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Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Ruffo el Lun 14 Ene 2019 - 23:26

-¿Tú crees? -repliqué con sorna ante la pregunta de Luka para, a continuación, escupir la acumulación de sangre que tenía en la boca. Un gusto metalizado se extendió por mis labios, sumándose al que ya sentía desde antes-. De todos modos, me parece que ya no queda mucho que hablar. Tal vez sean ellos los que estén interesados ahora, ¿no te parece?

Como respuesta a mis palabras, algunos vasos volaron hacia mí. Al entrar en contacto con la peculiar esfera que me rodeaba, salieron repelidos para estrellarse contra las paredes del local. Aquella extraña energía -si es que podía denominarse así- inspiraba en mí la misma sensación que las almohadillas de mis manos al entrar en contacto con algo. Casi como si fuese una prolongación de las mismas... ¿Acaso lo eran? Lo cierto era que notaba una conexión entre ambas.

-Vale, vale -dijo el que dirigía el local y, a fin de cuentas, el grueso de los trapicheos de la zona-. Tal vez hayamos comenzado con el pie equivocado. Entended que son muchos los que vienen aquí a tratar de arrebatarme lo que tanto tiempo me ha costado conseguir. Se ve que vosotros no sois ese tipo de personas, así que permitidme comenzar de nuevo este encuentro.

Sacó una botella dorada de detrás de la barra, así como tres copas doradas pulidas con el mayor de los esmeros. Un líquido oscuro nació al retirar el tapón e inclinar el recipiente, y el elixir al golpear su destino fue el único sonido que se pudo apreciar durante unos largos segundos.

-Por cierto, Percival -continuó, haciendo gala de una envidiable sangre fría-, ¿qué tal van los pagos de...? Del de la resina.

-El mes pasado hizo el quincuagésimo sexto -respondió un tipo orondo que se encontraba aplastado por dos de sus compañeros.

-Entonces ha cubierto con creces el pago por nuestros servicios, ¿no te parece? Es momento de que dejemos de recordarle que tiene un compromiso con nosotros. Y vosotros, ¿me acompañáis? -finalizó, guiñando un ojo grasiento y brindándonos una copa a cada uno tras dar un largo sorbo a la suya.
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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Luka Rooney el Mar 15 Ene 2019 - 15:04

Ruffo respondió a las palabras de Luka con una pregunta retórica que por momentos estuvo a punto de contestar, sin embargo, supo que no debía. Una vez juntos, el humano hizo un comentario más, instando a negociar a sus rivales, que se encontraban -casi todos- sobre el suelo. Y, sorprendentemente, accedieron.

- Al final va a ser que sabéis hacer negocios, aunque os cuesta un poco, eh -comentó con cierta sorna el gyojin-. Veamos qué nos ofrecéis.

Entonces uno de ellos, interrumpiendo su conversación, habló sobre el pago del viejo de la resina. Directamente el tiburón miró a Ruffo, intentando recordar a qué número equivalía aquél ordinal cuya pronunciacion resultaba compleja, pero algo sí que se olía, era una cifra grande.

- Estos hijos de puta se han aprovechado de cada pobre tendero de esta ciudad, y no son capaces ni de defenderse ellos mismos -comentó a la par que la ira se empezaba a apoderar de él-. Entremos, saquémosles lo que podamos, y me los cargo.

Pese a que el habitante del mar había intentado con esmero susurrar lo más bajo posible, algo le decía que no había sido suficiente. Aunque a juzgar por cómo actuaban aquella panda de cretinos, puede que no lo hubiesen oído.

Tanto Ruffo como Luka habían recibido una copa de vino como obsequio previo a la negociación, además, el dueño del local les invitó a seguirles. Con cierto escepticismo, el gyojin le siguió, detrás de él iba Ruffo y a la espalda de éste el resto de matones.

Desde la parte frontal accedieron a la barra, allí el hombre abrió una trampilla, y a través de ella bajaron hasta un sótano cuyas luces brillaban por su ausencia. Algo le olía mal al tiburón, tanto metafórica como literalmente. Cuando caminaron unos segundos, llegaron hasta una sala con una gran mesa redonda con capacidad para, a ojo, unas doce personas.

- Sentaos, caballeros. Lorgen, sirve más vino.

Uno de los magullados hombres se acercó hasta un mueble bar y empezó a servir más bebida. Otro de los hombres, por su parte, encendió un proyector y bajó algo más las luces.

