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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Lun 1 Abr 2024 - 23:11}

Los tablones del muelle crujen bajo la intensidad de mis pasos a medida que avanzo. Mucha gente a mi alrededor, algunos apartándose con cautela mientras otros contemplan mi cuerpo con una combinación de envidia y lascivia. Sonrío complacido: Da igual cuánto tiempo pase, el recuerdo de mi leyenda pervive y, para quienes no albergan memoria de mí, mi presencia es suficiente para evocar la grandeza que todos intentan alcanzar pero casi nadie puede. Salvo ese viejo pervertido, que me pellizca el trasero a traición.

- ¡Au! -protesta cuando atizo el dorso de su mano con el mango del cuchillo.

- No se toca. -Mi voz rezuma... autoridad. Sí, autoridad. Creo que esa es una buena palabra para definirlo-. Pero buen intento. Si tuvieses treinta años menos y yo veinte años más podría hacer un buen subcapitán de ti.

Le doy la espalda, reflexionando. Hace ya año y medio que hui de ese lugar. Si no me equivoco, casi dos desde que Illje tomó los mandos del Fancy Rooster. He hecho muchas cosas desde entonces, muchas tonterías que en otro momento parecían divertidas y se han convertido en un desesperado grito de auxilio, un anuncio de mi regreso, una súplica para que vengan a recogerme. Pero no aparecen, ni mi rostro en los periódicos, como si alguien quisiese retrasar el momento en que me reencuentre con mi tripulación para hacerlo más dramático, o sencillamente para evitar que vuelva a encontrarme con ellos. Illje, Helado, Ichigo, el tipo ese que decía ser doctor y resultó ser un estudiante predoctoral de ciencias económicas... Los echo de menos. Los Fancy Cock Pirates son ligeramente menos Fancy sin ellos.

El Fancy Cock Pirate, más bien. Sigo molando, pero menos. O no. En realidad los piratas solitarios son espectaculares, como Lysbeth... Aki. Como Aki D. Arlia, que resultó ser pelirroja -siempre supe que era pelirroja de corazón-. Pero que mole más no significa ni lejanamente que me haga más feliz, y si molar un poco menos es el precio a pagar, quizá debería hacerlo. Tal vez debería buscarlos. Por eso hoy estoy aquí, en el Baratie.

Cruzo las grandes puertas del enorme barco-restaurante. Yo estuve en el original, o en la réplica tras la guerra del East Blue, y aunque era más pequeño tenía un aspecto mucho más elegante: Con clase. Sin embargo, en el Baratie del East Blue no están buscando cocinero. Es más, en el Baratie del East Blue no hay un impresionante concurso de cocina destinado a elegir al nuevo jefe de cocina. Llevo mi manta de cuchillos en la mano y mis palillos especiales de cocina preparados; también algún que otro ingrediente extraño que he ido recolectando con el paso de los años: Una docena de huevos de cocatriz -o eso me aseguró el gitano-, perejil de Mary Geoise -robado con cariño de un esclavo en Sabaody- y un chuletón de dragón sospechosamente parecido a un lomo alto de rinoceronte. También me he acordado de inscribirme, aunque lo he hecho bajo seudónimo para no levantar sospechas.

- Bienvenida al restaurante Baratie -saluda un tipo en traje con una máscara estilo cabezón del legendario Sanji Pierna Negra. De leyenda de la cocina a mascota de una cadena de restaurantes, qué bien-. ¿Me permite su abrigo?

- No he venido a comer, he venido al certamen de cocina -contesto con determinación-. Soy Cloud Bon Appetit, y los rumores sobre mi muerte han sido...

- No me suena -contesta. Sonrío con picardía: Ha funcionado-. Pero está en la lista. Solo un problema. -Me quedo mirándolo, expectante-. El concurso es mañana. ¿Quiere pasar a comer?

- No, eso es mejor aún. Así puedo cocinar.

El cabezón me persigue, pero yo ya estoy camino de las cocinas. Es hora de que un chef de verdad trate este restaurante como se merece.


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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Lun 1 Abr 2024 - 23:50}

—Ichigo, vas a tener que decirle la verdad a tus amigos, no puedo venir cada vez que me llames —dijo Zuko llevando el timón.

Ichigo bostezó. Estaba cansada después de tanto mirar a su padre conducir el barco, sentada en el suelo mientras su cola se movía de lado a lado del aburrimiento. Kevinbacon, el cerdito, estaba detrás de ella intentando cazarla con su eterna cara de enfado.

—Illje me dejó sola, si estuvieran aquí para ayudarme moviendo las cosas esas no me haría falta que vinieras. Solo te llamaría para que me digas como hacerlo.

—Tampoco puedo seguir haciendo eso. Así que o aprendes a navegar de verdad o se te acabó el chollo. Te dejé embarcarte al mar porque sé lo importante que es para ti encontrar aquello, pero no puedo estar siempre encima de ti.

—Vaaaale, vale —dijo tras bostezar de nuevo y frotarse un ojo—. ¿Ya estamos llegando?

—¿Qué hay aquí? ¿Uno de tus amigos?

—Un concurso de cocina. Claude, Illje y yo nos conocimos en uno de esos, asumí que a lo mejor Claude vendría a este. Y si no... Puedo quedarme como cocinero hasta que llegue.

—Creo que eso es mucho esperar.

Tras un rato, el revolucionario consiguió atracar el barco. Se sacudió las manos y se acercó a la joven pelirroja que lo miraba trabajar con cierta admiración. La agarró de la cara y empezó a buscar suciedades e imperfecciones en el pelo que quitarle como padre pesado que a veces era. Ichigo protestaba intentando forcejear, pero era imposible. Por lo que sea, Zuko Kasai, uno de los hombres más fuertes del mundo que en su día había sido capaz de derrumbar edificios de un solo puñetazo, era más fuerte que ella.

—¡Dejameeee!

—Si tu amiguito no está y te cansas de trabajar aquí llámame y te llevaré de vuelta a Reddo, ¿vale? Ya sabes que tenemos formas de encontrar a Claude si quieres.

—¡Ño! Lo quiero encontrar por mi cuenta.

—Como quieras. Voy a marcharme antes de que alguien en el restaurante me reconozca, podría causar un revuelo. Ve con cuidado.

Se alejó de ella y, una vez hubo tenido espacio a su alrededor, cambió de forma. Le salieron escamas, su pelo se volvió rojo y de su espalda brotaron dos enormes alas. Se fue volando y, en todo lo alto cuando apenas era visible, se convirtió en un gigantesco reptil, aunque a esa altura su silueta parecía como mucho la de un pájaro. Ichigo chocó las manos. Empezó a trepar con agilidad el mástil principal del barco y, cuando llegó a lo alto, se colgó con ayuda de la cola. Empezó a recolocar la bandera para que estuviese bien visible si Claude aparecía. Una vez lo hizo, con sonrisa de satisfacción, bajó del mástil. Cuando llegó al suelo, antes de que pudiese bajar del barco, vio que estaban subiendo unas personas. Un hombre calvo con una cicatriz en forma de X en la cabeza llevaba un sable en la mano y una sonrisa perversa en el rostro.

—Venga, chicos, aquí solo hay una cría. Atadla y vamos a llevárnoslo todo.

—¡Eh! —exclamó Ichigo cuando otros dos hombres la agarraron por detrás y empezaron a atarle las manos y los pies.

—¡Jefe! ¡Esta niña tiene rabo!

—¡¡Que no toques a las niñas, Roberto!! Cada cual se identifica como...

—¡No, no! Que tiene cola como de gato.

—Mono —corrigió Ichigo desde el suelo.

—Bueno, que más dará. Déjala ahí atada.

Lanzaron a Ichigo atada contra la pared, en un sonoro golpe. Hinchó los carrillos en una expresión de enfado. Eso la iba a retrasar y seguro que no llegaba a tiempo al concurso y seguro que Claude pensaba que no había venido y se marchaba decepcionado y creyendo que le odiaba. El pequeño cerdito llegó hasta ella y le olisqueó los pies. La pelirroja suspiró. Se acordaba de sus viejos amigos. De Claude, de Illje, de Helado y del tipo ese que decía ser doctor y resultó ser un estudiante predoctoral de ciencias económicas.

—Si queríais llevaros algo solo teníais que pedirlo. Creo que me queda un poco de pescado en un barril de la despensa, pero hace semanas que no entro porque huele muy mal. Espero que ese olor no estropee el pescado.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 1:31}

Bostecé tranquilamente sobre una de las barandillas del segundo piso del gran interior del Baratie. Era un lugar de lo más agradable para poder observarlo todo, siempre había sentido una gran predilección por las alturas y, como todavía no me tocaba actuar, me habían permitido vagar por las instalaciones mientras no causase problemas con la clientela. Era molesto que me trataran de esa forma, era cierto que quizá mi altura podía dar la impresión de conllevar una gran torpeza, posiblemente de ahí venía lo del como un toro en una tienda de porcelana; pero nada más lejos de la realidad, era muy consciente del espacio que ocupaba.

Miré el salón con cierta expectativa, empezaba a llenarse el local y pronto tendría que dejar de ocupar mi tiempo moviendo la cola de un lado para otro como si de un metrónomo se tratase. Me habían permitido actuar a cambio de mis comidas, nada del otro mundo, pero estaba bueno y mantenía mi estómago lleno, cosa que por ahora me rentaba totalmente. Había llegado hasta este restaurante gracias a una suerte de autostop marítimo, pero pronto me había aburrido de esa perspectiva y, como entretiempo, había decidido quedarme en un lugar que proveyera hasta que decidiese qué hacer a continuación. Desgraciadamente no había podido convencer a nadie para que me ayudara en los cuidados de mi pelaje, la mayoría de gente ignora lo difícil que es mantener el pelo de un semi mink para que sea sedoso al tacto y llamativo a la vista.

Tuve que salir de mi merecido descanso cuando uno de los camareros me hizo señas desde abajo para indicarme que era mi turno de trabajar. Me estiré sin prisa alguna, sin caerme de la fina barandilla y a continuación me deslicé a un lado hasta caer grácilmente al piso de abajo, sorprendiendo a algunos comensales para nada avispados del felino humanoide de cuatro metros que vigilaba desde arriba. Me gustaba hacer ese tipo de entrada, el aire al tocar el suelo hacía que mi kimono se expandiera y luego volviera a su posición inicial con una elegancia destacable y pocas cosas me gustaban más que ser el centro de atención. Bueno, si en el proceso no arruinaba la vida de nadie como en casa.

