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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Sáb 20 Abr 2024 - 1:56}

Había pasado un tiempo desde que la mink se había encontrado con su compañero de aventuras, uno de sus amigos con quien había ganado un torneo de quemados. Sibonia le parecía un lugar peculiar, se podía andar descalza sin que le mirasen raro pese a que el paisaje de esa ciudad una de las tantas en la gigantesca isla era más humilde de lo habitual. Las estructuras se mostraban viejas, los lugareños con ropas desgastadas en contraste con los legionarios presentes de uniformes inmaculados y una clara carencia de seguridad.

Se sentían disparos en la lejanía, las personas se peleaban en plena calle y nadie intervenía, incluso un ladrón escapaba con una bolsa de monedas sin que nadie se dignara a detenerlo para ayudar a la mujer que gritaba por sus ahorros. Un impacto en el rostro del maleante lo mandó derecho al suelo, la bolsa cayó en las garras doradas de la mink quien no se molestó en cortesía a la hora de patear el cuerpo del ladrón inconsciente a varios metros de distancia.

Devolvió el dinero mientras contemplaba la escena, había tres legionarios que jugaban a las cartas, otros dos que apartaban la mirada. ¿Por qué no protegían a la gente? La zorra se ajustó la camisa violeta desde los costados para luego acomodarse las gafas de sol y el sombrero de paja que había encontrado en el suelo. Prometio le había dicho de reunirse en esa isla, pero pese al clima agradable la actitud de los supuestos oficiales no le agradaba para nada.

Perros del gobierno, así los había llamado su amiga, tenía el recuerdo de esa pelea en el barco y de cómo intentaban sabotear a los marines. Quizás eran blandos pero la mink había servido por más de diez años y siempre ayudaban a los civiles a vivir mejor, sentía rabia al ver una isla en una condición tan deplorable.

—Tenga una arepa por la ayuda, puede no ser mucho pero espero sea de su agrado.—

La mujer tendió lo que parecía una masa curiosa a la zorra quien cambió su semblante rudo mientrás la aceptaba con una sonrisa y pegaba un mordisco. Era deliciosa, no solo por como estaba elaborada si no por lo que simbolizaba un poco de comida para esa gente. ¿Acaso el agente doble D había encontrado algo que involucraría a esos legionarios? Berry terminó su comida, para ver a la vendedora, vaya melones y que cuerpazo por suerte la mink no se había dado cuenta antes o la hubiera espantado.

—Cocinas bien guapa, pero no mereces estar en una isla como esta. ¿Qué opinas de venir conmigo? Puedo sacarte de este lugar y darte unos cuantos mimos...—

La mujer se sonrojó, su piel trigueña era como un chocolate con dulce, vaya que había mujeres bonitas y esas gafas que le daban un aspecto tan elegante. Ni hablar de ese vestido floreado, la mink enrolló su cola alrededor de la cintura de la vendedora de arepas, claramente interesada.

—Me encantaría pero no puedo, mi madre está muy enferma y mi hermano mayor desapareció hace un mes. No.. no puedo hablarte de eso aquí, ven adentro te lo explicaré todo.—

La mujer abrió las puertas de su casa y la mink llamó a Prometio via den den mushi, para indicarle el número de casa que debería golpear, de repente todo empezaba a tomar el color de una aventura y Berry que ya estaba bastante molesta con la imágen de la legión en aquel lugar no parecía negarse en iniciarla.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Dom 21 Abr 2024 - 23:37}

Había quedado con Berry para vernos en aquella isla con olor tan curioso, Sibonia se llamaba. Para mí, un amante de los dulces y los postres, era esencial conseguir un café de la mejor calidad posible para acompañar mis platos y había escuchado que en esa isla se producían los mejor granos de todo el Grand Line, así que era una parada obligatoria.

En cuanto llegamos pudimos captar la esencia de los granos de café, el aroma rodeaba todo el pueblo donde nos encontrábamos. Arrhenius se montó en la espalda de KIrara (como de costumbre) y nos pusimos en marcha al local de dónde provenía el que, en mi parecer, tenía el mejor olor de ahí. En cuánto entramos pudimos notar el mal estado del local, mesas de madera al borde de romperse, bancos que habían sido arreglados ya varías veces, incluso el piso tenía algunos hoyos y la mitad de los focos estaban fundidos. Aunque el lugar fuera un lastre, el olor seguía siendo muy bueno y decidí pedir una taza de café una tartaleta de plátano.

¡El café era buenísimo! Tal y como esperaba de una isla cafetalera, servido en una taza con adornos de flores, la viejecilla que atendía ese local me había preparado el mejor café que había probado en mi vida y la tartaleta de plátano no se quedaba atrás, el sabor de la fruta se sentía en cada bocado. Le di un poco de la tarta al mono y pedí una más grande para mi tigresa. La señora me contó que el secreto del café es que ella misma lo producía en sus campos y lo molía en el momento, a ella no parecía molestarle la presencia de mis bestias puesto que éramos sus únicos clientes.

Estuvimos algunos minutos más reposando en el lugar y antes de irnos pedí medio kilo de su café recién molido para llevar, mi búsqueda del mejor café de la isla aún no había acabado, pero tenía que buscar a Berry y el café de ahí me había dejado un gran sabor de boca, hubiera sido un desperdicio no llevarme un poco. Me sorprendió lo poco que costó toda la cuenta, por lo que dejé una generosa propina.

-Muchas gracias jovencito -dijo la señora mientras sonreía y recogía los billetes.

Sonó mi Den-Den mushi, hablando de la reina de Roma. La mink me dijo su ubicación, había amistado con una local y quería que me dirigiera a su casa. De camino a nuestro punto de encuentro pude observar de mejor manera las precarias condiciones en las que la mayoría de la gente vivía, con razón la viejecilla del café se había alegrado tanto por la propina. Entre la gente resaltaban algunos hombres trajeados, agentes del gobierno o algo por estilo, probablemente. Un poco de lo mismo. No me quise inmiscuir mucho en aquellos problemas, no eran asunto mío, era bien sabido que había algunas islas mal gobernadas y no podía ir por la vida derrocando todos los gobiernos que no me agradasen.

Llegué al número cuarenta y siete y toqué la puerta. Una mujer hermosa de piel garapiñada salió a recibirme y no pude evitar ponerme rojo de pies a cabeza mientras que la chica soltó un gritito cuando vio a Kirara.

-No... no -se me trabó un poco la boca- no muerde, viene conmigo -sonreí.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 22 Abr 2024 - 0:08}

La zorra sonrió al sentir el aroma de Doble D acercarse, al salir al recibirlo la mujer gritó como si hubiera visto a un muerto, al menos todos lo ignoraron porque los robos y asesinatos junto con los gritos parecían ser cosa diaria a la cual la legión apenas prestaba importancia. Berry comenzó a reír mientras se acercaba a la puerta, como una sombra de orbes rojos que se alzaba desde atrás de la mujer como un poderoso guardian, aunque esto se perdía un poco al verle los cabellos manchados de café y la arepa a medio consumir en su mano.

—¡Bwahaha! Tampoco es tan feo como para gritar así, si hasta es guapo y fuerte. ¿Oh? ¿Gritabas por ese gato raro? Hmm, supongo que es otra de las mascotas no comestibles de doble D. ¡Bwahahaha!—

La mink siguió riendo mientras mordisqueaba su comida y bebía el café que le habían preparado, la mujer pronto dirigió a los recién llegados al living junto con Berry. En las fotos familiares podía verse al hermano de la muchacha que no estaba por ningún lado, la mujer sirvió más café mientras bajaba la voz y comenzaba a platicar su historia.

Su hermano siempre había admirado a los uniformados de la legión por sus ropas, pero conforme crecía les fue tomando odio al ver que no hacían nada por ayudarles. Había formado una pandillla callejera pero pronto todos sus compañeros fueron arrasados por la legión, continuó luchando por mejorar las cosas solicitando unirse a la marina por medio de un conocido pero cuando debía viajar para unirse al cuartel los legionarios le arrestaeon por sospechas de ser un revolucionario y jamás se le volvió a ver.

—Sé que lo tienen vivo en la prisión local, en alguna parte. Pero nadie lo admite, ellos no lo liberarán hasta no obtener lo que quieren. Quieren esta casa porque en el terreno hay minerales que pretenden explotar, pero con mi madre enferma solo podrían acceder si nos silencian a los tres. Por eso debo quedarme, no puedo abandonar a mi hermano o a mi madre.—

La mujer lloraba, Berry apretaba el puño y chirriaba los dientes, todo en ese lugar le recordaba a las palabras de Elyria sobre como eran unos perros del gobierno. Le recordaba la emoción de ese combate, contra el tipo del kanabo y como no le importaban ni sus propios aliados. La mink deseaba proteger a los civiles inocentes, no podía cambiar la vida de una isla pero si la de esa mujer.

—Dos semanas, si me das dos semanas traeré a tu hermano, doble D no te pediré que vengas conmigo pero si quieres ayudarme puedes hacerlo. Necesito arena, piedras, todo lo que sirva y si tienes unas pesas mucho mejor. ¡Voy a reventarle la cabeza a esos perros que no protegen a la gente!—

La mink rugió mientras se levantaba de su asiento y comenzaba a elongar, necesitaría un espacio para entrenar y el sótano podía ser muy gris pero no era un mal lugar. Lentamente lo fue llenando de instrumentos para practicar, tenía en cuenta que se enfrentaría a gente con entrenamiento militar tanto como ella. Si quería cumplir su palabra era momento de superar sus propios límites, su cuerpo tendría que dar un paso adelante y por suerte contaba con todo lo necesario para hacerlo incluido un compañero excepcional en esos asuntos.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 22 Abr 2024 - 6:08}

Quedé atrapado entre las palabras de la hermosa chica mientras tomábamos un café acompañados por Berry, el café estaba muy bueno, como era de esperarse de aquella isla. La chica nos contó con notable tristeza la ardua situación que vivía en esa isla que al parecer estaba llena de corrupción por parte de la legión, como si eso fuese algo sorprendente. Como ya había mencionado antes, desde aquel incidente en mi isla, no me he llevado bien con los cuerpos de seguridad, mucho menos con la legión, pero no iba de isla en isla viendo por el bien del pueblo, al final del día no era un revolucionario.

-¡No te preocupes, estará contigo en un abrir y cerrar de ojos! -claro que iba a ir en contra de esa filosofía por unos ojos bonitos, no era una filosofía tan estricta al final del día- deja que Berry y yo nos hagamos cargo -sonreí de oreja a oreja mientras le tendía la mano- me llamo Prometio, ¿y tú?

