Próxima ronda fugaz

El skin, las tablillas y el diseño del foro pertenecen exclusivamente al staff del mismo, fue creado por Brianna Byrne y agradecemos a Yuu por su ayuda a la hora de editar algunas de las imágenes como son la portada, avatares de nuevos usuarios y la imagen de las estadísticas para integrarlas en el foro. Dichas imágenes no nos pertenecen, por lo que damos sus créditos a sus respectivos creadores, Sakimichan, Wlop y algunos otros cuyos nombres no conocemos.

Rogamos encarecidamente que no copien nuestro contenido, es más divertido cuando cada uno crea lo que quiere con sus propios medios.
CRÉDITOS
ULTIMOS TEMAS
¿Sabías que?
NUESTRO STAFF
Mr. Nat - Admin
Katharina - Admin
Therax - Admin
Brianna - Mod
Hazel - Mod
Deathstroke - Mod
Arthur - Mod
William - Mod
Oppenheimer - Mod
SI NECESITAS AYUDA, CONTACTANOS
AWARDS

And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mensaje por Narrador OPD Dom 29 Ago 2021 - 16:27

La guerra ha devastado Wano. Donde antes se alzaba el altivo monte Fuji y su cúspide nevada ahora una masa de basalto ennegrecido se desliza como una lengua. Sus faldas, antes bosques, perecen mientras la ceniza poco a poco se va posando sobre la vegetación y asfixiando a cada animal que cae bajo su influjo. Y esta es, probablemente, la más leve de las consecuencias que ha tenido para el país todo lo acontecido en los últimos meses: Kuri asolada, Udon destruida, Kibi devastada por las llamas y Hakumai en pie de guerra mientras la Capital de las Flores es testigo de la destrucción de sus construcciones centenarias. Tampoco las aguas son seguras, pues la muerte de la Usurpadora ha dejado huérfana y libre una marea de Reyes Marinos que devoran aquello que se acerca a las orillas de los ríos.

Sin embargo, para ti la vida no ha cambiado demasiado. Ringo fue la primera región en la que desembarcó la Marina, y ninguna fuerza ha osado adentrarse en ella. Incluso se escuchaban rumores de samuráis de otras regiones reagrupándose en los cementerios para planificar el asalto a la capital y devolver el control a la única heredera viva. La misma que hoy se sienta en un trono frágil y acosada por las disputas de poder entre cada daimyo, todos ellos en pie de guerra para alzarse sobre los demás y asentar una nueva dinastía.

Tu casa tampoco se ha mantenido ajena a esto, y si bien mantiene el ejército más numeroso, todas las miradas están clavadas en la tierra invernal. Más rica y plácida que las demás tiene todas las papeletas para ganar, pero... No todo es tan simple.

Esta mañana te ha despertado el repiqueteo del agua contra las ventanas. En Ringo no suele llover, y se tiene por una señal de mal fario. Incluso mientras las carpas koi de los estanques intentan atrapar gotas al vuelo puedes escuchar cómo un lamento lejano resuena en sus movimientos. Y entonces, alguien habla desde el otro lado de la puerta:

– Joven maestro –dice una voz arrugada, casi estridente–. Ha llegado un emisario desde la Capital de la Flor. La joven Emperatriz ha sellado el lacre.

Si te acercas a recoger el comunicado te tenderá un delicado rollo de papel, cerrado con un sello similar al del viejo Shogun, pero sin duda algo distinto. Posee flores en el Jefe y un loto en el corazón, aunque por el resto es casi idéntico. De abrirlo, notarás una pulcra escritura que sin duda no pertenece a una niña de doce años:

A quien desee escuchar mis palabras:

En los últimos meses hemos asistido a la tragedia de nuestro pueblo. Hemos perdido familia y amigos, riquezas y libertades, tesoros de valor incalculable y, sobre todo, nuestro sentimiento común. ¿En qué momento el poder se volvió alimento para nuestras almas? Debo instaros, en corazón y en conciencia, que desistáis de vuestra disputa, pues nunca uno aceptará el control del vecino pudiendo reclamarlo propio. ¿Y de verdad valen tantas vidas una sencilla ambición?

Si cejáis en vuestro empeño, esta disputa puede ser resuelta de forma civilizada. Cinco daimyos, cinco pretendientes. Nadie debe morir cuando el poder en Wano pasa de mi mano a mi heredero. Por ello, esta es la alternativa que os propongo: Batíos por mi amor; traed y sed testigos, y ved florecer nuestra tierra una vez más.