Caminé lentamente, mientras pasaba el shamisen de mi espalda a mis manos, hasta el escenario, creando cierta expectación. Me senté en el taburete, sencillo, que había solicitado como única parte de la decoración. Me gustaba creer que en este tipo de espectáculos, lo que debía destacar y brillar era el intérprete, siendo todo lo demás una tonta distracción. Una vez me aseguré de que las cuerdas estaban bien afinadas, mis dedos empezaron a tocar la agradable tonada que ya había comprobado que solía gustar más cuando se comía. Era de lo más curioso cómo ciertas canciones eran perfectas para ciertas actividades. Había tardado unas cuantas actuaciones hasta descifrar cuál era la mejor melodía para acompañar una comida; nada muy movido que pudiera perturbar al tránsito digestivo ni nada muy lento que pudiera provocar sopor. Un excelente punto medio.

En fin, valía la pena con tal de que al final me dieran ese atún que tanto me gustaba.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 2:12}

Una semana, tres días, cuatro horas y veintitrés minutos. Aquel era el límite que había alcanzado mi paciencia en esta ocasión.

—¡Pero serás pedazo de cabrito rumiante! —grité al cornudo, acusándolo con un diminuto pero amenazador dedo.

Maldito fanático religioso. «No, maldito no, que no creo en las maldiciones. Execrable. Sí, me gusta más». Execrable fanático religioso adorador de culos caprinos. Le daba igual todo. ¿Que yo quería ir a la quincuagésimo tercera feria de la Invención y los Avances Modernos de Dark Dome? Él decidía sacrificar a la única virgen del barco logrando que perdiésemos el rumbo. ¿Que yo quería dormir tranquilo por la noche? Él montaba celebraciones y rituales armando escándalo sin parar. Pero cuando yo quería bajar en una isla para lograr descubrimientos que hiciesen avanzar a la humanidad, de repente su «dios» le decía que no podía ser. Y claro, estábamos en un barco en el que él había adoctrinado a la mitad de la tripulación. Estaba claro; los idiotas se juntaban entre ellos.

—¡Te dije que las provisiones no iban a ser suficientes y no me hiciste caso! —continué gritando con mi voz aguda—. ¡Y para colmo has quemado parte de la comida como ofrendas y tributos! ¡¿Es que estás loco?!

Los peores veintrés minutos, tres días, cuatro horas y una semana de mi vida. Bueno, ahora veinticuatro. Estaba subido a la barandilla del barco, a babor, tratando de no contenerme para no meterle una botella de aguardiente por el gaznate y fijársela con sellador. Mira que se lo dije una y otra vez, que los cálculos no daban... ¡Y él alegando que «dios» proveerá!

—¿Sabes qué? —le solté durante la acometida—. ¡Puedes meterte a tu «dios» por donde te quepa!

Estaba muy furioso, tanto que ni un buen libro habría sido capaz de calmarme. Al menos no lo suficiente. No, no era racional estar así de enfadado, no iba a conseguir nada estándolo, pero no podía evitarlo.

—¡Barco a la vista! —gritó uno de los hombres desde la cofa—. ¡Buenas noticias, es un Baratie!

Genial, un barco restaurante aparece justo en el momento en el que más falta nos hacía. Ahora el cornudo de la chiva se iba a pensar todo habría sido por obra y gracia de su señor y me iba a ser aún más difícil convencerlo de que «dios» no existe. Porque me había obsesionado con meterle algo de seso a esa dichoso aborto de cabra.

Desde la barandilla di un salto alcancé su brazo, por el que correteé hasta sentarme en su hombro.

—Ordena a tus fieles creyentes que atraquen —ordené. No me caían bien, pero tenían su utilidad al menos. Aproveché el asiento para abrir el libro que llevaba encima y, antes de que se atreviera a decirme nada, me adelanté a sus comentarios—. Y no me mires así. ¿Pretendes que camine toda esa distancia hasta el Baratie? Yo no peso nada y tus pasos son mucho más grandes; es una cuestión de optimización. Algo que, por supuesto, no comprendes. Ahora déjame tranquilo hasta que nos sentemos a comer.

Me callé el hecho de que, al ir montado en su hombro, podía leer un rato sin tener que prestar atención a por dónde caminar. Una vez más, era una cuestión de optimización.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 9:52}

Padre se había portado muy bien conmigo cuando supo de mi partida de Kano. La verdad pensaba que se lo iba a tomar a malas, sin embargo, su apertura de mano para con mi libertad exigía una condición: Vuelve cuando te llamen. Era una exigencia que consideraba bastante lógica, y ahora estaba en aquel pequeño bune, acompañado de uno de mis eunucos favoritos, Xinzo, uno de los sirvientes más fieles a mi padre. Llevábamos como unos siete días desde que partimos de la isla anterior, y ahora nos encontrábamos frente al restaurante flotante Baratie. Era un lugar con bastante fama, y de hecho yo propuse venir aquí para degustar su comida, y encima, parecía que había una especie de concurso según habían anunciado unos panfletos.  El arte culinario no es que me importara demasiado, es más, yo prefiero que me sirvan a tener que cocinar, pues soy muy patoso para este tipo de cosas tan mundanas, aparte, no tengo costumbre.

Fuera como fuera, vestía mis mejores galas, la túnica roja y blanca de mi dinastía, así mismo como los cinturones, colgantes y otros enseres dorados y ocres, procedente del estilismo de Kano. Para cuando el bune arribó en el muelle flotante, bajó primero Xinzo, para anunciar la llegada a alguno de los miembros del Baratie, al fin y al cabo seguía siendo el príncipe de Kano, algo que francamente no me gustaba que se supiera demasiado, así que tuve que agarrarlo por el hombro a Xinzo, para negarle con la cabeza, dándole a entender de que no debía decir nada ni anunciarme.

-Hoy no Xinzo, hoy creo que podré apañármelas solo. Espérame en el bune, te traeré algo de comer más tarde- le dije con tono serio y muy tranquilo, antes de que Xinzo intentara abrir la boca- No hay lugar para la contradicción, pues estaré bien. Ve, y espérame, no creo que tarde demasiado. Además ya se donde encontrarte.

Xinzo, muy a su pesar, asintió con la cabeza. Si bien era uno de los eunucos más fieles a mi padre, tenía que obedecer mis órdenes igualmente. Bueno, a pesar de esto, volvió al bune. Yo por mi parte suspiré profundamente, y me dirigí a entrar al Baratie, siendo recibido por uno de los ¿metres?¿camareros?. No sé, pero ya por mis pintas, la atención ya era diferente. Creo que debería probar a vestirme de forma más escueta.

-Bienvenido al Baratie....señor.- Dijo un tanto desconcertado, como eligiendo muy bien la última palabra ante una posible metedura de pata u ofensa- ¿Será una mesa para uno?¿ Para acompañante?.

Miré por encima del hombro al camarero, para ver si podía ver algo de la sala de comidas detrás de él, pero no vi demasiado.
-Será para uno si pudiera ser- le maticé- Ah bueno, espero que puedan darles de comer a los tripulantes y aun viejo amigo en el bune del muelle doce. No sé si dan ese servicio directamente en el barco.

-Si, lo damos- dijo el camarero ajustándose la pajarita- Este no deja de ser un lugar fino, así que no tenemos inconvenientes de que las tripulaciones coman fuera. Y ahora si quiere, acompáñeme.

-Se lo agradezco.

Entré a la sala principal, y me concedieron una mesa de lo más bonita junto a un terrario, cerca del escenario. Podía ver la entrada a las cocinas de lejos. No era un mal sitio.

-¿Que comerá el señor? ¿ Y de beber?.

Cogí la carta, la cual me ofrecieron, eché un vistazo y le dije.

-Para beber sake, uno fuerte. Y para comer....tráigame algo que sea vegetal, lo que guste, sorpréndame- le dije cerrando la carta y ofreciéndosela.- Y por cierto....

Me llevé la mano al bolsillo de la túnica, sacando una pequeña bolsa de oro y entregándosela al camarero.

-Ya cóbreme todo junto.

-Gracias señor- dijo el camarero arrugando el bigote al ver el pago.

-Shan, puede llamarme Shan.

Asintió con la cabeza y se dispuso a ir a las cocinas mientras gritaba.

-¡ SAKE DE KANO Y MENÚ VEGETAL A MESA DOCE!

De Kano, como no.
Jaldabaoth D. Caprino
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 15:54}

La travesía se te estaba haciendo demasiado larga, mucho tiempo para pensar en lo que has perdido, pero no pasa nada, estás tan seguro de que lo volverás a obtener que no te preocupa, si alguien no está de acuerdo solo tendría que mirar tus capacidades actuales, ni dos semanas han transcurrido del aparatoso traspié, que ya has conseguido un barco. Cierto es que la mitad de la tripulación de este afamado pirata quiere ensartarte, esperan un simple error para que su capitán ordene tu ejecución, pero por otro lado y es lo que te salva, tienes a la otra mitad del barco más el capitán de tu lado, acudiendo religiosamente a tus misas diarias, la de las doce del medio día y la de las cinco de la tarde.

Como Pinocho, tienes al Pepito grillo dando por culo día tras día, hora, tras hora, pero dentro de lo que cabe es una penitencia menor, sabes que le hace falta tu guía para que su alma impura y maldita pueda alcanzar el "paraíso". Pero en el día de hoy estaba especialmente pesado, se quejó por todo, las ofrendas dadas para tener el alma pura y un camino sin incidentes, las misas de las doce de la noche a plena luz para que dios pudiera contemplar nuestro fervor, que si "no sacrifiques a la navegante" esa mujer estaba más que preparada para llegar al otro mundo sin pasar por la tortura del infierno, no estaba consumida por los pecados y por otra parte, era uno de los motivos por los que los hombres que tripulaban el barco tenían el alma tan putrefacta, el pecado de la lujuria se alimentaba de los deseos de esos hombres, ahora tenían más posibilidades de limpiar su espíritu...

De pronto uno de los fieles anunció la cercanía de uno de esos barcos restaurantes tan famosos en todos los mares, te dieron unas ganas irrefrenables de mirar al "jerbo" alzando una ceja para que entendiera el "Te lo dije" pero eso sería soberbia y no te apetecía darle ese gusto al enano. Por otro lado tenías que remarcar gracias a quien pudisteis encontrar comida, ¿Qué te parece Mateo 6:26? Sería perfecto para esta ocasión. Miraste a todos y te centraste en uno de los que más quejas puso sobre tu estancia en el barco -Mirad las aves del cielo, que no siehehehembran, ni siegan, ni recogen en graneheheros, sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?... Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelehehehencia.- Después si te permitiste un poco de ego, miraste al Tonttata, esa raza que aún no crees que exista pues es más lógico que dios esté enfadado con esa criatura y haya sido castigado, pero no pasa nada, tú harás lo necesario para que Grimm se gane el perdón -Dios no abandohohohona a sus hijos, los pone a prueba y los recompensa por su fe, lo acabarás entendiehehehendo, yo tengo fe por los dos- Y juntando las manos te pusiste a orar con la cabeza alta al cielo...