- Este es nuestro negocio. Durante años fue necesario, coincidiendo con la época dorada de la piratería. La marina custodiaba esta isla, pero empezaron a atacarla tanto que, cuando sufrieron las bajas que estimaron oportunas, decidieron trasladarse. No veréis esa noticia en ningún periódico. Ni siquiera veréis restos del cuartel marine, ellos mismos lo destruyeron -comentó a la par que se veían algunas diapositivas sobre la isla años atrás-. Nuestros padres, los padres de nuestros padres, todos ellos sufrieron la ira de gente malvada. Algunos lograron combatirlos, otros sucumbieron en el intento. El caso es que nosotros seguimos sus pasos. Poco a poco nos hicimos un nombre, y todos los habitantes de esta isla que tenían un negocio nos contrataron. Lo hacíamos porque queríamos, porque nos importaba este lugar. Empezamos cobrando la voluntad, luego pasamos a cobrar un pequeño porcentaje de los beneficios de los locales… Y todo se torció cuando esta persona llegó a la isla.

Un incómodo silencio se formó en aquél lugar, dejando ver una diapositiva con el rostro de un hombre de tez morena, rastas, grandes músculos y un característico sombrero con forma de punta.

- Robin Morris -comentó uno de los allí presentes-. Él ha sido quien nos ha jodido. Nuestra protección…
- Está bien, Pon, no te preocupes. Como bien dice Pon, éste es Robin Morris, más conocido como el buitre Morris. Él se mudó aquí, estuvo dos meses en la isla, conoció a nuestra familia, nuestros amigos… Nuestra vida en general. Y un día, su banda llegó hasta aquí. Nos aprisionó durante dos semanas en esta taberna. Nos obligó a pagarle, amenazando con matar a cada persona que nos interesaba, con destruir la isla. No parecían hombres muy poderosos, pero eran cientos… Vinieron en una decena de barcos, y dicen que han sembrado el caos en el red line, aunque por alguna razón, no han avanzado más.
- Supongamos que os creemos -comentó el tiburón interrumpiendo la historia-. Que es mucho suponer, por otro lado. ¿Qué diablos ganamos nosotros? ¿Qué queréis que hagamos?
- Llevamos dos meses sin pagarle. Los hosteleros a penas ganan dinero para mantener a su familia, y no les vamos a quitar ese dinero… Estamos desesperados. El primer mes nos enviaron una carta con fotos recientes de nuestros familiares. Cuatro de ellos tenían una X, y a los días, esas personas que habían marcado, desaparecieron. En este segundo mes… Marcus nos mandó una carta en la que decía que vendría personalmente en una semana. La carta la recibimos hace dos días, por lo que todo indica que está al caer. Nadie en el pueblo sabe esto, salvo nosotros. Bueno, los trabajadores del puerto son nuestros únicos aliados, nos avisarán cuando vean algún barco sospechoso por aquí. Respecto a qué sacáis vosotros… Bueno, supongo que el buen nombre en la isla no es suficiente. Reuniremos todo el dinero posible y os lo daremos, e intentaremos que cada local aporte algo, pero primero, por favor, ayudadnos.

La muñeca del gyojin empezó a arder, y su pulsera parecía haber sido invocada. Observó a Ruffo sin saber muy bien qué hacer o decir. Todo parecía creíble, pero aquella gente… Luka no se terminaba de fiar. Puede que por alguna extraña razón, pero aquellos seres no le inspiraban confianza. ¿Aunque qué podían hacer en aquella situación?

- Dejadme a solas con Ruffo un par de minutos, por favor -comentó mientras el dueño del local asentía

Una vez se hubieron ido, el tiburón cogió la copa de vino, le dio un intenso trago y miró al humano.

- No sé qué coño hacer, ni si creerles. Si vienen en barco creo que incluso tú y yo solos podríamos con ellos. Yo en el mar y tú aquí. Los que se escapen de mí no lo harán de ti. Pero no sé, ¿qué crees que deberíamos hacer?

Luka nunca subestimaba a sus rivales, sin embargo, comparar su fuerza en el agua con la de un navío o, lo que era peor, un humano, era altamente insultante para él. Si se organizaban bien, no habría riesgo de perder. El caso es que toda esa historia empezaba a ser un rompecabezas sin igual.

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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Ruffo el Dom 10 Feb 2019 - 19:44

El mandamás quería hablar con nosotros a solas y, haciendo honor a la verdad, no tenía demasiado claro si era buena idea seguirle o no. Sólo se había mostrado dispuesto a ello cuando se había visto contra las cuerdas, lo que indicaba que no era alguien que se guiase por una moral férrea ni nada por el estilo... Que lo importante era salvar el pellejo, vaya.