Aunque moría de ganas por ayudarla, correr por ahí y tirar abajo una base de la legión no era trabajo sencillo, no podíamos simplemente presentarnos en la puerta de enfrente y pedir a su hermano de vuelta. Las dos semanas que proponía Berry para prepararnos me hacía sentido. Probablemente me esperarían dos semanas extenuantes y de riguroso entrenamiento a su lado, pero la última vez había salido bien y quería asegurar que nuestras posibilidades de triunfar fueran lo más altas posibles.

-Te dejaré que decidas el ritmo del entrenamiento -sonreí mientras ponía mi mano en el hombro de Berry- aunque esta vez me voy a enfocar también en mi estilo con la espada -volteé a ver a Berry- has dicho que quieres unas pesas, ¿no? Yo necesito buscar unas cositas extras para mi entrenamiento, ¿te puedo encargar las pesas? -sonreí.

Salí de la casa en búsqueda de una ferretería, pensé que sería una cuestión de minutos, pero al parecer había un importante desabasto de materiales de construcción. Por fin, tras varios minutos de preguntar, pudimos dar con un local algo rústico, pero que tenía todo tipo de material de construcción. Compre varios tubos de acero inoxidable y metros de alambre también. Pude observar que nos rodeaba una jungla muy densa, quizás el mejor lugar para entrenar sin llamar la atención de los trajeados sería a mitad de la selva, sin ojos que estuvieran puestos sobre nosotros. Me puse los tubos a la espalda, le pedí a Kirara que cargara algunos más, regresamos a la casa y le conté mi idea a la mink de pelaje negro.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 22 Abr 2024 - 13:55}

Doble D se había apuntado a la misión de rescate, al parecer estaba interesado en la muchacha tanto o más que ella, sería una dura batalla por ganarse un besito. Mientras este salía a buscar materiales para su entrenamiento particular, Berry comenzó a preparar el sótano conforme sus propios requerimientos. Primero colocó planchas de varios materiales en las paredes, seguidamente llenó varias macetas de diferentes materiales tales como arena y piedras. Afortunadamente el hermano de la mujer llamada Maria había adquirido un par de pesas las cuales consistian en un agarre de metal y varios pesos intercambiables.

El chico puso la mano en su hombro, momento que Berry aprovechó para frotar su cuerpo contra el del contrario en señal de agrado, comentando que ella diseñase el ritmo de la rutina mientras este buscaba materiales para entrenar su estilo de espadas. Desconocía que le veía la gente a esos trozos de metal, para ella no había nada mejor que usar sus puños, aunque asintió prometiendo tener todo preparado a su regreso.

Cuando Prometio regresó a la casa, la mink ya se había puesto a usar la pesa como una porra mientras entrenaba una vez tras otra el mismo movimiento. Golpeaba con precisión de forma desceendente, la dueña del hogar comentó que llevaba haciendo lo mismo un buen rato y solo se detenía para cambiar de brazo. La zorra sonrió al ver a su compañero aunque su plan sonaba bien, la mink se limitó a suspirar deteniendo su ejercicio para depositar la porra en el suelo por primera vez.

—Es una buena idea, pero si regresamos día tras día a este lugar desde la jungla pueden sospechar algo extraño. No somos precisamente personas muy sencillas de ignorar. Una zorra tan guapa y un chico con un mono de cien brazos montado en un gato que hace gritar señoritas. Mi idea era focalizar lo más grande en este sótano y salir lo menos posible, aunque puedes aprovechar cuando Maria salga de compras para colarte en la jungla.—

Berry explicó con una sonrisa para luego enseñar el entrenamiento que ella seguiría, era una extenuante rutina de fuerza que no recomendaba a su amigo seguir a rajatabla si no queria quebrarse los huesos. Comenzando con las tablas aferradas a la pared para fortalecer los nudillos, cada día la mink pasaría de una tabla a otra con ambas garras para endurecer aún más sus nudillos. Seguidamente las macetas donde golpearía los materiales para lograr que sus puños adquiriesen mayor fuerza de impacto, las pesas por su parte pulirían la técnica de los golpes a un nivel superior al lograr mecanizarlos a un punto en el cual cada golpe fuese parte natural del estilo de Berry. Claro que el peso manejado era muy grande y no todos podían llegar a levantar semejante salvajada con un solo brazo.

—Día tras día, durante dos semanas, afilando mi cuerpo para lograr recuperar la sonrisa de esa mujer. Aunque también necesito, un compañero de lucha. El sparring es importante, la experiencia del guerrero no nace solo golpeando objetos que no puedan reaccionar. Prácticaremos combate una vez al día, de hecho me gustaría hacerlo ahora.—

La mink se quitó su chaqueta mostrando su cuerpo tonificado y sus pechos sin cubrir más que por el pelaje, si no fuera que había hablado de otra cosa antes la situación podría malinterpretarse. Maria se cubrió los ojos, aunque el cuerpo de la mink era envidiable con aquella musculatura producto de extenuante esfuerzo y esos pechos que rivalizaban con los de las portadas de revista. Se puso en postura flexionando las rodillas y mostrando que pese al sudor que recorría sus brazos, la zorra estaba preparada para seguir entrenando. Sus músculos se tensaron demostrando todo su explendor, no usaría el electro ni aplicaría fuerza letal pese a su aspecto ser imponente.

—No tengas miedo Doble D, puedes atacarme como más te guste y apuntar donde te apetezca, sabes que no me negaré a que intentes tocarme pero si te distraes mucho te llevarás algún golpe.—

La zorra guiñó su ojo mientras continuaba esperando, trataba de aligerar el momento y convertirlo en solo una práctica amistosa. Maria ahora miraba curiosa, tratando de no focalizar tanto en el cuerpo de la mink, deseaba conocer si realmente eran capaces de cumplir aquella promesa que tantos le habían hecho en el pasado.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 22 Abr 2024 - 22:00}

Berry tenía razón, estar dentro de la casa de María conllevaba menos riesgos que ir y venir todos los días a la jungla, digamos que la apariencia de Berry llama un poco la atención. Aún así trataría de escabullirme en algunas noches a la jungla para complementar el extenuante entrenamiento que tenía preparado la mink; ella me explicó la serie de ejercicios que tenía pensado hacer y decidí pasar de compartir esa rutina al menos. No tenía sentido desgastar mis nudillos golpeando salvajemente cosas, yo ni siquiera peleaba con mis manos desnudas.

-Aunque al final haremos algo parecido -sonreí.

Le expliqué a Berry que las decenas de tubos eran para mejorar el filo de mi espada, quería ser capaz de cortar a través del metal sin tantas complicaciones. Organicé los tubos de tal manera que parecía un tronco enorme de acero, al menos medio metro de diámetro de aquellos tubos estaban enredados por el alambre que había comprado. Necesitaba ser capaz al menos de cortar a través de esa cantidad de metal sin mayor problema, ¿cómo lo conseguiría? Planeaba utilizar el mismo método que el entrenador Bevans nos había enseñado para los tiros especiales, sólo que aplicándolo a mis espadas.

-¿Un combate amistoso? -dije sonrojándome un poco mientras Berry se quitaba la mayoría de su ropa, ¿era realmente necesario que hiciera eso?- Bueno, usaré mis armas enfundadas para evitar cortarte a ti o a nuestro pequeño gimnasio improvisado -me preparé para lanzar el primer ataque- aunque siendo sinceros sigues siendo mucho más fuerte que yo -sonreí.

Comencé tomando distancia con Berry y comencé a preguntarme si habría alguna manera de derrotarla o al menos tener un combate que no fuera de un sólo lado... quizás si llevaba el sparring a una situación de velocidad y de movimiento podría sentirme más cómodo, pero el sótano no se prestaba mucho para aquello. Tendría que arreglármelas con lo que pudiera.

-Bastón de caramelo -dije para mí.

Me lancé simulando mi iai sin desenvainar mi espada mientras me lanzaba a toda velocidad hacia Berry. No sabía qué tan bien funcionaría un iai sin realmente desenfundar la espada, pero algo tenía que intentar.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 22 Abr 2024 - 22:29}

Prometio parecía tener otro estilo de lucha, a Berry no le preocupaba en lo absoluto, cada quien luchaba de la manera que se sintiese cómodo y sus capacidades se aprovechasen de mejor forma. En su caso, era usar todo su cuerpo como un arma, ser en sí misma una máquina de asedio y una muralla impenetrable, ser lanza y escudo de su propia vida. La zorra sonrió ante la idea de intercambiar combates amistosos, sería perfecto para estudiar los movimientos de personas que utilizaran espadas en su contra u otras armas que intentasen mantenerla a raya, todo combate siempre permitía aprender y estudiar de ese aprendizaje para perfeccionar el arte de golpear en el futuro. Berry era una guerrera de nacimiento, una aficionada desde niña a golpearse y con varios años de experiencia sobre la espalda, para su mente no era nuevo volver a un campo de batalla en búsqueda de un bien mayor.

—Es bueno reconocer tus límites, pero no es bueno cuando por culpa de estos condicionas tu mentalidad a la derrota, soy fuerte pero esto no busca ser una prueba de egos si no un aprendizaje mutuo. Estudia como lucho, intenta encontrar una manera de avanzar y entonces cuando pelees con otro que use algo similar podrás matarlo sin recibir mucho daño.—

Comentó la mink, completando su postura del ciclo tierra con los brazos flexionados y ambas garras extendidas a la altura de su pecho, esperando pacientemente que Prometio atacase como más se sintiese cómodo. Y es que, el primer paso del ciclo tierra era esperar, no apurarse y recibir el primer ataque pensando en como atacar al momento de recibirlo, estudiando el punto flojo del ataque para encontrar una apertura exacta. El embiste pudo sentirse, la mink parecía una estatua mientras el muchacho se acercaba a toda velocidad, era rápido y eso le recordó a algunas amigas bastante veloces a la hora de atacar. La distancia se cerró en apenas un parpadeo, la mink finalmente se movió como una bestia que se acerca al cuello de su presa luego de esperarla. La mano derecha de Berry golpeó el brazo de Doble D para empujarlo hacia afuera dejando el rostro de este a merced de un codazo proveniente del brazo izquierdo, un movimiento que también trajo consigo un buen trabajo de pies al haber avanzado dos pasos uno por cada movimiento.

Berry no se detuvo solo con ese ataque, estando tan cerca de su oponente no dudó en intentar una ráfaga de otros nueve golpes que se dirigieron como látigos a varios puntos del cuerpo de su oponente. La zorra volvió a su postura soltando un suspiro, la acción le había llevado solo una respiración y de no ser un combate amistoso las chispas del electro hubieran estado presente en sus garras, sin embargo sus ojos y su rostro eran bastante serios como si no hubiera buscado un ataque avasallante si no probar los reflejos de su compañero.