Tras lo que tardó el barco en anclar en el puerto del Baratíe, seguías con ese diablillo en el hombro, estaba claro que iba contra dios, que si tecnología, que si pruebas empíricas, que si suplicar a dios no ayudaría a ese hombre a tener dos piernas nuevamente... Te preparaste para bajar, hablaste con los piratas a los que habías conseguido mostrar el camino de la iluminación para que esperasen mientras tú, intentabas conseguir más comida para el barco, solo necesitabas una pequeña donación pues lo que pudieran dar, sería recompensado en el reino de los cielos... Y como incrédulo, el capitán te cedió el poco oro que les quedaba en el barco ante la negativa de muchos tripulantes...

Con tus bolsillos llenos, bajaste por la pasarela hasta los tablones de puerto -Hijo mío, con este pequeño donativo, conseguirehehehemos el alimento necesario para que nuestro viaje llegue a buen puerto, pues como dijo Dios... "Viaja sin miedo hijo mío, pues llegarás a tu destino, no solo el viento mueve molinos, pues la fé esta contigo"- Te hubiera encantado ahora mismo ir con tus mejores galas, tu cetro reluciente y tu corona enjoyada, pero aún no tenías ese poder, por lo que te tendrías que valer de tu personalidad arrolladora para conseguir la suficiente comida para el siguiente destino...
Claude von Appetit
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 16:48}

- ¡Señorita, no puede seguir por ahí, es solo para empleados! -grita a mi espalda mientras lo ignoro-. ¡Que sepa que estoy autorizado por la asociación de cosplayers profesionales de Grand Line a utilizar la fuerza si no me hace caso. ¡Señorita!

Me detengo. Choca contra mi espalda, el muy torpe, y me doy la vuelta mientras se recompone. Se le ha torcido la máscara, al muy tonto. Lo observo impasible durante un instante, clavando mis ojos en la boca del cabezón, más allá de la que se encuentran los ojos reales del trabajador. Chasqueo la lengua con cierta sorna y elevo mi labio en una sonrisa torva, un poco maliciosa.

- ¿Ah, sí? -pregunto-. ¿Vas a hacerme uno de esos jíbiris de pierna de fuego como los de Mugiwaraland? -En realidad es bastante curioso cómo la imagen de esa tripulación se ha prostituido tanto con el paso de los años, al punto que hay un parque temático del tamaño de una isla dedicado a sus miembros-. ¿O vas a darme una patada mientras gritas el nombre de una comida al azar?

- Esto... ¿Sí? Es mi trabajo, o parte de él al menos. Aunque no es comida al azar, sino platos de una gastronomía en concreto que suena muy oh la la le fromage.

Sí, yo también me he sorprendido al escuchar eso.

- Que te quede bien claro, pato -le digo-. Sé que trabajas aquí por el salario mínimo; no te merece la pena tratar de enfrentarte a cada pirata que llegue a este restaurante. Mucho menos si quieres seguir disfrazándote de Pierna Negra en vez de dejarte crecer un largo bigote de trenzas. No es una amenaza, conste. No voy arrancándole piernas a la gente, y mucho menos dando consejos de moda tan desastrosos como dejarse crecer bigote, pero hazme un favor. -Saco un aguacate de la bolsa y al muchacho se le iluminan los ojos de golpe. Seguramente nunca haya visto uno fresco, son demasiado caros-. Ve a hacer tu trabajo, y si por alguna casualidad ves a una chica conejo, a una chica mono, a un niño dragón o a un señor que dice ser doctor pero en realidad es solo un estudiante predoctoral de ciencias económicas baja y avísame.

Le doy el aguacate.

- ¿Pero qué pinta tiene un estudiante predoctoral de ciencias económicas? -pregunta.

- Va de traje negro, corbata negra, camisa blanca y lleva un pinganillo conectado a un den den mushi negro. Ah, y un libro que pone "economía" en letras bien grandes.

- Suena a espía.

- Ah.

De golpe todo tiene sentido. Igual ese estudiante predoctoral de ciencias económicas con aspecto extrañamente similar a esos tipos que se colaron de noche en el barco era parte de esos tipos que se colaron de noche en el barco. O no. No. Definitivamente no; eso sería imposible.

- No, tonto. Los espías no llevan libros de economía. Anda, tira a ver si te encuentras con ellos. -Me quedo pensando-. Ah, cierto. Que es peligroso ir solo por ahí; toma esto.

Le doy una lima. Espero que sepa usarla. Asiente con su cabezón y vuelve al atril del recibidor mientras yo, decidido, atravieso las hojas dobles de la gran cocina. Oh, sí. Estoy en casa.


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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 20:59}

—Kevinbeicon, tienes que morder las cuerdas. Vamos, muerde, muerde.

Ichigo empujaba el morro del cerdito con los tobillos atados. Finalmente el cerdo le hizo caso y mordió, pero fue a los dedos del pie de la pelirroja. Los dientes de un cerdo pueden no parecer gran cosa, pero cuando están motivados y la única protección de la que puedes hacer gala son zapatillas finas prácticas para el kung-fu, puede llegar a ser doloroso. Ichigo pegó un grito de dolor.

—¡Eh, Roberto! Llévatela a la bodega y que deje de molestar a tanto grito —gritó el jefe de los bandidos.

El tal Roberto obedeció y se cargó a la pelirroja a hombros, dando una patada al pequeño cerdo. En cuanto abrió la puerta de la bodega salió el fuerte olor putrefacto que Ichigo había mencionado antes. El bandido empezó a tener arcadas y dejó a Ichigo en el suelo con brusquedad. La chica se encogió de hombros. Les había avisado de que olía mal. La pelirroja empezó a incorporarse como podía mientras el tipo se agarraba el pecho y tosía, aguantándose las arcadas. Dio dando saltitos, aún atada, hasta él. Una vez estuvo cerca enrolló la cola en uno de sus tobillos y, de un tirón, lo tiró al suelo. El tipo se golpeó la cabeza y pareció quedar grogui enseguida. Ichigo suspiró contenta tras un trabajo bien hecho y miró hacia arriba.

Vio una viga de madera. Mostrando la maravillosa agilidad que tienen los monos dio un salto y giró en el aire, enrollando la cola en la viga y quedando colgada bocabajo de la misma. Se dobló por la cintura y se acercó las ataduras de los pies a la boca y empezó a morder la cuerda. Justo entonces la puerta se abrió.

—Eh, Roberto, me ha dicho el jefe que venga a ver por qué tardas t... ¡Eh!

Ichigo consiguió liberarse de la cuerda justo cuando el otro tipo se acercó a ella. Aún colgando de la cola, atrapó del cuello al tipo con ambas piernas. Empezó a intentar protestar, pero no podía, ya fuese porque tenía dos piernas apretándole el cuello o porque tenía la cara tapada. Cuando por fin se desmayó Ichigo lo soltó. Finalmente se descolgó de la viga. Al menos ahora podía andar, aunque tuviese las manos todavía atadas. Se acercó a la puerta de la bodega y se quedó mirando el pomo.

—Mierda —maldijo justo antes de intentar girar el pomo como podía. Lo intentó con el hombro, con el pie, con la boca... Imposible. Finalmente la puerta se abrió sola —. ¡Ah, gracias por abrirme!

La sonrisa se le borró del rostro cuando vio que era el jefe de los bandidos, mirándola con el ceño fruncido.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Mar 2 Abr 2024 - 21:49}

Una de las ventajas de tocar en medio de un escenario bien colocado es que tú también podías ver al resto de comensales. Curiosamente, para lo alejado que estaba el restaurante de cualquier isla, la clientela no escaseaba y era de lo más variopinta. Era mucho más entretenido de lo que parecía el observar sus manierismos, escuchar sus conversaciones… Quizá un humano no podría hacerlo, pero una de las ventajas de las orejas de gato era lo bien que escuchaban. Podía ser un poco desagradable cuando había mucho alboroto y alguna vez que otra había tenido que usar tapones en los oídos para no dañarlos o descansar, pero ahora mismo mientras tocaba podía disfrutar de la graciosa conversación que estaba teniendo una pelirroja con uno de los camareros.

Otro de los clientes extraños fue un hombre de lo más recatado, que entró solo con aires de superioridad y un traje que se veía a la legua que costaba un dineral. Estuve atento a lo que decía, alzando las orejas con curiosidad cuando escuché la palabra Kano, era del lugar que mucha gente pensaba que era la Wano de marca blanca. Bueno, no sé si mucha gente lo pensaba, pero yo sí. Lo miré de reojo mientras se dirigía a su mesa, realmente el tío había pagado todo al sentarse con una bolsa con lo que habría que suponer era oro ya que nadie decidió abrirla ahí para ver lo que había dentro.

Por si fuera poco, en la puerta se presentó una cabra con un tontatta en el hombro. Desde aquí podía escuchar a la pequeña criatura quejarse de un millar de cosas mientras su montura pasaba de él como si fuera un pequeño parásito. Intenté desviar la atención de los dos clientes antes de que su dinámica de conversación me llegara a cansar o a distraer de lo que estaba tocando. No me esperaba ver a otro mink por aquí, mucho menos a un enano subido a él; el mundo podía ser un pañuelo en los momentos más insospechados.

A veces me quedaba pensando que yo era el único normal del restaurante, venía, trabajaba, comía y dormía. Sin embargo, aquello estaba empezando a hartarme también. Había llegado un punto en el que la música se había convertido en algo importante para mí y, la verdad, el público del Baratie no era de lo más agradecido. No podía lucirme como me gustaría, tocando mientras bailaba con pasión y energía. Tenía que mantenerme en una agradable mediocridad para que no les interrumpiese la comida o la cena. ¿Qué había de divertido en eso? A veces me gustaría improvisar canciones… El mundo sin duda alguna se estaba perdiendo mi increíble talento.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Jue 4 Abr 2024 - 21:51}

La comida me fue servida, y admitía que estaba muy buena. Normalmente no solía comer tan bien, ya que solía ir con un perfil bajo en cuanto a gustos culinarios, pero estando en el Baratie, había que aprovechar. Supuse que los marineros y mi eunuco estaban ya comiendo también. Por otro lado, mientras iba picando, por así decirlo, vi la actuación del escenario. Me recordaba mucho a las que hacía mi hermana Li Xue. Debía mejorar. Se notaba falta de gracilidad, no sé, era muy tosco, y a pesar de que la música era pegadiza, no era algo que destacase, al menos para mi. Creo que era hora de pavonearse un poco. De hecho me habría levantado, si no fuera porque uno de los camareros, el que me había atendido previamente, se dirigió nuevamente a mi persona.

-¿Está todo a su gusto?- exclamó con una sonrisa de lado a lado.

Me limpié la boca con la servilleta, y con una sonrisa amable le dije un sonoro:

-No.

Su cara se tornó de preocupación. Un cliente descontento era una fuente de ingresos menos, y yo pago muy bien.

-¿No le ha gustado la comida?.- se excusó mientras miraba los platos casi vacíos.

