con el felino que atemorizaba al pueblo, aunque él no lo supiera todavía, y quería verse con Brusse por esa misma razón. Me dirigió unas palabras que se me olvidaron nada más cruzar la puerta que el asustado ayudante había abierto para nosotros, y pude ver el interior de la casa. Al parecer se le había acabado el mal gusto al hacer el edificio, porque allá dentro solamente se podía respirar un ambiente de tranquilidad, elegancia y bienestar. Había estado en edificios bastante parecidos así que no me sorprendía, pero comparar aquella mansión a las casas que ocupaban la mayoría del pueblo era un ejercicio cómico y triste a partes iguales. No me parecía justo pero, quien sabe, a lo mejor aquel señor simplemente se había ganado toda aquella fortuna a través de trabajo duro y esfuerzo, y no por simplemente heredarlo, y se lo merecía.

Subimos a la segunda planta y, ya allí, atravesamos una de las puertas que nos dejó ver lo que parecía ser el despacho del ‘’señor’’ Vanair. Ya allí, Roland se presentó como un enviado del gobierno, y así el hecho de que había logrado parar una bala con la frente conseguía una explicación lógica. Yo, en vez de destacar como él, preferí hacer una reverencia, tratando de hacer entender que la razón de mi visita era la misma, y que mi nombre no importaba lo suficiente como para presentarme. Miré detrás de mí, esperando ver a aquel mayordomo presentándose ante su jefe, pero solo me encontré con que había desaparecido de la habitación, cerrando la puerta silenciosamente. Y entonces, sucedió. Las luces de la habitación comenzaron a apagarse lentamente, dando paso a una oscuridad, fruto de que aquella sala tenía todas las persianas y puertas cerradas. Una vez que fui incapaz de ver a dos palmos de mí, mi corazón sufrió un vuelco y comenzó a dolerme el pecho, como si aquel músculo quisiera abandonar mi cuerpo. Traté de colocar la mano en la manilla de la puerta y abrirla para abandonar aquella estancia, pero el cerrojo no opinaba lo mismo, así que simplemente la giré de forma nerviosa mientras mi cerebro no quería funcionar. Los ruidos cada vez se intensificaban más y más detrás de mí. Y, cuando mis pulmones ya se iban a rendir, escuché dos ruidos sordos, un ‘’¡ACCIÓN!’’ y un par de focos se encendieron.

Brusse, aún elegante por su cuidado pelo y su figura esbelta, había cambiado el traje con el que lo habíamos visto al entrar por unas ropas de jornalero, específicamente por un delantal y ropa modesta, y llevaba un abanico delante suya que agitaba nerviosamente para dar aire a una serie de peces que llevarían secos más de una semana, colocados sobre la mesa del despacho. Con gestos sobreactuados y pestañeando más de lo normal, miraba de un lado a otro, cuando comenzó a hablar sin prestarnos atención:

— ¡Oh, mis peces! ¡Oh, mi vida! ¡Los que traen el pan a mi casa cada día! ¿Qué haría sin vosotros? — Cogió lo que parecía ser una tuna decrépita y la abrazó, dando lugar a una escena bastante morbosa. — ¡De ustedes dependo yo, y toda mi familia! — La mecía como un bebé, pero, otra vez, con movimientos demasiado rápidos y forzados, hasta que se cayó. La recogió nuevamente y la dejó en su lugar, demostrando cierta vergüenza. — ¡Cómo os quiero! ¡Sois mi sol y mi luna! — Comenzaba a lanzar miradas hacia nosotros, nerviosas. Mejor dicho, nos atravesaban y terminaban por impactar contra la puerta que hacía un minuto había tratado de atravesar sin mucho éxito. — ¡Mi mundo! ¡Mi casa se cimienta sobre vosotros! — Comenzó a golpear el escritorio repetidamente, en una suerte de crescendo. — ¡Vuestras espinas son los tabiques! — El ruido comenzaba a ser molesto, y la madera crujía a ratos. — ¡Vuestros ojos, mis ventanas! — La mano de Brusse se estaba enrojeciendo con rapidez, y los nudillos parecían sufrir. — ¡VUESTRA COLA ES M--¡ — Golpeó una última vez con tanta fuerza que como acto reflejo se llevó aquella mano al estómago y emitió un quejido, para luego volver a la carga. — ¡ALFREEEEEEED!

El cerrojo de la puerta tras de mí se abrió y la manilla giró, dejando entrar a… ¿al mayordomo? Parecía el mayordomo, esta vez metido dentro de un traje de tigre bastante humillante, de cuerpo entero, con cola y todo. Su cara estaba más roja que cuando se puso a lagrimear ante las amenazas de Roland. Nada más entrar, esperó a llegar a la zona de debajo de los focos para comenzar a imitar unos rugidos que, más que recordar a un tigre, me parecían a los de un gato en celo, pero supongo que tampoco había que pedirle más al hombre. Yo en su situación no sería siquiera capaz de entrar.

— ¡No, el graaaaaan felino viene a por mis peces! — Aquel irritante hombre había comenzado a hablar de nuevo, gesticulando hasta un punto que parecía ridículo. —¡No me arrebates el fruto de mi esfuerzo y dinero, por favor! — Abrazaba los peces, echándose sobre ellos como una madre águila que trata de proteger a sus polluelos. — ¡Atrás!
De forma ágil para su edad, Alfred saltó sobre él y, realizando la mejor llave de lucha libre que había visto en años, logró apartarlo de los peces y tirarlo al suelo, detrás del escritorio donde éramos incapaces de ver. Y no salían de allí, ni se escuchaba nada más. Entonces, se escucharon unos cuchicheos, primero pertenecientes al mayordomo:

—No pienso salir ahí de nuevo, no vestido así.

—¿Quieres cobrar este mes, Alfred? ¿O es que has descubierto cómo alimentarte del aire, Alfred? ¿Eh, Alfred?

De pronto, el tigre volvió a aparecer en escena mientras se escuchaba el grito atronador de Brusse, al que, a efectos de teatro, prefería dar como muerto ya. Aquel señor disfrazado cogió todos los peces, crujiendo algunos en el proceso y, con prisa, salió por la puerta, dejando caer alguno por el pasillo mientras se le escuchaba llorar de impotencia.

El ricachón apareció de debajo de la mesa ya vestido como lo que era, con ropas que podían pagarme perfectamente el Umi Ressha por años, y chasqueó los dedos para que las persianas se abrieran de par en par y los focos se apagasen, dando lugar a un escenario en el que me sentía bastante más cómodo. Miró al suelo y vio un trozo de pescado muerto, al que le dio con el interior del pie y lo lanzó a una pared, tratando de hacerlo desaparecer de nuestra vista.

— Pues así estamos, chicos. — Tomó aire. — ¡ALFREEEED! — Aquella puerta a la que parecía que se le iba a caer ya el pomo de tantos vaivenes que sufría se volvió a abrir, esta vez de par en par, casi golpeándome en el proceso. — ¡Dale lo que buscan a estos chavales! — Nos hizo entrega de sendos sobres sin querer mirarnos a los ojos, dejando asomar el rubor aún. — En uno está el retrato robot del animal y, en el otro, lo que creemos que es la caverna donde se esconde, esperando a que algún desdichado se acerque y… — Se colocó la mano en la frente al más puro estilo Shakespeare y, en ese momento, tomando el sobre con fuerza, salí por la puerta y, tranquilamente, atravesé los pasillos para llegar a la salida de la mansión, mientras todavía lo escuchaba gritar. — ¡OH, LA MUERTE! ¡EL FIN DE LA VIDA! ¡NUESTRO PUNTO DE UNIÓN CON LA MADRE TIERR--¡ — La voz, por suerte, terminó por desaparecer al cerrar la puerta de la mansión.

Fuera, al lado de la moto del perro, o mejor dicho gato, del Gobierno Mundial, miré el cartón mientras esperaba a aquel mink. Necesitaba tanto el aspecto como la localización del animal si no quería darme más trabajo del necesario, y me gustaba optimizar mi tiempo en situaciones como aquella. Si me pedía verlo, le ofrecería el mío a cambio del suyo, para trabajar en igualdad de condiciones.


Contenido de los sobres:
Elige lo que quieres que contenga tu sobre, te lo dejo a tu decisión. Yo me quedaré con el otro y tal.
Sobre A: Mapa:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] D51g2qm
Sobre B= Retrato robot:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Q36lTF1
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Mar 27 Ago 2019 - 0:50

Oscuridad. Es lo único que podía apreciar Roland. Cuando terminó de presentarse, el joven muchacho de la entrada hizo acto de presencia en la habitación, dando a entender que estaba ahí para lo mismo que él. ¿Un chiquillo de instituto intentando cazar un peligroso animal? El mink ya se estaba viendo de canguro cuando se apagó la luz y se escuchó el ruido de la puerta al cerrarse. Lo primero que pensó Roland es que se trataba de una trampa, que por algún extraño motivo los habían atrapado para hacer con ello a saber el qué. Pero no iba dejarse atrapar fácilmente. Adoptó una postura de lucha y unas chispas de electricidad azul recorrieron sus puños. Estaba listo para reaccionar ante cualquier estímulo cuando de repente se encendieron dos focos tras un par de ruidos secos.

Lo que Roland se encontró podría tratarse tranquilamente de lo más extraño que había visto en su vida. Brusse, el magnate del pescado, había desarrollado cierto gusto por el arte dramático. Recreó una obra de teatro digna de un niño de preescolar en la que narraba el problema que tenía con el felino del pueblo. A mitad del espectáculo, si es que se le podía llamar así, no sabía quien estaba pasando más vergüenza, él o el pobre mayordomo obligado a participar en esa pésima recreación con un disfraz lamentable. Casi le daba pena haberle asustado antes. Casi. Seguía sin olvidar que lo había confundido con un vendedor de seguros, pero creía que ya había tenido suficiente castigo.