—No estuvo mal, pero debes tener cuidado, recuerdo que tu puntería no es muy buena a largas distancias y en un combate cercano puedes dejar muchas aberturas. Mi estilo en cambio no tiene ese problema, pero si estudias detalladamente lo que hice podrás encontrar alguna apertura con el tiempo. ¡Ahora ven de nuevo! Si mejoras puede que te permita tocarme donde tu elijas.—

Berry lamió sus garras mientras guiñaba su ojo y movía su cola, volviendo tras un leve descanso a la postura de su ciclo tierra, esperando la reacción de su compañero. Lo más sensato sería que intentase un ataque a distancia, o tratase de encontrar algún punto ciego, pero doble D era bastante bueno improvisando y quizás le sorprendiese con algún truco nuevo. La mink estaba bastante emocionada por dentro, lentamente iría añadiendo más fuerza a sus movimientos, pero por ahora buscaba que aquello fuese una lección de aprendizaje entre dos estilos tan opuestos en apariencia chocando para perfeccionarse como cuando un herrero templa su acero.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Mar 23 Abr 2024 - 0:28}

Siendo honestos, no había manera en la que pudiera derrotar a Berry, al menos no de la manera en la que lo estaba intentando. Había visto a través de mi iai por completo y no solamente eso, también había logrado revertir por completo la situación conectando una marea de golpes sin muchos problemas. En especial el codazo en la cara había dolido bastante. La recompensa de Berry me había sonrojado un poco de nuevo, aquella chica era demasiado coqueta con todo el mundo y a veces no sabía cómo reaccionar, por lo que solamente sonreí y asentí hacia su propuesta. Más aún, no podía quedar en completo ridículo ante María.

Sabía de antemano que arriesgarme con un iai era un volado, pero con ataques frontales y un intercambio de ataques nunca podría llegar a abrumar a la mink, mi mejor oportunidad eran ataques rápidos y sencillos, aunque mi guardia quedase completamente rota después de ello. ¿Habría una apertura en la guardia de Berry? Al menos no visiblemente. Tenía que ingeniármelas para sorprenderla, con un movimiento que no ella no esperase podría tener al menos una delgada oportunidad, aunque eso implicase quedar al descubierto.

-Si cuido mucho mi guardia no tendré espacia para el ataque -dije con la respiración entrecortada- además utilizando espadas es suficiente con un buen tajo para desmantelar al enemigo.

Se me ocurrió una idea, volví a tomar distancia dando unos saltitos hacia atrás y preparé mis dos espadas.

-¡A la una, a las dos y a las tres! -me lancé en contra de la mink.

Corrí a toda velocidad con una espada enfrente y otra atrás, simulando haber prestado atención a las indicaciones de Berry: cuidando mi guardia  con la espada delantera y preparando mi ataque con la trasera. Cuando estuve a una distancia considerable de Berry lancé mi nueva técnica especial improvisada. Agité mi espada izquierda a varios metros de la mink simulando que iba de lleno a cortarla, pero cuando la trayectoria de mi arma iba hacia enfrente solté el mango y lancé la espada en dirección a ella. Esperando confundirla aceleré a mi máxima velocidad detrás de la espada voladora y me lancé por encima de mi arma para lanzar de lleno un "tajo" con mi espada enfundada hacia el cuerpo de Berry, esperando que la hubiese tomado por sorpresa.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Mar 23 Abr 2024 - 1:11}

La zorra escuchó la explicación de Prometio, al parecer su estilo de lucha requería espacio y la guardia acortaba el mismo. La mink estudió el anterior ataque de su oponente, si bien era un corte amplio no abarcaba los espacios laterales. Supuso que por eso ahora venía con dos armas, para evitar el punto débil que Berry ya había explotado. La mink deslizó su pie por el cemento del lugar, fue entonces que Maria pudo notar que Berry se limitaba a esperar en un círculo imaginario a su oponente. Moviendo su cuerpo cuando algún objeto atravezaba aquel punto y así lograba en apenas un parpadeo reducir y cerrar las distancias al atraer al oponente a su terreno.

—¡Esa es la actitud!—

Declaró la zorra al ver a su amigo volver a lanzarse en su contra, esta vez el ataque fue algo improvisado y no parecía regirse por un patrón en común. Su haki le advirtió de la espada viniendo hacia ella, la mink inclinó su cabeza para dejarla pasar perdiendo de vista a su oponente por una fracción de segundos. Un golpe seco se escuchó cuando ambas manos de la mink detuvieron la espada a centimetros de su cabeza, reteniendo la hoja entre sus manos.

—Eso estuvo mejor, supongo que podrás tocar donde más te guste.—

Elogió la mink mientras la otra espada tocaba el suelo y Berry soltaba el arma de su compañero permitiendo que este aterrizara por sus propios medios. Aquel ataque había sido ingenioso, el hecho de que su haki le advirtiese de la intención había ayudado a detenerlo. De lo contrario hubiera golpeado a la mink de lleno, el combate estaba resultando instructivo para la zorra que ahora veía el potencial de aquellas armas.

—No solo son extensiones de tus brazos, si no que pueden usarse para distraer e improvisar mejor los movimientos. Sin embargo, cuesta mucho moverlas sin una intención clara, el dominio de un arma sin intención es muy complicado. Puede que no entiendas lo que digo pero, mejor te enseño a que me refiero.—

La zorra redujo las distancias nuevamente preparando su puño para un golpe, un golpe con intención de impactar que sin embargo fue solo una finta para permitir a su pierna alejada entrar en acción y lanzar un rodillazo al mentón. El cambio se dio en apenas un segundo, la mink se aprovechó de una idea clara en su mente, golpear pero esperó hasta el último segundo para decidir que parte del cuerpo utilizar. Berry volvió a usar el truco con su palma abierta, solo para detenerla cerca del rostro de doble D y golpear desde la derecha con su puño cerrado. No esperaba impactar los golpes, solo poner en práctica lo que estaba diciendo.

—Cuando aprendes a dominar tu cuerpo, tu oponente no es capaz de seguirte el ritmo, a veces debes dejar de pensar e intentar que tus movimientos sean naturales y mecanizados. Como si fuese el electro fluyendo por tu pelaje. ¡Intenta ese truco! Creo que puede ayudarte a la hora de enfrentarte a enemigos más fuertes.—

La mink tomó la espada del suelo y la lanzó a su amigo, recordaba cuando Elyria le había dicho que pensando no podría tocar a un usuario del haki de observación y luego ella experimentó esa intención de herir cuando alguien buscaba golpearle. Sin embargo, había diseñado un ejercicio mental para conocer el limite aproximado de un usuario de aquel haki y en consecuencia entrenado su estilo para ocultar lo mejor posible esta intención hasta que fuese muy tarde.

Si bien lo que Berry hacía era llevar su cuerpo a un punto donde sus movimientos se volviesen tan rutinarios como si bebiese agua, la repetición constante de los movimientos de lucha. El hecho de que muchas veces actuase por instinto, moviendo su cola y el manejo de sus emociones eran puntos a favor para la táctica que manejaba al momento de engañar a sus enemigos.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Mar 23 Abr 2024 - 19:21}

La mink había alcanzado también a detener el segundo ataque, aunque este le había costado un poco más de trabajo, incluso recibí un elogio de su parte y reafirmó la parte de tocar cualquier parte de su cuerpo. Ante la mirada de María, decidí agarrar su gran oreja izquierda y sonreír nerviosamente.

Las palabras y demostración de Berry comenzaron a calar mi cuerpo, jamás había pensado en dejar fluir mis espadas. Había aprendido el arte del esgrima de una manera tan estricta que nunca había pensado que se pudiese llevar a cabo de una manera tan libre como lo decía ella. Tendría que poner en práctica como fusionar mi Haki de observación en mi estilo de combate sin atacar como un robot sin chiste.

-He entendido un poco las bases de lo que has querido decirme -dije mientras pensaba un poco más sobre cómo reinventarme- creo que añadiré ciertas cosas a mis rutinas de entrenamiento.

Una cosa era una y la otra otra. Después de aquel combate con Berry decidí volverme a concentrar en mi rutina personal, tomé una de mis espadas y me puse frente aquel cúmulo de tubos de acero que había enredado. Respiré, traté de visualizar mi espada como una parte más de mi ser, el arma como una extensión de mi brazo, mi brazo como una extensión de la espada. Sentí el fluir de la energía recorriendo todo mi cuerpo, después lentamente se sumergía la espada de Haki y comenzaba aquella sesión. Centré mis ojos en el objetivo y lancé mi corte horizontal con todas mis fuerzas ¡Boink! Sonó cuando mi espada impactó el montón de tubos y rebotó hacia atrás, dejando únicamente una pequeña muesca en la superficie del metal.

Seguí durante varias horas la rutina de cortar y cortar y cortar, pero únicamente lograba hacerle muescas los tubos, algo tendría que cambiar en mi forma de enfocar el Haki, quizás practicar lo que me había dicho la mink con mayor compromiso. Cuando estaba por preguntarle un poco más de consejos, fuimso interrumpidos por la dulce voz de María.

-¡La cena está servida chicos! -dijo con un mandil algo sucio por los restos de los ingredientes que había utilizado para cocinar.

Subí sin titubear porque estaba muriendo de hambre, comí con mucho gusto las arepas que había cocinado la mujer de piel garrapiñada mientras compartíamos una pequeña, pero agradable charla los tres. Kirara rugió un poco, tendríamos que salir por su comida cuando terminaramos nuestra cena.

-¿Cómo te has hecho tan endomoniadamente fuerte? -dije mientras comía otro bocado de Arepa.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Mar 23 Abr 2024 - 19:49}

Berry sonrió ante la caricia en su orejita antes de continuar la rutina, el combate bastó para ayudar a su compañero a perfeccionar un poco el modo en el que se movía. Si bien no esperaba lograrlo en un solo día, el entrenamiento constante era la única manera de superar las barreras naturales. Berry tenía claro como enfocaría su entrenamiento, mientras doble D se dedicaba a golpear tubos con las espadas la mink por su parte golpeaba las macetas rellenas de arenisca con sus manos desnudas. Era una proeza de fuerza como estas se enterraban en la arena y volvían a la superficie, un golpe a la vez perturbando la superficie de la maceta en un movimiento descendente que cada vez se hacía más preciso.

Berry endurecía luego sus nudillos en las placas unidas a la pared, un ejercicio que no buscaba romperlas si no fortalecer la potencia del impacto. Sus nudillos aplicaban la fuerza necesaria al material, dolía pero la mink no retrocedía y tras una serie de repeticiones cambiaba de vasija. Los materiales cada vez eran más duros, forzando a Berry a aumentar la fuerza ejercida y buscando su límite para romperlo. Se encontraba golpeando grava cuando Maria les llamó a comer, con tanta diversión se le había hecho de noche, se lavó las manos y se refrescó un poco antes de subir a comer.