-No me ha gustado ese estruendo que llaman música en el escenario. No tengo nada en contra de su músico, pero parece que ustedes nunca escucharon música, por ello la cena se me ha antojado algo...rápida y monótona.- dije colocando la servilleta sobre la mesa.

-Le pedimos disculpas señor, pero este músico es nuevo, pero los clientes siempre les ha gustado como toca.- volvió a excusarse.

-No digo que no sea sonora, señor, pero, si  usted todos los días comiera heces de vaca ¿ no le sabría la boca a heces?. A mi me pasa lo mismo con la música. -Dije levantándome lentamente- Quisiera pedirles un pequeño favor.

Coloqué otra pequeñita bolsa de cuero sobre la mesa.

-Hoy me siento con vigor  ¿Sería posible tomar el relevo de ese buen músico suyo?. Quisiera poder tocar una pieza yo mismo, si me lo permiten.

-Es un tanto poco ortodoxo señor, pero- su mirada se clavó en la bolsa, pensando que si el contenido era lo mismo que el anterior, no habría duda- pero creo que podremos hacer una excepción por hoy. ¿ Debo presentarle como?.¿ Señor?.

Quedó confuso, pues yo ya había puesto rumbo al escenario, con las manos juntas tras la túnica con paso calmado. Ni presentación ni nada, puse un pie sobre el escenario donde estaba el músico, quedando el camarero hablándole al aire.

-Bien tocado- mentira- Yo le tomaré el relevo si no le parece mal.- concluí a la espera de que abandonara el escenario. Imagino que le pagarían igualmente.

Y si se lo parecía, pues lo siento. Así que tomé el pequeño taburete como asiento, y tras sentarme cuidadosamente me llevé la mano al bolsillo de la túnica, sacando una pequeña ocarina. ¿ Había realmente necesidad de todo esto? No, para nada, pero quería pavonearme un rato, aparte la ocarina me relajaba. Así que sin dudarlo y ante el silencio de los comensales, salvo en la maldita cocina que parecía haber jaleo, comencé a tocar la música.


Mientras tocaba la música estaba concentrado y de hecho me sentía como en Kano, a pesar de que estaba ahora mismo solo, en un restaurante en mitad del mar y super calmado. Era perfecto.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Jue 4 Abr 2024 - 22:47}

En cuanto entro los cocineros se quedan mirándome, como una recua de vacas que no comprende muy bien lo que está sucediendo. Ojos vacíos, desapasionados, que miran sin ver y cortan de manera imperfecta los ingredientes que trabajan. También queman de más los flambeados, pasan de menos las carnes... ¿Cómo demonios están salteando esas verduras? Tienen una técnica desastrosa y hasta un olor extraño a teflón quemado inunda el espacio de trabajo. Las campanas están apagadas, los cuchillos están a todas luces mal afilados y el friegaplatos se está fumando un porro mientras limpia la loza.

- ¡Tú, despedido! -le grito-. Largo de mi cocina.

- ¿Y tú quién eres? -me pregunta arrastrando las palabras.

- Soy Claude von Appetit, mejor cocinero del mundo y hombre de vuestros sueños... Y justo lo que os hace falta en este preciso instante. -Saco mi gorro de cocina y mi chaquetón de chef, ambos color negro y con la espalda serigrafiado con "Kiss the cock"-. ¡Ahora mismo quiero que soltéis los cuchillos y forméis delante de mí!

- Nos está vacilando, ¿verdad? -masculla uno.

- Debe ser. El concurso es mañana, no hay chef hasta... ¡Agh!

El tirón de orejas ha bastado para que suelte el cuchillo y se deje arrastrar. Pasito a pasito lo pongo delante de la puerta; sus compañeros miran compungidos, sin saber si decir o hacer algo, aunque uno de ellos termina avanzando hacia mí, cuchillo en mano.

- Fuera de aquí -ordena-. La cocina es solo para profesionales, no necesitamos ningún cantama...

No termina de decir la frase. Antes de que lo haga le he tirado una taza de aceite por el pecho y agarro la espalda de su chaquetilla. Con fuerza acelero y me lo llevo por las puertas, empujándolo para que caiga al suelo y resbale gracias al aceite. Ya fuera de mi cocina y chocando a los pies del pequeño escenario puedo volver al trabajo. Cruzo el umbral una vez más. El chaval sigue formando, aunque el resto me observa ahora con algo más de preocupación.

- ¡Estáis en el Baratie! -grito-. ¡Por mucho que sea una cadena, de aquí han salido los más grandes cocineros que recuerda nuestra historia! ¡Es un orgullo pasar estas puertas y un deber inalienable al que debéis honrar con vuestras vidas si fuese preciso! Vuestras comidas quizá alimenten el cuerpo, pero cualquier petimetre puede encargarse de eso si le das una fuente de calor y una piedra lo bastante lista. ¡Vosotros no estáis aquí para alimentar, estáis para hacer sentir! ¡Para llevar al plato sabores que solo existen en la memoria de nuestros comensales! Esa basura mediocre de espárragos mal cortados que habéis servido a la mujer del vestido blanco debería daros vergüenza, ¿me oís? ¡Vergüenza! -Tomo aire-. ¡Poneos en fila delante de las cocinas ahora mismo, maldita sea!

Parece que deciden hacerme caso en esta ocasión, aunque aún dubitativos.

- Vuestros nombres. Vuestras mayores habilidades. Y tú, el de los porros, ¡largo de mi cocina! No quiero nada que destruya los aromas de lo que vamos a crear aquí. -Apaga el porro-. Eso también puede valer. Pero la sartén de teflón requemado me la tiras en algún lado y luego vuelves, por favor.

- ¡Sí, chef!

- Muy bien, y ahora vamos a afilar los cuchillos -aclaro-. ¡Sacad vuestras piedras de afilado de grado grueso! -Se miran desconcertados entre ellos-. No tenéis piedras de afilar de grado grueso, ¿verdad? -Suspiro-. Esto va a ser difícil. ¡Tú, toca percusión en una olla como si fuésemos a cantar una versión sin derechos de autor en la que os explico cómo voy a hacer un hombre de cada uno de vosotros! Pero en un contexto de haceros buenos cocineros, sin ningún tipo de subtexto pervertido.

- Jo.

- Bueno, puede haber algún doble sentido, ¡pero ocasional! ¿Entendido?

Empieza el espectáculo.


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Ichigo Kasai
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Jue 4 Abr 2024 - 23:13}

—Vale, puedes hacer esto, sabes dar patadas, puedes pelear perfectamente con las manos atadas, venga, concéntrate.

—¿Con quién cojones hablas?

—Conmigo mism… ¡Eh!

El jefe, que tenía todavía el sable enfundado, se abalanzó hacia delante con las manos alzadas, como queriendo estrangular a Ichigo. La pelirroja, como si estuviese bailando el limbo, se movió hacia delante y se coló entre las piernas del bandido, irguiéndose enseguida y saliendo de la despensa corriendo. El bandido fue tras ella y consiguió agarrarla de la cola. La levantó lo suficiente como para que su cara quedase a la altura de la suya, bocabajo. Entonces, desenvainó su sable.

—¡No! ¡Deja mi cola, es mi zona especial!

—Te vas a enterar, voy a meterte el sable hasta las tripas.

Ichigo le dio una patada en el mentón. Claramente fue más fuerte de lo que el bandido esperaba, pues la soltó de la sorpresa. Enseguida dirigió un sablazo, pero Ichigo ya se había dado la vuelta. La hoja cortó las cuerdas que aún la ataban. Giró sobre si misma, adoptando una postura de combate.

—Has de saber que no soy una luchadora cualquiera, soy la reina de los m…

—¡Que te calles, niñata!

Dirigió otro sablazo que Ichigo esquivó saltando hacia atrás. Se encogió flexionando las rodillas apoyándose en el suelo con las manos, usándolo para impulsarse y darle un golpe en el pecho con ambos pies. El ladrón se quejó y buscó atacar de nuevo a la pelirroja, pero esta ya se había ido corriendo hacia las cocinas. La siguió gritando insultos e improperios. La alcanzó justo en la puerta y dirigió un sablazo que se clavó en el marco cuando Ichigo se agachó en el último momento, sin darse cuenta de que el sable le había cortado un par de pelos.

—Pelear es más que blandir un arma, compañero —se burló la pelirroja cogiendo dos sartenes que estaban colgadas—. ¿No sabes nada de artes marciales?

El tipo gritó y atacó de nuevo. Ichigo le dio una patada a una de las sillas que lo golpeó en la espinilla y le hizo caer sobre la misma, como si estuviese sentado esperando para la cena. Eso por algún motivo hizo que se enfadase aún más. Se levantó de nuevo y atacó, otra vez a lo loco, con su sable. Ichigo lo bloqueó con una de las sartenes, provocando un sonoro "gong" detrás de otro, pues el bandido no dejaba de atacar.

En uno de los contraataques consiguió apartar lo suficientemente el sable y utilizó ambas sartenes para golpear la cabeza del ladrón, una sartén en cada sien. Su cabeza parecía temblar por el golpe que se la agarró con ambas manos para detenerla.

—¡Pero serás…!

Ichigo soltó la sartén en el aire y esta empezó a caer. El ladrón la miró confuso. Justo cuando estaba a la altura de su cara, la pelirroja le dio un puñetazo a la sartén, usándola para golpear al ladrón. Acto seguido le dio una patada en el estómago y saltó por encima de la mesa, saliendo de la cocina de nuevo. El ladrón, dolorido, la siguió. Ichigo saltó por la cubierta hacia el Baratie y rodó en el suelo, aunque no consiguió incorporarse y se quedó allí, caída. El ladrón se asomó por el barco, gritando improperios. Fue entonces cuando un par de camareros salieron en su ayuda, al ver a una joven caída en el suelo.

—¿Va todo bien?

Ichigo señaló al ladrón entre falsos lloros.

—Ese hombre me tocó en mi zona especial, se sacó su cosa y me dijo que me iba a meter el sable hasta las tripas.

—¡¿Cómo?!

—¡No! ¡No es así! ¡Le dije eso, pero falta un contexto que…!

—¡¿Que cojones te pasa?! ¡Es una niña!

El jaleo empezó a llamar la atención de la gente alrededor.
Jaldabaoth D. Caprino
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Jue 4 Abr 2024 - 23:59}

Un camarero te acompañó a tu mesa para que pudieras comer como era debido, ya que en el barco, no es que comieras mal, es que no comías, pero era una penitencia justa, los caminos del señor te han traído aquí. Alzaste la mano para avisar al camarero de que preparase la silla ¿Para qué? Claramente para la ladilla que tenías pegada en el hombro. Tras poner tres alzadores como si fuera un recién nacido, tu compañero tontatta podía usar dicha silla. -Pediré el menú dehehehel día, para él- Dijiste señalando a Grimm -Lo que quiera pedir y a parte, tome- Le diste la bolsa de dinero de los piratas -Use este dinero para pagar nuestra comida y lo quehehehe sobre para llevar víveres al barco anclado en el muelle siete. Que Dios sea contigo muchacho- Le santiguaste con la mano derecha mientras le "dabas" permiso para que se fuera. Te quedaste observando a Grimm, no sabías que hacer con ese maldito enano que tanto te sacaba de quicio pero era un alma a purificar, no la podías dejar andar por el pecado eterno -Esta noche será perfehehehecta para un bautizo, ¿Qué te parecehehe confesar tus pecados y entrehehegarte a Dios todo poderoso. Por que como dijo Amael, hijo y soldado de Dios, "Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve."- Y te quedaste tan ancho...