En cuanto el terrible y traumático espectáculo terminó, Roland no fue el único que se alegró de ello. El joven muchacho que parecía tan estupefacto como él parecía aliviado y con ganas de irse rápidamente. Y eso hizo.

El mayordomo les ofreció dos sobres con la información pertinente. Uno con un mapa de la guarida de la bestia y otro con un boceto de su apariencia. Roland no sabía qué tenía cada sobre y antes de coger el de la izquierda el joven se adelantó y lo cogió primero para irse rápidamente. No le culpaba, él también quería salir de allí lo antes posible, pero no podía irse sin más. Debía dejar una buena impresión. Eso era lo que odiaba de su trabajo, tener que tratar con chiflados sin poder decirles lo que pensaba. Hizo acopio de todo su autocontrol y se despidió de la mejor manera que le fue posible.

- Bueno...señor. Gracias por la información. Volveré en cuanto haya arreglado su problema - el hombre se le quedó mirando, como esperando escuchar algo más -. Ha sido... el mejor espectáculo que he visto.

El hombre sonrió y siguió soltando frases poéticas a la vez que hacía poses dramáticas forzadas. Lo cierto es que no le había mentido, Roland no era ningún amante del arte y nunca había visto una obra de teatro con sus propios ojos, así que la frase la soltó con naturalidad.

Cogió el otro sobre de la mano del mayordomo y salió de la habitación. Con la puerta ya cerrada, abrió el sobre y lo que vio le pareció una broma de mal gusto. El supuesto retrato robot del felino era una serie de rebujatos que apenas se asemejaban a un gato real, mucho menos a uno de grandes proporciones. Quería dar media vuelta y decirle un par de cosas al actor de pacotilla de Brusse, pero no debía hacerlo, así que bajó las escaleras para evitar la tentación. Cuando salió a la calle se encontró al chiquillo mirando el contenido del sobre que había cogido.

- Chico, déjame ver el contenido del sobre que tienes, me haría acabar antes el trabajo.

Lo cierto es que tenía pocas expectativas, con suerte encontraría un croquis con unos pocos árboles mal dibujados. Sin ella, una flecha que señalase hacia el mar. Pero Roland no era estúpido, cualquier pista le haría acabar antes el trabajo, así podría volver con su experimento en Ennies Lobby. De modo que cuando el chico le pidió su sobre a cambio no puso objecciones. Es más, se empezó a partir de la risa por dentro. Quería ver qué expresión ponía el chico.

Roland se sorprendió al ver que el mapa que les habían dado era bastante preciso. Con su moto llegaría rápidamente al lugar y acabaría con el trabajo rápidamente. Solo tenía un problema, el chico. Parecía lo suficientemente duro para enfrentarse a un matón de colegio, pero no estaba seguro de que fuera buena idea dejarle participar en la misión. Era verdad que si al señor Vanair no le importaba, legalmente no era problema suyo, pero no quería cargar en su conciencia con la muerte de un civil inocente. Tenía pocos escrúpulos, pero al fin y al cabo los tenía.

- Chico, esta misión puede ser peligrosa para ti. Si quieres acompañarme, debes demostrarme de qué eres capaz, si no, deberás quedarte aquí. Así que sorpréndeme. Si lo consigues, te llevaré en mi moto hasta el lugar. Si no, pues compartiré la recompensa contigo igualmente.

Una vez dicho, activó el Tekkai. Si bien el chico no parecía poder hacerle daño, esas pistolas que llevaba sí, por lo que era mejor prevenir. Si se le cruzaban los cables y pensaba que era inmune a las balas y le iba a acribillar o hacer cualquier cosa contra su persona sería mejor estar preparado.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Mar 27 Ago 2019 - 20:17

Al menos era…, bastante colorido, ¿no? El contenido del sobre debidamente sellado era un mapa que parecía propio de un juego de niños pequeños, brillaba incluso a la luz del sol. Desde luego, parecía que gran parte del terreno únicamente salía de la imaginación de aquel artista que lo hubiera hecho, porque todo aquello sobre el mapa parecía tan único que era lógico que surgieran dudas. Y después del espectáculo que me habían obligado a presenciar dentro de aquella mansión no cabía duda de que el dueño era un fanático del arte, y quizás esto era simplemente otra tontería de las suyas. No me gustaría confiarme, menos cuando ir hacia donde apuntaba el mapa significaba perder bastante tiempo andando. De lo único que estaba seguro es que estaba cansado ya de moverme de aquí para allá, y hacerlo para no obtener ninguna recompensa me terminaría de poner de los nervios.

Tuve que esperar unos segundos hasta que Roland me alcanzase en la puerta y, sin siquiera dudarlo, me pidió mi sobre. Era el plan principal, eso estaba claro, porque aunque supiera el lugar donde se escondía, si no sabía su aspecto poco podría hacer. Quizás mataba algún otro espécimen que no había hecho nada malo y, aunque tampoco me iba a suponer una gran carga moral, prefería evitar una pelea que poco o nada me iba a reportar. El obtener una vaga idea del físico del animal me iba a permitir buscarlo en caso de que no estuviera allí o, si me lo encontraba por el camino, acabarlo y ahorrarme unos preciosos minutos. Me lo tendió y, a cambio, le cedí el mío, parecía un trato bastante justo. O no, ya que recibí un papel, un triste medio folio que simplemente había sido garabateado de forma que parecía haber un animal. Tenía bigotes, orejas puntiagudas, una cabeza más propia de un melón que de un mamífero, y una boca que parecía más un tres que algo anatómico. El cuerpo no se quedaba muy atrás a decir verdad, porque tampoco terminaban las líneas de conectar, y las patas poco o nada tenían que ver con las de un ser vivo de verdad. Mire por detrás del papel y vi una firma ‘’BV’’, tachada de una forma bastante errática. ¿Por qué no me extrañaba? Mi primera idea de que su mansión podía ser merecida se iba derrumbando con velocidad, parecía ser un inútil en todo lo que se plantease o, al menos, en el arte en general.

Más resignado que enfadado, comencé el paso hacia la dirección que marcaba el mapa, suspirando, cuando escuché la voz del mink a mis espaldas y me paré. Me instaba a abandonar, ya que, al parecer, no me veía capacitado para encargarme de una fiera como aquella. Quizás el aspecto que tenía era lo que le daba esa sensación. Es más, para qué mentirme, era eso, claramente. Siempre estaban tratándome como a un niño y, sabiendo que además esa persona era un encargado del Gobierno Mundial, no se podía permitir dejar a un ‘’nene’’ como yo el ponerse en peligro. Tampoco es que me llegase a importar lo que le pareciese bien o le dejase de parecer, simplemente era lo que quería hacer y, era más que capaz de llevar a cabo todo este trabajo solo. Él era el que sobraba, estaba claro. Volví a caminar, decidido, pero me tuve que detener nuevamente cuando Roland me ofrecía un viaje en moto hacia el destino, y aquello no lo iba a pasar por alto. Por fin iba a dejar de caminar de un lado a otro, y lo único que necesitaba para ello era demostrarle que podía serle de ayuda.

¿Cómo hacerlo? Bueno, tenía claras dos cosas: una es que no iba a utilizar mis poderes de la fruta para superar aquel reto, y que, aunque fuera capaz de parar las balas, no estaba seguro de que fuera a pasar lo mismo con las Elektro Guns. Además, qué cojones, era un oficial del gobierno, no me rentaba el hacerle daño, quizás su pequeño orgullo se sintiera herido si le obligaba a arrodillarse ante mí, así que el espectáculo tendría que ser de otro tipo. Algo más visual y más bonito, menos agresivo.

Comencé a andar hacia la moto, dando una pata a una de las rocas que había a mis pies, del tamaño de un puño, que salió disparada hacia arriba, mientras desenfundaba la Glock y comenzaba a apuntar. Disparé una vez, partiendo la roca en varias partes, las cuales me encargué de ir tiroteando una por una mientras caían, haciéndolas disminuir el tamaño hasta ser pequeños restos. Mientras, el mink claramente iba a estar mirando los disparos y las rocas, así que su atención estaría desviada de mí. Trasformándome en electricidad por una fracción de segundo aparecí donde iban a caer los restos con pólvora, cogiéndolos con la mano antes de tocar el suelo.

— Quizás eres tú el que tienes que demostrar su valía. — Miré en su dirección y, mientras enfundaba la Glock con la mano derecha, desenfundé una Elektro Gun con la izquierda, la cual tenía las esferas cargadas de antemano por el viaje. Apunté hacia el espacio que quedaba justo frente a su corazón, y amagué con disparar, pero terminé por arrepentirme antes de apretar el gatillo. Aquel arma iba a hacer demasiado estruendo y no quería desvelar tan fácilmente uno de mis ases. Guardé el arma y suspiré, riéndome. — Creo que con lo primero ya te ha valido, ¿verdad? Créeme que si hace falta descubrirás más.

Me coloqué en el asiento trasero de la moto, evitando la lanza que portaba y acomodándome las pistolas para que no me molestasen tanto en aquella postura.

— ¿Vamos a tomar el sol todo el día o…? — Trataba de meterle prisa. Hacía calor y se me había calentado un poco la sangre con aquella situación… Quizás lo podría haber matado por solo un descuido.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Miér 28 Ago 2019 - 19:54

El chico se tomó en serio el reto del mink. Cuando Roland le retó, no tardó mucho en desenfundar su arma para disparar a una piedra que había mandado a volar y se encontraba sobre sus cabezas. El chico realizó una serie de tiros a la piedra partiéndola a la mitad con el primero y acertando en los fragmentos restantes con el resto. Justo al terminar la secuencia de disparos Roland sintió cómo se le ponían los pelos de punta. Desactivó el Tekkai, agachó la cabeza y vio al chico mucho más cerca de él sujetando los restos de la piedra.