No obstante, Luka se mostró dispuesto a seguir sus pasos y yo le imité. El tiburón no había encontrado demasiadas dificultades para darle una tunda a todos sus oponentes, al contrario que yo. Aunque me introdujese en la siniestra habitación a la que nos conducía nuestro ahora amable anfitrión, me sentía más seguro si un puño escamoso podía golpear rostros cerca de mí.

La historia de Lokus era, cuanto menos, difícil de creer. El único modo en que se podían conectar las declaraciones del artesano de resinas y las suyas era que, de un modo u otro, el grupo pseudomafioso estuviese exprimiendo a los comerciantes locales para salvarles la vida en secreto. Arqueé una ceja, no demasiado conforme con esa explicación. Aun así, me crucé de brazos y dejé que terminara de hablar.

Lo acontecido hacía apenas unos minutos volvía una y otra vez a mi mente, como una vocecilla que me incordiaba mientras intentaba mantener la atención. Había comprimido el aire entre mis manos, eso no era nuevo, pero de una forma diferente. Había nacido algo así como una gran burbuja en la que me había ido incluyendo. Además, el picor había desaparecido completamente tras hacerlo. Acaricié las almohadillas con la punta de mis dedos, ejecutando el movimiento que me caracterizaba cuando estaba nervioso.

Luka tampoco parecía demasiado satisfecho con los motivos esgrimidos por el líder de aquella banda, pero solicitó un rato a solas conmigo para poder hablar sobre qué debíamos hacer. Me recliné en la silla en la que me había sentado, manteniendo el equilibrio sobre las dos patas traseras.

—Yo no me los creo, la verdad —respondí al tiempo que me encogía de hombros—, pero quiero salir de aquí. Tal vez tú sí seas capaz, pero yo no me veo con la capacidad para destruir una flota de barcos. Aun así, puedo intentar ayudarte, por si se te escapa alguno o algo así. —Lo cierto era que no dediqué demasiado tiempo a valorar pros y contras, simplemente dije lo primero que se me vino a la cabeza—. ¡Ah!, y no quiero ninguna recompensa por su parte, si es que realmente piensan darnos alguna.

Lo único que quería era salir de allí. Estaba cansado de aquel lugar tan mugriento, así como del atuendo tan mal conjuntado con el que había decidido vestirse aquella gente.
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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Luka Rooney el Lun 11 Feb 2019 - 12:15

- Yo tampoco quiero nada de esta gente -respondió a Ruffo mientras negaba con la cabeza-. Dime, el que te mandaba a por la resina esa, ¿conocía al tendero? Si es de fiar… quizá él nos pueda aclarar todo esto.

La verdad es que al gyojin no se le ocurría otra manera de comprobar si todo aquello era cierto que preguntar a la gente de la zona. Aunque realmente, al no conocer a nadie, podrían estar todos metidos en el ajo también. Su pulsera seguía rugiendo en forma de calor, y el habitante del mar no pudo evitar tocarse la muñeca, intentando que ésta cesara.

- En cualquier caso -comentó a la par que se levantaba, mirando fíjamente a Ruffo-, debemos tener un plan B, por si esta gente nos la juega. Yo lo tengo fácil… Me lanzo al mar y buena suerte si me pillan, pero tú… No me importaría llevarte, pero serías un blanco fácil, y a juzgar por lo que has hecho antes arriba… Me da que eres usuario, ¿me equivoco?

El habitante del mar se acarició la barbilla, intentando adoptar una pose que le ayudase a pensar. Pero aquello era la primera vez que lo hacía, y ciertamente, parecía un poco estúpido. Tampoco le ayudó a dar con un plan, así que se limitó a esperar que Ruffo tuviese uno. Si hablaba -y por su bien debía pensar algo-, terminaría dándole un den den Luka de pulsera, adquirido unos días atrás en esa misma isla.

- De cualquier manera, me gustaría que tuvieses esto -comentó a la par que le daba el den den Luka de pulsera-. Podremos organizarnos mejor, y siempre que lo necesites, podrás llamarme.

Ciertamente, para conocer tan poco a aquél humano, el gyojin le había cogido bastante cariño, algo que no era muy típico en él. Se sentía en la obligación de protegerlo, aunque ya había visto cómo se las gastaba en combate.

- Ah, por cierto. Se me ha ocurrido qué pedirles, en caso de que todo lo que nos han contado sea cierto. No veo que seas un pirata, ni alguien al que le guste tener una fama detrás. ¿Te interesa que te carguen este muerto?