Tus orejas se movieron rápidamente al cambio de música, no habían servido ni el primer plato y ya te habías girado, tenías el cuerpo ladeado y la cabeza en dirección contraria a la mesa, observaste, pudiste ser testigo de como un Mink, no muy vistos fuera de Zou era sustituido por un ser pomposo que al final mostró unas dotes musicales similares a las del gato pero estilo totalmente diferente... Querías levantarte y pedir otro aún más diferente si cabe pero un hombre al más estilo pinguino surcando la parte derecha del restaurante sobre su pecho te despistó -Por el amor de Dioohohos, vaya forma de desplazarse más atípica- Y por fin, por fin te sirvieron el primer plato, una sopa con alubias blancas, patata, grelos, unto, chorizo criollo, costillas y panceta, con ese espinazo de cerdo y carne de ternera con pollo... No, no eres un puñetero profesional, lo sabes por que lo viste en la hoja del menú, pero lo más importante aún no está. Esperaste que trajeran lo del grano de pus y te pusiste a bendecir la mesa -Bendícenos, Señohohor, y bendice nuestros alimentos. Bendice también a quienes nos los han preheheparado, y da pan a los que no lo tienen. Bendice, Señor, a cuantos hoy comemos este pahahahahhan. Bendice a quienes lo hicieron y haz que juntos lo comamos en la mesa celestial- ¿Cuando te darás cuenta que esto no sirve? Dios no te ayudará por recordarlo en cada comida -Cahahallate- Justo, otra vez te has dado cuenta, nadie te ha hablado, para evitar que Grimm piense que se te va la olla, lo miras y para que piense que va dirigido a él le dices... -No hace falta que digahahas nada, se que aún no crees, pero cuando lo hagas, me agradeceeheheheheras que te ilumine el camino- Y empezaste a devorar más como un cerco que como una cabra... El hambre te tenía dominado
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Vie 5 Abr 2024 - 12:59}

Mis orejas se alzaron a una velocidad apabullante, solo les faltó hacer el sonido de un látigo, cuando escuché al chico de Kano. Es que, Kano, es literalmente Wano con K, es mucho peor. Y este era de los típicos que se creían mejor que el resto, se veía a la legua. Yo no podía parar de tocar, me estaba ganando el pan con la música, pero no fueron pocas las ganas que me dieron de estamparle un plato en la cara para que se callara. No pude reprimir una mirada sorprendida cuando dijo que iba a subirse al escenario para sustituirme y ver que, efectivamente, lo estaba haciendo. Paré de golpe la música y lo miré fijamente antes de levantarme, no sabiendo muy bien qué hacer. El personal del Baratie parecía estar de acuerdo con esta tontería por lo que dudo mucho que me lo descontaran de mi sueldo, aunque no sabía si la comida podía contarse como salario… Un poco de sal si tenía.

Sin embargo, cuando lo escuché tocar supe perfectamente lo que tenía que hacer. Soy un músico, ¿no? Y si uno del público, por muy impertinente y cargante que fuese, no le gustaba mi actuación, debía mejorarla. Agarré con fuerza el shamisen y rápidamente me incorporé a su canción, moviendome por el escenario hasta estar detrás de él.

-Te he oído, ¿sabes? Te voy a enseñar lo que es música de verdad, listillo. Y mejor concéntrate en llenar esos pulmones para la ocarina que llevas, no queremos que no puedas seguirme el ritmo, ¿verdad?

Le susurré al oído mientras mantenía una sonrisa de cara al público. Tras comentarle aquello, volví a moverme, pasándole mi gatuna cola por la cara levemente para molestarlo más. Si se pensaba que podía eclipsar mi actuación, estaba muy equivocado. Puede que el supiera tocar la ocarina de forma decente, pero yo además de tocar podía bailar. Donde vivía, los espectáculos de danza que mis padres organizaban para que me luciera eran de lo más cotizados y ahora lo iba a demostrar. Sin fallar ninguna nota, fui moviendo los pies en movimientos de semilunas, haciendo que la tela del kimono se deslizara en hipnóticos patrones, de reojo podía ver cómo los comensales habían fijado su mirada en mi; como debía ser.

Tras unos minutos más, la pieza musical se estaba acercando a su final por lo que pronto supe qué hacer para el gran finale. En las últimas notas me alejé un poco del maleducado de Kano y tras unos elegantes pasos, di un salto para acabar en el regazo del chico justo cuando la música terminó. Solté una risa divertida, mientras movía la cola de un lado a otro de forma muy orgullosa. Alcé la mirada a mi compañero de banda y le guiñé un ojo.

-Mi nombre es Ame Masayuki y te voy a regalar un consejo vital porque soy así de agradable. No te metas con el ego de un artista; mucho menos si es un gato.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Vie 5 Abr 2024 - 15:55}

Aproveché la oportunidad para comer, algo sorprendido. No en todos los restaurantes se adaptaban a las necesidades de clientes con mi estatura y tenía que acabar usando un trozo de pan como asiento sobre la propia mesa. Y ya ni hablemos de lo que cuesta beber.

—Me apetece mucho —dije con un marcado tono irónico—. De paso podemos buscar a una buena mujer casta para casarme en santo matrimonio y ser bendecido ante la eterna y vigilante mirada de «dios». No, gracias, creo que paso de confesarme.

Empecé a leer la carta del restaurante, la cuál estaba repleta de todo tipo de recetas. Memoricé cada uno de los platillos y enseguida ideé cuál sería la combinación que aunase las mejores características nutritivas.

—¡Camarero! —le llamo, quizás con un tono demasiado exigente, alzando la voz por encima del barullo del resto de comensales. Todos ellos miraron a la cabra, claro, pero yo hice gestos al camarero que me había traído los alzadores del asiento—. Aquí abajo. Sí, te estoy hablando yo. Tráeme una ensalada de aguacate y quinoa con vinagreta de limón y hierbas frescas de primero, después un risotto de hongos silvestres y espárragos verdes al vapor como plato principal y de postre quiero tarta de manzana al horno con helado de vainilla casero y caramelo artesanal. Y rapidito, que no tengo todo el día.

Veo como le traen la comida a la cabra y me comienzo a impacientar. Claro, al pedir el menú del día su comida ya está preparada desde por la mañana para poder servirla con rapidez en grandes cantidades, pero saber eso no quita que me sienta indignado. Mis platos, al ser más pequeños, debían tardar menos en prepararse. ¡Era lógico!

En lo que espero me uno a la muchedumbre que se queda embobada con el espectáculo musical. No sonaba mal, pero se podía mejorar. La música, a fin de cuentas, es una combinación organizada de sonidos que la gente percibe de forma placentera. Y estoy seguro de que, si dedico unos minutos a crear una nueva ecuación, podría mejorar esa canción. Incluso aunque el gato gigante el pijo malcriado que fingen llevarse bien pero se están lanzando pullitas cooperan para mejorar su sonido.

Dirijo la mirada hacia mi alrededor, y enseguida descubro lo que estoy buscando. Sin embargo, la cabra me manda a callar. Cuando no estaba hablando. Eso no tenía sentido.

—¡Si no he dicho nada, retrasado! —su comentario no parece demasiado lógico, pero seguramente se deba a que tanta oración y tanto ayuno le han frito el cerebro—. ¿Quieres ver cómo se ilumina un camino? ¡Espera y verás!

Le dejo comiendo como el cerdo que debería ser y me voy hacia la planta alta. Empiezo a escalar una viga, correteo por una pared, me cuelo por una ventana, y alcanzo mi objetivo: la cabina de control del escenario. Ante mí se despliega todo un panel de botones, sobre los que empiezo a corretear. Al pulsar los primeros botones, se encienden grandes focos que iluminan el escenario, y con echar una ojeada al resto del panel me hago una idea sobre cómo funciona. Empiezo a dar algunos saltos por ahí, mover palancas y en pocos segundos los focos se centran en la pareja del escenario, cambiando de color. Activo también una máquina de humo que cubre hasta las rodillas en el escenario y, cuando encuentro un micrófono, me percato de que es mi oportunidad.

—¡Atención, público! —vocifero por la megafonía—. ¡Que la mujeres salgan a bailar! ¡Quién mejor lo haga, recibirá un premio!

Entonces las luces empezaron a cambiar y a moverse, apuntando a diversas mujeres que se encontraban comiendo frente al escenario. Esos dos podían ser buenos tocando, pero yo hacía mejores espectáculos.

Me encontraba dichoso, pero entonces escuché cómo se abría una puerta.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Vie 5 Abr 2024 - 16:36}

La música parecía no estar siendo apreciada, y menos por toda aquella gente que estaba más atenta a su plato que al escenario, como era lógico. A pesar del poco aprecio que la gente le tenía al arte en aquel lugar, debo decir que quedé bastante satisfecho. Aún así no pude evitar escuchar aquellas palabras del muchacho gato, que osaba con gran fuerza darme una lección de moral. ¿Acaso no sabes esa frase de : Nunca retes a un pavo? Por algo se llama pavonearse y no catearse. Ya que pasara su cola por mi cara a modo de burla me daba un poco igual, y de hecho mantuve el mismo rostro tranquilo y sereno que cuando me subí al escenario.

Creo que ya podía levantarme, o al menos eso hubiera podido hacer si el gato no hiciera su espectáculo y acaba sobre mi regazo, cual bebé. Me quedé mirándole, y se llamaba por lo visto Ame Masayuki. Me dio un consejo de vida que nunca olvidaría, y por ello creo que era conveniente responderle en consecuencia.

- Yo te daré dos consejos también: Primero, me importa entre cero y nada como te llames, así que no me aburras. Segundo...

Me levanté y lo tiré al suelo.

- nunca hables de ego a alguien que puede mirarte y mandarte a la mierda con un simple gesto. Un placer señor Ame.

Caminé para salir del escenario mientras solo podía pensar en una cosa " Putos Novatos". Quería volver a mi mesa, y mientras tanto me ajustaba la túnica, la cual había sido arrugada por el culo de aquel ser gatuno. Parecía que una nueva voz sonaba en el escenario y los focos apuntaban ahora a unas comensales. ¿ Quizás un nuevo espectáculo? Ni idea, no me importaba. Así que volví a mi sitio a ver que era ese " espectáculo".
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Vie 5 Abr 2024 - 18:28}

Los palillos resuenan sobre el fondo de una olla vacía imitando el tamborileo de una marcha militar. Otro usa huesos de ternera como xilófono, y cada uno se va preparando de diferentes formas: Algunos afilan los cuchillos rítmicamente, otros van lavando las espátulas y unos pocos abren las neveras. Suena todo ridículamente musical a pesar de que solo uno parece estar haciendo algo remotamente parecido a música.