Doble D ya estaba degustando una arepa cuando la mink se sentó para tomar su parte, al parecer el gato gigante no era muy fanatico de aquella comida. La pregunta hizo reflexionar a la mink, no se consideraba alguien fuerte, pero tendía a buscar una comparativa alta y pensar que no había límites para lo que la vluntad llegase a dictar. La libertad requeria volverse más fuerte y superarse para que nadie pueda privarte de ella, había oponentes más poderosos esperando en cada esquina y ella no podía relajarse en la conformidad de su estado actual.

—Puro esfuerzo, disciplina y trabajo duro. No hay atajos, no hay premio sin méritos. No me considero fuerte, cada día intento superar mis propias capacidades y creo que me falta mucho para lograr codearme con los verdaderos fuertes. Quizás creas que exagero, pero siento que mi cuerpo tiene mucho que dar, tengo mis carencias y lo que puedo hacer para mejorarlas es entrenar.—

La mink levantó su puño, mostrando las mellas de los materiales en su puño, se estaba esforzando por superar sus límites y pese a su pelaje podían verse algunos cortes producto de entrenamientos anteriores. Berry explicó que no había que retroceder, que la verdadera fuerza brotaba desde el interior y que no importaba el arma si no la voluntad de quien la empuñase.

—No debes dar un paso atrás, cuando creas que no puedes, avanza así sientas que tu puño arde, así veas tu brazo caer por el peso. Vuelve a levantarte con más fuerza, no pierdas de vista tu objetivo. Tu meta no soy yo, Maria o su hermano, tu meta debe seer tu mejor versión y una noche de pasión en mi cama. ¿Eh? Quiero decir que no te veas como un peón en tu propia partida.—

La mink comenzó a reír luego de comer, dedicando el resto de la noche a seguir con su rutina hasta caer dormida, se notaba que no retrocedía ya que incluso dormida seguía aferrada a las pesas con toda su voluntad. Podía perder su consciencia, pero nunca su deseo de volverse más fuerte, para la mink su única meta era superarse a sí misma día tras día.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Miér 24 Abr 2024 - 4:03}

Berry era la auténtica representación de un espíritu guerrero, me sorprendían aquellas palabras impregnadas de tanta confianza y sabiduría de aquella personalidad tan tierna y juguetona como lo era ella. Me limité a asentir con mi cabeza y me apresuré a terminar mi platillo. No había podido pedir una mejor compañera para entrenar, estaba seguro que seguir el camino de la mink me brindaría aquella fuerza que tanto anhelaba.

Me levanté de la mesa y me excusé con las dos chicas, ahora tenía que procurar la cena de mi tigresa. La noche ya reinaba en aquella isla y sería más fácil escabullirse por la jungla para que Kirara encontrara una presa que se le antojara como merienda. Salimos discretamente de la casa de María y nos inmiscuimos con el mayor sigilo posible a la frondosa jungla. La felina encontró rápidamente un lemur que cayó en sus garras y lo devoró por completo para saciar su hambre.

-Bueno, sería un desperdicio de tiempo regresar tan pronto, ¿no creen? -me dirigí a mis bestias- ¿Qué tal si me ayudan un poco a entrenar?

Mis acompañantes animales eran usualmente también mis acompañantes de entrenamiento. Tomé un par de ramas del suelo y les dije que por favor se movieran lo más rápido que pudiesen y, al mismo tiempo, me atacasen sin reservas.

-Bueno, quizás Kirara pueda retraer un poco sus garras, no queremos que mis tripas acaben de fuera -reí y bromeé con ellos.

Cerré mis ojos y tomé una postura de combate, tenía que sentir de nuevo aquellos objetos como una extensión de mí, quizás centrándome más en mis sensaciones en vez de mis ojos podría llegar a ese estado. El baile de ataques comenzó, utilizando mk haki de observación podía preveer ligeramente los ataques de Arrhenius y de Kirara, aunque tampoco era la tarea más fácil del mundo. Trataba sentir el fluir de mis brazos, los movimientos naturales de estos y pensé en mis armas como si de otra articulación más se tratara. Los primeros ataques que lancé no dieron en su objetivo y, poco a poco los garnuchazos de Kirara, acompañados de los molestos ataques ingeniosos de Arrhenius, iban mermando mi resistencia. Justo después de un ataque de mi tigresa una idea iluminó mi mente.

-¡Tiempo! -les grité a ambos.

¿Cómo no lo había pensado antes? Mis bestias, ellas utilizaban sus garras, sus colmillos, Arrhenius incluso su telaraña como armas y estaban acostumbrados a utilizarlos naturalmente. Armas innatas podría decir yo. Abrí los ojos y reanudamos el combate, esta vez observando cómo se desempañaban ellos.

Después de un par de horas y molido completamente, decidimos regresar a la casa de María. Llamé a la puerta y me abrió, le sonreí de oreja a oreja.

-¿Sería mucho pedir que me dejes tomar una ducha? -pregunté lleno de rasguños y raspones.

María aceptó nerviosamente y subí para quitarme todo el sudor y la tierra que estaban impregnados en mi cuerpo. Tomé una de las habitaciones vacías de la casa y antes de caer dormido le grité a Berry.

-¡Descansa, hasta mañana! -era momento de reponer energías.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Miér 24 Abr 2024 - 4:56}

Las semanas siguieron su curso con una rutina marcada, desayunar, entrenar, practicar, cenar y volver a entrenar. Berry lentamente comenzaba a hundir los materiales de las paredes, la dureza de sus manos era notable al momento de golpear el contenido de las vasijas. Sus garras ya no sangraban, era el ejemplo perfecto de esto le duele más al material que a mí, sus movimientos eran cada vez más fuertes. El movimiento de las pesas se podía sentir mucho más fluido, la fuerza de sus brazos era mucho más sólida a lo largo de la rutina y sus puñetazos comenzaron a sonar con mucho más impacto.

Solo habían pasado dos semanas, pero la mink se notaba diferente y era evidente que su cuerpo respondía de manera positivo a este cambio. Sonrió mientras iniciaba su último día de rutina, luego tocaría prepararse para el inminente asalto. Estiró sus brazos antes de iniciar con el endurecimiento de sus nudillos, la roca dura se quebró mientras la mink practicaba indicando que ya no era lo suficientemente dura. Previamente había roto la madera, la bolsa de arena y la lámina de metal una prueba de su progreso constante día tras día.

Al momento de las vasijas ocurrió algo similar, golpe tras golpe fue destrozando el contenido utilizando solo la fuerza de sus puños. Era envidiable como un humano podía tener puños tan duros como una daga o espada, incluso sus uñas se veían capaces de rivalizar con una espada de buena calidad desde el momento en el cual apuñaló sin resistencia el contenido de su última vasija.

Satisfecha prefirió cerrar su entrenamiento mejorando sus movimientos de lucha con el uso de la pesa en forma de porra, su entrenamiento era solitario hasta que Prometio decidía unirse al combate diario de práctica. Por lo cual, no le molestó el hecho de que Maria apareciera con la comida mientras golpeaba hacia arriba con su puño. Se alimentó sin perder la postura mientras se llevaba la porra al hombro como si su peso ya no le reportase ninguna dificultad. De hecho la velocidad de sus golpes era muy parecida a la que empleaba sin ninguna restricción, suspiró relajando su cuerpo mientras meditaba en una postura poco ortodoxa y se comportaba más como un animal enroscado sobre su propio eje.

—Trae a Doble D cuando esté listo, hoy pondremos a prueba nuestros avances y sabremos si nuestros sentidos están preparados para el desafío que tenemos. Estoy ansiosa por ver suds avances y comprobar hasta que punto he avanzado.—

Berry suspiró mientras volvía a cerrar sus ojos relajada, Maria tragó saliva, pese a su apariencia apacible la zorra ya había destrozado materiales pesados, duros y su cuerpo se notaba mucho más letal que la primera vez. Comprendió que el pelirrojo debería ir con cuidado, en especial porque la mink en su humildad no parecía ver su propia capacidad destructiva. Preparó algunas rodilleras y hombreras para el pelirrojo, temiendo una lesión que interfiriese en aquel plan. Debían llegar enteros al día del asalto, cuando la mujer regresó con el joven, la mink se encontraba de espaldas practicando la postura del ciclo tierra, una postura imponente.

—Te estaba esperando, ¿Comenzamos?—

La espalda tonificada, los músculos marcados, los ojos rojos y una sonrisa de felicidad y emoción al girar el rostro. La mujer pudo observar la belleza del torso desnudo de la mink pero también la peligrosidad de sus largos brazos, sus duros puños y ese tren inferior trabajado para sorprender a quienes solo buscasen evitar sus puños. La mink se acercaba a un punto donde las armas podían parecer juguetes a comparación de su cuerpo, algunos podían considerarla cercana al pinaculo de las artes marciales. Y pensar que la mink seguía insistiendo en que todavía estaba lejos del límite, era una verdadera prueba de fuego, la zorra parecía haberse tomado como un deber personal acabar con el abuso de la legión. En cuerpo y mente, en postura y cuerpo, era complicado no admirar a una guerrera de su calibre. ¿Hasta donde podría evolucionar tras ese combate? Solo el destino y quizás la propia mink eran capaces de intuirlo.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Miér 24 Abr 2024 - 23:21}

Las semanas se habían escurrido entre mis manos con aquella extenuante rutina. Las noches de entrenamiento con Kirara y Arrhenius habían sido las más productivas, observando su estilo de pelea y sus movimientos había logrado comprender la sensación que tanto buscaba. Con el pasar de los días comencé a sentir más y más mis espadas como una extensión más de mi cuerpo, los ataques que lanzaba eran menos cuadrados y se sentían naturales. Mis bestias pudieron comprobar esto a base de algunos chichones que les había dejado por golpearlos con una vara. Les compensaría después con un gran banquete, aunque ellos también me hubiesen dejado lleno de cortes y moretones.

Por el otro lado, el entrenamiento de los tubos de acero no había marchado tan bien como lo había pensado. Había tenido que reducir el número de tubos para facilitar mi tarea, pero sin éxito también. El lapso de las dos semanas que había propuesto Berry estaba por terminar y no conseguía lograr mi cometido aún.

La mink me había llamado para disfrutar de un último Sparring, pero siendo sinceros no tenía muchas ganas de ser golpeado una y otra y otra vez, aún no había conseguido acercarme al nivel de Berry y eso también comenzaba a frustrarme un poco.