Luka pretendía que, si Ruffo no quería líos, le cargaran toda la culpa a él. Sería la única condición -si el humano no tenía ninguna más- que pondrían. Se ve que tanto Luka como Ruffo no eran muy buenos negociadores, jugarse la vida a cambio de esa única condición, quizá no era lo que cualquier otro hiciera, pero la verdad es que aquella isla se estaba tornando tan oscura que era mejor dejarla cuanto antes.

En ese preciso momento, alguien tocó la puerta, y desde detrás, se pudo escuchar una pequeña frase con cierto titubeo.

- Habéis… ¿Habéis decidido algo ya?

El gyojin observó a su compañero y le hizo un gesto con la mano para que hablase él. La suerte estaba echada.

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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Ruffo el Lun 11 Feb 2019 - 22:44

—Quien me mandó hasta aquí vive en otra isla, Isla Navideña. Es alguien con quien tiene muy buena relación y me pidió el favor. No creo que haya tiempo de ir y volver —dije con cierta ironía.

El habitante del mar parecía no tener muy claro qué hacer y, haciendo honor a la verdad, yo tampoco tenía mucha idea de cuál podía ser la mejor opción. Nunca se me había dado bien eso de prever posibles consecuencias de mis acciones, y eso era lo que había marcado los últimos meses de mi vida. No podía quejarme de estos últimos, así que me limité a encogerme de hombros y devolver la silla a su posición original.

Me levanté de mi asiento, dirigiéndome a una cortina cercana y arrancándola de cuajo. El ser de escamas estaba en lo cierto: no quería que nadie me inculpase de lo que pudiese suceder allí. ¿Cómo podía librarme de ello? Lo cierto era que no tenía muchas alternativas, así que me limité a hacer lo primero que se me ocurrió. Metí un extremo de la cortina en mis pantalones y comencé a liarla en torno a mi cuerpo, dejando a la vista únicamente mis manos y mis ojos.

—¿Qué te parece?, ¿me libraré de las culpas? —pregunté, girando sobre mí mismo para que me pudiera observar—. Si salimos vivos, me iré rápido de donde estemos y cuando me encuentre lejos me quitaré esto. Espero que sea suficiente. —Sonreí bajo mi improvisada túnica.

Fijé el caracol de pulsera que me había dado el tiburón a mi muñeca. Había visto a la gente usarlo en alguna ocasión, pero nunca había tenido el privilegio de hacerlo yo mismo. Lo siento era que sentía curiosidad por ello. Golpeé uno de los ojos del molusco, que los apretó con fuerza en señal de incomodidad. Liberé una carcajada antes de que se abriera la puerta.

—Sí, pero no sabemos llegar al lugar donde estará ese tío... ¿Cómo se llamaba? —terminé, mirando a Luka para ver si él se acordaba. Había dado por hecho que no tendría problema en ir sin más al lugar en cuestión, pues había dejado bastante claro que meterse de pleno en una batalla no le resultaba incómodo.
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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Luka Rooney el Mar 12 Feb 2019 - 10:52

- Te queda genial. Yo lo combinaría con un cinturón de un color llamativo. Rojo, por ejemplo. Ahí ya sí que irías divino -respondió el gyojin riéndose-. Puede dar el pego, pero ya me dirás como vas a pelear con eso. Le tendrás que hacer un par de agujeros bien hechos o no sé.

El humano le preguntó por el nombre de quien había causado todo aquél desastre, y justo entonces, Lokus y compañía entraron.

- Robin Morris -respondió el gyojin ante el estupor de los allí presentes a la par que su pulsera continuaba con esa llama inquebrantable-. Así se llama el causante de todos estos problemas. Lokus -comentó con un tono de voz imponente, intentando dejar claro que ahora quienes mandaban eran tanto Luka como Ruffo-, necesitamos saber de la llegada de este hombre con al menos una hora de antelación. Necesitamos pescadores con comunicación, vigías en el faro, no sé, el método que nos pueda avisar más pronto.

- Los hombres del puerto nos podrán avisar con más de media hora.
- No es suficiente. Pon a gente con telescopios en el punto más alto del foro, haz lo que necesites. Piensa, pero si no sabemos el ataque con al menos una hora, no podremos evitar que lleguen al pueblo.
- Yo… Reuniré a mis hombres -comentó Lokus con un semblante que lucía incógnitas por todos lados-. Seguro que pensamos en algo.

Tanto Lokus como sus secuaces salieron de allí, casi todos cabizbajos, quizá por estar pensando en una posible solución, o conscientes de que estaban dejando en manos de dos desconocidos el destino de su pueblo. ¿Pero qué más podían hacer? La llegada del tal Robin era inmediata, estuviesen allí Luka y Ruffo o no.

