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La batalla de los enanos [Alice vs Alpha] - Página 2 Empty Re: La batalla de los enanos [Alice vs Alpha] {Dom 3 Mar 2024 - 2:38}

La escuchas sin decir nada. Ciertamente ella tenía muchos puntos a favor de lo que decía. Si muy cierto estaba en todos sus derechos de reaccionar como reacciono, tú también te mantenías firme en ciertas cosas. Tu hería le preocupa por alguna extraña razón. No lo tienes claro, pero tampoco ella tampoco. O al menos puedes intuir. – Ojala yo fuera elegido mi destino. – Bajaste de la plumífera con total calma. Desarmado, ya que habías dejado la alabarda justo en la alforja. Diste un par de pasos hacia al frente y de la nada una mesa y una silla hicieron acto de presencia. Tú te sientas y de pronto llega el postre. Una tarta de chocolate acompaña de un café. Tu año de vida que habías sacado vuelve dentro de ti. – He confundido tu preocupación con la perdida de espíritu de lucha. Mi fallo.

Todos los homies esperaban a por tu comando. Tu solo estabas allí, comiendo el postre y tomando café mientras un maletín de primeros auxilios llega a ti. Las vendas, gazas y todo lo demás se encargaba de hacerte primeros auxilios mientras no prestabas mucha atención a algo más que no fuera comer y disfrutar del café. – Si, tienes razón, estas en todos tus derechos. – Fijaste la mirada en ella nuevamente. – Igualmente, yo también estoy en los míos, de pedir disculpas. ¿Te digo porque he perdido el control? Por qué tocaste un tema muy delicado para mí. – De pronto miraste a todos los homies. – ¡Todos! ¡Regresen a sus lugares y luego volver a ser parte de mí! ¡Escombros, ármense! ¡Herramientas, Reparen y luego regresar a su lugar! ¡Armas, a sus tiendas! ¡Edificios, volver a vuestros sitios con cuidado y dejar que las herramientas de construcción los dejen como nuevos! ¡Todos a vuestros putos lugares que no tengo todo el día!

Tu comando fue obedecido sin vacilación. La plumífera junto a los homies elementales fueron las que se acercaron a ti, quedando justo detrás. Mirando a Alice sin expresar otra cosa sino seriedad por parte de Suzaku. Thor con la lengua afuera mirándola. Logi con cara un poco más de gruñón esperando pacientemente.

- Se acabó esta pelea. Yo no obligo a nadie a hacer nada. – exclamaste. – Los parches no son de mi agrado, pero lo tendré en cuenta. Por otro lado. - Miraste a otro lado por un instante. – No creo que tirarle un edificio a alguien encima sea la mejor flecha de amor. Si madre estuviera viva, me echaría la bronca de mi vida. – Miraste nuevamente a la dama. – No Alice, no tienes por qué lidiar con mis problemas y tampoco estás en tu deber de hacerlo.

- Alpha, ella te ha quitado tu ojo ¿Lo dejaras pasar así nada más? ¿Sin compensación? – Pregunto Suzaku sin dejar de mirar a Alice.

- Prefiero eso a cargarme la ciudad. Si ella quiere compensarlo o no, ya es cuestión de ella – Dijiste dando otro bocado. Otra silla llego frente de ti. Señalaste la silla en señal de una invitación a ella para sentarse. Era libre de hacerlo o no. – Tú te pareces más a mí de lo que crees. Jamás vi a alguien sonreír como tú al enfrentar tanto peligro. Tú disfrutas del combate, aunque no quieras admitirlo. – luego volviste a mirar hacia el cielo, con la mirada vacía esperando tranquilamente. – Deberías irte. Yo me iré cuando todo se repare y todo regrese a su lugar. También pagare a los aldeanos por el mal rato, se que no arreglara muchas cosas, pero tratare que las perdidas de este lugar sean mínimas. Probablemente se cuente la historia de como una dama llena de oscuridad detuvo al pirata caza piratas.


Datos Importantes:


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Alice Wanderlust
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La batalla de los enanos [Alice vs Alpha] - Página 2 Empty Re: La batalla de los enanos [Alice vs Alpha] {Dom 3 Mar 2024 - 12:00}

Cuando una vez más trató de escudarse en sus traumas no pudiste reprimir un bufido cansado. Enajenado por palabras de una muchacha porque era un tema delicado, tratando de destruirte porque era un tema delicado, y una vez más descargando la culpa de tanta destrucción a que hubieses tocado un tema delicado. Incluso cuando, como si quitase gravedad al asunto, ordenó a todo lo que quedaba en pie que volviera a sus posiciones y tratase de rearmar los escombros, tú no podías evitar pensar en todas las armas melladas, la comida aplastada, las herramientas rotas y la cantidad de reliquias familiares que se habrían perdido durante ese pico de furia. Incluso aunque el edificio más maltrecho pudiera reponerse como si se montase un puzle, estructuralmente sería frágil y débil. Ya temías que las casas arrancadas de sus cimientos resultarían problemáticas, pero Alpha no parecía verlo. Incluso si tuviesen materiales de reparación, había cosas que no se podrían arreglar. Te encogiste de hombros.

Observaste con indiferencia al ave. En algún momento esa bestia había parecido aterradora, pero pese a su tamaño se sentía pequeña. Era tan bravucona cono el pirata, aunque por lo que habías escuchado hacía un rato tanto él como su panda de monstruitos conformaban un único ente. Quizá solo buscaba amedrentarte, o tal vez estuviese dudando si quería buscar venganza por su ojo o no. "Compensación", lo había llamado; como si pretendiese dejarte tuerta por el crimen de volver su ataque irresponsable contra él. Afinaste el agarre de la lanza por si acaso.

- Solo porque veas una sonrisa no creas que conoces lo que hay debajo -escupiste-. No tienes ni idea de por qué sonrío.

Pocas veces no lo hacías, en realidad. Hacía años, cuando apenas podías caminar, te llegaban a doler los pómulos de la tensión -lo cual irónicamente acrecentaba tu sonrisa-. Había conexiones dañadas en tu cuerpo, zonas parcialmente insensibles y siempre, siempre una sonrisa enmascarando el dolor. Era cierto que el peligro, enfrentarte a lo desconocido, el riesgo... te hacían sentir viva, pero una mueca no significaba nada. Solo lo que quien la contemplaba deseaba ver reflejado en ella.

- No todo en esta vida es fama y combate -terminaste por decir-. A veces solo es bailar con un desconocido durante un festival, o darse un baño bajo las estrellas a medianoche. No sé qué te ha traído hasta esta isla, pero yo venía buscando unos días de tranquilidad que ya no voy a tener. Al menos aquí. Mucha suerte, Alpha.

Contuviste la respiración mientras te alejabas, intentando no cojear. El brazo empezaba a hincharse, pero no era nada que pudieses evitar. Tampoco nada especialmente grave. En cuanto tuviste oportunidad doblaste una esquina para salir de su campo visual y te apoyaste contra una pared. Estabas agotada, más mental que físicamente, pero agotada. Tenías que buscar un médico, luego recoger las cosas... Soltaste una maldición. No querías irte; no tan pronto, al menos. Meneaste la cabeza, como si así los pensamientos se aligerasen, y echaste a caminar evitando cruzarte con la gente que aún corría asustada.
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