Unas horas antes de nuestro último combate de entrenamiento, me dediqué a lanzar cortes hacia los tubos de acero. Estaba consiguiendo cortarlos individualmente, incluso en pares, pero si agrupaba más, mi espada simplemente se detenía. En el último momento, respiré y me puse frente a los tubos, imité los instintos y la técnica de mis bestias, desenfundé mi espada y cargué con todas mis fuerzas. Mi brazo como espada y mi espada con brazo, canalizar la energía desde mi cuerpo, al brazo y a la espada ¡zas! La espada atravesó cinco tubos macizos como si de mantequilla se tratase.

Confiado por mi pequeño progreso, le advertí a la mink que estaba listo para el sparring y tomé mi posición inicial. La pose tan inmaculada de la Berry podía intimidar a cualquiera, su espíritu de guerrero se transmitía a toda la habitación y no se veía una sola apertura. Sería difícil, pero tenía que intentarlo.

-¡a la una, a las dos y a las tres!

Me lancé hacia Berry que esperaba en una postura bastante calmada, pero antes de llegar hacia ella traté de arremeter con varias fintas para tratar de confundirla. De izquierda a derecha, de un lado para otro, arriba abajo, trataba al mismo tiempo de usar mi Haki de observación para preveer cualquier reacción que ella pudiese accionar. Lancé un tajo con mi espada derecha enfundada mientras conservaba la guardia con mi arma izquierda.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Miér 24 Abr 2024 - 23:47}

Lo primero que la mink pensó ante la cuenta regresiva fue que finalmente comprobarían su progreso, era una ocasión especial en la que ambos buscarían poner en práctica lo que realizarían en unos pocos días. La postura de Berry no se quebró pese a las fintas, el pelirrojo había mejorado mucho en el tema de las distracciones y aquello implicaba que la mink se tuviera que enfocar en el sonido de los pasos, el movimiento de las manos y el aroma de doble D al momento de acercarse. Berry era una persona que destacaba no solo por su fuerza o haki, sus reflejos también estaban a la altura, por lo cual que su garra detuviese el brazo de Prometio en pleno ataque no fue una sorpresa para Maria.

—Estás mejorando, pero todavía te falta dominar algo importante, piensa. ¿Temes más a mis puños o a mis piernas?—

La mink soltó el brazo de su compañero mientras señalaba sus espadas y luego las piernas del muchacho, retomó su postura y lanzó un golpe al aire para luego detenerse en mitad de una patada quedando su pie a milimetros de la mejilla de doble D. La mink sonrió mientras retrocedía unos pasos, explicando a que estaba haciendo referencia.

—Tienes unas piernas muy fuertes para moverte a esas velocidades y tus oponentes estarán muy pendientes al filo de tus hojas. Porque una hoja es un arma que corta y duele, pero una patada bien dada puede ser igual o peor, más si tenemos en cuenta a que velocidad podrías golpear. Ahora que tus espadas se mueven naturalmente, tus piernas son un gran factor sorpresa y recuerda que siempre puedes usar algo inesperado. ¿Nunca pensaste en atarte un cuchillo en el zapato? Podrías cortar mandarinas y frutas de un movimiento.—

La mink volvió a su postura, se le notaba bastante centrada al momento de moverse, hasta ese momento la mink se había limitado a esperar a su compañero y luego responder sin moverse de un límite imaginario para afinar lo mejor posible cada movimiento. Pero eso en una batalla real podía significar entregarse al enemigo, la mink pisó hacia delante por primera vez en aquellas sesiones de sparring, era sinónimo de que esta vez prácticarían en igualdad de condiciones.

—En una pelea real, es más sencillo encontrar aperturas en medio de un ataque, intenta aprovechar los espacios cerrados tanto como disfrutas los espacios abiertos. En estas semanas te he estado preparando para que tu estilo sea efectivo en cualquier lugar, cerrado o abierto, incluso contra quienes consideras fuertes. ¡Iniciemos la fiesta!—

Y con gran euforia la mink recortó distancias de un salto, iniciando con una combinación de puños, codazos y rodillazos a corta y media distancia. Si bien mantenía su guardia y la diferencia era notoria, la zorra buscaba que Prometio pudiese aplicar todo lo que había entrenado esa semana. Sin saberlo, los consejos y las peleas con Berry le habían preparado para resistir y adaptarse a condiciones desiguales, era hora de que doble D dejase las dudas a un lado y abrazara su propia fuerza. Berry confiaba en que podía hacerlo, pero por naturaleza la única forma que ella tenía de transmitir sus lecciones era con la práctica continua.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Jue 25 Abr 2024 - 23:45}

La pelea con Berry fue, poco a poco, aumentando de dificultad. Me puse a pensar seriamente sobre el uso de mis patadas que ella había sugerido, siendo sinceros me había centrado tanto en desarrollar un estilo con la espada tan pulcro, que me había olvidado de utilizar las demás partes de mi cuerpo. No sería mala idea probar los consejos de lo compañera en contra de ella misma.

La mink cargó contra mí.

En todas las sesiones de entrenamiento que habíamos tenido, la mink nunca había tomando una posición agresiva, pero está vez había cambiado, quizás por ser el último combate. Los puños y las patadas de Berry se lanzaban hacia mí a una velocidad sin precedentes para mí. Con todo y mi Haki de observación, a duras penas podía esquivarlos, escuchaba cómo sus pies y puños cortaban el aire.

Tomé firmemente mis espadas y quise contraatacar, pero sus movimientos tan rápidos y fuertes dejaban pocas aperturas, cuando quise atacar uno de esos huecos, me distraje un poco y una de sus piernas alcanzó a impactar en mi costado. Fui lanzado unos cuantos metros, sus patadas también eran como unos cañonazos, había dejado retumbado todo mi cuerpo. Tosí un poco, recuperé el aire y me lancé de nuevo hacia Berry. Aunque estaba siendo bastante maltratado por sus ataques, entre más calor ganaba por la pelea, más claro podía ver los movimientos de mi contrincante. Mis ataques, los suyos, la trayectoria de nuestros cuerpos, estaba jadeando por el esfuerzo físico, pero al mismo tiempo estaba tomando mi mejor forma.

Di un par de saltos para tomar distancia y corrí hacia Berry de nuevo realizando más fintas. Finalmente di un gran salto y giré en el aire para impulsar un letal tajo cruzado con mis espadas envueltas hacia mi contrincante. Esperaba que ella se concentrara en las espadas y, tomar su consejo, para después sorprenderla con una potente patada a sus costillas con mi pierna derecha. Todo o nada, me lo jugaba de nuevo en un ataque improvisado e inesperado.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Vie 26 Abr 2024 - 0:19}

Seguramente esta era una verdadera prueba de fuego para el compañero de aventuras de Berry, la mink no se guardaba mucho y se empeñaba en ponerlo difícil. Una de sus patadas lo había mandado a volar pero cuando Berry vio sus ojos, esos ojos ardientes de determinación supo que estaba cerca, la mink resistió embestida tras embestida mientras los golpes impactaban de un lado y del otro. Su rostro respondía a la expresión del espadachín con una gran sonrisa, no se rendía y eso era lo que Berry quería ver, no le importaba cuando cayera no quería que doble D se rindiera hasta que su propio cuerpo le detuviese.

Fué en uno de estos intercambios donde un tajo cruzado amenazó la guardia de la mink, Berry respondió sujetando la mano de su rival pero en ese momento una patada inesperada rompió su guardia e impactó en su costado forzando a esta a soltar a su compañero e incar la rodilla tras retroceder contra su voluntad unos pasos. Berry se llevó la mano al costado, había sido una buena patada y le gustaba que su compañero hubiera recuperado algo que siempre había tenido pero siempre olvidado.

—Esa patada fue buena, como te dije con una espada o un cuchillo pegada al zapato hubieras causado una herida muy peliaguda en ese lugar. Supongo que no estaba tan equivocada, la fuerza de tus piernas supera bastante a lo que tus brazos pueden hacer.—

La mink se acarició el lugar del impacto recuperando el aliento, el sudor recorria su pelaje y llevaban un buen rato practicando diferentes maneras de improvisar. Estiró sus brazos mientras relajaba su postura con una gran sonrisa, si seguían intercambiando golpes Berry no podría resistirse a ponerse seria utilizando el electro u otros recursos peligrosos. De hecho, le estaba costando no emplear toda su fuerza, Prometio era un oponente formidable que se había ganado el respeto de la mink con todas las de la ley.

—Creo que no hay nada más que pueda enseñarte de momento, tanto tu estilo como tus golpes han mejorado y has logrado un gran avance en muy poco tiempo. Si sigues peleando así no voy a poder controlarme, me estoy divirtiendo demasiado. Puedes tomar un baño y descansar, mañana nos espera un largo día.—

La zorra le dedicó una sonrisa a su amigo para luego retirarse de la habitación, necesitaba asearse un poco tras tanto ejercicio y recuperar sus energías. Estaba ilusionada con el progreso que este había tenido en tan poco tiempo, ambos se enfrentarían a varios soldados y Berry no pensaba subestimarles solo porque eran unos vagos que no hacían su trabajo. Maria había conseguido dos uniformes de la Legión para facilitarles el acceso al cuartel, a Berry le parecía innecesario ya que su idea era lanzarse de frente contra todo lo que viera aunque la mujer le había convencido de no cometer semejante locura.

Pese a esto la mink tenía una idea en la cabeza, darle una paliza al tipo que estuviera a cargo de ese pequeño pueblo, debería usar su forma humana debido a que los legionarios tenían ciertas normas extrañas con la gente que aceptaban. Otro motivo más para darles una paliza, solo seguiría el plan del lado pacifista hasta encontrarse con el mandamás del pueblo, luego de eso Prometio tenía via libre de hacer lo que viera necesario mientras ella lideraba su propia cruzada, seguía teniendo su orgullo de marine y no toleraría el abuso a los civiles que suponía debían proteger.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Sáb 27 Abr 2024 - 2:22}

Sonreí jadeando. Me tiré al piso soltando mis espadas y quedé recostado boca arriba, estaba exhausto. Mi combate con Berry había resultado mejor de lo que esperaba y por fin había logrado conectarle un golpe certero, me daba por bien servido. Poco a poco mi estilo de espada se iba transformando a uno menos estricto, pero mucho más útil. Todo eso se lo debía a las pequeñas lecciones de la mink, acabando nuestra pequeña incursión tendría que invitarla por unas copas sí o sí.

En mis entrenamientos nocturnos había encontrado una pequeña cascada perfecta para tomar un baño refrescante, Berry se había adueñado de la bañera y siempre dejaba pelo por todos lados, prefería tomar un baño en otro lugar. Salí acompañado de mis bestias y nos sumergimos en el agua fresca de la jungla para aliviar la calurosa noche que azotaba a la isla.