Una vez se quedaron solos, el tiburón observó a Ruffo y su particular vestimenta intentando no reírse. Necesitaban un plan. No sabían a cuantos barcos se enfrentaban, ni quienes eran sus enemigos, pero por lo visto, eran muchos en cantidad.

- Háblame de esas pompas, Ruffo. Las esferas esas que creaste antes, son de una akuma, ¿verdad? Dime cómo puedes usarlas y establezcamos un plan. Yo tengo claro que seré de mucha más utilidad en el agua. Intentaré hundir tantos barcos como me sea posible, y en el agua, nadie será rival para mí. Pero puede que haya dificultades allí abajo, problemas no planeables, barcos demasiado veloces que se escapen, gente que llegue a nado al puerto, balas de cañón procedentes de los barcos que aún no están hundidos… Incluso puede haber usuarios. Usuarios Zoans que vengan volando, o gyojins que sean rápidos… Y ahí tendrás que entrar tú. Dime, Ruffo, ¿de qué eres capaz?

El habitante del mar había visto cosas en el humano, pero no terminaba de entender el poder de su aliado. Quizá su visión cambiase la estrategia del gyojin. O, como mínimo, la mejoraría. El caso es que tampoco podían trazar un plan con tantas incógnitas, pero cuanto más pensaran en ellas, más preparados estarían.


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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Ruffo el Mar 12 Feb 2019 - 19:14

Escuché las palabras de Luka mientras, distraídamente, terminaba de acomodarme la ropa. Tenía razón: me quedaba muy grande y tendría dificultades para mantenerme a salvo si no hacía algo para arreglarlo. Me acerqué a la mesa de Lokus mientras el habitante del mar hablaba con nuestros anfitriones, seleccionando unas tijeras de entre el arsenal de cuchillos, abrecartas y demás objetos punzantes que el tipo poseía.

A decir verdad, el tiburón tenía más seso del que aparentaba. Sólo había que darle un empujón, un mínimo impulso bastaba para que echase a caminar por sí mismo. Le miré de reojo, hinchándome de orgullo como el padre que ve a su hijo montar en bici sin ayuda por primera vez. Sacudí la cabeza; ¿en qué demonios estaba pensando? Apenas le acababa de conocer.

Realicé un par de cortes a ojo sobre las improvisadas mangas, apoyándome torpemente en el escritorio para conseguir un mínimo de estabilidad. Una vez me sentí seguro —lo que no quiere decir que realmente lo estuviera— me dispuse a acortar las mangas con toda la precisión posible. El resultado fue poco menos que desastroso desde el punto de vista estético, pues cada una estaba cortada a una altura diferente y el trazo tenía diferente forma según la posición. Tampoco podía pretender mucho más vista la situación, ¿no? Era funcional, y eso era lo importante en ese momento.

—Pues no lo tengo muy claro —comenté, ausente, al tiempo que alzaba las manos para ver cómo se comportaba la prenda en esa posición—. No hace mucho que estas almohadillas aparecieron en mis manos y aún no me he puesto a comprobar qué pueden hacer y qué no —continué—. De hecho, yo he visto eso de antes tantas veces como tú: una. Llevaba un tiempo con una sensación extraña en las manos, como un picor que no me dejaba en paz por mucho que me rascase. Y de repente, puf. Apreté aire y apareció una pompa que me engulló. No sé. —Hablaba en voz alta, pero lo que salía de mis labios correspondía más a pensamientos que a cualquier otra cosa, por lo que seguramente el ser de escamas no entendiese demasiado bien a qué me refería—. Digamos que empujo cosas; muchas cosas y muy fuerte. —Sonreí, satisfecho con el resultado final.

Rebasé la posición de Luka y me dirigí a la puerta, abriéndola y haciéndome a un lado para que fuese él quien encabezase el reducido grupo de dos. De poco importaba con cuánto tiempo nos avisasen los pescadores, los hombres de Lokus o quien fuese si no estábamos en el lugar indicado cuando llegase el momento.
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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Luka Rooney el Miér 13 Feb 2019 - 14:22

Era el tercer día desde que Lokus les avisó, y el tiburón seguía mirando cada media hora hacia el puerto, sin observar nada raro. Tras unos segundos dando paseos por la habitación, volvió sobre el escritorio, ojeando los planos que el propio Lokus le había dado. Hizo más de veinte copias, y apenas le quedaban tres o cuatro limpias. En todas intentaba trazar los caminos posibles que podrían tomar los criminales desde el puerto, pero aquello estaba lleno de pequeñas calles, callejones y vete a saber qué más secretos escondía la isla.