Lo que le sorprendió no fue tanto su buena puntería sino la velocidad con la que se movió. ¿Acaso sabría usar también el Soru? No lo sabía, pero había despertado su curiosidad. Justo cuando iba a decirle que le permitía acompañarle, el muchacho realizó una serie de expertos movimientos con sus brazos para sacar otra pistola a la vez que enfundaba con la que había disparado a la piedra para apuntarle al pecho. Esta pistola lucía distinta, más peligrosa se atrevería a decir, como si tuviera alguna munición especial. Roland no sabía lo que estaba pasando por la cabeza del chico, pero sí estaba seguro de lo que ocurría si le acertaba un tiro con esa arma: nada bueno. Nunca lo admitiría en voz alta, pero ese chico era peligroso, y eso no le gustaba.

Al final decidió no dispararle y comentó algo sobre su as en la manga. Roland se sintió aliviado (cosa que tampoco admitiría nunca) y, mirando al chico de arriba a abajo, le dijo:

- Eres muy chulito, ¿no crees? Aunque lo cierto es que sabes disparar. Supongo que puedes venir, pero si te pasa algo, no será responsabilidad mía.

Una vez en la moto, Roland puso rumbo a la supuesta guarida del felino, no sin antes soportar la impaciencia del chico reflejada en sus comentarios. Esta vez optó por quedarse callado, no quería que la persona que iba a montar detrás suyo mientras conducía se molestase y se le ocurriera alguna estupidez.

El mink tenía prisa por acabar la misión, pero su curiosidad le pudo más. Empezó a conducir a una velocidad adecuada para poder hablar con el chico sin que el viento interfiriera en la conversación.

- ¿Dónde aprendiste a disparar así, muchacho? Los chicos de tu edad deberían estar en el colegio estudiando para convertirse en algo aburrido, como un profesor o un dentista, no por ahí en partidas de caza de felinos de gran tamaño.

Tanto si el chico permanecía callado o evitaba la pregunta, Roland seguiría preguntando, mostrándose lo más amable que pudiera.

- No lo haces mal del todo, supongo. Tienes que tener alguna que otra historia que contar. ¿Qué te ha traído hasta aquí?

Para Roland, saber algo sobre el chico se había convertido casi en una necesidad, pero no era estúpido, y si no le respondía a sus preguntas, sería cauteloso y dejaría de insistir por el momento. Lo cierto es que si evitaba darle respuestas, eso ya diría algo del chico, ya que daría a entender que quería ocultar algo.

Fuera como fuese, llegaron rápidamente al lugar designado. Se trataba de una especie de cueva en el lateral de un colina, bastante visible si te la encontrabas de frente, pero oculta por la colina si intentabas buscarla desde la dirección contraria. De no ser por el mapa, Roland habría tardado mucho en encontrarla.

Se bajaron de la moto y el agente cogió su lanza, la cuál se colgó de la espalda. Ahora mismo se encontraba centrado en la misión, alerta de cualquier movimiento extraño o sonido fuera de lugar. Se acercó a la entrada de la cueva. Estaba muy oscura y no podía distinguir nada, siquiera con su propia visión felina. Cuando echó un vistazo a los alrededores de la cueva observó que el suelo estaba repleto de huellas del tamaño de su moto.

- Esto, chaval, saca el arma. La vas a necesitar - le dijo el mink al chico con un tono de alerta.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Sáb 31 Ago 2019 - 21:18

Aquel chaval me llamó chulito… ¡JA! Parecía una broma de mal gusto el llamarme a mí, el chico que no quiere desentonar, chulito. Aunque, viendo en retrospectiva… Sí, quizá me comporté de una forma un poco prepotente en aquella situación, pero simplemente fue la situación la que me calentó la sangre y no me dejó pensar correctamente. Había quitado el tapón de mi cabeza y la prudencia se había esfumado lo primero de todo. Aun así, continuaba adulando mis capacidades, quitándole un poco de importancia. Al fin y al cabo, él era el gran encargado de la marina para solventar todo este problema y no podía ver su poderío opacado por el de un simple estudiante de instituto, ¿no?

Comenzó el trayecto en aquella moto que, a todas luces, me iba a ahorrar montones de tiempo y esfuerzo. La velocidad era más que decente y así no tendría que cansar mis frágiles, frágiles, frágiles piernas, ganaba en todos y cada uno de los aspectos que me podía plantear. A lo mejor la compañía no era la mejor o, mejor dicho, el estar acompañado no era lo más grato, pero no contaba ni con un vehículo como aquel, ni con una forma de transportarlo eficientemente, ni con experiencia alguna. Tenía una fruta del diablo que, por su condición de logia, me ahorraba la mayoría de contusiones, pero tampoco me apasionaba estrellarme por el momento. Entonces, la velocidad que tanto estaba disfrutando comenzó a desaparecer y, al no ver ningún obstáculo o curva en el camino, supe que Roland quería hablar de algo. Quizás fue la gratitud, quizás el simple estado de felicidad por estar realizando un trabajo sin poner apenas esfuerzo, pero mi lengua estaba algo más floja de lo normal:

—Llámalo don, talento, lo que quieras. Simplemente se me da bien. — Omitía deliberadamente la parte de entrenar bastante. — Y lo de estudiar supongo que no está hecho para mí. — Él siguió preguntando y, esta vez, recordando que era parte de la ley, fui más cauto a la hora de contestar. — ¿Qué me ha traído hasta aquí dices…? — Esbocé una sonrisa lo suficientemente sincera como para sorprenderme a mí mismo al notarla. — Bueno, eso me gustaría saber a mí también. Digamos que no hay ninguna razón realmente válida que te pudiera decir, aunque suene como una mala excusa.

Tras eso, simplemente terminó callándose y acelerando de nuevo. No es que me sentara mal el terminar la conversación tan abruptamente, pero sí era cierto que me había quedado con ganas de descubrir alguna cosa de él. No por interés per se, simplemente por hacer de esto un trato justo. Bueno, quizás yo tampoco le había dicho nada realmente, eran solo palabras que, aunque tenían significado para mí, podían estar vacías para aquel hombre. Sumergido en pensamientos como estos, pero aún atento ya que podía suceder cualquier cosa en el trayecto, llegamos al punto designado en el mapa con aquella colorida X. Una cueva, bien grande y oscura, que invitaba a cualquiera que la estuviera viendo con entrar, zambullirse en ella y en cualquier secreto y peligro que pudiese entrañar.  Y, en este caso, estaba claro que, a juzgar por las gigantescas huellas del suelo, iba a ser una investigación emocionante.

Las patas de lo que parecía ser nuestro objetivo podían ser perfectamente más grandes que yo. Pensándolo mejor, tampoco es que serlo fuera un logro increíble, pero sí que estaba claro que el animal se podía proteger por sí solo. ¿Cómo era posible que un ser de aquel tamaño sobreviviera en ese entorno…? Quizás la pregunta estaba mejor formulada de otra forma: ¿Cómo era capaz el biotopo de no ser devorado completamente por una amenaza como aquella? Ahí entraba en juego el pueblo, ya que generaba una cantidad de alimento generosa para un mamífero de aquel tamaño, así no tendría que ir destrozando el resto de nichos ecológicos de aquel lugar. Eran suposiciones más que lógicas, pero la situación seguía siendo cuanto menos misteriosa, ya que algo de aquel tamaño no surgía de la tierra, y menos de un día para otro como mencionaban los habitantes. ¿Contrabando? ¿Abandono? No lo sé, ni tampoco me llegaba a importar lo suficiente como para preocuparme; mi trabajo era otro muy distinto.

Comencé a caminar sin mucha duda hacia la entrada de aquella estancia, sin pararme a pensar en mi acompañante ni en lo que me había dicho, hasta que alcancé un punto en el que, combinando el retumbar de mis zapatos con el rocoso suelo, que emitía eco, y mi nula capacidad de visión, era incapaz de saber dónde estaban las paredes. Apretando el puño, retrocedí los tres pasos que había dado hasta plantarme fuera de la gruta y, mirando al mink, suspiré. Señalé con el pulgar hacia atrás para enfatizar:

— Quizás está demasiado oscuro, cosas de cuevas y eso… ¿Tienes lu———? — De pronto, un ensordecedor rugido cortó mis palabras o, mejor dicho, las trituró. — V-Vale, quizás no hace falta… — Di varios pasos hacia atrás con rapidez, tomando distancias con lo que fuera que había emitido aquel sonido y sonreí con confianza. — Bueno, mejor así, no tendremos que dar ni un paso más.

A las puertas de aquel subterráneo estaba lo que parecía ser un gigantesco puma, con un solo problema: no era gigantesco, era increíblemente gigantesco. Y, corrigiendo, eran dos problemas: parecía llevar katanas por colmillos, ya que estos sobresalían de su boca aún cuando la cerraba. Parecía una reliquia del pasado en movimiento pero, para mi desgracia, había islas en el Paraíso donde aquel pasado seguía siendo el presente, y quizás de allí había surgido nuestro nuevo problema.

— Vale, este es el plan: tú vas a la ofensiva, yo te ofrezco ayuda desde la retaguardia. Simple. — Continué dando pasos hacia atrás con lentitud para no alarmar al depredador, sin apartarle la vista, hasta colocarme varios metros por detrás del otro felino. Así, finalicé lo que parecía ser el plazo de saludos y presentaciones tomando la Glock que sujetaba mi cinturón, la cual había recargado después del espectáculo. — En cuanto dispare, vas. — No parecía que aquel animal nos tuviese miedo, quizás por la nula resistencia que habían ofrecido los aldeanos a sus ataques hasta el momento. Sin un atisbo de duda, disparé hacia su ojo izquierdo, confiando en atravesarlo, de forma que perdiese la visión parcial del campo de batalla. Con simples balas era lo máximo que podía hacer, pensándolo fríamente.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Dom 1 Sep 2019 - 16:37

El chico, sin hacer caso a la advertencia del agente entró en la cueva. Después de dar unos pocos pasos se dio media vuelta y con un gesto que señalaba la cueva que se encontraba a su espalda soltó un comentario sobre la oscuridad de la cueva. Justo cuando parecía que iba a hacer una pregunta, un atronador bramido le interrumpió, precediendo la llegada de la bestia.