Mientras nadábamos en las aguas cristalinas, algunos movimientos en las ramas de los árboles captaron mi atención. Con colores brillantes como si de piedras preciosas se trataran, algunas ranas dardo brincaban de un lado a otro en un espectáculo de colores bajo la luz de la luna. Era simplemente precioso. Me acerqué lentamente y tomé mi recipiente de agua, di un movimiento fino y delicado para capturar dos de aquellas pequeñas ranas dardo. Había atrapado una de un precioso azul zafiro con un poco de negro y a otra roja como un Rubí, eran preciosas a la vista y decidí llevarlas conmigo de regreso. La colección para el zoológico infinito estaba creciendo poco a poco.

Cuando llegué, María lavaba su patio trasero con arduo trabajo, así que no pude negarme a ayudarla. Nos había dejado vivir en su casa por ese par de semanas y además nos había cocinado todas las noches después de que volvía de su trabajo. Después de terminar con los quehaceres, nos sentamos algunos minutos a conversar mientras tomábamos un café.

-Mira, ¿no son preciosas? -le enseñé a las nuevas ranas dardo- mañana iremos a recuperar a tu hermano, creo que has visto lo fuerte que es Berry, aunque yo no pienso quedarme atrás -sonreí- aún tengo algunos trucos bajo la manga, te prometo dar lo mejor de mí.

Le di un beso en la cabeza a María y me dirigí a la que había sido mi cama por dos semanas. Cerré los ojos y caí dormido como un bebé. Al día siguiente me encontré a Berry para desayunar y planear la incursión.

-¿En serio tenemos que usar estos trajes? -dije haciendo muecas- no me siento nada cómodo de traje -me puse las ropas de la legión y posé frente a la mink y María- ¿qué tal, crees que funcione nuestro disfraz Berry?
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Sáb 27 Abr 2024 - 14:06}

La mañana era agradable, la mink se dispuso a desayunar con una sonrisa mientras observaba los trajes, al parecer a Doble D tampoco le agradaban mucho. Había que admitir que los de la marina eran más bonitos, para Berry el azul oscuro era muy clásico y prefería los tonos blancos de su antiguo uniforme. Pese a estas apreciaciones, lo mejor para no armar mucho revuelo al menos al ingresar era ponerse esas cosas, ya después podrían hacer a sus anchas dentro del cuartel.

—Prefiero los de la marina pero supongo que ropa es ropa, si logramos entrar al cuartel entonces habrá funcionado.—

La mink se transformó en su forma humana mientras se cambiaba frente a ambos sin ningún pudor, Maria parecía roja de la vergüenza, Berry se abrochó la chaqueta como pudo y se colocó el sombrero del uniforme para cubrir sus orejas, la cola pudo ocultarla como hacía habitualmente enroscando esta en su cintura para que se confunda con algún accesorio.

—Como si no te vieras desnuda frente al espejo a diario ¡Bwahahaha! ¿Qué tal me veo? Está un poco ajustado pero los botones aguantan de momento...—

La mink posó para sus amigos ahora convertida en una humana legionaria, su abdomen y parte de su escote quedaban expuestos dado el tamaño del uniforme, mientras que sus manos estaban ocultas bajo guantes negros para que no se notasen las garras que todavía eran distinguibles. Lo que vendría a continuación era presentarse en el cuartel, ambos salieron por la parte trasera de la vivienda y treparon un árbol para saltar al otro lado de la ciudad sin ser vistos.

Tras caminar unas cuantas cuadras llegaron al cuartel de la legión donde dos legionarios que se suponía debían montar guardia se encontraban jugando a las cañicas, la mink suspiró consciente de que estos tipos eran unos incompetentes y más cuando simplemente les saludaron como si fueran soldados de toda la vida.

—Muy bien, las celdas están escaleras abajo y yo iré a discutir unos asuntos con el que dirija este lugar.—

Comentó Berry crujiendo sus nudillos mientras observaba a su alrededor, algunos reclutas entrenaban en el patio y otros se dedicaban a comer sin preocuparse por el trabajo que había en aquel lugar. La gran mayoría solo se preocupaba de vigilar las minas o hablar con algún minero que llegase pidiendo ayuda, mientras que ignoraban o maltrataban a su pueblo. Incluso daban indicaciones de como llegar a los lugares si prometían dejar de molestar en medio de un episodio de la rosa de madalupe.

—Este imbécil... le enseñaré como hacer su trabajo...—

Murmuró la mink mientras apretaba sus puños y avanzaba como una furia incontrolable al despacho del encargado de aquel cuartel, un subcomandante de la legión que portaba una capa escarlata con detalles dorados. Curioso que las capas volvían de esa manera a su vida, derribó la puerta de un golpe mientras se preparaba para un inminente conflicto.

—¡Oye señor subcomandante! Tenemos varias cosas para hablar, creo que se le olvidaron los juramentos que hizo y yo he venido a recordarlos. ¡En primer lugar no debería estar abusando de su pueblo!—

Berry tomó impulso mientras se lanzaba al sujeto, el hombre solo pudo ponerse en guardia antes de que un fuerte golpe lo hiciera atravezar la pared del despacho y caer a la sala de entrenamiento estrepitosamente. Las rocas cayeron como una llovizna mientras la mink aterrizaba frente a este, preparada para una lucha complicada pero aislada de todos los otros. El derrumbe había bloqueado la puerta y nadie saltaría desde la oficina a no ser que quisiera poner en riesgo su vida.

—¿Qué significa esto soldado? ¿Acaso espera salir impune de esta ofensa?—

—¿Ofensa? ¡Vergüenza debería darte la vida que sufren los civiles bajo tu cargo! Tienes una capa, se supone que has servido con gran manera y te has ganado el derecho de portarla sobre tus hombros. ¿Por qué no usar tu fuerza para velar por la vida de esas pobres personas?—

Ambos se encontraban frente a frente, cada uno con sus ideas sobre la manera en que un oficial debía comportarse. El legionario no parecía dar el brazo a torcer sobre su manera de trabajar. La mink recordó las palabras de Elyria, en verdad eran unos perros corruptos que debían ser exterminados, suspiró mientras adoptaba su postura preparada para hacer entrar en razón a ese tipo. De lo contrario, le dejaría bien en claro una parte del dolor que su gente estaba padeciendo, para Berry ese combate era una prueba de voluntad. Si existían tipos fuertes que estaban podridos por la corrupción, entonces ella se encargaría de limpiarlos, no podía delegar todo a sus amigos. Solo esperaba que Doble D no tuviera tantos problemas como ella, ese tipo parecía fuerte pese a ser un inepto en sus obligaciones.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Dom 28 Abr 2024 - 8:13}

Nos dirigimos a la base de los legionarios que, afortunadamente, no se encontraba tan lejos de la casa de María. Le pedí a mi tigresa y al mono que me acompañaran,  con la cantidad de legionarios que podríamos encontrar en el cuartel, un par de garras no me venían nada mal. Cuando llegamos a las afueras del cuartel, le pedí a mis bestias que aguardaran unos minutos a mi señal, entrar con un tigre enorme y con un mono de ocho ojos podría llamar la atención y no queríamos correr riesgos innecesarios. Aunque para sorpresa mía, entrar al cuartel fue una tarea muy sencilla, la seguridad era escasa y los pocos que estaban "vigilando" ni siquiera se molestaban en levantar la cara.

-Suerte, amiga -le dije mientras le daba una palmada en la espalda a la mink.

Berry había entrado en colera por la pésima gestión de la legión en aquella isla, quería enseñarles a su manera como era la verdadera justicia. Supuse que aún tenía arraigados sus antiguos valores como Marine; mis antiguas creencias como soldado habían desaparecido casi por completo, no le daba tanta importancia a los problemas de los demás. Sin más dilación me acerqué a uno de los muros que delimitaban la base y, cuando estaba por llamar a mis bestias, un enorme estruendo se escuchó en los pisos de arriba. El sonido alertó un poco a los soldados, que comenzaron a correr torpemente y sin mucha coordinación. Las incursiones sigilosas no eran el fuerte de Berry. Sonreí de oreja a oreja pensando en mi compañera y tomé una paleta de cereza de mi bolsillo, aprovecharía ese caos para entrar a las celdas.

Bajé las escaleras corriendo. Los soldados que me encontraba de camino me miraban extrañados, no sabían por qué iba en la dirección contraria al ruido que recién se había escuchado. Atravesé todo el sótano, pero no parecía para nada como un cuarto de celdas, ¿se habría equivocado Berry, me habría confundido de escaleras? En un momento de confusión uno de los soldados me tocó el hombro y me dijo firmemente que me dirigiera hacía el punto 3-B.

-Lo siento, soy nuevo aquí y me han mandado a vigilar a los presos

-Vaya que eres estúpido, es en el sótano del otro edificio -dijo visiblemente molesto- espera un segundo, ¿de dónde te han transfe...

No lo dejé que siguiera con sus cuestionamientos. Silencié sus palabras con un iai lo suficientemente rápido como para que no lo viera venir y me dirigí corriendo al otro edificio.  Cuando estuve afuera del primer edificio lancé un silbido. Seguí corriendo por el patio hasta que llamé la atención de varios legionarios, al parecer estaba llamando mucho la atención al correr en contra del flujo.

-¡Atrapen a ese pelirrojo, no es uno de nosotros! -gritó un pequeño grupo que afortunadamente no fue escuchado por más de una decena de sus compañeros.

En ese punto era cuestión de tiempo para que descubrieran mi identidad, así que no importaba ya mantener las apariencias. Utilicé el poder de mi fruta y adquirí mi forma híbrida, dejando ver mi apariencia dinosaúrica.

-¡Creemos un poco más de caos! - grité mientras me quitaba la camisa y el saco de ese incómodo traje- ¡Lollypop Break!

Lancé una enorme onda de choque agitando mi cola. Aquella corriente derribó y sacó volando por los aires a todos los soldados que se dirigían hacia donde Berry, no les dejaría el camino libre hacia la mink. Acto seguido, un legionario trató de rebanar mi cabeza sin éxito ya que su cuello se encontró con los filosos colmillos de Kirara. Arrhenius levantó la mitad de sus pulgares y nos dirigimos corriendo hacia el sótano del otro edificio. La base era un completo caos.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Dom 28 Abr 2024 - 14:08}

La emoción vibraba en consonancia con los puños de Berry, el combate que había empezado de manera verbal se había transformado en un intercambio de puños bastante frenético. El legionario había sido el primero en conectar un golpe al rostro, pero la zorra no había tardado en responder con un fuerte impacto al pecho. De un lado y del otro los golpes chocaban contra las maanos en guardia, esperando por una brecha para volver a conectar, la intensidad era tal que los legionarios que habían intentado bajar ahora eran meros espectadores en la lucha entre dos monstruos. Golpe tras golpe la sonrisa de Berry se intensificaba hasta que un nuevo golpe, esta vez una patada en las costillas, hizo retroceder a su oponente. El impacto del puño de la mink en pleno rostro retumbó en la habitación, aunque su oponente había conseguido bloquear en parte el golpe con ambos brazos recibiendo una notable magulladura en los antebrazos.