Aquella era una batalla perdida. Tanto Luka como Ruffo eran nuevos en la isla, y sus rivales habían estado años allí. Tampoco podía contar con los amigos del tabernero, ya que estaban desaparecidos. Lokus comentó algo sobre lo que estaban haciendo, algo así como poner sensores en el agua para notar la presencia de los barcos.

Durante los dos días, Luka y Ruffo habían recibido un par de señales falsas. La primera, por un barco mercante, mientras que la segunda fue totalmente falsa. El gyojin se mostraba bastante escéptico con aquella tecnología, aunque confiaba en que la vista le diese para ver los barcos en la lejanía con el suficiente tiempo como para reaccionar.

Después de trazar unas líneas más y darse por vencido de nuevo, el gyojin hizo una bola con el plano y lo volvió a lanzar a la papelera. Pese a que éste cayó fuera, el habitante del mar no se preocupó.

Aún eran las 7:30 de la mañana, y Luka había quedado con Ruffo a las 8:00, por lo que se metió en la ducha y aprovechó aquella media hora. Reflexivo, pensó en tantas cosas que acabó por no recordar ninguna. Y entonces el reloj de la habitación sonó; Era hora de desayunar.

Salió de la ducha, se vistió apropiadamente -con otro de sus innumerables y carísimos trajes hechos a medida-, y se posicionó delante de la puerta de Ruffo, al cual avisó con tres toques siguiendo el mismo patrón y aplicando una fuerza ascendente.

Una vez Ruffo saliese, bajarían hasta la cafetería. El gyojin volvería a pedir una tostada con tomate, aceite y sal, acompañada de un café tamaño XXL. Aquél café sí que estaba bueno, algo que cada vez parecía costar más en las tabernas de aquellas islas que visitaban.

- Pues hoy me he levantado un poco… Ya sabes, con el ánimo subido. He soñado con una pedazo de sirena que flipas -comentó mientras devoraba la tostada de tres mordiscos-. Y no veas como cantaba -comentó con la boca llena-. Le agarré del culo, la traje hacia mí, y le…

Pero una extraña melodía les interrumpió. Era su den den Luka. El pirata lo descolgó, estando alerta, y respondió. La voz era de Lokus, y pese a que su voz estaba completamente trabada, transmitía lo que tenía que transmitir; miedo. Parecía haber llegado la hora, y tanto el gyojin como su ardiente pulsera fueron conscientes.

- Ruffo, ve al puerto. He visto en los planos que estamos a setenta metros menos del agua desde aquí que desde el puerto. Saltaré e iré buceando hasta allí. Ante cualquier problema, me llamas -comentó señalando su propio den den Luka-. Y cuando veas cuántos barcos son, me llamas también. Suerte, hermano -comentó tendiéndole la mano. Había llegado su momento.

El tiburón salió corriendo de la cafetería, ante la atenta mirada del tendero, que probablemente se pensaría que se había ido sin pagar. El tiempo corría, y con ello aumentaba la probabilidad de que los criminales llegaran a tierra, y una vez allí… Sería más difícil detenerlos. Seguro que se sabían pasadizos, callejones o sitios donde esconderse y empezar a matar pobres civiles. Aquello no podía pasar. Y para ello, Luka y Ruffo debían dar el máximo de sí mismos.

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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Ruffo el Jue 14 Feb 2019 - 12:12

Era completamente impropio de mí, pero allí me encontraba. Aún era de noche. De hecho, había abandonado mi cama mucho antes de que el sol se pensase salir siquiera. Al hablar con Lokus y sus hombres, me había llevado la impresión de que el tipo cuyo nombre no conseguía recordar por mucho que me lo dijesen atacaría en un estrecho margen de tiempo, veinticuatro horas a lo sumo. Cuál había sido mi sorpresa al comprobar que, por el contrario, debíamos esperar al menos varios días.

En un primer momento no me había tomado aquello demasiado bien, pero tras unas horas de reflexión había encontrado algo útil y productivo con lo que ocuparme, o al menos así lo consideraba yo.

Nuestro anfitrión poseía un almacén detrás del negocio que regentaba, donde guardaba todas las provisiones necesarias para mantener su negocio, además de objetos cuya naturaleza pacífica quedaba más que descartada. Separando la tasca del edificio accesorio, un patio de unos quince metros cuadrados cumplía las veces de trastero y papelera gigante. Aun así, su tamaño era más que suficiente para que cualquiera pudiese moverse por allí con soltura.