Os espero en la Ciudad de la Flor en cinco días, momento en el que esta competencia dará comienzo.
Narrador OPD
Mensajes :
1011

Fecha de inscripción :
26/12/2011


Hoja de personaje
Nivel:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm100/100And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (100/100)
Experiencia:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm320000/320000And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (320000/320000)
Berries:
Ver perfil de usuario

Narrador
Narrador OPD

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Portgas D. Ezra Lun 6 Sep 2021 - 3:15

He sabido que algo iba a ir mal desde que al despertarme esta mañana, en lugar de la nieve habitual que siempre cae en Ringo mis ventanas estaban llenas de gotas de agua.

Lo he sabido, pero aun así todas las mañanas tengo algo duro que hacer, algo que congela mis huesos y que deshace mi carne a cada día que pasa. Me he metido de lleno en la marine, he conseguido acceder a un puesto como soldado raso, pero aun así mis tareas no han cesado. No lo harán hasta que salgamos de Ringo, después de todo. Y ni siquiera se si algo así va a suceder pronto. De nada vale lamentarme y quedarme quieto esperando a que algo nuevo aparezca por el horizonte, lo sé, y precisamente por algo semejante he salido de la cama aunque todo mi ser me decía que no lo hiciese. Incluso el viento, inefable y ondulante a mi paso está más quieto que de costumbre, alejando cualquier destello de paz y calma que pudiese transmitirme. Los ancianos de Ringo siempre han dicho que la lluvia trae horrores, miedo y pesar. Supongo que no está de más hacer caso a lo que dicen, pues los años les han hecho sabios y la guerra prudentes.

- ¿̶̯͖̏͛Q̵̻͂͘ų̶͝é̴̬̇̐ ̸̮̀̆ͅç̵͎̓r̵̬̈́͊e̷͖̥͆̅e̶̓ͅs̷̞̜̔̓ ̵͉̈q̶̲͙̈́u̵̼̔e̷͉͍̒̎ ̷̳̭̑p̷̦̥̐̑ä̵̱́ś̴̠̩a̵̰͎͛r̴̨̀á̸̡͉̃̅ ̴̰̀a̷̪̐̓h̵̢̘͒ơ̴̪̳̂r̷̻̗͌a̷̢͉̕,̴͉̃ ̵͈̒Y̴̡͝ǔ̴̦u̶͕͚̒k̸̹̹͊i̴̝͌?̸͙͑ .- Una voz que ya conozco me habla, pero decido ignorarla. Tonto de mí, ¿cómo voy a poder ignorarme a mí mismo? Ladeo la cabeza solo para observar a Shin sentado sobre una de las rocas cercanas al estanque. Vengo aquí cada mañana para entrenar, para calmar mi mente y tratar de despejar los recuerdos que me ha dejado no solo la guerra, también mi propio corazón, pero hoy el ambiente está incluso más frío de lo que me esperaba. No es que no esté acostumbrado al frío, después de todo llevo viviendo entre nieve y grados bajo cero desde que nací, pero es algo diferente. Fantasmal. No es algo humano, y los espíritus no parecen querer hablar conmigo.

- ¿Por qué iba a pasar algo? .- Me pregunto a mí mismo, terminando de levantarme. Los peces nadan entre las ondulantes gotas que caen desde la parte superior de los hisashi. Shin camina sobre la nieve, rehuyendo el viento que gira a mi alrededor. Siempre pudo hacerlo, así que acerca la mano hacia mi mejilla y la posa con suavidad, como cuando éramos amantes y lo único que importaba éramos nosotros dos entre la inmensidad del mundo. No siento nada, nunca lo hago, pero cuando lo hace recuerdo el tacto que tenían las yemas de sus dedos.

Por suerte para mí, algo distrae rápidamente aquellos recuerdos que empezaban a forjarse sin descanso.

Me giro en dirección al emisario al escucharle. Es extraño que las cartas vayan dirigidas a mí a pesar de que sea yo el heredero, puesto que normalmente es mi padre -padrastro- quien las recibe, así que simplemente tomo la carta sellada y dejo que el emisario abandone el lugar antes de abrirlo. Agradecerle tal acto cuando es su trabajo y parte de su lealtad sería descortés por mi parte, así que simplemente inclino un poco la cabeza en su dirección para que pueda marchar. Las reglas en palacio son injustas, pero no son algo que pueda permitirme ignorar en mi posición.