- ¡No, no, no! Nada de usar los rigatonni como flauta de pan. ¿Dónde te has sacado el título de manipulador de alimentos? -Odio trabajar con aficionados-. Venga, preparados... Un, dos, tres y... ¡Llegan las comandas! -Buena música. Los de los cuchillos lo hacen bien-. ¡Vamos a... Guisar!

- ¡Hua!

Ese salto acrobático sobraba. Podría haber sido peligroso. Pero me gusta su espíritu.

- ¡Menta, hierbabuena, y un poco de sal! -Puedo sentir el ritmo. Desenrollo mi manta de cuchillos rápidamente-. ¡Buena cúrcuma para curry hacer! ¡Un tika massala bestial!

- ¡Y será! -empieza a cantar uno, quebrando la columna de un pollo.

- ¡El mejor! -sigue otro arrancando un brazo al jengibre.

- ¡Baratie! -Hasta a mí me sorprende el repentino coro, pero están trabajando a una. ¡Mira qué bien cortan esas verduritas de pronto!-. ¡Co-ci-nar! ¡Es un oficio que te hace humilde! ¡Co-ci-nar! ¡Llena el espíritu de ilusión! ¡Co-ci-nar! ¡Te fortalece y el alma alienta! ¡Te hace vivir siempre con ilusión!

Las puertas se abren de golpe y la canción, repentinamente, frena. Ninguno de los cocineros deja de trabajar, e incluso el tipo que estaba cortando mal los espárragos parece ahora bastante más centrado en hacer las cosas bien. No tiene talento, pero algún día hará muy feliz a un chef de verdad siendo un mediocre souchef sobre el que descargar frustraciones.

- ¿Quién interrumpe mi momento creativo? -inquiero-. ¡Y tú, Murphy, más vale que esa lubina esté bien desescamada antes de que me dé la vuelta.

- ¡Me llamo Peter, chef!

- A nadie le importa, Murphy. ¿Y bien?

Una mujer bajita en un traje que le queda algo grande extiende la mano.

- La comanda de la veintisiete, chef.

- ¡¿Y para traerme una comanda interrumpes nuestro momento de creación conjunta?! ¿Tú sabes qué significa esto?

- Que... ¿van a cocinar la comanda al ritmo de la música pero ahora con una letra más complicada para poder acoplar las palabras "aguacate", "vinagreta" "tarta de manzana al horno"?

- ¡Exacto! -Me doy la vuelta-. ¡Bien, chicos, empezamos desde arriba en tres, dos...!

- ¡No!

Me giro de nuevo. Es el Sanji cabezón.

- ¡Chef, la he visto! La niña mono. Al parecer ha intentado tocar las partes especiales de un hombre con muy malas pintas y la están deteniendo, o algo así.

- ¿Una niña mono tocando partes inadecuadas a alguien? No puede ser Ichigo, ella nunca haría nada así.

- ¡Dijo que faltaba contexto!

Me horrorizo.

- ¡Entonces sí debe ser ella! -exclamo. No sé ni por qué aclaro que lo hago, llevo gritando una unidad de tiempo que si tradujésemos a papel ocuparía una página entera de libro-. ¡Voy para allá!

Echo a andar, pero las palabras del Sanji cabezón me frenan:

- Pero... ¿Y quién va a ser el chef ahora?

- Tú, Sanji. Es lo que siempre has querido. -Guardo mi gorro de chef y saco uno blanco de mucha menos calidad, pero aceptable-. Tú podrás guiarlos como es debido.

Corro por el local. El cocinero lubricado sigue en el suelo. No tengo tiempo de esquivarlo, así que me subo sobre él para usarlo de skate y... No funciona. De pronto la chica de blanco tira al niño gato al suelo. Pobrecito. Intento una vez más deslizarme sobre el cocinero, pero no parece funcionar, así que sigo corriendo hasta el recibidor. Salgo por la puerta. Una gran cantidad de gente está alborotada alrededor de una extraña escena un tanto dantesca. Pero... Eso que está de fondo... Lo miro con deseo. Con nostalgia. ¡Mi barco! Ah, cierto, y mi Ichigo está tirada en el suelo.

- Sabía que volverías arrastrándote a mí -la saludo.

- ¡Fuego, fuego! -gritan desde el restaurante mientras la gente sale a tropel y, en efecto, huele a quemado-. ¡Ayuda! ¡Nos quemamos!

Parece que se queman. Bueno, no es mi problema.


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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Vie 5 Abr 2024 - 21:41}

Cuando vieron que no tenía ninguna herida la soltaron. Ichigo se levantó, sacudiéndose el polvo y entonces señaló con un dedo al bandido que todavía estaba en el barco.

—¡Baja de ahí, abusador!

—¡Eso, cerdo! —gritó el camarero que la había ayudado—¡¿Cómo se te ocurre ir por ahí tocando a niñas?!

De golpe empezaron a oírse abucheos y varias personas lanzaron botellas y tomates al bandido. Algunas chocaron con el casco del barco mientras que uno de los tomates aterrizó de golpe en la calva del ladrón, que se puso rojo de rabia.

—Maldita cultura de la cancelación… —dijo enfadado.

Ichigo se giró confusa cuando oyó a alguien hablar de arrastrarse. Se le dibujó una enorme sonrisa cuando reconoció la voz y vio de quien se trataba.

—¡¡Claude!! —Se lanzó sobre él y lo abrazó con brazos y piernas, tirándolo al suelo pero sin soltarlo. Entre lágrimas empezó a frotar la cabeza con su mejilla—¡Te he echado tanto de menos! Subieron tres señores al barco y me ataron de pies y manos y dijeron "te lo vamos a quitar todo".

—¡Que encima era en grupo! —exclamó el camarero—. ¡Hijo de puta, ahora si te vas a enterar!

Y empezó a trepar el barco en busca del ladrón, que agitaba ambas manos intentando esclarecer el malentendido. La mitad de las personas que había ahí animaban al camarero y gritaban cosas como "¡dale fuerte a ese cabrón!" mientras que la otra mitad gritaba "¡fuego, fuego!" y corría de un lado para otro.

—¿Qué está pasando ahí dentro? —preguntó Ichigo alzando la cabeza sin dejar de abrazar a Claude.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Sáb 6 Abr 2024 - 0:43}

Caí al suelo de culo, pero no despegué la mirada del chico que decidió no presentarse, sonriéndole porque por mucho que ahora estuviera soltando bilis por la boca, esta confrontación la había ganado yo. Me habían aplaudido a mí, había jugado con él como quería y había tenido que retirarse del escenario pretendiendo que todo estaba bien. Pocas cosas más humillantes que fingir no estar enfadado delante de una multitud.

-Mmmm… Miauchas gracias por el consejo, que pena que tu opinión no me importe.- Comenté con un tono orgulloso.

Antes de que se me pudiera ocurrir alguna cosa más que decirle, los focos del restaurante se activaron de golpe, haciendo que me quedara en la más absoluta oscuridad. ¿Qué coñño estaba pasando? Cuando vi a un grupo de señoras levantarse para empezar a bailar supe muy pronto que era mi momento de alejarme del escenario. Puede que tuviera un ego de músico bastante elevado, pero a mi no me verían cerca de señoras mayores. Por lo que había oído por los altavoces el causante de todo esto era aquel tontatta tan repelente, a saber cómo se había metido en el puesto de mando; pero eso no era problema mío.

En el momento en el que creía que no podía ponerse la situación más extraña, vi al pelirrojo que había estado haciendo cierto alboroto por la cocina, no había podido prestarle mucha atención debido a que el shamisen no se toca solo; aunque ahora que no tenía nada mejor que hacer, podía ser una buena fuente de diversión. Además, no pude evitar reírme cuando intentó usar a aquel embadurnado cocinero como tabla de surf. El pobre no sabía que eso solo funcionaba si también el suelo estaba untado de aceite. Comencé a seguirlo para ver qué hacía a continuación cuando olí humo en el ambiente haciendo que me girase para ver cómo de la puerta de la cocina estaba saliendo fuego. Mi fuente de comida…

Fruncí el ceño y acorté la distancia entre los dos, percatándome entonces de que estaba con una amiga a suponer por la cercanía que se tenían. Esperé educadamente a que terminaran de hablar y les sonreí mostrando los colmillos, como aquel gato morado que conocí hace tiempo. qué bien me caía…

-Disculpa, pelirro… -Dudé antes de terminar la palabra, ahora que me fijaba bien no sabía muy bien si estaba hablando con un chico o una chica. Olí un poco por encima, sin acercarme, acabando por llegar a una conclusión-. Pelirrojo, parece que tus aventuras en la cocina han provocado un incendio y ese sitio es mi única fuente de comida, ¿qué vas a hacer al respecto?

Me giré para ver a la gente corriendo de un lugar para otro como pollos sin cabeza, no tenía sentido alguno. Estaban rodeados de agua por doquier, no era como si fuesen a morir quemados tan fácilmente. Recogí un poco el kimono para que nadie lo pisara en su huida, la tela es muy buena. Volví a dirigir mi atención al humano y al mink.

-Si no, creo con que me dejes subirme a tu barco hasta la próxima parada me vendría bien. No me gustaría quedarme varado en mitad del mar en el caso de que todo el Baratie se queme; no sé si lo sabéis, pero el pelaje de gato tiene un mojado muy feo.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Sáb 6 Abr 2024 - 20:51}

—¿Pero quién se atreve a interrumpirme? —pregunto, molesto, cuando tres hombres cruzan la puerta de la cabina de control—. ¡Que ahora venía la mejor parte!

Uno de ellos, un hombre con dientes pronunciados, gafas de culo de botello y un cuerpo más esmirriado que el mío me mira y, tras unos momentos, se sobresalta asustado.

—¡Ah, un jerbo! —grita, apresurado. ¿Jerbo? ¿En serio? Tiene narices que la gente me confunda con uno de esos. Quizás se deba a mi cola. En fin, mejor que ser confundido con una coballa—. ¡A por él!

Los otros dos hombres, sin entender bien la situación, miran al gafotas, me miran a mí, giran sus cabezas para mirarse entre ellos y terminan por encogerse de hombros para después salir de ahí. Gracias por hacerme sentir poco importante, de verdad. No podéis imaginar cuánta falta hacía que me bajaran el ego. Y entonces el desgraciado que me llamó jerbo coge un periódico y lo enrolla sobre sí mismo. Sí, eso no augura nada bueno.