Se trataba de un animal de grandes proporciones, lo que Roland ya había supuesto por el tamaño de sus huellas, pero no dejaba de ser sorprendente. Curiosamente, lo primero que pensó el joven mink fue lo grande que debía ser la cueva para que un animal de aquellas dimensiones pudiera vivir allí dentro. Quizás se extendiera debajo de la tierra y recorriera muchos kilómetros, quién sabe. Solo había una forma para descubrirlo, que era adentrarse, y para ello tenían que derrotar al felino que se encontraba enfrente.

Con las ideas bien claras y la lanza en las manos, Roland se dispuso a hacer frente al animal. El chico había retrocedido mientras le decía algo de cubrir la retaguardia, así le dejaba el ataque directo a él. Obvio. El otro chico no podría enfrentarse directamente a la bestia, pero sí podría apoyarle disparando. Y vaya si lo hizo. Su primer tiro acertó en uno de sus ojos, dejándolo tuerto y causando una distracción suficiente para que el agente fuera capaz de adelantarse.

Su primer movimiento fue correr directo hacia las piernas del felino. Era algo muy lógico. No solo se había llevado por la expresión "cuanto más grande eres, mayor es la caída", además, al ser un cuadrúpedo, dependía totalmente del apoyo de sus piernas. Así que realizó dos cortes usando el filo de su lanza, uno en la pierna delantera y otro en la trasera del punto ciego del animal, cortesía del jovencito.

El animal volvió a rugir. Se había enfadado, y mucho. Roland pensó que era posible que no estuviera acostumbrado a recibir daño, ya que no parecía portar ninguna cicatriz y últimamente se alimentaba del pescado obtenido por los humanos que le temían. El gran felino siguió rugiendo y empezó a lanzar zarpasos a diestro y siniestro, intentando golpear todo lo que tuviera a su alcance. Roland los evitó elevándose en el aire con su Geppou, y el chico tuvo suerte de haberse alejado en un principio, ya que podría haber salido perjudicado.

Mientras el chico seguía disparando con su pistola, el agente se alzó en el cielo para caer en picado contra la bestia. Mientras caía, agarraba su lanza con intención de atravesar al animal, y a la vez había empezado a girar sobre sí mismo, para darle un efecto perforador a la hoja de su lanza. Al impactar, no solo atravesó su cuello, también lo derribó contra el suelo, pero a cambio él también había recibido un golpe similar y salió rodando por el suelo en la dirección contraria. No estaba acostumbrado a enfrentar rivales más grandes que él, pero con su orgullo en juego se puso de nuevo en pie, con algunos rasguños visibles en su cara y ropa. Se acercó al animal que seguía tumbado, y le extrajo la lanza del cuello, empezando a salir un chorro de sangre.

Limpió su lanza en el pelaje de la criatura y se dirigió al chico que se había quedado en la retaguardia. Clavó su lanza en el suelo para quitarse la chaqueta de su traje y atársela a la cintura, dejando su torso al aire. Volvió a coger su lanza y le dijo al chico:

- Si quieres tener piedad, dale el golpe de gracia, si no, me da igual. Por mí que se desangre y se pudra, no me gustan los gatos. Y respecto a la oscuridad de la cueva, tengo una idea. Vamos a explorarla.

Minutos más tarde Roland se encontraría dentro de la cuueva llevando de pie su moto en punto muerto y con los faros encendidos, ilumiando los pasillos de piedra.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Dom 1 Sep 2019 - 19:56

Parecía que aquel chico se podía cuidar bastante bien solo. Algo lógico por otra parte, la verdad, ya que la marine y el gobierno en general tenían unos estándares bastante elevados. En el aspecto físico, puesto que luego gran parte de los soldados eran psicópatas de manual o gente que poco o nada tenían que ver con el término que acuña el Gobierno: ‘’justicia’’. Simplemente obraban para ellos con aquella excusa. Igualmente, no era algo que me quitase el sueño por las noches ni me iba a impedir valorar lo que tenía delante: un combate entre dos felinos de muy distintos tamaños. Por un lado teníamos el gato, de varios metros de envergadura y, por el otro, un mink armado con una lanza que amenazaba con atacar en cuanto diese comienzo al enfrentamiento. Iba a ser divertido, por supuesto, ya que yo me iba a centrar en solo ser un mero espectador de las habilidades de mi compañero de caza. Le había dado una clara ventaja haciendo desaparecer el globo ocular del minino, así que si era incapaz de ganar en aquellas condiciones, no era para nada útil en esta tarea.

Sujetando la pistola delante de mí pero sin siquiera hacer el amago de disparar, observando todos y cada uno de los movimientos que cometía el chaval. Se notaba que tenía cierta experiencia en combate y que se sabía desenvolver bien, aunque quizás era simplemente el instinto bélico de los mink el que estaba obrando en esta ocasión. De pocos ataques fue capaz de desestabilizar al contrincante, haciéndole inclinar por unos segundos hasta que recobró la compostura y trató de volver al combate zarandeando la garra delante nuestra. A mí no era capaz de alcanzarme por la distancia que nos llevaba separando desde el inicio del enfrentamiento, y algo curioso sucedió con el caso de Roland: salió volando, dando varias patadas en el aire para impulsarse. No era la primera vez que veía aquella técnica, el Geppou, y sabía que no era algo muy común entre las ‘’tropas de la justicia’’. Solamente los más poderosos de los marines o los que habían ingresado en la Cipher Pol eran capaces de llevarla a cabo con soltura, y este parecía ser el segundo caso.

En cuanto se elevó y fue capaz de mirar hacia abajo, comencé a disparar hacia el otro ojo y las zonas blandas de la cara, para parecer que realmente le estaba ayudando y me preocupaba por su bienestar. Si me viera quieto, sería cuanto menos sospechoso, no por el hecho de darme igual su salud, sino por la sangre fría que estaría demostrando delante de un animal que amenazaba con arrebatarme la vida en cuanto fuera capaz. Estaba más atento a él que a dónde disparaba para ser sinceros, pero siendo un objetivo tan grande no había demasiada diferencia. Entonces, aquel mink actuó de bala humana y, girando con gran velocidad, perforó y atravesó por completo la tráquea del animal, impidiéndole la respiración debido a la inundación de sangre instantánea. Perdería la vida en menos de cinco minutos, eso estaba claro. El chico, al impactar, había tenido un desenlace bastante más beneficioso pero igual de poco orgulloso, al salir rodando una distancia más que decente y sufrir daños por aquello. Tomó la lanza y cambió de look, anudándose la chaqueta que le cubría el torso en la cintura. Al terminar, me ofreció acabar con la vida del animal, el cual estaba pataleando en el suelo con las pocas fuerzas que le quedaba, mientras seguramente sentía como su mente se nublaba y su cabeza parecía que estaba por estallar.

—Claro, más faltaría. — Recargué la pistola mientras caminaba hacia el cadáver vivo y la terminé por guardar en el cinturón. Confiado de la nula capacidad de acción de aquel mamífero, me agaché delante de lo que suponía que era su pecho y coloqué ambas manos en él, en la misma postura que alguien que practica la reanimación, pero con ambas palmas abiertas. Entonces, de forma muy discreta y minimizando la cantidad de electricidad visible, dirigí una descarga demasiado intensa hacia el gigantesco corazón del animal, causando que se terminase por parar. — Ya puede descansar, supongo. — Me levanté acariciando el suave pelaje del animal, mientras miraba a Roland.

Había encontrado una forma de investigar aquella cueva. Debido a sus enormes proporciones –ya que servía de guarida de aquel monstruo-, el llevar la moto a modo de linterna gigante era una posibilidad muy válida, y ese iba a ser el plan de acción a partir de ahora. No me iba a adentrar en aquel lugar sin ninguna luz. Y como se apagase a mitad de camino, alguien iba a morir, y ese alguien no sería yo. Así, comenzamos a avanzar por la roca, sintiendo que cada vez descendíamos más y más gracias a una suerte de escalera natural. No eran peldaños per se, simplemente era una rampa con muchos desniveles, los suficientes como para no temer una caída sin frenos. Al fin y al cabo, estas paredes no me iban a ayudar para nada con mi control de la fruta. Era de conocimiento básico que la roca no transmitía la electricidad y, aunque a ratos podía ver metales conductores incrustados entre ellas, no me iban a servir de nada si quería escapar de allí. Estaba atrapado con Roland en aquel lugar, y la luz de la entrada ya se había desvanecido hacía un par de minutos, así que mi paciencia se estaba esfumando por segundos.