- N̵̜͑́u̸͕̓n̵͔̓c̴̗͇̕ä̸̖ ̴̧̥͆p̶̢̺̀e̵͓͜͠n̸͚̳̈́s̸̼͋é̸͖̓̑ ̴̯͚̊̆q̷̲͌́u̷̖͔͂e̷̜̎̂ ̴̘̃t̷̡̙͐e̸̙̒ ̵̘͆̑e̶̬̟̓͆s̵̬͔̑́c̴̞̕͠r̶̝̦̋̒i̴̲͔͆b̵̩̀ì̸̡̖r̴̛͍̻į̶́̏a̸͎̒͜ ̸̲́u̸̦͠n̷̰̣̈́a̴̱̽̕ ̷̇ͅd̴͉̈́â̵̗̳m̵͈̟͛a̴̙͂̊.̶̪̼̑̕ ̶̨̬͘¿̷̥͍̌͆T̶̖̎a̴͇̗̎͐n̴͎͚͌͌ ̶̡̠̒̓p̸̛̫ř̸̜ò̴̙̠n̶͚̰̈t̸̳͒͜o̷̟̅̈́ ̴̑͝ͅm̸̟̘̏e̷͉̒ ̸̿̍͜h̸̼̔ȧ̶̝͎̕ŝ̷̯͕ ̷̪̚ǫ̷͠l̴͇̭̚͘v̶̩̥͒̚ì̸̜̚d̷̲̘̃̏ȁ̶̯d̵̖̀o̴̠̙͒̐,̵̬̄ ̸̼̫̓Y̶̡̜͂̒ų̸̕ù̵̪̈́k̸̡̻͗i̶͑ͅ?̵̨͂̓ .- Shin vuelve a hablar y se posiciona a mi espalda mientras estoy terminando de apartar el sello para ver el contenido de la carta. Suelto un suspiro suave pero le ignoro, sabiendo que no sirve de nada discutir con él. Cualquier cosa que quiera decirle es simplemente propio de mi imaginación, así que únicamente veo el contenido de la carta y me siento en el tatami más cercano, procurando que la humedad no estropee el contenido por si debo enseñárselo a mi padre, algo que tengo claro en cuanto termino de leerla.

El alma se me cae a los pies, y agradezco haberme sentado mientras guardo la carta entre mis ropas. El espectro a mi espalda camina en círculos y sonríe, preso de su propio placer al verme indispuesto. Cuando pensaba que por fin podría librarme de mis obligaciones algo semejante se presenta en las puertas de mi casa. Y es que sé, en lo más profundo de mi alma, que no podré escaparme de esto. Que mis abuelos y mi padre me sujetarán con una cuerda invisible y tirarán de mí como han hecho todos estos años. Tiempo atrás me batí por el reconocimiento del Shogun. Ahora su hija es quien reclama mi nombre, mi alma y todo lo que soy y he sido.

- ¿̵̮͐C̵͖͐ǫ̴̣́̍́ḿ̴͙͂ơ̸͕͐ ̸͕̹͘v̵̫̌͝a̵͖͂̎s̸̨̠̃ ̴̫̮̋a̸̢͔̿ ̴̲̒p̵͔̝̄̆e̷̮͖͗͝l̸̦̕e̵̖̐̈́a̵̜͇̅̿ŗ̵͔͊ ̷͈̒̔p̶̮̂́ó̴̗͒r̸̦̼̀̽ ̷̼̐͘e̷̟̠̍ḷ̷͚͆͝ ̴̡͚͊a̷̛͙̅m̴̡̑͊ȏ̸̢̘̕r̸̡̯̎͘ ̶̯̃̊d̶̹͝ệ̶͙ ̵̩̠͐a̵̡̽l̸̡͙̆g̴͈̟̊͠u̷̜̜̚ȋ̵͔̀e̵̺͝n̷̖̤͝ ̷̱͆̂c̶̮̜̎͗u̴̢̯͆̂a̸̼͋n̶͚͔͒d̸͙̯͂o̷͔̻̒͠ ̸̬̚n̵͐̂͜͜i̸͠ͅ ̷̢͛s̷̡͍̏̈́i̷̥̒̂q̴̪̻͂̍ű̶̠ĩ̶̫̚e̸̦̖͛͂ṟ̷̙̀́à̴͉ ̶̻̤͂̂t̸̢̻̊e̴̹͒ ̵͚͖̕q̴̭͑̚ù̶̢ȇ̸͇͇̄d̷̥͛͜á̴͓̿ ̶̙̈́͆ā̶̢m̶̯̺̈́ö̷͇̳r̸̙̅ ̸̘̚p̷͝ͅȑ̸̜̔ȯ̵͓̻p̶̛̰̫̄ì̷̹̊o̴͉͈͐?̴̰̬̃̒.- Tiene razón. Tengo razón. Pero no es amor lo que está en juego. El amor es algo nulo en lo que se refiere a lealtad y a posiciones. Mi madre amó una vez a otro hombre alejado de Ringo. Mis abuelos no tienen entre ellos nada más que amistad y obligaciones. Y al final, es eso precisamente lo que ata a los demás. Lo que me atará a mí.