El subcomandante aprovechó su posición para mandar contra la pared a la mujer con un doble golpe en el estómago, Berry se vio arrastrada en contra de su voluntad hasta chocar contra la pared y una lluvia de golpes y patadas retumbó contra su cuerpo haciendo que un principio solo pudiera defenderse con una postura encorvada. Debía admitirlo, ese hombre era fuerte pero aquello más que admiración alimentaba su rabia. Alguien capaz de llevarle a la defensa que no protegía a su pueblo, era una falta de respeto a todos los que habían perdido la vida por una organización a la cual consideraban justa.

La pierna del morocho fue detenida con un agarre de la mujer quien sin perder tiempo hizo que un puñetazo endurecido con haki descendiera cual martillo azabache contra el empeine del sujeto, quien no pudo endurecer a tiempo la zona recibiendo un daño voraz en el lugar. Ante el evidente dolor de su oponente la mink tomó su cabeza con ambas manos y le propinó un fuerte cabezaso con su cabeza dura, el impacto dispersó sangre de ambks por el lugar y les hizo compartir una herida en su frente, mientras inyectaba en sangre los ojos del legionario.

—¿Qué pasa? Eres tan fuerte e insistes en que los civiles no importan, ¿Quién crees que te paga el sueldo? Los tontos como tú que solo piensan en si mismos me ponen de malas.—

La mujer se quitó los guantes para impregnar sus garras en electro e iniciar una carga contra su oponente, el legionario intentó retroceder pero el dolor en su pie limitaba sus movimientos. No tardó mucho en ser impactado por varios golpes limpios que además del dolor habitual llevaban una carga de electricidad con ellos, al momento de responder con un puñetazo pudo impactar en el rostro de la mujer solo para que una fuerte contra le hiciera girar la cabeza casi por completo.

—No sé quien seas, pero hace mucho que un oponente no me lleva a usar todo mi potencial. ¡Debo agradecerte por darme una buena pelea! Pero ahora voy a destrozarte.—

El hombre comenzó a mutar, su boca tomó la forma de fauces, sus brazos se convirtieron en garras y una cola surgió desde su ropa. Era un hombre lagarto que ahora superaba en tamaño a la mink, desenvainó una espada del lugar y comenzó a girar sobre su pierna sana para volverse un tornado de cortes y chispas. La mujer cambió su sonrisa por seriedad, ahora sabía que su oponente era mucho más fuerte y a pesar de todo no ponía su vida en disposición de los más débiles.

—Esto ya no es por Maria, por su hermano, o por todos los que has abusado. ¡Insultas mi orgullo como Marine y eso no lo pienso tolerar!—

Rugió conectando un fuerte golpe en el pecho del lagarto mientras un corte que pretendía arrancarle la cabeza rozaba su mejilla abriendo un pequeño tajo. El golpe volvió a electrocutar al hombre lagarto mientras que al girar el puño una onda de choque hhizo volar a su enemigo. Le devolvió el favor haciendo que este impacte contra la pared, la zorra crujía sus nudillos para luego lamer la sangre presente en estos, el combate parecía escalar en violencia pero los pocos valientes que seguían mirando no entendían como el subcomandante estaba recibiendo tanto daño.

El hombre era conocido por jugar con sus oponentes, tal vez si se hubiera transformado desde un inicio y no tuviese su pierna lesionada, a lo mejor si desde el principio utilizaba su espada, quizás si hubiera sido el primero en iniciar el combate. Todos esos pensamientos recorrían la mente del morocho hasta que volvió a ver a su oponente, y comprendió que todo eran excusas, estaba en aquella situación porque esa mujer era alguien que estaba a su nivel.

—Esta isla es una mierda, solo nos interesa los materiales que podamos extraer. Si sigues viajando, vas a encontrarte con que los marines también tienen sus trapos sucios niña. A fin de cuentas somos soldados bajo órdenes de un superior y queramos o no debemos cumplirlas. ¿Matarás también a los marines que no hagan su trabajo? ¿Irás en contra de cualquiera por tus manías de justicia?—

El hombre se levantó apresando uno de los brazos de la mink entre sus fauces, acortando las distancias y preparando su golpe final contra el pecho de la mink. La distancia era tan corta que el golpe giratorio que preparaba el hombre lagarto era visiblemente peligroso, un fuerte estruendo recorrió nuevamente el cuartel y quienes presenciaron tal escenario supieron de inmediato que el combate estaba decidido tras ver el resultado.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Dom 28 Abr 2024 - 22:41}

Arrhenius, Kirara y yo seguimos con nuestro camino a la celdas, encontrándonos varios soldados que afortunadamente estaban mal entrenados y no oponían mucha resistencia a mis cortes o a los colmillos de mi tigresa. Los legionarios de aquella isla habían pasado tanto tiempo holgazaneando que sus habilidades para el combate se habían vuelto bastante pobres. Nos estábamos abriendo camino sin muchos problemas hasta que un tal sargento Willis se puso frente a nosotros. Sus habilidades de combate eran superiores al promedio, lanzó algunos golpes ingeniosos que no me permitían tomar del todo la ofensiva.

Comenzamos el intercambio de ataques, el sargento esquivaba mis cortes y bloqueaba algunos otros con unos boxers de acero que traía en cada uno de sus puños. El combate estaba durando demasiado y mis oportunidades de recuperar al hermano de María disminuían. Me concentré de nuevo en mis espadas, comencé a dejarlas fluir como me había enseñado Berry y comencé, poco a poco, a arrinconar a mi enemigo. Sentí el fluir de mi energía a través de mis brazos y luego de mis espadas, imbuí en haki a mis armas y lancé un corte que atravesó sus nudillos de acero. La sangre comenzó a brotar de sus manos, había perdido algunos dedos y un pedazo de su mano, gritaba de dolor y dirigía su mirada a mí con mucho rencor. Decidí acabar con su miseria y atravesé su corazón con una de mis espadas.

Las cabezas de los legionarios seguían rodando por el suelo hasta que llegamos a las escaleras del segundo edificio, para sorpresa mía sólo estaba vigilado por un par de agentes no muy bien entrenados que no pusieron mucha resistencia a los colmillos de la tigresa. Descendimos hasta el sótano para encontrar a decenas de personas en condiciones peores a las de un esclavo. Los presos gritaban y se lamentaban dentro de sus celdas, el olor a humedad y a desechos humanos predominaba en todo el piso que apenas era alumbrado por un par de focos que parpadeaban cada diez segundos. Había más o menos veinte celdas con al menos cinco personas en cada una, fue ahí dónde supe que había cometido un errror: no sabía cómo lucía el hermano de María. Bueno, no quedaba otra opción, era momento de empezar un motín en aquel lugar.

-¡Cabrones ha llegado su momento de ser libres! -exclamé mientras levantaba mis espadas- ¡Recuerden el nombre de su salvador, Charlotte Prometio! -los gritos desesperados de los reos sonaban al unísono para celebrar a su liberador -¡ayúdenme a crear un poco de caos y vámonos de este sitio!

Me aseguré de concentrar el suficiente Haki sobre mis espadas para cortar los barrotes que les mantenían presos. El entrenamiento con Berry había dado frutos y mis espadas cortaron los barrotes de todas las celdas como si de pequeñas ramas se tratasen. Los prisioneros tomaron cualquier cosa que sirviera como arma y subieron enfurecidos y esperanzados de libertad.

-¡¿Alguien aquí es hermano de María?! -un hombre de poco menos de metro ochenta y cabello castaño se acercó a mí.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Dom 28 Abr 2024 - 23:55}

Crack, un rruido seco y desagradable se escuchó en el recinto, la sangre brotaba caliente desde la garra de la mujer pero esto solo era una leve consecuencia. El hombre lagarto gritó, sosteniendo su brazo destrozado con su otro puño, el punto hinchado y ensangrentado era su propia muñeca, el legionario jamás se había enfrentado a alguien dispuesto a detener su brutal brazo taladro, por lo general el miedo a perder una mano era suficiente para dejar pasar el golpe pero la mink había sacrificado dos dedos ahora doblados para destrozarle la muñeca con un agarre que revirtió la rotación inicial.

—Un guerrero debe estar dispuesto a hacer sacrificios, la libertad y la justicia requieren sacrificios a diario. Quizás si tu oponente fuera otro lo hubieses matado, pero no puedes venir con esos trucos esperando que mi voluntad se apague. Si debo matar a hombres que mancillen el nombre de la marina voy a hacerlo, no tengo a nadie por encima y mi única preocupación es la gente que aprecio. Alguien que se aferra a una vida de comodidades con la excusa de ser un soldado leal, no merece llevar una capa sobre sus hombros.—

Berry se sacudió la mano, acomodando sus dedos lo mejor que pudo, su otro brazo estaba herido pero su haki había aguantado lo suficiente para no ser mas que unos cortes superficiales. El hombre volvió a cargar cegado por el dolor, este no se esperaba un golpe con el puño herido de la mujer y menos con la fuerza paara doblar su mándibula inferior. Un gancho lateral ejecutado con tal precisión que hizo sacudir su cráneo, una patada lo recibió por el flanco desprotegido mientras que una llave con sus fauces como destinatarias lo hizo girar varios metros por los aires.

—Ese movimiento lo llamo Karmchak, lo inventé como parte de mi estilo hace mucho. Debo agradecerte, este combate fue entretenido, pero no tiene sentido seguir jugando con un oponente que ha perdido un brazo.—

Las palabras de la zorra despertaron el instinto de supervivencia del hombre lagarto, este trataba de usar su cola como un látigo para volarle la cabeza incluso llegó a lanzar con esta su espada para enroscarla alrededor de su brazo herido. La mink suspiró, comenzando a transformarse, el hombre lagarto miró con horror como la mujer pasaba a ser una esfinge de tres metros con una complexión digna de algún demonio.

—¿Por qué? ¿Cómo es posible que hayas estado ocultando esto?—

—¿Ocultar? Te equivocas, quería luchar contra otro usuario usando solo mi fuerza natural. Ahora que hemos acabado de bailar, no necesito guardarme nada para dejar mi mensaje, si no piensan cambiar voy a hacer que los cambien por la fuerza.—

La gigantesca esfinge utilizó su brazo para que el hombre lagarto fuese similar a un látigo, impacto tras impacto esta lo mantenía sujeto a su brazo para usarlo como un grotesco nunchaku humano. Finalmente, como un gato que se aburre de jugar con su presa lo lanzó contra el suelo, creando un cráter debajo y acto seguido con su mano sana imbuida en la voluntad azabache golpeó de lleno la cabeza de su oponente. El golpe descendió como una guillotina, violenta e insencible, causando un estruendo ensordecedor seguido de polvo y trozos de roca volando hasta cubrir la apertura.