Aquél se había convertido en el lugar elegido para investigar lo que me había sucedido unos días atrás. Desde esa misma noche, había dedicado varias horas al día a trabajar en la que esperaba fuese mi nueva habilidad. Aproximé una mano a la otra por enésima vez ese día. Al igual que había estado ocurriendo durante las últimas jornadas, un campo de repulsión anaranjado nació en el milímetro que separaba ambas almohadillas.

Las fui separando poco a poco, esforzándome una vez más por asimilar cada sensación, cada detalle de lo que acontecía entre mis manos. Primero más lento, después más rápido, siendo consciente de cómo la diminuta zarpa crecía como un chicle y terminaba por incluirme en su interior. Respiré hondo, cerrando un instante las manos y acariciando las prominencias que adornaban sus palmas. «Vamos allá», me dije, tratando de rescatar de mi memoria los estímulos que habían llegado a mí durante la primera noche.

Clavé mi vista en el muro que había frente a mí, que dejaba claro que ya había logrado muchas veces lo que me proponía. Marcas como las de mis almohadillas plagaban la pared, dando lugar a orificios que la perforaban. Sudando profusamente, golpeé la burbuja que me rodeaba y un campo de repulsión salió despedido de ella, generando una nueva abertura en la piedra. Sonreí, satisfecho, antes de repetir el proceso una y otra vez.

Cuando quise darme cuenta, el sol despuntaba y sus rayos golpeaban mis ojos por encima de la tapia. Había llegado el momento de dejarlo, así que recogí mis cosas y me dirigí hacia la habitación que me había dejado Lokus. No era la mas lujosa ni de lejos, pero cumplía su función de lugar de descanso.

El gyojin ya se encontraba allí, al parecer esperándome. No le hizo mucha gracia la idea de tener que aguardar por mí un poco más, pero no tardé más de cinco minutos en darme una ducha para ir a desayunar con él. Mi estómago rugía, siendo superado únicamente por el sueño que me abrazaba y no me dejaba ir. El descanso tendría que esperar.

***

Mis carrillos estaban llenos y mis manos, ocupadas. Luka me contaba con más detalles de los necesarios un sueño en el que, al menos, se lo había pasado bien. Entonces, interrumpiendo su relato —cosa que agradecí profundamente—, el caracol que llevaba encima comenzó a sonar. La voz del dueño de la taberna no tardó en llegar a nuestros oídos. Me forcé a tragar toda la comida al escuchar lo que decía, pues no había tiempo que perder.

Salí corriendo en dirección al puerto, tropezándome con una estampida de personas que huían despavoridas en sentido contrario. '¡Ha llegado!', gritaban los más viejos, mientras que los más jóvenes preguntaban a voz en grito quién demonios les atacaba. ¿Acaso los más veteranos en Diamuird conocían a aquel sujeto?

Las velas de tres barcos acapararon por completo mi visión cuando doblé la esquina que conducía a mi destino. Un tipo enjuto, excesivamente delgado y anciano daba órdenes por aquí y por allá. Un bastón de altura similar a la suya le servía de apoyo, y todos los allí presentes obedecían diligentemente sus órdenes.

—¿Luka? —pregunté al molusco—. Son tres, por lo menos en el puerto.
Ruffo

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Re: Mafiosos en la isla - Privado/Pasado

Mensaje por Luka Rooney el Vie 15 Feb 2019 - 11:56

El mar. Esa sensación de estar en casa, pese a encontrarte a miles de kilómetros de distancia de lo que un día fue tu hogar. Ese lugar en el que te sientes a gusto, cómodo y seguro. Y tu principal arma.

El gyojin se lanzó al agua de cabeza, y no tardó más de medio minuto en llegar al puerto. Por el camino le preocupó la escasez de seres vivos. ¿Habrían huído, o sería aquella una zona desierta? En cualquier caso, Luka recibió un mensaje de Ruffo, en el que le avisaba de los tres barcos que se acercaban.

- Está bien, no será problema -comentó, mientras sentía como, fruto de la emoción, su pulsera volvía a rugirle e instarle a ser violento-. Creo que me puedo encargar de los tres. Ponte en contacto con Lokus y dile si ven algo más en otra parte, por aquí parece todo despejado.

Sin embargo, aquello no era del todo cierto. Tres submarinos estaban a punto de llegar al puerto, pero lo hacían en perpendicular al barco, y por ende, el gyojin no podía verlos. Portaban el mismo símbolo que el que lucían los barcos en la bandera.

El tiburón esperó un par de minutos pacientemente, observando cómo los barcos empezaban a juntarse, probablemente para hacer el abordaje de la isla conjuntamente. La tranquilidad no era la especialidad de Luka, pero en aquella ocasión tuvo que hacer una excepción y esperar hasta que llegó el momento oportuno.