Pego un chillido de terror. Doy salto y esquivo el primer ataque, que curiosamente hizo cambiar las luces de color. «¿Y si...? —me pregunto mientras intento esquivar con otro salto el segundo golpe—. Vamos a intentarlo». El hombre, temblando aún más que yo, vuelve a arremeter. Doy otro salto y me desplazo por el panel de control. Vaya, casi me recuerda al juego ese de aplastar a un topo. ¿Han inventado ya el «Aplasta al tontatta»? Podría comercializarlo. Vaya que si podría.

Nos pasamos varios segundos más, lo que duraría más o menos en una escena de dibujos animados, jugando al gato y al ratón. Yo correteo por el panel, saltando y esquivando, agachándome y contorsionándome, mientras el mindundi del periódico no para de arremeter. ¿Es que le tiene manía a los roedores? Encima, mientras intento evitar que un idiota acabe con mi vida, logro que golpee en los controles exactos que yo quería activar cuando nadie me estaba molestando. En un momento, se activan diferentes músicas de estilos muy distintos que ponen a las mujeres a bailar. Primero se puso algo de pop, después se saltó al hip hop. Para variar, se cambió al más puro heavy metal y por último se pasó al reggaeton. Las mujeres fueron alternando sus movimientos de baile, cambiando según la música, y cuando llegó el reggaeton se quedaron ligeras de ropa y empezaron a restregarse con las personas que tenían más cerca. Aún con todo, no terminé de prestar atención pues estaba pensando en cómo comercializar el juego de «Aplasta al tontatta»; era difícil porque a las empresas no les gusta tratar con tontattas. Y sí, ya había intentado algo parecido antes cuando creé el «Confiesa tus pecados». Lástima que a la cabra le pareció de mal gusto.

—¡Espera! —grito al hombre, extendiendo los brazos como intentando detener el periódico. Tuve éxito. Nunca lo dudé. No mucho—. ¿Quieres ser tu propio jefe?

No pasaron más de cinco minutos y ya le había explicado como funcionaba todo. Le expliqué que, si me escuchaba, podía ser muy rico. Eso le gustó, y enseguida dejó de querer matarme. Tan solo tenía que firmar un contrato en el que, por aportar la idea, me daba cierto porcentaje de los beneficios hasta cierta cantidad. Sí, beneficios, no una cantidad fija, para que no creyese que le estaba timando. Si no funcionaba, no obtendría nada, aunque estaba seguro de que funcionaría. Cogí un papel suelto y empecé a redactar el contrato —obviamente no le iba a explicar nada sobre la idea hasta que hubiese firmado—. A partir de ahí, fue cuestión de unas pocas palabras más para salir los dos de la habitación la mar de contentos.

Una vez abajo, voy en busca de la cabra, esperando que me hayan servido la comida. Pero... Oh, mierda. A juzgar por ese fuego, creo que me he quedado sin comida. Mejor, no tenía tiempo para comer porque en mi cabeza solo se estaban produciendo increíbles ideas de negocio. ¿Dónde estaba el dichoso cornudo para llevarme al barco cuando hacía falta?
Jaldabaoth D. Caprino
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Sáb 6 Abr 2024 - 22:06}

Saboreaste la sopa, tras un par de días con menos de la ración mínima para subsistir en el mar, te sabía a gloria bendita, era un placer notar el calor del plato, los sabores que se mezclaban en la boca, cuando ya llevabas medio tazón, te calmaste y te centraste en el espectáculo, un nuevo músico apareció en escena y el mink grandote empezó a bailar por el salón, si hubiera sido más pequeño te habría gustado pero por muy bien que bailase, al ser una figura tan tosca no te entraba por los ojos de forma debída. Se finalizó la pieza musical cuando el gatuno cayó de forma ágil para su raza sobre el regazo del emperifollao ese...

El pequeño, tras sus primeras palabras sobre la mesa te había creado ilusiones, ese maldito bicho, con su ironía, podía haber sentido como se te iluminaba la cara para luego caer en una decepción, admitelo, tenías ganas de clavarle el tenedor en un ojo para que aprendiera respeto, pero no, tú no haces eso, prefieres mediante una simple obra de teatro, hacerle tragar belladonna, como si eso fuera más puro... Maldito santurrón... El haber escuchado las demandas del diablillo no te hizo sentir mejor, esa exigencia, esa irrespetuosa soberbia, no sabías si tendrías la paciencia para enviarle a purgar sus pecados al infierno de forma debida...

Te trajeron el segundo plato, era pavo asado con relleno vegetal y macerado en verde, como si supieras lo que es macerado en verde, ya bien podría ser que lo han metido en una bolsa de plástico con césped artificial, pero la pinta era exquisita eso si es cierto, para al segundo darte cuenta que delante tuyo falta una silueta ¿Donde diablos? No espera, diablos no, ¿Donde demo... Donde está el crío? Quizás el espectáculo de luces, humo e incitar a las mujeres a moverse de forma lasciva ante la mirada de los pecadores lujuriosos marcaba la ubicación de la pesadilla que se te había pegado desde aquél pavoroso día... -¡¡Griiihihihihiihihimmm!!- Gritaste enfadado buscando al que invocaba un descenso al infierno a todos los presentes...

Pero toda la información que estabas intentando asimilar fue demasiada... El hombre ¿O mujer? que usó como vehículo a un camarero, por tus ojos se vio a un hombre sobre otro el cual estaba envadurnado de aceite ¡¡Homosexualidad!! Las mujeres empezaron a hacer caso al Tontatta pero no veías más que sucubos en sus cuerpos ¡¡Lascivia!! Los hombres miraban con esa cara de degenerados, deseosos de poder catar esos cuerpos intoxicados del mal... -¡Infieheheles!- Gritaste, pero ese olor a ollín, ese olor tan característico que deja el fuego empezó a acariciar tu trufa y ahí es cuando ya dejaste de controlarte, tampoco tenías una piedra que chupar, lo que hacía que estubieses un poco más nervioso de lo normla... -¡¡Pecadorehehehes, arrepentíos, vuestros pecados serán purgados por las llamas del infieeheherno, el fuego eterno a sido invocado para quemar vuestras impurehehehezas!! ¡¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteheheros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.?!- Un par de comensales les llegó al alma las tonterías que sueltas por la boca -¡No son tonteheherías!- Da igual, les ha llegado -¡Dios mío, el demonio está aquí!- Gritó él -¡¡Se viene el apocalipsis!!- Gritó ella y a la gente que gritaba "fuego, fuego" se le agregó otra diciendo "Apocalipsis" -¡No os preocupéis mis pobres hijos, rehehecordad lo que dijo Dios nuestro señor "Por tanto, si tu ojo derecho te hace pehehecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno"!- El humo se hizo más presente, empezaba a molestarte, comenzaste a toser, no te quedaba otra, te fuiste a la mesa, agarraste el vino que te habían servido y saliste de esa trampa mortal a tiempo de que las puertas se abarrotasen de pecadores pisandose unos entre otros... -"Coff, Coff" ¡Puedo salvar vuestras almas! ¡ARREHEHEEPENTIOS!- Finalizaste...

El barco pirata en el que habías venido te ojeó, la mitad de la banda enfadados claro, te habían dado dinero, todo el que tenían y solo veían un incendio, nada de comida... -¡Padre Jaldabaoth! ¿Qué sucede? ¿Donde ha estado?- Pregunta uno de tus fieles -¿¡Donde está el dinero o la comida!?- Pregunta uno de los no tan fieles -¡¡Donde esta mi ojo!!- Pregunta un cliente del Baratie que se tomó muy en serio tus palabras...
Shanyuán
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Dom 7 Abr 2024 - 9:07}

Madre de todos los dioses, que escándalo se había formado en aquel sitio. Ya no solo por el gato, sino por aquel ser enano, la cabra y el fuego que había en al cocina. ¿ Estaba en un restaurante o un manicomio? Por favor que incomodidad. Creo que era el mejor momento para largarse, al fin y al cabo había pagado ya lo mío y la comida se me iba a indigestar malamente. Asi que nada, entre todo el estruendo de fuera, y todo el estruendo de dentro, era hora de salir por pies puntillas. Así que me ajusté la túnica y salí entre el tumulto a ver que pasaba fuera.

Así que una vez logré salir de allí, el escenario de fuera no era mucho mejor que el de dentro. En el de dentro al menos te podías quemar vivo, porque el de fuera era digno de verse en terapia psicológica. Dioses...me largo de este atolladero. Así que sin dudarlo me dirigí al muelle donde supuestamente estaba mi barco, y sin embargo cuando me asomé pude ver al eunuco atado a un poste con una mordaza en la boca, y lo peor de todo, el barco no estaba.

No pude evitar por los lados mientras corría por el muelle tratando de buscar el barco. Tenía una cara de preocupación bastante notable, así que corrí de vuelta al eunuco y le quité la mordaza.

-¡SE LO HAN LLEVADO TODO! ¡ HASTA MIS PENDIENTES!- exclamó gritando como loco.

-¿Que ha pasado? ¿Yel barco?.

-Unos desgraciados lo asaltaron y comenzaron a dar sus pertenencias a la tripulación, que se unieron a su grupo. ¡Válganos los dioses de lealtades tan nefastas. Pero yo me mantuve leal y mire como he acabado señor!.

-¿Cómo que se han llevado todo?- mascullé mientras le agarraba por el pecho su túnica.

-Todo...el barco, las joyas, sus enseres....el dinero del emperador...

Abrí los ojos enfurecido, empujando al eunuco contra el poste. Malditos cabrones pienso mandarlos al infierno uno por uno.

-¿Por donde se fueron? ¿ Te dijeron algo? ¡Habla!.

-Si, me dieron un mensaje para usted: "Ahora vas, y lo gravas en piedra" . Aparte de hacer burlas y soltarle todo tipo de improperios.

-Maldita sea mi estampa ¿Así que ahora estamos atrapados aquí? Las cocinas están ardiendo, hay un caos enorme aquí fuera y hay varios tarados dentro del local, y ENCIMA NO TENGO MI DINERO.- suspiré y traté de calmarme con las manos- Relájate, descansa, piensa en nubes, bonitas y blancas nubes. - miré al eunuco y lo solté de sus ataduras- Vuelve a Kano en cuanto puedas, a partir de ahora me encargo yo de todo. Que padre te recompense. Dile que estoy bien y que me he ido con el bune a recorrer mundo, y que te envío devuelta a su servicio, so pena de que si le dices a alguien lo pasado aquí, las pelotas no será lo único que vayas a perder en la vida. ¿Captado?.

El eunuco asintió, y trató de buscar algún buque de pasajeros, desapareciendo entre el montón de gente que estaba atizando o tratando de atizar a un violador o no se que.

Suspiré, para fuera o para dentro....meh...me voy para dentro, con un poco de suerte me podría llevar la cubertería para venderla o algo, yo que sé.