Poco a poco, nuestros pasos comenzaron a ganar sonoridad y eco, hasta llegar a una habitación subterránea ovalada lo suficientemente grande como para hacer una casa más que decente. Nada más plantar un pie en aquella sala natural, comencé a escuchar unos gruñidos muy agudos, y me coloqué en una postura de defensa, esperando que algún animal nos atacase por puro instinto o temor, pero la luz nos descubría una verdad bastante distinta: varios tigres de pelajes extraños ocupaban lo que parecía ser un acogedor nido para ellos o, en términos humanos, un par de colchones bastante rasgados, seguramente propiedad de algún desdichado habitante de la villa que habíamos dejado hacía ya rato. No eran aquellos animales por lo que veníamos, aunque aun así me escamaba la situación… Había visto tigres algunas veces, sobre todo a la hora de infiltrarme en subastas de seres vivos, y el rugir que tenían era muy distinto: la escala era totalmente distinta. Me acerqué con cuidado y tratando de no parecer peligroso, mientras avisaba a Roland:

— Estate atento, quiero confirmar algo. — Mientras más pasos daba, más seguro estaba. El pelaje de los tigres tenía ciertas calvas y los sonidos que emitían no eran rugidos, sino pequeños gritos o aullidos. — Bueno, hemos dado con las crías, además bastante jóvenes. A pesar de su tamaño no se valen por sí solas aún. — El pelo no se había terminado de formar y las llamadas eran hacia su madre. — Así que hay dos opciones, o hemos dado con una madre soltera, o tenemos un problema añadido…

Si habíamos dado con la hembra hacía un momento, podía quedar el macho, y normalmente el dimorfismo sexual tendía a hacerlo más grande, más violento y, en general, un peligro mayor en todos los aspectos. Aun así eran suposiciones infundadas, quizás simplemente habíamos terminado de trabajar, ya que estas crías sin ayuda se terminarían muriendo bastante pronto.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Dom 1 Sep 2019 - 20:54

A medida que avanzaban, el ancho túnel parecía no tener fin. Gracias a su moto, Roland era capaz de iluminar varios metros delante suyo, lo suficiente para no caminar a ciegas. Lo cierto era que, gracias a su buena vista, era capaz de ver más allá que la media, y aún no conseguía vislumbrar el final. Durante lo que pareció una eternidad, recorrieron el túnel en su única dirección, siempre descendiendo. El agente no sabía cuantos metros habían descendido ya, pero suponía que muchos ya que se le habían taponado los oídos, lo cual indicaba que la presión del aire aumentaba.

Podrían haberse internado en la cueva montados en la moto, desde luego, pero eso hubiera sido una idea sin ningún fundamento, por más de una causa, entre ellas la poca maniobrabilidad que tienen los vehículos en cuevas de las cuales se desconoce su interior pudiendo haber escalones, obstáculos o impedimentos para conducir a gran velocidad, o también, en el caso de habér más criaturas dentro de la cueva, alertarlas de la llegada con el sonido del motor. Por eso se desplazaron lentamente llevando la moto en punto muerto, sin cometer locuras, y en silencio, siempre estando en alerta.

Cuando había pasado otra eternidad, llegaron hasta una zona de la cueva que se convertía en una especia de estancia, con el techo formando una semiesfera y espacio de sobra para que dentro cupiera la Mansión de Brusse Vanair, o casi. En esa habitación, si así podía llamarse, se podían oír unos sonidos agudos, parecidos a los rugidos de la bestia a la que enfrentaron, pero menos intensos y más estridentes. Cuando el agente buscó el origen de esos sonidos, dio con una especie de nido de felinos, al cual el chico se acercó a inspeccionar. Tras su comentario, Roland soltó:

- Genial, ahora resulta que tienen cachorros.

Durante un breve lapso de tiempo, Roland casi se arrepintió de haber matado al que parecía ser el progenitor de esas crías. Él sabía lo que era criarse sin padres y no se lo recomendaba a nadie, pero después se acordó que tenía un trabajo entre manos en el que los sentimientos no tenían cabida.

- Bueno, da igual. Mejor así, no opondrán resistencia. Hemos venido a hacer lo que hay que hacer, ¿no te parece? - dijo mientras le lanzaba al chico una mirada de "espero que no seas un blandengue". Cogió su lanza y la blandió para atravesar el cráneo del primer cachorro cuando un sonoro rugido recorrió la estancia entera. Las crías empezaron a gimotear más fuerte a medida que unos pasos resonaban en la cueva.

- Ese va a ser el problema extra... - comentó Roland justo antes de salir volando hacia una pared de la rocosa estancia. Detrás suyo apareció un felino similar al de la entrada, quizás un poco más pequeño, pero con una mirada más colérica.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Lun 2 Sep 2019 - 14:23

Roland me instó a acabar con la vida de las criaturas desvalidas que se plantaban ante mí. Era cierto que yo no me caracterizaba especialmente por mi generosidad, empatía o solidaridad, así que el hecho de matarlas aquí y ahora no me terminaba de importar lo suficiente como para ser un cargo de conciencia, pero por otro lado, mi pequeña vena científica me pedía que las dejase vivas. Era la primera vez que veía una especie como aquella y, sumado al hecho de que la una regla importante de la investigación era dejar a los sujetos vivos para poder continuar los experimentos, era incapaz de asesinar a sangre fría una serie de crías sanas. No era un biólogo, ni mucho menos, pero sí que tenía ciertos conocimientos más que decentes sobre aquel mundillo, y no quería chafar el posible trabajo de otros, igual que no me gustaba que lo hicieran con el mío. Como salvado por la campana, un rugido atronador rellenó la sala, el cual hizo eco varias veces contra las paredes y pareció avivar los ánimos de las crías, que subieron el volumen de sus chillidos, causando que aquella sala se convirtiera en un auténtico pandemonio.

Una garra surgió de la oscuridad, como si el tentáculo de un monstruo apareciese de un portal a una extraña dimensión y, de forma decidida, golpeó de forma lateral al mink y lo lanzó volando unos pocos metros hacia la pared más cercana. El golpe no debía haber sido grato, menos aún si contábamos con el hecho de que las rocas eran de todo menos regulares. Quizás esta vez me tocaba poner algo más de mi parte para evitar problemas mayores, ya que desde lejos era capaz de ver la llama de furia que emanaba de los ojos del felino. El túnel no tenía desviación alguna, así que estaba claro que aquel animal había pasado por la misma entrada que nosotros, viendo el cadáver de lo que parecía ser su pareja en el proceso. Y a nadie le gustaría ver ese tipo de cuadro, menos a un animal tan imponente como aquel, rey de su propio ecosistema. El tamaño respecto a nuestro primer contrincante había disminuido, pero había un factor que lo compensaba e incluso lo hacía más peligroso: este sí que nos estaba considerando unos dignos enemigos desde el comienzo, no íbamos a tener un momento para reorganizarnos como nos gustaría, ni para pillarlo desprevenido.

Cuando el gigante dio por fuera de juego a Roland y se centró en mí, esperé a que corriera unos metros y se colocase delante de los faros de la moto. Lógicamente, me había movido previamente para que no estuviera esta en mitad y se llevase algún golpe, ya que tenía que confiar en el ciclomotor como mi única fuente de luz en estos momentos y lugar. Y si algo sufriría más que un mordisco de aquella cosa, sería quedarme a oscuras en mitad de una cueva perdida de la mano de dios. Con un sentimiento de deber y necesidad, también de prisa, desenfundé ambas Elektro Gun y apunté al hocico del animal, pero me arrepentí. Si disparaba en aquella posición, teniendo ambas armas cargadas al máximo, seguramente me estamparía contra la pared y no sería raro perder el conocimiento. Suspiré y guardé una.

— Espero que no tenga que llamar a una ambulancia que te recoja, Roland, y yo no pienso llevarte a cuestas. — Trataba de hacerlo reincorporarse a través de la furia y el orgullo.

El animal llegó al punto que estaba deseando y, transformándome por segundos en electricidad para elevarme en el aire y ser capaz de sobrepasarlo, aterricé al otro lado del susodicho, mirando sus patas traseras. Se dio la vuelta, demostrando un deje de inteligencia e instinto y comenzó a cargar contra mí nuevamente, haciendo de esto algo repetitivo. Por mi parte, sujeté una de las Elektro Gun con ambas manos, asegurando el agarre lo máximo posible, y corrí hacia él sin atisbo de duda, con el plan de escabullirme entre sus patas. Volviéndome etéreo por instantes para esquivar una de sus garras, atravesé la pata y alcancé la parte interior del cuerpo, momento en el que me deslicé por el suelo, posicionando mi espalda contra el suelo, de forma que este último me sirviera de apoyo, y disparé. La onda de impacto que recibí me impulsó hacia atrás, presionando mi espalda con demasiada fuerza y causando cierto dolor en el proceso, pero parecía que lo mío era una nimiedad en comparación al estado del enemigo. Aproveché el lugar en el que estaba, poco iluminado y visible por la presencia del animal, y utilicé mis poderes para formar una capa de electricidad encima de mí que ebullera la sangre que caería sobre mi traje, manchándolo. Un agujero estaba atravesando la tripa del felino, un agujero por el que perfectamente podía entrar la cabeza de un niño, un agujero del tamaño de una pelota de fútbol. Era una de las primeras veces que utilizaba la pistola contra un ser vivo, y seguramente la primera en la que no matase al objetivo de un solo golpe.

A pesar de la clara herida que había sufrido, suficiente para matar instantáneamente a un ser humano o a cualquier ser vivo de un tamaño parecido, el gran gato estaba todavía moviéndose con dificultades. Guiado más por el instinto de no querer morir que seguramente por el de la maternidad, siguió lanzando zarpazos que esquivé simplemente manteniéndome fuera de su rango de acción. Suspirando porque en ningún momento esto estaba siendo un combate de verdad, comencé a hablar:

— Roland, sé que estás perfectamente. ¿Me harías el favor de terminar el trabajo…? — Tardaría demasiado si disparaba con la Glock, hacerlo con la Elektro Gun cargada sería sobrepasarme y el hecho de demostrar los poderes de mi fruta no entraban en mis planes siquiera. Prefería que el mink diese el golpe de gracia y me ahorrase el problema.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Mar 3 Sep 2019 - 14:42

Roland había recibido recibido un gran golpe. Comparado con el choque que recibió enfrentando al primer felino, este fue mucho peor. Su espalda estaba hecha polvo tras el impacto y le tomó unos momentos incorporarse. Notaba casi toda la parte trasera de su cuerpo adolorida, y seguramente tenía heridas hechas por las piedras irregulares de las paredes, pero no pensaba mucho en ello. Estaba cabreado, y mucho. En parte con él mismo, por no haber sido capaz de eludir el golpe (en realidad ni lo había visto venir), y en parte también estaba enfadado por haber sufrido tanto daño. Si al menos hubiera sido capaz de activar el Tekkai, podría haber evitado las heridas y lesiones, pero el ataque le pilló desprevenido, a pesar de haber estado alerta.