Los pocos legionarios que presenciaron la ejecución, vieron a una gigura emerger del polvo, una gigantesca criatura alada que envolvía parte de su cuerpo en la capa del legionario derrotado. Tiraron sus armas y suplicaron clemencia, los ojos asesinos de la criatura se clavaron en los pocos cobardes que tenía delante había que admitir que esta imponía respeto cuando utilizaba su Tank Mode.

—No voy a matar a quienes no me hayan atacado, ni es mi intención masacrar a simples hormigas. Pero si me entero que siguen maltratando a su pueblo, los destruiré. Ahora largo, hagan algo como soldados y donen su comida a los que tanto sufren.—

La mink dejó la sala abriendo un agujero por la puerta, la escena que contempló al ver el lugar le impactó, un caos por doquier de personas luchando contra los legionarios, algunos salían huyendo y otros parecían tener un ansia asesina por los legionarios. Era grave, un motín no era lo planeado pero al parecer doble D había decidido soltar a todos por alguna razón.

—Rayos, esto es un caos. ¡Doble D! Se suponía que solo veníamos por uno, no sabemos cuales de estos tipos es malo y cual es bueno. ¡Los legionarios serán unos incompetentes pero con su jefe fuera tampoco hay necesidad de matarlos a todos!—

La mink se interpuso entre la lanza de un hombre que clamaba por su hija y un legionario que tendría diez años menos que ella, la matanza sin sentido no era lo que ella buscaba. La justicia no debería simbolizar una via libre para destruir todo, no todos los legionarios eran unos arrogantes y cobardes, en toda sombra debería haber una luz de esperanza.

—Que le hayan quitado a su hija no debe convertirlo en un criminal despreciable, ni ser un legionario te convierte en el culpable de todas sus atrocidades. ¡Escuchen! Si quieren seguir peleando, con gusto les daré batalla. ¡Vengan de a cien si quieren! Pero si están dispuestos a reconocer sus fallos y ponerse al servicio de su pueblo. ¡Vayan y ayuden a los que piden a gritos un milagro! Yo, Berry. ¡Acepto el desafío de los que quieran buscar sangre!—

La mink rugió mientras golpeaba el suelo creando una grieta entre los dos bandos y bloqueando con su cuerpo la salida del cuartel, si deseaban escapar lo harían de manera calmada o pasando sobre ella. A sus ojos la lucha había perdido sentido con la muerte del subcomandante y la oportunidad para comenzar de cero. No podía curar el odio pero si calmar la sed de sangre, seguía atenta por si aparecía doble D. Deberían marcharse antes de que algún refuerzo llegase a la zona, ya habían armado bastante revuelo.
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 29 Abr 2024 - 21:50}

El hermano de María se había acercado lentamente conmigo, se le veía mal y muy desnutrido, dudaba que usualmente fuera igual de delgado que cómo se había presentado ante mí. La mayoría de los prisioneros que había liberado se notaban igual de mal, supuse que era por las pésimas condiciones en las que les habían mantenido presos. Le tendí la mano a aquel hombre y le sonreí.

-No tienes nada de que preocuparte, mi compañera y yo conocemos a tu hermana -busqué entre mis bolsas un dulce para calmar su hambre y se lo di.

El hombre me miraba temeroso y no se animaba a tomar el alimento que le ofrecía... ¡claro! Aún estaba transformado en mitad Baryonix, que un hombre con aspecto de dinosaurio llegara y te ofreciera un dulce podría ser no tan placentero.

-Vaya, aunque parezca un dinosaurio te juro que no voy a morderte -sonreí con los colmillos de fuera- ahora vamos, que tu hermana espera por ti.

El hombre aceptó de mala gana y nos apresuramos a subir las escaleras. Al llegar al patio del edificio supe que quizás, solamente quizás, se me habían salido un poquito las cosas de las manos. Era una batalla campal entre varios de los reos y los legionarios que luchaban confundidos contra ellos, si bien esperaba un motín, esperaba que la mayoría de los prisioneros huyera en cuánto tuvieran la oportunidad, no había contemplado el enorme odio que le tenían a aquellos legionarios. La base era un caos, la gente corría por todos lados, los cuerpos de los legionarios que había neutralizado se sumaban a la de algunos presos y otros soldados que yacían heridos por el motín. Mi tigresa y Arrhenius me voltearon a ver con cara de desaprobación, definitivamente no había sido la mejor idea.

En un acto heroico alcancé a ver la silueta de Berry dividir el piso en dos para separar a ambos bandos. Esta acción marcó la huida de los prisioneros mientras los legionarios miraban atónitos la situación. Me acerqué corriendo a la mink para emprender la huida del lugar junto a todos los demás que se habían fugado.

-En mi defensa, ambos hemos olvidado preguntar la apariencia de este sujeto -dije cerrando un ojo y sacando la lengua- ¿cómo iba a adivinar yo a quien liberar? -traté de justificar mi decisión- ha sido la opción más rápida liberarlos a todos, nunca esperé que su odio contra la legión fuera tan grande como para pensar en eliminarles antes que en huir.

Comencé a correr en dirección contraria a la entrada principal, había que utilizar como señuelo el caos generado por los demás prisioneros que se daban en fuga y el tremendo ataque de Berry que había dejado congelados a los legionarios por un momento. Necesitábamos salir sin llamar tantísimo la atención, irnos por la puerta trasera era la decisión correcta. Si aquellos hombres querían tomar justicia por mano propia en contra de las sucias garras que el gobierno que tanto les oprimía, ¿quién era yo para cambiar su punto de vista?
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¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] Empty Re: ¿A esto le llaman justicia? [Berry-Prometio] {Lun 29 Abr 2024 - 22:18}

La mink se golpeó la cabeza con la palma de su garra al escuchar a Prometio, se habían olvidado de pedir alguna foto o referencia por suerte la situación se había calmado bastante, varios hombres decidieron huir y los legionarios no parecían atreverse a enfrentarse contra dos bestias como las que estaban frente a ellos, tal vez el subcomandante les había castigado con su forma zoan y por tal motivo mostraron cierto temor en sus ojos al ver a doble D convertido en una especie de lagartija gigante. Suspiró mientras utilizaba sus alas para cargar a Prometio y al otro hombre entre sus brazos para salir volando por detrás del muro. Tras recorrer una corta distancia los tres se adentraron al bosque circundante y la zorra aprovechó para volver a su forma normal, colocando la capa que había adquirido como un vendaje improvisado en su garra herida, a lo mejor un médico podría darle un mejor tratamiento cuando volvieran al pueblo.

—Bueno, misión cumplida, tal vez liberamos a algunos cuantos matones pero los legionarios no tendrán excusas para no ayudar tras haber recibido un golpe en su orgullo. No les importará mucho el pueblo pero les importa su orgullo y no creo que les guste la noticia donde dos piratas liberaron a prisioneros matando en el proceso al subcomandante que dirigía el cuartel y robando la capa de este como trofeo. ¿Qué tal fueron tus peleas? ¿Estás herido?—

La mink sonrió mientras se limpiaba las heridas abiertas, un corte en su mejilla, algunos magullones en su cuerpo y la herida más grande esos dos dedos torcidos que había recibido en el clímax del combate contra su oponente. Doble D no parecía muy dañado, aunque la mink desconocía bastante del cuerpo de los lagartos y el que realmente estaba mal era el hermano de María, era evidente que le habían torturado y descuidado bastante costaría que volviera a estar en forma. Berry se lamió el pelaje mientras se sentaba en la tierra a descansar, suspirando tras haberse esfumado la adrenalina del momento, no necesitaban apurarse al volver lo probable es que los Legionarios iniciaran una inspección en el pueblo y estar cerca cuando esto sucediera solo complicaría las cosas.

—Nos conviene esperar a que se calmen las cosas, cuando el sol caiga volveremos con María, es conveniente retirarnos. A lo mejor podamos llevarlos a otra isla para que no tengan problemas, le he dicho a María que hiciera los preparativos y nos esperase en el puerto. Puede que a lo mejor debamos tomar prestado un barco de algún legionario y luego hundirlo en el mar, si no lo usan para proteger a su pueblo no lo necesitarán para huir. Todavía tenemos estos trajes y mi capa, es probable que podamos convencer a algún soldado.—

Berry explicó su plan mientras cambiaba el vendaje de su mano por un trozo de tela y se ponía la capa a los hombros, simulando ser un alto rango de la legión, cuando adoptó su forma humana nuevamente sus heridas fueron más visibles al no tener tanto pelo como la que tenía en su frente por el cabezazo o la mordida en su brazo izquierdo. Si no fuese por su actitud y porque se había abierto la chaqueta para descansar las vistas no eran tan agradables, la pelea había sido dura y que Berry no fuera consciente de su estado era prueba de que resistía el dolor bastante bien para no preocupar a los otros. El hermano de María fue el primero en acercarse y tratar de poner sus dedos en su lugar, había aprendido algo de fisioterapia y pudo reconocer que era una torcedura menor pese a que visualmente pareciera grotesca, mientras le trataba Berry reía simulando que le hacía cosquillas, a lo mejor le dolía un poco pero no preocuparía a Doble D por un asunto menor. Estaban vivos y habían cumplido su objetivo, era momento de descansar y planificar su llegada al puerto, la zorra ya estaba ideando algún discurso imitando las palabras que aquel sujeto le había dicho para sonar lo más creíble posible.

—¡Auch! Cuidado con mis deditos, que no tengo otros de reserva... ¿Eh? Ya puedo moverlos mejor. ¡Gracias!—

La mink abrazó al hermano de la mujer mientras cerraba y abría su mano, según las palabras del hombre a lo mejor necesitaría un entablillado en algún hospital pero era una solución temporal para que no fuese una molestia durante todo el viaje. Tras revisar sus otras heridas, el hombre volvió junto a Doble D para comentarle que Berry estaba bien aunque sería mejor si la llevasen a un hospital en cuanto fuera posible y que un doctor certificado tratase su cuerpo. Le sorprendía que la mujer tuviera un cuerpo tan resistente y mejor que el suyo durante sus días de gloria. No era para nada algo normal y todavía estaba confundido de que fruta poseía la zorra al poder cambiar de humana a zorra, de zorra a humana y esa forma alada que tenía cuando se conocieron. en cierta manera Berry era un enigma en sí misma pero el hombre estaba agradecido por el riesgo que el grupo había tomado para rescatarlo. Decidió contarles su historia, su sueño de ser un marine y cómo terminó atrapado por los legionarios al creer que era un revolucionario, Berry escuchaba la historia atentamente y con emoción era la mejor manera de pasar el tiempo.
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