- No te asustes -susurró a su den den-. El mar es bonito, pero también cruel.

Y sin más dilación, el habitante del mar giró el cuerpo, situándose a diez metros del casco del primer barco. Los tres estaban relativamente cerca, e intentaría derribarlos de un único golpe, pero era consciente de que aquello podía no salir del todo bien.

De cualquier manera, el tiburón ladeó la cadera, desplazó el puño hacia atrás, y fijó la mirada en el punto exacto donde quería golpear. Y, de un potente puñetazo, liberó una enorme cantidad de energía en forma de onda de choque. Cada partícula de agua del mar parecía una bala, y la dimensión de la onda era de más de cien metros de radio.

Cuando la onda de choque golpeó los barcos, los alzó con fuerza varios metros por encima del mar, saliendo al exterior la onda con forma de tiburón junto con millones de trozos de madera quebrada. La gente que se encontraba en el barco cayó al agua, y el ruido provocado por la madera quebrando -tanto en el golpe como cuando cayó de nuevo al agua- creó un pitido en los oídos del gyojin, que se llevó la mano al hombro derecho, dañado tras el golpe realizado. En ese momento, el mar fue un caos total, la potencia de la onda creó diversas corrientes contrarias que no hicieron sino desplazar hacia uno y otro lado todo lo que flotaba por allí. Incluso al pirata le costó estabilizarse en ese momento.

El agua por la zona del gyojin lucía rojiza, olía a sangre, se veían vísceras por doquier, y aquello despertaba los instintos más primarios del tiburón. Era posible que se entretuviese un poco con la gente que aún se encontraba viva e intentaba nadar hacia un lugar seguro. Lo que ellos no sabían, era que no había sitio seguro en el mar si Luka estaba por medio.

Cosas:

Atributos (Nvl 90):
Actuales: Fuerza 9 + 2 (Gyojin)| Resistencia 9 | Agilidad 6 | Velocidad 6 | Reflejos 3
Bonificadores pasivos:
Fuerza x10
Resistencia x4

  • Onda de choque: Luka tiene la capacidad de conservar la energía y enviarla a cualquier parte de su cuerpo con la cual pueda llegar a golpear, consiguiendo así provocar ondas de energía destructiva que amplifican tanto la potencia como efectividad de sus golpes. Además, es capaz de moldear la onda para darle una forma en concreto, algo que es totalmente escénico.
    La potencia de los golpes de Luka podrán causar una onda destructiva de hasta 15 metros de radio.

    • Tiempo de canalización: 2 segundos.


  • Onda de Choque de Agua: Luka es capaz de lanzar una onda de choque de agua hacia su rival, siendo ésta onda de choque de un tamaño variable, en función de la cantidad de agua que pueda controlar. Esta onda de choque tiene las peculiaridades base de una onda de choque normal, sin embargo, cuando la onda rompe, ésta se divide en miles de partículas de agua que golpearán a su enemigo y podrán causar daños internos en el organismo del afectado. Escénicamente es un tiburón blanco, y su velocidad y fuerza base se ven multiplicadas x2.

    • Tiempo de canalización: 2 segundos.




Pulsera de la diosa fortuna:


Descripción del objeto: Una pulsera de distintas piedras procedentes de lo más profundo del mar que fueron algún día recolectadas y selladas por distintos Gyojins. Cada pequeña piedra es distinta y de un color diferente a cualquiera del resto, lo cual hace que esta pulsera sea única. Cada piedra está unida a otra con delicadeza en un hilo irrompible del cual se desconoce su procedencia.
Habilidades especiales o destacables:  Este objeto concentra la energía interior de Luka como ser vivo a través de los fluidos de su organismo, desplazándolos y generando energía cinética y concentrándola en diversas partes de su cuerpo con el fin de protenciar su siguiente impacto de onda de choque.
La energía almacenada va ampliando su potencia hasta llegar a un límite de:

  • Si la energía se almacena 1 turno:  150% de potencia y tamaño en la siguiente  onda de choque.
  • Si la energía se almacena 2 turnos:  300% de potencia y tamaño en la siguiente  onda de choque.
  • Si la energía se almacena 3 turnos:  500% de potencia y tamaño en la siguiente  onda de choque.
  • Si la energía se almacena 5 turnos:  700% de potencia y tamaño en la siguiente  onda de choque.

Si la energía ha sido almacenada entre 4 y 5 posts, Luka se podrá ver resentido al efectuar una onda de choque de tal potencia y dimensión.

  • Carga pulsera: 5 turnos (Usada).

Luka Rooney

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