- Buena pregunta.- Digo, levantándome ya de mi sitio. Las noticias no tardarán en llegar a los oídos de mi padre, y es mejor que se entere por mí que por sus espías.

[. . .]

Tal y como pensaba, horas más tarde parto rumbo en dirección a la Ciudad de la Flor. La conversación con mi padre y mis abuelos fue breve, demasiado como para siquiera tener tiempo para preparar una defensa. No podía negarme, la opción no estaba sobre la mesa. Las cartas están sobre el tablero y soy yo quien tengo que actuar ahora. Odio alejarme de mi hogar, odio dejar atrás la protección que me otorgaba mi puesto en la marine. Pero sobre todo, odio pensar que estoy aquí únicamente para ser utilizado como ōshō en un tablero que no es el mío.

Y aun así, no dejo de avanzar mientras los caballos continúan su camino.

Siempre ha sido así, ¿no? Avanzando a pesar del cansancio que siente mi alma.
Portgas D. Ezra
Mensajes :
18

Fecha de inscripción :
22/04/2021


Hoja de personaje
Nivel:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm26/150And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (26/150)
Experiencia:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm14400/1000000And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (14400/1000000)
Berries: 0
Ver perfil de usuario

Mensaje por Narrador OPD Lun 13 Sep 2021 - 23:59

La lluvia desde el carro se ve extremadamente deprimente. Empapa los cristales, penetra por algunas rendijas y en ocasiones el viento hace batirse las contras de manera repentina contra los topes, haciendo un ruido quedo. A veces contemplas el camino por las ventanillas, pero se ve de un blanco sucio y embarrado, como si las carreteras usualmente limpias y secas de Ringo fuesen de pronto un lodazal más parecido a las descuidadas calzadas de Kuri.

El carro se detiene abruptamente. Queda descompensado por un lado, y no necesitas ni mirar para darte cuenta de que una de las ruedas ahora está hundida en el fango. Llevas algunas horas ya de camino, pero no te encuentras cansado, y no terminas de recordar haber pasado nunca por un socavón similar. Ni siquiera la guerra termina de justificar un daño tan concreto en los caminos empedrados, aunque tal vez alguien haya decidido robar alguna piedrecita para restaurar su casa, ¿no?

No, claro que no. Escuchas ruidos ahí fuera y, si observas a través del cristal, te llevarás un susto cuando un cuchillo arrojadizo se clave en él, quedando a escasos centímetros su punta de tu ojo. Tras eso reconoces tres figuras envueltas por túnicas negras y montados en enormes aves crestadas, similares a un gallo, que se acercan por ese flanco. Escuchas el relinchar de los caballos y a tu espalda la manija de la puerta trata de abrirla, aunque está cerrada con pestillo.

Tu escolta parece haber asumido que eres el objetivo y se lanza a por el pequeño grupo, dejándote solo el pequeño problema al otro lado del carro. Tal vez quieras esperarlos y pedir ayuda, o tomar medidas más expeditivas para asegurar tu seguridad. Quizá tienes algo pensado y... Quién sabe.
Narrador OPD
Mensajes :
1011

Fecha de inscripción :
26/12/2011


Hoja de personaje
Nivel:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm100/100And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (100/100)
Experiencia:
And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 3qaWnZm320000/320000And now it rains [Moderado nivel 5 - Ezra] 9h2PZk8  (320000/320000)
Berries:
Ver perfil de usuario

Narrador
Narrador OPD

Volver arriba Ir abajo

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.