Mientras se debatía con su cuerpo para incorporarse, notó como la cueva se iluminó con una luz distinta a la del faro de la moto, para después volver a su estado anterior, escuchando los sonidos de la bestia enfurecida y un coro de grititos de las crías. También podía oír al chico, al cual no entendía del todo. Suponía que le estaba preguntando que si estaba bien o que le estaría pidiendo ayuda. Para cuando pudo observar a su alrededor con claridad vio una columna de luz azul surgir del animal. Poco después, pudo escuchar como el chico le decía que terminase el trabajo. Ya poco le importaba terminar el trabajo, lo que quería era darle una paliza al felino.

Roland se sentía humillado y en su mirada solo había cólera para el gigantesco animal. Seguía sintiendo el dolor, pero en su mente solo había hueco para la venganza. Cada vez que miraba al gato, se enrabietaba más, hasta que se lanzó directo a por el animal. No tenía su lanza, pues la había soltado cuando chocó contra el borde del pasaje subterráneo, pero le dio igual.

Con el Geppou, se volvió a elevar en el aire y, activando el Electro, gracias al cual empezaron a salir chispas azules de su brazo, atacó con un certero puñetazo sobre el costado del animal, cerca del agujero que tenía en su estómago y que le atravesaba hasta la espalda. Ahora no rugía, sino que gemía de dolor, y Roland quizo hacerle sufrir aún más. Siguió lanzando puñetazos a la zona mientras se mantenía con el Geppou, bajo el lamento del animal, y cuando este hubo caído al suelo y no podía moverse más, ascendió en el aire todo lo que le permitía la cueva y descendió a gran velocidad sobre la cabeza del animal, solo que en esa ocasión golpeó con una patada sobre su cráneo habiendo activado el Tekkai con anterioridad.

Notó como se fracturaban los huesos bajo el peso de su pierna, y sintió como la vida abandonaba el cuerpo. Roland ahora se encontraba más relajado y extrañamente feliz. Ya no tenía mucho más de lo que preocuparse, salvo de sus heridas y de las crias que quedaban.

Sí, acababa de dejar huérfanos a los cachorros, esa parte no la había pensado con demasiado ahínco, pero no le supuso un problema. Era tan sencillo como acabar con las crías en ese momento. De igual forma, morirían solas si no eran capaces de alimentarse ellas solas. En el fondo, les estaba haciendo un favor.

Se acercó a su lanza tirada en el suelo y se acercó a las crías para darles unas muertes rápidas.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Vie 6 Sep 2019 - 14:58

Como si estuviera sacado de una película de acción y aventuras típica, el mink que había caído hacia un escaso minuto se estaba levantando ante mi llamado, o quizás por convicciones propias, pero estaba claro que sus ojos no eran para nada amistosos. Los ojos, claramente visibles por su condición semi—animal, se habían teñido con furia e instintos asesinos, que no parecía tener muchas ganas de reprimir dadas sus acciones. En cuanto fue capaz de dar rienda suelta a su cuerpo y a aquellas técnicas que le había enseñado el Gobierno, comenzó a desplazarse a gran velocidad –en comparación al nivel habitual de un Blue- hacia el minino, el cual reaccionó lo más rápidamente posible con el claro objetivo de sobrevivir.

Blandiendo únicamente sus extremidades como armas, se aproximó a uno de los costados del animal para aprovechar el daño que ya había sufrido y, combinando su técnica de movilidad con el Electro que ya había visto varias veces en esclavos y compañeros de trabajos, trató de aumentar el diámetro de aquella herida a base de repetir puñetazos. Las chispas azules iluminaban los alrededores, saltando con cada impacto sin llegar a acertarme a mí. De todas formas, si hubiera sucedido podría haber asimilado aquella electricidad sin ningún problema, al fin y al cabo era inmune a ella por razones obvias. No iba a ser un duelo muy difícil para Roland, así que simplemente ignoré por completo la batalla, que parecía que estaba ya por terminar, y me acerqué a las crías para, esta vez sí, inspeccionarlas un poco más de cerca. Las características eran las mismas que cuando las había visto desde lejos, no había mucho más que añadir al hecho de que estaban en crecimiento pero, a juzgar por la posición y el tamaño de los dientes respecto al cráneo, lo más seguro es que estuvieran finalizando la época de lactancia. Por suerte, podrían sobrevivir sin tener una madre. Solo tendrían que sobrevivir a la transición y, tras eso, comenzarían a comer animales y a funcionar como depredadores perfectamente independientes, nada más que aún en crecimiento constante.

Acerqué la mano a uno de ellos y, completamente confiados ya que no habían desarrollado un instinto ni una agresividad aún, rozaron y acariciaron mis dedos con el cráneo y los mullidos pelos que lo recubrían. No es que fuera un escena que me ablandase el corazón ni nada por el estilo, era consciente de que era una reacción más que lógica y simplemente yo no era especial para ellos. Al fin y al cabo, acababa de asesinar a sangre fría a sendos padres, y dudo mucho que les gustase aquella idea, pero confiaba en que en un futuro me lo agradecerían. No iban a poder sobrevivir dentro de unos años, la villa no era tan próspera ni generaba tanto alimento como para poder sustentar a tantos mamíferos gigantescos. Escuché un par de gemidos tras de mí y, segundos después, algo que dio fin a aquel sufrimiento con un crujir de huesos: la vida de aquel animal había acabado. Entonces, miré hacia atrás y vi al mink con el que acababa de trabajar acercándose a mí blandiendo la lanza, con una postura de combate, y eso significaba que o me iba a atacar a mí o a las crías, la respuesta era clara. Una vez que estuvo suficientemente cerca traté de tomar la lanza con la mano, por aquella parte que no cortaba, y lo paré.

— No creas que me apena ni nada por el estilo, pero no vamos a matarlas. — Mi rostro era bastante serio e impasible, acorde a la situación. — Son sujetos de investigación bastante preciados, aunque no para mí. — Observé a los animales y no hubo atisbo de duda o ternura en mi cara. — Llamaremos a alguna organización que se encargue de cuidarlos y ellos ya verán lo que hacen, ¿vale? — No tenía la intención de sonar autoritario ni nada parecido pero, dadas las condiciones en las que estaba Roland, quizás era la única forma de hacerlo entender. La rabia más primigenia surgía de él y solo con palabras claras y rudas lo podría apaciguar, o confiaba en ello. — Me parece el mejor plan, al fin y al cabo todavía no hemos terminado nuestro trabajo aquí, ¿no? — Señalé debajo y detrás de los colchones, dejándole ver al mink un montón de joyas y muebles que parecían costosos. — Vamos a tener que devolver eso a la aldea si quieres que estén contentos, supongo. — Ahora la pregunta era cómo mover todo aquello y, más aún, si aquel chico tendría contactos con alguna entidad en biología por estar en el Gobierno.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Sáb 7 Sep 2019 - 14:04

Cuando Roland se acercó a los cachorros de aquel exótico animal, se percató de que el chico que le acompañaba estaba fraternizando con las criaturas. Eso no le gustaba. Lo que faltaba era que se encariñase de ellas y quisiera dejarlas vivir. Aquél no era el objetivo de la misión, hacer desaparecer la amenza sí que lo era. Y era cierto que la mayor amenaza, es decir los padres que robaban el pescado para alimentar a sus crías, habían desaparecido, pero no era más que una solución a corto plazo. A largo plazo, el auténtico problema no desaparecía, el cual trataba de la existencia de esos súperdepredadores que podrían desestabilizar el ecosistema de la isla.

Se fue acercando más al extraño nido de las criaturas cuando el joven chico se dio media vuelta y le detuvo apoyando una mano en su lanza para detenerle. No es que ejerciera una fuerza abrumadora que le obligara a permanecer quieto, pero se detuvo porque no quería estar a malas con alguien que pudiera dispararle por la espalda en un ataque de rabia y rencor, por muy joven que pudiera ser.

El chico empezó a hablar sobre las crías y el por qué debíamos dejarlas vivir. Sus argumentos se basaban en que eran criaturas extrañas que valía la pena investigar. Roland como científico no podía evitar pensar que tenía su punto. Además, el chico aportaba una segunda opción, entregárselos a alguna organización para que se encargaran de estudiarlos. También le señaló que podían llevar unos objetos al parecer robados a sus dueños. Entre ellos se encontraban muebles y objetos de gran tamaño, imposibles de llevar todos en un solo viaje de vuelta. Aquello sí que le parecía estúpido. Para terminar la misión debían librar a la isla de los animales, pero nadie había dicho nada de recuperar bienes personales. No le hacía gracia verse como un transportista cargando objetos todo un día.

- Muy bien - dijo mirando a los ojos del chaval -. Tienes tu punto respecto a las crías, pero yo no me voy a hacer cargo de ellos, si quieres que sigan con vida, encárgate tú mismo. Y respecto a los objetos, yo no voy a llevarles nada, no es mi trabajo.