Claude von Appetit
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Dom 7 Abr 2024 - 19:30}

Definitivamente es Ichigo. Abraza como ella, protesta como ella y, para ser justos, no hay muchas niñas con rabo en esta parte de Grand Line. Ahora bien, lo de que me haya tirado al suelo... Bueno, qué se le va a hacer. Me dejo abrazar y hasta se lo devuelvo, qué demonios. Yo también la he echado de menos, aunque sea la timonel más torpe que nunca he llegado a contratar. Lo que echo en falta de alguna manera es la presencia de Illje, que debería estar al cuidado de esta muchacha, de Helado y del estudiante predoctoral en ciencias económicas.

- Yo también me alegro de verte -la saludo con una sonrisa, todavía desde el suelo-. Pero debería ir levantándome ya; esta postura es muy poco molona y no puedo dejar que se corra la voz.

La aparto y me pongo en pie con un salto acrobático bastante menos espectacular de lo que habría deseado. Los contrapesos de las muñecas hacen agotador moverse, aunque los de las piernas son mucho más molestos cuando necesito hacer cosas importantes. No obstante escucho algún que otro aplauso entre la gente que nos rodea: Suficiente para impresionar a los comensales, eso está bien. Me habría gustado haber podido impresionarlos con mi comida, pero supongo que no puedo pedir mucho más; ahora que el restaurante va a quemarse y desaparecer para siempre no podré hacerlo. Y si no puedo cocinar aquí quizá nunca más en mi vida vuelva a ver a Ichigo. ¡Y no sé cómo hacer para encontrar a Illje!

- Ah, cierto, que estás aquí ya -menciono tras percatarme de que la niña mono sigue a mi lado-. Pues entonces parece que podemos ignorar el bar...

Un niño me interrumpe. Un niño gato me interrumpe. Un niño gato músico me interrumpe. ¡El niño gato músico del restaurante me interrumpe! Qué alto es para ser un niño, aunque en realidad creo que eso no es lo que más preguntas debería suscitarme: Es una sirena de tierra. ¡En medio del mar! Algo va muy mal si realmente la extraña especie está huyendo de su ecosistema natural; esta migración tiene que darse por alguna razón, pero primero lo primero: ¿Me está extorsionando? Me acusa a mí de que la cocina se haya quemado. ¡No es culpa mía si el chef es un inútil que no sabe mantener al grupo bajo control! Pero me gusta su estilo; podría ser un buen subcapitán.

- Voy a hacer algo mejor, mi peludo nuevo amigo. -Es muy alto. Pero no tan guapo como yo-. ¿Alguna vez has pensado en unirte a una gran familia que comparte vida, sueños y un destino probablemente fatal con una levísima probabilidad de llegar hasta donde nadie ha estado antes y alcanzar así la inmortalidad? Pero no en plan secta, sino más bien rollo pirata. -Pongo mi pose más molona. Sí, la de la pierna adelantada y los brazos levemente en jarras algo atrasados, sacando pecho-. Ya sabes, si te esfuerzas podrías convertirte en el nuevo subcapitán de los Fancy Cock Pirates. -Me aparto un mechón de la cara con un rápido movimiento de cuello-. Podrías unirte a mí, Claude von Appetit. El mejor espada del mundo y hombre de tus sueños... Y de los de todo el mundo, en realidad. ¡Pero antes! Tenemos que evitar el incendio. Tengo un plan. ¡Ichigo, a mis tres!

Empiezo a caminar hacia el interior del Baratie, pero me doy cuenta de una cosa: Falta epicidad. Me doy la vuelta hacia el músico.

- Tú, ¿no eres músico? ¡Pues te quiero a mis nueve! ¡Y toca algo para hacer aún más épico mi duelo contra las llamas!

Ahora sí. Echo a andar con la decisión que me caracteriza. La masa de gente que rodeaba a Ichigo se divide, siguiéndonos una parte mientras la otra vigila al tipo que quería abusar de ella. Ya habrá tiempo de volver a por él. Por el momento lo único que me interesa es entrar ahí, y eso hago mientras escucho la tos de cocineros y clientes por igual, algunos tirados por las escaleras semiinconscientes y otros arrastrándose por el interior de los comedores. Por suerte todo lo que hay es humo, así que no lo dudo y llego hasta la cocina, que... Bueno, la cocina sí que está en llamas, puedo verlo desde el ojo de buey. También el cadáver de una persona... No, una no. La persona. Es lo que queda del Sanji cabezón.

- ¡Saca a la gente de aquí! -ordeno a Ichigo-. ¡Y tú toca más fuerte!

Abro un poco la puerta. Una llamarada escapa. La cierro rápidamente. Voy a tener que hacer eso.

- Niño gato, si muero aquí quiero que cumplas mi última voluntad. -Me desengancho el cinturón de las armas y se lo tiendo-. Coge mi espada y úsala para apuñalar a la persona que decidió hacer los disfraces del Sanji del Baratie de un material inflamable.

Ahora sí, abro la puerta más rápido que antes y entro deprisa. Siento cómo el calor es asfixiante y mi piel empieza a quemarse, pero pronto las plumas recubren mi cuerpo y una gran cresta reemplaza mi cabello. Esta empieza a sudar profusamente, pero alivia enormemente el calor. En mi forma híbrida puedo aguantar altísimas temperaturas, ahora solo necesito encontrar los extintores. Pero por ahora... Chillo.


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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Lun 8 Abr 2024 - 19:04}

Con tanto ajetreo de abusadores, fuego y estar abrazando a Claude no se había dado cuenta de que un muchacho enormísimo había llegado hasta ellos. Oyó como Claude le ofrecía el puesto de subcapitán, a lo que Ichigo asintió con los ojos cerrados y expresión de decisión. Tenía sentido que le ofreciera ese puesto, ya que la capitana ya era Ichigo. Sin embargo no tardó en parar de intentar convencer al enorme y mandó a Ichigo moverse a sus tres para ir a ayudar a la gente en el incendio.

—¡Voy! ¿Qué son tus tres?

Se limitó a caminar a su lado. En cuanto ordenó que sacase a la gente de allí obedeció con entusiasmo. Empezó a correr como un mono a cuatro patas hacia el restaurante en llamas. Mientras Claude abría la puerta, liberando una llamarada, Ichigo empezó a moverse por el lugar. No tardó en tener a dos personas, una a cada hombro, y una tercera agarrada en la cola. Era bastante peso, pero resopló e hizo el esfuerzo. Era fuerte, le habían entrenado.

Fue alejando a las personas del fuego una tras otra. La gente que estaba allí las atendió enseguida, sobre todo a los que estaban apenas conscientes. Un chillido de golpe llegó a sus oídos. Y… algo más. Olfateó el aire.

—¿Por qué huele a pollo asado? ¡Mierda!

Empezó a correr hacia la puerta donde había entrado Claude, pero una llamarada salió de golpe. Se cubrió la cara, deseando haber tenido los poderes de su padre, le habrían sido muy útiles en esa ocasión. Miró a un lado y vio una ventana a la que podía acceder trepando por una tubería.

«Bueno, haz como los monos.»

Empezó a trepar por la tubería. El metal de la misma estaba muy caliente, por lo que aguantó una mueca de dolor. Empezó a trepar lo más rápido que pudo, gritando "auf auf" cada vez que su mano tocaba la tubería. Llegó hasta la ventana y entró, quedando en una viga de madera que parecía no haber sucumbido al fuego todavía.

—¡¿Claude?! —llamó desde lo alto.
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Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] Empty Re: Gamberros, Homosexuales, Vagos y Maleantes [Fancy Cock Pirates] {Lun 8 Abr 2024 - 20:57}

Lo escuché con curiosidad, era peculiar que todo lo que dijera ya me lo habían dicho hacía bastante tiempo; bueno, realmente yo mismo había dicho aquellas palabras, menos todo el rollo pirata por supuesto. Aun así, no me perdí palabra alguna de lo que decía mientras miraba atentamente el porte del pelirrojo. Tenía unas cuantas cicatrices visibles, algunas de ellas preocupantes, aunque al parecer eso no lo había hecho más prudente. Esa forma de hablar es la de una persona a la que no le importa si lo que dice puede molestar a los de su alrededor, lo sabía porque yo también hacía eso de vez en cuando. Incliné la cabeza hacia un lado cuando terminó de hablar, no podía evitar sentirme atraído por la personalidad del pirata.

-Me parece bien, te seguiré el juego por ahora, tampoco tengo nada mejor que hacer ahora mismo.

Lo miro caminar hacia el Baratie, no esperaba que fuera realmente a hacer algo al respecto, solo había venido a incordiar un poco. Ignoré la sensación que me recorrió la espalda de que quizá me estaba metiendo en algo más grande de lo que me creía en primer lugar y saqué mi instrumento cuando me lo ordenó, sin pensarlo demasiado. ¿Desde cuando aceptaba órdenes de este chico? Puede que dijera ser un capitán pirata, pero de ahí a que fuera cierto había un mundo. Aun así, como tenía cara de buen chico, empecé a tocar mientras seguía a los dos amigos hasta el interior del restaurante. El ruido aquí era más intenso, por lo que bajé las orejas con la esperanza de que no me molestara demasiado; yo no necesitaba oír mucho lo que tocaba para saber que lo estaba haciendo bien. Fruncí ceño cuando Claude se queja de mi música, pero no me da tiempo a decir nada antes de que me vuelva a hablar. Volví a inclinar la cabeza tras oírlo.

-¿Qué vas a hacer? ¡Y mi nombre es Ame! Espera, no…- Ya se ha ido por la puerta y yo sostengo su cinturón.

Cuando me giro para ver a la mona esta también se ha puesto en movimiento.  ¿Por qué se estaban tomando tantas molestias? Este era un Baratie de tantos con gente que no conocían, pero aun así lo estaban dando todo. En ese momento abrí los ojos con fuerza, me había llegado la inspiración. Un artista de verdad lo daba todo, sin importar lo malo que fuera el bolo. Me puse el cinturón para asegurarme de que no se me extraviara y cogí de nuevo el shamisen, dispuesto a calentar el ambiente más que las llamas. Comencé a mover los dedos con una destreza y habilidad apabullantes, había estado practicando canciones que levantasen los ánimos, que llenaran el cuerpo de una energía rebosante y esta venía bien para el momento. Pronto serví de faro entre el humo de la estancia, la gente que podía escucharme empezaba a moverse con más ansía hacia la salida, algunos incluso ayudando a otro por el camino.

-¡La salida está por aquí! -Avisé a los rezagados, llevando mi atención entonces a la compañera del pirata-. ¡Mona! ¡No dejes que decaigan tus ánimos, lo estás haciendo muy bien!

Ambos nos sorprendimos por el grito de Claude, por suerte ella no dudó y pronto acudió tras él, yo seguí apoyando con mi trabajo.

-¡Claude, ni se te ocurra quemarte vivo! ¡De lo contrario te vas a perder tu fanfarria de triunfo!

(La música que está tocando)
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