Una vez terminara la discusión, se subiría a su moto y le diría al chico:

- Yo me voy ya, si quieres que te lleve, date prisa.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Sáb 7 Sep 2019 - 20:30

Al final, tras unos segundos de duda, Roland terminó por aceptar el dejar a aquellas crías con vida, y lo agradecí. Supo entender lo que le pedía y cedió, quizás más por conveniencia que por convencimiento, pero al fin y al cabo, el resultado terminaba siendo el mismo y aquello era lo que realmente importaba. Una vez quitó la lanza de los hocicos de los animales y parecía que había optado por cesar las hostilidades, relajé mínimamente mi postura y miré a los felinos. Mientras, el mink seguía negándose a todas y cada una de mis peticiones, mostrándose reticente de mis ideas con las que no íbamos a sacar ningún provecho. Parecía que aquel chico solamente trabajaba y se movía por su propio interés, así que tenía mucha pinta de que terminase siendo el ‘’Empleado del Mes’’ de su división del Gobierno. De todas formas, mi convicción tampoco era mucho mejor: simplemente quería terminar un trabajo a la perfección para, en todo caso, ganarme la gratitud de los habitantes o algún regalito que no estuviera incluido inicialmente en el pago. En el mundillo de los encargos era algo realmente común el recibir propinas si sorprendías al contratante con algo impecable y mejor hecho de lo que él esperaba.

Acaricié la cabeza de una de las criaturas, y Roland me instó a darme prisa para montarme en su moto, ya que nos teníamos que ir. Al parecer tenía demasiada prisa como para pararse siquiera un segundo, así que el mejor plan por ahora parecía ser el de simplemente seguirle a informar del final de la misión y de todo lo sucedido y recibir nuestro ansiado pago. Aunque no me hacía extrema ilusión volver a ver a aquella persona llamada Brusse, ni a su mayordomo por mucha pena que me pudiese dar, debía volver si mi objetivo era llevarme el jornal que nos fuera a dar a casa, así que acompañarle iba a ser imperativo. Como ya lo había hecho una vez, tomé asiento en la parte trasera y comenzó la subida a una velocidad moderada. El camino no era difícil de seguir, pero las irregularidades y la cuesta arriba no facilitaban el proceso, y yo me agarraba como podía a la parte trasera de la moto, con temor de masticar alguna estalactita antes de aparecer por la boca de la caverna. A pesar de mis miedos, el mink se comportó como un conductor más que decente, así que no tardamos en alcanzar nuestra preciada luz. Mis ojos se entrecerraron por segundos, tiempo que me parecieron perfectamente minutos hasta que los globos oculares fueron capaces de acostumbrarse a una intensidad lumínica como aquella. Me había cegado por completo debido a la diferencia entre los faros de una motocicleta y mi amado sol, pero no me molestaba, ya que eso significaba que estaba al aire libre, con mi pelo siendo ondeado por el viento.

Una vez fue capaz, aquel chico emprendió el camino hacia la mansión del ricachón Vanair que, aunque estaba a la lejanía, se podía distinguir entre sus alrededores como una gran mancha negra y deforme que afeaba la vista. Era inconfundible y, aunque nos facilitaba el trabajo, seguía pareciéndome a todas luces desagradable el hecho de siquiera verla a kilómetros de distancia. Poco a poco, mi asco se fue acentuando y marcando cada vez más hasta que finalmente estuve frente a frente con la susodicha, desmontándome de la moto con velocidad y tocando el timbre. Me abrieron casi instantáneamente, dando la sensación de que habían estado pegados al telefonillo desde nuestra ida, aunque quizás nos habían oído llegar simplemente. Recorrí los pasillos como si se tratase de mi propia casa, haciendo caso omiso a las indicaciones del mayordomo, y me terminé plantando ante el despacho del que nos debía pagar, abriendo la puerta con respeto y tranquilidad. Miré a Roland mientras la iba deslizando, con un gesto de confianza y firmeza, para luego dar un paso en la habitación y, manteniendo una postura correcta pero no rígida, comenzar a hablar:

— Señor Brusse, hemos realizado el encargo que nos pidió, ambos felinos no darán más problemas a la aldea o a usted. — Miré fijamente al hombre, el cual, en nuestra ausencia, había aprovechado para teñirse su pelo negro a un color azul eléctrico, que poco o nada encajaba con el resto de su cuerpo o indumentaria.

— ¡Oh, sabía que podía confiar en ustedes! ¡Desprenden ese aura de héroes, elegidos, valientes, comandantes…! — La sarta de tonterías continuaba, pero terminé por ensimismarme unos segundos mientras pensaba en mi respuesta. — ¡Bueno, entonces os agradezco muchísimo vuestra labor!

— No hace falta adularnos, de verdad. Simplemente nos contentaríamos con un pago adecuado. — La mueca del peliazul se torció levemente. — No nos ha sido complicado, tranquilo, no cobraremos demasiado. — El gesto terminó por tomar la forma de una sonrisa invertida, mostrándose disgustado con la situación.


— Espera, espera, ¿cómo que pagar? ¿Cuándo os he dicho que esto era un trabajo? Simplemente os he demostrado con una increíble certeza y profesionalidad el estado del pueblo, nada más. — Sus palabras eran serias, no había rastro de duda en ellas. — Quizás os debería cobrar yo por dejaros ver un teatro de tan alto nivel, pobretones. —


— Señor, créame que de su teatro no como. Y si lo hiciera, quizás lo vomitaba… — El mayordomo, que estaba esperando en la puerta, se rió sonoramente, acallando el sonido como pudo en cuanto se dio cuenta.


El orgullo había hecho acto de presencia en sus palabras, y eso no indicaba nada bueno, aunque tampoco había tenido optimismo para empezar.  Además, los brazos comenzaron a moverse forma errática y los ojos parecían que iban a salirse de sus cuencas, rojizos de pura furia, quizás causada por el insulto a su arte.

— ¡¿VOMITAR?! — El puño impactó contra la mesa, justo donde lo había hecho la primera vez que lo conocimos, causando esta vez un pequeño bollo.  — ¿¡CÓMO QUE VOMITAR?! ¡Y JUAN ANTONIO, TE HE ESCUCHADO EN LA PUERTA, PEDAZO DE GILIPOLLAS! — Poco a poco, los muebles de encima del escritorio desaparecían y aparecían en el suelo, quizás un poco más agrietados o arrugados. — ¿¡ASÍ QUE QUERÉIS DINERO!? — Agarró un pomo de uno de los cajones y tiró repentinamente, causando que este se deslizara y terminase golpeando en la pared por pura inercia. — ¡TOMAD VUESTRO DINERO DE GILIPOLLAS PARA HACER COSAS DE GILIPOLLAS ENTONCES, GILIPOLLAS! — Cogió el cajón entero, con ciertas dificultades por el peso, y lo tiró hacia mí, entero. Lo cogí al vuelo con dificultades, retrocediendo un par de pasos hacia atrás para no caer, al fin y al cabo no era ligero, ya que llevaba un maletín de acero encajado a la perfección. — ¡EL DINERO QUE CONSEGUÍ EN LA RECAUDACIÓN DE MI ANTERIOR TEATRO, HIJOS DE PUTA! ¡ESPERO QUE LO DISFRUTÉIS! — Comenzó a moverse por la habitación, en dirección a una puerta que abrió de un tirón y, al atravesarla, cerro de un portazo.

Lo siguiente que escuchamos fueron gemidos de llanto provenientes de aquella habitación.

— Es el baño del señor. Ahora, discúlpenle, diría que prefiere estar solo. Le suelen pasar este tipo de berrinches, sobre todo cuando le gano al Cuatro en Raya. — Puntualizó la situación el mayordomo, y luego se acercó más a nosotros, cubriéndose la mano con la boca — Por eso me dejo ganar…

— ¡TE HE OÍDO, JUAN ANTONIO! ¡ESTE MES NO COBRAS, POR SUBNORMAL! — Ante esta afirmación, el anciano se encogió de hombros y nos señaló la puerta de salida.

— Ehm… Juan, o Alfred, o como sea… Cuando deje de estar enfadado, me gustaría que le dijeses a tu jefe que hay un grupo de crías en la cueva donde nos dijeron. Confío en que sabrán llegar allí y, no sé, buscar un lugar para esos animales.

— ¡LOS ADOPTAMOS PARA NUESTRO ESPECTÁCULO! — La voz del rico parecía renovada y carismática, como cuando habíamos entrado.

Sin dudarlo acepté la ya pasada sugerencia del amo de casa y me alejé de aquella casa de locos, atravesando los pasillos mientras zarandeaba el maletín, tratando de hacerme una idea de cuánto dinero había dentro. A juzgar por el peso, no era poco.

— Quizás nosotros no sabemos juzgar su arte. Quizás somos tontos, porque esto está lleno. — Le pasé el maletín al mink. — Ahora a la puerta nos lo repartimos. — Sonreí de forma sincera y seguí hablando. — ¿Me harías el favor, aunque sea, de bajar al pueblo conmigo y avisar a los del pueblo que tienen un tesoro perdido en esa cueva, y darles el mapa que tenemos? Quizás nos lo agradecen, no sé… — Le di un codazo de complicidad, tratando de parecer más cercano de lo que realmente era. — Nos llevamos una pequeña propina extra, ¿no crees? A la gente le gustan los trabajos bien hechos, y a ellos les ha salido gratis… Seremos unos buenos samaritanos, solidarios y generosos, si no enseñamos el maletín con el dinero. — La sonrisa seguía siendo sincera, pero había conseguido un tono pícaro y ladino, tintado del verde de los billetes.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Roland Oppenheimer el Lun 9 Sep 2019 - 12:57

Una vez el muchacho su hubo subido a la moto, todo fue más sencillo para Roland. Recordaba perfectamente el camino de vuelta, y evitó cualquier obstáculo que pudiera ser molesto, por lo que no tardaron mucho en salir de la cueva. Cuando se iban acercando a la salida, el agente apagó el faro de la moto e intentó habituarse a la luz del exterior observando el suelo directamente enfrente suyo mientras seguía conduciendo. Una vez fuera y habiéndose acostumbrado a la luz del sol, tuvo menos problemas aún en llegar a casa del contratante.

A pesar de que el trayecto de vuelta fue sencillo, lo que habían pasado Roland y el chico no lo había sido, sobretodo para el mink Roland que se había llevado la peor parte de los golpes por no decir toda. De modo que cuando entraron en la casa y el chico pareció llevar la iniciativa en esta situación, no le dio muchas vueltas y le dejó hacer, ya que le era más sencillo en ese momento y, por fortuna fue la mejor decisión que pudo tomar.

Al entrar en la mansión y llegar al despacho de Brusse Vanair, el chico empezó a hablar con el magnate del pescado informándole sobre el éxito del trabajo y pidiendo la recompensa. Para el mink la recompensa no era necesaria, pero tampoco se negaba a ella, el dinero nunca iba mal, y después de partirse el lomo casi literalmente, prefería obtener alguna ganancia.

Respecto a Brusse, en cuanto se le mecionó el dinero, la sonrisa se le borró de la cara y, sin quedarle al agente del todo claro, él y el chico acabaron discutiendo acaloradamente sobre la calidad de las actuaciones del autoproclamado artista. Cuando el chico criticó inteligentemente las actuaciones de Brusse, el mink no pudo evitar soltar una risita junto al mayordomo, ya que de igual forma opinaba que su arte no era precisamente el mejor. Una vez dicho eso, el señor Vanair enloqueció, empezó a destrozar su mobiliario, gritando y amenazando, siendo Roland el único que escapó de sus comentarios. Al final acabó lanzando a la cabeza del chico una cajón con un maletín dentro, el cual contenía el dinero que reclamaban.

Antes de salir, mantuvo una conversación con el mayordomo sobre los problemas de infantilidad del dueño de la mansión y los cachorros de la cueva. El mayordomo dijo que se los quedarían ellos, así que un problema menos del que preocuparse, aunque eso a Roland no le hubiera quitado mucho el sueño. Su principal preocupación en ese momento era largarse de una vez y volver con experimento científico.

Para su sorpresa, el chico aún no salía por la puerta, sino que le ofreció el maletín y le propuso repartirlo fuera, pero también le dijo si antes podían pasar por el pueblo para informar a los vecinos de los objetos en la cueva. Entonces fue cuando a Roland se le ocurrió una idea. Como también debía bajar al pueblo para tomar la ruta de vuelta, no iba a tener que desviarse, y así podía atribuir al CP el éxito de la caza de los animales. El chico creía que era capaz de convencerlo siendo amigable y diciéndoles discretamente que podrían sacar tajada, cosa que no le interesaba tanto al felino pero sí era verdad que podía dejar a la agencia del gobierno en buen lugar.

- De acuerdo chico, déjame el maletín, y cuando hayamos terminado en el pueblo nos repartimos el dinero - decidió Roland a la vez que agarraba el maletín.

Al final salieron de la casa y ambos se montaron en el vehículo, guardando antes el maletín en la parte trasera para que nadie fisgonease. Pusieron rumbo hacia el pueblo descendiendo por el mismo camino por el que había subido Roland la primera vez, y cuando llegaron al pueblo condujo hasta el centro del mismo. Algunas personas le miraban de forma extraña, tal vez por su apariencia o preguntándose por qué conducía una moto sin portar casco. En cualquier caso, ignoró a los transeúntes, se acercó a un paraed para coger una caja de madera, la arrastró hasta el centro de la calle y se subió en ella.

- Vecinos de Ciudad Orange, tengo el placer de comunicarles que el peligro de las bestias roba-pescados ha desaparecido. El Cipher Pol ha oído vuestras necesidades y os ha librado del problema. Gracias al Gobierno Mundial ahora pueden vivir tranquilos sin miedo a que gatos de gran tamaño roben vuestro pescado. ¡ARRIBA EL GOBIERNO! - gritó Roland levantando los puños en alto.

- ¡ARRIBAAAA! - vitorearon los habitantes.

Después de terminar con la escena, Roland indicó donde se encontraban todos los objetos que habían robado los felinos, mencionando cuatro o cinco veces al Cipher Pol y el gobierno mundial. Una vez hecho, los habitantes le ofrecieron al agente y su acompañante algún objeto en agradecimiento, a lo que Roland aceptó. No solo conseguía objetos gratuitos, sino que no podía rechazar la amabilidad de la gente ya que le haría parecer grosero. Una vez todas las personas su hubieron ido hacia la cueva con un equipo de exploración y muchas carretillas, el mink le entregó al chico su parte del dinero en el mismo maletín que les habían entregado mientras que él guardó su parte en un compartimento en la moto, y para terminar se despidió del chico.

- Bueno, has demostrado ser capaz. Antes de que me vaya, dime tu nombre.
Roland Oppenheimer

Mensajes : 37
Fecha de inscripción : 14/06/2019

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm14/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (14/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm5650/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (5650/1000000)
Berries: 190.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 7os5mME

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Lance Kashan el Mar 10 Sep 2019 - 13:54

El chico fue fácil de convencer con lo ya dicho: simplemente se limitó a seguirme la corriente y mis planes, y llevarme al pueblo para llevar a cabo el final del trabajo. Una vez guardado el maletín a buen recaudo en la moto, pudimos emprender aquel tortuoso camino que ya había subido una vez, de camino a la casa de Brusse, pero esta vez hacia abajo y en un vehículo. Al final, el encargo había resultado ser bastante más tranquilo y sencillo de lo que hubiera esperado en un primer instante. Al fin y al cabo, esto era un Blue, y los problemas de unos y de otros no solían pasar de ser tareas que alguien que pudiera sobrevivir en el Paraíso por su propio pie podía considerar tonterías y minucias. Al fin y al cabo, el estándar de ‘’problema’’ que tenían en este tipo de islas no pasaba de ser el día a día de la isla donde nací.

Llegamos con rapidez al poblado, recibiendo el olor a mar decenas de metros antes de siquiera cruzar la primera casa y, al no estar acostumbrados a ver un espectáculo como ese –ya que un mink y una persona como yo no eran el mejor ejemplo de personas normales– comenzaron a prestar atención. Recorrimos calles con la moto, esquivando a los transeúntes con gran agilidad, hasta alcanzar la plaza donde, claramente, se amontonaba el mayor número de gente. Al fin y al cabo, en lugares como aquel, la única forma de encontrar entretenimiento es en otras personas, y por ello recurrían a visitar todas el mismo sitio. También pasaba en mi barrio. Y, al correrse un poco la voz de nuestra entrada en aquel lugar, más y más personas fueron llegando, algunos corriendo y otros asomándose por los balcones, preparando el escenario perfecto para Roland, al parecer. Se acercó a tomar una caja de madera, confundiéndome, para luego montarse en ella y ganar altura respecto al resto de humanos que caminaban, y así comenzó su discurso, como si de un general de guerra se tratase.

Avisaba de que el problema de los felinos ya había dejado de existir, y se lo atribuía por completo al Cipher Pol. Y, a pesar de que no me agradaba para nada el Gobierno Mundial, aquella acción sí que me tranquilizaba. Al fin y al cabo, mi apariencia trajeada podía dar el pego como un agente y así no quedaría constancia en aquel lugar de que un civil como yo había ayudado a esa gente. Por el momento daría igual, pero en un futuro prefería ser lo menos conocido posible, así que ahorrarme rumores entre desconocidos era bastante grato. Finalizó la charla pidiendo un ovación a su facción y los pueblerinos lo vitorearon sin duda alguna. Una vez terminó aquel discurso y pensó que la suficiente gente estaba reunida en torno a nosotros, comenzó a dar detalles sobre la misión, y el hecho de que habíamos encontrado el nido del animal lleno de pertenencias suyas. Yo les facilité el mapa que tenía en el bolsillo, pidiéndole piedad con las crías del animal, los cuales no habían cometido crimen alguno y ya se iba a encargar Brusse de acogerlas.

Cuando la gente entró a casa y comenzó a salir con un calzado más apropiado, guantes y carretillas para recoger lo suyo, Roland contó y dividió el dinero, quedándose él con su parte y cediéndome a mí el maletín con la mía. Además, al pasar la gente nos habían regalado algunas pertenencias por hacerles aquel favor, así que también me las guardé en cuanto pude. La tomé sin duda alguna con la mano derecha, y el mink aprovechó aquel momento para preguntarme por mi nombre. Era parte del Gobierno Mundial y, por esa única razón, era más que obvio que no debía decirle mi identidad de ninguna de las formas, era meterme en problemas total y completamente innecesarios.

— Hmm… — Coloqué mis dedos índice y corazón en los labios, y el pulgar de la barbilla, pensativo. — ¿Para qué ibas a necesitar mi nombre? — Aparté los dedos de su posición. A efectos reales, saber el nombre de alguien no servía de nada, ya que no te iba a servir para encontrarlo en un mundo tan amplio y desconectado como aquel. — Quizás te lo diga si nos encontramos de nuevo, quién sabe. — Sonreí de forma pícara, comenzando a alejarme hacia la costa, donde aún estaba el barco mercantil haciendo nuevos tratos.

Allí, me buscaría algún entretenimiento hasta que volviéramos a zarpar al día siguiente.
Lance Kashan

Mensajes : 130
Fecha de inscripción : 18/08/2018
Edad : 17
Localización : Encima de tu armario.

Hoja de personaje
Nivel:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm53/150[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (53/150)
Experiencia:
[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 3qaWnZm51010/1000000[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] 9h2PZk8  (51010/1000000)
Berries: 150.000

Ver perfil de usuario

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] BV5mAuA

Volver arriba Ir abajo

[Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer] Empty Re: [Misión Común] Cazador de pescados [Lance - Oppenheimer]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado



Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.